03 Jun 2009
El poder de la coma... (para que luego digan que la cosa no varía... uff)
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El poder de la ubicación de la coma. Leed y analizad la siguiente frase.........
Si eres hombre, con toda seguridad has colocado la coma después de la palabra tiene.
Nota: Gracias Lenith por lo acertado de la coma....
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16 Nov 2008
Hoy toca Relato Dominical: "Despedida por Sorpresa"
Querida Marisa:
¡Uf!… si estás viendo está carta, es que algo malo me ha pasado, y ya no me encuentro en el mundo de los vivos. Y es que, este, ha sido mi único secreto para ti, bueno, o no, pero en todo caso perdóname.
¿Recuerdas que, cuando a veces, en alguna conversación salía el tema de “el día en que me muera”, o “si algún día me pasa algo”, siempre reaccionabas con tono enfadado diciendo – no digas esas cosas? Yo respetaba tu posición, y ahí se quedaba la charla, pero ya ves, yo como siempre, erre que erre, al final, decidí terminar esas frases por mi cuenta.
No esperes llevarte grandes sorpresas en esta carta, pues me conoces demasiado bien y sabes, que todo lo que he tenido y he podido, te lo he dado en vida, pero quería que tuvieras otras cosas, que conjunto esta carta, en la misma caja fuerte, guardé a lo largo de toda nuestra relación, y con ellas, también algunas confesiones.
¿Recuerdas nuestra primera crisis? Tan sólo llevábamos casados tres años y casi no teníamos dinero ni para comer. Después de un año pasando penurias, y mintiéndoles a nuestras familias para que no se preocuparan, conseguimos recuperarnos. La suerte nos sonrió y la diosa fortuna nos agració con la lotería. ¡Bebimos tanto champán ese día que un poco más y perdemos el boleto agraciado! Ahí te dejo como recuerdo, la foto que nos hicimos hace veinte años con nuestro número ganador, y la botella de champán. Una de tantas que cayeron aquel día.
Desde entonces, todo se centró en el dinero, y el nuevo negocio. Nuestro único objetivo en la vida era no volver a pasar por lo mismo y eso, con los años se volvió contra nosotros, y llegó nuestra segunda crisis ¿te acuerdas? Los dos nos fuimos abandonando como pareja. Siempre cansados y apáticos, pero curiosamente derretidos ante el halago de un extraño. Nuestra vida era del trabajo a la casa, y de la casa al trabajo. ¿Cómo llegamos a esa situación? Afortunadamente, y una vez más, solventamos la situación. ¿Recuerdas como fue? Anda, coge ese montón de hojas grapadas que tienen la goma elástica. ¿Te das cuenta ahora?... Si Marisa, ese “amigo virtual tuyo era yo”. Yo era el “amante del antifaz”. Cuando casualmente descubrí que mi amiga de la red, eras tú, mi propia esposa, me morí de rabia, pensé… “la muy puta”… no lo voy a negar, pero enseguida recapacité: ¡Qué leches! ¿Y yo que estoy haciendo? ¡lo mismo! Así pues, aproveché ese anonimato para conocerte algo mejor… cambié el tono de amante furtivo al de amigo confesor, y así, tras muchos cruces de emails, esperados como adolescentes ansiosos, te fui conquistando de nuevo, pero esta vez, tu marido de verdad, tu Manolo.
Y bueno, ahora esto, mi muerte. En esta ocasión nada he podido hacer, lo siento. Esto se me escapa de las manos. Espero me perdones por todo lo malo que alguna vez te pude hacer, y por parecer un viejo chocho contando batallitas, pero era una manera más, y sin que me interrumpieras, de decirte todo lo que has sido para mí.
Acompañando a todo esto, por último tienes mi diario. ¿No sabías que tenía un diario? Me alegra saber que a pesar de los años sigo sorprendiéndote. Contento, o enfadado, ocupado u ocioso, siempre buscaba un minuto para escribir al menos unas líneas. Pero siempre furtivamente, sin que nadie lo supiera. Ya sabes cómo soy, o cómo era, y no quería que nadie descubriera y me dijera que eso era una mariconada.
En fin, no te quiero aburrir más, ni ponerme sentimental. Me prometí a mi mismo una escueta carta, aunque no sé qué me pasa. De repente, un miedo inquietante se ha apoderado de mí, y un mal pensamiento me ha invadido. ¿Y si nunca llegaras a saber de esta carta? Eso significaría que tu fallecimiento fue previo al mío, y eso no sería fácil de encajar. No lo permitiré. La ley de vida ha de mantenerse. Yo soy mayor que tú, y por eso, he de ser yo quien muera primero. ¡Prométeme que vas a leer esta carta!
Continuar mi diario sin ti, no tiene sentido, así pues, déjame seguir dándote sorpresas y no te adelantes a mí.
Sé que eres una buena chica, casi siempre lo has sido, y seguro que me harás caso, aún a tu pesar.
