24 Ene 2011

LA DECISIÓN RESPONSABLE

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 24 Ene 2011 - URL Permanente

Prosigue la serie "Otra moral desde otra antropología. Repensar lo humano y revisar la ética".

Apunte 12: La decisión responsable

Buenos actitudes y buenos datos, con buena interpretación y buen consejo, ayudan a la decisión responsable. Pero nadie nos ahorrará el último paso: decidir por sí mismo en conciencia. Una decisión responsable no es lo mismo que no equivocada, sino prudente y discernida en conciencia \

Hay que evitar el exceso de obsesión por la certidumbre, que llevó en el siglo XVII al problema de los escrúpulos. De ahí se siguieron dos extremos: por una parte, el exceso de seguridad en las respuestas; y, por otra, la incapacidad para actuar en casos de incertidumbre.

Habituados hoy a la computadora, corremos el peligro de que solo aparezcan en pantalla el "sí o no", “blanco o negro”, “permitido o prohibido”.

Hay que evitar la disyuntiva y explorar alternativas:

"Hasta cierto punto sé y hasta cierto punto no sé; pero, desde unas actitudes básicas, con los debidos datos bien interpretados y la consulta de ayuda, doy el paso de pensar y decidir por mí mismo, asumiendo una dosis de provisionalidad y quedando abierto a la revisión en el futuro".

Esta postura es “analógica”, no “digital”, sin lugar para extremismos. Pero no es novedosa, si se entiende bien la tradición sobre la epiqueya, la prudencia o la sabiduría práctica, que nos hacen preguntarnos: ¿Cómo hallar el camino que mejor respete la autonomía de todas y cada una de las personas implicadas en una decisión? En vez de minusvalorar la capacidad de las otras personas para deliberar y discernir, nos estimularnos mutuamente mediante el diálogo.

Lo opuesto a esta actitud sapiencial es la absolutización. Tanto si hacemos un ídolo de los principios, como si el ídolo es la autoridad o, en el extremo opuesto, absolutizamos la situación, caemos en semejante trampa. Situacionismo, autoritarismo y legalismo serían igualmente perjudiciales.

Tres maneras desacertadas de tomar una decisión moral:

a) cuando descuidamos los principios que iluminan la situación y caemos en el situacionismo;

b) cuando descuidamos lo problemático de la situación y caemos en el legalismo de las normas o en el tradicionalismo de la mera repetición de lo que siempre se ha dicho y hecho;

c) cuando descuidamos la conciencia de las personas y cedemos al autoritarismo, que es, en realidad, una mezcla de la intransigencia en los principios y el irracionalismo de la autoridad no justificada.

( Tomado del libro La gratitud responsable, U.P. Comillas, 2004, pp.139-140).


Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

18 Dic 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA. 11: CRIATURAS CREADORAS

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 18 Dic 2010 - URL Permanente

Apunte 11: Criaturas creadoras

Para la fe en la creación, todas las cosas son criaturas: piedras, árboles o animales. Pero la creación es creación continua y el Creador crea creatividad. Las criaturas no son solamente creadas, sino creadoras, co-creadoras con la Creatividad Original en la interrelaciópn de todas las criaturas.

La creatividad-cocreadora, ya presente en el guijarro y en la ameba crece incalculablemente en la escala de la evolución. La autonomía de la persona es la autonomía de una criatura creada y creadora, en la que la creatividad ha alcanzado un nivel notable de complejidad neurológica.

Desde esta base antropológica de la autonomía, la moral autónoma (darse a sí mismo la ley, ser legislador de sí mismo) es compatible con la teonomía (responder desde el fondo de sí mismo a la ley creadora de uno mismo). Tal autonomía de criatura no contradice a la teonomía, porque es la autonomía de una criatura creada para ser creadora, su creaturalidad es esencialmente creativa.

La criatura autónoma tiene que ser original para realizar su vocación originaria llamada a la creatividad. Tal autonomía es compatible con una teonomía que no conlleva imposición autoritaria y dictatorial de una ley divina, desde fuera o desde arriba. El conocimiento de las normas ha de ser un proceso autónomo, llevado a cabo por la creatividad humana, que es, a su vez, una creatividad creada. La ética autónoma no recibe influencias exteriores en su búsqueda, pero desde una perspectiva cristiana esa búsqueda se percibe animada por el Espíritu desde dentro. La ética teológica lo explicita e invita a la creatividado en esa búsqueda.

