Vals entre las balas

26 perros salvajes y enfurecidos recorren una calle a toda velocidad arrasando con todo. Buscan al director de cine israelí Ari Folman. Y es un sueño. Es una pesadilla con la que comienza Vals con Bashir, de Ari Folman, un documental animado (con estética de cómic) sobre la Guerra del Líbano de 1982 y las matanzas de Sabra y Chatila, y que ha sido la última película a competición de la sección oficial proyectada en el Festival de Cine de Gijón. Y sin duda, una de las favoritas.

Folman narra la pesadilla que supusieron aquellas matanzas, llevadas a cabo en los campos de refugiados de Líbano por las milicias cristiano-falangistas tras el asesinato del líder libanés Bashir Gemayel. Matanzas que, cómo se cuenta en la película, fueron permitidas por el Ejército israelí y que acabaron con la vida de entre 800 y 2000 personas.
La película se vertebra a través de la memoria de Folman. Más bien de su no memoria. Folman no recuerda nada de aquella época, cuando con 18 años formaba parte del ejército que entró en Beirut. A través de varias entrevistas con antiguos compañeros de armas y especialistas, va remendando las lagunas de su memoria histórica. Y lo hace intentando ser lo más fiel posible a lo que pudo ser aquella matanza, sin ocultar la crítica a su propio país, aunque sin exagerarlo tampoco.
Pensando en las grandes películas de animación de los últimos tiempos, no hace falta llegar a los asombrosos niveles técnicos de Wall E o a la creatividad absoluta de Persepolis para hacer una pequeña obra de arte, en lo que a animación se refiere. Vals con Bashir tiene la estética de un cómic moderno y es obra de David Polonsky . Con dibujos sencillos y atmósferas envolventes, sin fuegos artificiales, el trabajo de Polonsky carga con gran parte del peso de la película. La historia del horror de una guerra, carga con el resto.
Vals con Bashir se estrenará en España el 13 de febrero de 2009


