19 Oct 2011

La España del futuro

Escrito por: andres-panadero el 19 Oct 2011 - URL Permanente

Parafraseando un titular de hace algunos días que vi en algún periódico de uno de los dos bandos, Y basándome, entre otras muchas cosas, en las sugerencias de la Patronal para salir de la crisis. Como si ellos estuvieran en crisis...

-¿Dónde está el niño?
-En la calle. Con los otros niños. Tiene dos nuevos amigos en el grupo. Sus padres tampoco pueden pagarles la escuela.
-Cada vez son más...
-¿Le llamo?
-No. Quiero hablar contigo antes. ¿Cómo estás de tu espalda?
-Cada día me duele más. Si encuentro un par de casas más para limpiar, me llegará para ir al médico.
-Tengo una mala noticia.
Ella le cogió la mano.
-Me han dicho que mañana no vuelva. Ya no soy necesario en la empresa.
Silencio. Ojos brillantes. Los de ambos.
-Llevaba 25 años trabajando. Y mañana ya no soy necesario. Me han pagado lo que llevaba trabajado este mes y listo.
-¿Así, sin más?
-Sin más. ¿Qué vamos a hacer?
-No lo sé. Ha llegado la segunda carta del banco. Nos avisan de que si no pagamos, nos quitan el piso y nos embargan bienes y salarios.
-¿Qué salarios?- sonrieron amargamente.
-Todavía podemos pedir una ayuda por renta mínima.
-Hoy decían por la televisión que se planteaban retirarla. Unos compañeros... Unos ex-compañeros de la empresa estaban hablando de una huelga. Algo gordo que se estaba organizando.
-Están locos. Las huelgas están prohibidas. ¿Quieren que los despidan a ellos también?
-¿Y qué si lo hacen? Ellos tampoco pueden pagar la hipoteca. Su sueldo va a ser del banco.
-Se está organizando algo grande. Para el próximo sábado. El 15 de mayo.
-¡Qué románticos! Para lo que sirvió...
-Esta vez sí servirá. Cada vez somos más los que no tenemos nada que hacer el sábado.
Ambos volvieron a sonreír amargamente.
-Podemos dejar al niño con mi hermana. Ella no querrá ir a la manifestación. Desde la última, le dan pánico.
-Mejor que no vaya, si no puede correr. Podría ser peligroso para ella. Y tu espalda, ¿aguantará?
-Hace años que no aguanta. Ya no importa eso.
-Esta vez, ¡vamos a cambiar algo! He oído que en otros países también se planea algo.
-Cariño, no levantes la voz. Mejor que no nos oigan los vecinos hablar de esto.
-Tienes razón. ¿Qué preparamos para cenar?
-Sardinas y arroz, como ayer.
-No- le acarició la cara con dulzura -lo de ayer fue arroz con sardinas.
Los dos sonrieron amargamente y se besaron.

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18 Oct 2011

Mahoma, libros y salchichas de pollo

Escrito por: andres-panadero el 18 Oct 2011 - URL Permanente

Última copia de posts de mi anterior blog. Pertenece al día de ayer, 17 de octubre. De ahora en adelante, todo será en directo. Comentando la vida tal y como yo la veo.

