10 Oct 2008

piedra, papel o tijera

Escrito por: ammeg02 el 10 Oct 2008 - URL Permanente

jugando a hacer una versión política[e incluso semántica]mente incorrecta de "beauty is in the eye of the beer holder", supuesta V.O. de "todo tiene belleza, pero no todos lo ven" (mi fortuna, digamos china, de la semana pasada) podría empezar hoy haciendo conjeturas acerca de quién enuncia la verdad pero mejor saludar primero: "hola, [no] soy Albert, [no] he venido aquí a cantar unas canciones" (fórmula Pla) ¿o tal vez es preferible ubicarse antes cuando aquí sigue sin ser ahí: "querido blog: he ido a ver (no, a escuchar) la diferencia..."?

Devant le néant de la matière, devant ce trou noir dans lequel la matière semble disparaître, dans lequel la lumière se fait abîme, le nu apparaît : non plus seulement comme le négatif d'une positivité donnée, mais comme le point indiscernable où la positivité passe dans la négativité et la négativité frôle la positivité. Le nu est le point zéro de la matière. Zéro : ni positif, ni négatif. Lieu sans confins où se dessine, en deçà et au-delà de la Peinture, une figure. Federico Ferrari-Jean-Luc Nancy, Nus sommes [la peau des images], “Zéro”

estos días, breves capítulos disfrazados de diccionario del desnudo (con cierto look de Fragmentos de un discurso amoroso) han desplazado mis ojos a las cuencas de Ferrari-Nancy que, escuchando [el francés con regusto italiano de] a Giacometti,

Nus sommes,
ainsi Giacometti amorçait un poême en se plaisant à entendre “nus” tel qu'il le prononçait à l'italienne : “nous”. Il écrivit :

nus sommes
nus lisses
la si do
ré mi

et puis
tire
gris. Écrits

Nous, nus, nous sommes nus. Cela ne fait pas de la nudité un être. Cela fait seulement de “nous” des “nus” : exposés, fragiles, minces corps posés les uns à côté des autres, tournés les uns vers les autres, présentant les images qu'ils sont, images d'une présence sans secret et sans raison. Surfaces lisses de nos images, de nos peaux dont le grain satiné ou flétri s'égrène en notes de musique, lisses, la si do, avant qu'en soit tiré le trait d'un dessin gris. Federico Ferrari-Jean-Luc Nancy, Nus sommes [la peau des images]

buscan el tacto de las imágenes cuya textura devenida primer plano nos desliza unas calles más allá, unos minutos antes. la preocupación de estos días en las páginas que los medios dedican al arte hacen que reine un bullicio copado por fotos y cifras al son de discursos mayoritariamente fatuos, en todo caso, cansinos, que me obligan a un rastreo un poco más exhaustivo del habitual cuando me decido a colgar el ratón y darle al tacón

primerísimo plano: la proximidad aleja a la lengua el nombre de la parte (todavía más allá, el todo) sólo queda el grano (píxel) que hace desierto. pornografía del lienzo, del offset, del libro; microcosmos aptos para revoloteos de esos minúsculos seres alados en que nos vemos convertidos (porque también la carne y la piel han perdido su nombre, desnudos somos hasta del más íntimo vestido)

Y cuál es la diferencia
entre la pregunta,
entre la respuesta
,
entre una de cal
y entre otra de arena
,
entre muslo, pechuga,
entre piedra, papel o tijera... Albert Pla, La diferencia

03 Oct 2008

apenas

Escrito por: ammeg02 el 03 Oct 2008 - URL Permanente

hacía mucho tiempo (años) que no me comía una galleta de la suerte. el viernes, la Fortune Cookie que venía acompañando mi postre chino me dijo “Todo tiene belleza, pero no todos lo venla frase me ha causado un cierto desasosiego porque, pensaba, el pronombre que presumía asociado a “belleza”, cambia de género y, o bien se asocia a “todo”, dando un giro al significado esperado; o bien se hace cargo de toda la proposición, manteniendo la expectativa inicial (en realidad, viendo la presencia de la frase inglesa en Google, opto por considerarlo, más que descuidada traducción, giro eufemístico de traducción políticamente correcta, nada extraño leyendo los créditos de la galleta -Golden Bowl® Company -Wonton Food Inc Brooklyn NY 11206-)