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

11 Dic 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA.10: SIN OBSESIÓN POR DISTINGUIRSE

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 11 Dic 2010 - URL Permanente

Apunte 10: Sin obsesión por distinguirse

Cuando discuten la teología moral partidaria de una “moral “específicamente cristiana” y la teología moral partidaria de la autonomía de la moral, se atasca el debate al acentuarse la obsesión por distinguirse con una “ética desde la fe” (Glaubensethik) presuntamente monopolio exclusivo de quienes mantuviesen desde esa fe lo que llaman “específico cristiano”. Se exagera además en esa postura la heteronomía, como si fuese incompatible la autonomía con la fe.

Al producirse la impresión de que el debate es entre “autonomía“ y “heteronomía“, se hace creer que lo cristiano niega la autonomía. En definitiva, tanto el centrar el debate en la oposición autonomía-heteronomía, como en la oposición fe-razón conducen a atolladeros sin salida. Es un lastre que arrastran las teologías que no se han liberado de los dilemas medievales entre razones y fes.

Es curioso, por otra parte, que quienes insisten en preservar la especificidad cristiana, lo mismo que quienes la niegan, conectan respectivamente con dos tradiciones cristianas complementarias. Quienes afirman la especificidad conectan con la tradición del carácter motiivador cristiano de la moralidad en contexto de fe. Quienes niegan la especificidad conectan con el carácter secular de la moralidad cristiana, afirmado por la tradición de la ley natural bien entendida.

A Fuchs, que fue matizando mucho su posición y evolucionando, le preocupaba desde sus primeros escritos el diálogo con lo no cristiano. Afirmaba que “la moralidad cristiana es básicamente moralidad humana” y que “la intencionalidad cristiana es un elemento que empapa y completa la conducta categorial, pero sin determinar su contenido”. De todos modos, reconocía también que lo cristiano no solamente inspira y motiva, sino también, en algunos aspectos y momentos, puede determinar la conducta.

Fuchs ha aludido a menudo al Sermón del Monte para ejemplificar esta postura.. La moralidad del Sermón del Monte no se opone a la genuina moralidad humana, sino a lo inhumano del egoísmo, al olvido de lo humano por los humanos. No es moral inhumana o superhumana, sino ayudar a descubrir a los humanos lo humano olvidado.

Estaba reaccionando entonces Fuchs, al hablar así, contra algunos énfasis en cierta teología católica alemana del pasado siglo, que veían el Sermón del Monte como una añadidura de supererogación, o como algo sobrehumano que se añadiría a lo humano. Más bien hay que verlo como un descubrir lo que nos humaniza más.

La fe ayuda a descubrir y realizar desde dentro lo que, en vez negar nuestra autonomía, la ayuda a realizarse. En ese sentido ha hablado Fuchs de lo humanum christianum, no sobrehumano ni inhumano, oponiéndose a una especificidad que supusiese algo antihumano o sobrehumano.

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

06 Dic 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA. 9: LO HUMANO-CRISTIANO

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 06 Dic 2010 - URL Permanente

Apunte 9: Lo humano-cristiano.

En definitiva, más que un debate entre autonomías y heteronomías, el problema son las diferentes maneras de entender la autonomía. Habría que preguntar: ¿Qué clase de autonomía y de moralidad surge en el seno de comunidades configuradas por la fe?

Los dos autores emblemáticos mencionados siempre que se ponen sobre el tapete estos debates son Fuchs y Curran. Cuando ambos negaban la especificidad de la moralidad cristiana, ¿a qué se estaban oponiendo? No pretendían oponer una razón autónoma a una fe heterónoma. Ambos estaban de acuerdo en que una interioridad humana configurada por la fe es la raíz autónoma de la moralidad cristiana. Pero ambos llevaban mucho cuidado de añadir que la diferencia está en lo trascendental y no en lo categorial de los contenidos materiales de la moralidad.

A Fuchs le preocupaba la relación entre lo humano y lo cristiano. En algunos momentos habló de lo christianum humanum. Ante algunas maneras de presentar la disputa alemana entre fideistas y autonomistas, se produce la impresión de estar reviviendo la polémica entre algunos teólogos católicos y el protestantismo de Barth. Pero Fuchs y Curran querían oponerse a la postura de que la fe cristiana genera una moralidad diferente en sus contenidos de la de personas no cristianas.