La normalidad de la vida nos lleva a vivir situaciones que, si no se pasan por alto, te sirven para analizar la sociedad en la que vives. Durante estos días, en Arenys de Mar está coleando un tema que mezcla intereses económicos, religiosos y sociales. Dicho así, suena muy importante. No lo es tanto, en realidad. Lo son más la repercusión, las habladurías, los miedos, los engaños y las manipulaciones. En esta población catalana se unen varios puntos que, por sí solos, darían para horas de debate: la decreciente fe cristiana (en cuanto a vocación religiosa se refiere, esto es hacerse monja), la intensa fe islámica, el miedo al extranjero en general y al musulmán en particular que existe en España, la falta de intención por promover la cultura y el dinero, madre de todos los corderos.
Os cuento. En la localidad catalana existe hace unos seis años un convento abandonado (de la mano de Dios) por falta de vocación monjil. Las pocas hermanas que quedaban se vinieron a Barcelona, porque la unión hace la fuerza y los capataces eclesiásticos no están para mantener a dos conventos pudiendo juntar a todas las monjas en uno y gastarse lo que sobra en vino (para misa, claro está). El local abandonado pasó por varias manos sin tener claro lo que iba a ser de él. La idea de crear un centro cultural es tan bien acogida como poco financiada, de modo que se aparca. Las prisas entran cuando la comunidad musulmana de la zona solicita el edificio para convertirlo en mezquita, ya que la suya se ha quedado pequeña. A todo esto, un supermercado está en tramites de comprar los terrenos en donde está situado el convento para abrir una nueva sede. Lo curioso es que es necesario que el supermercado en cuestión ceda al ayuntamiento el edificio tanto para la mezquita como para el centro cultural. La diferencia está en que sobran fondos para el acondicionamiento del centro religioso y faltan para el centro cultural. El pueblo está de uñas y el ayuntamiento se deja la piel por un centro cultural que en otra situación no les hubiera importado lo más mínimo.
Sí que es cierto que con los tiempos que corren tiene cierto morbo la situación. Musulmanes ocupando centros religiosos cristianos. Alguno diría lo de que "nos invaden los moros". También tiene gracia lo de un gobierno luchando por la cultura sin encontrar a un benefactor. La cultura está en crisis y no es una inversión. No ganas dinero con ella. En un país en que Ana Obregón publica sus memorias con una de las mayores editoriales, la cultura no existe. Existe el negocio de lo escrito. Sea lo que sea lo escrito. Letras que vendan. Y si venden morbo, mejor.
Nadie da un duro por un centro cultural, un convento que cierra por falta de monjas y una religión que tiene más adeptos en España (no porque crezca, sino porque la inmigración crece). En estas, el supermercado a verlas venir. Les da igual. Si fuera por ellos agrandarían el aparcamiento tirando el convento. Pero a cambio de ciertos favores, tienes que pagar.
Y en lo social, no seamos hipócritas. Un centro cultural, de por sí, atrae a poca gente. Si a eso le añades la falta de fondos, se ve venir un solar con cuatro libros cortesía de la Generalitat y un taller de punto de cruz para tres personas. Pero la gente prefiere un solar vacío o un centro cultural sin cultura que una mezquita llena de fieles del "otro lado". Una mezquita con uso o un centro cultural sin fondos. El dilema. Un convento cristiano ocupado por musulmanes. Ganas de provocar. No faltan las noticias que recuerdan episodios de relación entre mezquitas y Al-Qaeda. Relatos sobre imanes que animan a maltratar a la esposa. Y si a alguno se le olvida, no faltan los titulares sensacionalistas, como el de la Vanguardia de hoy: "Los musulmanes de Arenys piden reconvertir un convento en mezquita". Suena a que los señores del turbante van a entrar y van a llevarse en volandas a las monjas.
En este país, suceden varias cosas: 1. Se relaciona al musulmán con el terrorismo. La actitud de nuestros medios anima a ello. Su actitud (de los musulmanes), en muchas ocasiones, fomenta la distancia entre ambas culturas. La nuestra, también lo hace. 2. El catolicismo va de capa caída, por mucho que los jefes digan lo contrario. El mismo catolicismo, que no ayuda a la iglesia pequeña, al cura que da su vida por el pueblo y prefiere gastarlo todo en eventos más propios de concierto de U2 es el único culpable. El catolicismo está matando al cristianismo. 3. El gobierno, que nunca da nada por el pueblo, mataría por un centro cultural. Todo por no oír lo de que "los moros nos invaden". 4. Nadie da un duro por la cultura. 5. Libros o Mahoma. Pero gane quien gane, salchichas de pollo.

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18 Oct 2011

Una historia de superhéroes

Escrito por: andres-panadero el 18 Oct 2011 - URL Permanente

Copia del post del día 14 de octubre.

