23 Ene 2009

Las Grandes Palabras

Escrito por: Juanjo Albors el 23 Ene 2009 - URL Permanente

Dios, Verdad, Amor, Patria. Son grandes palabras que las mayúsculas pretenden hacer magnas y que con minúsculas podrían llegar a serlo. Que con mayúsculas parecen ser un fin y con minúsculas sólo un medio para expresar nuestros pensamientos y sentimientos. Otras, han perdido vigencia: Rey, Honor, Papa, Cielo e Infierno.

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De hecho creo que siento una aversión instintiva y endémica hacia las grandes palabras, las de las mayúsculas. Las he visto demasiadas veces en discursos vacíos. Porque parece que quieren acercarnos a la perfección. Y la perfección no existe en el hombre. Ni en la naturaleza. Porque andamos un paso hacia atrás para poder andar dos pasos hacia delante. Y eso, en el mejor de los casos.
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No me pronuncio sobre ninguna de esas palabras en su versión mayúscula pues no me siento capacitado para ello. Sólo pretendo despojar esas palabras de ropajes vanos que inflan nuestras bocas y, lo peor, nuestras mentes, despojándonos del tan preciado sentido común.

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Me gusta ser coherente en mi vida, en mis obras, en mi pensamiento. Pero la coherencia perfecta tampoco existe. Porque la perfección no es propia del hombre. Porque la búsqueda de la perfección es un camino estéril que te aleja de la realidad.
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Este reconocimiento no es humildad pues tampoco me gusta esta palabra que sustituiría gustosamente por “asunción de tus propias limitaciones”.
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Y no quiero decir, como Groucho Marx (y perdonen esta frivolidad): “Estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros”, frase aparentemente grotesca pero que en realidad es una clara advertencia a tu posible traición al pensamiento por razones varias. Entre ellas, su voluntad de adaptación a la imposible consecución de la perfección por olvido de tus propias limitaciones.

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Mi maestro Coderch llamaba a la inteligencia “la gran prostituta” pues constataba el peligro de saber adaptar tu pensamiento a tus conveniencias. Y estas conveniencias no implican siempre intereses económicos, de poder o de prestigio. Tus conveniencias pueden ser también tu voluntad de amoldar tu pensamiento a los lugares comunes de la imposible perfección. La que te impide recorrer el camino pensando que ya conoces su final.

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72 comentarios · Escribe aquí tu comentario

linda dijo

Buenos días Juanjo... (¿debería escribr, juanjo?)

Es la primera vez que leo un post dos veces, y eso ha sido debido a lo mucho que me ha complacido tus palabras, tu opinión tan claramente expuesta...

Mil besos azul turquesa

Juanjo Albors dijo

No debes hacer nada, puedes hacer todo lo que quieras con mi nombre incluso escribirlo con mayúscula pues en este caso no sería una cuestión ideológica sino meramente gramatical. Eso que nos permite abrazar a León sin problemas, trabajar un lunes con Domingo y tomar unas copas con Bárbara sin peligro.

Gracias, linda Linda

Cástor Olcoz dijo

Amigo Juanjo: Permíteme añadir a propósito de
tu expresión "discursos vacíos" lo siguiente:

Discurso vacío es el que está construído con palabras vacías. Esta distinción viene de los chinos. Son vacías las palabras que desempeñan funciones en compañía de otros términos: por, desde, con, para; y llenas, las que además de llevar acento, tienen significado por sí mismas: madre, corazón, montaña. La diferencia entre un mitin y un poema está en la cantidad de palabras vacías que utilizan uno y otro.

Sostengo que el límite de la vaciedad lo ostentan quienes, además de abusar de las palabras mayúsculae en su escritura, se espresan con mayúsculas al
hablar, chapoteando en su habitual e insufrible énfasis.

Corto y cambio.

Nire dijo

¿Y qué es mejor, adaparse a las conveniencias o no adaptarse? Quizás la inteligencia esté en saber ser agua o roca, o madera cuando es necesario. Al árbol flexible no se le rompen las ramas por el peso de la nieve. Be water, my friend.

elefanteblancoster dijo

Me encanta comprobar que coincidimos en preferir las pequeñas cosas a las grandes palabras. Las palabras son grandes de verdad en la medida en que enuncian, favorecen o reclaman acciones fecundas en sentido general, y son grandes de mentira en la medida en que ocultan la incapacidad o la voluntad de/para intentar favorecer la vida, la propia y la de los demás.

