Escrito por jdminguell
28 Jun 2010 - Enlace
Corto y cierro

Alta definición empezó ahora hace casi tres años como un proyecto a pachas con el compañero Álvaro Pérez. Álvaro tuvo que dejar de darle a la tecla por falta de tiempo y, por esa misma razón, después de más de 300 posts y con una media de mil quinientas visitas diarias, me veo forzado a dejar de darle a la tecla también.
Gracias a este blog, conocí al que fuera mi pareja durante un año, viajé desde Tokio a San Francisco pasando por Roma y Londres, he tenido un cara a cara televisivo con Carlos Boyero, me han dado la extraña oportunidad de ser jurado en festivales, tuve que esconderme en más de un sarao detrás de la bandeja de canapés, me han insultado de las maneras más creativas que se puedan imaginar y, sobre todo, he disfrutado con lo que más me gusta en el mundo: escribir sobre cine. Por ello, os emplazo a leerme en otros proyectos virtuales (el blog de cine de la sección de Cultura de EL PAíS y el blog de EP3 ) con un poco de tristeza pero también con no poca ilusión.
Me gustaría agradecer a las siguientes personas y organizaciones sus atenciones, apoyos, críticas, soporte técnico, ayuda emocional y demás atenciones que han hecho la travesía mucho más llevadera: A Álvaro Pérez (por luchar cuando definitivamente dábamos igual), a los compañeros de prensa del Festival de Málaga (todo empezó allí), a los compañeros de la extinta web EP3.es (gracias por dejarme hacer lo que quise cuando quise donde quise), a Rosa, Miguel y Natalia de la sección de Participación en El País (autores en la sombra de este blog), a los compañeros, ahora amigos, del Festival de Sitges, a todos los agentes de prensa que me han aguantado, a Guiomar, a Toño, a Ayano, a Txema, a Ángel, a la muchachada Freak al completo, a las distribuidoras que me leían y después me abordaban por los pasillos, a aquel tipo que me asaltó en una fiesta en Donosti y me regaló mi minuto de gloria, a los Cahieristas y Boyeristas, a todas las chonis del mundo, a los amantes del cine y, a todos los que me leyeron alguna vez…
Fue divertido. Muchas gracias.
Corto y cierro.

“¿Y esta rave de qué es?”, preguntaba un joven a la entrada de Círculo de Bellas Artes la noche del domingo. Esa rave era la fiesta anual que organiza Canal + en honor a la Gala de los Oscars en lo que desde hace unos años se ha convertido en un clásico de la noche madrileña combinando, por igual, cinefilia y petardeo. Este año, con el estreno del impresionante decorado del Círculo como escenario para los ataques frontales a la barra libre de unos doscientos cincuenta invitados. Y con el morbo añadido de saber en vivo y en directo si los españoles en Hollywood se llevarían la preciada estatuilla a casa.

El guión de la película se empezó a escribir hace diez años y desde entonces, Tarantino intentó sacar a la luz este proyecto que, finalmente, contó con el respaldo de los hermanos Weistein acelerando la producción del proyecto para presentarlo en Cannes 2009. Y ahí es donde empieza la leyenda, el primer montaje, el que se presentó en el festival, no gustó y Tarantino volvió a montar otra vez en la película.
Y de reflejos, y de imágen, sabe mucho el realizador homenajeado este año. Jem Cohen fue a Pamplona a una retrospectiva de su obra y nos dio la oportunidad de acercarnos a una obra tan inclasificable como apasionante. ¿Documentalista? ¿Videografo? ¿Fotógrafo? (Muy recomendable el libro ‘Signal Fires’ que ha publicado el festival analizando su figura.) Entre las joyas que se pudieron ver, destaca su impresionante incursión en los no-espacios de la América corporativista en‘Chain’ (2004), su seminal retrato del grupo Fugazi en ‘Instrument’ (1999), o el desconcertante, duro y apasionante retrato del compositor/artista/intérprete ‘Benjamin Smoke’ (2000) (foto).
La mejor película del año parece que se va a escribir el 7 de marzo en el Kodak Theater de Los Ángeles. No recuerdo una gala de entrega de los Oscars tan emocionante como la de este año. Y es que el Rey del Mundo se enfrenta a la que podría ser la Reina del Mundo: su ex mujer.
Entre tanto estreno bombástico para el próximo fin de semana, ahí están las muy recomendables
Si no caes en las redes de ese despropósito musical, muy recomendable es sentarse dos horas junto a George Clooney en Up in the air (foto) de Jason Reitman (Juno). La mejor comedia romántica en muchos años por renovar justamente las formas de ese infame género con un hibrido entre romanticismo y angustia existencial y por dar la oportunidad a George Clooney de demostrar que además de vender café tiene un enorme talento para construir personajes que transitan entre lo patético y lo incomodamente cercano.
El final (foto) que muchos han interpretado como una bajada de pantalones por parte de los guionistas (culebrón el de los guionistas que bien merece un post) al drama familiar, es justamente donde reside el misterio y la fascinación de esta extraña y conmovedora película. Nada va a cambiar en este personaje, en el hombre de nuestro tiempo, parece decir. O, si cambia, no lo vas a ver. El tránsito interior de este personaje lo escribirá el espectador que después de asistir al derrumbe de este Terminator de la economía mundial, se pregunta ¿se salvará? ¿hay que salvarlo?