El diario La Vanguardia recoge hoy una de las noticias más importantes de la historia de la humanidad. ¡Por fin hay un superhéroe que lucha contra el crimen! La historia sucede en Seattle y el tipo en cuestión tiene todas las artes de un personaje de comic. Ha sido detenido y juzgado por atacar a un grupo de personas que salían de un club con un spray de pimienta. Quizá las armas no son de lo más sofisticado ni el blanco de sus iras un villano capaz de destruir el mundo con una arma mortífera. Pero, como siempre, yo me quedo con el concepto. Porque como decían en Airbag (la gran película española) "el concepto es fundamental".
No soy dado a criticar las actuaciones policiales. O no lo era antes de ver las brutales agresiones de plaça Catalunya o Sol. Siempre he pensado que el policía es un trabajador y que hace lo que le mandan, con los recursos que le dan. No se le puede gritar al pobrecito estudiante que pone la cara el mostrador de reclamaciones de IKEA. Él no tiene culpa de que las piezas nunca encajen. En la sociedad en la que vivimos, sea en éste u otro país de características similares, las piezas tampoco encajan. Nos faltan tornillos, eso ya lo sabemos. A esta sociedad le falta un tornillo. Las cosas no están bien planteadas y hay situaciones que no podemos afrontar porque la realidad y la ley van por caminos distintos. Y los policías son la última pieza de ese engranaje. Cuando personas con decenas de detenciones siguen delinquiendo, al último que hay que culpar es al policía. Al fin y al cabo, esas detenciones las ha practicado él. Sabiendo que no van a servir para nada.
Es en este universo de vacíos legales donde siempre, en los comics, aparece un superhéroe. Que no deja de señor un señor con mallas que se pasa por el forro el sistema legal defectuoso de una ciudad y aplica su propia ley para hacer lo que debería hacer el gobierno: ayudar al ciudadano. Es por eso que me simpatiza el señor de Seattle. Que quizá sea un lunático que va rociando los ojos a todo hijo de vecino con spray de pimienta. Pero dejadme que fantasee. Dejadme que importe el concepto de Seattle a mi Barcelona y vislumbre a un señor con un apretado traje de cuero negro, máscara negra y, por qué no, una capa. Siempre da estilo una capa. Dejadme imaginar a ese tipo en el metro, sacando en volandas, entre bocadillos de comic con expresiones como 'zas', 'pum' o 'crash'; a esos rateros que aterrorizan a los pasajeros de las paradas de Universitat o Catalunya. Permitidme que lo imagine pateando el culo de los maltratadores. O que amordace y deje atado, anónimamente, a cualquier malhechor, a las puertas de una comisaría.
Aunque puestos a fantasear, qué bonito sería que el señor de Seattle (autollamado Phoenix Jones, para quien interese) entrara en cada sede de cada gobierno, municipal, autonómico y estatal y dejara al aire todas las vergüenzas de todos aquellos que se dedican a robarnos y a hacernos la vida difícil. De todos aquellos que se aprovechan de su posición para enriquecerse y enriquecer a amigos.
Este señor es líder del Movimiento de Superhéroes de Seattle. Y yo brindo por la creación de más movimientos de ese tipo en todas las ciudades del planeta. Por favor, Batman, Superman, Spiderman o el man o woman de turno: salvadnos de este sistema. Salvadnos de nosotros mismos.

http://www.lavanguardia.com/gente/20111014/54231033991/seattle-lleva-a-los-tribunales-a-un-superheroe.html

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18 Oct 2011

La soledad del Caballero

Escrito por: andres-panadero el 18 Oct 2011 - URL Permanente

Esta es la copia del post publicado el día 13 de octubre. Trata sobre la desbandada de diputados en Italia y la soledad de Berlusconi.