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

05 Dic 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA. 8: AUTONOMÍA TEÓNOMA

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 05 Dic 2010 - URL Permanente

Apunte 8: ¿Autonomía teónoma?

Se ha intentado mediar en el debate autonomía-heteronomía hablando de “autonomía teónoma”. Pero no parece que se solucione el debate, si nos limitamos a añadir el adjetivo “teónoma” a la autonomía. En efecto, también una moralidad teónoma se puede entender de dos maneras: a) como moralidad de heteronomía religiosa; b) como moralidad de autonomía religiosa.

Ejemplos de esta segunda manera de entenderla serían el enfoque con que entiende santo Tomás la ley natural como participación en la ley eterna1 o el modo de entender la conciencia el Concilio Vaticano II. En Gaudium et spes, n. 16, la auténtica concepción de la conciencia se opone, tanto al malentendido que la confunde con un super-yo freudiano como al que la reduce a lo instintivo, caprichoso y subjetivo.

Hay una alternativa, expresada a menudo por Richard Mc Cormick en términos de “razón configurada (informed by) por la fe”. Rahner decía que la autonomía no disminuye, sino crece en la misma proporción en que aumenta la dependencia de Dios. Varios teólogos han hablado de “naturaleza configurada por la gracia”, “voluntad informada por la caridad”, “entendimiento informado por la fe”, todo ello en términos de autonomía.

1 Summa Th., I, IIae, 91, 2c

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

02 Dic 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA.7: LA LEY NATURAL DES-NATURALIZADA

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 02 Dic 2010 - URL Permanente

Apunte 7: “ley natural des-naturalizada”

Aunque no se comparta la mentalidad neo-conservadora, que se rebela contra el peligro que ella cree ver en la autonomía, será posible comprender (aunque no se lo justifique) algún condicionamiento de su reacción. La teología moral católica tenía una tradición de ley no escrita: la “así llamada ley natural” (que según como se la explique produce a veces la impresión de no ser ni natural ni ley).

Según se interprete esa tradición de una u otra manera, puede dar lugar tanto a posturas muy abiertas al diálogo como a su rechazo. Si se da una preocupación excesiva por las identidades determinadas y definidas en épocas o situaciones en que éstas peligran o son cuestionadas, no es extraño que surjan los exclusivismos, que se arrogan el monopolio de la moralidad y se creen obligados a decirle a la sociedad civil cómo hay que interpretar la presunta moralidad natural.1

Otro malentendido que ha complicado mucho el debate proviene de la insistencia en oponer una moralidad autónoma a una moralidad cristiana. Al insistirse en la oposición entre moral autónoma y fe cristiana, se produce la impresión de que se trata de un conflicto entre una moralidad basada en la razón y otra dependiente de la fe. Pero todo esa preocupación por casar razón y fe es abstracta: hay muchas razones y muchas fes, en plural...

Si a esto se junta el equívoco de identificar como heterónoma a la moral cristiana, se acrecienta más el malentendido. Se está produciendo la impresión de que, si una moral está situada en un horizonte de fe, tiene que ser necesariamente heterónoma, dependiente o, peor aún, esclavizada por una dependencia infantil con relación a la autoridad. Habría que evitar esta dicotomía entre una manera de creer y actuar heterónoma por oposición a una razón autónoma encerrada en sí misma.

Es cierto que autores nada sospechosos de caer en este malentendido, como el mismo Schüller, usan el término de “razón autónoma”,2 pero hay que tener en cuenta que están preocupados de oponerse al fundamentalismo bíblico y al autoritarismo eclesiástico. También Auer desarrolló su tesis sobre una moral autónoma frente a un magisterio eclesiástico que se arrogaba excesivamente la competencia en materias de ley natural. Distanciados de esa polémica con los autoritarismos, hay que precisar que una cosa es la relación entre el magisterio eclesiástico y la moral (de tipo exhortativo para orientar a la comunidad creyente) y otra cosa es la relación entre moralidad y fe cristiana (de tipo fundacional, ya que aquella brota y emerge de ésta como consecuencia). En uno y otro caso el significado de la autonomía tiene matices distintos.

