Alta definición - Tu blog de cine

Hay 3 artículos con el tag gay en el blog Alta Definicion. Otros artículos en La Comunidad clasificados con gay

Escrito por jdminguell

13 Ago 2009 - Enlace

Apocalipsis camp en 2012

En una de las escenas de la película ‘2012 ’, estreno en España el próximo noviembre, el Vaticano, con el Papa dentro, se derrumba sobre una familia 'tipo' con mantilla, rosarios y all the works. En otra, un portaviones llamado ‘John Fitzgerald Kennedy’ avanza incontrolado por el efecto de una ola gigante hasta aplastar la Casa Blanca. Dos secuencias de la nueva película de Roland Emmerich que confirman a este director como uno de los mayores exponentes del ‘disaster movie’.

‘Disaster’ por la temática apocalíptica y ‘disaster’ por las hostias que recibe desde la crítica bien pensante. Dos aspectos que después de hablar con él en Tokio hace unos días me hacen matizar esta afirmación. Por un lado, Emmerich es el Paul Verhoeven gay o el Amenábar sin transcenditis por mucho que en los Tomatómetros de turno o las parrillas de la crítica de papel no pase del ‘insuficiente’.

Y, por otro lado, Emmerich es un realizador de manual de la industria de Hollywood pero a diferencia de, digamos, Jerry Bruckheimer o Michael Bay, si se ajusta a los corsés ideológicos y mercantiles del sistema no lo hace en pro del capital. Lo hace en pro del humor.

“Roland, en ‘Godzilla’ el personaje que interpreta Matthew Broderick determina que el dinosaurio que acaba de destrozar Nueva York es macho y que, además, está embarazado gracias a un cargamento de predictors y una muestra de su sangre. ¿De verdad crees que se puede determinar el sexo y el estado de gestación de un animal ovíparo gracias a un test de embarazo?”

“Mira, me parecía tan absurdo y tan divertido que cuando se nos ocurrió a mí y a mi guionista no tuvimos más remedio que dejarlo así.”

Y es que las películas de Emmerich en Hollywood, desde aquel delirante ‘Stargate’ (o ‘Stargay’) hasta el inminente ‘2012’ con su simbolismo cafre apocalíptico, pasando por su guilty pleasure fascista de ‘Independence Day’ (¡¡¡¡con el actor fetiche de Gregg Araki!!!!) o la fantasía eco-apocalíptica de ‘El día después de mañana’ o, el pleonasmo conservador de ‘El Patriota’, hay que verlas bajo el prisma del humor. Y más concretamente, desde el prisma del humor camp .

Hay muchas más similitudes entre el baile de huracanes que azota Los Ángeles en ‘El día después de mañana’ con los bailes de ‘The Rocky Horror Picture Show’ que con ‘Una verdad incómoda’. Muchos más parecidos razonables entre ‘Independence day’ y una peli de John Waters (la escena de la stripper curando a la primera dama, la del aviador metiéndose por el culo de la nave marciana después de haber sido, años antes, sometido a sodomizaciones varias por los mismos…) que con la ira post 11S de ‘La guerra de los mundos’. Eso por no hablar del delirio sci-fi meets Studio 54 de 'Stargate' o aquella barbaridad digna de algún delirum tremens en aquella maravillosa burrada con mamuts llamada '10.000 BC'.

En suma, y aunque me cueste la credibilidad de la mayoría de los integristas que circulan por la cinefilia nacional, afirmo que Emmerich merece una segunda oportunidad. Godzilla, y sus crías, lo habrían hecho.


<a href="http://www.buzzdash.com/polls/cu%C3%A1l-es-tu-peli-favorita-de-roland-emmerich-173512/">¿Cuál es tu peli favorita de Roland Emmerich?</a> | <a href="http://www.buzzdash.com">BuzzDash polls</a>

Escrito por jdminguell

16 Dic 2008 - Enlace

'Milk' es la leche

‘Mi nombre es Harvey Milk’ es la nueva película del director Gus Van Sant protagonizada por Sean Penn y con fecha de estreno en España para el 9 de enero de 2009. Se trata de un biopic sobre la carrera política de Harvey Milk. Asegurador en sus cuarenta años metido a activista por los derechos de la población homosexual en el San Francisco de los setenta. O, el primer homosexual fuera del armario en ejercer un cargo público en los Estados Unidos post-revolución sexual. Una película vigorosa, por momentos apasionante y, sobre todo sorprendente.