Vuelvo en otro momento a seguir comentando este artículo tan interesante.

Gracias y un abrazo.

Daniel Yáñez González-Irún dijo

Para mí, amigo Juanjo, el único principio vigente es el de la "Amistad". Lo demás, es tan pasajero y subjetivo como la existencia misma de ese gran filósofo del XX que mencionas: Groucho Marx.

Paz, amigo, y congratulations for such acertado post.

Un Abrazo, o aBRAZO, o azrbao.

dANIEL, tRAVIS y eLISHA.

Juanjo Albors dijo

Maravillosa y didáctica, caro Cástor, tu diferenciación entre las palabras llenas de sentido por sí mismas y las utilizadas para dar sentido a sentimientos o situaciones, pues parecen más coyunturales y deberían mostrarse más humildes. Curiosamente, esas grandes palabras pertenecen a este grupo. Qué extraña situación.

Y tu acertada crítica al chapoteo me ha hecho recordar unas palabras, creo que de Montaigne:
"Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis"

Juanjo Albors dijo

Siempre adaptarse, amigo Snooper. Saber ser junco cuando no eres roble pero también no comportarse como un junco cuando roble eres. Un canto rodado seguirá siendo roca aun cuando lo arrastre la corriente. Las fuerzas exteriores no dependen de nosotros, el conservar nuestros príncipios, sí.

Gracias por tu visita, Snooper.

Juanjo Albors dijo

A tí no te digo nada, querido Elefante, por esperar tu continuación sin distraerte. Me enorgullece la coincidencia de preferencias. Tu compañero de manada también será bien recibido.

Un abrazo orgulloso.

Juanjo Albors dijo

¡Amigo Daniel!, paladín de la Paz y la Amistad que tus mayúsculas dignifican. Cierto es que hay palabras, como esas dos, que es difícil enarbolarlas como banderas en las guerras y que cuando se han traicionado lo han hecho solapadamente sin alardes ni mayúsculas. Pero siempre hay excepciones porque la condición humana es capaz de guerrear por la Paz y traicionar por Amistad. Pero en este caso el problema es de las personas, no de las palabras.

La fonética inglesa hace aún más bello el nombre de tu hija.

Feliz fin de semana a los tres.

linda dijo

Me gustaría que decoraras mi blog con tu avatar, Juanjo...

Mil besos azul turquesa

favelis

favelis dijo

Grandes palabras las tuyas. Has dejado pequeñas a las grandes. Y como ya te dije alguna vez, tienes unos comentaristas de lujo.

(Soliluna está localizable, pero ya no nos quiere como antes).

Abrazo.

Juanjo Albors dijo

No me turbes, Linda linda, ¿o de mi avatar sólo quieres mi columna? Házmelo saber pues tengo otras mejores ya que ésta tiene tara pues se le ve la marca del sol que le he impedido tomar durante mucho tiempo. Tú dirás.

Un beso agradecido, linda

Juanjo Albors dijo

Un abrazo a tí, admirado Favelis. Veo que a tí también te han llegado los recuerdos de aquellas tardes de toros sin toros. El que se sienta intrigado, que visite el blog de Favelis, que merece la pena (otra expresión extraña, debería decirse que merece la alegría) y asista a una memorable corrida (de toros, de la Fiesta Nacional, vamos) que celebramos en su página "Religión", precedente en parte de ésta en la que estamos.

Un abrazo de grana y oro

psiquiatradefamilia dijo

A mí me gusta decir eso de que todos tenemos distintos niveles de coherencia...según el tema del que se trate somos más o menos coherentes con lo que pensamos...Es lo que tu dices de que no somos ni podemos ser perfectos...
¿Y no crees que ese puntito de incoherencia nos hace también más felices? ¿Y más capaces de empatizar con los demás?
Huye del que te dice que es perfecto o que busca ser perfecto!!!
Nunca podrá comprender que tú no lo seas...
Y nunca podrá ser tu amigo...
Un saludo, socio

Juanjo Albors dijo

Pues a mí no me importa demasiado, Psiqui asociada, que algunos no comprendan que no se puede encontrar la perfección. A mí lo que me aturde es ver que esa pretendida búsqueda te hace ignorar el camino que recorres, te impide disfrutar con sus piedras y sus sinuosos recorridos, con las dudas ante una bifurcación o con la opción dar la vuelta por ver que te has equivocado, con tantas cosas. Siempre con la mirada fija, a lo lejos, al servicio de esas grandes palabras.

