27 Ago 2008
Carta a un juez

Señoría:
Permítame que le hable de un niño ya que, cuando pueda hablarle él, habrá pasado su infancia y será demasiado tarde. Se llama Mario y tiene 6 años. Usted no le conoce. Sin embargo, le acaba de condenar.
Usted le ha condenado a no poder compartir ninguna noche con su padre mientras dure su infancia, a excepción de las noches de sus vacaciones como si, en período escolar, un niño no necesitase la presencia de su padre.
Seguramente usted, Señoría, también ha sido víctima de la trampa, de la inercia, de los expedientes que le sobrepasan… pero Mario no tiene la culpa y su padre, tampoco.
¿Sabe usted de la heroicidad de este hombre en lucha por poder ser simplemente lo que es: padre? ¿Sabe de su trabajo a favor de los derechos de todos los niños mientras ve como dejan al suyo sin el derecho a disfrutar de su compañía? Porque Mario quiere a su padre, Señoría, tanto como a su madre.
¿Tan difícil es eso de entender? ¿Tiene usted hijos, Señoría? ¿Tiene usted padre? Yo tengo un padre maravilloso, tan buen padre como buena madre es la mía. Para mi, la mejor.
Ella nunca hubiera permitido que el odio o la frustración fuesen más fuertes que el amor por mi y por mis hermanas. Nunca hubiese permitido que alejasen a mi padre de nuestras vidas aunque se lo hubiese puesto tan fácil para hacerlo el sistema judicial español. Mi madre me enseñó a ser justa, a valerme por mi misma y a no depender de nadie y, lo más importante, me enseño a valorar, por encima de todas las cosas, el amor. Mi marido y yo, antes de nuestra boda, firmamos capitulaciones matrimoniales acordando una custodia compartida de los hijos en caso de que algún día se separasen nuestros caminos porque el bienestar de los hijos, Señoría, se ha de decidir cuando el amor ilumina el corazón y el pensamiento y no cuando los oscurecen intereses mezquinos y negros sentimientos.
Lo más grave es que, cuando son los intereses mezquinos los que guían las actuaciones en los procesos de separación, ustedes apoyan esos intereses y los derechos de los niños a seguir disfrutando de las dos personas que les llamaron a la vida, quedan diluídos y olvidados.
Ustedes colaboran a eliminar de sus vidas la figura paterna porque un padre, por mucho que quieran justificar ustedes sus decisiones, no es un "visitador".
Ustedes matan al padre y, con eso, les rompen el corazón a los hijos. Como son corazones pequeños y se rompen sin ruido, eso no parece importar demasiado ¿verdad, Señoría?
Cuando leo esas sentencias de divorcio en que se intenta defender que lo mejor para los niños es alejarlos de sus padres, siempre pienso en todo lo que le habría faltado a mi vida si hubiesen alejado a mi padre de mi. A veces le miro y me pregunto cuánto tiempo más podré disfrutar de su compañía, de esa presencia entrañable y ahora ya desmemoriada que, en otro tiempo, me llevaba de la mano saltando por las calles y haciéndome reir.
Algunas mañanas, me despertaba entre risas y saltos porque él me sacaba del sueño con cosquillas. ¿Por qué Mario no puede tener un despertar así?
Mi madre me enseñó a crecer cantando, me contaba los cuentos más maravillosos y me enseñaba a rezar. Ninguno de los dos intentó nunca substituir al otro ni pretendió que una presencia fuese más importante que la otra, ni intentó monopolizar mi corazón. No perdonaría a la vida ni un solo instante que me hubiesen robado de esa infancia en la que nadie me pidió que rompiera mi corazón en dos y tirara al basurero del olvido una de sus mitades. Porque eso, Señoría, es lo que están haciendo ustedes con muchas de sus sentencias.
Tengo 44 años, Señoría, mi padre tiene 79 y su presencia sigue siendo esencial para mi. Yo nunca hubiera perdonado a nadie que me hubieran alejado de él durante una parte de mi vida.
A veces me pregunto qué clase de padres han tenido todas estas personas que valoran tan poco a los padres de los demás, a los padres de sus propios hijos.
El padre del que le hablo yo hoy, el padre de Mario, tiene nombre y rostro, aunque usted seguramente se ha parado poco a mirarle. Se llama Juan Carlos y tiene también una vida que ustedes se han empeñado en romper y mucho que dar a su hijo. Este hombre quiere poder hacer con su hijo lo mismo que su padre hizo con él: acompañarle en su crecimiento y darle su amor siempre que lo necesite y Mario lo necesita mucho más de lo que les otorga ese régimen de visitas al que se encuentran sometidos, como si fuesen presos de una cárcel absurda a la que han llegado sin saber dónde estuvo su culpa. ¿Amar a un hijo es ahora motivo para que el sistema judicial te de la espalda? ¿Y sabe usted como ama este hombre? ¿Sabe usted de los kilómetros recorridos en los últimos 6 años para estar junto a su hijo?
