Escrito por pere-estupinya
08 Ago 2008 - Enlace
Obama - Ciencia - McCain
Sería ingenuo pensar que los programas en política científica de los candidatos a la presidencia de EEUU lograrán influir de manera sustancial en la intención de voto de los ciudadanos norteamericanos, pero a nosotros sí nos interesa conocer sus planes en materias energéticas, de salud pública, de bioética, de exploración espacial, de educación científica, o cuáles son las prioridades en investigación de aquellos que compiten por liderar la primera potencia económica y científica del mundo.
Conscientes de la trascendencia cada vez mayor que las decisiones políticas en materia de ciencia y tecnología supondrán para el desarrollo futuro de nuestra sociedad, a partir de hoy en este blog prestaremos atención a las posiciones que Obama y McCain mantengan sobre asuntos relacionados con CyT.
Sin ir más lejos, el pasado martes Obama rectificó su posición acerca de la exploración espacial con humanos. Obama se mostraba contrario a los planes aprobados por la administración Bush de enviar humanos a la Luna y a Marte, y había declarado que retiraría recursos económicos de este programa para invertirlos en educación. Pero durante un discurso en Florida dijo textualmente “desarrollaremos un plan para explorar el sistema solar que implique humanos y robots (…) América liderará al mundo en la exploración de la luna, Marte, y más allá”.
Estas palabras pueden significar un paso atrás en la posible reestructuración de la NASA que comentamos en este post antiguo . De todas formas, Obama también dejó caer que “debemos explotar el ingenio de la NASA para construir los aviones del futuro, y estudiar a nuestro propio planeta para poder combatir el cambio climático global”.
Primera aproximación
Tanto Obama como McCain apuestan por la ciencia, y sin duda mejorarán la tan criticada gestión en materia científica de George W Bush.
Ambos se muestran a favor de la investigación pública con células madre embrionarias, aunque McCain matiza que se deben utilizar sólo embriones sobrantes que serían destruidos igualmente, y prohibirá generar nuevos destinados exclusivamente a la investigación.
Los dos prometen aumentar la financiación del NIH en investigación médica, y extender el programa de visados H-1B que permitirá contratar a trabajadores extranjeros altamente cualificados.
El calentamiento global también es una prioridad para ambos, y han establecido objetivos para reducir significativamente la emisión de gases de efecto invernadero de aquí al 2050 (Obama promete rebajar el 80% de los niveles de 1990, y McCain el 60%).
Obama se desmarca en la educación científica. Destinará 18mil millones de dólares a mejorar el sistema de educación pública, prestando especial atención a las enseñanzas de ciencias, ingeniería y matemáticas. Lo considera una de las claves para la innovación, competitividad y futuro de Estados Unidos.
Profundizaremos en estos y otros temas en próximos posts a medida que vayan apareciendo declaraciones. Esta semana el debate se ha dirigido hacia el futuro de la energía .
El reto energético
La polémica más reciente y que mayor revuelo está causando son las perforaciones submarinas para obtener petróleo.
Hay una moratoria en vigor que prohíbe por motivos medioambientales las instalaciones petrolíferas en diversos espacios naturales, incluidas fondos oceánicos y zonas costeras como el golfo de Méjico. McCain mantiene la oposición a perforar en ciertas áreas naturales (por ejemplo las reservas salvajes del Ártico), pero propone levantar la moratoria para reducir la dependencia de petróleo extranjero que tiene US, y frenar la subida de precios de la gasolina. Obama se ha opuesto contundentemente desde el principio a tal medida, pero esta semana ha aceptado que bajo ciertas condiciones, podría contemplar abrir nuevas perforaciones submarinas.
Este asunto ha sido el más candente durante las últimas semanas, pero a priori no es el más relevante.
En tema energéticos, la apuesta de Obama es clara: destinar 150 mil millones de dólares en los próximos 10 años a la investigación en biocombustibles y energías renovables. Con ello generará 5 millones de nuevos empleos y una nueva industria energética. Se compromete a que antes de finalizar su primer mandato, el 10% de la energía consumida por US provenga de fuentes renovables. Insiste también en la necesidad de reducir el consumo eléctrico, y plantea como objetivo el 15% a finales de la próxima década.
McCain ha prometido 2mil millones anuales durante 15 años al desarrollo de las tecnologías de carbón limpias. También propone construir 45 nuevas centrales nucleares de aquí al 2030, y planear el objetivo final de 100. Obama no se muestra en contra de la energía nuclear, pero no la considera una prioridad.
McCain ha propuesto un premio de 300 millones de dólares a quien descubra una batería que permita hacer viable comercialmente los vehículos eléctricos. Este plan ha sido acogido con sarcasmo debido a que este incentivo es “poco” comparado con la cantidad de dinero que ganará quien consiga desarrollar este tipo de motor. Obama dice que se debe fomentar la investigación pública y no la privada en este tipo de avances.
Mc Cain ataca a Obama diciendo que “es fácil decir no a todo”, y llamándole “el Dr. No de la energía” por sus negativas a la nuclear, la extracción de petróleo submarino, el premio a la batería eléctrica del coche… Obama contraataca diciendo que las propuestas de McCain son “trucos baratos” que sólo conseguirán mantener nuestra adicción al petróleo 4 años más, y que no lograrán liderar América hacia una nueva generación de energías renovables.
Continuará...

