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28 May 2009

EL AMOR ES CONTINGENTE

Escrito por: ameliadiezcuesta el 28 May 2009 - URL Permanente


Corazón de invierno

Autor: Miguel Oscar Menssa www.momgallery.com

- "La pulsión de muerte no es sino darnos cuenta de que la vida es improbable y completamente caduca", dijo Eloisa con una convicción que nadie de los presentes esperaba en ella.

- Eso sirve para todas las vidas, no me interesa.

Andrés hablaba siempre para sí, nunca se interesaba por nadie, sólo a veces parecía que era afectado por alguna palabra.

- Evidentemente para ti lo que no sea único no te resulta digno de ser pensado, y único quiere decir que sólo sirva para ti. Deberías cantar esa canción de "Sólo pienso en mí, sólo pienso en mí"

- No me interesa lo que no ha sido construido con veracidad y trabajo, no soy como tú que todo te conmueve.

- Yo me muevo con todo lo que sea capaz de arrancarme de mis propias raíces, porque las raíces son una argucia del sistema. Sin embargo a ti no te mueve nada porque estás identificado a la idea del motor inmóvil que todo lo mueve, tú crees que el mundo gira a tu alrededor, no sabes que giras alrededor de ti mismo..

- Basta, no sé por qué mis primeras palabras han interrumpido tu decir. Me encantaría que siguieras desarrollando tus propias ideas.

- Has de saber que no hay ideas propias, dime de que hablas y te diré en qué libro estás.

- Sí, pero no es lo mismo habitar en un libro que tiene en cuenta el paso que ha dado Einstein y Freud, por decir algunos de los nombres que han hecho el mundo, que habitar un libro de la Edad Media.

- Yo trabajo para habitar el siglo XXI con toda su anterioridad lógica y cronológica, cuando pienso me incluyo en lo pensado y también incluyo lo impensado.

-Tú eres un poco pedante, vamos, está claro.

-Para pensar es más saludable andar entre lo que extraña que instalarse en lo comprensible.

-Lo que más me asombra es que entiendo lo que dices, aunque me parece que dices cosas incomprensibles.

-Lo comprensible se aleja de lo posible, sin embargo lo extraño está más cerca de lo humano.

- Pero ¿de qué estabas hablando cuando te has interrumpido con la excusa de que era yo quien te interrumpía?

-Quizás algo de razón tengas, quiero hablar de un amor más allá del amor eterno.

- ¿Qué consideras "amor eterno"?

- El que creemos necesario, el que no cesa...

-¿El amor constante?

-No, el amor siempre es constante, nuestra posibilidad de amar es inconmensurable, pero ha habido un desplazamiento y el objeto que se caracteriza por ser contingente, lo que cesa de no dejar huella, se quiere eternizar. Y no es que el amor no sea posible de durar, sino que el duro deseo de durar del sujeto, el deseo de inmortalidad del sujeto ha caido sobre el objeto del deseo. ¡Demasiada exigencia!

- ¿Quieres decir que al amor se le exige lo que el sujeto exige de la vida: que sea eterna?

- Algo parecido, pero no igual, la presencia de la diferencia no puede faltar. Siempre que se entiende algo ya no es ese algo, ha habido una reducción simbólica. No se trata de meterse la ciencia en la cabeza sino de ocupar un lugar en la ciencia y trabajar ese lugar.

- ¿Acaso crees que lo que dices es científico?

- Yo creo que nada de lo que dice un ser humano escapa a las ciencias producidas antes de su frase, hasta para decir algo que no lo sea tenemos que apelar a las ciencias.

- No tengo palabras para decir algo sobre lo contingente.

- Tanto la vida como el amor son contingentes, cesan de no dejar huella, constantemente. Lo contingente es lo incalculable y el futuro no es de nadie, el futuro hay que hacerlo.

-¿El amor muestra en su origen ser contingente?

- Sí, y cuando acontece el desplazamiento de la negación , del cesa de no dejar huella, a no cesa de dejar huella, cuando pasa de contingencia a necesidad, éste es el punto de suspensión del que se ata todo amor. Todo amor, por no subsistir sino con el cesa de no dejar huella, tiende a desplazar la negación al no cesa de dejar huella, no cesa, no cesará.

- Y así muere el amor...hay que aprender a vivir en la contingencia.

- Y no en la indigencia discursiva, en la creencia de ser necesario para el otro, porque todo encuentro con el otro es un encuentro contingente. Tampoco vivir en la creencia de que el otro es necesario para mí.

