Escrito por pestupinya
14 Feb 2009 - Enlace
7 eslabones perdidos de la evolución
El gran problema que tenía Charles Darwin cuando publicó “El origen de las especies por selección natural” era no poder demostrarla con fósiles de animales extintos que explicaran el paso de los peces a los anfibios, de los reptiles a los pájaros, o de los mamíferos terrestres a las ballenas.
Con motivo del 200 aniversario del nacimiento de Darwin, la revista National Geographic ha seleccionado los 7 fósiles que muestran las transiciones entre especies más relevantes hallados desde la publicación de su teoría de la evolución.
Tiktaalik
El pez que se preparó para colonizar la Tierra.
El Tiktaalik tenía branquias y escamas como cualquier otro pez, pero también algunas características de los futuros animales terrestres: un cuello flexible, costillas, pulmones primitivos; y sus aletas se habían convertido en extremidades con articulaciones y una especie de dedos que le permitía soportar su peso y caminar fuera del agua.
Un fósil de hace 375 millones de años que fue descubierto en 2004 en el Ártico canadiense representa el eslabón entre los peces y los primeros anfibios que se adentraron en el mundo terrestre.
Archaeopteryx
Un dinosaurio al que le salieron alas
En los últimos 20 años se han encontrado varios fósiles que demuestran que los pájaros descienden directamente de los dinosaurios, pero el primer resto fósil que lo sugirió fue éste encontrado en 1861, sólo dos años después de la publicación del Origen de las especies, y que fue utilizado reiteradamente como defensa de la teoría de Darwin.
Los huesos datados en 150 millones de años pertenecían a un animal idéntico a los dinosaurios, pero con cola, pelvis, articulaciones y brazos alados muy parecidos a los pájaros actuales.
Amphistium
El pez plano bizco
Una de las características de los peces planos modernos es que tienen los ojos asimétricos. Estos peces nadan como de lado, y sus ojos están desplazados hacia la parte de su cara que queda arriba (foto).
Pero todos los fósiles antiguos de peces planos que se habían encontrado hasta el momento tenían los ojos simétricos a ambos lados de la cabeza. Esta falta de ejemplares intermedios era uno de los argumentos utilizados por los partidarios del diseño inteligente para refutar la teoría de la evolución, asegurando que los ojos no pueden cambiar de posición de la noche a la mañana. Cuando en el 2008 se encontró el Amphistium de hace 50 millones de años, cuyos ojos estaban a medio camino entre la posición actual y la de los peces planos más primitivos, los creacionistas empezaron a buscar otros “argumentos”…
Ambulocetus
El mamífero que regresó a los océanos
La transformación progresiva de los mamíferos terrestres a las modernas ballenas es una de las transiciones más bonitas de la historia de la evolución. Hay varias especies intermedias, pero el fósil de Ambulocetus descubierto en Pakistan en 1992 quizás es el más representativo. Se trata de un cuadrúpedo que vivió hace 50 millones de años con una cabeza muy similar a la de las ballenas, y cuyas palmas de manos y pies ya estaban adaptadas para nadar dentro del agua.
Darwin propuso que los osos podían ser los mamíferos que empezaron a surcar los mares hasta convertirse en ballenas, pero análisis genéticos recientes sugieren que sus antepasados fueron una especie de hipopótamos primitivos.
El niño de Turkana
En 1984 cerca del lago Turkana en Kenia se encontró el esqueleto de un niño cuyo cuerpo tenía una proporción parecida a la nuestra actual, pero su cabeza considerablemente más pequeña. Era un ejemplar de los homo ergaster que vivieron hace 1.6 millones de años. Para los expertos el niño de Turkana es quizás el fósil más intermedio en la evolución de la especie humana, ya que las especies de hominidos más antiguas se podrían considerar primates que caminan erguidos, y las posteriores son ya claramente muy próximos a nuestros ancestros directos.
Eohippus
El primer caballo
Cuando Darwin presentó su teoría de la evolución no pudo acompañarla con ejemplos claros de fósiles en los que se visualizara la transición de una especie a otra. Junto con el dinosaurio alado, el Eohippus (actualmente denominado Hyracotherium) descubierto en 1867 en el sur de Estados Unidos significó la primera gran prueba que respaldaba su teoría, ya que claramente se trataba de un eslabón entre algo parecido a un zorro y los caballos actuales.
Thrinaxodon
Medio reptil, medio mamífero
El Thrinaxodon vivió durante el período Triásico hace 245 millones de años, y es uno de los muchos ejemplos de especies con características mixtas de reptiles y mamíferos.
Todavía mantenía escamas y las hembras ponían huevos, pero ya poseía los bigotes exclusivos de los mamíferos, sangre caliente, y se cree que pelo corporal.
Para algunos científicos representa el estadio intermedio más representativo entre estos dos grandes grupos.

El experimento empieza con dos monos en sendas jaulas contiguas. Uno de ellos tiene acceso a una palanca con la que acerca a la vez una galleta para él y otra para su compañero.
individuo pasivo, el que tiene el control se enfada y no realiza ninguna acción.
Sin embargo, realizar una acción que suponga un coste para nosotros sin que eso implique ninguna recompensa, es algo que no encaja en los esquemas de la selección natural.
Cuando le dije a
Posiblemente el principal exponente de este acercamiento a la moralidad desde la metodología científica es Marc Hauser, profesor de psicología en la Universidad de Harvard y autor del libro “Moral Minds” (Mentes Morales: la naturaleza de lo correcto y lo incorrecto).
Me resulta imposible describir en un formato blog lo que dieron de si los intensos 40 minutos que tengo grabados, ni exponer sus estudios y múltiples ejemplos en una longitud de texto que no aburra al que no sienta un especial interés por el tema. Para abordar este complejo asunto se necesita un libro como el de Hauser, o al menos un extenso
Los murciélagos son unos animales excepcionales. Son los únicos mamíferos que vuelan, y lo hacen con unas alas cuyo origen evolutivo es totalmente independiente a las de los pájaros.
Una vez localizada su presa, el vampiro busca una zona de la piel rica en vasos sanguíneos, los rasga con sus afilados incisivos, introduce un poderoso anestesiante y una proteína anticoagulante (ambos utilizados con fines farmacéuticos), y va chupando la sangre a medida que sale por la herida. Puede llegar a ingerir su propio peso en sangre. Cuando está harto, regresa a su guarida para digerirla y compartirla con sus compañeros que no han conseguido alimentarse. Éste es uno de los comportamientos que Ragde Sánchez destacó. Según los estudios realizados en La Selva, los vampiros son unos animales mucho más sociales de lo que se creía. Mueren si durante dos noches no comen nada, por esto se ayudan mutuamente. Se ha observado que las hembras regurgitan la sangre para ofrecerla a sus hijos, pero si es necesario, alimentan también a jóvenes con los que no tienen parentesco alguno, un comportamiento poco frecuente en la mayoría de animales.
De todas formas, es un tema muy vivo en US. Hay libros, artículos, webs, candidatos presidenciales que no creen tener un ancestro común con los otros primates, y aparece en las conversaciones a la menor oportunidad. Sin ir más lejos, el martes asistí a la presentación del libro “La mente en los mercados” de Michael Shermer, editor de la revista Skeptic y fundador de la Sociedad Escéptica que denuncia la pseudociencia y las explicaciones sobrenaturales. Su libro versaba sobre psicología en el mundo de la economía, pero durante la mitad de la charla habló sólo de creacionismo.

Aquí es donde se centró la conversación entre Edward Wilson y