Escrito por pestupinya
23 Ago 2009 - Enlace
Cómo se fabrican antídotos para el veneno de serpientes
La “terciopelo” que en la imagen sujeta el técnico del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica es la serpiente que más accidentes causa en dicho país.
Si te inyecta su veneno, además de un dolor espantoso, gran hinchazón y necrosis alrededor de la mordedura, las proteínas anticoagulantes que contiene empezarán a provocar hemorragias internas que eventualmente podrían desencadenar un choque cardiovascular y causarte la muerte.
Es mucho más infrecuente, pero también podría picarte una serpiente de coral. Ellas representan la otra forma como suelen actuar los venenos de serpientes. Al igual que las cobras, su veneno está constituido por sustancias neurotóxicas que bloquean la comunicación entre nervios y músculos, induciendo parálisis en la zona afectada e incluso muerte por parada respiratoria en casos extremos.
Claro está, sólo si no te suministran uno de los sueros antiofídicos preparados en este centro creado en los años 70 para luchar contra la mordedura de serpientes en Costa Rica, que al poco tiempo empezó a abastecer a toda Centroamérica, y ahora se ha convertido en un centro de investigación y producción que exporta sus productos por todo el mundo y publica una veintena de papers científicos al año en colaboración con laboratorios de varios países (entre ellos el Instituto de Biomedicina del CSIC en Valencia)
El proceso de producción es conceptualmente sencillo: Los científicos del Instituto Clodomiro Picado extraen veneno de las serpientes que acogen en su serpentario e inyectan pequeñas dosis a algunos de los 120 caballos que tienen en su finca. Al cabo de unos días extraerán unos 6 litros de sangre por caballo y purificarán los anticuerpos que el equino ha generado contra las proteínas del veneno.
Con eso, en sus propios laboratorios prepararán sueros como el que nos muestra el subdirector del Instituto Jose Mª Gutiérrez Gutiérrez.
Si una serpiente de coral logra abrir la boca lo suficiente como para morderte e inocularte su veneno, inyectándote este suero antiofídico lograrás que los anticuerpos se enganchen a las proteínas neurotóxicas y las neutralicen.
Horas antes de escribir estas líneas desconocía cómo actuaban les venenos y cómo se producían sus antídotos. Ahora, tras seguir los consejos de la colega de La Nación Debbie Ponchner y visitar el Instituto Clodomiro Picado, me voy fascinado con la Venómica y antivenómica, y cargado con artículos científicos sobre proteómica, con los apuntes de mi exquisita charla sobre todo tipo de venenos con Jose Mª Gutiérrez, con la estrategia de la OMS para reducir las 125.000 muertes que causan las mordeduras de serpientes cada año, y con mucha más información que os transmitiré más adelante.
Este mini post era para abrir boca…

A mediados de los años 80 los bosques de la región costarricense de Monteverde albergaban a miles de sapos dorados.
El hongo crece en ambientes húmedos y a temperaturas entre 17-25ºC, por lo que diversos estudios han asociado su rápida expansión por los bosques tropicales de Centroamérica a los cambios en microclimas relacionados con el calentamiento global.
Cuando uno se enfrenta a estas investigaciones mientras camina en medio de los bosques de un ecosistema tan complejo como Monteverde, se da cuenta de lo difícil que resulta comprender el funcionamiento interno de la naturaleza y relacionar los muchos factores que intervienen en cualquier fenómeno que en ella se produzca.
justo a los pocos minutos apareció un grupo de ecólogos tomando muestras de árboles y recogiendo hojas a una altura específica para ir completando su registro de la vegetación de la zona.