- No es fácil

- Tampoco es difícil. Hay parejas que se mantienen uno junto a otro porque lo que les une es la servidumbre, la venganza o la depresión que es una de las formas de la venganza, cuando en realidad tendrían que reconocer que ni la vida ni el amor son como ellos habían pensado: llegar y besar el santo, casarse y eso era amarse para siempre, nacer y eso era vivir para siempre.

- Nos toca cambiar algo en nosotros y nos pasamos la vida esperando que sea el otro el que cambie, o peor aún que sea el mundo entero el que cambie.

- Saber es fácil pero lo que no es fácil es cambiar, eso no es posible sin la presencia del psicoanálisis, es decir sin la presencia de un psicoanalista.

- Bueno, no es tan difícil si acudes a un psicoanalista.

- Sí, pero no es algo que abunde.

Manuel escuchaba sin prestar atención cuando...

Continuará...

30 Mar 2009

LA VANGUARDIA. ENTREVISTA A MIGUEL OSCAR MENASSA por MARTA CUATRECASAS

Escrito por: ameliadiezcuesta el 30 Mar 2009 - URL Permanente

EL MACHISMO EN LAS INSTITUCIONES Y LA EDUCACIÓN VICTORIANA...
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Marta Cuatrecasas | Barcelona | 02/03/2009 | Actualizada a las 01:14h | Ciudadanos

Médico, poeta, escritor, pintor, actor y director. El Dr. Menassa parece un hombre sacado del Renacimiento. Dirige una escuela de psicoanálisis y poesía porque considera que el terapeuta debe saber escribir para transmitir su interpretación y conocer el imaginario universal que te ofrece la literatura. Su escuela ha participado en el X Congreso de Psicoanálisis donde se ha hecho una aproximación al concepto de maltrato familiar. Según el Dr. Menassa, el término violencia de género no es correcto cuando se habla del maltrato entre un hombre y una mujer.

El Dr Miguel Oscar Menassa asegura que aún existe mucho machismo en las instituciones de nuestra sociedad
El Dr Miguel Oscar Menassa asegura que aún existe mucho machismo en las instituciones de nuestra sociedad / Archivo

PALABRAS CLAVE

Renacimiento

¿Violencia familiar?
El hombre no mata a la mujer por un tema de machismo, sino por celos, envidia y amor. Es muy difícil encontrar un caso de una mujer maltratada por un hombre que no esté enamorado. La criminalidad está muy emparentada con el amor.

Cree que con la nueva ley se está plantando cara al problema.
Creo que sigue habiendo mucho machismo.

¿No decía que el maltrato de un hombre a una mujer no es por un tema de machismo?
Me refiero a que hay mucho machismo en la sociedad, es decir, en las instituciones que deben proteger a la mujer.

¿Por ejemplo?
Un juez le dio la razón a un hombre porque la mujer, víctima del maltrato, iba bien vestida, "excesivamente" maquillada, llevaba pendientes. Según el juez, era una provocadora.

¡Debió ocurrir hace años!
Si no recuerdo mal, hace sólo dos, en España. Es aquí donde está el machismo y no en el asesinato o maltrato. Vivimos en una sociedad de hombres, creada por hombres, legislada por hombres. Cuando la mujer engaña, la matan, al hombre, le da prestigio.

Entonces, ¿la ley contra la violencia de género no funciona?
Yo creo que no porque sino, ¿cómo es posible que con una orden de alejamiento la mujer acabe muriendo igual? Lo quiero entender y no lo entiendo. Sigue habiendo el mismo número de víctimas. Tan sólo varía en una o dos muertes.

Como psiquiatra, ¿qué solución propone?
Hay que evitar que las mujeres estén en contra de todos los hombres ya que no serviría de nada. Hemos de reforzar a la mujer y enseñarle a cuidar sus relaciones amorosas para que no se desvíen. Recuerdo una película española "Abre los ojos" dónde muestra claramente que cuando la mujer comienza a despreciar al hombre éste deja de maltratarla. Sólo cuando se somete, él la maltrata. La mujer ha de fortalecer su espíritu para poder decidir y liberarse.

La mujer se puede salvar, ¿y el hombre?
Soy muy negativo porque pocas veces he visto buenos resultados. El criminal debe seguir una rehabilitación y terapia estrictas y aún así es muy difícil. En el último trimestre salieron tres maltratadores rehabilitados pero volvieron a reincidir.

¿Existe salvación para la pareja?
Sólo si existe un inicio de maltrato, pero si es crónico o prolongado es imposible. En este caso la única salvación es la separación de ambos y resguardar a la mujer. Estoy escribiendo un libro para demostrar que cuando las denuncias son tardías, hay mucha probabilidad de que la mujer acabe siendo asesinada. Después de 10 o 15 años de mala convivencia, las cosas que se han dicho, las cosas que saben, es mucho más difícil de que la mujer escape.