La imaginación no es la fantasía..., la imaginación es una facultad casi divina que capta... las relaciones íntimas y secretas entre las cosas, las correspondencias y las analogías.” (Baudelaire, Nouvelles notes sur Edgar Poe [Nuevos apuntes sobre Edgar Poe] (Nouv(elles) hist(oires) extraord(inaires) [Nuevas historias extraordinarias]). pp. 13-14.Walter Benjamin, El libro de los pasajes

Le pouvoir de Rien est extraordinaire : un Rien nous fait pleurer, un Rien nous fait rire, un Rien nous afflige, un Rien nous console, un Rien nous embarrasse, un Rien nous fait plaisir ; il en faut qu'un Rien pour le renverser. Anonyme, Éloge de rien

entonces, me pregunto si hipersensibilidades como la que hace saltar a la vista nimiedades [por ejemplo, cuando presentan una relación con algo que nos inquieta o, simplemente, que por algún motivo tenemos presente en especial o esperamos o, más simple todavía, por ser algo muy reciente] que en otras circunstancias serían apenas detalles imperceptibles son las que, acumuladas, consumen nuestros recursos hasta hacernos torpes para dejar pasar el gusto de ciertos estados o sensaciones que, sin embargo, la amarga o desgraciada lucidez de un momento posterior nos devolverá como regusto o eco de un sabor de intensidad añadida, más que ganada ahora, perdida antes; y nos devuelve el reconocimiento postrero de ese paladeo, por esa sobredosis de nimiedad, invisibilizado

[...], que la plupart de nos conversations sont pleines de Rien, et que ce sont ordinairement ces conversations pleines des petits Riens agréables, qui réjouissent et divertissentt le plus ; [...]. Anonyme, Éloge de rien

leve trayecto,


a toque de código puede devenir hipertextual: un bolígrafo, leitmotiv de escritorio; de suplemento cultural, una foto. la mente sensible a los títulos

La perseverancia de los desaparecidos (tomo la frase de un título del poeta Miguel Suárez que publicó Hiperión) se muestra en esos detalles, pero también en su resistencia a desaparecer del todo, como sucede con las estrellas, que siguen dando luz después de muertas, incluso cuando llevan millones de años apagadas. Y es que los desaparecidos se convierten en fantasmas que continúan viviendo junto a nosotros, por más que no los veamos salvo en las fotografías que conservamos de ellos. Julio Llamazares, La perseverancia de los desaparecidos

hilando [memoria(s)]

Le robo el título a Pete Seeger, que compuso la canción mucho antes de que el inefable Trini López la convirtiera en un hit (1963) y de que Los Sirex se inspiraran en ella para su mucho más digerible (entonces reinaba en España un fresco general procedente del norte, según célebre chiste) Si yo tuviera una escoba. Bueno, pues si yo tuviera un martillo haría algunos estropicios a diestra y -sí, también- a siniestra. Manuel Rodríguez Rivero, Si yo tuviera un martillo

Un inconnu m'a envoyé cette épigramme sur mon Éloge de Rien, et m'a prié de l'insérer à la fin de ma postface ; je défère avec plaisir à ce qu'il souhaite.

À l'auteur de l'Éloge de Rien.
Maints auteurs, soit en vers ou en prose,
Font tous les jours ici de quelque chose Rien ;
Pour toi tu trouves le moyen
De faire de Rien quelque chose. Anonyme, Éloge de rien

26 Sep 2008

esc[aping] from the desktop: bic, bic; bic, bic, bic

Escrito por: ammeg02 el 26 Sep 2008 - URL Permanente

a falta de unas diez páginas, la hipertextualidad infra-ordinaria más afín a este post (e incluso a este blog) es signo

18 carnet avec crayons et stylos,

18 1 Dans une papeterie près de Rokakoen j'ai acheté les stylos signo que je ne retrouvais plus dans la papeterie de la rue du Pont-Louis-Philippe.

18 1 1 Je les avais découverts à Kyoto, dans une petite rue près du temple Myokenji, et j'avais acheté une trousse de 10 pilot 0.4 pour 200 yens

O O O O O O(orange) 0 O

18 2 Outre mes signo et mes HI-TEC-C, à pointe hyperfine, j'ai aussi quatre Hybrid, respectivement

marron clair mauve rose jaune

18 2 1 relire ce que j'ai écrit en jaune n'est pas de tout repos
18 2 2 je change de stylo de temps en temps par politesse envers mes “signo”

