25
Abr 2010

AMIGAS Y AMIGOS

Escrito por: inaki el 25 Abr 2010 - URL Permanente

Antes de nada quiero pediros disculpas por mi prolongada ausencia. Algunos problemas personales y el cambio de política de El País en lo que respecta a los derechos de autor de los posts me han hecho apartarme de esta plataforma donde tan buenos ratos me habéis brindado.

Después de darle muchas vueltas al asunto he decidido abandonar este espacio. No estoy de acuerdo con las nuevas normas.

De modo y manera que me despido de todas y todos y os doy las gracias por vuestros comentarios y por vuestro buen rollo. Han sido unos meses estupendos, de verdad.

Yo, por mi parte, continuaré con mi blog de toda la vida que está instalado en La Coctelera (no es que sea la bomba, pero allí nadie me pide el teléfono, ni el D.N.I.)

Si en algún momento os apetece entrar basta con que escribáis "Bombones azules" en Google y podréis acceder sin mayores problemas. Lo dicho. Hasta pronto. Espero que sigáis siendo tan majetonas/es como hasta ahora. Besitos.

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26
Nov 2009

EL PUTO PATO

Escrito por: inaki el 26 Nov 2009 - URL Permanente

Da la casualidad de que habito en un bloque de pisos cuya mayor virtud es que todas sus ventanas y balcones vienen a dar a un parque preñado de infinidad de árboles y césped a tutiplén.

Una gozada. Cuando los operarios municipales pasan la cuchilla, el aroma fresco y húmedo de la hierba recién cortada se cuela por toda la casa y te inunda los pulmones hasta encharcarlos de savia y clorofila.

¿Pájaros? Mogollón. Los hay de todos los colores y trinos. Claro que servidor, como es urbanita hasta las trancas, no distingue un gorrión de una cigüeña, pongamos por caso.

A pocos metros de mi portal se divisa un estanque que te cagas. Allí han sentado sus reales algunas zancudas que suelen aparecer cuando menos te lo esperas, y varias familias de patos.

Hasta hace cuatro días, lo único que sabía sobre patos, exceptuando al divino Lucas, es que cocinados a la naranja están cojonudos.

Como soy de natural despistado, apenas me fijo en el parque ni en sus plumíferos habitantes. Y eso que lo cruzo todos los días, camino del curro.

Pero la otra tarde, mientras caminaba a paso apresurado en dirección a mi domicilio, escuché claramente el cuack, cuack de los patos. Miento. Para ser exactos oí claramente el susodicho cuack, cuack pero proveniente de UN SOLO PATO.

No era un cuack, cuack al uso, ya sabéis, sino un cuack, cuack que sonaba como un juas, juas de descojono total.

Esto sucedió una tarde, ya os digo. Pero 24 horas después ocurrió lo mismo. El cabrón del pato se partió el culo en el mismo instante en el que bordeaba el estanque.

Entonces hice la prueba. Los juas, juas cesaron unos metros más allá. Cuando regresé sobre mis pasos con gesto de disimulo, el hijoputa del pato, que estaría ojo avizor, volvió a cachondearse sin compasión.

Desde entonces vivo sumido en la confusión más absoluta ¿Es el puto pato la voz de mi conciencia? ¿De qué cojones se ríe, si puede saberse? Y si se ríe como se ríe, a pico batiente ¿qué es lo que sabe realmente de mi vida? Porque está claro que el muy cínico me controla la ostia.

Hoy he decidido variar mi itinerario y he vuelto a casa dando un rodeo considerable. Me da igual. Bastante tengo con mis problemas como para que venga un pato listillo a tocarme las bolas.

Hasta ahí podíamos llegar. Al fin y al cabo, las miserias de cada cual son personales e intransferibles...

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18
Nov 2009

LA EDUCACION ES UNA LACRA

Escrito por: inaki el 18 Nov 2009 - URL Permanente

Hay frases lapidarias que a uno se le quedan grabadas a sangre y fuego. El español es rico en refranes y dichos de todo tipo, ya lo sabéis.

Incluso el inagotable repertorio de tacos y juramentos no tiene parangón en el vasto listado de idiomas del mundo mundial.

Una de los dichos que más y mejor utilizo en mi vida cotidiana es el siguiente : "La educación es una lacra"

Con un par. La primera vez que lo escuché, me llamó la atención de inmediato.

O sea, que nos hemos tirado la ostia de años siendo amables y considerados con el prójimo y la prójima, que nos hemos tirado mogollón de lunas cediendo el asiento del bus a venerables viejecitas, que nos hemos tirado el recopón de veranos intentando dialogar y no meterle un viaje al hijoputa que pretendía levantarte el ligue del momento (con lo que te había costado, cagontó...)

Y todo esto, ¿para qué?

Me alegro que me hagáis esta pregunta, amiguitos. Sencillamente, para nada.

Et pour quois?

Pues porque la peña, en general, se ha echado al monte y pasa de todo y de todos. Y si no, echad una ojeada al ganado que pasta en nuestras calles y plazas. ¡Lo más egoísta e interesado que ha parido madre!