Silvio se ha quedado solo. Quizá ya lo estaba hacía tiempo. Quizá ya se había convertido en la mofa de todo el mundo, junto con algunos otros dirigentes de vodevil, como Chávez o Gadafi. El problema es que en este vodevil no hay actores. Hay ciudadanos que viven, trabajan, sufren, comen, beben y alguna vez, si se lo pueden permitir, se dan algún pequeño lujo, como ir al cine o comprarse unos zapatos. En estos vodeviles que son los países, se dan situaciones surrealistas, situaciones que le dan el toque cómico a la obra. ¿Qué es de un vodevil sin algo de pimienta sexual? Para eso ya tenemos a Silvio y sus Bunga-girls. Si queremos monólogos de lo más surrealistas y desternillantes podemos escuchar a Hugo Chávez. La trama de intriga y escondites la pone Gadafi, como la puso Saddam o Bin Laden. Castro en el papel del que parecía bueno, pero luego estaba con los malos.
Lo curioso de este vodevil rocambolesco, de escenario esférico y azul, orbitando alrededor del gran foco, es que el reparto es de lo más amplio. Y lo triste es que los actores no son sólo los dirigentes casposos de repúblicas bananeras. También lo son los mandatarios de los países del que, a pecho ancho, llamamos primer mundo. Un señor de la europea Italia organiza orgías con prostitutas menores de edad y altos mandatarios del país. Ese señor es su presidente. Ese señor bromea en televisión sobre el tema. Llama "demasiado rosa" a un gobierno con un alto número de mujeres formándolo.
Otros personajes de la gran obra dan espectáculos de prensa rosa con cantantes de tres al cuarto y se suben a escalones para no parecer bajitos. Merkel ejerce de tirana expoliando a los pueblos de alrededor del castillo. Papandreu es el timadorcillo que anda engañando a todo el mundo. Obama es el superhéroe torpe que atraviesa la ventana para su entrada triunfal y acaba poniendo el culo en el soufflé. Gordon Brown es un señor que pasa por ahí y del que al final el espectador no recuerda el nombre. Un extra. Una corista regordeta que algún día fantaseó con ser estrella principal mientras sonríe una mirada perdida y muestra unos dientes amarillos por el tabaco y manchados de carmín.
En esta tierra de teatro, no podemos ser menos. Nuestros fantoches son de lo más variopinto. Uno que parecía tonto y resultó ser tonto y malo. Incompetente por incapacidad y por intención. Mentiroso y dictatorial. Capaz de cortarles la cabeza a sus pajes si no le dan la razón. Moviendo a los miembros de su partido como el que alinea las fichas en una partida de chapas. Otro de los personajes es, además de inepto, malo para el pueblo. Lo asume y lo anuncia. Sería como el coco, el diablo, el lobo. Un anuncio de que algo malo va a pasar. Algo indeterminado y temible. Un a sucesión de amenazas que él mismo se dedica a promulgar. Una sucesión de promesas vacías sin ningún detalle concreto que las pueda hacer viables. Una vida mejor prometida a base de nada y amenazando de que una vida peor puede llegar si no le vendes su alma. También tenemos a la bruja mala, que fantasea con ocupar el trono algún día y que lanza hechizos contra el personal sanitario de Madrid, contra los catalanes en general y contra cualquiera que le tosa. La bruja tonta, que se dedica a feminizar todas las palabras y a subir el pan con cada una de sus declaraciones. No me extiendo hacia señor conseller del gobierno catalán que disfruta ejecutando violencia y planificando estrategias militares, entrada en helicóptero incluida o la ministra española que nos ha subido los precios de todo para compensar lo de aquel señor que se descarga una película de internet y en cambio permite la venta de top manta en paseos marítimos de pueblos catalanes, con permiso expreso del gobierno. Tampoco faltan en el escenario el que quiere erradicar de la faz de Catalunya a todo aquél que tenga un colorcito diferente de piel o el que roba dinero (presuntamente) de un club de fútbol muy importante que viste de azul y grana y lo utiliza para pagarse la campaña electoral y llegar al ansiado escaño. La corrupción, repartida por toda España, dividida entre los de rojo y los de azul. Ladronzuelos de los que no roban poco. De los que roban muchísimo.
El problema de este vodevil con infinidad de actores es que no es una obra de ficción. El problema es que estos elementos, algunos bananeros y otros bien primermundanos, son los que le dan el perfil político al mundo. Los que toman las decisiones por nosotros. Los que nos administran el dinero, los que nos permiten vivir o nos joden la vida para siempre. El caso es que el vodevil es de verdad y el pueblo está perdiendo la fe en la clase política. Porque no estamos para vodeviles. Porque no podemos permitirnos esos lujos y sólo queremos seriedad, eficiencia y honestidad. Para vodeviles, ya está el Molino.
Muchas gracias

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17 Oct 2011

Retomando viejas costumbres

Escrito por: andres-panadero el 17 Oct 2011 - URL Permanente

Después de más de dos años, vuelvo por estos lares. Veo que algunos de los que seguía y me seguían siguen por aquí. Sentí la necesidad de volver a escribir un blog y lo hice en blogger. No me gustó. Demasiado frío.

