"Los celos, un aliento que nos agota. El perdón, un aliento que nos alivia.
La esperanza, un aliento que retenemos. La pasión, una aliento que liberamos"
Es curioso que lo que en un país (en este caso Corea del Sur) es totalmente minoritario e incluso un poco marginado, en el extranjero sea una fenómeno y triunfe a nivel de público (no de taquilla) y crítica. Es lo que le ocurre a Kim Ki-Duk con sus películas y probablemente le vuelva a pasara ahora que estrena Aliento.
Kim Ki-Duk, por si no sois de los que se quedan con los nombres, es el creador de La isla, Primavera, verano, otoño, invierno… primavera o Hierro 3, por nombrar sus películas más conocidas. Obsesiones varias, sexo, mentiras, personajes extravagantes, infidelidades, suicidio, son algunos de los temas comunes en sus películas. En Aliento, están todos.
Lo mejor de ver una película de Ki-Duk es hacerlo sin saber mucho sobre ella. Aunque al final te quedas con una ligera sensación de que ha vuelto a hacer lo mismo, siempre sorprende y provoca sensaciones encontradas y a veces inesperadas con sus desenlaces.
Aliento es la historia de un condenado a muerte y de una mujer que en su matrimonio también parece condenada. Ambos necesitan una vía de escape para sus problemas... El condenado a muerte es el actor taiwanés Chang Chen, al que seguramente hayáis visto en 2046, Tigre y Dragón o Happy Together. Y ella, mágnifica en esta película por cierto, es Zia, que ya trabajó con Ki-Duk en Primavera, verano....
Lo mejor: el ambiente, los personajes (tan sufridores ellos), el voyeur de la cárcel..., el final.
Lo peor: que este tipo de cine no sea mucho más conocido
Aliento se estrena el 4 de julio en España