18 2 2 1 pas de favoritisme

18 2 3 le Japon est pour moi l'empire des “signo", Jacques Roubaud, Tokyo infra-ordinaire

que probablemente (ahora lo miro) será el equivalente francés del clásico bic hispano (vamos a dejar la versión tubo -ya que hoy va de workspaces, el tubo es un loop de loading en estos parajes- para mejor ocasión y contentémonos con la beatusille.spaces.live): el tema va de bolígrafos ¡qué estrés!

que, aparte de la lengua, es la herramienta básica de las clases de ingles; si tuviésemos ordenador en clase, el esc nos vendría dado en páginas como esta en las que recuperas el placer adolescente de leer hurtadillas aunque el objeto tabú deje de titularse la-muchacha-de-las-bragas-de-oro (si es niña, por ejemplo) o diccionario-secreto (si es niño). esta semana hemos batido el récord en alargar lo indecible el tema week-end para romper el hielo lunesero así que nos ha servido igual la historia de amor de Angélica Liddell que el viaje de un familiar lejano porque el objetivo era llegar a algún campo semántico (tan interesante puede ser entrar al trapo en territorio del mercero ¡qué disgusto el domingo cuando me enteré de lo del remake de verano-azul! -y eso que el irishprofe se ha visto un poco sorprendido por el rol y se le ha hecho duro entrar a afinar el vocabulario- como, a vueltas con Bruselas, aprender a decir paleto) cuyo dominio se encuentrase lo más alejado posible del mundo de los negocios

yo que estos días transito por el suburbano madrileño con un infra-ordinario tokiota a la francesa, reviví como si fuera ayer el episodio inmobiliario-sanitario de Chanquete que resulta estar íntegro por aquí

Como sabe cualquier oficinista o consumidor de grandes almacenes, que haga calor, haga frío o se esté normal son tres cosas que pueden ser verdad a la vez. Y que además suelen serlo, dependiendo de a quién pregunte uno. Un termostato borroso sopesa los grados de verdad de las tres descripciones para decidir si enchufar más o menos aire frío en la sala. Esto, por cierto, elimina la clásica distinción entre optimistas y pesimistas, porque el vaso ya no está medio lleno o medio vacío, sino lleno con un grado de verdad del 0,5. Y vacío en el mismo grado. Si el vaso está a tres cuartos de su capacidad, es verdad (al 0,75) que está lleno, pero también es verdad (al 0,25) que está vacío. Javier Sampedro, “Máquinas con rostro humano

como sabe cualquier oficinista friolero, con la ayuda de un folio y un trozo de celo se puede templar la guerra del termostato, aunque nada mejor que unos buenos calcetines, si eres capaz de resistir las miradas recelosas del otro bando

19 Sep 2008

amor se escribe con d

Escrito por: ammeg02 el 19 Sep 2008 - URL Permanente

yo no sabía que Bach en alemán significara río, ni que el evento 135 de la-noche-en-blanco tuviese nada que ver con el 139 pero latía una historia en ese intervalo

José Henríquez.- Comentabas en la rueda de prensa de 'Perro muerto...' que en tu escritura ahora volvías a cierto intimismo, a partir de una lectura de Kierkegaard. ¿Estás trabajando en esta obra?
Angélica Liddell.- Sí, estoy trabajando a partir de Temor y temblor. Quiero que sea algo absolutamente minúsculo. El tema es el sacrificio por amor. Kirkegaard utiliza el mito de Abraham, la paradoja de matar aquello que más se ama; de que si no te atreves a matar a tu hijo, no te es devuelto. Si no matas a lo que más quieres, no te será devuelto. José Henríquez, Una conversación “Entramos a vivir y morir en el escenario”

una hoja de papel doblada salía del diario de Angélica Liddell en perro-muerto-en-tintorería; haciendo un inciso, confesaba estar enamorada. el sábado, Angélica desdoblaba otra hoja de la que salían mutilaciones de cartas de amor

Y que consiguió aprisionar decenas de mensajes en papelillos de fumar enrollados y escondidos en los bajos de los pantalones que le daba a lavar desde la cárcel; mensajes que revelan, en tan sólo ocho líneas a veces, un amor infinito -'eres imprescindible para mi vida, no porque tengas que quererme, sino por ya dominarme completamente, imposibilitándome de pensar en otra cosa que no seas tú (...). Hoy estoy muy triste, y aunque pienso cosas muy bonitas no puedo darles expresión en mi carta; perdóname, nenita, estoy loco...'-. Y otras, un pragmatismo sobrecogedor en un hombre que sabe que todos sus gestos y palabras son ya una despedida: 'El miércoles próximo te mandaré para que te compres unas yemas, pues he vendido el tabaco (...). Mándame el pantalón viejo'. Natalia Junquera