¿Cuándo debe una mujer pedir ayuda?
En el primer castigo, sin lugar a duda.

¿Una bofetada?
¡No! Una bofetada, un empujón leve, son sólo malas palabras. Hablo de una paliza. Las mujeres que atendemos vienen magulladas, con la mandíbula rota, ojos morados, etc.

¿Qué me dice del nuevo maltrato familiar, el de hijos a padres?
Los niños no nacen ni buenos, ni malos, se hacen maltratadotes y es responsabilidad de la familia y de la educación. Esto que está pasando ahora está forjado por cincuenta años de una educación victoriana donde se usaba la fuerza para castigar a un niño. Ahora se han intercambiado los papeles. No es culpa de los chicos pero hay que revisar el sistema educativo y la televisión…

¿Tanto daño hace la televisión?
Mucho. La televisión sólo muestra las malas noticias. Esto genera que desconfiemos de todo: maestros, padres, jefes. La televisión no enseña a defenderse de lo malo con lo bueno, sino con lo malo.

¿Usted es médico o poeta?
Desde los trece años soy poeta pero llevo más de cuarenta años como médico.

Hábleme de la escuela de psicoanálisis y poesía que fundó y dirige.
Nosotros estamos en sintonía con una corriente que dice que la poesía es un instrumento del conocimiento. La poesía es una manera dramática de transmitirle al futuro como estamos viviendo el presente. En la escuela los alumnos aprenden la carrera del psicoanálisis y a escribir poesía. Es una carrera muy esclava porque usamos la psique del terapeuta como instrumento y tiene que estar bien limada, pulida.

¿Qué tienen en común el psicoanálisis y la poesía?
Ambos parten de la realidad para hablar del imaginario, pero en el caso del psicoanálisis este imaginario es más restringido ya que no habla de todos los inconscientes, sólo del sexual. En cambio la poesía maneja todo el imaginario universal. Nuestros alumnos aprenden que la interpretación ha de ser analítica pero la escucha ha de ser poética.

¿Qué método se sigue para curar a una pareja que sufre maltrato?
Él o ella hablan con el psicoanalista y éste interviene sólo cuando hace falta. Lo más interesante es que el propio paciente consigue hablar de cosas que nunca se habría imaginado y que afloran durante la conversación. No es como curar una tuberculosis donde el médico puede obligar al paciente a curarse con medicación. Con el psicoanálisis la persona ha de tener voluntar y ganas de curarse.

Poeta, escritor, médico, director. Es usted un hombre del Renacimiento.
Prefiero decir que soy pluriempleado.

¿Qué hay de su futuro? ¿Le ha quedado algo por hacer? No. Seguiré con lo que estoy haciendo, que no es poco (risas)

10 Mar 2009

FRAGMENTO de DIARIO DE UN ESCRITOR. FEDOR DOSTOIEVSKI

Escrito por: ameliadiezcuesta el 10 Mar 2009 - URL Permanente

Cuadro de Miguel Oscar Menassa

CERVANTES POR DOSTOIEVSKI

Don Quijote es un gran libro; es del número de los eternos, de esos con que sólo de tarde en tarde se ve gratificada la Humanidad. Y observaciones análogas respecto de lo más profundo de nuestra humana naturaleza se hallan en ese libro, en cada página. Ya el solo hecho de que Sancho, esa encarnación de la sana razón, de la prudencia y la áurea medianía, se consagrase a ser amigo y compañero de aventuras del más loco de los hombres, él precisamente y no ningún otro, es notable. Se pasa todo el tiempo engañándolo como un niño y, no obstante, está plenamente convencido del gran talento de su amo; se conmueve hasta lo patético ante su grandeza de alma, cree a pies juntillas en todos los fantásticos sueños del caballero y ni una sola vez pone en duda que aquél habrá de conquistar algún día una ínsula para regalársela. ¡Cuán de desear sería que nuestros jóvenes conociesen esa gran obra! No sé lo que ahora pasará en las escuelas, con la literatura; pero sí sé que ese libro, el más grande y triste de cuantos libros ha creado el genio de los hombres, levantaría el alma de más de un joven con el poder de una gran idea, sembraría en su corazón la semilla de grandes problemas y apartaría su espíritu de la sempiterna adoración del estúpido ideal de la medianía, del orondo amor propio y la vulgar sabiduría práctica.