Me aturde ver que esas perfecciones estén tan lejos del ser humano. Sólo me inspira respeto el Dios del budismo del que poco conozco pero del que al menos creon saber que no admite intermediarios como los Sumos Sacerdotes de otras religiones que lo quieren interpretar.

NuriaNómada dijo

"Dios, Verdad, Amor, Patria. Son grandes palabras que las mayúsculas pretenden hacer magnas y que con minúsculas podrían llegar a serlo."

Juanjo, has escrito con minúsculas un artículo que merece estar en mayúsculas. Porque habla de tu verdad (en minúsculas). Huyamos de los enfáticos, de los dogmáticos, de los fanáticos, de los excesivamente coherentes...

El final nunca se sabe, nadie sabe nada de su futuro...Pero desearía, como tú, que nada nos impida recorrer el camino a nuestra manera.
Vivamos la vida en minúsculas.
Un abrazo mayúsculo (y no me hagas bromas de este final...)

Lita Gomez dijo

¡¡que bueno juanjo!!
"Sólo pretendo despojar esas palabras de ropajes vanos que inflan nuestras bocas "

un abrazo

miabuelapepa dijo

“La perfección no existe en el hombre”. SERÍAMOS TODOS IGUALES SI LA ALCANZÁRAMOS, por eso su búsqueda “es un camino estéril que te aleja de la realidad.” Como dice Psiqui “Huye del que te dice que es perfecto o que busca ser perfecto!!! Nunca podrá comprender que tú no lo seas... Y nunca podrá ser tu amigo...” Por experiencia algunos sabemos que “esa pretendida búsqueda te hace ignorar el camino que recorres, te impide disfrutar con sus piedras y sus sinuosos recorridos, con las dudas ante una bifurcación o con la opción dar la vuelta por ver que te has equivocado, con tantas cosas. Siempre con la mirada fija, a lo lejos, al servicio de esas grandes palabras”.
Aunque la diferenciación entre las palabras llenas y vacías de Castor es maravillosa y didáctica, no creo que discurso vacío es el que está construido con palabras vacías; estoy mas cerca del pensamiento de Montaigne.

Que forma mas hermosa la de Linda, de solicitar tu amistad con palabras casi vacías.

Juanjo Albors dijo

Nunca te haré bromas con un abrazo, Nuria, al contrario, con él intentaré transmitir el respeto y el afecto que puedo sentir por una persona sin doblez, con la ilusión permanentemente pintada en su rostro, con ganas de vivir y de entender lo que le rodea, con ganas de pagar el precio de sufrir si con ello vive más intensamente. Y te lo daría con el orgullo de que una persona así sea tu amiga. Bueno, paro, que parece una declaración.

Juanjo Albors dijo

"..., y, lo peor, nuestras mentes" pues los discursos que hablan desde púlpitos y desde estrados, cuyo acento y tono diferentes ya los hace identificables y que nos han acompañado desde niños y a los que nos hemos ido acostumbrado, son menos peligrosos si sólo quedan en palabras que ni se cree el que las pronuncia. Pero si el que perora se las cree, si se cree portador de mensajes eternos, si se cree el defensor de la Patria o el transmisor de la Verdad, su fanatismo puede ser contagioso. Y todos sabemos a qué conducen los fanatismos.

Gracias Lita, un beso

Juanjo Albors dijo

Bueno, Pepa, ¿pero te gusta o no?

Imagino que sí y que te habrá recordado todas las situaciones en las que el énfasis preside discursos, escritos y conversaciones. También te habrá recordados otras en las que el silencio es el discurso más profundo.

Un abrazo, amiga

linda dijo

Que torpe soy a veces expresándome...
Simple y llanamente quería decirte que me encantaría que te pasaras por mi blog.

