Escrito por jdminguell
22 Abr 2009 - Enlace
Antonio

“Antonio, ¡eres lo más grande que ha dado Málaga!”, proclama un espontáneo entre lágrimas de emoción después de que Antonio ‘te quiero una jartá’ Banderas le firme un autógrafo antes de la presentación en sociedad del último proyecto de Green Moon, su productora con estrategias comerciales de allí pero centrada aquí, en el Teatro Cervantes de la capital española del merdelloneo que no del chonismo, subgrupo local del chonismo estatal cuya tipología todavía cuesta distinguir al forastero.
Antonio presentó ante un abarrotado teatro lo que a todas luces parece un bodrio que, probablemente, abrirá la próxima edición del festival pero, claro, era la esxcusa para ver sobre las tablas al Presidente de Honor del festival, al marido de Melanie, al Zorro, al hombre cuya carrera en Hollywood es tan desconcertante como el Euribor y cuyo próximo proyecto, la nueva película de Woody Allen, hace levitar a los aficionados de la comedia inteligente.
Antonio dijo respetar a Juan Marsé aún a pesar de sus declaraciones en torno a la falta de talento dentro del cine español pero que no comparte su opinión. También dejó caer un "el actual sistema (de subvenciones) hace agua" que transformó después en una pública defensa de la actual Ministra de Cultura, ex redactora de la revista Cosmopolitan y guionista de ‘Mentiras y gordas’. Una cosa está clara, el malagueño está dispuesto a importar el sistema de producción norteamericano y, dentro del actual panorama industrial nacional, será de agradecer.

Antonio compartió escenario con la presentación minutos antes del documental definitivo sobre la copla. Después de que Rocío Jurado popularizara el género, después de que Andalucía entera vibrara con su operación triunfo coplero (‘Se llama Copla’, Canal Sur), el documental “La España de la copla: 1908” pone los puntos sobre las ies a la historiografía de los temas popularizados por la diva de Chipiona pero también Miguel de Molina (foto arriba), otro malagueño universal, Conchita Piquer, valenciana pero con mucho arte, o, incluso, la Conchita Velasco pre-yé-yé. Una pena (el documental) que sirvió de colofón a la gala especial de esta noche en el Cervantes titulada ‘Recuerdo a Miguel De Molina’. Presentada por Carmen Abenza y Agustín Bravo, la gala en clave musical cuenta con la colaboración del televisivo Efren Reyero en otra maniobra de distracción masiva con respecto al tema que nos
trae aquí: el cine.

Antonio debería ir echar un vistazo a la excelente sección de documentales que está dando buenas sorpresas a los aquí presentes. Una de las perlitas de este año el excelente retrato de Jorge Drexler que hace el realizador Manuel Huerga en ‘Un instante preciso’. Las bambalinas de una actuación del músico con lupa a flor de piel para una hermosa obra. Como lo es también una de las rarezas de la sección: ‘La sirena y el buzo’ (foto arriba) de Mercedes Moncada. Esta sevillana residente en México se fue hasta Nicaragua para rodar un falso documental sobre un buzo que se enamoró de una sirena. Droga dura de alto poder lisérgico que causó un desmayo en la pasada edición del Festival de Berlín. Avisados quedan.
El miércoles, homenaje a Cerezo. Interesante.