Ya no me extiendo más. El motivo de mi carta era despedirme en la intimidad, y creo que lo he conseguido. Espero que al final de la lectura de ésta, tu cara muestre una sonrisa, esa que me cautivó siendo un jovencito y que me ha hecho, hasta el final de mis días, estar rendido a tus pies.
Un beso amor. Desde donde esté, seguiré escribiendo nuestro diario esperando por ti.
Manolo.
06 Nov 2008
¡El buen sexo, es bueno para la salud!
Hoy leí esto, y me pareció interesante. Me tomé la molestia de traducirla del inglés pues, para algunas personas resultará revelador lo que nos dice. Espero sinceramente que sean las menos, pues de no ser así, significará que nada ha cambiado, y que es cierto que hombres y mujeres están condenados a no entenderse, al menos en el sexo.
"La vida sin amor es como un coco al que se le ha secado la leche". Henry David Thoreau.
"El buen sexo...mejora nuestra salud e incluso contribuye a nuestra longevidad". Pruebas
científicas están confirmando algo que mucho de nosotros sospechábamos desde siempre: el buen sexo no sólo añade a nuestras vidas una gran diversión, sino que de hecho mejora nuestra salud e incluso contribuye a nuestra longevidad. En un nuevo libro llamado "Sexo Curativo", Dr. Paul Pearsall, Director de Medicina Conductual en el Hospital de Beaumont en Detroit, escribe que las alegrías y placeres de vivir la vida, y de amar, nos puede proveer con algo llamado "inoculación de la intimidad" que realmente nos protege de enfermar. El Dr. Pearsall, quien cita numerosos otros investigadores, concluye diciendo: "Cada vez más, un mayor número de físicos ahora reconocen que la salud del corazón humano depende no sólo de factores genéticos, dieta y ejercicio, también dependen en gran parte, de la salud social y emocional del individuo." Sexo Curativo, consiguió, primero a través del reto diario mantener una cercana e íntima relación con la que, una vez logrado, inclinó la balanza entre nuestra salud y los sistemas de curación. ¿Puede la falta de intimidad sexual crear un factor de riesgo para determinadas enfermedades? Dr. Pearsall cita la investigación y su propia experiencia indicando que la insatisfacción sexual parece ser comúnmente previa a un ataque al corazón en un alto porcentaje de personas. Por el contrario, la satisfacción sexual aparece relacionada con la reducción de severos dolores de cabeza y migrañas, leves y moderados síntomas relacionados con el síndrome premenstrual de las mujeres, y una reducción en síntomas relativos a artritis crónicas de ambos sexos. Aunque el mecanismo biológico exacto no ha sido aún identificado, muchos investigadores están investigando (valga la redundancia) sobre nuestros pensamientos, sentimientos, cerebro, sistema inmunológico y sistema interactivo sexual/genético, influencia de cada una que afecta a nuestra salud. Debe de haber un conducto biológico hacia el acercamiento, intimidad y éste estar conectado a otros seres humanos. Cuando experimentamos la intimidad, el cariño de la mutua intimidad sexual, podemos experimentar un cambio significativo neurológicamente y en nuestras hormonas que manan a través de nuestro cuerpo y ayudan a estimular la salud y el cuidado de ella. "Las hormonas que fluyen por nuestro cuerpo ayudan a estimular nuestra salud y a cuidarla". ¿Significa esto que para vivir más o estar más sano solamente necesitamos hacerlo más y mejor? ¡Por supuesto que no! El sexo es un concepto mucho mayor que lo conectado genitalmente o tener un orgasmo. La psicóloga, y autora Gina Ogden, menciona en su libro "Mujeres a las que les gusta el sexo", que el sexo tiene todo por hacer con sinceridad, conexión y creación de lazos afectivos con una pareja, sentimientos sobre qué nos está pasando, y recuerdos. Para aquellos que les gusta, el sexo impregna sus vidas y no es simplemente algo específico, un momento intenso, la actividad física toma lugar bajo las mantas, tan pronto como pueden. Como resultado de entrevistar a muchas mujeres, la Dra. Ogden aprendió que el deseo sexual, o lujuria, era producido por mucho más que por estimulación física. Para las mujeres, de acuerdo con la Dra. Ogden, hay mucho más por hacer con los sentimientos de conexión en sus relaciones. "De corazón a corazón, de alma a alma, incluso de mente a mente"."Para las mujeres, tiene que ver con la conexión de sentimientos en sus relaciones". Cuando se discute sobre la conexión sexual las entrevistadas por la Dra. Ogden hablaron de un continuo fluido de placer, orgasmo y éxtasis, más que de una única experiencia. Ellas también describen las máximas experiencias sexuales alcanzadas desde la estimulación sobre todo su cuerpo, no sólo desde los genitales, incluyendo dedos de las manos, dedos de los pies, caderas, labios, cuello, y lóbulos de la oreja. Obviamente, la