Escrito por jdminguell
09 Jul 2008 - Enlace
Cine y Literalidad, Comillas, Santander. Parte I.
Alta Definición no para de viajar. Después de su experiencia en
Hoy la jornada empezó con una charla a cargo del profesor Roman Gubern. Uno de los máximos exponentes de los llamados ‘Estudios Culturales’ en España y uno de los mayores expertos en cine e historia del cine en España. Román realizó un intenso recorrido a más de cine años de historia de cine y literatura. Una relación marcada por su contexto histórico y, por lo tanto, económico, social y cultural. Si a principios de siglo el cine buscó en la literatura pasar de arte de segunda a séptimo arte, después pasó a ser motor de la industria con adaptaciones de clásicos, durante la dictadura franquista catalizador del llamado ‘casticismo’ y durante la transición inspiración para la denuncia. Hoy… hoy el tema está abierto a debate y pendiente de otra charla con Román.
Después del paréntesis digital, charla con Alberto Macías. Poco conocido por el gran público pero responsable de la coordinación de los guiones de la serie ‘Cuéntame cómo pasó’. En su charla hizo referencias a ‘La mejor juventud’ (magnífica película de seis horas de duración sobre la reciente historia de Italia dirigida por Marco Tullio Giordana) como matrimonio perfecto entre guión con pretensiones literarias y cine con mayúsculas, habló sobre la profesión de guionista en España (sí, menospreciada pero necesaria), y realizó un interesante taller donde los estudiantes que participan el curso tuvieron que adaptar al cine, en media hora, un cuento. ¿Dónde está el límite entre fidelidad con el relato original y la traición más vil?
Y por la tarde, Manuel Vicent y José Luis García Sánchez presentaron la película ‘Tranvía a
Y para concluir, el momento extra-curricular del día. Jordi, en pleno éxtasis naturalista, rodeado de árboles, vacas, mar y prados, se asoma en calzoncillos a la terraza de la habitación del hotel para abrazar en comunión extrasensorial a su verde entorno (el pobre es de la desértica Alicante). Todo para darse cuenta que, en la terraza de al lado, pitillo en mano y cara desencajada, estaba el gran periodista Ángel Sánchez Harguindey reflexionando a buen seguro sobre el cine y la literalidad. En fin… seguiremos informando. Y reflexionando.


