20 Oct 2008
QUIERO LLEGAR A FIN DE MES... (la frase más dicha por los españoles, antes y durante la crisis)
Después de algunos meses en crisis, los problemas afloran. La situación real, a modo de iceberg comienza a ser más visible para todo el mundo. Aquellos puntuales pequeños gastos, a los que no llegábamos a final de mes, se están haciendo cada vez mayores, y más
numerosos. Aquellos a los que les debemos no dejan de llamar, intentando lógicamente recuperar lo suyo, y nosotros, en un principio, esperanzados en que, es sólo un mal momento, les atendemos de la mejor manera que podemos. Después, cuando comprobamos que esta situación es cuestión de tiempo, o en la mejor de las ocasiones, de un gran golpe de suerte, comenzamos a ser más reacios a atender esas llamadas. El tono de ellos, es decir de los acreedores, es cada vez, más amenazador, las palabras, pre-jurídico, juzgado, demanda, están ya siempre en su discurso. Nosotros, sólo podemos agachar la cabeza, y decir: “entiéndame”…
Después de un tiempo de llamadas y conversaciones, y tras ponerte en la temida lista negra de morosos, sólo resta, eso, resignarse y aguantar el tirón al máximo, trabajando, los más afortunados, y esperando a que todo se solucione.
Las pequeñas empresas, sabedoras del problema que es para ellas también el denunciar a alguien por impago, por los gastos que conlleva, porque son conscientes de la situación de su cliente, etc… son las más propensas a aguantar más tiempo del que fuera lógico para recibir su pago. Cosa que siempre se agradece. Pero por el contrario las grandes, esas multinacionales que cuentan con miles de abonados, o usuarios, son más hirientes. Además de deudas que se multiplican mes a mes por intereses de demora, llamadas durante todo el día, y amenazas constantes, ahora usan, los putos números ocultos.
Números de teléfono incomprensibles con 15 ó más dígitos, números privados, o usuarios anónimos que te hacen temblar las rodillas cuando bombardean tu teléfono. Eso sí, si por casualidad hablas con ellos, en lugar de proporcionarte un número fijo normal donde tu llamar, te dan un número 902 … para que te sepa más a asco la llamada y te cueste un poco más, por si no habías tenido bastante.
Y, por si el teléfono no fuera suficiente acoso, ahora la publicidad, esa que nos inundaba los buzones todos los días hasta resultar insoportable, ahora se ve remplazada por cartas de aviso de embargo y bufetes de abogados. Si no hay dinero para el día a día, como va a haber dinero para pagar las costas de un juicio además del importe íntegro de las deudas?
¡Dios, parece que estoy describiendo un episodio de los Simpson!, pero es que a veces la realidad supera la ficción. “Todos” estamos viviendo esta situación, o al menos los mortales. [Aparte dejo los que viven en otra dimensión (famosos, multimillonarios, banqueros, herederos, presidentes, etc… etc…)]
Los que alguna vez tuvieron ahorros, ¡bendito colchón! Ahora ven como éstos se van esfumando, si es que no lo han hecho ya, y después…. ¿qué? Al paso que vamos, parece que tendremos que volver al famoso “trueque” de antaño. En el que en lugar de usar la moneda se intercambiaban bienes que cada cual poseía y otro necesitaba.
Y en fin, aunque soy consciente que lo único que no tiene remedio en esta vida es la muerte, he de reconocer que la situación es preocupante, tanto, tanto, que estoy pasando del estado de rabia y rebeldía inicial al de “salga el sol por Antequera” que yo no puedo más.
10 Oct 2008
ZP QUIERE INYECTAR DE 30.000 A 50.000 MILLONES DE EUROS COMO APOYO FINANCIERO A LOS BANCOS, ----PERO YO NO QUIERO.

Después de oír esta propuesta, me deprimo aún más. Me parece que los únicos que van a ver en todo esto un flotador van a ser los propios bancos, esos, que hasta ayer mismo estaban nadando en la abundancia. Los ciudadanos por el contrario no vamos a ver ningún beneficio en esto. Entonces ¿por qué no destina el Gobierno este importe directamente y en primera persona a los habitantes de España? Me explico, si lo que interesa es eliminar la morosidad y que el dinero fluya nuevamente, ¿qué mejor manera que ayudando a las personas de a pie, autónomos y pymes a pagar sus deudas, pagar sus salarios y generar empleos? Si el destino final de ese dinero son los bancos, éstos, sabiendo la situación actual de las personas y pequeñas empresas seguirán en su posición de no prestar dinero, pues son conscientes que no pueden afrontarse los pagos.
