Apuntes científicos desde el MIT

22 Jun 2008

Escrito por pere-estupinya

22 Jun 2008 - Enlace

¿Espíritu de lobo o de perro?

La política inicial del Parque Nacional de Yellowstone respecto a los lobos era clara: matarlos a todos. Durante los años 30 fueron definitivamente exterminados.
Cuando el lobo fue catalogado como especie amenazada, empezó la idea de repoblar Yellowstone. En 1995, 31 ejemplares originales de Canadá se reintrodujeron en el parque. Ahora constituyen una población completamente recuperada de casi 200 individuos.
Douglas Smith es el director de este proyecto, ha estado siguiéndolos y estudiándolos durante todo este tiempo, y está considerado como uno de los principales biólogos de lobos que existen. Asistí a una charla sobre sus investigaciones, y luego pude charlar luego con él sobre el comportamiento de los lobos, estrategias grupales de caza, o papel que ejercen papel en el ecosistema. Dough asegura que lo suyo “no es un trabajo sino un estilo de vida. Estudiar lobos es una fascinación científica y personal”. Lo que más le sorprende es como cuidan y educan a las crías. “Son los mejores padres que hay. Mejores que yo mismo. Y tienen un sistema de enseñanza muy sofisticado”. Cuando le pregunté por los motivos últimos tras la preservación de los lobos en Yellowstone habló de ética: “no tenemos ningún derecho a ser la especie dominante y eliminar lo que nos moleste”, y de valor en el ecosistema: “Yellowstone ahora tiene una fauna más equilibrada. Los alces eran la especie dominante con diferencia. Con la introducción de los lobos, su número se ha reducido, y esto ha permitido el aumento de otros animales. Ahora tenemos un entorno más rico y diverso”.
La mañana con Dough estuvo muy bien. Fue un rascar donde no pica que resultó interesante.
Pero acompañar por la tarde al ranger Rick McIntyre durante su exploración diaria en busca de lobos, y escuchar algunas de sus historias acumuladas durante los 35 años que lleva siguiéndolos primero en Alaska y luego en Yellowstone, fue una experiencia memorable.
Lo que más impacta a Rick es la combinación entre extrema amistad dentro del grupo, y ferocidad con los invasores. Dice que “son como un equipo de fútbol. Forman grupos muy bien cohesionados. Se cuidan muchísimo entre ellos, cooperan con fines comunes… y defienden su territorio con gran agresividad contra otros grupos. Su mayor causa de mortalidad es entre ataques propios”.
Sus estudios están relacionados con la conducta social tan elaborada que tienen. “Esta mañana una manada aceptó a un individuo que venía de un clan diferente. Pero ese mismo grupo había matado a un intruso dos meses antes. Queremos entender por qué aceptan a algunos foráneos, y matan a otros.”
Rick observa muchas similitudes entre el comportamiento de lobos y humanos. Pero sobretodo, cuenta historias.

Historia nº1: La ternura de Wolf-21
“El lobo más famoso que tuvimos en Yellowstone se llamaba Wolf-21. Era un macho alfa enorme, el lobo más fuerte del parque. Era un cazador excelente, y podía luchar contra varios lobos a la vez. Un día, él sólo derrotó a 5 lobos que intentaban invadir su área. Pero cuando estaba con su familia y luchaba con sus hijos u otros machos del grupo, fingía que le derrotaban. Se dejaba ganar como forma de aprendizaje y cohesión social. Era encantador. No necesitaba imponer su respeto”.

Historia nº2: Rebelión en la granja
Por otra parte, varios años atrás teníamos a una hembra alfa muy agresiva con las otras hembras del grupo. Innecesariamente agresiva. Incluso con su madre, hermanas… pensamos que era porque llegó a ser una hembra alfa muy joven, y sentía cierta inseguridad en su posición. Durante muchísimo tiempo las otras se mantenía sumisas, no se revelaban contra sus ataques. Pero un día su hermana se enfrentó a ella. De golpe las otras hembras, que nunca habían mostrado ningún rechazo, se unieron al ataque y la mataron. Fue una reacción contra el poder injusto, una verdadera revolución.”

Historia nº3: ¿eres perro o lobo?
“Un lobo estaba pasando por malos momentos. No había comido en bastante tiempo, hacía frío, humedad… entonces se cruzó con un perro gordito, satisfecho, y la mar de feliz. Empezaron a hablar. El lobo le preguntó cómo era que le iba tan bien, y el perro de explicó que su amo le alimentaba cada día, le llevaba al veterinario, le daba cobijo… “es una vida muy confortable, deberías encontrar un amo que te cuide!”, recomendó el perro. “Oye, pues sí parece buena idea. Lo voy a hacer.”, contestó el deteriorado lobo... Pero entonces, vio algo alrededor del cuello del perro y le preguntó: “¿Qué es esto?”. “Es mi collar, donde mi amo engancha la cadena y me dirige por donde quiere. Forma parte del trato”. El lobo no dudó ni un instante: “Quédate con tu amo. Mi espíritu es libre. No quiero saber nada más”. Y se marchó.

