Kung Fu Panda, entretenimiento puro
Hace poco comentábamos que en Pixar saben hacer muy buenas películas e historias con ideas sencillas. En Dreamworks lo intentan. Con un poquito menos éxito (de calidad, no de taquilla), pero con muy buenos resultados en definitiva. Los creadores de Shrek nos traen ahora Kung Fu Panda, una sencilla y típica historia del héroe antihéroe que descubre que el verdadero poder de la vida está en uno mismo. Típico mensaje, pero muy bien llevado.
Aunque no ofrece nada nuevo, Kung Fu Panda es divertida, entretenida, para toda la familia y con el típico toque de moralina que no molesta. A destacar, la excelente introducción, con dibujos más tradicionales y artísticos.
Os lo resumimos en pocas palabras: ambos son divertidos, amables y pequeños en tamaño, pero grandes en personalidad. Jack Black nos cantó su versión a lo Tenacious D de Kung Fu panda y se deshizo en elogios sobre su compañero Hoffman, el verdadero maestro "de las emociones".
Y Dustin Hoffman nos dijo que realmente trabajó con Black solo un día y que no le gustó nada el proceso de poner voz a una película de animación, pero que si es necesario lo volverá a hacer. Hoffman en persona es encantador, muy cercano y se podría estar hablando con él durante horas. Primero porque todo lo que cuenta es interesante, y segundo porque de la más mínima pregunta te cuenta todo un libro. Dice ser un maestro en amar, abrazar y besar y no tener ni idea de artes marciales. Y también quedó claro que lo que le gusta es hacer el amor, y mucho.
Os dejamos el tráiler en versión original, para que escuchéis el trabajo de Black y Hoffman y no el doblaje de Florentino Fernández (que no lo hace mal, pero pierde mucho):