Perdona mi pobre elección de palabras

Mil besos azul turquesa

Juanjo Albors dijo

No, Linda, si lo habías dicho muy bien, soy yo que soy más bruto que un adoquín. Pero ¿sabes que te visito con frecuencia? Pero tienes razón, no dejo mi avatar. Prometo reformarme y de paso reformar esa estúpida costumbre de que los días tienen 24 horas cuando deberían tener muchas más.

Perdona mi estupidez, Linda

linda dijo

No hay nada que perdonar, amigo...

Estoy de acuerdo contigo en lo de reformar la cantidad de horas que forman nuestros días. Si ya lo digo yo, necesito 30 por lo menos

Que tengas un relajante fin de semana

Mil besos azul turquesa

P.D.
¿Puedo preguntarte dónde estás geográficamente? Yo vivo en Barcelona

Juanjo Albors dijo

Pues mientras lees mis comentarios en tu blog te informo que nací en Barcelona y vivo (si es que esto puede llamarse vivir) en Roses. No quiero explicar lo que estoy viendo en este momento pues no quiero que esta Comunidad me odie envuelta en la más cochina envidia. Ilona Gogh, Nuria Nómada y ET saben algo de esto (de mi lugar no de la envidia).

Barcelona y Roses acompañan mi perfil (aunque estoy de frente) y a mi avatar pues así me he preocupado de dar esta información (y no como otras, que he tenido que deducir tu relación con Barcelona por tu defensa a ella en tu blog).

Más besos vecinos, Linda.

Juanjo Albors dijo

¿Te he asustado, Linda?

crguarddon dijo

La perfección no es un atributo humano, ciertamente, por eso creo que es ameno vivir buscándola, como sabemos que no la encontraremos, podemos entretenernos por el camino cuanto queramos, ella no nos espera.
La adaptación y la flexibilidad me parecen postivas, propias de la inteligencia, tan positivas como tus palabras, mayúsculas o minúsculas, a mí me da igual como escribas Juanjo, grande o pequeño, me refiero a la forma, porque con el contenido siempre disfruto, aprendo y me divierto. Pero no sé si desvarío con mis palabras, a ver si en otro momento más coherente puedo decirte algo más sustancioso.
Abrazos cariñosos.

Juanjo Albors dijo

Gracias, Carmen, por tu cariñoso comentario. Pero estoy seguro de que tú no buscas la perfección, buscas hacer las cosas bien. De lo contrario no tendrías tiempo para entretenerte por el camino.

Y desvaría cuando quieras y cuanto quieras pues en los desvaríos encontramos la libertad de expresar nuestros pensamientos sin el temor de creer si son los más apropiados, si serán bien entendidos, si serán los que más nos convienen.

Creo justamente que las páginas de estos blogs son un catalizador de nuestro pensar y nuestro sentir. Que dan cuerpo a lo que pensamos y sentimos pero que flota en nuestro consciente sin la estructura que proporciona su exposición.

Un beso, Carmen, y gracias por tu aparición.

Juanjo Albors dijo

La Fe también podría incluirse entre este gran grupo tristemente honorífico pues sustituye a la fe en las personas y en ti mismo, por algo inexplicable que buscas desesperadamente no perder ya que te han enseñado que si eso te ocurre no podrás explicarte lo inexplicable. Es muy manipulable tal como lo demuestra la Historia que, cuando se limita a serlo merece la mayúscula pero cuando es manipulada, no sólo pierde la mayúscula sino también pierde su nombre cambiándolo por Doctrina. Y la Fe podemos incluirla en la primera Gran Palabra, Dios, pues intenta dar comprensión a lo que no tiene comprensión.

Tampoco los Padres de la Patria se escapan de esta crítica. La Historia nos ha enseñado que han conducido a matanzas de hermanos que no tenían otra culpa que vivir al otro lado de las fronteras. Y aquí también la Historia ha perdido frecuentemente su nombre convirtiéndose en Leyenda.

Ni los Defensores de la Verdad, menos dañinos físicamente pero más dañinos en los espíritus. Son los que han impedido que encontremos nuestras verdades y que las compartamos con las de nuestros vecinos.

Y todos, participando de ese Amor a Dios, a la Verdad, a la Patria, utilizado como objetivo para ejercer el proselitismo y el adoctrinamiento necesarios y convenientes, cueste lo que cueste y caiga quien caiga, especialmente si es de otra religión, de otra raza, de otra frontera.