el funámbulo recorrido para entrar había empezado en un punto negro escritoenlapared. sobre carbón, una cucaracha que se sustrae con dolor visible los fragmentos de yoes heredados, arroja un balón de reglamento río abajo y, temiendo y temblando, dice perder la cabeza por amor

calle abajo, el flujo de agua se convierte en masa de aire que ha hecho dispersarse a la marea humana pendiente de un hilo [desde el inicio de Gran Vía, afortunadamente, apenas se percibe el sarpullido de Cibeles y sólo si te fijas mucho te das cuenta de la iluminación espasmódica de la-Puerta-de-Alcalá (cruzalá-cruzalá)

[...], el castillo de la Bella Durmiente del bosque se recorta en el cielo con sus torres y sus cúpulas, semejante, sorprendentemente semejante, a las fotografías ya vistas en la prensa y a las imágenes ofrecidas por la televisión. Era ese sin duda el primer placer que brindaba Disneylandia: se nos ofrecía un espectáculo enteramente semejante al que se nos había anunciado. Ninguna sorpresa: era como ocurría con el Museo de Arte Moderno de Nueva York, donde uno no deja de comprobar hasta qué punto los originales se parecen a sus copias. Marc Augé, El viaje imposible. El turismo y sus imágenes, “Un etnólogo en Disneylandia”

tarea complicada entre flashes continuados de cámaras disparadas sin refreno al módico coste de lo digital:

En primer lugar, nuestros aparatos de fotografía y filmación no atrajeron la atención de nadie. En seguida nos dimos cuenta de que, por el contrario, su ausencia era lo que habría resultado sospechoso. La gente no visita Disneylandia sin llevar por lo menos un aparato fotográfico. Marc Augé, El viaje imposible. El turismo y sus imágenes, “Un etnólogo en Disneylandia”

cada pieza, un detalle pero sobre todo uno mismo en aquel lugar: carne tapizando el asfalto sin necesidad de ningún coreógrafo]

de vuelta a casa, vi al pasar por el MNCARS a David Fernández pero no lo reconocí hasta que me conecté y el Google me lo devolvió subastando en ebay las bragas de Angélica

[el dolor en estado líquido, si es salado es transparente: discreto, fluido y se evapora sin apenas dejar rastro

Jamais nous n'avons su en parler autrement qu'en nous mouchant sur le visage l'un de l'autre, en mêlant nos larmes et en nous serrant dans la nuit d'hiver. Olivier Adam, Falaises

si es dulce es rojo: escandaloso, más denso y abre la superficie dejando cicatriz

Una idea de Angélica Liddell que comparto, y compartimos muchos, es la de la constante oposición entre arte y cultura, en tanto que esta segunda es la consecuencia de las “sombras inmemoriales”. Según esto, el pensamiento sacralizado por las distintas culturas descansaría en una serie de “pústulas” incompatibles con la construcción de un planeta más humano. Es ahí donde el arte adquiere la libertad crítica para enfrentarse con la historia, de una manera o de otra, según las realidades. José Monleón, Humanismo, (Editorial) Primer Acto nº 321 V / 2007

en cualquier caso, el derramamiento de fluidos corporales pertenece al dominio privado, a la intimidad

Nadie soporta ya el peso de la intimidad, nadie se tiene a sí mismo, la intimidad se ha convertido en una maldición de la que uno sólo se libra convirtiéndola en información, un maleficio que sólo se exorciza con la catarsis publicitaria. La intimidad de José Luis Pardo]

12 Sep 2008

hipersomnia: narcotismo preventivo

Escrito por: ammeg02 el 12 Sep 2008 - URL Permanente

yo no sé qué va a hacer la ciudad para estar despierta el sábado y que ocurra su mejor sueño, lo más probable es que cambie su pastilla para dormir por cualquiera que sea su estimulante favorito [aunque quién nos dice que no se trate del-deseo-blanco de la pasada navidad volviendo a casa antes que El Almendro (me pregunto con qué nos sorprenderán en diciembre ya será noviembre, mil perdones: septiembre, lo he visto en un escaparate esta tarde) convertido en príncipe]

