Apuntes científicos desde el MIT

Hay 2 artículos con el tag engaño en el blog Apuntes científicos desde el MIT. Otros artículos en La Comunidad clasificados con engaño

Escrito por pere-estupinya

30 Oct 2008 - Enlace

La mitad de los médicos encuestados en US receta placebos

¿os parecería ético que el médico os recetara pastillas inactivas diciendo que son un medicamento real, confiando que la sugestión mejorara vuestro estado de salud?

Al final de este artículo , los investigadores de la Harvard Medical School y del departamento de Bioética del NIH dejan muy claro que no se puede extrapolar a otras disciplinas médicas, pero de los 679 reumatólogos y especialistas en medicina interna que contestaron su encuesta, la mitad de ellos reconoció dar placebos a sus pacientes de manera habitual.

Las sustancias más utilizadas eran analgésicos (41%) y vitaminas (38%), unos pocos recetaban píldoras salinas o de azúcar, y hasta el 13% daba antibióticos.

El 86% los solía presentar a sus pacientes como un medicamento que les iba a ayudar, el 9% como un fármaco sin efectos conocidos para su enfermedad, y sólo el 5% confesaba que les estaba recetando un placebo.

Un placebo es una sustancia que el enfermo se toma creyendo que es una medicina, pero que no tiene ninguna actividad terapéutica relacionada con la dolencia que pretende tratar. A pesar de ello, la sugestión crea un “efecto placebo” que hace mejorar los síntomas del paciente.

La existencia tanto del efecto placebo como del nocebo (empeoramiento por creer que algo inocuo te va a provocar un daño) está harto demostrada. En los ensayos médicos diseñados para comprobar la eficiencia de un fármaco, a una parte de los participantes se les da el medicamento, y a la otra algo parecido pero sin el principio activo. Justamente, porque se observó que si a una parte de enfermos les das el placebo y a la otra nada de nada, los que creen haber sido medicados evolucionan significativamente mejor.

Pero el efecto placebo sólo funciona si estás engañado, si realmente crees que te estás tomando un fármaco que te va a curar. Esta triquiñuela no es reprochable en un estudio clínico, pero ¿y en las consultas con pacientes de verdad?
Segín el artículo del British Medical Journal, el 62% de los 679 reumatólogos y médicos internistas encuestados (disciplinas que suelen tratar enfermos crónicos y con abundantes dolores) opinó que sí era una práctica éticamente aceptable.
¿estáis de acuerdo? ¿os parecería correcto que si un médico no dispone de una opción mejor, os mintiera por vuestro bien?

Es curioso que desde la medicina convencional tan a menudo se critiquen –y muchas veces con razón- ciertas prácticas alternativas diciendo que son una estafa porque los efectos positivos no son más que residuos de un efecto placebo temporal, y este estudio demuestre que tantos médicos recurren a este mismo engaño.

Sería bueno que si tenéis amigos médicos les enviarais este post para que nos dieran su opinión. Yo ayer pregunté a un par de amigos (ambos llevan poco tiempo ejerciendo), y uno me dijo que nunca había recetado un placebo, y el otro que tampoco, pero que no lo descartaba y que sí conocía compañeros que lo hacían.

Escrito por pere-estupinya

14 Oct 2008 - Enlace

Superstición y conspiraciones imaginarias ante la pérdida de control

Observad detenidamente estas dos imágenes. ¿veis alguna figura oculta en ellas?
En la de la derecha seguro que sí, pero… ¿y en la izquierda?
Buscad unos segundos…


Otra pregunta: ¿qué tal estáis hoy? tranquilos? todo controlado? ¿O tenéis aquella sensación de que algo se os escapa? Quizás no lográis sacaros el trabajo de encima, o estáis preocupados por el comportamiento desconcertante de vuestro hij@, o andáis metidos en algún lío ajeno a vuestra responsabilidad, u os notáis decaídos o enfermizos y no sabéis porqué… ¿hay algo que os desasosiega sin que podáis hacer nada al respecto?

No pretendo despistaros. En la foto de la izquierda no hay ninguna imagen escondida, pero según un estudio publicado la semana pasada en Science , si estás viviendo una situación angustiosa que se escapa a vuestro control tenéis más posibilidades de encontrar patrones ocultos en ella.

Los investigadores Jennifer Whitson y Adam Galinsky han comprobado que cuando la incertidumbre y la falta de control nos inquieta, inconscientemente buscamos reestablecer cierto orden a nuestro alrededor y estamos más predispuestos a relacionar hechos inconexos, imaginar conspiraciones en nuestro entorno laboral, encontrar siluetas en imágenes borrosas, o dejarnos llevar por rituales y supersticiones.