Ese libro, el más triste de todos, no olvidará el hombre llevarlo consigo el día del Juicio Final. Y denunciará el más hondo, terrible misterio del hombre y de la Humanidad en el contenido: que la belleza suprema del hombre, su pureza mayor, su castidad, su lealtad, su valor todo y, finalmente su talento más grande, se consumen hartas veces, por desgracia, sin haber reportado a la Humanidad provecho alguno, convirtiéndose en un objeto de irrisión, sólo por faltarle al hombre con tan ricos dones agraciado, un don supremo: el genio necesario para dominar la riqueza y poder de esas dotes, gobernarlas y dirigirlas –esto es lo principal–, no por fantásticos caminos de locura, sino por la senda recta, empleándolos en el bien de la Humanidad. Pero, desgraciadamente, son tan pocos, tan poquísimos los genios concedidos a las razas y pueblos que, con frecuencia, estamos obligados a presenciar esa ironía del Destino: que la actuación del más noble y ferviente filántropo sea blanco de burlas y pedradas, por no atinar en la hora decisiva con el verdadero sentido de las cosas y no encontrar una palabra nueva. Pero este espectáculo del desperdicio de fuerzas más grandes y nobles puede, efectivamente, inducir a desesperación a más de un amigo de los hombres, moviéndolo no a risa, sino a llanto ardiente, emponzoñando para siempre con la duda su hasta entonces crédulo corazón.

Por lo demás, solo he querido aludir a uno solo de los rasgos característicos de Don Quijote, a una de las observaciones incontables que Cervantes ha hecho sobre el corazón del hombre y expuesto de forma magistral.

El hombre fantástico, persuadido hasta la locura de la más fantástica ilusión que pueda imaginarse, se ve de pronto asaltado por la duda que amenaza dar al traste con toda su fe. Y es notable que lo que motiva esa duda no sea la incongruencia de su locura naciente, ni la descripción de aquellos caballeros que corrían aventuras por el bien de la Humanidad, ni el desatino de los sortilegios de los magos, que refieren esos libros tan fidedignos, sino algo completamente secundario, lo que bruscamente suscita su duda. El hombre fantástico siente de pronto el ansia de realismo. No lo desconcierta el hecho de que súbitamente queden tropas enteras encantadas. ¡Oh, eso no le inspira la menor duda! ¿Cómo habrían podido demostrar su heroísmo esos caballeros magníficos si no se hubiesen visto en trances tales, si no hubiesen tenido gigantes y hechiceros malignos y envidiosos de su grandeza? El ideal del caballero andante es tan alto, tan bello y útil, y de modo tal se ha apoderado del corazón de Don Quijote, que se le hace ya imposible renunciar a la creencia incondicional en él, pues eso equivaldría a traicionar el deber y traicionar el amor a Dulcinea y a la Humanidad. Pero cuando, al fin, renunció a todo; cuando se curó de su locura y se convirtió en un hombre listo, no tardó en irse de este mundo, plácidamente y con triste sonrisa en los labios, consolando todavía al lloroso Sancho y amando al mundo con la gran fuerza de aquel amor que en su santo corazón se encerrara, y viendo, sin embargo, que no hacía ya falta alguna en la Tierra. No, lo que lo desconcertaba era, sencillamente, una consideración en todo punto exacta, en todo punto matemática: la de que por más poderoso que un caballero fuese, espada en ristre, a descargar mandobles a diestro y siniestro, había de serle, con todo, imposible vencer a un ejército de cien mil hombres, en el espacio de unas pocas horas, y aunque fuese en un día y, además, no dejando con vida a ningún enemigo. Pero ¡así se dice, no obstante, en esos libros fidedignos! ¿Se tratará de una mentira? Pero ¡sí ésa fuera mentira, todo lo demás lo sería también! ¿Cómo salvar la verdad? Y he aquí que entonces, para salvar la verdad, idea él otra ilusión, dos, tres veces más fantástica, ingenua y disparatada que la primera: imagina cien mil hombres hechizados, con cuerpos de molusco, que la aguda espada del caballero puede traspasar con facilidad y rapidez diez veces mayores de las que consentirían cuerpos de hombres corrientes. De esta suerte queda satisfecho el realismo, salvada la verdad, y él puede seguir creyendo tranquilamente en la ilusión primera y máxima, y todo esto gracias a la ilusión segunda, mucho más absurda todavía, concebida por él sencillamente para salvar el realismo de la primera.

