03 Jun 2007

capricho 303.1

Escrito por: ammeg02 el 03 Jun 2007 - URL Permanente

Lo que ofreció Sonia Gómez fue un “capricho”, según ella misma indicó. Primero un audio con su voz relatando lo que veía desde la ventana de un hotel.
Beatriz Portinari, “Sonríe y no intentes entenderlo"

Sonia Gómez se plantea cómo, desde su privacidad, establecer una relación con el espacio público seleccionado o asignado (lo mismo da) y nosotros nos preguntamos hasta cuándo [en el resbaladizo fluir de nuestra (la) existencia] permanece no ya inalterable el yo

Si liberarse por la diferencia y la multiplicidad significa también, paradójicamente, asumir como “constitutiva” la disgregación de la unidad (el sujeto es un dividuum, y como tal permanece, desmintiendo cualquier sueño de conciliación) [...]
Gianni Vattimo, Las aventuras de la diferencia, “Introducción”

sino íntegro (esencial, en su esencia) en aquel punto de equilibrio que le permite [a uno] al otro reconocer[se]nos y al mismo tiempo (permanecer) en la trama (estructura) social aun cuando [tolerable sobre todo porque buscamos] busquemos dotarnos de un [cierto] punto-de-vista

"Pues el vidrio, o el espejo, me separa y me une, y este poder de separación entre ausencia y presencia, entre el otro y yo, parece la metáfora misma del ojo melancólico, que 'mira fijamente lo insustancial y lo perecedero: su propia imagen reflejada.'” (Jean Starobinski, La mélancolie au miroir. Trois lectures de Baudelaire)
Pero la misma distancia parece haber animado todas las fantasmagorías de lo moderno, que han hecho de la arquitectura de vidrio tanto su manifiesto como su utopía social.
Christine Buci-Glucksmann, Estética de lo efímero, “Plano cristal y plano fluido”

la autora presenta su propia mirada como punto de partida estableciendo el recorrido (obviamente) de dentro afuera [que espacialmente se materializa en su ubicación previa dentro de la habitación de hotel -espacio interior - frente a la plaza -espacio exterior]

Pensemos finalmente, pues, en ese extrañamiento que se traduce en un progresivo desplazamiento hacia la idea de un afuera como espacio referencial más allá del mundo exterior, allí donde lo visible se oculta o se sumerge -esa pensée du déhors de inolvidable impronta foucaultiana (y blanchotiana)-, un exterior en el que el pensamiento orillado y liminar, impensado e irracional, poco sistematizado y menos jerárquico, escasamente dogmático y notablemente maleable, heterodoxo y transversal, híbrido y contaminado, desubjetivizado y neutralizado, interzonal, encuentra nuevos planos y escenarios, articulándose sin cesar en torno a una multiplicada interafectación operativa para de este modo seguir construyéndose y solidificándose como dispositivo de pensamiento fundamental, no tanto con las leyes de un conocimiento empirista (movimiento) histórico cuanto con las oscilaciones de la visualidad formal (tiempo) contemporánea: permanece, así, una vez más, el halo sempiterno y poderoso de un tiempo inevitado y mineral pasando por nuestras espaldas, un tiempo sin narrativa ni relato ni argumento -inevocable, inexplicable, indecible, imposible, inconmensurable- que transfiere al espectador el poder de las atribuciones y los mecanismos de los múltiples entresijos receptores que acabarán configurando la libre plenitud de lo que han de ser, en definitiva, sus actos de lectura.
Manel Clot, Acto(s) de lectura, presentación de la exposición de Ignasi Aballí, Desapariciones

la voluntad de relación entre espacio interior y espacio exterior se establece en la narración previa de la autora

Ahí está la masa y sustancia de lo que le atrae, de lo que le hace vivir, de lo que le mata. ¿Para qué buscarlo en otra parte? ¿Para qué recurrir a re-presentar lo que tan abiertamente, tan impúdicamente se presenta? Filmar la vida, tramos de vida. Sí, pero ¿qué es la vida sino, precisamente, no otra cosa que aquello que se filma? El cine como documento tembloroso entre la vida y el arte. La representación sólo puede dar parte de lo representable (Guy Debord) ..., pero ¿Y lo representable?, ¿es que lo representable es todo lo que hay? ¿no hay algo más allá o más abajo de lo representable? Eustache intenta esa captura entomológica y obstinada de unos animalitos que llamamos humanos, movidos por eso que decimos vida: una enfermedad mortal cuyo síntoma más aparatoso y persistente es el lenguaje. Hay que seguirle, pues, el rastro al síntoma. Él es el que habla, el que manda.
Isabel Escudero, “Filmando el lenguaje o las razones de un zángano

Sonia Gómez señala al público la ventana de la habitación de hotel desde la que ha estado observando la plaza; la empatía permite la visualización (como proyección privada) del audio que recoge el flash-back de su devaneo telescópico (con, digamos look, de videoclip),

Figuras de rostro velado, imágenes cegadas, y encegadas, privación casi mítica de la mirada (¿una suerte de iconoclastia escópica, pura escopoclastia?) de inmediato asociada al complejo de castración (ya desde el pánico incontenible de aquel Unheimlich freudiano): la imposibilidad de la mirada cancela el poder ver, por supuesto, pero cancela también el poder ser visto, clausura sin contemplación ninguna la dinámica de los espejos y de los reflejos, propiciando nuevas conjeturas acerca de la consiguiente disolución de los andamios del subjetivismo y de las tecnologías del yo. Seres sin mirada ni expresión ni afección posibles, seres neutralizados, embozados, enmascarados, disfrazados, cegados, vueltos de espaldas, apresados, con mascarilla, con la cara tapada, oculta por un velo, disimulada tras una mano, girada por la vergüenza, envuelta por una toalla, difuminada en la niebla, seres todos ellos devenidos, a nuestros ojos atentamente lectores, anónimos personajes sin persona, confusos respecto a su porvenir, arrojados a un afuera sin lugar escrito, en errantes historias sin argumento ni movimiento, y alejados por la lejanía insalvable del remoto recuerdo de su misma presencia figurativa (¿o figura?), enmudecidos en el silencio indiscriminado de lo ausente indeleblemente inscrito en las bandas y canales digitales del propio soporte electrónico que cobija y sostiene visualmente su neutro transcurrir...
Manel Clot, Acto(s) de lectura, presentación de la exposición de Ignasi Aballí, Desapariciones, espacio uno, MNCARS

provocando una atención a saltos con la necesaria dosis de [llamémosle] imaginación, al superponerse la actividad del momento en la plaza a la actividad evocada, que se presenta ágil, al ritmo de barridos frecuentes que impone el inequívoco impulso de la grabación amateur, desplazándonos individualmente dentro o fuera de campo, dependiendo de nuestro emplazamiento

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de ammeg02

hipertextualidades, vomitonas visuales y otros vicios culturales

versión 2.0 »

entre el preferiría no hacerlo de Bartleby y la memoria necesaria de Primo-Levi
"La literatura, por mucho que nos apasione negarla, permite rescatar del olvido todo eso sobre lo que la mirada contemporánea, cada día más inmoral, pretende deslizarse con la más absoluta indiferencia."
Enrique Vila-Matas, Bartleby y compañía

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):