¿Os sentís más perros o lobos?
Un apunte antes de contestar: Dough Smith explicaba orgulloso que la esperanza de vida de un lobo en Yellowstone es muy alta: 4 años. Uno de cada 5 lobos no supera el durísimo invierno en Montana, o las encarnizadas luchas entre grupos. Pero sí, son libres.

01 Abr 2008

Escrito por pere-estupinya

01 Abr 2008 - Enlace

Pasado y presente del Clima, por Javier Canteros

Me hizo mucha ilusión recibir un mail de Javier Canteros, excompañero en REDES y director de la fabulosa Comunidad Smart , preguntándome si accedería a publicar en este blog un texto suyo con extractos de la entrevista que realizó a un científico. “¿Por qué no?, explícame de qué se trata”. “De un paleoclimatólogo que estudia fósiles de plantas para entender el papel que ejercieron en el clima terrestre, y que critica el escepticismo sobre el cambio climático”.
No os robo más tiempo. Aquí está el artículo de Javier…
(por cierto, si alguien quiere preguntar sobre la nueva etapa de REDES , Javier estará atento a los comentarios que hagáis)

Mirar al pasado para prever el futuro, por Javier Canteros
Ayer, mientras preparaba documentación para la entrevista que Eduard Punset le hará al físico Freeman Dyson a fines de abril, leí su curiosa opinión escéptica sobre el revuelo mundial alrededor del cambio climático -a Dyson le encanta definirse como "hereje" y cuestionar los consensos-: “He estudiado los modelos climáticos y sé qué son capaces de hacer. [...] Pueden solucionar las ecuaciones de dinámica de fluidos, pero ni se acercan a describir el mundo real en el que vivimos. [...] Para un científico es mucho más sencillo sentarse en un edificio con aire acondicionado y poner a funcionar ordenadores, que coger su ropa de invierno y medir lo que está pasando realmente en los pantanos y en las nubes. Esto es por lo que los expertos en modelos climáticos acaban creyéndose sus propios modelos.”

En la foto, David Beerling no se parece a uno de esos científicos que se sientan cómodamente en su despacho con aire acondicionado para hacer correr en su súper ordenador el último modelo climático que incentivará la compra de coches híbridos, pero un poco sí lo es. Beerling es un paleoclimatólogo de la Universidad de Sheffield, Reino Unido, que, en lugar de predecir cómo será el clima terrestre en el futuro, se dedica a tratar de entender cómo fue en el pasado.

Si bien es mucho más fácil explicar el pasado que predecir el futuro, ello no significa que el trabajo de Beerling sea sencillo. Para entender el clima de hace millones de años, Beerling y sus colegas recolectan fósiles con los que elaboran teorías que luego someten a prueba mediante modelos computacionales. Si los resultados que devuelven los modelos son consistentes con la evidencia fósil, significa que la teoría no ha sido contradicha y que va por buen camino.

Beerling estuvo en el CosmoCaixa de Barcelona para explicar porqué, hace 300 millones de años, aparecieron numerosas especies de insectos gigantes como milpiés de metro y medio de longitud o libélulas de setenta y cinco centímetros de envergadura. La clave, como os podréis imaginar, está en el clima. Es lo que también explica en uno de los capítulos de "The Emerald Planet: How Plants Changed Earth's History", un libro que describe cómo las plantas modelaron el clima planetario y afectaron el camino de la evolución de la vida desde que colonizaron la tierra hace unos 500 millones de años.
Durante nuestra conversación Beerling dijo:“antes de la aparición de las plantas el clima en la Tierra era mucho más cálido, ya que había 5 veces más CO2 en la atmósfera que hoy en día. Tras la explosión evolutiva de las plantas con hojas, el dióxido de carbono bajó diez veces, una caída sin precedentes en los últimos 500 millones de años, lo que debilitó el efecto invernadero y llevó el planeta a una de sus mayores eras glaciales con hielos que llegaban prácticamente hasta los trópicos.”

El libro incluye algunas ideas que pueden resultar novedosas y sorprendentes para la gente, aunque no lo sean para los científicos. Por ejemplo: muchas personas creen que las selvas tropicales como el Amazonas son el pulmón de la Tierra. Sin embargo, "mañana puedes ir y talar todas las selvas y ello no tendría ningún efecto en la cantidad de oxígeno atmosférico", explica Beerling. Resulta que el verdadero pulmón del planeta está en las tundras heladas y en los sedimentos que se acumulan en el fondo marino.