1 N. Rigali, Moral pluralism and Christian Ethics, Louvain 13, 1988, p. 305

2 Ver B. Schüller,Autonomous Ethics Revisited”, en J. A. Selling, ed., Personalist Morals: Essays in Honor of Prof. L. Janssens, Biblioteca Ephemeridum Lovaniensium, n. 83, Leuven, 1988, 61 ss.,

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

28 Nov 2010

OTRA MORAL, DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA.6: SIN OBSESIÓN POR LA IDENTIDAD

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 28 Nov 2010 - URL Permanente

Apunte 6: Sin obsesión por la identidad.

Ante las reacciones del “pensamiento neoconservador cristiano”, muy susceptible frente a todo lo que parezca amenazar la presunta identidad propia consumada, habría que evitar la “obsesión por la identidad” que tanto parece aquejar a algunas teologías episcopales cuando predican contra supuestos ataques a la fe por parte de los que llaman “relativismos”, “laicismos” y otros “ismos” semejantes.

(Las disputas ridículas en el ambiente eclesiástico madrileño acerca de la tolerancia o rechazo al uso profiláctico del preservativo, convirtiendo la moral sexual estrecha en bandera de identidad cristiana, son una muestra de cómo una antrropología desenfocada entorpece el debate ético y el religioso en una sociedad plural).

La afirmación de la identidad no tiene por qué ir pareja con el exclusivismo; pero observan los psicólogos que el miedo a perder la identidad desencadena agresividades condenatorias.

Hay colectivos o épocas de obsesión con lo exclusivo de las identidades, de las que se hace un mito. Pero si no se obsesiona uno con losupuestamente único de la identidad, es posible reconocer características, sin que tengan por qué ser exclusivas.

Por ejemplo, el tema del perdón y el orar por los enemigos, en el sermón del monte (Mt 5-7) es claramente característico de la moralidad que se inspira en el comportamiento y enseñanza de Jesús. El que encontremos una invitación semejante en la exhortación de un budista, un jainista o un creyente israelita o islámico no le merma nada a que sea rasgo característicode identidad cristiana ese estilo de vida del sermón del monte. No hay que ponerse neevioso intentando demostrar que solo se da en nuestra identidad y no en las alteridades ese rasgo característico. Ni deja de ser católica mi lectura bíblica por el hecho de coincidr, Deo gratias, con lecturas de otras confesionalidades.

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

24 Nov 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA: 5. POLÉMICAS SOBRE AUTONOMÍA

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 24 Nov 2010 - URL Permanente

(Continúa la serie iniciada en el post del 12 de septiembre sobre la necesidad de revisar a fondo los condicionamientos antropológicos negativos que han lastrado durante mucho tiempo la moral teológica. La brecha y distancia irreconciliable entre la moral postconciliar renovada y la moral restauracionista de documentos como la encíclica Veritatis splendor se debe a que parten de antropologías diferentes ).

Apunte 5: Controversias sobre autonomía moral

La enciclopedia católica Lexikon für Theologie und Kirche de 1957-67 solo trata de autonomía jurídicamente; tiene una entrada sobre autonomismo en sentido filosófico, mostrando escepticismo hacia la Ilustración. En la edición nueva desaparece la entrada sobre autonomismo; hay una sobre autonomía en sentido filosófico, pedagógico, de ética teológica y de derecho canónico. El equivalente protestante, Religion in Geschichte und Gegenwart, Tübingen, 1956-62, 3ª ed., tiene una entrada sobre autonomía-teonomía: legalidad inmanente (eigengesetzlichkeit) en determinados dominios; no se concibe la teonomía, sin autonomía; se realiza mediante “obediencia autónoma”.

En las últimas décadas se ha debatido sobre autonomía y heteronomía dentro de la teología católica. Desde Fuchs, en 1968, hasta Curran, en 1982, o Schüller, en 1988, pasando por la obra clásica de Auer, en 1971.