Aquí, cada uno va a lo suyo y le importa un pimiento si te violan a las 12,35 del mediodía en la Puerta del Sol o te atracan a las 2 o´clock en plenas rebajas del corte escocés.

Viene esto a cuento de una circunstancia curiosa que me viene aconteciendo desde hace unos días.

Resulta que tengo un vecino o vecina, el muy cabrón o cabrona actúa parapetado tras el más cobarde anonimato, que se dedica a arrancar de mi buzón, el letrerito de marras en el que suele figurar el número y la mano del piso, y el nombre y los apellidos de su ocupante.

Como vivo de alquiler, y a diferencia del resto de la comunidad no dispongo de una placa elegante, me conformo con mostrar la recurrente tarjeta de visita en la que ya constan los datos personales correspondientes, para alegría y solaz del sufrido cartero.

Pues bien. A este o a esta fascista, no le mola mi sistema, probablemente porque mi humilde cartoncillo desentona de la proverbial y distinguida uniformidad del resto de buzones.

Tarjeta que instalo, tarjeta que quita y destruye. ¿Qué hacer?

Cualquier fin de semana me disfrazo de farola y monto guardia permanente en los aledaños del portal hasta que agarre de los huevos, o las huevas, al susodicho, o la susodicha, y le propine una paliza que te cagas.

Porque una cosa está clara. En ocasiones, la educación es una lacra de la que hay que desprenderse. Y esta, podéis creerme, es una de ellas.

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09
Nov 2009

QUE SE MUERAN LOS FEOS

Escrito por: inaki el 09 Nov 2009 - URL Permanente

(Susi, la muerte dulce que vendrá a buscarme una noche de estas)

Ahora que ya ha pasado el día de difuntos os lo puedo decir...últimamente (será cosa de la edad) me da por pensar en la muerte más que en Salma Hayek, lo cual comienza a ser bastante preocupante...

Dándole vueltas al asunto, he llegado a la conclusión de que me asusta mogollón, para qué os voy a engañar. Sinceramente creo que, ya que tiene que ser un paso inevitable, el Altísimo debería esmerarse en facilitar el tránsito al más allá obsequiándonos con alguna fantasía más o menos salerosa. Por ejemplo... ¡una muerte sexi...! ¿Os imagináis? ¡Molaría mazo!

Vamos, a mí me viene la parca disfrazada de enfermera solícita y es que se me hace el culo "pesicola".

--Hooolaaaa, Iñakiiii...ha llegado tu última horaaaa...

--Ostia ¿Y tú quién eres, prenda?

--Soyy la muerteee (pero puedes llamarme Susi, tontín) y ahora mismooo te vas a venir conmigooo...¡¡¡EINNN???, PERO...¿SERÁ POSIBLE? ¿QUÉ HACES? ¡¡VÍSTETE AHORA MISMO, SOCOCHINO!!

--(Con los gayumbos en la cabeza). Oye bonita, sin malos rollos ¿eh?, que yo sólo quería facilitarte el trabajo..., esto, ya que estás aquí...¿Te importaría tomarme la tensión...?...¡Atjó, atjó!, vaya...¿a que he pillado la gripe...?...Hey chati, he pensado que podías aplicarme el "vispaporú". Sí, en el pechito...como toda la vida...Huy, no te lo vas a creer, pero me está entrando un dolorcillo a la altura de las ingles que...esto...¿Se puede saber a dónde vas? Coño, cómo corre la tía...dita sea...qué mala suerte la mía, con lo buena que estaba...Buéhh...seguro que es lesbiana...

Y luego está el asunto de los funerales. ¡Me deprimen a tope! Y eso que tengo una táctica infalible...Cada vez que acudo a uno, me dejo ver en la puerta de la Iglesia, saludo a todo dios, hago como que entro y a renglón seguido, ¡me doy la media vuelta! En la calle se está mejor, fumando y haciendo comentarios recurrentes acerca del finado...(parece mentira...rebosaba salud..no somos nada...sólo se mueren los buenos...las chicas de El Gato negro le echarán de menos...¡ssshhh, calla que viene la viuda!)

Claro que en mi caso, lo tengo todo planificado y bien explicado a los colegas :

--Periko, cuando la palme quiero un entierro por todo lo alto.

--Bourrppsss, (eructo cervecero de tres segundos de duración), ¿pero tú piensas morirte?

--Pues claro. Y antes que tú, melón...¿No ves que ya estoy muy vivido?

--Si tú lo dices...bourrppss.

--Atiende. Quiero unos funerales como Dios manda, en plan fiestón, con Cheerleaders, música a tope y comida y bebida a discreción...y lo más importante...

--¿Bourrppss...?

--Necesitaré una pantalla de vídeo gigante...

--¿Para poner pelis porno?

--Sí. Pero antes apareceré en pelotas (cubierto únicamente con la camiseta del Athletic Club de Bilbao, el equipo de mis amores) con una copa de cava en una mano y el testamento en la otra. Entonces anunciaré solemnemente a mis hermanos y a mis sobrinos ¡que no van a ver un puto duro...!

--¡Qué guapo!, bourrppss, menos mal que para entonces ya no te podrán asesinar...