No os durmáis, bella durmiente.
Escuchad la voz de vuestro amado.
Puntea un rigodón.
¡Os quiere tanto!”
Es un poeta.
¿Le oís?
¿Se ríe burlón, tal vez?
¡No, os adora, dulce Bella!
Puntea otro rigodón y se suena.
¿No queréis amarle?
Y sin embargo es un poeta, ¡un viejo poeta!
Erik Satie, Cuadernos de un mamífero, II. Alborada, Penúltimos pensamientos, I. Para no ser leído

él besará la noche del sábado esta capital ¿nos vamos a creer el cuento?

como tratamiento de choque a priori yo no sé si blanquearme los ojos o el cerebro; a posteriori, no me libro de un lavado de estómago

tengo mis reservas de que esta ciudad (por muy bella que sea, -por liftings no será-, es más, debería ser la-más-bella, pueda dormir con sus traicioneras ventas festivas, aventuras patrocinadas de niños-indiana pero también deseos certificados, plazas animadas y demás ajetreos de superficie

(del folleto, entresaco dos frases que me tocan

Bajo una luna llena nos abriremos paso entre las calles, alumbrados tan sólo por el espíritu curioso a la vez que rebelde siempre asociado a las artes. Alberto Ruiz Gallardón, Alcalde [bienvenida], La noche en blanco

... el, digamos a lo Gallardón-Berástegui, espíritu ordinario

Ya está aquí La noche en blanco. Este año más madrugadora que nunca. Sin casi dar tiempo a sacudirnos los placenteros recuerdos de un verano que ya llega a su fin, el sábado 13 de septiembre Madrid volverá a festejar una nueva noche de creación, de cultura, de conciertos y propuestas singulares. No se nos ocurre otro mejor modo de celebrar la vuelta a casa, el regreso a la vida ordinaria, a los quehaceres en los que estaremos inmersos el resto del año. Pablo Berástegui, Director [ilusionados], La noche en blanco

y me decido a rescatar y ubicar en su abandonado hueco original un par de referencias con un hilván de urgencia, incipiente reflexión no por traspapelada trasnochada)

05 Sep 2008

nueva novedad

Escrito por: ammeg02 el 05 Sep 2008 - URL Permanente

Y la luz naranja sobre el edificio naranja, u ocre, me recordó otros atardeceres, otras noches, atardeceres de los doce, quince, veinte años, de hacía tiempo, de otros sitios incluso, cientos, miles de atardeceres, y sentí la repetición, no es que por primera vez se produjera la repetición, sino que por primera vez la sentía, la repetición, y me dije, me pregunté, cuándo va a acabar esto, qué ridículo, hasta cuándo va a seguir esto. J. D. Wallovits, La silla

era por la mañana y, desencantada porque el sol se había olvidado de nuestra cita en Bosh, me sorprendió como una enorme bola de fuego a la vuelta de la calle [que sería la envidia de cualquier folleto turístico sin necesidad de que su destino fuese exótico -en ese momento pensé que muy rollo-Apocalypse-Now aunque en realidad el look de la temporada se uniformiza de Indiana (Jones)-] cuya persistencia retiniana casi me acompañó todo el trayecto hasta inglés donde mi irishteacher tuvo la certera sospecha de que se me han hecho cortas las vacaciones sólo con haberle hecho una breve sinopsis de Zero / Infinito

había dejado pasar un tren y deslizarse los pies con pereza sobre el asfalto, lo justo para que les hubiese dado tiempo a sacar del horno la bollería donde, por defecto, te ponen dos azucarillos en el desayuno: sentarte para poder hacerte consciente de que te habían despertado los golpes acompasados del corazón contra el colchón. el lunes 1 de septiembre por la mañana todo debería estar en el mismo sitio: en el espejo, la líneas de la cara me querían decir algo, como el viernes jueves miércoles... que ya no supe escuchar porque el domingo en la imagen que me había dejado la lectura de la prensa me sobraban piezas o más bien no me encajaban: para EL ACENTO, “El síndrome posvacacional no existe” -y yo también tengo mis dudas de que el-final-del-verano no haya salido de la pluma de un guionista, con lo fotogénico que es; por lo que se ve, convertido en un clásico reconocido incluso en el mundo de la dieta, para la que nuestra página de cabecera hace una proposición que ya he podido constatar como aventurera cuando me he visto hacerme una exploración de urgencia en busca de michelines pero más bien será el bronceado urbano 50+ SPF después de no conseguir que me preparasen un zumo con azúcar (aunque sí lo habían impreso en el ticket) y me digo que quién me manda a mí optar por una opción tan natural-; lo de que “Volver al trabajo no es una enfermedad”, me temo, puede querer decir que lo malo es haber trabajado en agosto (no comment) y a todas estas, ahora que su padre está categorizado como monstruo, tres menores tendrán que ser escoltados para su vuelta-al-cole, grave que les crezcan más monstruos, confeccionados a medida con premeditación y alevosía

mientras algunos desprecian propuestas espontáneas para la redecoración de sus vidas, otros la convierten en un escaparate (otro más) sólo los más osados la contradicen con exquisitez de delicatessen