Semana tras semana, de León a Madrid y de Madrid a León… Se dice pronto, Señoría y se lee todavía más rápido cuando se tiene prisa ¿verdad? Sin embargo, se recorren lentamente, muy lentamente porque, además, la situación económica en la que queda un padre divorciado en España, no permite tener coches que alcancen grandes velocidades. Así que las carreteras se hacen largas y cansadas… pero no importa: de León a Madrid, la esperanza de ver a Mario, de abrazarle, de escuchar sus historias, de sentir sus caricias… hacen que Madrid se sienta más cerca; de Madrid a León, la compañía de las últimas horas compartidas convertidas ya en recuerdo hacen más cálido el regreso y alimentarán las horas hasta el próximo encuentro.
Este hombre es un buen padre, Señoría. Yo le he visto con Mario, he visto cómo le mira su hijo, cómo camina cogido de su mano, cómo atiende a su voz, cómo le sonríe…
He visto también los caballos que cría para que Mario crezca en contacto con la naturaleza, para que pueda tener una infancia tan hermosa como lo fue la suya, aprendiendo de los animales lo que a veces no se aprende de las personas. ¿Sabe el tiempo que dedica a cuidar todos los detalles soñando en cuando llegue Mario y disfrute de esos potrillos de los que no se quiere separar? Yo he visto las viejas cosas que pertenecieron a su padre y que él repara con esmero para poder disfrutarlas con su hijo.
Toda la vida de este hombre gira en torno a Mario. Sus sueños, su trabajo, su lucha… todo. Es un buen padre, como también fue un buen hijo. Yo le he escuchado hablar de su padre, Señoría. No es un hombre que exprese sus emociones con demasiadas palabras pero se le sale por los ojos, el corazón. Deberían ustedes aprender a escuchar los ojos de las personas… se darían cuenta de en cuántas mentiras han basado sus sentencias y de a cuántos inocentes han condenado por ser simplemente los que han amado más, los que han querido herir menos.
Todo lo que este hombre sintió por su padre quiere que pueda sentirlo su hijo porque, Señoría, como dijo Unamuno "Con madera de recuerdos armamos esperanzas"
Si privan a los niños de la posibilidad de acumular recuerdos ¿de qué van a alimentar su esperanza? Podrán tener una única y hasta magnífica casa, eso que para ustedes es tan importante después de un divorcio. Tendrán una casa y medio corazón porque la otra mitad la habrán sacrificado ustedes. Tendrán una madre que se lo quedó todo y un padre que lo perdió también todo cuando le alejaron de él y sufrirá al ver sufrir a su papá. ¿O cree usted que no sufren los niños cuando les dejan sin padre? Y, cuando vayan creciendo, no entenderán por qué permitieron ustedes que todo eso sucediera y tendrán que saldar ellos la deuda emocional que tendrán con el padre, aprender a perdonar de una forma brutal para sus maltrechas emociones y digerir que sus madres odiaron más que amaron, algo que ustedes nunca debieron permitir y, mucho menos, secundar.
Algunos ya ven todo eso de pequeños, ya sienten las culpas ajenas, ya perdonan como adultos lo que nunca debieron vivir como niños. Se asombraría usted de lo que llegan a expresar algunos niños cuando se sienten libres para hablar, cuando saben que nadie va a juzgar sus palabras y, muchos menos, sus sentimientos.
Y usted ha pretendido juzgar ahora si el espacio que Mario comparte con su padre cuando este se desplaza a Madrid para poder estar con él es tan "óptimo" como el de la madre. ¿Sólo les importa a ustedes el espacio físico? ¿De verdad es que quieren ustedes ver tan poco? ¿Tan poca memoria tienen? ¿Olvidan tan rápido que, en la mayoría de los casos, han sido ustedes mismos los que han condenado a los padres a vivir con menos medios económicos que las madres? ¿Han olvidado que esa mejor condición económica de las madres se mantiene, en la mayoría de los casos, gracias a los padres que, eso sí, para pagar, todo el mundo quiere que sigan siendo padres? Para eso, Señoría, no hay régimen de visitas.