Es lo malo de morirse, que todo son dudas...A mí, por ejemplo, no me convence mucho ser enterrado bajo tierra (¡qué angustia!) ni tampoco la incineración (¡qué salvajada!) Lo mejor será que me dejen tranquilo, a mi aire, en una tumba holgada (90 metros cuadrados estará bien) con mi camita, mi calefacción, mi televisión, mi frigorífico, mi cargamento de tabaco y mi cole de Playboys...Tampoco es mucho pedir, ¿no?

--...Y que no se te olvide, Churri. Las llaves de la tumba me las dejas debajo de la almohada...

--Claro, de vez en cuando saldrás a dar una vueltilla, ¿no?

--Mira que eres insensible...¿y si me enterráis vivo?

--¿...?

--Sí, sí...cosas más raras se han visto.

--¡Tú sí que eres raro...!

--Y no te olvides del epitafio...

--¿"AQUÍ YACE UN TONTIZO"?

--No..."VUELVO EN CINCO MINUTOS".

--Señor, qué cruz...¡tú sí que vas a acabar conmigo...!

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31
Oct 2009

EL DIFUNTO FELIZ

Escrito por: inaki el 31 Oct 2009 - URL Permanente

1-

Lo de Andrés Ortuño Salvatierra es pura vocación. Y eso que desde muy niño mamó el negocio familiar: "Pompas fúnebres, El Suspirito Postrero". Cuando sólo tenía seis años, su padre, Don Andrés, y su abuelo, Don Agapito, ya le iniciaban en el noble arte de presentarse ante el Altísimo en perfecto estado de revista.

--¿Lo ves, Andresín?, esto es un cadáver de categoría--, le decían extasiados sus progenitores, mientras perpetraban los últimos brochazos reparadores.

Y el pobre fallecido, que horas antes había ingresado en el pequeño tanatorio con la cara destrozada, (dicen las malas lenguas que por un asunto de faldas), se asemejaba ahora a un Travolta desanimado y cariacontecido, incapaz de marcarse un mínimo twist.

Así que, con estos antecedentes, el bueno de Andresín no hizo más amigos que los fiambres semicalientes que iban aparcando regularmente en "Villa Panteón", nombre con el que muy correctamente fue bautizada la hermosa casona de los Ortuño.

--¡Andresín, coño!, cuántas veces te he dicho que aquí no se juega al fútbol, joder. Mira que si le das un balonazo a Don Tomás, (Dios lo acoja en su seno), la vamos a tener...--.

--¡Andresín, mecagoenlalecheputa. No te lo repito más. A pegar patadas a la pelota te vas a la calle, que los muertos los carga el diablo y luego se aparecen cuando menos te lo esperas--.

Pero lo que no sabían Don Andrés y Don Agapito es que el bueno de Andresín era un artista puro, al que no le amedrentaban ni zombies ni fantasmas. Una especie de roble en un bosque de cocoteros.

Las técnicas tradicionales se le quedaron pequeñas. Por su cuenta, robando horas al sueño, el novísimo artesano practicaba a pie de óbito, a espaldas de sus maestros.

2-

La muerte de Don Mariano Galarraga Escobal conmocionó a todo el pueblo. Indiano respetable, mecenas y filántropo ejemplar, (hizo fortuna en Cuba, de la mano del famoso ron, "El españolito audaz"), falleció irremisiblemente de una cirrosis hepática. Las labores de restauración del cuerpo fueron arduas y complicadas.

Don Mariano había sido un "bon vivant", un calavera incorregible, demasiado acostumbrado a los vapores del licor añejo y a los pechos retadores de las mulatas.

Don Andrés y Don Agapito concluyeron su labor hacia las tres de la madrugada. Sudorosos y agotados echaron una última ojeada a su obra cumbre: Don Mariano, liberado de fluídos corporales molestos, presentaba ahora un rostro respetable. El rictus inflexible y formal, le otorgaba un aspecto reposado y convincente; el muerto soñado, sereno y resignado.

Andresín penetró en la estancia en torno a las tres y media de la madrugada con la sensación de estar viviendo en la clandestinidad. Las luces fluorescentes conferían a Don Mariano un aire de jefe del estado de rebajas.

Entonces, sólo entonces, comenzó la magia. Pequeñas piezas de plástico en forma de ojos, cremas de carne artificial, formol a discreción e incluso inyecciones de botox, siempre adecuadas a los criterios básicos de la tanatopraxia...

Muy pronto, los pómulos del otrora envidiado vividor se hicieron masilla y las manos de Andresín, convertidas en pájaros traviesos, comenzaron a moldear aquí y allá, tirando de un lado y de otro, hundiendo las yemas de sus dedos en la piel blanca y desabrida, amasando y diseñando un nuevo concepto de la muerte misma.

A las seis de la mañana, Don Mariano ya estaba listo para ser presentado en sociedad. La capilla ardiente abrió sus puertas con puntualidad británica. No eran aún las diez, cuando una larga hilera de curiosos, allegados y amigos se aprestaron a rendir su último tributo a tan ilustre finado.

