Escrito por pestupinya
04 Jun 2009 - Enlace
PP-PSOE: Triste 0-0 en ciencia
Leí un artículo en The Guardian quejándose de la poca presencia que tenía la ciencia en el discurso político de los candidatos, y me pregunté qué planes debían tener respecto a ciencia –si alguno- Mayor Oreja y López Aguilar.
Dispuesto a buscar información, mi primera sorpresa fue no encontrar ninguna reflexión cuidada sobre el tema en los medios, y ni si quiera un análisis realizado por alguna sociedad científica. ¿nadie en la comunidad de investigadores había hecho un poco de presión? Vaya… a ver si el desdén por la ciencia no será culpa únicamente de los políticos?
¿dónde encontrar información entonces? Fácil: en el programa político de las candidaturas, que al fin y al cabo es donde los partidos exponen sus propuestas de manera meditada, y sin la presión de ningún cara a cara, preguntas comprometidas, temas polémicos...
Busco el del PSOE y el del PP , y temiéndome lo peor, empiezo a compararlos.
En realidad, la decepción no fue tan grande como imaginaba. Evidentemente todo muy vago, intenciones más que propuestas concretas, y poco espacio dedicado comparado con otras temáticas. Pero algunas conclusiones pude sacar.
Vaya por delante que no he seguido de cerca ni los debates ni las noticias sobre las elecciones europeas. Sólo comparo programas electorales. Si vosotros tenéis más impresiones, links, textos, y análisis que yo no haya encontrado… añadidlos en los comentarios.
Ah, y si queréis leer los programas por vosotros mismos, no son tan largos como parecen. Quitando los fragmentos en que uno y otro se dedican a criticar al partido contrario, quedan pocas páginas.
Unanimidad frente al cambio climático.
La postura del PSOE ya estaba clara. Sobre la del PP se podía tener algún recelo por la posición de su ex presi Aznar , pero en el programa ambos dejan claro que consideran el cambio climático un problema muy grave y se muestran decididos a luchar contra él.
El PP propone crear un “IVA verde, que se aplicaría a aquellos bienes y
servicios que tengan más efecto contaminante.”, y “una verdadera política energética
común que integrando todas las fuentes disponibles garantice la competencia, la
autonomía del suministro y la sostenibilidad ambiental.”
El PSOE promoverá un “acuerdo global de reducción de emisiones” para que “Europa esté dispuesta a llegar, como mínimo, al 30%, tendiendo al 40%, en el horizonte de 2020”. Wow…
¿Cómo lo van a conseguir? Vayamos al asunto de la energía
Energía: Aquí sí hay alguna diferencia
Los socialistas se declaran “plenamente conscientes de la necesidad de dar un giro hacia el color verde de nuestro sistema productivo y de nuestra forma de vida”, y dicen que “La Unión ha de asumir decididamente el reto de la sustitución, paulatina pero consistente, de la energía del carbono por las energías renovables, la eficiencia energética en industrias, agricultura, transporte, edificios públicos y construcciones residenciales, avanzar en la sustitución de la energía nuclear e incorporar las tecnologías limpias a los sistemas de generación térmica e investigación en la captura
del CO2.”
El PP sólo menciona las renovables de refilón. Y entrevé quien puede jugar un papel importante: “Promoveremos un debate en la sociedad europea y en la española basado en las evidencias científicas, ambientales y económicas sobre la
contribución de la energía nuclear (energía libre de emisiones de gases de
efecto invernadero) a la conservación del medio ambiente, a la reducción de
la dependencia energética y al crecimiento económico e impulsaremos una
eficaz política en materia de residuos.”
Además, no hablan de eliminar el uso de combustibles fósiles sino de “Impulsar iniciativas de apoyo a las plataformas de investigación europeas para el uso limpio del carbón con el fin de que la tecnología de captura y almacenamiento de CO2 entre en el mercado en 2015”. Alucinan…
Ciencia e innovación como motor económico
Nada. Si se les pregunta en persona seguro que se llenarán la boca diciendo que sí, que la investigación es importantísima… pero leyendo los programas –especialmente el del PSOE- no parece que le hayan dedicado mucho tiempo a reflexionar en serio sobre ello.
Muestran buena disposición hacia la ciencia, pero pocas medidas concretas. Es como si dijeran a los científicos: “sí, sí… ánimo!, sois el futuro! trabajad para hacer una Europa competitiva…, y pedidnos lo que necesitéis… pero hacedlo vosotros, que nosotros de esto no sabemos…”
Como digo, esto es más cierto en el caso del PSOE. Un Ctrl.-F con la palabra “ciencia” sobre su programa da como respuesta “0 resultados”. Significativo… siendo suave.
