El pueblo más pequeño de Cataluña, Sant Jaume de Frontanyà (Barcelona), se ha avanzado a la jornada de consultas independentistas convocadas para mañana en 167 municipios catalanes diciendo ’sí’ a la independencia.
¡Bravo! ¡Fuerte el aplauso! Ya son independientes, la llama del independentismo se extenderá, ha asegurado su alcalde. ¡Qué felices son! Y este domingo 167 municipios más celebrarán el mismo esperpento.
Aseguran los organizadores de semejante disparate que esperan una participación del 33%, cifra similar a la que se logró en 2005 en la consulta del referéndum por la Constitución Europea. En total 700.024 personas podrán votar mañana, por lo que si 231.008 acuden a las urnas los organizadores se sentirán satisfechos.
Y en los próximos meses otros municipios harán lo mismo y seguirá el circo deambulando de pueblo en pueblo, y la fiesta se prolongará hasta el 25 de abril, fecha en la que tienen previsto celebrar el referéndum en Barcelona. ¿Y después qué?
El pasado 29 de noviembre, Artur Mas líder y presidente de Convergència i Unió (CiU), concedió una entrevista a El País (Ver información completa), en la que a la pregunta del periodista sobre una hipotética consulta a nivel de toda Catalunya dijo:
“Tenemos contrastado con estudios sociológicos que en una consulta en toda Cataluña ganaría el no. Sería un error convocarla para evidenciar ante España y todo el mundo que Cataluña lo que quiere es simplemente ser española. Eso llevaría al país a la derrota. Si se puede plantear en el futuro, ya se verá”
Entonces a qué jugamos. Si Artur Mas, el político mejor valorado y el más votado afirma esto tan tajantemente a qué viene montar este circo y llevarlo de municipio en municipio.
Yo os lo diré. Todos los que han montado este tinglado no viven en la Catalunya real. Pisan suelo catalán pero están desconectados de la realidad. La Catalunya real tiene los mismos problemas que el resto de España; desempleo, recesión, dificultad para llegar a final de mes, preocupación por el futuro desalentador que se nos viene encima, por si como están las cosas nos tendremos que jubilar más tarde para poder cobrar la pensión. Pero a los organizadores de este circo ambulante, todas esas cosas les resbalan. Ellos no han sido elegidos para arreglar esos problemas, que lo hagan otros. Ellos han sido elegidos para vender sueños. Sueños que saben que nunca se realizarán pero eso es lo menos importante. Lo importante es cumplir su misión. Vender ensoñaciones de independentismo caduco porque ellos también comen y también pueden quedar desempleados. Y así, mientras unos hacen de su profesión de político lo que el pueblo les pide, trabajar honestamente para intentar sacar a este país de la ruina a la que parece abocada, los otros pierden su tiempo y nuestro dinero en vender falsas expectativas de independentismo, una idea que, aún sabiendo que es rechazada por la mayoría de los catalanes, no parece importarles lo más mínimo.
Y se les deja montar el circo y acarrearlo de aquí a allá. Y aquí no pasa nada. Nuestro Presidente desde Bruselas dice que las consultas objetivamente no van a ningún sitio. Y la Vicepresidenta primero del Gobierno ha querido dejar claro que las consultas independentistas que se celebrarán en Catalunya carecen de validez y “no tienen consecuencia jurídica alguna”
Al ser preguntada si va a intervenir el Abogado del Estado para tratar de impedir que se celebren, De la Vega ha afirmado que el servicio jurídico del Estado “las mira todas y en cada caso toma una decisión”. No obstante, ha afirmado no tener conocimiento de que haya decidido realizar ninguna intervención.
Vaya, entonces resulta que, si no han decidido realizar ninguna intervención, todas las consultas cumplen con la ley. Pues vayan preparándose que el circo se extiende. Los nacionalistas de las Illes Balears ya están instalando su carpa. Y los nacionalistas vascos están interesándose y pidiendo detalles a los catalanes para montar las suyas.
Señor Presidente y Señora Vicepresidenta su irresponsabilidad y su dejadez en las funciones que tienen encomendadas por la voluntad del pueblo son un claro síntoma de su debilidad, y España necesita de un gobierno fuerte para empezar cuanto antes a vislumbrar el comienzo de la recuperación económica. Si no son capaces de desmontar este esperpéntico circo ¿cómo van a solucionar todos los graves problemas que tiene nuestro país?
Queda un largo trecho hasta las próximas elecciones generales de 2012. ¿Harán algo en este tiempo? O tenemos que empezar a abandonar este barco que se precipita al abismo.