Al frente de la comitiva, el alcalde y los concejales, vestidos de luto riguroso, se acercaron parsimoniosamente al imponente féretro. Pero cuando Don Andrés y Don Agapito descubrieron la caja, la sorpresa les dejó paralizados.

Don Mariano lucía ahora, un envidiable moreno caribeño, desprovisto de cualquier tipo de arrugas. Su mandíbula, altiva y fuerte, rememoraba al emprendedor indomable que fue un día. Y lo mejor de todo: sus labios, sonrosados y carnosos, dibujaban una sonrisa amplia y satisfecha, idéntica a la que esbozó, alborozado, durante su último orgasmo.

El escándalo fue mayúsculo. A nadie le entraba en la cabeza que un muerto pudiera describir, de un sólo vistazo, la alegría de las horas trasnochadas, ni los suaves efluvios de los amores primerizos, ni mucho menos, el furtivo instante de la felicidad congelada en el gesto postrero.

--Un muerto como Dios manda, aseveró por fin la máxima autoridad municipal, debe permanecer serio y circunspecto, convencido de que su trágico destino jamás puede ni debe ser envidiado por los vivos--.

3-

Don Agapito murió de viejo, componiendo un adusto cadáver. Don Andrés trabaja solo, amargado, consciente de que la próspera funeraria no tendrá continuación más allá de su inminente retiro.

En cuanto a Andresín he sabido, por algún amigo en común, que reside en el sur de Estados Unidos. Sus revolucionarias técnicas del difunto feliz, han encontrado acomodo entre la comunidad baptista de la zona, convencida de que sus muertos deben enfrentarse al juicio final con la mejor de sus apariencias.

Cuestión de matices. Es obvio que en España, la muerte tiene muy mal carácter.

(Dedicado a la fotógrafa Elizabeth Heyert. Su visión de la muerte, me hace abrigar esperanzas de que existe otra vida mejor y, sobre todo, más divertida).

PINCHA AQUÍ Y VERÁS LOS ÚLTIMOS TRABAJOS DE ANDRESÍN(www.houkgallery.com/heyert-travellers/heyert.html.)

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27
Oct 2009

TODAS NIÑAS

Escrito por: inaki el 27 Oct 2009 - URL Permanente

No recuerdo bien si eran cuatro o cinco. El caso es que todos los días, a eso de la una de la tarde, llegaban a la terraza del Bar de Roberto y daban buena cuenta de un porrón de cerveza con gaseosa y de unas patatas fritas.

También he olvidado sus nombres. Pero de lo que sí estoy completamente seguro es de que eran unas putas primerizas, recién llegadas al oficio. Genuino producto nacional.

Nosotros, pavos adolescentes, las observábamos con disimulo mal contenido y curiosidad morbosa. Y eso que sólo de vez en cuando, las diosas del sexo de pago nos obsequiaban con la extraordinaria visión de un escote generoso o de un muslo furtivo.

La Rioja. Agosto de 1.977. Por aquel entonces, mi sobrina Lorea tendría unos seis años. Estoy hablando de una niña vivaracha, graciosa y locuaz que se expresaba con la "zeta".

Un prodigio de descaro y naturalidad, que conseguía dejar atónito al personal con sus ocurrencias.

--Tío, ¿me llevaz de pazeo?.

--Vale. Pero díle a mamá que te ponga el jersey, que hoy hace fresco.

--¿El jerzei roza?.

--¿A tí cual te gusta?.

--El roza.

--Venga, pues ese mismo.

Alternar con la cría era un puro espectáculo. Mis amigos se lo pasaban en grande.

--¿Tienez novia?.

--No, monina.

--Puez erez muy guapo.

--(Carcajadas). Gracias, tú tampoco estás mal.

--Bueno, puez zi no te quiere nadie, yo zeré tu novia.

--Eres muy considerada.

--Zí.


("La Toilette", 1.889-1.891. Obra deToulouse Lautrec).


Aquel mediodía, como en tantas otras ocasiones, mi sobrina y yo acudimos al local de Roberto.

--Tío, hoy quiero Kaz de naranja.

--¿No te apetece una Coca-Cola?. Qué raro...

--Ez que el Kaz eztá máz rico.

--Bueno. Pero no te muevas de la mesa que voy a pedirlo a la barra.

En el interior de la cafetería, atestada de parroquianos, su propietario se multiplicaba por tres.

--¿Caña de cerveza y Coca-Cola?.

--Caña y Kas de naranja. La enana tiene gustos refinados.

--¡Demonio de chavala!, ¡nos tiene comido el coco ...!

De pronto, mi buen humor desapareció de golpe, en cuestión de segundos. Cuando salí al exterior se me vino el mundo encima : mi sobrina había desaparecido. Una sensación de pánico sin límites se enroscó en mi columna vertebral como una serpiente nerviosa.

Miré a un lado y a otro sin ver nada, tal era el agobio que me oprimía. Pregunté a unos y a otros pero no hubo caso. Resuelto a acudir a toda prisa al cuartel de la Guardia Civil, detuve mis pasos en seco al escuchar unas risotadas procedentes del extremo más alejado de la terraza.

