Escrito por jdminguell
23 Nov 2008 - Enlace
Fracasos sexuales, perros perdidos
No paramos oiga. Llevamos todos días en Gijón y esto es un no parar de entrevistas, ruedas de prensa, pases y, los que se lo pueden permitir, fiestones hasta las tantas cortesía de la amorosa organización. A los que nos toca encender los proyectores por la mañana nos toca, también, escuchar los relatos plagados de épica y chunda-chunda variado sobre monumentales cogorzas post-fabes en el mundo Xixon by Night. Esperando el momento que nos toque, vamos a lo que vamos.
Esta es la historia completa de mis fracasos sexuales. Estás tú, tú, creo que tú y, sobre todo: Tú. Esta es la historia de cómo haciendo una lavativa a mi expediente afectivo-sexual me doy cuenta de que lo mejor está todavía por pasar y de que lo mejor es hacer del pasado un puente con el que avanzar y no una cuerda con la que ahogar. Esto es el documental que el británico Chris Waitt presenta en Gijón. ‘La historia completa de mis fracasos sexuales’ es un desternillante y entretenido mea culpa que pone al anteriormente conocido como el tipo de los muñecos guarros de la MTV en la lista de show-documentalistas a golpe de streap-tease emocional, provocación, e ingenio.
A Chris le deja su enésima novia. Todas las novias le dejan. Chris se pregunta la razón. Para contestar a la pregunta elabora un plan: Rodará un documental con todas sus Ex y les preguntará la razón por la que le dejaron. Así, podrá conocerse mejor y evitar errores pasados. En el camino se le cruza, además de las ex que acceden a hablar con él y no mandarle a freir puñetas, una dominatrix, un urólogo, su madre, varias pastillas de Viagra y, sobre todo, Alexandra. No te esperes referencias a Lacan o Freud. Aquí de lo que se trata es de reírse de las relaciones en la era de Facebook con ingeniosas situaciones y un optimista final que se pasea estos días por Gijón de la mano del director. Terapéutica y divertida, luego muy recomendable a pesar de que muchos la acusen de autoindulgente y exhibicionista.
Recomendable también es la nueva película de Atom Egoyan. Sobre todo si eres fan del director de ‘Exotica’ o ‘El dulce porvenir’. Atom vino hasta Asturias 24h fugaces para presentar ‘Adoration’ (foto arriba) tal y como hizo no hace mucho en Valladolid. Atom reconoce que el público español le tiene mucho cariño, recordemos que una oportuna Espiga de Oro le puso en el mapa cinéfilo con ‘The adjuster’, y no había más que ver el Teatro Jovellanos repleto de gente esperando la última obra del director de joyitas noventeras como ‘Exotica’ o ‘El dulce porvenir’. En ‘Adoration’ mantiene el listón alto con un críptico y denso análisis del mundo post 11S.
Un chaval de padre libanés y madre WASP cuenta en clase la historia de cómo su padre y su madre murieron a causa de un atentado terrorista. Él era el terrorista. Ella era su mujer y una víctima. ¿Realidad?¿Ficción? Internet como agente integrador pero también deshumanizador, la familia como el más grande de los integrismos, la fe y la espiritualidad esclavas de la religión… Temas que surfean por la pantalla durante la primera hora para después centrarse en el personaje del chaval y de su búsqueda identitaria más allá del ruido de los medios de comunicación y más allá de sus determinantes ambientales. Un poco plomiza pero muy interesante.

Y la sorpresa del día ha sido sin duda la norteamericana ‘Wendy & Lucy’. La segunda tercera película de la directora Kelly Reichardt después de ‘Old Joy’ es un sencillo drama sobre una chica, Wendy, que pierde a su perra, Lucy, en el camino hacia Alaska donde ambas planean empezar una nueva vida. Una actualización del John Steinbeck más intimista con guiños al ‘Rosetta’ de los Dardenne y, sobre todo, con mucha sensibilidad para contar una historia sencilla sobre la América más cruda. Si tienes o has tenido un perro, lágrimas aseguradas. Si no, lo entenderás. Producida por Todd Haynes y con la participación del cantante folk Will Oldham.
Más. Queremos más...


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