Tras el Concilio Vaticano II (1962-65), se da luz verde a la renovación de la teología moral, que se venía exigiendo desde comienzos del XIX. Enseguida, ocurre la reacción de marcha atrás “restauracionista” por parte de los teólogos más conservadores. Se plantea entonces la pregunta: ¿Dónde está lo específico, único o distintivo del enfoque cristiano de la moralidad? Ya a fines de los 60 se preguntaban algunos conocidos teólogos morales, como el alemán Böckle y el norteamericano Mc Cormick, por lo propio de una ética cristiana. Fuchs, en 1968, escribe un artículo que es citado siempre como pistoletazo de salida en la carrera de estos debates. Al año siguiente, Curran, bien conocido teólogo moral norteamericano, se preguntaba si existe una ética social con distintivo cristiano.1 Ambos se preguntaban por lo característico cristiano en moral.

En 1971 se publica una obra fundamental del teólogo alemán A. Auer2: Se agudizan los debates en la segunda mitad de los setenta. La segunda edición de Auer aparece en 1989. El debate ha seguido agudizándose al enconarse la línea de los que propugnaban la llamada “moral de la fe”, como Stöeckle o Grisez. Otros autores han sugerido cambiar el planteamiento. Schüller insiste, en 1988, en lo que hay de pseudoproblema y de malentendidos semánticos y epistemológicos, tanto en este debate como en el debate paralelo sobre teleología y deontología. Rigali, en otra línea, también “disuelve” el problema en vez de resolverlo, diciendo: “hay que pasar de una mentalidad clasicista a una mentalidad de conciencia histórica y evolutiva”3 Este planteamiento de N. J. Rigali subraya que la polémica debería estar superada desde fines de los 90. “Plantearse la pregunta sobre la especificidad de la moralidad cristiana es una cuestión clasicista. Es presuponer que no hay más que una única moralidad humana basada en la naturaleza humana y preguntar por lo que añadiría la fe cristiana a ella. Una teología moral con conciencia de historicidad tiene un punto de vista completamente distinto y, por tanto, plantea preguntas completamente distintas.” Desde esta postura la cuestión queda disuelta más que resuelta. 4

También es muy iluminadora la obra de Gaziaux. En 1995 se publicó en la Universidad de Lovaina una tesis doctoral, cuyo autor contrastaba la postura de dos pensadores reconocidos en teología moral: Ph. Delhaye y J. Fuchs. E. Gaziaux, dialogando con ambos autores, reflexionaba críticamente sobre las relaciones entre fe y autonomía en teología moral.5 Tres años más tarde el mismo autor publicó, como volumen 138 de la misma colección, una segunda obra sobre el tema de la autonomía en moral, considerada como concepto clave en la encrucijada de filosofía y teología.6Es una obra que puede servir muy bien para la revisión de la autonomía. Su propuesta se resume en la cuádruple comprensión de la que él llama una autonomía a) creada, b) vocada, c) vulnerada y d) sanada.

Tanto en Rigali como en Gaziaux percibimos un estilo de hacer teología que contrasta con el que, en estos últimos veinte años, está predominando en ambientes de teología conservadora y entre algunas jerarquías eclesiásticas. El contraste entre esos dos estilos, al que también alude Diego Gracia, está en el fondo de estos debates en torno a la autonomía y es una de las causas de que el debate siga en un atolladero sin salida. Los presupuestos de ambas partes son demasiado divergentes. Como telón de fondo de esta falta de entendimiento mutuo, hay dos estilos diversos de hacer teología, confrontados en el interior de la iglesia católica actual: el de una moral de diálogo frente al de una moral de recetas.7 Los malentendidos son muchos. Se tiende a identificar heteronomía con “lo que viene completamente desde fuera” y teonomía con “lo que viene completamente desde arriba dictatorialmente”. Pero, por debajo de estas cuestiones de palabras, hay corrientes de fondo muy diversas. A veces, los mismos autores que las defienden no son conscientes de ello. La corriente de fondo que genera mayor diversidad sería la mencionada antes: la diferencia entre la mentalidad estática y la concepción evolutiva, dinámica y procesual, lo que Zubiri habría llamado “estructura dinámica de la realidad”.

1 N. Rigali, “The Distinctiveness of Christian Morality”, en Curran, ed., The Moral Challenge, Paulist Press, N. York, 1990, 74-93).)

2 A. Auer, Autonome Moral und christlicher Glaube, Dusseldorf, 1971

3 N. Rigali, art. cit.

4 N. Rigali, Moral pluralism and Christian Ethics, Louvain Studies 13, 1988, 305.

5 Morale de la foi et morale autonome, (Biblioteca Ephemeridum. Theologicarum Lovaniensium, n. 119), Leuven Univ. Press, Leuven, 1995.