"Las plantas producen oxígeno mediante la fotosíntesis, proceso por el cual también generan su biomasa, hojas, tallos y raíces -aclara Beerling-". Cuando las plantas mueren, numerosos animales, bacterias y hongos celebran un festín que genera la descomposición y en el que se consume el mismo oxígeno que esas plantas habían producido. "Pero una pequeña fracción de biomasa vegetal producida anualmente no sucumbe a ese destino", dice Beerling. Esa pequeña fracción de biomasa se arrastra en forma de partículas por las cuencas de los ríos hasta acumularse en sedimentos en el fondo de los mares donde no llegan a descomponerse por la falta de oxígeno. Algo parecido ocurre en las zonas árticas, donde el frío reduce la descomposición y la biomasa se hunde en la costra terrestre bajo la tundra. Sólo una centésima parte del 1% de la producción anual de biomasa escapa a la descomposición. "Parece muy poco -observa Beerling-, pero si lo sumas a lo largo de millones de años, el resultado es oxígeno que se agrega a la atmósfera."

Según las investigaciones de Beerling y otros científicos que cita en su libro, las grandes extinciones que modelaron la historia de la vida podrían explicarse como consecuencia de grandes cambios climáticos. Estas ideas cobran una dimensión de alerta cuando Beerling afirma que "el pasado es la clave para el futuro". Los mismos modelos climatológicos que sirven para explicar el pasado también pueden ser útiles para prever lo que sucederá en el futuro.

¿Cuán fiables son las predicciones?
El consenso científico general es que el clima terrestre se va a calentar; ésta fue la conclusión del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC ). La cuestión está en saber cómo ello afectará a otros factores ambientales como las precipitaciones pluviales, cuestiones vitales para la alimentación del mundo.

¿Qué es más problemático, el calentamiento en sí o la velocidad con la que sucede?
Éste es un punto muy importante. Cuando miramos al pasado y vemos otros momentos en los que hubo calentamiento global y los comparamos con la actualidad, vemos que fueron procesos muy lentos. Hace 55 millones de años, por ejemplo, hubo un evento de calentamiento global que tardó 10 mil años en consolidarse, algo muy rápido en términos de la escala temporal geológica, pero lo que sucede hoy es mucho más veloz. Quizá ese es el motivo por el cual algunos modelos no están reflejando del todo bien lo que sucede hoy ya que es mucho más rápido que cualquier cosa que haya sucedido en el pasado.

Acotación: Según algunos escépticos como Freeman Dyson, el exceso de atención en el cambio climático desvía la atención mundial sobre temas que son más importantes o urgentes como la lucha contra la pobreza, la cura de enfermedades infecciosas o la educación y salud públicas. Este es el mismo planteamiento que, hace unos años, hizo famoso a un autor danés llamado Bjørn Lomborg que escribió un libro titulado "El ecologista escéptico".

¿Qué opinas sobre las voces escépticas como la de Lomborg?
Las consecuencias climáticas del aumento del CO2 no son uniformes. A pesar de que la mayoría de los lugares se están calentando, puede haber otros que se estén enfriando. Los escépticos se basan en este tipo de cosas y, al no ver la totalidad de las evidencias, no entienden cuán dramático es el calentamiento.
El argumento de Lomborg es interesante. Él no niega el calentamiento global, pero dice que hay cuestiones más importantes desde el punto de vista económico-social. El problema está en que es muy difícil calcular el coste económico que tendrá el impacto del calentamiento global. Creo que Lomborg no tiene visión a largo plazo.

A esta altura, ya parece una actitud temeraria cuestionar la realidad del calentamiento global -ni Dyson ni Lomborg lo hacen-. Pero también es cierto, como reconoce el propio Beerling, que los modelos de cambio climático están más ajustados en relación al pasado que al futuro. Además -y esto parece ser lo único en que coinciden Beerling y Dyson- el debate sobre esta cuestión se entremezcla con las posturas políticas y las consiguientes reacciones emocionales. Por suerte, las investigaciones científicas continúan aunque una inquietud persiste: ¿no estaremos estudiando el fuego mientras se nos quema la casa?

Javier Canteros

10 Feb 2008

Escrito por pere-estupinya

10 Feb 2008 - Enlace

"Escuchando a los volcanes", por Gerardo Soto

Antes de 1968, los habitantes de Pueblo Nuevo dudaban que aquella colina atestada de vegetación fuera un volcán. Los científicos lo decían, pero ellos no lo terminaban de creer...
Pueblo Nuevo ya no existe. No queda ni un sólo vestigio de su presencia. Quedó sepultado cuando el Volcán Arenal despertó de forma inesperada y empezó a expulsar rocas incandescentes llegadas del interior de la Tierra. 70 personas fallecieron.

El volcán Arenal todavía permanece activo, y ahora presenta un aspecto muy diferente. Mientras caminábamos por su ladera, oíamos lejanas explosiones, observábamos desprendimientos, y alguno decía notar temblores, el geólogo Gerardo Soto nos exponía los estudios científicos que están realizando para entender la naturaleza y el comportamiento de éste y otros volcanes. Hablamos de los tipos que existen, caracterización de zonas activas, repercusiones en el clima, y de todo lo que hemos aprendido gracias a esta ventana a la composición y comportamiento del planeta.