Sorprende que el director Gus Van Sant deje los formalismos abstractos de sus últimas producciones (‘Gerry ’, ‘Elephant ’,‘Last Days ’…) para adentrarse en los lugares comunes del biopic más mainstream. Poco diferencia narrativamente ‘Milk’ de las películas sobre las vidas de cantantes, políticos o actores que hemos visto con anterioridad y un poco de alevosía. Por ello, por su normatividad, esta película ha sido muy criticada por los fans del director que se esperaban un acercamiento más arriesgado a una figura con tanto jugo fílmico como la de este activista proto-santo. Pero lejos de resultar un problema, este acercamiento respetuoso y un tanto complaciente a su figura es su mayor baza.

Tal y como postula el personaje central de la película, soberbio Sean Penn, hablar desde una minoría a una mayoría implica adaptar el mensaje a los medios que canalicen mejor las reivindicaciones políticas. Si en ‘I shot Andy Warhol’ veíamos a una Valerie Jean Solanas queriendo cortar la polla (sic.) a todo hombre viviente en su radical camino hacia la afirmación bollero-feminista, en ‘Milk’ vemos como su protagonista ajusta la forma de su mensaje, el reconocimiento de los derechos civiles de gays y lesbianas, al contexto que le ha tocado vivir, conservadurismo creciente post revolución sexual, y a los actores que pueden darle algún tipo de rédito político, el Ayuntamiento de San Francisco y la comunidad de Castro. Lejos de venderse, Milk actúa como un estratega muy consciente de lo que al final importa es llevar su mensaje al máximo número de ciudadanos para logar el cambio a través del mercado, la política y el entretenimiento. Y no contra. Lo mismo hace Gus Van Sant con su película.

‘Milk’, la película, quiere llegar al máximo número posible de personas. Quiere meter en la agenda de los multicines, de las amas de casa, de los palomiteros, de los muleros o de los comerciantes, de los medios generalistas, una lucha relegada a la agenda política de minorías y de sus clientes políticos o económicos. Más allá del ghetto de Chueca o de Castro, más allá de la autoreferencia camp, más allá de la fachada arty o de la llamada 'Cultura Gay', Van Sant transciende con su película haciendo llegar el mensaje de Harvey sin perder un ápice de crediblidad, emoción y compromiso. Gracias a, para empezar, el biopic en su versión tragedia marica (incluso con referencias a 'Philadelphia') como lubricante de género para todos los públicos y, a la postre, con la demostración de la universalidad de una demanda que, tal y como postula Milk y Van Sant, es un tema de Derechos Humanos.

Por ello, no nos detengamos en la superficie. En la España del matrimonio gay y de otros triunfos de los derechos LGTB, esta película podrá sonar desde el artificioso confort de los Chuecas de turno una obra melancólica, casi anacrónica, incluso con un puntillo derevival. Pero en los Estados Unidos post Prop-8, en el mundo post negativa del Vaticano de despenalizar la homosexualidad o, en la Europa que censura una película como ‘Brokeback Mountain’ , esta obra surge con la urgencia con la que el propio Harvey Milk gritaba al inicio de sus mítines: “Estoy aquí para reclutaros".

Harvey, bienvenida sea tu santa (a)normalidad.

Escrito por jdminguell

03 Jul 2008 - Enlace

Gregg Araki, maricón cabreado (y orgulloso)

AD se pone en plan orgullo gay cinéfilo. Todo porque estamos preparándonos para la invasión de plumas, anabolizantes y poppers de este fin de semana en el centro de la capital por culpa de la celebración de la semana del Orgullo LGTB, que, por cierto, se celebra en Madrid una semana más tarde que en el resto del mundo por razones todavía un tanto oscuras.

Como participar/disfrutar/acompañar/observar este multitudinario evento no es muy recomendable para la salud mental y física debido a su incesante masificación y, dependiendo de las horas, sus niveles etílicos, recuperamos a un cineasta maricón para montarse el Orgullo en el salón de casa sin necesidad que te pisen las bambas con plataformones.