Que las necesidades influencian nuestra percepción es obvio y estaba demostrado empíricamente desde hace tiempo (los niños de clases pobres sobreestiman el tamaño de las monedas comparados con los adinerados, y si estás hambriento verás más fácilmente comida en fotografías ambiguas).
También se sabía que las conductas supersticiosas y engaños de la percepción aumentan en un entorno concreto cuando desearías tener más dominio sobre él: los paracaidistas distinguen más formas en las nubes antes del salto que cuando miran al cielo desde tierra firme, los estudiantes de primer año de un MBA idean más teorías conspirativas que los de segundo año, las tribus indígenas que pescan en condiciones más peligrosas siguen más rituales, y está bien documentado que en tiempos de crisis económicas las supersticiones crecen, y los inversores suelen ver más patrones en los gráficos de evolución de la bolsa.
Pero la investigación de Jennifer Whitson y Adam Galinsky ha demostrado que esta “búsqueda de una relación coherente y con significado entre una serie de estímulos azarosos e inconexos para restablecer la sensación de control” va más allá de los hechos claramente relacionados entre sí. Nuestra tendencia a percibir mecanismos misteriosos actuando en secreto aumenta de manera general.

En un primer experimento, los científicos indujeron una situación de incertidumbre y pérdida de control en la mitad de un grupo de voluntarios, y a todos les mostraron 24 imágenes como las que habéis visto al inicio del post. En 12 de ellas no había ninguna figura camuflada, pero los individuos con control mermado distinguieron más formas ocultas que el resto de participantes.
En otro experimento, a la mitad les hicieron rememorar experiencias personales en que hubieran sufrido un descontrol absoluto (un accidente causado por otros, o la enfermedad de un familiar), y a la otra situaciones relajadas en que todo estaba bajo control. A continuación les presentaron escenarios con eventos aparentemente independientes (como tocar madera antes de que se aprobara una decisión durante una reunión). El primer grupo tuvo mayor tendencia a asociar ambos hechos, indicando que sólo el hecho de revivir experiencias de falta de control ya inducía a una conducta supersticiosa.
Creer que unos calcetines determinados te procuran buena suerte es inofensivo, pero también se observó un incremento de temores en entornos inocuos y siniestras teorías conspirativas, como por ejemplo imaginar artimañas ocultas entre compañeros de trabajo que desembocaron en la promoción o exclusión de uno de ellos.

Los investigadores hicieron 4 experimentos más con los que concluyeron que experimentar pérdida de control induce a la búsqueda de explicaciones y a la percepción de patrones imaginarios con los que reducir nuestra sensación de incertidumbre y poder volver a un estado predecible sobre el que tengamos cierto dominio.

Superstición es una palabra con claras connotaciones negativas, algo a desterrar y ser sustituido por explicaciones más racionales a los hechos, pero el artículo le otorga un interesante valor adaptativo.
Durante una situación de falta de control la toma de decisiones no es óptima, pero si logramos reducir la ansiedad imaginando vínculos inexistentes en nuestro entorno, quizás entonces ganemos confianza y podamos actuar de manera más cabal.
Por tanto, si habéis observado una imagen en la fotografía de la izquierda, podéis continuar realizando vuestro ritual favorito para tranquilizaros, pero al mismo tiempo sed conscientes que esa elucubración sobre el complot que está tramando ese colega del que no os fiáis tiene bastantes posibilidades de ser un mecanismo de defensa imaginario, un efecto secundario de algo que nos preocupa y quizás ni tan sólo guarde relación directa en ello.

Pere Estupinya

Avatar de Pere Estupinya

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después.
Ahora continúa desde Washington DC buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.
Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.

Pere Estupinya

Amigos

  • saracarolina84
  • angel-ortiz
  • jsebastia
  • Iván Carmona García
  • Emma Laura Rubio Ballesteros
  • Manuel Martínez Alvado
  • emilio-odon
  • gustrada1
  • Lucía Angélica FOLINO
  • Pilar Rodriguez-Castillos
  • susanapdp
  • alb-blog96
  • glhoria
  • ernesto-0022
  • Miguel Medina
  • J R C.
  • Grupo 4º C/4ºB Francisco Gutiérrez, Felipe Arenas, Luismi Gutiérrez, J. Anton
  • veritas
  • sediciones
  • dponcetaylor
  • luis-quevedo

Twitter

    Suscríbete

    Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

    Buscar

    Fans