Escrito por pere-estupinya
18 Sep 2008 - Enlace
Pérdida de biodiversidad por capricho




Dicen que una imagen vale más que mil palabras… éste no será el caso más extremo de pérdida de biodiversidad causada por la actividad humana, pero quizás pocos resultan tan flagrantes y fáciles de ilustrar.
Las fotografías forman parte de un artículo del Smithsonian Magazine dedicado a los océanos . En él se cita una nueva disciplina llamada Ecología Marina Histórica, que utiliza imágenes como las anteriores, recortes de periódicos, e incluso menús de restaurantes para intentar averiguar datos sobre el pasado de los ecosistemas marinos, algo mucho más complicado que en los terrestres.
En el estudio que se realizó a partir de los archivos de la biblioteca pública de Key West (Florida) se comprobó que en esa zona del Golfo de Méjico había menos peces, eran más pequeños, y varias especies habían desaparecido.
Si los turistas dejaran de pescar podrían pasar dos cosas: que con el tiempo el ecosistema se reestableciera, o que ya estuviera tan dañado que nunca volviera a recuperar las especies que en él habitaban.
La verdad, quizás lo que ocurra en este caso concreto no es lo más relevante. Hay situaciones mucho más dramáticas de pérdidas irreparables como son los valiosísimos arrecifes de coral.
En la misma revista se narra la expedición científica a Kiribati , un conjunto de islas del Pacífico donde quedaba uno de los pocos arrecifes de coral todavía inexplorados. Los biólogos marinos explican que la diversidad de especies que encontraron era abrumadora, muchísimo mayor de lo que pensaban que podía llegar a existir.
El descubrimiento reflejó de nuevo el enorme daño que estamos causando a los arrecifes de coral, y la necesidad urgente de preservar esos delicados paraísos naturales.
Este año el archipiélago de las Islas Phoenix en Kiribati se ha convertido en el área marina protegida más extensa del mundo.
De nuevo una imagen vale más que mil palabras… En medio de las negociaciones, cuando los científicos mostraron fotografías submarinas a las autoridades locales, se ve que el ministro de pesca dijo “No teníamos ni idea que había tanta vida allí abajo”.