Entonces la vi. Plácidamente sentada. Charlando animadamente con las putas.

--¡Ven, tío!. Mira que chicaz tan zimpáticaz.

--(Visiblemente alterado). ¿No te había dicho que no te movieras del sitio?. ¡Vaya susto me has dado!. Mañana no te saco a la calle.

--La culpa ha sido nuestra, interrumpió dulcemente una de ellas mientras se acomodaba el sujetador. La niña no ha hecho nada, ¿verdad, cielo?. Pero, por favor, no te quedes de pie como un pasmarote...

--Bueno, yo...

--(Cachondeo general). Anda, vénte con nosotras, que no nos comemos a nadie.

--(Tirando del pantalón). Zí, tío, ya veráz que majaz zon. (Dirigiéndose a la más joven). Y tú, ¡qué ojoz tan preciozoz tienez...!

--Sí, nena, es que me gusta maquillarme antes de salir de casa...¿Quieres pintarte un poquito?

--¡¡¡Biennn...!!!.

--Hombre, no creo yo que sea necesario...

--Tú calla, chaval. Si la niña se lo va a pasar de cine, ¿a qué sí, tesoro?.

--Zí.

Tristeza

("Tristeza". Obra de Pilar Bamba).


Después de aquella escena, mi sobrina y yo compartimos a menudo cerveza y Kas de naranja con aquellas hembras tan especiales, haciendo oídos sordos del cotilleo general.

Lorea se había convertido en su talismán, en una especie de antídoto contra el dolor y la tristeza.

Es verdad que alguna que otra vez coincidí con aquellas mujeres en el pueblo. Pero si iban acompañadas de sus chulos, preferían pasar de largo para no comprometerme.

En cierta ocasión, y en plena vía pública, pude ver como uno de aquellos hombres desalmados le propinaba una paliza a una de ellas hasta conseguir arrebatarle un fajo de billetes, ante la indiferencia general de los transeúntes.

A finales de mes, y sin previo aviso, dejaron de acudir al Bar de Roberto. Indagué lo que pude hasta que por fin alguien me dijo que se habían instalado en la capital, en un nuevo club de alterne.

--Tío, ¿ya no vienen laz chicaz?.

--No, se han marchado a Logroño.

--¿Ze habrán enfadado con nozotroz?.

--No, cariño. Lo que pasa es que tienen familia y niños a los que cuidar. Pero ya verás como vuelven por aquí cuando menos te lo esperes... ¿Y eso?, ¿qué llevas en el bolsillo?.

Lorea deposita sobre la mesa un pequeño estuche de maquillaje.

--Ez un regalo. Para pintarme yo y pintar a miz muñecaz.

La vida tiene estas cosas. Hoy, mi sobrina es una mujer adulta que ni siquiera recuerda lo ocurrido.

Pero cuando indago en el fondo de mi corazón, aún puedo escuchar las voces de aquellas putas tristes a las que la inocencia de una niña hizo reír, mientras bebían cerveza con gaseosa y comían patatas fritas.

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14
Oct 2009

¡TOY MALITO...!

Escrito por: inaki el 14 Oct 2009 - URL Permanente

Hacía años que no pillaba la gripe. Pero el domingo, mientras cumplía a rajatabla el sacrificado ritual que consiste en combinar sabiamente el pintxo de diseño con el trago de Cinzano, mi estómago se hizo el hara kiri.

Primero sentí una pesadez inusual, después un ligero mareo y, finalmente, unos sudores fríos.

--Ay, Churri, que me estoy poniendo malo...

--No, si tú no has sido bueno nunca.

--Ay, que te lo digo en serio. Mira si estaré malito, que ni el vermú me apetece, que lo sepas, que ahí se va a quedar, el pobre...

--¡Coño, pues eso sí que es grave! ¡Venga, tira para casa, que para un día de fiesta que tiene una...!

Antes de nada quiero aclarar que escribo este post obligado, mejor dicho, COACCIONADO, por esta mujer sanguinaria, empeñada en proclamar a los cuatro vientos lo mal enfermo que soy. Pobre de mí, que no doy una guerra...

--¡¡Ayyy!!...

--Anda, calla un poco que los vecinos van a pensar que te maltrato...

--Si es que tengo escalofríos Churri...

--Pues lo mismo te ha agarrado un virus de esos, que en esta época son muy malignos. Mira, enseguida te pongo una tortillita francesa y a descansar al sofá.

--No, no, que si como vomito.

--Pues tú verás, pero con algo tendrás que distraer la tripa...

--¡¡Bourrghs...!! (Vomitona en Do Mayor)

--¡¡Hombre!!, en medio del ascensor, ¿será posible?. Podías haber esperado a entrar al baño...

--¡¡Ay, Churri, QUÉ ME MUERO!!.--.

--La que se va a morir soy yo, ¡joder!, y ahora a pasar la fregona... van a pensar que somos una familia de borrachuzos.

--(Abriendo la puerta de casa) Tú tranquila, que yo te ayudo. ¡¡Bourrghs...!! (Más vomitona en Do Mayor)

--¡¡Ostia, la blusa que me regaló mi hermana!!. ¿Estás tonto o qué?. ¡Joder, joder, joder...!



