20 May 2008

como un cierto invencionalismo

Escrito por: ammeg02 el 20 May 2008 - URL Permanente

Sobre su intervención escribe, a modo de explicación, Vila-Matas: “Paseos y derivas del autor en torno a la supuesta metaliteratura de su obra. Y comentarios a por qué ésta crece obsesivamente sobre otros libros. La metaliteratura, vista como un invento de ciertos críticos, enemigos de lo intelectual. Y la utilización de citas -falsas o reales- de otros autores, entendida como un procedimiento para la creación de una maquinaria próxima a la literatura de investigación”.
Enrique Vila-Matas, “Intertextualidad y metaliteratura”, revista de la Fundación Juan March, 376

de fuera adentro, la intertextualidad deviene hipertextualidad aunque previamente el intertexto haya sido hipertexto; entre la palabradigital [pantalla] y la palabrapronunciada [espacio], la palabragrafo [papel]: devenires analógico-digitales

Al leerla, reconocí a su autor por el tono. Pero lo que me dejó helada, como un descubrimiento indeseado, la pérdida de un bien -en otro tiempo querido, pero y escamoteado- que ya no podré recuperar, fue que no reconocí su letra. Comprendí que no la había visto nunca. Mi amigo y yo, como tanta gente que ha empezado a relacionarse cuando ya se encontraba en marcha el hábito de la comunicación a través de correos electrónicos y SMS, ignoramos cómo es la letra del otro.
[...]
MIS CUADERNOS, MIS LIBRETAS DE TODO TIPO y forma reciben mis confidencias a mano. Tal vez éste sea el destino de la caligrafía, en el presente -y ojalá al menos eso se conserve en el futuro-, la intimidad, el secreto, cuadernos que acompañan, hundidos en el bolso o en la mesilla de noche, al alcance de la mano. Maruja Torres

de dentro afuera, habitando espacios abiertos, tratando de ser en un soporte acaso frágil, probablemente electrónico confrontado con nuestra carnalidad ante la pantalla con las notas sobre un papel, virtuales hipertextualidades que expanden la intertextualidad original pronunciada por el escritor a un lugar cuyo camino está trazado por el rastro anotado primero, hilado después, a través de una mirada traicionada

'TIS good -the looking back on Grief -
To re-endure a Day -
We thought the Mighty Funeral -
Of All Conceived Joy -

To recollect how Busy Grass
Did meddle – one by one -
Till all the Grif with Summer – waved
And none could see the stone.

And though the Woe you have Today
Be larger – As the Sea
Exceeds its Unremembered Drop
-
The're Water – equally -
Emily Dickinson, La soledad sonora, "660"

(contagiada) por la angustia inquieta

En los versos de E. Dickinson, la sed no se lee, no se piensa, se muere uno de sed. La angustia no es un concepto, no es de papel, de cuento, se muere uno de angustia. El desasosiego somete, muerde, desespera, ya no se quiere nada, no se sabe nada, no existe nada que interese al cuerpo. Carmen Cristina Wolf

hacia el proceso médico cuyo macabro baile provoca conversaciones salpicadas de secretos y mentiras cargadas de las mejores intenciones y finalmente conduce del temor incierto

And to read is to understand, to question, to know, to forget, to erase, to deface, to repeat—that is to say, the endless Prosopopeia by which the deads are made to have a face and a voice which tells the allegory of their demise and allows us to apostrophize them in our turn. Paul de Man, The rhetoric of Romanticism 1984:122.

al pavor

Ese escritor anónimo que una semana antes de la Segunda Guerra Mundial escribió una nota que decía: “Ya no hay nada que hacer. Pero si de verdad fuera escritor, debería poder impedir la guerra”. No podemos impedir la guerra. Ni siquiera podemos impedir la muerte. Ni aunque nos llamemos Vila-Matas, como todo el mundo. Javier Rioyo

la anamnesis abandona el álbum del recuerdo para hacerse hueco en el historial médico

Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.
Leopoldo María Panero

'TIS not that Dying hurts so -
'Tis Living – hurts us more -
But Dying – is a different way -
A Kind behind the Door -
[...]
Emily Dickinson, La soledad sonora, "335"

noche de insomnio: rescato mi primer libro-fetiche de la maleta sin deshacer y lo releo en el sofá:

Se sentaron juntos en el tejado más alto y miraron hacia abajo, hacia la ciudad dormida: un gato de terciopelo negro y una burbujita de búho espolvoreada de blanco.
-¿Qué tal? -preguntó el gato.
-No tengo palabras -le contestó Plop-. Pero tienes razón, Orión. Después de todo, soy un pájaro nocturno. ¡Qué estúpido dormir toda la noche y perderse esto!
-Y éste es sólo un tipo de noche -dijo Orión-. Hay otras muchas clases de noche y todas muy hermosas. Hay noches de verano calientes y perfumadas; noches de frío y viento, en que las nubes pelean y proyectan sombras desiguales sobre el suelo; noches sin aliento, tormentosas, que de pronto son rasgadas por un rayo blanco; noches frescas de primavera, en que incluso los pájaros diurnos no pueden dormir; y noches silenciosas de invierno, en que la nieve cubre el suelo y forma hielo en los árboles y las casas. Las noches que yo he visto y que tú verás, Plop, como pájaro nocturno. Jim Tomlinson, El búho que tenía miedo de la oscuridad

melancolía infantil de enmudecida gallina que podría habitar la partitura inmaculada

