Escrito por pestupinya
08 Jul 2009 - Enlace
Vida extraterrestre en el baño de un astrofísico, por Brunosan
Al astrofísico Bruno le conocimos hace unos posts cuando nos explicó sus investigaciones sobre el Sol en el Naval Research Laboratory de Washington DC.
Hace unos días me invitó a una fiesta en su casa, y mientras me explicaba lo último en cosmología y porqué el muy freak tenía un póster del Universo situado estratégicamente al lado de su inodoro, llegó Martin.
Tras unos segundos Martin, que no tiene formación científica alguna pero sí mucho interés, empezó a exclamar maravillas sobre lo interesante que le resultaba la ciencia, y que le encantaría saber mucho más sobre el Universo.
“Pues pregunta…” dijo Bruno.
“¿hay ovnis y extraterrestes entre nosotros?” contestó Martin…
No pude contener la risa al ver los ojos como platos del pobre Bruno… quien tras reponerse del shock contestó: “vida extraterrestre, e inteligente, es muy posible que sí haya. Pero muy lejos como para contactar con nosotros”.
Yo añadí: “Y no sólo debemos jugar con el factor distancia, sino también con el tiempo. Sería una gran casualidad que en los miles de millones de años de existencia del Universo vivieran justamente en este insignificante momento en que nosotros podríamos reconocerlos… Quizás sí hubo vida tecnológicamente más avanzada que la nuestra hace miles de millones de años, y ya se ha extinguido…”
“De eso no estoy tan seguro”, replicó Bruno. “Primero se tuvieron que formar las estrellas, fusionar los elementos químicos en su interior, esparcirse por el espacio, encontrarse en planetas, crear vida, dejar que evolucione… todo este proceso requiere un tiempo, la vida no puedo haberse formado tan y tan pronto…”
Espantamos a Martin, y convencí a Bruno Sánchez Andrade Nuño para que fuera otro fichaje del post, y que nos transmita periódicamente los ultimísimos avances y reflexiones en el campo de la cosmología en la sección “Apuntes astrofísicos desde el planeta Brunosan”.
Pero en su primera intervención… debería responder la pregunta sobre los extraterrestres, que es la que interesa a una gran parte de la población, y de paso si es posible cuando es lo más pronto que pudiera haber existido vida en algún rincón de ese Universo que Bruno tenía colgado de la pared de su baño…

Vida extraterrestre en el lavabo, por Bruno Sánchez Andrande Nuño
¿Podría una vida extraterrestre con miles de millones de años de ventaja tecnológica contactarnos? Esa fue la pregunta de Pere.
La respuesta que posiblemente daría un científico, redondeado al sí o no, es… no. No es esperable que nos vayan a contactar seres extraterrestres inteligentes. Hablar de estos temas involucra muchas ramas de la ciencia, con argumentos muy delicados y, en ningún caso, escalas fácilmente tratables. Incluso para aquellos que podamos entender mejor algunas de esas ramas involucradas, nos resulta difícil tener una idea global clara. Además, la obstinada tendencia social a lo pseudocientífico, magufadas o mitos urbanos ha convertido este tema en algo tabú, donde el optimista queda encasillado rápidamente en creyente de ovnis.
En este post intentaré dar una visión general de este problema, reconociendo su importancia y la fuente del optimismo que mucho tenemos de que sí existe vida extraterrestre, y de hecho puede que ésta sea inteligente. El optimismo no es un argumento científico pero, como trataré de argumentar los eslabones de la cadena lógica son muy holgados y dan mucho margen a la interpretación.
Creando los ingredientes de la vida
La física estelar puede aportar su grano de arena en este sentido. Para formar vida se necesita tener elementos atómicos (Oxígeno, Nitrógeno, Hierro, ... ) y éstos sabemos que se crean en el interior de las estrellas. Son las "cenizas" de la combustión estelar. Por tanto, hacen falta al menos una o dos generaciones de estrellas para tener suficientes materiales. Éstos además han de colapsar en tierras sólidas al abrigo de una estrella tranquila.
Después del Big Bang, hace 13 mil millones de años, hicieron falta unos 100 millones de años para que el universo se tranquilizara y permitiera a las primeras estrellas encenderse. Las estrellas duran típicamente entre mil millones y 10 mil millones de años, tras los cuales las nubes de elementos han de colapsar de nuevo para crear nuevos soles y, quizás una de cada 10, planetas. Este colapso puede durar unos diez millones de años. Además, estos planetas han de estar a una distancia cómoda, "habitable".
Como se puede ver, esta secuencia de sucesos sigue un curioso patrón, que se repetirá la mayoría de las suposiciones para llegar a la comunicación con vida inteligente extraterrestre. En todos ellos hay una incertidumbre o rango de valores. Cada paso puede requerir menos tiempo que la misma incertidumbre del paso anterior. Los optimistas pueden esperar un mensaje de vida inteligente en cualquier momento antes que los pesimistas piensan siquiera tener la generación de estrellas que crea los elementos.