La conversación sobre la historia geológica de la Tierra continuó de forma desenfadada por la noche, en el mirador del hotel desde donde cada 5-10 mintutos oíamos una explosión y observábamos algo rojizo desprenderse por la montaña que teníamos frente a nosotros. (la fotografía no es una nebulosa captada por el Hubble, sino una burda ampliación de la foto menos mala que puede captar).

“Tienes que escribir un texto donde nos expliques todo esto, y comprometerte a responder las preguntas que te hagamos”, le dije a Gerardo. Aquí os lo adjunto. No dejéis de preguntarle todo lo que os genere curiosidad sobre la vulcanología, pero también sobre la estructura, origen y evolución de nuestro planeta.

"Estudiando los volcanes de Costa Rica", por Gerardo J. Soto

Corría el año 1984 cuando, en mi último año de estudiante de Geología, por fin me pude enrolar en un estudio serio de volcanes. El vulcanólogo Andrea Borgia realizaba estudios en el volcán Arenal, en Costa Rica (foto adjunta). Con él me adentré dentro de las faldas del volcán, que había iniciado una fuerte fase explosiva tan solo un mes atrás. Desde el interior de la selva podíamos oír, no sin un poco de temor, las fuertes explosiones y el caer de los bloques a varias centenas de metros del cráter, cerca de un kilómetro de distancia de donde caminábamos. Fue mi bautizo de fuego. Auténtico, pues los bloques incandescentes se mostraban al rojo vivo, aun a la luz del día. El primer proyecto con mi participación plena como investigador fue en un estudio de amenaza volcánica de la Cordillera Volcánica Central de Costa Rica. Años después, en 1990, estaba de nuevo en el Arenal, tratando de develar los detalles de su historia, de su volcanalidad (neologismo que he acuñado para explicar la “personalidad” individual de cada volcán), de la distribución de sus productos explosivos y lavas, y finalmente poder evaluar con detalle su amenaza.

¿Por qué estudiamos los volcanes?
El trabajo es peligroso, pero también divertido. Conlleva una mezcla de adrenalina y placer. Entender el proceso volcánico implica tratar de explicar cómo se forma el magma en profundidad, cómo asciende hasta la superficie, y por qué causa erupciones explosivas y de lavas, o bien se queda en profundidad y engrosa paulatinamente la corteza. Los gases que contiene el magma son el principal motor de todo este proceso de ascenso y erupción. Estos recirculan y se reciclan desde la atmósfera a los sedimentos que se depositan en el fondo oceánico, son transportados por las placas en movimiento, se subducen en las grandes fosas oceánicas, bajan hasta unos 80 a 100 kilómetros de profundidad, ayudan a formar el magma y lo acompañan de vuelta a su salida a la atmósfera (de manera pasiva, o con explosiones como las de las fotos siguientes). Así fue como los volcanes contribuyeron a la formación de la atmósfera durante los estadios tempranos de la formación de la Tierra.

Necesitamos saber cómo funcionan los volcanes por varios motivos: para aplicarlo en los estudios de amenaza volcánica, y para desvelar los procesos que actúan el interior de la Tierra y otros planetas, pero también para utilizar la energía geotérmica en la producción de electricidad, calefacción, u otros usos menores como fuente de calor, por ejemplo en viveros de áreas frías. Muchos depósitos volcánicos alojan asimismo importantes depósitos minerales y por eso la geología volcánica también tiene un importante capítulo en la geología económica. Los suelos de origen volcánico, desarrollados a partir de depósitos con una riqueza en vidrios de relativa fácil descomposición, son una gran fuente de elementos fertilizantes. No en vano las áreas perivolcánicas han sido el asentamiento de culturas y poblados que se han dedicado a la agricultura. Los suelos han sido la fuente vital para viñedos, café, arroz…
Últimamente, los volcanes también representan un atractivo turístico para países donde esta industria está naciendo, como Costa Rica, o el sostén en otras áreas del mundo, como Japón, las islas del sur de Italia o algunos parques nacionales en las Canarias y Estados Unidos. Independientemente de entender cómo funcionan estas enormes máquinas productoras de rocas, debido a su belleza y magnanimidad los volcanes han sido una fuente enorme de inspiración para el arte plástico, la literatura -¿recuerdan “Viaje al centro de la Tierra”, de Verne?- y hasta la danza.
La comparación de los diferentes volcanes en diferentes regiones y ambientes es una necesidad. Los volcanes se comportan usualmente de formas muy diferentes, e incluso un mismo volcán varía su comportamiento en el tiempo. Los parámetros comparativos sirven para estudiar cómo los volcanes se reactivan en áreas vulnerables, y ofrecen datos de interés económico y de desarrollo. Por eso los vulcanólogos acaban siendo viajeros frecuentes en busca de la ciencia, y por qué no, la aventura.