Bueno, lo ha recuperado Avalon que acaba de publicar dos películas de uno de los directores más polémicos y estimulantes del llamado New Queer Cinema (Nuevo cine maricón’). Se trata de Gregg Araki y de sus películas ‘Nowhere’ y ‘Vivir hasta el fin’.

Antes de cineasta guerrilla, Araki fue crítico de música y, sobre todo, maricón-por contraposición política y vital a 'ser gay'. Con tan sólo 5.000 dólares rodó su primera película en 1987 (‘Three bewildered people in the night’) y se posicionó dentro de los círculos más underground de California como una voz a tener en cuenta. Fuera del mainstream de Hollywood y fuera de la cultura gay, Araki desarrolló una visión totalmente nihilista de las relaciones sexuales y económicas muy arraigadas en el trauma post-SIDA de finales de los ochenta con una filmografía a veces brutal, a veces abyecta, pero siempre interesante.

Ahora puedes disfrutar en DVD de dos de sus películas más representativas. La primera es ‘Vivir hasta el fin (‘The living end’, 1992). La película que le puso en el mapa del cine independiente y que para muchos es el estandarte del cine gay, perdón maricón, políticamente incorrecto. Un chapero y un crítico de cine, ambos seropositivos, emprenden una huída hacia la nada después de que el chapero haya matado un policía. Con referencias al mundo pop de Warhol y a Godard (sobre todo a ‘Al final de la escapada’), Araki crea una película políticamente explosiva sobre la desesperación de los enfermos de VIH-SIDA en los Estados Unidos post-Reagan, con cantidad de referentes biográficos y que marcó a toda una generación por su tratamiento del VIH-SIDA.

La segunda es la más reciente ‘Nowhere’ (1997). Una versión psicotrópica de la serie ‘Sensación de vivir’ que forma parte de su trilogía ‘apocalipsis teen’ compuesta por las también desternillantes ‘Totally fucked up’ (1993) y ‘The doom generation’ (1995). En ‘Nowhere’, una muchachada de Los Ángeles pasa sus días entre pastis, felaciones, punk-rock y violaciones para olvidar el vacío que les provoca su entorno. Una película que recuerda a las primeras de Almodóvar por tu estética camp y que hará las delicias de todos aquellos que, alguna vez, por lo que sea, vieron a un dinosaurio extraterrestre secuestrar a algún amigo.

Por lo que te van a cobrar por dos copas de garrafón en alguna barra infecta de Chueca, te podrás pagar estas dos películas. Satisfacción y orgullo garantizado. Avisado quedas.

Intenciones

Avatar de jdminguell

Jordi Minguell, redactor de ELPAÍS.com y colaborador en el suplemento EP3, te descubre lo último del cine así como de los nuevos formatos audiovisuales. Noticias, estrenos, festivales, cortometrajes y críticas para el cinéfago digital que llevas dentro.

Ver perfil

Amigos

  • gabinete-strangelove
  • Beutxi
  • Natalia Marcos
  • rjcano
  • sedmusyca
  • The_end
  • MeCaí  Ruído Desoído
  • karmen-jt
  • VIKI (de mayor me gustaría ser VICTORIA)
  • violeta-
  • Rafael
  • Chuti
  • Mayte
  • Troy Mc Clure
  • carmencita-grana
  • nachoherrero
  • Poli Nuévalos
  • ipl
  • Alfonso Cardenal
  • Ángel Martínez
  • JOAQUIM PANEQUE FIGUEROLA
  • hamelyn
  • Millan Vazquez Ortiz
  • DAVID
  • Iván Carmona García
  • bandama4
  • isaperezdelpulgar
  • Álvaro Pérez
  • albertoesquina
  • rosajc
  • acastellano
  • Luis Pablo Beauregard Alday
  • you-talkinto-me
  • Lucía Angélica FOLINO
  • Jota Ke
  • Hector Romero
  • Raúl Salgado
  • estudiopotrony
  • Señor Capullo
  • rosquillas
  • Guillermo Arias-Carbajal Alonso

Ídolos

  • joseluis-fernandez
  • dr-maligno
  • rudiger
  • Milo
  • vicent

Fans

  • Miguel Medina
  • frida-sonadora
  • darribas73
  • trivium

ElPais.com Cultura

Esperando Contenido Widget ...

También en feisbuj

Buscar

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):