En fin, pequeñas anécdotas sin importancia que enriquecen nuestra ya de por sí amena vida matrimonial. Esto ocurría el domingo. Desde entonces, vivo como un animal enjaulado, abandonado a su triste suerte.

--Churri...

--Qué...

--¡Ayyy...!

--Joder, Iñaki, eres más pesado que un cerdo debajo del brazo.

--Churri...

--¡Queé...!--.

--¿Me pones un zumito?--.

--Voy. Pero luego te duermes un rato, ¿eh?--.

--Churri...--.

--¡Queeé...!

--Venga, arrópame un poquito, anda...

--(Brrrsh)

--Churri...

--Queeeé...!

--Ven a darle un besito a tu lobo estepario...


--¡¡A ver si paramos quieto de una vez, coño, que esto es un sindiós!! ¿Pero tú no estás enfermo? Pues haz el favor de comportarte y deja de hacer zapping, que me estás mareando con la jodía televisión...


--Churri...

--¡¡¡QUEEEÉ...!!!

--¡Ayyy...!

Pues lo que son las cosas. Hoy, miércoles, me encuentro un poquillo mejor. Se ve que el frenadol y la naturaleza de hierro con la que Dios me ha dotado han obrado el milagro. ¡Si hasta tengo buen humor y todo!

--Parece que tienes mejor cara...

--Pseé...

--¿Te pongo un Nescuí?

--Pseé...

--¿Con unas galletitas de chocolate, como a tí te gustan?

--Pseé...

--¡Oye, guapo, a mí no vuelvas loca, ¿eh?, que me tengo que ir a trabajar y no tengo tiempo para aguantar bobadas!

--Pero Churri, como te pones por nada, hay que ver que mal me tratas...¡Ayyy...!

Mañana no iré a trabajar, no sea que una recaída traidora me deje en el dique seco durante una larga temporada. Mi Churri me ha puesto para comer pechuguitas de pollo.

--Qué, ¿están buenas?

--Pseé, si es que no tengo gusto...

--Joder, pues no has dejado nada en el plato...

--Si todo lo hago por tí, Churri, por no desairarte, que ya sé que te desvives por mí...

--Mira, en cuanto friegue me voy a la cama, que no me encuentro muy católica...

--¡NO HABRÁS PILLADO LA GRIPE...!

--Pues no sé, chico, estoy un poco flojucha...

--De eso nada, monada, que a mí me queda un día de baja, y yo la cogí primero...

--Lo que hay que oir por tener orejas. Tienes más cara que un saco de perras. O sea, que yo no me puedo poner enferma...

--Sí, Churri, pero a partir de pasado mañana, cuando vaya a trabajar. Ahora, de momento, tráeme un vasito de leche calentita con coñac...

--Jesús, qué cruz de hombre...

--Churri...

--Qué...

--Ayyy...

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05
Oct 2009

PLAN IÑAKI CONTRA LA CRISIS

Escrito por: inaki el 05 Oct 2009 - URL Permanente

Las cosas como son. Con esta milonga de la crisis, ¡la peña está de los nervios!. Chavalotes, no es por desmoralizaros pero el asunto económico no tiene buena pinta. Y si encima os fijáis en las soluciones que plantean los padres de la patria, bufff...lo mejor será que nos demos directamente a la bebida.

En fin. Como no os quiero amargar, aquí os dejo unos sabios consejillos para que vayáis tirando...No, no me deis las gracias. Yo soy así de solidario...


PLAN IÑAKI CONTRA LA CRISIS

1- A estas alturas de la película nadie va a garantizar que vuestros ahorros no se vayan a tomar por el culo. Así que lo mejor que podéis hacer es comprar un colchón de los de antes donde poder esconder la pasta. Las abuelas eran expertas en la materia...

--¡¡Manda cojones!!, Churri...¿pero tú has visto la cantidad de billetes que guardaba la vieja en el colchón de lana?

--Es que la yaya siempre fue muy previsora...¡y haz el favor de no llamar vieja a mi abuelita!

--No, si quieres la invito a un botellón, no te jode...

--Además, la pasta nos vendrá de perlas...

--Hombre, moneda de curso legal, sí que es...¡pero de la época de la Segunda República...!


2- Recortar gastos no es una tarea imposible. Basta con sacrificarnos un poco. La Churri tiene una habilidad especial para hacer números...

--A partir de ahora, dejarás de fumar.

--¡Pero...!

--Ni pero, ni pera. Y olvídate del fútbol de los domingos.

--¡Pero...!

--Y vete despidiéndote de las partiditas de mus...

--¡Pero...!

--...y de las copitas con los amigotes.

--Snifff...


3- Evitar a los amigos carotas, ¡sobre todo, a los profesionales del sableo fino!

--Quieto "parao" Periko, que por allí viene el Rogelio...

--Bourrppss, (eructo cervecero de dos segundos de duración). ¿Y qué pasa con Rogelio?

--Joder, que si nos ve nos pide pasta y además se auto invita a comer...