De la tierra yerma a la vida espacial
Los ingredientes de la vida pueden estar colocados en el sitio correcto en el momento correcto. Lo que hace falta para que de ahí surja la vida, inteligente o no, es terreno desconocido. Existen varios experimentos y métodos propuestos, pero ninguno ha sido concluyente. Lo que si parece claro es que en nuestro caso no tardó mucho tiempo. Desde el punto de vista de la evolución de un planeta, nuestra Tierra no había acabado de aposentarse en un equilibrio cuando las primeras formas de vidas surgieron. Desde éstas al estado actual han pasado 4 mil millones de años. Durante este progreso el ritmo de la evolución ha sido cada vez más rápido . En esta carrera de improbabilidades mirar hacia el futuro es prometedor. Al Sol le quedan otros 4 mil millones de años de fase tranquila. ¿A dónde llegaremos entonces? En términos sociales nuestra carrera espacial ha sido un parpadeo. En términos evolutivos, los homo sapiens se volvieron inteligentes hace un momento. En términos estelares, el Sol no ha cambiado nada desde que la vida apareció en una mota de polvo (la Tierra) perdida en la distancia. En términos galácticos el Sol es una estrella del montón, de la tercera generación, que no ha acabado siquiera de dar su vigésima vuelta alrededor del centro galáctico.
La Universalidad de las cosas naturales
En esta minúscula mota de polvo que rodea al ordinario Sol nos preguntamos cómo de especiales somos. Sea como fuere, aquí en la Tierra rigen las mismas leyes naturales que en cualquier otro sitio. Y parece que existen millones de estas mismas motas de polvo. Esas mismas leyes pueden haber sido favorables en otro lugar, a cierta distancia de nosotros.
Hace unos años, el optimista Carl Sagan estimó que la distancia media entre "vecinos" es de 10.000 años luz. Aún en este caso enviar un simple pulso de luz, la máxima velocidad posible, tardaría este tiempo en llegar. Para entonces esa sociedad habría avanzado igualmente 10.000 largos años. El receptor, si está escuchando, habría de entenderlo y poder responder con suficiente potencia, y otros tantos años después, recibiría la respuesta. Todo esto suponiendo que ambos interlocutores sean de hecho capaces de desarrollar a tiempo la inteligencia de entender el mensaje.
La fuente de mi parcial optimismo parte de estas ideas. Si la improbabilidad concediere una oportunidad a la inteligencia, el resto es sólo cuestión de tiempo, muy poco tiempo en escalas geológicas. Tiempo para evolucionar, como nosotros. Tiempo para preguntarse por el Universo, como nosotros. Para descubrir las mismas leyes y las mismas galaxias. Otros nombres y otras unidades, pero las estrellas de su cielo se verán igual de intrigantes. Aventurarse, como nosotros ya hacemos, a buscar otros planetas. No lo veo descabellado. Nosotros ya hemos descubierto más de 300 planetas fuera del sistema solar. De hecho, ya somos incluso capaces de detectar la composición, temperatura y distribución de las atmósferas de algunos de ellos.
¿Hay vecinos en nuestra galaxia?
No parece imposible pensar que haya vida, ahora mismo, en algún otro lugar en nuestra misma galaxia. Y apurando el optimismo, que ésta pudiera haber evolucionado ya hacia la inteligencia. Este "ya" es en términos estelares, es decir con unos cuantos millones de años de incertidumbre. El rango que Carl Sagan estimaba la distancia entre vecinos es mucho menor que esto, por tanto no es imposible que vayamos a detectar vida "ahora". Desafortunadamente ese ahora es demasiado grande en términos humanos o sociales para que tenga algo de sentido práctico para nosotros. En última instancia, una vez obtenida la civilización inteligente, cabe preguntarnos cuánto puede durar ésta. En nuestro caso no hace ni 100 años que sabemos de la inmensidad del Universo y ya vemos que estamos poniendo nuestro propio planeta en peligro. Escenarios globales de mutua destrucción bélica, cambios climático, pandemias, ... Ser optimista respecto a la vida inteligente extraterrestre implica que la humanidad, como paradigma, pueda celebrar un lejano millardo de edad.
Platillos volantes y portales temporales
Para jugar a este juego de vida extraterrestre, inteligente o no, tenemos que poner ciertas normas. No sabemos si otras formas de vida son posibles, si se nos escapa alguna ley que permita viajes galácticos, o si existen agujeros espaciotemporales. El tiempo dirá qué maravillas, para nosotros impensables, nos descubrirán los científicos en los siglos venideros. De momento, juguemos con la reglas que conocemos, el resto no es más que ciencia ficción. Obviamente esto incluye pensar que seres verdes vienen a esta mota de polvo del Sistema Solar a abducir granjeros en mitad de la noche o construir casas en la Luna.
Y todo esto vino a cuento de un póster sobre el Universo que tengo puesto en la pared del baño, a modo de lectura para momentos de reflexión…

Si os preguntaran cuál es el diámetro de la supernova que veis en la imagen… ¿os atreveríais a dar un orden de magnitud? Por ejemplo: ¿Cuál sería su tamaño en relación a nuestro sistema solar?
Dos días después fui al
Esta imagen de la supernova
Esta Galaxia llamada
Quizás no se trate de una fotografía tan espectacular, pero esta
Esta imagen fue la primera gran
Al ver la siguiente imagen uno de mis amigos me dijo: “esta me suena, pero es un dibujo, no?”. Realmente lo parece. Sin embargo, es quizás la imagen más famosa del Hubble. Se llama los pilares de la creación, porque muestra una gigantesca nube de polvo en cuyo contorno se están formando estrellas y sistemas solares completos.