Recojámonos ahora en nosotros mismos y examinémonos:

¿no nos ha ocurrido a cada uno de nosotros otro tanto en la vida, un centenar de veces? Supongamos que te has encariñado con un sueño, una ilusión, una idea, una convicción o un hecho externo que hizo mella en tu ánimo, o finalmente, con una mujer que te encantó. Con toda el alma te consagras al objeto de tu amor. Pero, no obstante estar tan enamorado, pese a toda tu ceguera, si hay en ese objeto de tu amor una mentira, una excelencia, algo que tú mismo exageraste y descubriste en tu primer arrebato de pasión, únicamente para hacer de eso tu ídolo y postrarte ante él, a pesar de todo, en secreto, no dejas de sentir cierto escozor: la duda te atosiga, importuna tu razón, se pasea por tu alma, y no te consiente que vivas tranquilo con tu sueño amado. Pues bien: ¿no recuerdas, no te lo confiesas a ti mismo en tu interior? ¿Qué fue entonces lo que de pronto te sirvió de consuelo? ¿No fuiste y fraguaste un nuevo ensueño, una nueva patraña, acaso horriblemente vulgar, pero en la que te diste prisa a poner tu fe sólo por haber disipado tu primera duda?

07 Mar 2009

LA VIDA. PSICOANÁLISIS DEL AMOR. 1975. MENASSA. POESÍA

Escrito por: ameliadiezcuesta el 07 Mar 2009 - URL Permanente

Soy,

lo que se dice,

un hombre aniquilado por los papeles.

Mi vida va pasando,

entre leves escrituras,

leves trámites burocráticos.

Mi vida,

va pasando con el tiempo.

Comer.

Dormir.

Desesperarme alguna que otra vez por el amor.

Ir huyendo de a poco de la vida,

temer de todo.

Del ronco aliento del mar,

de las poderosas letras de la máquina.

De mis palabras

y de tus besos mi amor,

tus besos,

tu boca abierta,

incansable y abierta,

manantial,

agua fresca,

tus besos.

Te confieso:

ser,

quise ser,

un hombre normal.

Todo me salió mal,

y tengo miedo de que la justicia se dé cuenta que poseo,

los últimos secretos del amor.

Las bombas contra las bombas.

Cada palabra contra toda palabra:

Soy inmune,

heterosexual

y poeta.

Lo reconozco,

no soy moderno.

A veces,

siento mi corazón despedazado y loco,

un cuerpo sin razón,

sin límites precisos.

En esos instantes,

amo todos los cuerpos.

En esos instantes,

mejor es dejarse llevar,

ir olvidándose de todo.

Vivir no es fácil,

a veces una ráfaga infernal se lleva todo por delante,

a veces ocurre,

fatal e inevitable,

la torpeza.

A veces el amor,

roza sin par,

la algarabía por vivir.

Tardes y noches y soledades,

apretujándose unas contra otras,

para ser,

instante único,

vuelo final.

A veces entre sueños,

conquisto mi libertad,

pintarrajeada

y vestida con sedas para la fiesta,

descansa,

ahora sobre mi pecho,

entre mis genitales.

Necesitaba,

un poco de amor,

se parece a la muerte.

Y si canto por las mañanas,

será tal vez,

que el mundo es agradable,

vivir,

ameno,

comerse una ciruela en pleno verano,

fresco.

Hacer el amor,

entretenido.

Morir,

natural,

y todo en perfecto orden,

como ustedes pueden imaginarse,

un hombre,

totalmente encaminado,

un hombre serio,

respetado,

un muerto en vida.

Una palabra estampada hace siglos,

una vejez permanente desde la infancia,

lo que se dice,

-algunos libros escritos por algunos hombres-

el peso de la historia.

Escribo por lo tanto,

no para ser histórico,

sino más bien con el intento

y no es poco decir,

de transformar el pequeño hombrecito,

que nos permiten,

las históricas leyes.

Insisto,

algunos libros escritos,

por algunos hombres.

Para empezar,

quiero empezar por el principio:

Vivir,

no es,

eso que usted tanto defiende.

Eso,

que usted argumenta con tanta pasión

que no se lo permiten,

eso,

eso es morir.

Vivir,

es siempre,

una apsión contra uno mismo.

Un levantarse todas las mañanas,

terco,

empecinado,

voluptuoso,

contra el día anterior.

Contra mi propia manera de ser,

contra mi famosa personalidad,

mis ritos.

Vivir,

os digo,

una flor que se abre,

cada mañana,

diferente.

Cada mañana

un movimiento nuevo para el amor,

cada mañana

una circulación diferente.

La familia no existe.

Mi madre,

también es una historia.

Mi padre,

esas palabras,

otros padres.

Vendavales de furia,

orgías de locas enredaderas,

creciendo hacia lo alto,

hacia la nada,

embriagan mi ser.

Me recuerdan,

la primitiva ceguera donde el hombre,

pequeño y despiadado animal,

mataba para comer.

Os digo:

el amor,

es lo que vive en el propio centro de las tripas,

el resto,

enseñanzas de la primera escolaridad,

aquel inolvidable padre nuestro,

rezado,

en brazos de mi madre,

chupándole las tetas.

En el amor,

nadie entrega,

y nadie recibe nada.