--Coño, qué jeta tiene el tío, bouurrppss, (eructo de indignación supina de tres segundos de duración).

--Ya te digo. Venga, vamos. ¡Corre, que ya ha doblado la esquina...!

--Iñaki...

--¿Lo qué...?.

--No tendrás a mano 50 euritos...mañana mismo te los devuelvo, ¿eh? Es que casualmente me he dejado el dinero en casa y...

--Periko...¿Tú también? ¡¡¡MECAGONTÓ...!!

4- Es importante echar imaginación al asunto, decorar la casa con fotos de Hawai, el Caribe o las Islas Canarias...De este modo, si no podemos ir de vacaciones, siempre tendremos la sensación de estar tomando el sol en alguna playa paradisíaca...Ah, y no olvidaros del imprescindible botijo...

--(Aumentando la intensidad de la luz de la lámpara del saloncito), ¡¡Churri, otra caipiriña, juas, juas!!. Buáhhh, la verdad es que aquí se está como dios...

--(Ajustándose el tirante del bikini). No hay más caipiriñas, que son muy caras...Si quieres refrescarte bebe agua del grifo...

--Coño, con la puta crisis...¡por lo menos podías hacer top less...!


5- Buscar empleos alternativos y aprender técnicas de marketing de vanguardia. Amiguetes, ha llegado el momento de explorar nuevos y prometedores horizontes laborales.

--¿Y para qué dices que son estos paquetes de Kleenex?

--Para venderlos en los semáforos. Churri, tú mira y aprende...

--¡¡Kleenex de luxe para el caballero...!!. ¡¡Qué me los quitan de las manos, oiiiiga...!!. ¡¡Doble capa, ahora más suaves que el culo de un niñooo!!...¿EINNNN?. ¡¡¡MECAGONTUSMUERTOS, CABRÓN!!!, ¡será hijoputa, que me ha querido atropellar...!

--Y además te ha llamado "moromierda"...Hala, vamos "pacasa", que todavía tendremos una desgracia...


Bueno, coleguis. Sé que a vosotros se os habrán ocurrido mogollón de ideas para combatir la crisis. Esto es sólo un avance. Eso sí, espero que os haya servido de algo.

Yo, de momento, me voy al "Erosqui", a ver si "distraigo" alguna que otra cosilla...Al fin y al cabo, más triste es "de pedir" que "de robar"...

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25
Sep 2009

EL CLUB DE LAS CANCIONES, (cosas de Nire...)

Escrito por: inaki el 25 Sep 2009 - URL Permanente

LA MUJER EN EL ANGULO OSCURO

La mujer en el ángulo oscuro

refleja un mapamundi sin fronteras,

una extraña canción, un ritmo sordo,

una silueta parcial, inabarcable.

La mujer en el ángulo oscuro

no sabe que está muerta.

Hay algo en su misterio que resume

los últimos minutos de agonía.

La mujer en el ángulo oscuro

conoce a su asesino.

El nombre del cobarde se refugia

en las yertas comisuras de sus labios.

(Muchacha en la ventana. 1.925. Salvador Dalí).

UN RAMO DE LIRIOS

Nació para ser mujer.

Entonces le conoció y se sintió realizada.

Años después, cuando la vida le pasó por encima,

como una apisonadora negra,

decidió olvidarle, clasificar las olas,

frecuentar la línea del horizonte.

(Beber la ternura de un sorbo y sonreír todo el tiempo).

Cuando él regresó, sin previo aviso,

ella no le esperaba.

Por eso su mortaja se asemeja

a un improvisado ramo de lirios.

NADA QUE DECIR

No hay nada tan estúpido

como un cuerpo desnudo

cuando no tiene nada que decir.

Por eso, mientras su marido duerme,

le observa inapetente, resignada.

Intuyendo, en el fondo de su instinto,

que nunca fue más inteligente que ella.



SIEMPRE LUNES

Aparca la pasión. Está aterida.

Esconde la alegría. Llora a solas.

Su corazón es ahora un laberinto

de latidos afónicos, descalzos.

El gran vampiro se alimenta de su sal.

Cuando repta nocturno por su pecho

renuncia a la pelea, jamás lucha.

Aparenta ser la presa resignada

a morir entre las fauces varoniles

de la serpiente velluda y homicida.

Es el cadáver vivo. Aquella niña

que volaba en verano las cometas.

CALENDARIO SOLAR

Aunque simule arreglarse,

ella jamás hace planes.

En su calendario solar

no existen los números rojos.

Por eso, si hoy es lunes,

es posible que mañana sea lunes.

Desde el horror y la vergüenza :

En memoria de todas las mujeres que han muerto asesinadas por los hombres.

En memoria de todas las mujeres que morirán asesinadas por los hombres.

En memoria de todas las mujeres que permanecen muertas en vida, atenazadas por el miedo provocado por los hombres.

("Te quiero igual", Andrés Calamaro)

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22
Sep 2009

200 CABRONES

Escrito por: inaki el 22 Sep 2009 - URL Permanente

Quien me conoce sabe que soy de natural tímido. Al igual que los buenos árbitros de fútbol, me gusta pasar desapercibido y no dar el cante. Por eso odio a los voceras que intentan hacerse ver a toda costa en cualquier lugar público o a los pelmazos que ¿dialogan? gritando, a pesar de que te tengan arrinconado a menos de cinco centímetros de distancia.