6 E. Gaziaux, L´autonomie en morale: au croissement de la philosophie et de la théologie, Leuven Univ. Press, Leuven, 1998.

7 J. Masiá, Moral de interrogaciones, PPC, Madrid, 2000

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

12 Nov 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA.4.AUTONOMÍA(¿JIRIKI?)

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 12 Nov 2010 - URL Permanente

(Continúa la serie iniciada en el post del 12 de septiembre sobre la necesidad de revisar a fondo los condicionamientos antropológicos negativos que han lastrado durante mucho tiempo la moral teológica. La brecha y distancia irreconciliable entre la moral postconciliar renovada y la moral restauracionista de documentos como la encíclica Veritatis splendor, de JP II, y otros recientes de B.XVI, se debe a que parten de antropologías diferentes ).


Apunte 4: Más sobre autonomía, laica y religiosa

Es muy importante, en la discusión sobre la autonomía, articular las diversas dimensiones que convergen en esta noción. Hay que destacar dos clases de articulaciones importantes: a) Dentro de una determinada postura ética – ya sea religiosa o no lo sea-, hay que articular las creencias y las ideas –en sentido orteguiano-; hay que articular las creencias en que se está con las nuevas experiencias de vida que se van adquiriendo y los nuevos conocimientos e informaciones que se reciben. En ese proceso se da el paso de la heteronomía a la autonomía, así como el tránsito de ésta a la toma de conciencia de su carácter religado. b) Hay que articular, en el seno de una sociedad pluralista y democrática, la relación entre búsquedas éticas llevadas a cabo en contextos no religiosos y las desarrolladas desde perspectivas religiosas –sin perder de vista que ambas son búsquedas-. Por eso, es preferible no hablar de ética religiosa y ética laica, sino de búsquedas éticas, en plural, realizadas en contextos, con horizontes y desde perspectivas cosmovisionales diversas, ya sean religiosas o no religiosas.

En relación con la importancia acentuada de esta tarea de articular e integrar, veamos un ejemplo, tomado de un autor oriental, K. Nishida (1870-1945), una de las grandes figuras filosóficas del siglo XX japonés. Así, de paso, nos ayudará a caer en la cuenta de que el tema de la autonomía-heteronomía, ya sea en soteriología religiosa o en ética, tiene también sus equivalentes culturales en otras tradiciones más lejanas para nosotros.

K. Nishida es un filósofo de la religión japonés (no es monje budista, ni teólogo, ni creyente cristiano); analiza, como filósofo, la oposición entre la característica de jiriki (salvación por sí mismo) y tariki (salvación por otro), atribuídas en las interpretaciones habituales a las corrientes del budismo Zen y del budismo amidista respectivamente. Nishida critica este estereotipo. Dice que, en el fondo de la autonomía (jiriki) del Zen hay un tariki (podríamos decir, en lenguaje zubiriano, que es una autonomía religada) y, en el fondo del tariki (aparentemente heteronomía) del amidismo, descubre un jiriki más profundo. Cita, por ejemplo, la frase del monje Shinran: “Cuando digo de corazón “Amida, sálvame”, es el mismo Amida quien, desde dentro de mí, me lo está haciendo decir. Y, después de haber relativizado la oposición entre la autonomía del Zen y la heteronomía del Amidismo, Nishida acaba remitiendo a su lectura de Pablo (sobre todo las cartas a Romanos y Gálatas), para plantear la necesidad de rearticular la comprensión de la autonomía y la heteronomía, así como de ir más allá de la alternativa dicotómica en la manera de comprender la libertad humana y la fe religiosa. Hay que notar que esto lo dice en sus últimos escritos sobre filosofía de la religión.

Site Meter


Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

03 Nov 2010

OTRA MORAL DESDE OTRA ANTROPOLOGÍA. 3. AUTONOMÍA

Escrito por: juan-masia-clavel-blogger- el 03 Nov 2010 - URL Permanente

(Continúa la serie iniciada en el post del 12 de septiembre sobre la necesidad de revisar a fondo los condicionamientos antropológicos negativos que han lastrado durante mucho tiempo la moral teológica).

