No sin razón me llaman boquita de piñón, porque tengo una boca tan pequeña que parece una rozadura en una cara de luna. Uso dentadura postiza desde hace tiempo. También soy un experto en el cunnilingus. Ayer mismo, una me dijo “cómemelo” y mientras lo hacía reparé en que no llevaba el ebúrneo aparatejo, y me pregunté en qué coño lo habría dejado.
No perteneció a 101 Coños (http://cientoun.blogspot.com), pero por ahí andaba y lo ofrezco a su consideración.
SAB
SAB


Escribe tu comentario