Silencio y ruido son el espacio de la experimentación, el texto que existe en potencia, el contenido que se reduce a unas pinceladas precisas para soportar el medio, para soportar el concepto que gracias a una extraña transubstanciación estética hemos conseguido convertir en forma. “El silencio y el ruido en la literatura por venir

Allá en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, duermen bajo las aguas.
Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote.
Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adiós. Carmen Kurtz, "Duermen bajo las aguas"

ahora la oscuridad de la noche es estuche de terciopelo grana (envoltorio [post]uterino)

Encapsulado en cada uno de nosotros, parece guardar el secreto de nuestro origen y por tanto la clave de nuestro destino. Ese niño es al adulto, lo que la caja negra a los aviones: cuando todo en nosotros se transforma, o se destruye, en los recuerdos de infancia permanece protegida información esencial sobre lo que somos, lo que no fuimos, lo que quisimos ser. Laura Restrepo

(estadio preverbal)

Al fin de cuentas ni siquiera sabían hablar: justamente eso quiere decir infante, in-fari, sin habla. Laura Restrepo

(armario sin bisagras palpado en la penumbra)

Es la paradoja del mundo del mito, y de sus historias verdaderas, que dan a los sueños la solidez de lo real, y a la realidad la intensidad de los sueños. Gustavo Martín Garzo

gestadora de pesadillas criminales: asesinato del interlocutor [en potencia] ¿cómo te llamas?

[...] pues hoy lo que esencialmente recuerdo de aquella actuación de Miles Davis es que con ella entré por primera vez en contacto con ciertos problemas que la exasperante sociedad del espectáculo les crea a algunos artistas. Aquella actuación hoy la recuerdo esencialmente por esto y también porque, a la larga, acabó indirectamente influyendo en el segundo libro que escribí: una breve novela hecha con la intención de dar la espalda al público y con la intención de acabar con el lector, de asesinarlo directamente. Enrique Vila-Matas, La gloria solitaria

suicidio del locutor ¿cómo te llamas?

Tal vez ser un autor sea hacerse el muerto, situarse en el lugar del difunto, y no perder de vista ciertas perspectivas que abrieron pensadores como Foucault, para quien lo que la escritura pone en cuestión no es tanto la expresión de un sujeto que escribe cuanto la apertura de un espacio en el que el sujeto que escribe no cesa de desaparecer: "La huella del autor está sólo en la singularidad de su ausencia; al escritor le es asignado el papel del muerto en el juego de la escritura".
Al hacerse el muerto, Thomas Bernhard no hacía más que prepararse para un día ocupar el lugar mortal del autor. "Me llamo Erik Satie como todo el mundo", decía Satie. Con esta frase, tal vez quería decir que no se trata exactamente de que el autor esté muerto, sino que en tanto autor ocupa el lugar del muerto, marca sus propias huellas en un lugar vacío. Enrique Vila-Matas, La gloria solitaria

agotamiento del espacio en primer grado, en segundo y hasta en tercer grado:

En esta obra, Georges Perec intenta agotar la Place Saint-Sulpice de París, narrando lo que pasa cuando no pasa nada: el tiempo, la gente, los coches, las nubes. Como homenaje al autor, realizaremos aquí una tentativa similar, realizada en el mismo lugar, el 29 de julio de 2007. Vila-Matas realizó un homenaje similar, con toda seguridad más afortunado, en la crónica de EL PAÍS Tentativa de agotar la plaza Rovira, publicada a principios de septiembre de 1996, y hoy inencontrable. Une autre tentative d'épuisement

(he terminado de leer el libro "Cuando las imágenes toman posición" de Georges Didi-Huberman)

en cualquier caso (o precisamente por eso):

[...] la lectura de un texto, sea retórico o político, siempre está por llegar. Cada vez que se intenta estabilizar el significado de una cosa o de fijarlo en lo que sería su telos originario, la cosa misma y todo lo demás se escabulle. La deconstrucción es una búsqueda de lo imposible de la lectura, que es la condición de posibilidad de estos discursos, esto es, el texto, en vez de ser aniquilado por su imposibilidad, se nutre de ella. Lo legible no tiene origen, es memorial, nos precede a nosotros y a nuestra lectura. Lo legible sería lo necesariamente todavía por venir. Está todavía por venir no como acto o acontecimiento que un día podrá volverse presente, sino más bien en el sentido estructural de una promesa, una promesa que es —en su afirmación y no cumplimiento— un double-bind. En este sentido el texto nunca será legible. La lectura está siempre por venir. Esta promesa de lo que está por venir, del suceso que viene, está organizada alrededor de lo que Derrida llama la invención del otro. La deconstrucción, por tanto, puede ser pensada como un cierto invencionalismo. Antonio Aguilar

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hipertextualidades, vomitonas visuales y otros vicios culturales

entre el preferiría no hacerlo de Bartleby y la memoria necesaria de Primo-Levi
"La literatura, por mucho que nos apasione negarla, permite rescatar del olvido todo eso sobre lo que la mirada contemporánea, cada día más inmoral, pretende deslizarse con la más absoluta indiferencia."
Enrique Vila-Matas, Bartleby y compañía

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