Todo es invisible,

maceración sin huellas,

sangre olvidada,

en el amor,

el crimen es perfecto.

Limpio,

inolvidable,

y no,

por la algarabía de su reinado que no existe,

sino más bien,

por el olor,

el simple olor de carne humana,

madura.

Fui,

la fuga fugaz.

Una ilusión,

poder partir,

alejarse del mundo.

Sólo entre los recuerdos

y algunas relaciones familiares,

conquisté el universo.

Todo lujuria y vértigo,

todo palabra.

Grandes espejos, disfrazados de conchas marinas,

mostrando entre sus vlavas abiertas desmesuradamente,

el ojo,

violento del amor,

clavado en mi mirada.

Y todo era luz,

ceguera y luz.

Estábamos,

lo recuerdo,

tomados de la mano,

extendidos sobre la arena,

muertos.

Vendrán los tiempos,

donde no habrá precisamente,

ni furia,

ni sonido.

Y te lo prometo,

en un tiempo más,

los niños y los poetas,

cagarán en el baño.

Y los ruidos orgánicos,

por decreto,

cambiarán sus sórdidos sonidos de cloacas,

por música de Bach.

Compuestos y almidonados,

con el pene,

-planchado por mi madre-

de los días domingo,

haremos el amor.

Y habrá fiesta,

en el corazón sublime de la esperanza,

y ese día,

nos miraremos a los ojos.

Y mi cuerpo tendrá la arrogancia,

de saberse un hombre de bien,

y recitándote al oído,

mi último poema,

"el amor existe"

hago estallar,

precisamente a medianoche,

tu culo,

en mil fragmentos ambarinos,

catarata de amor,

aguas dulces del orinoco sobre el mundo,

entre tus blasfemias.

De mi padre,

soy lo más brusco,

quiero decir,

lo permanente.

Varias mujeres,

hacen la mujer.

Varios hombres,

la guerra.

Una manera de decir,

los encuentros son raros,

las dimensiones incomparables.

Un hombre,

una mujer,

son,

quiero decirlo,

el borde de un abismo,

todavía prohibido.

De mi madre,

soy,

todo lo que vuela.

Lo que desaparece.

El milenario rimmel,

negro en sus ojos.

El carmín,

en sus labios,

y el frenético temblor de sus tetas frente a mi sonrisa,

de niño enamorado,

amante de la libertad,

contaba empecinadamente el tiempo de su cautiverio.

Reloj de sangre.

MIGUEL OSCAR MENASSA

23 Feb 2009

MÁS SOBRE POESÍA. AFORISMOS Y DECIRES

Escrito por: ameliadiezcuesta el 23 Feb 2009 - URL Permanente

606. Algún día le dedicaré un poema a la muerte que la hará sonreír.

632. Yo fui el cantor y, en ese ser todo perdido, fui otro que mis versos.

660. El poeta es un empecinado corrector de su propio destino. La inestabilidad a la cual le obligan es para que el poeta tenga siempre hambre de equilibrio.

752. La poesía es breve como la mañana. Siempre huye de mí, como huyen las horas.

764. Mi verdad, una verdad de la poesía. Supremo desvío. Más allá no hay, por eso vivo donde vivo.

806. Dios, una palabra para la poesía.

810. Soy un iluminado, moriré en manos de algún crítico.

811. Un poema que todo lo contenga y que todo lo destruya a la vez.

818. Poesía, ardiente primavera, toco tu sexo en la oscuridad y tus ojos desaparecen. Y, lo que brilla en ti, no se parece a ninguna luz.

819. El poeta es, en nosotros, el que desata los nudos más lejanos. La soledad, más que un hábito, es una condición de su trabajo.

822. La sabiduría también es un arte y ama la muerte. Temblar, eso es lo que necesita el hombre para vivir. La naturaleza ya es sabia, el hombre tiene que ser otra cosa.

823. Esta vez, me tocaba alejarme de mí mismo. Cada mirada era mi mirada. cada palabra era mi voz.

825. El poeta nombra las palabras, más que a los objetos que éstas designan. En poesía, el sentido es palabra, quiere decir, no es un sentido, sino sólo la sugerencia de muchos sentidos.

826. La poesía es de todos, y darme cuenta de esto me hará bien.

827. Seguir entregando prendas para quedarse con la poesía es, también, una tarea imposible. Ella no será de nadie, como el viento, como la ceniza de los muertos durante millones de años.

832. El poeta es voraz, todo se quema en él.

842. Si soy un poeta, algo habré de decir, algún día, que hiera la sensibilidad de los poderosos.

850. El poeta desea abrir una puerta para que entre y salga por ella lo que todavía no fue concebido, o que todavía no fue tocado por la muerte.