Lo que escribí en esos cuatro días lo expondré también aquí. Así veis mi reconexión al mundo blog.
Empiezo con el que titulé "Presentación":

Empezar este blog el día nuestra gloriosa hispanidad me convierte en todo un patriota. Si José Antonio levantara la cabeza y supiera que un ratón, además de un animalillo que los rojos comen a falta de ternera, es también una herramienta informática, seguro que se echaba a llorar con esta presentación.

Efectivamente, estaba siendo sarcástico. Lo cierto es que este día me resulta más bien indiferente. El hecho de considerarme más catalán que español no influye. No soy de esos catalanistas que odian todo lo español. Tampoco hay tantos de esos. Muchos menos de los que se creen en tierras hispanas. Simplemente opino que Catalunya viviría mejor, si lo hiciera de una manera más autónoma. Tengo afecto por lo español, ya que, en parte, también es mi tierra. Si algún día somos independientes, me gustaría poder visitar España con la misma pasión con que lo hago ahora. Adoro sus pueblos, sus paisajes, su comida, su gente y todo lo demás. Me encanta España. Pero me siento catalán.

A lo que me refería con lo de José Antonio, es que no soporto las muestras patrióticas ni las demostraciones de que yo soy mejor que el vecino. No soporto los desfiles. Me parece algo anacrónico el lucir armamento delante de cientos de personas que te jalean. En la Edad Media estaba bien. Venía el caballero de turno que nos había salvado de los moros o de los francos y le agradecíamos la gesta. Le dábamos vino, le ofrecíamos a nuestras hijas y todo lo demás. Eran otros tiempos. Pero en tiempos de crisis, un país que tiene la desfachatez de recortar en sanidad y educación y no hacerlo en defensa, encima viene y nos presume de lo que posee. Es como ese jefe que nos dice que no nos puede subir el sueldo y luego aparece con un coche nuevo.

Volviendo a lo de Catalunya. Yo no digo que con la independencia alcanzáramos la perfección. Lo cierto es que primero tendríamos que librarnos de ministros que parecen Goebbels, de políticos corruptos y mentirosos, de esa típica prepotencia que nos caracteriza y que hace que algunos políticos digan que los andaluces gastan sus ayudas estatales en el bar, de miembros de partidos que pacten con terroristas, de partidos que no entiendan que Catalunya es tierra de mestizaje, de integración, de gente extranjera y que no existe la suprema raza catalana. También tenemos que entender que el pà amb tomàquet con jamón de Jabugo está más bueno. Que son muchos siglos los que nos unen a España y que son nuestros hermanos. Y que quizá, si ambos ponemos de nuestra parte, los dos podemos vivir bien. Que quizá no es tan necesaria la independencia como la autodeterminación. Que nos reconozcan como nación y que podamos decidir más. Que no nos lo prometan para ganar las elecciones y luego nos lo cambien. Creo que todo funcionaría mejor si dejáramos de pensar que nos engaña el otro. Y lo pensamos porque es cierto. España engaña a Catalunya y Catalunya engaña a España. Y eso hace que siempre que hay algún pacto que hacer, nazca la desconfianza. Nace, porque hay motivos. España nos pone los cuernos con Andalucía, Madrid o Alemania y nosotros nos vengamos arrimándonos a Palestina o a Irlanda, vendiéndole al personal que nuestra historia es la misma que la suya. Y entre unos y otros, siempre andamos enfadados y con la mosca tras la oreja. Lo peor, es que eso no es cosa del pueblo, sino de los medios de comunicación y los políticos que nos pintan como el coco a nosotros en Madrid y a los españoles aquí.