Muchos pensarán que Raza y Dinero deberían tener el triste honor de figurar entre esas Grandes Palabras. Pero Raza y Dinero permanecen agazapadas pues ninguna de ellas quiere el protagonismo en ninguna guerra. Dejan a sus hermanas mayores enarbolar las banderas y pronunciar las soflamas mientras quedan en retaguardia redactando los textos ideológicos más convenientes para su sociedad limitada. Algo parecido pasa con el Poder aunque éste es un poco más bruto, va más a cara descubierta y es utilizado generalmente por el Dinero. No son Grandes Palabras, son el gran motivo de todas las contiendas.

emilio

emilio dijo

Pues yo creo que cada época tiene sus propias palabras mayúsculas, lo que pasa es que Dios, Verdad, Amor, Patria, etc parece que pertenecen a otra época. La pregunta sería: ¿cuáles son ahora nuestras palabras mayúsculas? Saludos:emilio

emilio

emilio dijo

PD.: dame un toque cuando leas el libro.

Juanjo Albors dijo

Son menos frecuentes, Emilio, porque los tiempos van cambiando y las actitudes, aunque no cambien, van modernizando su imagen. Pero basta que leas un escrito de un jerarca eclesiástico u oigas una soflama de algún dirigente político y verás todavía esas Grandes Palabras repetidas frecuentemente, mezcladas todas en sus discursos.

Creo que esas últimas que he mencionado, Raza y Dinero, son las que más afectan al hambre, enfermedades, guerras y miserias mundiales pero nunca permitirán ser tratadas con mayúscula (ni falta que les hace) pues no tienen tan buena prensa como las clásicas, a las que usan como excusa.

Pero mientras tanto, tan sólo en el África Subsahariana hay 180 millones de hambrientos (cifra oficial según FAO) y 10.000 recién nacidos mueren cada día en el Tercer Mundo.

Pero en este Primer Mundo, seguimos preguntándonos ¿Dónde está la Verdad? ¿Cuál es la esencia de Dios? al tiempo que defendemos nuestras Patrias de peligros inventados por la Raza y el Dinero que permanecen en la sombra.

 TONTA, QUE ERES UN ATONTA. Gracias

TONTA, QUE ERES UN ATONTA. Gracias dijo

SILENCIO - TRACTATUS LÓGICO-PHILOSOPHICUS
WITTGENSTEIN, LUDWIN -

Mejor el silencio*

Carlos Rehermann Los iracundos (que en el Infierno están en el quinto círculo) pueden llegar a ser violentos, lo que los condena a bajar dos pisos en el laberinto subterráneo de Dante, todo porque pasan a un estado de menor perfección y lo atribuyen a algo exterior a sí mismos
En el séptimo círculo del Infierno están los violentos, bajo la mirada insana del Minotauro, hijo de los amores bestiales que Pasifae tuvo con el toro blanco que Posidón hiciera surgir de las olas de Creta para premiar al rey Minos. Privado por Dante de su nombre (Asterion), es llamado por el signo que señala su doble naturaleza, mitad humana, mitad animal. Los violentos, sumergidos en la sangre ardiente que llena el cauce del río Flegetonte, se aterran ante la presencia del vigilante monstruoso, que personifica las pasiones que en la tierra los dominaron.

La violencia puede bien proceder de la ira, que, según la parte tercera de la Ethica de Spinoza, es un deseo que nos incita, por odio, a hacer mal a quien odiamos. Y el odio es una tristeza acompañada por la idea de una causa exterior. ¿Y la tristeza? Pues el viejo Baruch explica que la tristeza no es otra cosa que el paso del hombre de una mayor a una menor perfección. Así pues, los iracundos (que en el Infierno están en el quinto círculo) pueden llegar a ser violentos, lo que los condena a bajar dos pisos en el laberinto subterráneo de Dante, todo porque pasan a un estado de menor perfección y lo atribuyen a algo exterior a sí mismos.

No es casual que la alegría de otros impulse a los iracundos a descender al séptimo círculo: en efecto, siguiendo a Spinoza, la alegría es el paso del hombre de una menor a una mayor perfección. Habría pues, una envidia de los iracundos, que es estrictamente un odio que afecta al hombre de tal manera que se entristece con la felicidad de otro y se goza con su mal.