El Arenal y los volcanes de Costa Rica
Costa Rica es un país de formación geológica joven, con rocas a lo sumo de 200 millones de años de antigüedad. Las más jóvenes son precisamente las que produce el volcán Arenal cada día desde que inició su inesperada erupción hace casi cuarenta años, en julio de 1968.
Gran parte del territorio costarricense y el de sus cercanías ha sido esculpido a lo largo de una serie de construcciones de cordilleras volcánicas y procesos tectónicos relacionados con la subducción de placas en su margen pacífico. Los edificios volcánicos actuales en Costa Rica suman apenas una decena. Nos interesa estudiar su tamaño y estructura porque nos hablan sobre su historia. Los más grandes y voluminosos en el centro del país, cerca de las áreas urbanas que alojan casi dos millones de personas, se han construido por casi un millón de años, mientras los chicos (como el Arenal o su hermano el Chato, en la foto adjunta), son apenas unos niños de sólo 7 mil años.
Las historias de estos volcanes se ha podido recopilar gracias a los depósitos de erupciones pasadas, utilizando métodos radiométricos (carbono 14, por ejemplo) o a través de restos arqueológicos prehispánicos. La investigación detectivesca sobre la distribución de tales depósitos explosivos y su frecuencia nos ha llevado a establecer mapas de peligros volcánicos, para usar en áreas de restricción y planificación alrededor de ellos.
Muchas preguntas han encontrado respuesta en Vulcanología. Pero es claro que aún quedan muchas otras en el tintero para las cuales aún tenemos respuestas inconclusas. Queremos entender los detalles de los procesos que llevan al magma a eruptar, los signos que deben ser interpretados como previos a una erupción, y modelar las áreas que pueden ser más o menos afectadas durante una erupción inminente. También queremos saber la contribución de los gases volcánicos a periodos cálidos o fríos en el pasado de la Tierra, la comparación entre el vulcanismo terrestre y el de otros cuerpos del Sistema Solar, o las relaciones entre el vulcanismo intenso y las extinciones masivas. Solo la observación científica constante nos podrá llevar a responder tales interrogantes. Nosotros trabajamos para intentar salir de la ignorancia que aún abrigamos respecto a muchos de los comportamientos de nuestro planeta.

Gerardo J. Soto

08 Feb 2008

Escrito por pere-estupinya

08 Feb 2008 - Enlace

La momentánea decepción del etanol

Algunos piensan que la apuesta estadounidense de cultivar maíz para producir etanol como combustible es un fracaso con serias repercusiones económicas.
Para otros, los biocombustibles todavía representan una prometedora alternativa a la gasolina convencional. Posiblemente ambas posturas tengan razón.

En 2007 el 20% del cultivo de maíz de US se utilizó para generar etanol. Existen más de un centenar de fábricas que el año pasado produjeron unos 6500 millones de galones. Se están construyendo 74 nuevas refinerías, el gobierno dio cuantiosas ayudas, y grandes inversores consideraron que era una excelente oportunidad de negocio. Sin embargo, las realidades económicas muestran que producir etanol a partir de cultivos de maíz es caro, poco eficiente, y ni siquiera es una medida medioambientalmente sostenible. Quizás los números cuadraban cuando hace dos años el precio del maíz estaba a menos de 2 dólares, pero ahora que sobrepasa los 4 dólares, y el precio del bioetanol se mantiene estable (no puede crecer mucho si quiere ser una alternativa viable a la gasolina), muchos reniegan del embrollo en que se han metido.
No es un ciclo nuevo: una nueva tecnología enamora a ambiciosos inversores que quieren ser los primeros en explotar sus posibilidades económicas. Se sobrereacciona, se añaden palabras como bio-, verde o ecológico para conseguir subvenciones y respaldo social, y se produce una burbuja económica con incremento desmesurado de precios y producción, que si no sale bien, la realidad se encarga de desinflar.

Más allá del escaso margen de beneficio económico que ahora supone el etanol producido a partir de maíz, hay otros factores que entorpecen todavía más su progresión. El precio de la comida ha subido como consecuencia del aumento en el coste los cereales, con lo que hay multitud de quejas de diversos sectores. Y lo más grave, no parece que el bioetanol sea el combustible ecológico que se prometió. Teniendo en cuenta las necesidades energéticas que se requieren durante el proceso completo de su elaboración, y el balance de dióxido de carbono global, no resulta más beneficioso para el medioambiente que la utilización de gasolina.