858. No debemos calmar el hambre nunca.

859. Lo que debería ser permanente estallido estético deviene ética.

861. El desaliento es algo que los sistemas ponen en el camino de los creadores para frenar, precisamente, los instantes de creación.

14 Feb 2009

PSICOANÁLISIS DE UNA PSICOANALISTA XIX

Escrito por: ameliadiezcuesta el 14 Feb 2009 - URL Permanente

A medida que voy entendiendo lo que nos pasó. Lo que hice que pasara con mi vida en Madrid estos diez años pasados, me quiero morir, cada vez más y, sin embargo, sé que no lo haré y con el tiempo terminaré recordando con cariño y benevolencia a mis torturadores. Algún poema rendirá homenaje, también, al mal.

Ya verás, cuando termine de desnudarme, también saldrán
corriendo, pero esta vez impactados por mi pureza.

Nunca he sido tocado sino por mí mismo.

Cuando ella me besaba, en realidad besaba la imagen que yo proyectaba, amándome, sobre ella.

Siempre mentí, querida, siempre engañé, nunca dije, exactamente, una verdad, a nadie. Ni a mi madre, ni a Dios.

Y si ahora quieres que te diga la verdad te la digo:
He mentido siempre

Y no puedo ya sino mentir.

El no decir del todo. El decir a medias. Decirlo, pero
metafóricamente. Decir, diciendo otra cosa. Enredar, enrrollar, des realizar, forma parte fundamental de mi estilo.
La palabra me había comido el corazón.
Llegué a ser una llanura infinita de sinsentidos.

Habían desaparecido las normas que mantenían unidas unas palabras a otras. La precisión dependía de imponderables. La belleza del azar.

Después, me encontré con un montón de cocodrilos y les dije, cómo era que se hacían los versos y los cocodrilos me dijeron que sí y se comieron todos los frutos que yo había conseguido reunir cerca de mí.

Después, pretendieron escribir y se hundieron, sin más, en sus remordimientos de cocodrilos.

¡estoy vivo! ¡Estoy vivo! y eso es lo que cantaré.

13 Feb 2009

PSICOANÁLISIS DE UNA PSICOANALISTA XVIII

Escrito por: ameliadiezcuesta el 13 Feb 2009 - URL Permanente

Encuentro estos momentos de nuestra relación propicios para comenzar a decirte cómo es que a mí me gustarían las cosas entre nosotros. Y, sin embargo, elijo el silencio entrecortado de mis versos para no decirte del todo, para dar cabida, una vez más, a tu frondosa imaginación, sin la cual, debo reconocerlo, ya me sería muy difícil seguir viviendo.

Soy, mi querida señora, el que quiso matar la paloma de la paz. El buitre ensangrentado lleno de furia por haber sido maltratado en el amor desde pequeño. Por eso, en los encuentros mortales, en la desavenencia nocturna del alba, allí puedo decirle los olores de las tristes mariposas muertas antes de volar verdaderamente. Esas almas sin destino.

Voladoras para recreación de algún espíritu volador ,
sin nada para ellas en ese arte de volar.

Quisiera, junto contigo, amada, ser el estruendo mortal de la ineficacia.

Portero de la nada, del viento contra el viento,
un ser confundido con las más airadas protestas de libertad.

Embelesado de no saber volver a ningún sitio,
abierto después de la tremenda ineficacia, en llamas multicolores, envuelto entre las razones de su odio, la espero. Malherido, lleno de horror por lo inevitable.

Envuelto en ramas, sacrificando algún olor, conteniendo la ira y el miedo, el amor ha permanecido en mí, inalterable. Lo sé, en los odios y las envidias más fuertes, en los desgarros más profundos, ahí, anida la poesía

No es a un imbécil liberado a quien se le entrega la poesía. sino a quien le costó la vida liberarse, es a quien se le entrega la poesía

Me ama cuando le muestro mi rostro ensangrentado. Cuando en mi cara aparece la mueca de la muerte, me adora

.


13 Feb 2009

PSICOANÁLISIS DE UNA PSICOANALISTA XVII

Escrito por: ameliadiezcuesta el 13 Feb 2009 - URL Permanente

Me encuentro a placer en esta situación de escribirte; comido, bebido, fumado, con la música a todo lo que da y sin poder escuchar, aunque lo deseara, otro ruido que el que producen, secamente, las letras de la máquina contra el tambor de negro humo contra el cual las estrello.

Alguien dirá, él fue las letras de pasión.
Nadie en él moría cuando entonaba los poemas de amor.

Vuelvo desesperado los ojos, querida,
para ver tanto cadáver inerte a mi alrededor y me pienso, con
la crueldad que las guerras piensan a sus hombres.