Otra cosa que me repatea mazo son los aparatos parlantes que te dejan en evidencia ante el resto de los mortales : máquinas expendedoras de tabaco que agradecen la compra del humo después de soplarte una pasta gansa, locuaces ingenios que te informan, con pelos y señales, acerca del tipo de combustible que consume tu vehículo, o ascensores bocazas convencidos de que padeces un alzheimer prematuro...

Al hilo de esta angustiosa reflexión hoy he tenido una experiencia, creo que nada religiosa, que me ha tocado las criadillas de forma contundente y escasamente sensual.

Vitoria, 8 y cuarto de la mañana. Llego tarde al curro. Preso de un ataque de nervios y con un cigarrillo hábilmente suspendido de las comisuras de los labios me abalanzo, (cargado de carpetas), a una parada del tranvía repleta de gente.

Se nota que es hora punta. El convoy está al caer y por eso me apresuro a pulsar el botón correspondiente a "Un viaje" y a deslizar por la ranura el euro de rigor.

Ni "flowers". El jodío aparato se traga la moneda sin ofrecer a cambio el billete prometido.

Esto sólo me pasa a mí, mascullo irritado, mientras una viruta de ceniza se desliza peligrosamente a un sólo milímetro de mi corbata italiana de seda.

Estoy en un tris de rememorar mis años juveniles de rebelde sin pausa y comenzar a patear la pantalla táctil de los huevos. Pero me corto. Mogollón de peña civilizada, unos 200 para ser exactos, no pierde detalle y se arremolina con curiosidad morbosa a mi alrededor.

--Menuda putada, acierta a decir una churri, solidaria por los cojones, que parece divertirse con la desgracia ajena.

--¿Seguro que has metido un euro?, pregunta un desconfiado jubilado de la Renfe.

Mis dedos temblorosos comienzan a tocarlo todo de forma compulsiva.

--¡Buenos días, caballero!

Silencio sepulcral. El robot, además de robarte la pasta por la cara, también sabe hablar.

--¿Algún problema, caballero?

El robot no es un robot sino una "robota" de voz falsamente melodiosa y cantarina. Nadie en su sano juicio puede ser tan amable y tan optimista a esas horas de la mañana. Y, además...¿cómo sabe que soy un tío? ¿Acaso hay cámaras camufladas?

--Esto...

--Dígame, caballero.

Intento manejar el asunto con discreción pero 400 orejas desocupadas están pendientes del desenlace de la historia.

--Bueno, es que he introducido un euro y...

--Por favor, hable alto y claro, caballero.

--Mecagüenmiputavida...

--¿Cómo dice?

--(Alzando la voz). ¡¡Decía que ustedes, los del sindicato de robots del Tranvía de Vitoria, me acaban de chorar un euro por el morro. Eso es lo que digo, coño...

La "robota" de voz erótica y aterciopelada, ni siquiera se inmuta. Debe tratarse de un prototipo japonés provisto de un programa de geisha solícita.

--Sin duda se trata de un lamentable error, caballero. Usted debió pulsar el botón equivocado.

--¡Porque usted lo diga...! Sepa usted que, a pesar de los primeros achaques propios de la edad madura, aún sé sumar dos y dos...

Én un momento de lucidez pasajera, me pregunto qué cojones hago tratando de usted a una especie de máquina tragaperras...

--Comprobemos...Un momento, caballero.

Un par de segundos después, el chisme vomita una moneda de un euro.

--Tenga la bondad de intentarlo de nuevo, pero esta vez pulse la opción adecuada. Me consta que hace unos instantes intentó adquirir, al precio de un sólo viaje, un bono con validez ininterrumpida de 24 horas...Que tenga un buen día, caballero.

Rojo como un tomate obtengo, al fin, el ansiado boleto, entre la desconfianza general de la proba ciudadanía. A tenor de las miradas de desdén con las que me obsequian es obvio que el personal opina que soy un jeta que ha querido estafar al Consorcio Público de Transportes.

Cuando aparece el tranvía, he sido relegado a la última posición. Pero de pronto, en un vano intento por no quedarme en tierra, pierdo el equilibrio y las carpetas se desparraman por el suelo embarrado de la estación.

Parapetadas tras los cristales acierto a ver con claridad las sonrisas, próximas al descojono general, de mis 200 cabrones.

--¡Ojalá os traguéis todos los pinos de aquí a Burgos, hijos de la gran puta!, exclamo, al mismo tiempo que intento recomponer el desaguisado.

No pasa nada. Mientras procuro recolocar en su sitio el nudo de la corbata, enciendo un nuevo pitillo y me dispongo a esperar el próximo tranvía, me pregunto si la "robota" de acento sexi tendrá novio, si mi jefe, harto de esperar, me echará a la puta calle y si el jodido tranvía habrá descarrilado...

Cualquier cosa puede ocurrir. Al fin y al cabo, la jornada no ha terminado y esto promete...

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