En conclusión, que de un lado y de otro nos hacen quedar mal a los que estamos en medio, a los que nos levantamos para ir a trabajar, a los que nos da igual que nuestro vecino sea de Tarragona o de Murcia, a los que cada fin de mes vamos a sudar, a los que nos gusta el pà amb tomàquet y el jamón de Jabugo. En conclusión, que adoro a España y amo a Catalunya y no necesito desfiles ni banderas para demostrarlo. Que me siento catalán y España no me molesta. Me gusta tenerla cerquita y poderla disfrutar, porque lo merece.

En un día como hoy presento mi blog, titulado así inspirándome en las Charlas con Troylo de Gala y dándole el nombre de mi felino amigo de ojos verdes. Es el interlocutor perfecto: nunca interrumpe.

Muchas gracias

<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/"><img alt="Licencia de Creative Commons" style="border-width:0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/88x31.png" /></a><br /><span xmlns:dct="http://purl.org/dc/terms/" href="http://purl.org/dc/dcmitype/Text" property="dct:title" rel="dct:type">Charlas con Gustav</span> by <a xmlns:cc="http://creativecommons.org/ns#" href="http://apanadero.blogspot.com" property="cc:attributionName" rel="cc:attributionURL">Andrés Panadero</a> is licensed under a <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/">Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License</a>.

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19 Ago 2009

Amar sin que duela

Escrito por: andres-panadero el 19 Ago 2009 - URL Permanente

Vuelvo a intentar salir del mar de la inconstancia y vuelvo a intentar escribir. Tras probar todas las excusas posibles que justifiquen mi falta de perseverancia le quito el polvo al teclado y desentumezco mis dedos, que casi noto crugir con cada presión de cada letra, de cada palabra, de cada frase.

¿Existe alguna posibilidad de amar sin que duela? ¿Es bueno relacionar palabras como amor y sacrificio? No consigo comprender cómo puede ser que haya una sola persona en el mundo capaz de sufrir por amor. El amor debe ser un sentimiento pleno, que realice a la persona que lo siente y la haga más feliz. No concibo cómo puede alguien dar por sentado que en el juego del amor entran trampas y artimañas, que en el camino del amor hay fosos y piedras, que en el océano del amor hay remolinos y corrientes capaces de matar al amante. El amante. El que ama. Sin condiciones, pero sin perjuicios. Queriendo sin querer nada a cambio. Sintiéndose feliz por ser querido. El amante. El que ama.

Una idea idealizada de un concepto irreal y novelesco. Quizá. Pero mi ideal de vida no pasa por tolerar a alguien, por comprender, amansar, ocultar verdades, temer, aburrir... Mi ideal de vida no pasa por tener una enorme hipoteca, ni un apartamento en la costa, ni un coche que no me pueda permitir. Mi ideal de vida se basa en un concepto tan universal y obvio que, en cierta manera, nos suele pasar por alto. Ser feliz. Con una felicidad auténtica, no fingida ni maquillada. Una felicidad consistente en autorealización. En sentirme pleno y orgulloso con la mayor parte posible de facetas de mi vida. En mirar atrás, suspirar y pensar que Eso lo hice yo. Y llenar el pecho de orgullo porque creí, porque confié, porque aposté, porque amé. Porque viví, deseé, respiré, olí, saboreé, toqué, besé... Porque amé. Porque quise, porque supe, porque pregunté y aprendí, porque recordé... Porque amé. Ansié, tuve, retuve y sostuve. Entretuve y obtuve. Y, también, porque amé.

