20 Oct 2007

Unos simples mandados

Escrito por: amintas el 20 Oct 2007 - URL Permanente

LA ESQUIZOFRENIA SOCIAL

Algunos la llamarían también hipocresía; pero no creo que en la cosa intervenga la moral, sino más bien el condicionamiento psicológico. Se nos quiere hacer creer que los seres humanos que componemos una determinada sociedad somos seres autónomos responsables de aquello que hacemos; nada sin embargo más lejos de la realidad. Somos simplemente unos mandados. Todo esto viene a cuento de lo siguiente: Acabo de ver uno de los capítulos del programa La Noche temática de la 2 de Televisión Española, el referente a los campos de exterminio del régimen nazi alemán y lo primero que he sentido fue la necesidad de preguntarme a qué venía eso de mostrarnos a lo largo de 3 horas y con todo detalle los horrores que aquellas gentes del pasado cometieron en los campos de concentración. En primer lugar, al parecer las visitas guiadas a semejantes lugares se han convertido en un saneado negocio que da de comer a mucha gente -me imagino oir a las autoridades locales. Por consiguiente en este programa de la 2 hay mucho espectáculo. ¿Hacer del horror un espectáculo? No acaba de convencerme el asunto. No acabo de creer que sea inocuo, que no tenga malas onsecuencias para el espíritu. Está claro sin embargo que es muy dudoso el que de semejantes recuerdos y visitas salga nada que evite se repita lo que allí sucedió. En efecto, aquello que hoy, sentados en el sofá de nuestras casas del siglo que empieza, nos parece horroroso, lo cometieron gentes normales, gentes como todas las demás, ni mejores ni peores que las otras de entonces o las otras de hoy; sencillamente, votantes del régimen, currantes de aquellos momentos, gentes que después de su labor en los campos retornaba a casa a cenar en familia y tal vez, rizando un poco el rizo, a rezar el rosario, asimismo en familia. Es un error pensar que aquellos actos dementes los cometieron solamente gentes trastornadas. No; eran gente 'normal'. No cabe sostener seriamente que de pronto, de la noche a la mañana, la población de Alemania enloqueció sin remedio y si antes no hubiera matado una mosca, ya no tuvo inconveniente en torturar y matar. Es más lógico suponer en cambio que bastan unos pocos gobernantes para llevarnos a hacer lo que les parezca. A través de los medios de propaganda de que disponen, llevan a los gobernados a hacer cualquier cosa. Cualquier gobernante, cualquier gobernado. Los presuntos verdugos de Auschwitz, los de Mathausen, eran gentes corrientes que se ganaban la vida, que hacían bien su trabajo. Las poblaciones no tienen nada que hacer ante unos gobernantes perversos que se hayan hecho con el poder del Estado; no en vano se nos educa para obedecer ante todo. Se nos forma en la obediencia, es un hecho, nunca en el pensamiento independiente, cosa que tampoco nos serviría de mucho ante quien no vacilaría en fusilarnos si no nos sometíamos a él. Y aquí entra el título de este artículo, la esquizofrenia nacional. Se llama esquizofrénico a quien tiene la personalidad dividida, de modo que, pongo por caso, por la mañana acude a misa del alba y comulga el supuesto cuerpo del dios y a continuación se dirige a hacer su trabajo de verdugo en Mauthausen o donde quiera que sea. Se dijo que el general Videla argentino era hombre de comunión diaria, sin que ello sirviese para detenerlo a la hora de eliminar con sanguinaria crueldad a las personas contrarias al régimen. Por más que hayamos visto los programas de la tele acerca del holocausto judío, en iguales circunstancias que las alemanas en tiempo de Hitler, hoy haríamos nosotros lo mismo que hicieron aquellos. Un ejemplo: pese a que se sabe que las bombas de racimo provocan daños atroces, pese a que se las ha prohibido, numerosos obreros españoles las siguen fabricando en España, sin que por ello se sientan en lo más mínimo responsables del daño que una día han de causar. De la misma manera los verdugos de Auschwitz no se sintieron responsables de lo que entonces hacían. Por desgracia y el ambiente desquiciado en que vivimos todos llevamos dentro un Dr. Jekyll y un Mr. Hide y mostraremos al mundo una u otra faz según lo quiera el que nos manda. Los alemanes dichos arios y los alemanes judíos vivieron lado a lado y en paz hasta que vino Hitler y los enfrentó, y los que hasta ese momento se habían mezclado sin sentirse diferentes, de pronto, de la noche a la mañana se vieron transformados en verdugos, los unos, y en víctimas los otros. Desengañémonos, somos unos mandados, simples peones en el juego atroz de quienes nos envían a las guerras de Irak y con ello propician los 11-M que han de venir. ¡Ay de nosotros, si a la hora de elegir a quien ha de regir nuestra vida común no lo pensamos con calma y votamos a los que nos darán licencia para odiar a nuestros convecinos!

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de amintas

Historias de la gente

ver perfil »

Amigos

  • karina2740
  • soniapupuci
  • elmago12
  • dejan-lopez
  • Salvador García Bardón
  • topave
  • César Rodríguez  Docampo
  • cuadernadelsur
  • mardelanuhr
  • Francisco Flecha Andrés
  • Rinchen
  • mariano mariano
  • JoN!
  • canariaslanzarote
  • María

Fans

  • jose-carlos-ga-fajardo
  • Alfonso Valencia Lozano
  • tnsalvador
  • Pato Blanco
  • Victoria_CPA
  • cauci66
  • madrid-idiomas
  • Blas García Marín
  • chema-medina
  • bestsellerespanol
  • secretoassassini
  • Servando Pérez Domínguez
  • solrojosobrehiroshima

Ídolos

  • Nathalie Tacchino
  • Marcelino Madrigal García
  • edna spreafico de melgar
  • miquel-agudo
  • victorvozmediano

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):