Movidos por esa tristeza que achacan a causa externa, los iracundos (quinto círculo) violentos (séptimo círculo), mediante procedimientos fraudulentos (octavo círculo, octava bolsa) y haciendo uso de una gran hipocresía (octavo círculo, sexta bolsa), siembran la discordia (octavo círculo, novena bolsa).

En su Tractatus Logico-Philosophicus, Ludwig Wittgenstein dice que nos hacemos figuras de los hechos. Una figura es un modelo de la realidad. Dice: “En la figura y en lo figurado debe haber algo idéntico para que una pueda ser figura siquiera de lo otro. Lo que la figura debe tener en común con la realidad para poder figurarla a su modo y manera -justa o falsamente- es su forma de figuración”. Es por esta causa que un conjunto de palabras puede estar tan cargado de violencia como un acto real de agresión física.

Los hipócritas fraudulentos violentos iracundos que siembran discordia (¿podrán desdoblarse para ocupar a la vez tantos círculos del Infierno?) elaboran constantemente figuras agresivas, cuando hablan, y en ocasiones (cuando a sus pecados unen el coraje) realizan lo que figuran -es decir, patean, acuchillan o rompen cabezas. Tal vez el problema de estos pecadores es que intentan expresar lo inexpresable. Como bien dijo Wittgenstein, lo inexpresable, ciertamente, existe. Pero no se puede figurar; sólo se muestra. El fraude de los hipócritas consiste en que pretenden figurar lo contrario a lo que se muestra y es inexpresable (por ejemplo, sus propios vicios).

Inquietos, perturbados, aterrados porque lo inexpresable se muestre a los ojos de todos, intentan desesperadamente expresar lo contrario. Les convendría llegar a la séptima y última proposición del Tractatus..., que dice: De lo que no se puede hablar, es mejor callar. Siempre es mejor el silencio que el infierno.


Gracias querido Juanjo.
nadie ha podido entender esta reflexión como yo. ¿Verdad?.
Un abrazo, y gracias, ya sabes porque. Te hablo.

Tonta , más que tonta

Tonta , más que tonta dijo

hay un dicho que dice: “La lengua del ignorante es la llave de su destrucción.”

Muhammad al-Dinawari dijo: “El sabio hereda la sabiduría a través del silencio y la reflexión.”

Me quedo perpleja con tus respuestas. ¿Seremos tan inteligentes como para entenderla? ¿...?
Me fascinas juanjo, de verdad.

Juanjo Albors dijo

Como tú has dicho: mejor el silencio.

linda dijo

No, Juanjo, no me has asustado, ni mucho menos.
Me ha chocado mi poca cortesía... el no haber dicho antes de donde era y tal...

En mi blog te respondo a eso. Que tal vez tú ya lo has leído y respondido.. no sé... todavía no he ido por allí... Es que con tanto viento no he salido de casa... jajaja

Mil besos azul turqusa

miabuelapepa dijo

Juanjo Albors, arquitecto de cabecera dijo
Bueno, Pepa, ¿pero te gusta o no?
¿QUE ES LO QUE ME TIENE QUE GUSTAR O NO GUSTAR?

Imagino que sí y que te habrá recordado todas las situaciones en las que el énfasis preside discursos, escritos y conversaciones. También te habrá recordados otras en las que el silencio es el discurso más profundo.

LO QUE ME HAYA O NO HAYA RECORDADO ESTA IMPLICITO Y EXPLICITO EN MI COMENTARIO
en el que he utilizado palabras ajenas entrecomilladas. Parece que hayan resultado vacias. (no estarias demasiado imbuido de tu propio discurso?)

Un abrazo, amiga/O

Juanjo Albors dijo

Sí, Pepa, siempre me imbuyo de mis discursos. Es lo mínimo que puedo hacer por ellos, que al menos se den cuenta que alguien cree en ellos.

Te agradezco ese "imagino que sí" y, sobre todo, que valores la cantidad de situaciones en que hemos tenido que aguantar énfasis inaguantables. También las situaciones en que el silencio no sólo era el discurso más profundo sino el único posible como respuesta, pues te iba la vida o la excomunión en ello.