(los perfiles de temporada se cortan o se borran pero siempre nos quedarán los paisajes)

30 Ago 2008

acupuntura visual

Escrito por: ammeg02 el 30 Ago 2008 - URL Permanente

lo que los medios tratan como realidad, sigue acaparando portadas trazando una anamnesis de la catástrofe cada vez más paranoica; en la sección reservada a 'pantallas', como quien no quiere la cosa, podemos leer que hay una ética que se aplica a una serie-de-ficción y de la que parece salir indemne el resto de la información mediáticamente hablando; mientras, ahora que el enfermo A se estaba dando un respiro, al enfermo B se le ha escapado una célula invisible a las analíticas que ha sido como Atila: me he quedado como un trozo de corcho sin lágrimas en las que flotar, errando en busca del hueco de un árbol que contuviese algún secreto para obturarlo pero la clausura de las vacaciones SM se la he dejado a Javier Aguirre, para mi satisfacción, presto a meterme los dedos en los ojos. su Zero / Infinito, ejercicio de introspección hipnótico en un [si cabe] más allá del planteado sobre el escenario en Schwarz auf Weib (negro sobre blanco), juega a desposeernos ante la pantalla para hacernos poseer de nuevo y engullirnos: idas y venidas como gigantes en el vacío o enanos en la plenitud, perdidos en la selva

-Sí
Silencio.
-Apareces en el programa de invierno con un curso titulado “La física del silencio”.
-Sí.
-Ausencia, supongo.
-Sí.
Aquel “sí” era un muro. Antes había vivido en el círculo de silencio de Alice. Ahora permanecía fuera de él. Jonathan Lethem, Cuando Alice subió a la mesa

sin saber muy bien si adoptar el rol de emperadores del saber

Como si se tratase de una película sin imágenes, Promenade conjura una mezcla de recuerdo y expectación que nos lleva al tipo de pausa reflexiva que genera la lluvia real, a esa quietud peculiar y a la espera aparentemente interminable que puede seguir. Felices, y perfectamente secos, navegamos por el pasillo de Promenade dejando que nuestros innumerables recuerdos, húmedos, se entremezclen. Jens Hoffmann, "En algún lugar entre las gotas de lluvia: del gris al color", Dominique Gonzalez-Foerster

o ALIENados de los sentidos (pero igualmente alienados del saber y emperadores de los sentidos)

tal vez si nunca nos hubiésemos preguntado qué tipo de empatía se puede tener con el Languille de Douglas Gordon, sobresaltado tras los 30'' de lectura cronometrada del texto, sumergidos en la penumbra de la sala, no habría significado nada o ni siquiera habría tenido lugar porque lo mismo me habría dado leer: "19:40 Sala 1 Si aún no la ha visto... Zero / Infinito (Javier Aguirre, 2002). Con las voces de Manuel de Blas, Emma Cohen, Fernando Fernán Gómez. España 126' Una reflexión sobre el tiempo y el espacio, sobre el cero y el infinito, conceptos que adquieren en el siglo XX una profundidad que antes no tenían y que se desarrollan a partir de las investigaciones y hallazgos de Einstein.” y no me hubiese acercado a la Filmoteca, pero en el desierto del verano madrileño se había suspendido la función de Tales of the body

(como un espejismo, a unos metros del Doré ya se sentía el bullicio de la gente arremolinada; por un momento me vi sin entrada por llegar con el tiempo justo pero fue un temor pasajero. en la sala, no recuerdo haber mirado al techo estrellado esta vez)