Para recibir dinero y patrimonio, cualquier momento es bueno. Ustedes les están culpando de haberles dejado sin poco más que su dignidad. Primero les expolian y después les recriminan su escaso poder económico al que ustedes mismos les han condenado y utilizan esa situación para quitarles también a los hijos porque el hogar de la madre, según ustedes, reúne mejores condiciones. ¿Se da usted cuenta de la hipocresía y del absurdo?
Juan Carlos y Mario son padre e hijo y quieren estar juntos. Deje crecer a Mario en paz, permítale seguir siendo niño. No crecerá antes de tiempo porque viva en un espacio sin lujos: así creció la mayoría de la generación anterior, así crecen muchos niños felices.
Sí crecerá antes de tiempo si le alejan de las personas que más ama porque tendrá que endurecer su corazón.
Por favor, Señoría, dejen a los niños vivir su infancia, no permitan que ensucien su inocencia… déjenles ser niños, libres en los sentimientos, amando a las dos personas que les llamaron a la vida y sin tenerse que sentirse mal por ninguno de los dos. Déjenles ser niños con un corazón completo y sano. No les roben la mitad del corazón. Romper un corazón inocente sí que debería estar castigado por la ley.
Si ha llegado usted hasta aquí, en nombre de Mario, gracias.
Pilar morales Ibáñez
http://www.lexfamily.es/revista.php?codigo=414
Sobre este blog
Hacia la justicia compartida. Perdón, quise decir custodia.
apamosDesde la premisa tan manida, pero no por ello menos cierta, de que te separas del cónyuge pero no de los hijos, sufrimos un particular Vía Crucis con el objetivo de alcanzar el equilibrio absoluto en la relación paterno-filial a través de la controvertida (no entiendo por qué controvertida, pero lo cierto es que lo es) CUSTODIA COMPARTIDA.
A través de este blog, y a modo de cuaderno de bitácora, pretendo hacer público (por si no lo fuera ya) la encarnizada batalla que se adivina en la lucha contra un sistema sexista, cruel, injusto y en ocasiones obsceno que ningunea sin pudor el rol trascendental (como concepto filosófico más que como sinónimo de importante) del padre en la educación de sus hijos.
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15 comentarios · Escribe aquí tu comentario
María dijo
y que pretendes..... que viva contigo para que tú te ahorres los km hasta Madrid? Pretendes que ese niño/a viva sin su madre, ?... Ese victivismo con el cual escribes mientras tu hijo seguramente en el otro lado está disfrutando sin amarguras....
¿Crees que aun hijo/a le gusta oír de la boca de su padre todo lo que tú cuentas aquí? no, para nada... terminarías aburriéndole, hastiando y seguramente pidiéndole ý diciéndole a su madre- no quiero ir con papá- Muchas veces eso ocurre por culpa de actitudes como la tuya, que transmites a tu hijo... y a la larga pues quien condena a tu propio hijo eres tú, no un juez....
La pregunta es, solo por curiosidad: ¿Acaso pretendes que ese niño viva sin su madre, para irse contigo? ..... Y luego que ocurriría ¿ya el niño no es condenado? el vínculo entre madre-hijo nunca jamás podrá suplirlo un padre, pese a quien pese.
Saludos
apamos dijo
María, creo que te has perdido algo. Supongo que son las prisas o las horas tan tempranas a las que te dedicas al sano ejercicio de leer. Lo primero es que YO no escribo el artículo. Lo hace una respetable mujer (como tú, por lo menos en esto último) que se llama Pilar Morales. No obstante, estoy absolutamente de acuerdo con ella.
En el segundo aspecto que te pierdes es en el concepto de la "coparentalidad". Sí, ya sé, palabra larga y obtusa para estas horas. Pues lo que defendemos no es arrancar a los hijos de los brazos de sus madres (no, por dios -en minúscula intencionada-) sino que se reconozca al padre como parte fundamental en el correcto desarrollo (sea este de cualquier tipo -afectivo, físico, emocional, intelectual) del niño/a.
El planteamiento actual es que el padre es un "visitador" de sus hijos a los que "mantiene económicamente" sin ningún otro reconocimiento que no sea que llevan su apellido (conozco a muchas que si pudieran se los quitarían también).
En fin, María, lee más, reflexiona y construye tu criterio. Y si sigues sin entenderlo, es que no has leído suficiente, o que como hoy, es muy temprano.
Saludos,
El autor del blog, que no de la carta.
PGB dijo
Apoyo todas y cada una de las palabras escritas por Pilar.