Brasil produce bioetanol a partir de caña de azúcar. El proceso es un poco más efectivo porque las plantaciones tienen mejor rendimiento y la caña mayor cantidad de azúcares para fermentar, pero no es un cultivo apropiado en Estados Unidos. Aunque algunos se resistan a confesarlo, el modelo actual que produce etanol a partir de cultivo de maíz no va a ser la panacea que se había anticipado. Con todo lo invertido seguirá utilizándose por inercia, pero su papel en el futuro será muy limitado. Su principal función será facilitar la transición a otros biocombustibles que sí serán eficientes. La gran esperanza son los “cellulosic biofuels”, generados a partir de desechos y restos de biomasa. Esta sí podría ser una tecnología razonable económicamente y con sentido medioambiental. Ya hay muchos proyectos que funcionan en el laboratorio, pero según el ingeniero químico del MIT Gregory Stephanopoulos, todavía falta solucionar varios inconvenientes para que pueda explotarse a escala industrial. Primero se debe optimizar la producción, calidad, procesamiento y distribución de enormes cantidades de biomasa para que sea rentable transportarla hasta las refinerías. Otro reto es mejorar la forma en que la biomasa se degrada en azúcares que puedan ser fermentados, y el tercero es diseñar microorganismos que transformen los azúcares en biocombustibles (no sólo bioetanol) de manera más eficiente. En estos retos trabajan ingenieros, químicos, microbiologos, agrónomos, genetistas… puliendo piezas que cuando encajen sin duda podrán llegar a sustituir una parte importante del consumo de gasolina.
Es obvio que existen otras alternativas más allá de los biocombustibles. Los coches eléctricos o híbridos ya son una realidad comercial y su presencia será cada vez más corriente, sobretodo en ciudades occidentales. En la reciente feria de Detroit han sido los protagonistas. Por su parte, el MIT muestra orgulloso su prototipo City Car , un coche eléctrico que se comparte entre usuarios y se pliega en lugares clave ocupando mucho menos espacio. También con visión más futurista investigan en coches solares , o motores de hidrógeno. Quien sabe cómo quedará equilibrado el mundo futuro sin petróleo barato. Lo que está claro es que si realmente se quiere minimizar de forma significativa las emisiones de dióxido de carbono a una escala global, no será suficiente que en los países desarrollados la gente acceda a pagar más por un coche respetuoso con el medioambiente. La tecnología emergente tiene que ser viable a gran escala y asumible por países como India o China.

Es un asunto extremadamente interesante, ya que además de la multidisciplinariedad científica que implica, también intervienen consideraciones económicas, sociales, medioambientales, y políticas. Justo por esto es un tema tan complejo, extenso, y difícil de juzgar desde una única perspectiva.
De momento sólo pretendía dar una ligera pincelada a un aspecto de la situación actual en US, como excusa para abrir el debate a todos los que queráis aportar más datos, perspectivas u opiniones.

27 Ene 2008

Escrito por pere-estupinya

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Una de vampiros

Los murciélagos son unos animales excepcionales. Son los únicos mamíferos que vuelan, y lo hacen con unas alas cuyo origen evolutivo es totalmente independiente a las de los pájaros.

También son los únicos mamíferos terrestres con ecolocalización. Delfines y ballenas poseen esta peculiar forma de orientarse, pero de nuevo se trata de un caso de convergencia evolutiva: especies muy alejadas evolutivamente han desarrollado por separado estructuras similares.

La ecolocalización es una de estas capacidades animales que desde una perspectiva humana nos parecen inconcebibles. Los murciélagos emiten sonidos y son capaces de percibir las ondas sonoras cuando rebotan en los objetos que tienen a su alrededor. A veces incluso utilizan la nariz para dirigirlas como si fuera un radar. Con ello consiguen distinguir con gran precisión distancias, tamaños, formas y movimientos de los objetos o animales que les rodean. No son ciegos, pero durante su vida nocturna la vista no es el sentido que prefieran utilizar.

La investigadora de la Estación Biológica de la Selva Ragde Sánchez nos ha deleitado con sus explicaciones sobre estos curiosos animales durante una expedición a medianoche en la que hemos observado, acariciado, oído y fotografiado a varias especies de murciélagos.

Los atrapan con redes muy finas, y no resulta demasiado difícil. Cuando uno se engancha grita pidiendo ayuda. Entonces sus solidarios compañeros acuden a socorrerlo y quedan atrapados en la red.


(aquí podéis oír los sonidos que emitía este murciélago mientras Ragde nos hablaba de su fisiología y comportamiento)

De la multitud de especies que existen, hay tres que se alimentan exclusivamente de sangre. Son los vampiros.
Resulta curioso que Drácula viviera en la región rumana de Transilvania, cuando sólo existen vampiros en el continente americano. Pero más sorprendente todavía resulta la propia biología de estos chupadores de sangre. Una vez localizada su presa, el vampiro busca una zona de la piel rica en vasos sanguíneos, los rasga con sus afilados incisivos, introduce un poderoso anestesiante y una proteína anticoagulante (ambos utilizados con fines farmacéuticos), y va chupando la sangre a medida que sale por la herida. Puede llegar a ingerir su propio peso en sangre. Cuando está harto, regresa a su guarida para digerirla y compartirla con sus compañeros que no han conseguido alimentarse. Éste es uno de los comportamientos que Ragde Sánchez destacó. Según los estudios realizados en La Selva, los vampiros son unos animales mucho más sociales de lo que se creía. Mueren si durante dos noches no comen nada, por esto se ayudan mutuamente. Se ha observado que las hembras regurgitan la sangre para ofrecerla a sus hijos, pero si es necesario, alimentan también a jóvenes con los que no tienen parentesco alguno, un comportamiento poco frecuente en la mayoría de animales.