Hillary Clinton apuesta por la ciencia. Es el único candidato que ha impartido un discurso específico sobre política científica. Cuenta con gran parte de la red de asesores de su marido, pero se esfuerza en matizar que los retos del 2008 son diferentes a los del 2002. Propone una inversión de 50 mil millones de dólares y un plan de trabajo concreto sobre energías renovables dirigido a eliminar el 80% de las emisiones de CO2 de aquí al 2050. También pretende doblar los 30 mil millones anuales del presupuesto de los Institutos Nacionales de la Salud, y aumentar los programas de la NASA. Es la que promete más. Tanto, que algunos dudan que pueda cumplir sus propuestas. Una de sus bazas más fuertes es el prestigio de los expertos en política científica que la rodean.
Uno de los objetivos de Barack Obama también es rebajar el 80% de las emisiones hasta el 2050. Pretende invertir 150 mil millones de dólares en el desarrollo de biocombustibles, algo por lo que ha sufrido algunas críticas. Los que han trabajado con él aseguran que siempre toma sus decisiones en función de “evidencias y hechos”, y una de sus máximas es “utilizar la investigación científica para hacer política pública inteligente” Quiere doblar el presupuesto dirigido a investigación básica, mejorar el acceso de Internet en zonas remotas, e invertir 18 mil millones de dólares en educación científica. Fue valiente al anunciar que este dinero lo sacará retrasando la exploración de Marte, y el programa de la NASA que pretende enviar una nave tripulada a la luna. Defiende la investigación en células madre y la aplicación de la ciencia en los retos de salud pública.
John Edwards propone terminar con la “anticiencia” que ha practicado G.W. Bush. También incrementará los presupuestos para la investigación científica. Trabajará para conseguir una Internet universal de bajo coste, defiende sin miedo la inversión pública en células madre que incluya transferencia nuclear, y habla de un sistema de salud universal respaldado por el gobierno. En temas energéticos se opone tanto a la energía nuclear como a cualquier combustible fósil. Financiará la investigación en nuevas tecnologías solares, eólicas y biocombustibles.
Rudolph Giuliani tiene fama de pragmático y de ser un enamorado de las estadísticas. En Nueva York creó un sistema para analizar estadísticamente los crímenes de la ciudad y tomar decisiones policiales a partir de ellos. Propone diseñar nuevos modelos para temas de salud, energía y educación. Paradójicamente, se le acusa de cometer un grave error durante su campaña en la interpretación de las estadísticas sobre cáncer de próstata. En temas energéticos propone potenciar las fuentes internas de US como el carbón, energía nuclear, etanol y renovables. Opina que el calentamiento global es real, pero no tiene propuestas concretas al respecto. Se muestra abierto a la posibilidad de investigar con células madre embrionarias.
Durante un debate nacional Mike Huckabee afirmó sin reparos que él no creía en la teoría de la evolución. Se opone a la investigación con células madre embrionarias, y defiende la enseñanza de los 10 mandamientos en la escuela. Ha prometido que realizará enmiendas constitucionales para prohibir el aborto y el matrimonio homosexual. Durante su pasado político hizo una destacable labor expandiendo la cobertura de salud pública y educación entre las clases más pobres. Los temas sanitarios son importantes para él, y es un ferviente defensor de la prevención. Sí que se muestra preocupado por temas medioambientales, ya que “nuestra responsabilidad frente a Dios es ser buenos guardianes de esta Tierra”.
Para John McCain el cambio climático es, junto a la inmigración y la guerra de Irak, uno de los tres problemas más urgentes a abordar. Lo equipara a una cuestión de seguridad nacional, y considera vergonzosa la política de Bush en este aspecto. Según las personas que le han conocido, es alguien que se rodea de expertos, les escucha atentamente, y confía en su opinión. Se opone al aborto. Deja la puerta abierta a la investigación en células madre embrionarias siempre que no impliquen transferencia nuclear. En 2005 manifestó que no consideraba negativo enseñar en colegios las diferentes teorías sobre la creación del mundo, pero el año pasado dijo que “probablemente” el creacionismo no debería impartirse en las escuelas.
Mitt Romney se opone a la investigación en células madre embrionarias y duda del papel que ejercemos los humanos en el cambio climático. A pesar de eso, es un claro impulsor de la investigación científica y aprecia los beneficios que ésta aporta a la sociedad, sobre todo en cuanto a desarrollo económico. Promete incrementar el presupuesto en educación y estimular la enseñanza de matemáticas y ciencia en las escuelas, donde considera que no debe constar el diseño inteligente. La economía está muy por delante que el “controvertido “cambio climático. En temas energéticos habla de alguna iniciativa valiente y a largo plazo que signifique una revolución en nuestra era, equivalente a la llegada del hombre a la luna o el Manhattan Project.
A Fred Thompson la ciencia le interesa poco. No sabe nada de ella ni le importa. Son famosas sus metidas de pata en asuntos científicos. Según él, la reprogramación de células madre epiteliales se consiguió gracias a no investigar con células madre embrionarias. Considera que mientras no estemos seguros de por qué hay un cambio climático, no tienen sentido reducir el CO2. En un programa de radio dijo: “pocos planetas de nuestro sistema solar se están calentando. Y ni Marte ni Júpiter firmaron Kyoto”. Gracias a sus comentarios ha recibido calificativos que van desde desde “desinformado” a “ridículo”.