María, la rabia en tus palabras lo dice todo, tanto que denota que no has entendido ni un sólo párrafo de esta carta, pero lo mas importante, tu odio no dejará nunca que comprendas que el bienestar de un hijo no es pleno si se le priva de uno de sus progenitores sin que exista un porque para hacerlo.
Hoy por hoy en un divorcio, a la figuara paterna, no se le da siquiera el beneficio de la duda, se les condena directamente privandoles de todos sus derechos y exigiendoles a cambio mil obligaciones.
Pilar, ojalá tu carta sirva para que Mario pueda compartir su infancia y vida con su padre y con su madre independientemente de la separación de estos.
ojalá "su señoría" te escuche y abra los ojos.
ojalá el mundo entero abra los ojos ante esta realidad, tan peligrosa como cualquier otra guerra si no toman cartas en el asunto ya!
Por favor, no se trata de la vida de una madre o de un padre, se trata de la vida de un hijo que está empezando, no le sentencien tan pronto. Sus padres han vivido su historia y ésta no ha salido bien, pero el hijo tiene derecho a vivir la suya propia rodeado del amor de ambos progenitores.
ojalá veamos pronto la custodia compartida funcionando, por el bien de todos y cada uno de los niños de este mundo, es algo indispensable en nuestra sociedad
PGB dijo
María, como la autora de esta carta, yo también soy mujer y defenderé siempre que esté en mi mano la custodia compartida.
apamos dijo
Gracias PGB
RC dijo
Comparto plenamente el abuso de que la Ley de Igualdad o su filosofía quiebre justamente cuando se trata de acometer situaciones de divorcio, donde la presunción de inocencia de la madre se convierte en la presunción de culpabilidad del padre, donde la custodia de los hijos se escamotea a los padres, donde las pensiones compensatorias "descompensan" a los padres... pero ciertamente lo mas doloroso es que los años de infancia de un hijo, que tiene derecho a compartirlos equitativamente entre padre y madre, le sean privados a tanto padre de buena fe, que haber haylos, y son la mayoría. P.D. Soy juez y padezco la situación en mis carnes, o sea, que bajo la toga hay un padre "víctima del sistema" (¡ironías del destino!).
apamos dijo
Lo triste, RC, es que, como juez, tengas que "sufrirlo en tus carnes" para que lo veas tan claramente.
Suerte desde la ciudadanía de a pie.
Ketty dijo
Estoy totalmente de acuerdo con el autor del blog, y por supuesto con la autora de la carta. María, no se trata de quitarle el niño a nadie, se trata de que disfrute del padre y de la madre, pero por lo que veo tu escrito, emana odio por los cuatro costados. Yo soy también mujer y no estoy, en nada de acuerdo contigo, y seguro que si preguntas a un niño que ve sólo a su madre y otro que ve a su madre y a su padre, seguro que te dice que es más feliz el segundo. El primero te dirá lo contrario porque es lo único que conoce.
Orlando dijo
Yo estoy divorciada y hemos firmado la custodia compartida. Mis hijos están 15 días conmigo y 15 días con su padre. Pienso que es lo mejor para los niños; mis hijos están felices de poder crecer viéndonos y aprendiendo de los dos por igual. Además, tanto su padre como yo, disfrutamos plenamente de ellos esas dos semanas que convivimos con los niños, prestandoles toda la atención que cuando vives siempre con ellos no les prestas por cansancio, o por falta de tiempo. Yo pienso que las madres que no quieren compartir la custodia de sus hijos con el padre de estos esconden razones puramente económicas y buscan más bien la comodidad de quedarse con el hogar familiar y una pensión económica( exceptuando por supuesto los reducidos casos en que el padre es violento con sus hijos y se aconseja no concederle la custodia). La verdad es una pena que la justicia española esté aún en la edad de piedra en este sentido... Es uná postura claramente machista. La verdad es que me avergüenza que las mujeres hayan pedido a chillidos igualdad y en esto se callen la boquita. No me gustaría nada ponerme en el lugar de un hombre....
Javier dijo
Mi querida María:
Te doy las gracias, de veras, te doy las gracias por haber sido tan sincera, por dejarnos ver lo que realmente personas como tu pensais. Solo una cosa, aprovechate, que la justicia es lenta pero no ciega y cada vez se os está viendo más el plumero.
Yo también soy un padre, divorciado, que quieren separarme de mi hijo, al que adoro como cualquier padre, solo 600 kms y sin ningun otro motivo que el que su madre disfrute de su familia. En otras palabras, otra como tu. Quien piensa en mi hijo?... pues yo que trato de impedir que se produzca esta aberración.