Es cierto que los vampiros prefieren vacas o caballos, y no suelen atacar a humanos, pero cuando le pregunté a uno de nuestros guías si conocía casos de personas mordidas por vampiros, me contestó un contundente “y tanto! Yo me crié en la selva, a mi padre le mordieron varias veces, y a un compañero mío le transmitieron la rabia”. De todas formas es algo poco frecuente. Por si hay alguien sensible insisto en que sólo hay tres especies de murciélagos vampiros, y viven en el continente americano. Los otros murciélagos que atrapamos y tenéis más arriba sólo comían frutos y algunos insectos.

El último apunte que nos ofrece Ragde quizás es el más relevante. Según sus propios estudios, en la selva de Costa Rica han desaparecido el 30% de murciélagos en los últimos 10 años. Se mantienen las mismas especies, pero con un número de ejemplares mucho menor. Y no es un caso aislado. Steven Whitfield de la Universidad Internacional de Florida también ha observado una disminución del 75% en el número de anfibios en los últimos 35 años. Y 33 especies de aves han visto reducidos sus ejemplares en más del 50%. Los investigadores David y Deborah Clark llevan tres décadas investigando en esta selva, y según ellos, el calentamiento global se encuentra detrás de estas disminuciones. La temperatura nocturna del bosque tropical ha aumentado 0.43ºC en los últimos 10 años, los árboles crecen menos, y el ecosistema se resiente. No se trata de ser alarmantes, pero los inventarios de animales y plantas ponen de manifiesto que la vida en la selva está en retroceso. Según las estimaciones del matrimonio Clark, en caso que continúe este aumento de temperatura y se cumplan los pronósticos de algunos modelos sobre el calentamiento global, las consecuencias para el bosque de La Selva pueden llegar a ser muy graves.

24 Ene 2008

Escrito por pere-estupinya

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¡Esto es la selva!

Os escribo desde la selva. No, no hablo en sentido figurado. En estos momentos estoy en una estacion biológica en medio de la selva costarricense, y por fin dispongo de unos minutos y conexión a Internet para daros un primer “taste” del viaje que el Knight Fellowship ha organizado con el objetivo de analizar temas cientificos, medioambientales y de salud en un pais tropical como Costa Rica. No sabeis las ganas que tenia de escribiros, de verdad. Ni la frustración que supone hacerlo con prisas, desde un teclado sin acentos (que vergüenza…) y no poder colgar ninguna de las fotos que estoy haciendo. Lo hare mas adelante, pero no podia dejar pasar la oportunidad de escribir en pleno “Stoop Syndrome”. Anoche ya me quedé con las ganas…

Como vosotros, yo también he visto por television imagenes espectaculares de erupciones volcanicas. Pero cuando el vulcanologo Gerardo Soto nos señalo un agujero de unos 5 metros a la derecha de nuestro autobus, y nos dijo que era resultado del impacto de una roca expulsada por el volcan Arenal que teniamos a nuestra izquierda, me di cuenta de que no las habia asimilado. Miras el crater, imaginas tal objeto volando hasta el agujero, y te da igual saber si la roca pesaba 10 toneladas o 100, o si la distancia recorrida era de 2 kilometros o 20. No importa. Es algo mucho mas brutal de lo que experimentaras en tu vida cotidiana.

A continuación Gerardo comenta: “aquí estaba el pueblo que arrasó la erupción del 1968”, ese estaba te sobrecoge. No ves un pueblo destruido, ni casas quemadas, ni ningún resto que indique que allí estaba Pueblo Nuevo. Simplemente no hay nada, quedo sepultado. “Fallecieron unas 70 personas”, indica Gerardo. Pero… ¿por qué vivían allí? No lo podían prever? “El volcán estaba completamente apagado, cubierto de vegetacion. Incluso la gente del lugar creia que alli no había ningún volcán. Y lo de preverlos… en eso investigamos”. Te vas haciendo a la idea, bajas del autobús, empiezas a caminar por la ladera, y de golpe oyes un estruendo. Gerardo señala arriba y ves rocas cayendo. No son llamativos ríos rojizos de lava, pero os aseguro que la impresión producida por esa explosion se ha quedado fijada en mi memoria. Fue solo la primera. Llegas de noche a tu alojamiento, pides una cerveza “imperial” y disfrutas del perfil cónico del volcán. A los pocos segundos oyes un nuevo rugido y… wow! El íltimo regalo: Algo rojizo empieza a desprenderse. Impresionante. Dura unos instantes, pero la bellísima escena se repite cada pocos minutos. “El volcán esta activo, expulsa un metro cúbico de lava cada segundo, y crece 15 metros al año” apunta Gerardo. La ventaja de viajar con un vulcanólogo es que te ofrede una dimensión extra, complementaria a la belleza que estás percibiendo. Te explica la relacion de los volcanes con la historia de la Tierra, las investigaciones científicas que estan realizando, y sus vinculos con otros procesos geologicos y ambientales. No os lo desvelo ahora, porque me prometió que también os lo contaría a vosotros en un futuro post.