El programa del PP en cambio sí dedica un capítulo entero a las políticas de innovación, nuevas tecnologías y desarrollo de la sociedad de la información. En él proponen “que el gasto total de la Unión europea en I+D+i se incremente hasta alcanzar el objetivo del 4 por ciento del PIB comunitario en el año 2015”. Y añaden que “El objetivo principal del Partido Popular será crear un auténtico Mercado Común de la Ciencia, reforzando el Espacio Europeo de Investigación.”
Un punto interesante son las frases: “mejorar la coordinación entre los programas comunitarios y los programas nacionales evitando que en la práctica se produzcan duplicidades” y “el aumento de la productividad y la competitividad no pasa sólo por el incremento de los recursos económicos destinados a investigación. Es necesaria también una administración eficiente de los mismos, facilitar la explotación económica de los nuevos hallazgos y, sobre todo, la incorporación efectiva y generalizada de las tecnologías disponibles”. Esto se enmarca en “Nuestro segundo objetivo será mejorar la transferencia de los resultados de I+D+i a la sociedad.“ Para ello hablan de aliviar la carga administrativa a las empresas, apoyar plataformas de carácter público y privado, fomentar las PYMES, revisar el sistema de patentes…
Y ya está
Nada de educación en ciencias e ingeniería…, ni mención a áreas específicas como la biomedicina, ni a la investigación básica, ni asuntos de salud, ni genómica, ni ciencia espacial... ni los “grand challenges” del siglo XXI, que sí aparecían en el programa preelectoral específico de ciencia de Obama-Biden . No comparemos, es otra liga, y las circunstancias electorales son diferentes, pero uno no puede evitar leer la propuesta estadounidense y reconocer quien va a liderar el futuro, y quien va a seguir atascado.
A los puntos gana el PP
El resultado final que yo pondría a esta comparación de programas es un triste 0-0. El PP ha dominado, pero sin llegar a marcar ningún gol. Si fuera un combate por puntos, toca reconocer que ganaría Mayor Oreja. En el pdf de su programa por lo menos se puede leer 5 veces la palabra ciencia, por ni una sola en el socialista.
No se… puedo entender que la ciencia no forma parte de los debates, pero que tenga una presencia tan insustancial en los programas electorales… Parecen no haber asumido que no estamos hablando de conocimiento per se, sino de un motor para mejorar la sociedad en muchos, pero muchos aspectos. Entre ellos educación, cultura, salud pública, bienestar, medioambiente y como no, economía.
Insisto: este análisis es sólo en base al programa electoral. Si tenéis más links sobre tratamiento de la ciencia durante la campaña, compartámoslos a continuación.

(gráfico robado sin ninguna contemplación pero con mucho respeto del blog
Sería ingenuo pensar que los programas en política científica de los candidatos a la presidencia de EEUU lograrán influir de manera sustancial en la intención de voto de los ciudadanos norteamericanos, pero a nosotros sí nos interesa conocer sus planes en materias energéticas, de salud pública, de bioética, de exploración espacial, de educación científica, o cuáles son las prioridades en investigación de aquellos que compiten por liderar la primera potencia económica y científica del mundo.
Hay una moratoria en vigor que prohíbe por motivos medioambientales las instalaciones petrolíferas en diversos espacios naturales, incluidas fondos oceánicos y zonas costeras como el golfo de Méjico. McCain mantiene la oposición a perforar en ciertas áreas naturales (por ejemplo las reservas salvajes del Ártico), pero propone levantar la moratoria para reducir la dependencia de petróleo extranjero que tiene US, y frenar la subida de precios de la gasolina. Obama se
Hillary Clinton apuesta por la ciencia. Es el único candidato que ha impartido un discurso específico sobre política científica. Cuenta con gran parte de la red de asesores de su marido, pero se esfuerza en matizar que los retos del 2008 son diferentes a los del 2002. Propone una inversión de 50 mil millones de dólares y un plan de trabajo concreto sobre energías renovables dirigido a eliminar el 80% de las emisiones de CO2 de aquí al 2050. También pretende doblar los 30 mil millones anuales del presupuesto de los Institutos Nacionales de la Salud, y aumentar los programas de la NASA. Es la que promete más. Tanto, que algunos dudan que pueda cumplir sus propuestas. Una de sus bazas más fuertes es el prestigio de los expertos en política científica que la rodean.
