Escrito por jdminguell
05 Oct 2008 - Enlace
Cine negro y Paris Hilton en Sitges
Después del duelo de divas de anoche, este domingo tocaba un poco de resaca. Pero tampoco tanta que a las ocho y media de la mañana era el pase de ‘Repo, the Genetic Opera’ después de su frustrada proyección de ayer. Más tarde, a las diez de la mañana, pudimos ver ‘Rocknrolla’ la nueva película de Guy Ritchie, ya saben, el anteriormente conocido como joven promesa del cine británico y que después de casarse con Madonna nadie le tomo en serio. Y, sobre todo, en este primaveral domingo de octubre lo que pudimos escuchar muy muy alto fueron los gritos de las fans de la novela ‘Crepúsculo’ y de sus secuelas escritas por Stephanie Meyer. Esta mañana se presentó el tráiler, EL TRAILER, de la película basada en el primer libro de la serie y ya hubo escenas de histeria.
La mañana empezó en el buffet desayuno del Hotel Meliá que a falta de zombies es lo más terrorífico que se puede ver en Sitges justo antes del amanecer. Miembros del jurado, organizadores, cineastas, frikis y periodistas se lanzan a la yugular del croissant mientras chupan de la taza de café con cara de “¿por qué demonios harán pases tan temprano?”. Y la mañana empezó en compañía de Nicolás López, director de la película ‘Santos’, que entre huevos revueltos y consideraciones varias sobre el exilio político, tuvimos oportunidad de comentar su nuevo proyecto ‘Providencia’ que hablará sobre el barrio pijo del mismo nombre de Santiago de Chile. Buenos días.
Son las ocho de la mañana y mientras me arrastro por las calles de Sitges hasta el cine Retiro me topo con algunas caras familiares del Festival que decididamente no van a ver ‘Repo, the Genetic Opera’ y que, decididamente, llevan en su cara los estragos del duelo de divas anoche en el Pachá. El pase transcurre con normalidad: controles tipo aeropuerto, caras de sueño, introducción del director Darren Lynn que nos agradece estar ahí, de nada, y acción, empieza la película.
‘Repo, the Genetic Opera’ aspira a ser el ‘Rocky Horror Picture Show’ de nuestra generación. Lo hace tomando los elementos camp de Rocky, añadiendo toques góticos, un poco de petardeo contemporáneo con la presencia de Paris Hilton, mucho gore y mucha ópera rock. En un futuro no muy lejano lo más de lo más es ponerse órganos perfectos. Lo de los retoques está demodé. Una empresa controla ese comercio, tráfico de órganos vaya, y el analgésico necesario para soportar las operaciones. Pero, cuidado, si no pagas, puede venir el cobrador del frac, el ‘Repo’ del título, y sacarte las entrañas.
¿El resultado? A pesar de ser una película para ser vista con amigos y por la noche, a los madrugadores nos pareció fresca, por momentos muy ingeniosa y con suficientes elementos para si no convertirse en la nueva ‘Rocky Horror Picture Show’, por lo menos presentarse como un buen referente estético-musical para la muchachada de las mallas negras, el rímel y las lentillas de vampiro. Se estrena en diciembre en nuestro país y seguro que el boca a boca, los foros y los blogs se derretirán con ella.
Con los guitarrazos góticos de ‘Repo’ todavía en la cabeza, llego al abarrotado pase de ‘Rocknrolla’, la nueva película del realizador Guy Ritchie. Y sí, los rumores son ciertos. Después de sus últimos patinazos cinematográficos, mejor olvidarlos, quemarlos, anularlos, el maridísimo de Madonna ha vuelto con fuerza y lo hace con lo que mejor sabe hacer: Mafiosos rudos pero torpes, diálogos a la Quentin Tarantino, realización a la Martin Scorsese, mucha música, mucho ritmo y mucho humor negro.
Protagonizada por Gerard Butler y Tom Wilkinson, la película habla sobre los pelotazos inmobiliarios (¿se acuerdan?) con unos personajes muy originales: desde supermatones rusos, pasando por mafiosos gays sin olvidar el hijo de gran mafioso adicto al crack a la Pete Doherty o la seductora y maquiavélica agente fiscal casada con un abogado también homosexual. Muy entretenida y la confirmación de que lo peor que Guy Ritchie ha hecho por su carrera ha sido casarse.
Y justo cuando las almas resacosas ya empezaban a cobrar vida y dejaban el estado de zombies para convertirse en estómagos hambrientos de paella, algo extraño golpeó los muros del Meliá Sitges. Eran gritos. Pero no eran gritos rollo “Dios-que-viene-Hugo-Silva-y-me-acaloro”. Era más bien: “soy-siniestra-y-me-pone-que-me-pongáis-cosas-siniestras-aaaah”. La razón para tanto grito y tanta histeria no era otra que la multitudinaria presentación del tráiler, sí, sí, del tráiler, de la adaptación cinematográfica de la novela ‘Crepúsculo’. La primera de una serie de novelas escritas por Stephenie Meyer que se ha llevado al cine y, para los no iniciados, el giro white-trash de la tradición vampírica con ambiciones a convertirse en la próxima mayor franquicia saca perras en los multicines.
Tengo que admitir que hasta hoy no tenía ni idea de la existencia de estas novelas y que agradezco las pacientes explicaciones de las fans congregadas hoy en el Hotel. Dado el inaudito entusiasmo que he vivido, me tendré que poner las pilas en este tema.
Mañana más terror y, sobre todo, Michel Houellebecq.