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30 Jun 2009

Atado a unas gafas

Escrito por: andres-panadero el 30 Jun 2009 - URL Permanente

Vivo atado a unas gafas. Desde siempre y por siempre será así. Atado a unas gafas desde que mi pequeña naricilla no las aguantaba. Aquellas monturas de concha de los años ochenta. Concha marrón. Redondas. Posteriormente llegó la revolucionaria montura metálica, con un aire moderno y sofisticado. Redondas igual. Llegaban los noventa.
Allá por el 98 las gafas se fueron apaisando y dejando al aire las cejas. Gafas rectangulares, de cristal pequeño y soportado en montura metálica. Pero la redondez había quedado en el olvido, así como las cinturas de los pantalones bajaban y los tangas relegaban las bragas de los culos con los que nos deleitábamos. Los noventa morían. El siglo y el milenio se iban de la mano de la década a formar parte de anuarios, almanaques y libros de historia. Y las gafas se apaisaban.
La desaparición de la montura llegó como una revolución. Años de esclavitud ocular daban paso a una montura invisible desde lejos que nos permitía lucir una carita libre de artefactos. Desde lejos. Pero una carita sin redondeces, metálicas o de concha. Esa revolución duró tanto como duran todas las revoluciones. Hasta que llega un efecto retro que se las come. Tras una innovación, diríase que hubieran reunidos algunos de los amantes de lo antiguo, en un comité que devuelva lo viejo y mate a lo nuevo. Pero que devuelva lo viejo con etiqueta de nuevo. Para que todo aquél amante de lo nuevo compre lo que un dia fue como un será. En definitiva... la pasta volvió a las gafas. Las monturas volvían a ser gruesas y visibles y nos hacía a los gafotas mostrarnos orgullosos de nuestra dudosa virtud. Ellos devolvieron los pantalones acampanados, por aquella época. Y las camisas de flores. Y las zapatillas Munich. Y los Minis y las Vespas. Y, con el tiempo, las Ray-Ban. Y es la prueba de que todo fluye. Panta rei. Nada se destruye ni se crea. Todo se transforma. Las cosas vuelven. Las modas vuelven. Si guardas ropa de tu padre, en 20 años serán el más IN si te la pones... Todo fluye. Las gafas, siempre se nos caerán hacia la punta de la nariz cuando sudemos. Ninguna montura lo evitará. Seré un gafotas para siempre. Y estaré orgulloso de serlo. Y me seguiré subiendo las gafas cuando me sude la nariz. Por los siglos de los siglos.

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22 Jun 2009

Casa sin muebles. Cabeza sin muebles.

Escrito por: andres-panadero el 22 Jun 2009 - URL Permanente

Por enésima vez me prometo que nunca lo volveré a hacer. Seré fuerte y tendré disciplina. Pero, en realidad no hay nada que prometer. Ni nada que hacer. Sólo desentumecer mis dedos. Mi mente. Mi sentir. Mirar al blanco y llenarlo de letras. Mirar al mundo y llenarlo de vida.
Como si estuviera recuperándome de una fractura de manos, cada tecla se resiste. Como cuando me rompí el tobillo y llenaba mis mañanas de una dolorosa rehabilitación constante de la tremendamente dura tarea de coger un trapito del suelo con los dedos de los pies. Un movimiento inexplicablemente tortuoso.
El blanco se llena, despacio. De color, de letras o de lo que uno necesite para luchar contra él. Porque el blanco no es sólo un color. Es un nada que te come y te recuerda que, si no lo rellenas de algo, el motivo de tu vida se quedará, por siempre en un fue. O peor, en un pudo ser. Y no, nunca fue.
Una casa sin muebles me recuerda que empiezo una nueva vida. Llena de desconocidos peligros y placeres. De penas y alegrías que la irán llenando. Una cabeza sin muebles me recuerda la mudanza a la que estoy sometiendo a todo lo que ha formado parte de mí. Y como en todas las mudanzas, siempre hay cosas que se pierden. Como en todas las mudanzas hay un adiós y un hola. Un partir y un llegar. Un ser y un no ser.
Vuelvo, despacio. Vuelvo a escribir para mí y para los que me leyeron. Y para los que me leerán. Desaturdo mis dedos para poder volver a poder ser lo que un día quise poder ser. Y quise ser. Y creí que sería. Y fui. Vuelvo con este ejercicio de autoexplicación y de rehabilitación. Vuelvo a coger el trapito con los dedos del pie. Y me vuelve a doler. Pero tengo que luchar por no arrastrar una cojera inmerecida.
Y lleno mi casa de muebles. Negros y blancos. Como las páginas que llene de nuevo, un día. Blancas, negras. Y lleno mi cabeza de sentimientos, colores, olores y besos. Y me cuesta pensar que todo está vacío. Pero la vida se me antoja una eterna mudanza. Con adioses y holas. Con partires y llegares. Con pérdidas y encuentros. Pero, al final. Llegando a luchar por ser y poder ser. Y no quedarse en un melancólico pudo ser.