excitación y la evolución de la satisfacción no proviene sólo de recibir energía sexual sino también del disfrute de estimular un compañero. Por la tanto, el sexo, es un compromiso de dar y tomar. Por último, las mujeres a las que la Doctora Ogden estudió tenían sus propios conceptos sobre sexo seguro, esencial para experimentar el placer sexual y el éxtasis. Este tipo de sexo seguro no está relacionado con prevenir Enfermedades de Transmisión Sexual o el embarazo; se refiere, en su lugar, a una seguridad emocional y espiritual. Tal seguridad es crucial para el acercamiento sexual. La mayoría de las mujeres insistieron en que el calor, las conexiones amorosas con ellas mismas y con sus parejas eran esenciales e inseparables desde lo que es la experiencia del éxtasis sexual. Cuando la gente se siente profundamente unida, simplemente mientras se cogen las manos, están teniendo sexo. Cuando la gente da muestras de cariño hacia el otro a través de abrazos, caricias o besos, también ellos están teniendo sexo. Cuando conectamos gente en una habitación abarrotada se guiñan de manera secreta unos a otros, se están comunicando sexo unos a otros, tal sexo sin contacto puede despertar excitación y plenitud emocional. Y por supuesto, durante la unión sexual cuando el cielo parece abrirse tan sólo un rayo podría parecerse, -mientras los fuegos artificiales se encienden y la tierra deja de dar vueltas- esto es sexo también. Pero espera. ¿Los hombres también necesitan tener esta conexión espiritual para disfrutar del sexo y conseguir una buena salud? Bueno sí y no. ¡Los hombres necesitan sexo y los hombres necesitan conexión emocional, pero muchos hombres no necesariamente necesitan las dos cosas juntas! De acuerdo con el Dr. Bernie Zilbergelt, que escribió La Nueva Sexualidad del Hombre, el sexo para las mujeres está entrelazado con la conexión personal. Para algunos hombres, el sexo es en sí mismo un acto para ser dedicado con o sin amor, con o sin compromiso, con o sin lazos. En este momento, los chicos más jóvenes están siendo socializados de una manera más inteligente; consecuentemente, las actitudes del macho hacia la unión sexual están cambiando. Pero, desafortunadamente, la socialización de muchos hombres nacidos en o antes de los sesenta les proveyó de muy poca información sobre la formación y mantenimiento de las relaciones íntimas. Esos hombres fueron enseñados como jóvenes, los machos mostraban el amor haciéndolo, sin hablar o "conectar" con chicas. "Afortunadamente cada uno puede restablecer la cercanía, la intimidad y el flujo sexual". Los hombres más mayores estaban usualmente socializados para ser fuertes y autodependientes, lo que normalmente viene a significar que no es fácil hablar con ellos sobre estos temas o admitir problemas personales. Muchos, como hombres, no admiten preocupaciones y temores a sus parejas; ellos simplemente intentan manejar todo por ellos mismos. A consecuencia de esa reticencia es (1) falta de intimidad en la pareja, con la mujer sintiendo que está fuera de la vida de su marido; y (2) los hombres a menudo no dicen lo que necesitan porque no saben cómo pedirlo, por lo que se sienten distanciados y frustrados cuando ellos realmente quieren cercanía e intimidad tanto como muchas de sus compañeras desean. El sexo bajo esas condiciones crea una distancia en la relación o crea una disfunción sexual que conduce incluso a una brecha más profunda dentro de la relación. Esto es realmente cierto si un hombre está casado, pues una mujer debe ser querida por su marido para tener una sexualidad válida. Consecuentemente, de manera rutinaria, el sexo se convierte en algo mecánico, sin sentimiento, si plenitud. Afortunadamente cada uno puede romper este círculo vicioso y restaurar la cercanía, la intimidad, y el flujo sexual de la relación.
--Ahora pregunto yo... ¿Somos tan diferentes hombres y mujeres con respecto al sexo?---
Nota: He intentado mantenerme firme en la traducción al texto del autor (Anthony Fiore, Ph.D.). Disculpad tanta literalidad.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->11 Oct 2008
La Sociedad y La Bisexualidad.
El ambiente está saturado por el tema económico y la crisis, así pues, dando un giro de 180 grados subo este blog nadando contra corriente, y nuevamente siendo fiel reflejo de mi idea original del blog “Reflexiones en voz alta”.
En las webs de dos de los más reconocidos diarios de España, bien por sus contenidos o por su número de lectores, me ha llamado la atención la similitud de parecer en un mismo tema. En elmundo.es, dentro de uno de sus blogs fijos, “Diario de un Gay”, aparece el titular de “Me ponen las mujeres. ¿Y qué?”, y en el día de ayer, en elpais.com, una entrevista con la actriz Marta Belenguer la titulan “soy heterosexual a mi pesar”.
