08 Jul 2008
El G-8 condena a África a morir de hambre
África, el continente negro, ha sido el gran damnificado de la última cumbre del G-8 que se ha celebrado en Japón. A esta cumbre estaban invitados siete presidentes del continente más pobre del mundo pero a pesar de reunirse con los dirigentes más ricos y poderosos del planeta no consiguieron arrancarles la confirmación de que duplicarán las ayudas a partir de 2010. Tampoco consiguieron que se comprometieran, momentáneamente se entiende, a dar a corto plazo miles de millones de dólares para poder combatir el SIDA (además de la malaria y la tuberculosis), la lacra del siglo XXI y que está causando estragos en África, mientras en el resto del mundo ha pasado a ser una enfermedad menor.
Ambas eran promesas que el G-8 había asumido en cumbres anteriores y a las que sólo faltaba la confirmación de todos los miembros para llevarlas a cabo, pero al final, todo ha quedado en agua de borrajas. Salvo que mañana se produzca un milagro de ultimísima hora África se las tendrá que seguir apañando como pueda y conformarse con las migajas que le den los ricos… Nuevamente, el G-8 da la espalda al continente negro. África, para los africanos… hasta que no tengan algo de valor que ofrecernos a cambio de nuestra ayuda. ¡Qué triste!
Pero no contentos con escatimar lo prometido, algunos, como el portavoz de Exteriores de Japón, Kazuo Kodama ha ido un poco más allá en sus declaraciones. “Algunos de los dirigentes africanos sólo han querido enfatizar que aprecian las promesas del G-8 para ayudar a sus países, pero que al mismo tiempo les gustaría ver que esos compromisos se cumplen. Eso sí, tampoco les gustaría que hubiese un retroceso", añadió.
La crisis económica ha hecho que los más poderosos recorten sus ayudas a África para intentar impulsar su economía primero, esto son pésimas noticias para el continente africano que depende en buena medida del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, un programa que necesita una inyección de fondos que deben rondar los 750 millones de dólares (destinados a alimentar a 73 millones de personas en todo el mundo) y que no se va a producir. Esta noticia supone la muerte por inanición de cientos de miles de personas en África, pero a los poderosos les da igual, mientras que tengas gasolina para llenar sus aviones y sus coches o dinero para comprar pedruscos a su señora, les importa un bledo que un niño de Nigeria muera de hambre porque sus padres han sido incapaces de llevarle comida a la boca. El dato proporcionado esto días por una ONG es demoledor, el 90% de las madres de África perderá un hijo durante su vida…
Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, se comprometió a invertir 1.000 millones de euros desde ahora hasta el 2010 para impulsar la agricultura africana, además Japón ofreció duplicar sus ayudas a partir del 2013 (dentro de 5 años, ¿no se dan cuenta que van a empezarse a morir ya? Dentro de cinco años es posible que no quede ninguno!!!). Pero todas las ayudas se quedan cortas, sobre todo si tenemos en cuenta que el Banco Mundial ha calculado que con menos de 6.500 millones de euros, África pasará muchas penurias y la gente no podrá resistir mucho tiempo.
En la cumbre de 2005, celebrada en Glenagles (Escocia), el G-8 se comprometió a duplicar sus ayudas a partir de 2010, que iba a pasar de 25.000 millones anuales a 50.000. A cambio, los estados africanos se deberían comprometer a trabajar por el desarrollo de sus países, a fortalecer la democracia y a acabar con la corrupción. Dos años más tarde, en el 2007 en la cumbre celebrada en Heiligendamm (Alemania) se comprometieron a entregar otros 60.000 millones para combatir las pandemias sin confirmar los plazos de entrega del dinero. Ayer, en Toyako, sólo tenían que confirmar lo primero y hacer un calendario para lo segundo.
La asistencia financiera que el G-8 prometió se ha quedado corta en al menos 40.000 millones de dólares. Por la parte africana, los conflictos de Darfur, República Democrática de Congo y Somalia, aparte de la falta de firmeza de la Unión Africana contra Zimbabue, demuestran que al continente aún le queda mucho por hacer. La cumbre de Toyako no sólo es simbólica porque se esperaba confirmar el conjunto de medidas de asistencia para África, sino también porque marca el ecuador del objetivo fijado en la Asamblea de Naciones Unidas de 2000 para reducir la pobreza en 2015.
Sobre este blog
Un mundo en guerra
Antonio Pampliega RodríguezSoy un joven periodista (07-03-1982) que desde hace poco tiempo se dedica a recorrer el mundo en guerra... Desde esta tribuna quiero enseñaros ese 'otro' mundo que también existe y donde la línea que separa la vida y la muerte se rige a golpe de kalashnikov
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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Charo dijo
Es vergonzoso que estemos en el siglo XXI y esto continúe así. Los países ricos tienen la culpa de la desgracia africana y se lavan las manos condenandoles a morir porque sí.
Antonio Pampliega Rodríguez dijo
Pero lo peor, es que después ellos se dan un festín de 19 platos... Caviar, lomos de atún, salmón de Noruega... El rico siempre exprimirá al pobre. Siempre ha sido así y siempre será así.
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