Escrito por jdminguell
24 Sep 2008 - Enlace
El milagro de Kore-Eda
A veces lo más sencillo, es lo más complicado. Y a veces, lo más difícil es hacerlo sencillo. Pero, a veces, surge el milagro y algo sencillo pero complicado fluye en el cine y parece, justamente, muy sencillo. Tan sencillo que es simplemente bello. Tan bello que sólo tiene un calificativo: Humano.
'Still Walking', la última película de Kore-Eda Hirokazu, lo ilustra. El japonés, responsable entre otras de ‘After Life’ o ‘Nobody knows’, reúne a una familia, progenitores y vástagos, en el otoño de sus vidas alrededor de una mesa. La excusa: conmemorar la muerte de un hijo que murió prematuramente. Y mientras el viento agita las ramas, vemos a cada uno de ellos en su miseria y belleza durante la cotidianidad de un día. Hasta que una voz en off nos recuerda que todos estamos de paso. Y surge el milagro: La película es vida.
Los cinéfilos verán es esta película la transposición de lo mejor de Yasuhiro Ozu al cine actual. Sin duda, el maestro japonés saludaría esta película. Pero, más allá de las posturas teóricas, esta película es lo más sensible y humano que ha pasado este año por este Festival. En dos horas, Kore-Eda fotografía a una familia para recordarnos que más vale lamentarse de algo que has hecho que de algo que no has hecho, que nadie es perfecto, que nuestras familias son las que nos ha tocado y que justamente por esa arbitrariedad hay que amarla por encima de todo.
Una madre que escucha la misma canción de amor a escondidas, un hijo que encuentra el amor en los brazos de una viuda y su hijo, una viuda que abraza la complacencia para ser amada, un padre de vuelta de todo pero sobre todo de si mismo, una hija que confunde el amor con la posesión, un niño que quiere ser afinador de pianos…
Kore-Eda explica que la película nació después de la muerte de sus padres. No quería hacer una película triste, quería hacer una película viva. Por ello, 'Still walking' es una película que no merecer ser contada. Merece ser vista, paladeada y disfrutada. Como la vida. Vayan a verla.