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30 Nov 2008

Cansado de estar y no ser

Escrito por: andres-panadero el 30 Nov 2008 - URL Permanente

No con tanta asiduidad, pero intentaré ir volviendo por estos lares. Desaparecí, porque desaparecí de mi vida. Quizá no tan dramático. Tampoco le importa mi vida a nadie. El caso es que he dejado de ser algunas cosas que me gustaban y otras que he aprendido a detestar. Y he empezado a hacer cosas buenas y nuevas, que me dan una vida diferente.

Pero he dejado de escribir, hace unos meses. No aquí, que también. Sino mis relatos, mis ideas, mis presentes deseos de futuras novelas. Y lo había dejado por no encontrarme. Por no saber aún a quién buscar tras esas gafas. Y le voy conociendo y no es mal tipo, pese a que muchos discrepen. Es egoísta, cabezón y en ocasiones tendiente a odiar las relaciones sentimentales y a los relacionados sentimentalmente. Pero no es mal tipo.

El caso es que la necesidad de estabilidad en mi vida para poder escribir, ya la he cubierto. No una total estabilidad, si es que existe eso; pero sí una cierta sensación de saber en qué paso mis días y de tener objetivos personales a corto y largo plazo. Así que ahora, ¿qué me falta? Tiempo, me digo que sí, pero en realidad lo tengo. Y lo pierdo a montones. Ganas, las tengo. Voluntad, nunca la he tenido y aún así concluí una novela; de modo que no será tan necesaria. Supongo que será algo parecido a lo que llaman hábito. "Tener hábito de escribir". Me deprime tener hábito de nada en esta vida. Creo que la costumbre mata las sensaciones y los placeres. Mata la experimentación y el descubrimiento. Mata, al final, el vivir. Pero cierto es que uno debe estar acostumbrado a montar en bicicleta un mínimo para poder mantener el equilibrio.

Me acabo de dar cuenta de que es 1 de diciembre. Uno de los meses que más detesto. Quizá me estoy convirtiendo en uno de esos amargados que odia la Navidad. Pero no soporto ver los comportamientos navideños del ciudadano tipo barcelonés. Así como será el de cualquier otra ciudad por estas fechas. Se palpa la tensión entre familias y parejas, de una manera que nos hace olvidar aquel cuento del espíritu navideño que nos han vendido para que compremos más regalos a quienes queremos, a quienes toleramos y a quienes detestamos. El caso es comprar. Y pasear entre calles iluminadas desde mediados de noviembre, entre clientes y carteles que te recuerdan cuánto debes querer a tu familia y como traducirlo a euros, como si eso del amor fuera una divisa más.

Supongo que a mi lista de odios debería sumar la Navidad. Supongo que podría sumar todo aquello que la gente hace por "hábito" y que no se preocupa o no puede comprender. Porque lo de Jesús queda ya tan lejos, que a casi nadie le importa.

De modo que voy a intentar volver a soltar los dedos de una manera productiva. Y a sacar la ceniza que queda dentro de la pipa cuando el tabaco ya quemó. Porque al final, todo lo que arde, acaba en ceniza.

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28 May 2008

EL OLOR DE LA TORMENTA

Escrito por: andres-panadero el 28 May 2008 - URL Permanente

Después de algún tiempo, he vuelto. Alguno aún me recordará. Otro podrá conocerme como nuevo. El caso es que vengo a deciros, de primera mano, que gracias a este nuevo invento de bubok, que ayuda a los escritores principiantillos como yo, el que quiera ya puede comprar mi primera novela (aquella de la que algo hablé y alguno que otro me dejó una buena crítica). Podéis comprar la versión digital o la de toda la vida, en papel. Sea como sea, os animo a que, quien tenga algo en un cajón, se mire esto de bubok. Y os animo, cómo no, a que compréis mi novela, que os cuesta lo que os costaría tomar un par de copas.

Un saludo a todos!

Andrés Panadero

http://andrespanadero.bubok.com

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Charlas con Gustav

Escritor en proyección y pensador irreverente. Revelo aquí las charlas que mantengo con mi felino amigo de ojos verdes, en las que procuramos inventar un mundo mejor. Tengo algo que decir.

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