Todo lo que en Hiroshi Sugimoto parece descriptivo es realmente un engaño, pero un engaño que emana de una gran finura de espíritu. En su trabajo, cualquier paisaje, cualquier estado de cosas, se convierte inmediata y obstinadamente en una esencia de sutil aparición, el pequeño pliegue donde se ha pellizcado la vida, un arañazo de verdad, que es a la vez acontecimiento, espejo en el que nos miramos, no para vernos, sino para descubrir el silencio simbólico de la noche de los tiempos, la forma vacía del goce. “Ceder es conservarse íntegro / doblarse es enderezarse / estar vacío es llenarse”, dice un maestro zen. [...] Cuando todavía seguimos arrastrando el cadáver de la Historia por los decadentes platós de nuestro spaguetti western global, comprobamos que es posible encontrar artistas criadores de luciérnagas que alumbran el pasado, más allá de los mármoles imperecederos del decaído Occidente. Ángela Molina

el previo a la inmersión en el ¿túnel de luz? es un 3-2-1 interminable, cadena de nombres fundidos que constituye una pieza con entidad propia a modo de línea discontinua y cuya cadencia marca el ritmo del calentamiento de nuestros sentidos para la dilatación temporal que tendrá lugar,

-Ver es como si te pasaran una película en los ojos -digo Garth-. No es algo del mundo de fuera.
-¿Una película?
-No está fuera, no es materia oscura ni nada. Es solo algo que hay en los ojos. Una película. La única diferencia es que todos los demás están viendo la misma película. Cynthia, Philip, Alice, sus películas coinciden. Tú y yo vemos la película equivocada, por eso somos ciegos. Jonathan Lethem, Cuando Alice subió a la mesa

producto de una condensación extrema,

[...] no existe un punto de vista privilegiado más allá del círculo hermenéutico de la vista, experiencia perceptiva, práctica social y constructo discursivo. Martin Jay, Ojos abatidos

en busca de la concentración suma, conduce a la dispersión a modo de micro big-bang de laboratorio en el espacio que cabe entre el punto de fuga dibujado en la pantalla y tus pupilas que se intercambian con el punto, vértices de rectas móviles fuera de plano (en realidad secantes a él) que, articulando su sincronismo diafragmático, son canal o tobogán por los que recorrer el camino de ida y el camino de vuelta

Vuélvete y escucha;
no está en mis ojos sólo el Paraíso.
Dante Alighieri, La Divina Comedia, "Paraíso", XVIII, 20-21, en Horia-Roman Patapievici, Los ojos de Beatriz

a esas rectas virtuales se unen voces (esquizofrénico martilleo) que acompasan nuestro recorrido; mientras, el punto convertido en plano se desdobla, las postimágenes se superponen, los ojos se relevan en la fatigosa tarea (agotándose por turnos), compartiendo parpadeos compulsivos que, si bien consiguen mitigar la fatiga del esfuerzo, no evitan su devenir lágrima

22 Ago 2008

pantallas de plasma

Escrito por: ammeg02 el 22 Ago 2008 - URL Permanente

en la proximidad de la ceniza, apenas un soplo todo nos lo da

Pero, para saberlo, para sentirlo, hay que atreverse, hay que acercar el rostro a la ceniza. Y soplar suavemente para que la brasa, debajo, vuelva a emitir su calor, su resplandor, su peligro. Como si, de la imagen gris, se elevara una voz: “¿No ves que ardo?”. Georges Didi-Huberman

todo nos lo quita

It was like a miracle, but before our very eyes, and almost in the drawing of a breath, the whole body crumbled into dust and passed from our sight. Bram Stoker, Dracula

de un lado u otro del cristal: [uno] si esto fuese el cuento de la niña de los fósforos, en la calle, padeciendo el frío del invierno, bajo la ventana impenetrable, habría que evitar hasta el roce del aire para apurar el calor postrero de cada imagen nacida en la frágil llama de un fósforo; [otro] del otro lado de la calle, daría igual el frío, el invierno o el aire si esto fuese el II poema grotesco de Max Blecher, las notas lloverían igual que los querubines de la harina tocarían trompetas de harina mientras su elefante se habría enredado la trompa en una espiral sin fin sin punto y sin coma la ventana se habría desprendido del muro y se habría ido por esos mundos buen viaje conque iría a diseñar otra ventana; [cristal] también podría la ventana convertirse en balcón de una habitación con vistas a la playa mítica del amor (rosas, agnolias o paranoias

Je craque une allumette. Il y a vingt ans que ma mère est morte. Vingt ans jour par jour.
[...] Je me retourne et sur la vitre se reflètent mon visage usé, mes traits tirés, prématurément vieillis. Olivier Adam, Falaises, “Dans les sables

de brisas embriagadoras)

por un momento. por un solo momento la existencia del mundo se detiene y se desarrolla en el pasado como una película de cine que se proyectase desde el final al principio. el humo vuelve a entrar en las chimeneas. lo alto cae, los pasos me llevan hacia atrás. las miradas retornan como los dedos de un guante al que se le da la vuelta. el corazón de un fruto se simplifica se aplasta se petaliza. el fruto se vuelve flor. mi corazón retrocede hacia la noche del feto y se transforma en sexo. Max Blecher, Cuerpo transparente, [POR UN MOMENTO]

el punto final (es un decir) de Vampir-Cuadecuc tiene lugar como clímax cuando visualizamos la lectura a cámara de la muerte del vampiro