Uno de los objetivos de Barack Obama también es rebajar el 80% de las emisiones hasta el 2050. Pretende invertir 150 mil millones de dólares en el desarrollo de biocombustibles, algo por lo que ha sufrido algunas críticas. Los que han trabajado con él aseguran que siempre toma sus decisiones en función de “evidencias y hechos”, y una de sus máximas es “utilizar la investigación científica para hacer política pública inteligente” Quiere doblar el presupuesto dirigido a investigación básica, mejorar el acceso de Internet en zonas remotas, e invertir 18 mil millones de dólares en educación científica. Fue valiente al anunciar que este dinero lo sacará retrasando la exploración de Marte, y el programa de la NASA que pretende enviar una nave tripulada a la luna. Defiende la investigación en células madre y la aplicación de la ciencia en los retos de salud pública.
John Edwards propone terminar con la “anticiencia” que ha practicado G.W. Bush. También incrementará los presupuestos para la investigación científica. Trabajará para conseguir una Internet universal de bajo coste, defiende sin miedo la inversión pública en células madre que incluya transferencia nuclear, y habla de un sistema de salud universal respaldado por el gobierno. En temas energéticos se opone tanto a la energía nuclear como a cualquier combustible fósil. Financiará la investigación en nuevas tecnologías solares, eólicas y biocombustibles.
Rudolph Giuliani tiene fama de pragmático y de ser un enamorado de las estadísticas. En Nueva York creó un sistema para analizar estadísticamente los crímenes de la ciudad y tomar decisiones policiales a partir de ellos. Propone diseñar nuevos modelos para temas de salud, energía y educación. Paradójicamente, se le acusa de cometer un grave error durante su campaña en la interpretación de las estadísticas sobre cáncer de próstata. En temas energéticos propone potenciar las fuentes internas de US como el carbón, energía nuclear, etanol y renovables. Opina que el calentamiento global es real, pero no tiene propuestas concretas al respecto. Se muestra abierto a la posibilidad de investigar con células madre embrionarias.
Durante un debate nacional Mike Huckabee afirmó sin reparos que él no creía en la teoría de la evolución. Se opone a la investigación con células madre embrionarias, y defiende la enseñanza de los 10 mandamientos en la escuela. Ha prometido que realizará enmiendas constitucionales para prohibir el aborto y el matrimonio homosexual. Durante su pasado político hizo una destacable labor expandiendo la cobertura de salud pública y educación entre las clases más pobres. Los temas sanitarios son importantes para él, y es un ferviente defensor de la prevención. Sí que se muestra preocupado por temas medioambientales, ya que “nuestra responsabilidad frente a Dios es ser buenos guardianes de esta Tierra”.
Para John McCain el cambio climático es, junto a la inmigración y la guerra de Irak, uno de los tres problemas más urgentes a abordar. Lo equipara a una cuestión de seguridad nacional, y considera vergonzosa la política de Bush en este aspecto. Según las personas que le han conocido, es alguien que se rodea de expertos, les escucha atentamente, y confía en su opinión. Se opone al aborto. Deja la puerta abierta a la investigación en células madre embrionarias siempre que no impliquen transferencia nuclear. En 2005 manifestó que no consideraba negativo enseñar en colegios las diferentes teorías sobre la creación del mundo, pero el año pasado dijo que “probablemente” el creacionismo no debería impartirse en las escuelas.
Mitt Romney se opone a la investigación en células madre embrionarias y duda del papel que ejercemos los humanos en el cambio climático. A pesar de eso, es un claro impulsor de la investigación científica y aprecia los beneficios que ésta aporta a la sociedad, sobre todo en cuanto a desarrollo económico. Promete incrementar el presupuesto en educación y estimular la enseñanza de matemáticas y ciencia en las escuelas, donde considera que no debe constar el diseño inteligente. La economía está muy por delante que el “controvertido “cambio climático. En temas energéticos habla de alguna iniciativa valiente y a largo plazo que signifique una revolución en nuestra era, equivalente a la llegada del hombre a la luna o el Manhattan Project.
A Fred Thompson la ciencia le interesa poco. No sabe nada de ella ni le importa. Son famosas sus metidas de pata en asuntos científicos. Según él, la reprogramación de células madre epiteliales se consiguió gracias a no investigar con células madre embrionarias. Considera que mientras no estemos seguros de por qué hay un cambio climático, no tienen sentido reducir el CO2. En un programa de radio dijo: “pocos planetas de nuestro sistema solar se están calentando. Y ni Marte ni Júpiter firmaron Kyoto”. Gracias a sus comentarios ha recibido calificativos que van desde desde “desinformado” a “ridículo”.