En el vientre sagrado de la poesía, ahí, deseo refugiarme para siempre.

En su vientre feroz, aunque me dejen sin comida, en su vientre feroz donde nadie habrá vivido sino un instante.

Quiero decirte, querida, que un sistema tan pequeño como es la vida de cada sujeto y sus encadenamientos, gasta mucho más la ambición que la locura. La locura es para familias mediocres, aunque después haya grandes locos. Una familia holgada es aquella que permite la ambición en sus miembros en lugar de la locura.

Y nosotros, querida, hemos sido una gran familia y hemos sido una familia mediocre. Así que tendremos en nuestra familia, grandes locos y grandes ambiciosos.

Hoy como en los grandes momentos me despido besándote con ternura.

09 Feb 2009

PSICOANÁLISIS DE UNA PSICOANALISTA XV

Escrito por: ameliadiezcuesta el 09 Feb 2009 - URL Permanente

A veces, tu egoísmo me parte el corazón y, sin embargo, sigo ambicionando esta maravillosa, a mi entender, conversación contigo, aunque para que eso sea posible, yo tenga que llegar al borde mismo de la soledad.

A veces, quiero decirte, te veo más obligada que apasionada. Como si nuestra conversación fuese un paso necesario, obligatorio para tu vida y no una terrible, tremenda decisión.

A pesar de haber clamado con todas tus fuerzas por una situación semejante a la que estamos construyendo, ahora, te pasa como si no pudieras soportar bien la cristalización de tus propíos deseos.

Tu destino antes de conocerme estaba sellado.
Un día después de muchos intentos, lograrías enamorarte de un hombre y ese mismo hombre, propiamente enamorado de vos, te mataría.

Quiero decirle, que usted sabe que de mí puede enamorarse sin temores. Soy el hambre que ha decidido no matar. Ahora, claro está, usted, para que nuestro amor sea posible, tiene que abandonar la idea de suicidarse entre mis brazos.

Salvados estos deseos absurdos de matarte y matarte, la conversación podría llegar hasta el mismo centro de la filosofía.

Quiero decirle que tendremos tiempo para todo.

Nos pasaremos dando vueltas alrededor de lo mismo durante largos años, hasta que un día la luz ilumine tus ojos y cierre los ojos de tu madre, mis ojos, para siempre. Mis ojos, aquellos ojos inmensamente abiertos, escrutadores y felinos, ¿ te imaginas? , cerrados para siempre.

Para que tú puedas volar, querida, el universo se quedará sin una luz.

No blasfemes. mi amor, no blasfemes, contra esta virtud inmaculada que te ofrezco. Aprieta contra mis palabras tus últimas esperanzas. Vamos a saltar hacia adelante, hacia un futuro que el hombre en general, todavía, no puede.

Todo circula a velocidades más allá del sol. Un mundo donde todo retrocede, porque más allá, sólo el vacío negro del sol agonizando.

Un mundo. querida, donde todo el pasado se hace carne viviente, ¿te das cuenta? ,un mundo donde los viejos amores vengan constantemente a instalarse en nosotros, donde nos persiguen los viejos fantasmas, donde la vieja humanidad nos sobrecoje cada vez. Un mundo, querida, donde nadie podrá perder sus sentidos, porque los sentidos ya fueron perdidos.


08 Feb 2009

PSICOANÁLISIS DE UNA PSICOANALISTA XIV

Escrito por: ameliadiezcuesta el 08 Feb 2009 - URL Permanente

Lo comprendo, pequeña, en medio de tanta luz.

nadie será capaz de mendigar para velas.

Una vuelta a las más recónditas galerías del recuerdo.
Todo lo que no pudo ser debido a las grandes cataratas del olvido. Aquellas olas, esas vertientes que de iluminarse hubieran sido todo el universo.

Cielos envueltos en dioses alterados por el amor, perfectos cielos cósmicos adulterados por el bien.

Bestias inmaculadas, alaridos del perdido tiempo del amor.
Empecinados, tercos galopes enardecidos de calor y miedo.
Volteretas inquietas, aves de rapiña violadas por la fe.
Viajes perfilándose hacia el futuro, pequeños náufragos.

Ennegrecido pasaje voluptuoso tu cuerpo enceguecido.
Tu cuerpo, esa tierra abierta, sin más, al universo.
Tu planicie de paz en medio, exacto, de tus pechos.
Y el ajetreo violento de tu vientre, abandonándose.

Y soy por último, querida, para despedirme hasta la próxima, un blanco corcel enamorado, de la llanura que recorre con su canto. Un águila que se enamora del viento que, su ferocidad, parte en dos cuando vuela.

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