Apunte 3: Autonomía

Autonomía es una de las palabras clave que aparecen continuamente en los debates de ética y fe. Conviene revisar los debates que han tenido lugar dentro de la teología católica acerca de la autonomía, porque esas posturas repercuten en favorecer o dificultar la relación apropiada entre ética y religión. Esos debates siguen en un atolladero dentro de la teología, porque no se ha asimilado el cambio más radical del Concilio Vaticano II: el paso de una mentalidad estática y clasicista a una mentalidad dinámica, evolutiva y con conciencia histórica (GS, n. 5).

Este giro radical en el pensamiento se muestra en uno de los pasajes más importantes para comprender la Constitución del Concilio Vaticano II Sobre la Iglesia en el mundo actual (la que conocemos con su nombre latino de Gaudium et spes, Gozo y esperanza); es su número 5. En ese párrafo se afirma que “la humanidad está pasando ahora desde una concepción más bien estática de la realidad a otra más dinámica y evolutiva”. Al constatar este giro tan decisivo, concluye el texto conciliar reconociendo que “surge un nuevo conjunto de problemas que exige nuevos análisis y nuevas síntesis”. En ese marco se encuadra el tratamiento teológico de la autonomía de las realidades terrestres, tanto científicas como éticas.

El paso de la mentalidad estática a la dinámica no fue nada fácil durante los tres años que duró el Concilio. No es de extrañar que, en 1962, al comienzo del Concilio, los obispos reunidos estuvieran dudando entre dos posiciones opuestas, que tardaron tres años en superarse. Una mitad era partidaria de decir que la Iglesia tiene ya las respuestas y soluciones para los problemas actuales; se mantenían en la postura paternalista y partidaria de la heteronomía en ética. La otra mitad pensaba que eso es pasarse, que la Iglesia no tiene respuestas prefabricadas que aparezcan automáticamente con sólo apretar una tecla y buscar en la Biblia. Lo que la Iglesia saca de la Palabra divina es luz y fuerza para seguir caminando y buscando, en unión con el resto de la sociedad, las respuestas que aún no se han encontrado. Esta mentalidad quedaba abierta a admitir una autonomía de las realidades terrestres y de la ética, compatible con la creencia en un absoluto que convierte a la autonomía humana en una “autonomía religada”, por decirlo con la terminología de Zubiri.

Tardaron los obispos conciliares tres años en votar, por fin, por mayoría casi unánime el texto del que ahora es el número 33 de Gaudium et spes. En él se dice que “la Iglesia custodia el depósito de la Palabra de Dios, del que brotan criterios religiosos y morales; pero eso no significa que la Iglesia tenga siempre a mano la respuesta adecuada para cada cuestión” (GS 33). Al hablar así estaba el Concilio animando a un talante nuevo: caminar unidas la búsqueda ética laica y la cristiana, en vez de creer que una de ellas tiene solamente preguntas y la otra monopoliza las respuestas. Ambas caminan preguntando. Por eso afirma el Concilio que desea “unir la luz reveladora y el saber humano”. Notemos que una cosa es recibir luz reveladora y otra cosa sería disponer de soluciones reveladas para todos los problemas.

Site Meter

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

SOBRE MÍ

Juan Masiá Clavel.

Jesuita, Profesor de Ética en la Universidad Sophia (Tokyo) desde 1970, ex-Director de la Cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia Comillas,, Investigador del Centro de Estudios sobre la Paz de la Sección japonesa de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz (WCRP), en Tokyo.

Últimas entradas en mis blogs

Tags

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Amigos

  • raravis
  • xakall
  • blogviruta
  • ignacio
  • olicarfer45
  • Salvador García Bardón
  • sarkan
  • ivette-duran
  • JRC.
  • Carmen Salamanca Gallego
  • Agueda Conesa Alcaraz
  • Francisco Arias Solis
  • José Mari
  • apolvorinos

Fans

  • Eduardo Montagut Contreras
  • agora
  • f-menorca
  • hirimotu2
  • ferolicar50
  • Corto Cortés Smith
  • Simpa de JMC S.J.
  • LUIS VILLA SOBRINO DE PANCHO VILLA
  • Gregorio Garcia Alcalá
  • dumara2004
  • Vanesa Sanz
  • masvalevivo
  • José Luis Damonte Pellarolo
  • Ricardo Gonzalez