I shall be glad as long as I live that even in that moment of final dissolution, there was in the face a look of peace, such as I never could have imagined might have rested there. Bram Stoker, Dracula

15 Ago 2008

las hierbas perdidas de la ciudad

Escrito por: ammeg02 el 15 Ago 2008 - URL Permanente

este verano las paredes del metro, en un derroche de sinceridad, afirman que sin ventas no hay fiestaen el metro, de verano sí que hay temperatura: los pasillos son como incubadoras gigantes, da igual que el día se haya levantado fresco y sea lo suficientemente temprano. una por defecto le echa la culpa a la estación hasta que se fija en que la-Espe ha plantado recién nacidos a los que ha otorgado el don de escoger su destino (y yo me digo, con estas condiciones bioclimáticas, lo mismo en otoño los pequeños retoños se hacen un alarde de precocidad en agradecimiento y ya corretean por los pasillos en busca de ese volitivo destino. será una vuelta-al-cole entrañable que tendremos que agradecer a la presidenta volando)

crees que el momento en el que te das cuenta 1) de que esta viñeta roza peligrosamente tu realidad, 2) de que las listas acechan peligrosamente en las portadas y en el interior, es definitivamente cuando encontrarías razonable estar sobre la arena de cualquier playa calibrando, por ejemplo, la postura para compensar el tono del hombro izquierdo con el del derecho mientras calculas el tiempo que falta para que suba la marea lo justo para el chapuzón ideal

pero no estabas en lo cierto, el-momento-decisivo es cuando se hace certeza la sospecha de que ese festival de cifras y demás es en realidad una masa emigrante cuya procedencia son los andenes del metro o recreo neonatal donde la climatización tropical te hace ver la puerta del vagón como entrada al paraíso aunque lo cierto es que la camuflada frecuencia dilatada consigue, con menos de la mitad de gente de lo habitual, que el interior reproduzca el mismo efecto codofóbico infernal del día-a-día. en cualquier caso, el festival de cifras todos sabemos dónde está y menos mal que siempre hay no una ruta alternativa sino varias en las que las listas son algo más que números[palabras] manejado[a]s por las modas:
"Desde comienzos de los 60, Perèc trasegaba las calles de París en busca de lo que él llamaba 'las hierbas perdidas de la ciudad': balcones, sillas de café, señales del metro, melodías cantadas por los vagabundos, frases hechas, listas de compras, sellos postales, boletas de supermercado. (Adolfo Vasquez Rocca)"
y terminas el día en la superficie, tropezándote con el olor a gallinejas y patatas fritas nadando en aceite ¡con salchichas! de la fiesta de barrio que te acerca a un Madrid de puro cosmopolita, supurando cadencia provinciana: minutos infinitos hasta que se asoma el camarero hindú a la terraza y se acerca no sin esforzados ademanes por tu parte para hacer notar tu presencia: se está a gusto al caer la tarde bajo las sombrillas que en seguida se plegarán para que puedas intentar contar las estrellas

08 Ago 2008

taxidermias de medusa

Escrito por: ammeg02 el 08 Ago 2008 - URL Permanente

La mirada de la Medusa captura lo fugitivo, lo fija como un alfiler fija la mariposa a la colección. Beatriz Sarlo, Siete ensayos sobre Walter Benjamin, “Verdad de los detalles

deambulando en el verano de la ciudad, no hace falta encontrarse con ningún lobo para que el camino más corto se convierta en una ruta zigzagueante

Esta lectura coloca a Benjamin en una topografía contemporánea. El carácter fragmentario de los escritos benjaminianos subraya esta posibilidad de relación con su obra: leer a Benjamin cruzándolo a campo traviesa. Beatriz Sarlo, Siete ensayos sobre Walter Benjamin, “Lectores: comentaristas y partidarios

sorteando marquesinas que te ofrecen millones-para-navidad y recién estrenados escaparates cuyos maniquíes [que lucen la temporada otoño-invierno tras el cristal, mientras intentas despegar el vestido