Algo parecido ocurre en la selva tropical en la que me encuentro. Disfrutas observando infinidad de pajaros diferentes y una vegetacion exuberante a la que no estas acostumbrado. Todo tipo de animales se cruzan en tu camino. Incluso te hace ilusion que un mono se mee en tu cabeza desde lo alto de un arbol mientras lo estas contemplando (no es un ejemplo ficticio). Pero la estación biológica de la Selva no es un lugar dedicado al turismo. Aquí hay toda una comunidad de científicos investigando en biodiversidad, cambio climático, conservación, etología animal, botánica, captación de carbono… con proyectos interesantísimos que espero poder compartir con vosotros lo más pronto posible. Es un lujo estar aquí. Tanto en Costa Rica, como en este blog.

28 Nov 2007

Escrito por pere-estupinya

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Las tres etapas del escepticismo sobre el cambio climático

La verdad en ciencia no es democrática (o no debería serlo), pero la inmensa mayoría de expertos sobre cambio climático ya tienen claro que el calentamiento global es un problema tremendamente grave, del que somos responsables directos, y sobretodo, que es el momento de hacer algo serio al respecto. Algunos, molestos por lo que consideran un excesivo catastrofismo cuando se habla de cambio climático, muestran posturas más moderadas en cuanto a escenarios de futuro. Esta actitud, conlleva ciertos riesgos.

John P. Holdren , director del Program on Science, Technology, and Public Policy en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard nos ofreció una interesante reflexión sobre las diferentes fases de escepticismo por las que en Estados Unidos han ido pasando aquellos –no sólo científicos- que sienten cierta aversión al calentamiento global.

Disculpadme que sea tan sintético como él ha sido en su exposición inicial. Se quedan infinidad de detalles fuera, pero podemos discutirlos en los comentarios si os apetece.

Etapas escépticas sobre el cambio climático

1ª etapa: “los científicos pueden estar equivocados”.
Hace 10 años muchos dudaban que la emisión de CO2 derivada de la actividad humana fuera la causa principal del calentamiento del planeta. Con los datos actuales, la unanimidad científica en este aspecto es prácticamente total.

2ª etapa: “los científicos exageran”
Este escepticismo es más actual. Asume que los científicos tienen razón en cuanto al origen del problema, pero cuestiona que los efectos del calentamiento global sean tan graves como ellos piensan. La controversia no está cerrada, por supuesto. Pero los nuevos estudios van sugiriendo de forma cada vez más clara que la situación es realmente preocupante.

3ª etapa: “ya es demasiado tarde para hacer algo al respecto”
Esta postura -más bien pesimista que escéptica- está cogiendo fuerza según Holdren. Los que la mantienen reconocen que las predicciones científicas son acertadas, pero opinan que llevamos demasiado tiempo maltratando el planeta como para poder solucionarlo en dos días.

Para Holdren, el gran problema de estas actitudes escépticas es que han estado ralentizando enormemente la toma de decisiones políticas. Siembran la duda, o la resignación en el tercer caso, y posponen las medidas drásticas que se deberían empezar a tomar.

De todas formas, el mensaje de John P. Holdren es positivo. Desde una posición a la que pocos tienen acceso, dice percibir un cambio de actitud más que considerable en la clase política, y asegura que los gobiernos por fin están analizando muy en serio esta problemática.
Advierte que afrontar el cambio climático es factible pero caro, muy caro (similar al coste de la guerra en Irak…).

Sintetizando de nuevo, plantea que los políticos deben empezar a decidir entre estos tres modelos de actuaciones:

• mitigación: intentar reducir el calentamiento global
Por ejemplo: un uso más eficiente de la energía, diseñar tecnologías más limpias para la quema de combustibles fósiles, utilizar en la medida de lo posible energías renovables, captación de CO2…

• adaptación: adaptarnos a los efectos del cambio climático
Por ejemplo: construir diques en zonas costeras con altas posibilidades de inundación como New Orleans

• sufrimiento: padecer las consecuencias del cambio global
Por ejemplo: desaparición de algunas especies, sequías, problemas sanitarios, despoblación de zonas costeras… o quien sabe

Sin duda tendremos un poco de cada uno de estos factores, la duda es en qué proporción. En parte está en nuestras manos: cuanta más mitigación, menos adaptación necesitaremos si queremos minimizar el sufrimiento.

A ver que pasa a partir de la semana que viene en Bali...

Pere Estupinyà

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Este blog es un volcado de reflexiones, curiosidades y enseñanzas científicas que recibo durante mis seminarios, conferencias, visitas a laboratorios y conversaciones con científicos del MIT (Massachussets Institute of Technology) y Harvard en Cambridge, EE UU donde disfruto de una Beca para periodistas científicos. Soy químico y bioquímico y llevo varios años aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después.

Pere Estupinyà

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