Insisto, gracias porque tu nos haces grandes a los padres divorciados.
No puedo desearte feliz Navidad ni nada de eso, porque la navidad es para personas de buen corazón. Tu no eres de ese grupo. Ni lo serás. CIao María
daniel dijo
No vi la nada mas que el pricipio de la carta de pilar, pero si estoy seguro que nadie puede privar el amor y sentimiento que pueda tener los niños y por sobre todo "nadie" pude juzgar, ni forjar, ni proponer UN DESTINO sobre una personita. Unicamente el niño y Dios puede elejir y TODOS deben coayudar para que el o los niños tengan un porvenir como corresponda y NO IMPUESTA por personas mayores que ni siquiera conocen situaciones REALES y que muchas veces son falsas en las presentaciones Judiciales que en definitiva son problemas de mayores y no de los niños que NO elijieron venir a este mundo y pasar lo que estan pasando
daniel dijo
En situaciones normales los niños tienen derecho a estar con los dos progenitores, salvo como digo situaciones extremas o que confirmen una falta de Moral para educarlos
Tano dijo
Esta carta y muchas como esta deberian empapelar los juzgados de España.
Gracias Maria, no he podido dejar de emocionarme al saber que realmente, en el "otro sexo" tambien hay personas que entienden lo que hemos sufrido y sufrimos los padres y los hijos de este gran pais, gobernado por mezquinos a los que solo les interesa los beneficios económicos y engordar la caja de los que mas mandan. Indistintamente del partido político que sea. No nos protegen. Pero como le dije a un juez : " Señoria, tengo un perrito faldero en casa, que es de lo mas cariñoso, besucón, meloso y hasta pesado que se pueda encontrar como perro. Llega hasta quedar extasiado con las caricias y mucho mas si son mis hijos quienes se las dan. Nunca le he visto morder a nadie, ni siquiera intentarlo y con mis hijos, bueno, es una adoración recíproca.
Un día mi hija, jugando le cogió del morro y le apretó durante un instante para enrabietarle y provocarle el juego de pelear. Como no lo conseguia, cada intento era mas largo. Así que en uno de ellos tanto la presión como el tiempo crecieron tanto que el perro como pudo, se revolvió y la pegó un pequeño mordisco. Le estaba asfisiando.
Moraleja: cuando un animal se ve en situación límite, siempre saca el instinto de supervivencia, aunque sea animal. Y eso es lo que están forzando día a día con nosotros."
Por eso digo, que ya está bien de poner la otra mejilla. Si no lo arreglan, tendremos que movilizarnos de tal manera que les pongamos en una situación muy comprometida. Preparar un plan de protesta masivo, con incursiones en televisión ( hay programas que se habren a este tipo de noticias) en radio y prensa. La justicia está para servirnos a nosotros tambien, para eso la pagamos. Un saludo.
tano dijo
Queria decir "Gracias Pilar"
tano dijo
Maria, creo que tus palabras son el pensar de la mayoria de la gente...Mayoria de la gente, que como tú vive en la España profunda. Que quiere los beneficios de una era moderna, pero sin perder los pensamientos y costumbres que te benefician de la anterior. No se si no te lo han explicado bien, pero yo creo que eres tú la que no lo quieres entender. Lógico, os va muy bien.
Aquí se trata de que todos tengamos los mismos derechos y que si una mujer quiere darle la patada a su marido, sepa que pierde la mitad de los privilegios, la mitad del patrimonio y la mitad del tiempo con sus hijos. Y que no se va a quedar en la casita tan tranquila, pagada tambien por el marido para que ella meta al querido en ella a coste del exmarido, mientras él se tiene que ir a vivir a una pensión o a casa de sus padres de 80 años, como me pasó a mí.
Y en cuanto de vinculos....no me hagas reir. Mi hijo de 14 años se ha venido a vivir conmigo, porque con su madre no podia estar. Te puedo decir que hasta ha engordado y todo de la tranquilidad, que venia seco.
LOS VINCULOS, SE TIENEN QUE REFORZAR DÍA A DÍA. NO POR DECRETO LEY, QUE ES LO QUE TU USAS. Y NO ENTRES POR AHÍ, PORQUE TE PODRIA CONTAR COSAS Y ENSEÑAR DEMANDAS Y SENTENCIAS QUE TE HARIAN CALLAR, AUNQUE LUEGO TE RIAS POR DETRÁS QUE ES LO QUE HACEIS LA GENTE COMO TÚ A COSTA DE NUESTRA SERENIDAD Y AGUANTE.
Como dices tú: saludos.
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