Un beso, Pepa

-Laura dijo

Buenas tardes Juanjo:
He llegado a tu blog desde el de abuelapepa, esa señora que desde que entré en la comunidad, mucho antes de decidirme a abrir un blog, me atrajo por sus fuerza, por su elegancia y sarcasmos “limpio “e inteligente.
El silencio nunca nos hará esclavos, nunca. La palabra puede condenarnos.
Si no quieres perjudicarte con tus palabras, no las digas, no las escribas, pero si lo haces por esa ignorante valentía... No la firmes.
Ha sido un placer conocer tu blog, y a la mayoría de tus comentaristas.
Un saludo.
Laura.

Juanjo Albors dijo

Pues me temo, Laura, que he pecado muchas veces de ignorante firmando lo que escribía.

También temo no ser siempre indulgente con el silencio. En ocasiones es la respuesta más valiente pero en otras es la más cobarde. En éstas, el silencio puede hacernos esclavos de nosotros mismos, de nuestra comodidad o de nuestros privilegios.

Un beso, Laura, espero leerte más por aquí.

soliluna

soliluna dijo

Juanjo, después de las tardes aquéllas de toros sin toros te visito a menudo -comprenderás que aquel paseíllo, con el brazo adelantado y la montera en la mano resultó inolvidable-. Entro de puntillas en esta casa tuya algunas madrugadas, y salgo luego sigilosa como un felino, para que no despiertes.
Favelis tiene razón: no os quiero como antes. Os quiero más cuanto más os leo.

Un abrazo fuerte.

elefanteblancoster dijo

Tras esta increíble, imperfecta en el sentido que tú lo empleas, y completa ristra de comentarios me cuesta cumplir mi promesa de volver, pero una promesa es una promesa que hay que cumplir, al menos para mi.

Voy a corregir un poco a tu maestro en lo de recorrer el camino pensando que ya conoces su final. Todos hacemos el camino pensando que conocemos su final: la muerte, pero es un engaño porque la muerte no se conoce, se imagina, la muerte sólo se conoce muriendo, y su propia condición hace que no se pueda transmitir su conocimiento. Quizá esta característica le haría merecedora de una mayúscula: La Muerte.

Gracias y un abrazo.

-Laura dijo

Las grandes palabras difícilmente son bien interpretadas. A veces basta con un silencio para destronar a un Rey, otra una sola para que se desate una guerra. Lo importante es saber utilizarlas.
Por supuesto que vendré a leerte, tu blog engancha.
Un saludo.
Laura.

Juanjo Albors dijo

Querida y admirada Soliluna. No te andes con sigilos que tus escritos serán muy bien recibidos. Te aseguro que escribes tan bien que en aquel entonces creía vivir lo que narrabas. ¡Hasta me compré un capote!, grana y oro, ¿te acuerdas?.

Un beso con nostalgia de tardes triunfales (música de El Gato Montés).

Juanjo Albors dijo

Pero la Muerte no es, querido Elefante, una Gran Palabra con ínfulas de serlo. Es una gran palabra por sí misma, una gran palabra de verdad y de la que ya hice una apología en mi página "Testamento", diciendo de ella que "es un mero trámite, un tránsito, como un estado en el que descansamos de un crear continuado, la muerte sólo supone el punto en el que nuestras obras pasan definitivamente a los que siguen viviendo".

Son las Religiones y los Estados los que han querido apropiarse de ella para usarla para su propia conveniencia.

Y no corrijas a mi maestro, corrígeme a mí. Ël se refería tan sólo a los vividores que pretenden además justificar sus tropelías y autoengaños, caso harto frecuente y notorio. El resto es de mi cosecha.

Un abrazo, amigo.

Juanjo Albors dijo

Espero que te enganches para bien, Laura. Es bueno que hayan opiniones diferentes, si lo son, y es bueno que hayan acuerdos, si los hay. Es bueno el diálogo.

Y no temas ser nunca malinterpretada. Si eso ocurre, preguntaré, nos preguntaremos mutuamente para que las interpretaciones se parezcan a la realidad.

Un beso, Laura de los tres cincos.

Anónimo

Anónimo dijo

http://lacomunidad.elpais.com/espumademar/2009/1/26/feliz-cumpleanos-linda

Juanjo Albors dijo

Estrelli, ¡qué alegría!. Visité tu blog y te habías despedido. Me alegra tu vuelta.

Un beso, bonita (ahora voy a ver a Linda)

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Sobre este blog

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La Arquitectura

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