Apuntes científicos desde el MIT

Hay 3 artículos con el tag new york times en el blog Apuntes científicos desde el MIT. Otros artículos en La Comunidad clasificados con new york times

Escrito por pere-estupinya

28 Oct 2008 - Enlace

Evolución de la infidelidad

Si fueras infiel a tu pareja, ¿se lo confesarías a un investigador?
Parece una pregunta inocente, pero como refleja un artículo hoy en el New York Times , su respuesta puede explicar la diversidad de cifras barajadas cuando se habla de infidelidad.

Los autores de un estudio realizado en EEUU con 4884 mujeres casadas observaron que cuando la encuesta se realizaba cara a cara, sólo el 1% reconocía haber engañado a su marido durante el último año, mientras que si se rellenaban cuestionarios anónimos vía ordenador, el porcentaje ascendía al 6%.
Por otra parte se ha observado que los datos estadísticos obtenidos en encuestas de revistas o sitios web suelen estar inflados, ya que la participación voluntaria conduce a una mayor respuesta por parte de l@s que sí han sido infieles.

Entonces, ¿de qué fuente nos podemos fiar? Según el artículo del NYT los datos más seguros son los que lleva recogiendo desde 1972 la Encuesta Social General . Sus resultados indican que en un año determinado el 12 % de los hombres casados y el 7% de las mujeres ha sido infiel a su pareja.
Considerando la relación completa, en 1991 el 20% de hombres y el 5% de las mujeres mayores de 60 años confesaban haber sido infieles alguna vez a lo largo de su matrimonio, mientras que el 2006 los porcentajes subían al 28% y al 15% respectivamente.

El incremento general no es tan inesperado, pero un análisis más meticuloso realizado por el Dr. David Atkins de la Universidad de Washington muestra que el perfil de los infieles sí ha evolucionado de manera curiosa: la infidelidad está aumentando claramente entre personas mayores y en las parejas jóvenes. De hecho, las mujeres jóvenes están a punto de atrapar a sus maridos en índice de adulterios.

Los autores apuntan que las razones del considerable aumento de infidelidades en la tercera edad, especialmente en hombres, puede ser debido a la mejora general de la salud y la existencia de remedios contra la disfunción sexual.
En el caso concreto de las mujeres jóvenes aparece cierta incertidumbre, sobre todo cuando se tiene en cuenta el dato sobre la omisión en las encuestas con que se abría el post: ¿es este aumento de la infidelidad entre mujeres real o sólo una consecuencia de tener actualmente menos reparos en confesarlo a los investigadores?
Exista o no una distorsión en las encuestas, según los resultados del estudio del Dr. Atkins parece que los cambios culturales y socioeconómicos están equiparando a hombres y mujeres también en tendencia a la infidelidad.

Escrito por pere-estupinya

15 Sep 2008 - Enlace

Fiesta pija para recolectar ADN

Son las 19:30 de la tarde. Estoy en un autobús que por 25 dólares me llevará de Nueva York a Washington DC. Las 4 horas que dura el viaje dan de sobra para leer el New York Times de este domingo 14 de septiembre. Voy sorteando las noticias sobre Sarah Palin… e incluso alcanzo el suplemento de “Estilo”; ¡Sorpresa! En plena portada de un suplemento de moda de toda una edición de domingo del New York Times aparece una noticia sobre una recolecta de ADN. No es broma, la compañía 23andMe ha organizado una fiesta para que los invitados de la alta sociedad neoyorquina puedan escupir en un recipiente y un mes después recibir un informe genético personal sobre el origen de sus antepasados, predisposición a ciertas enfermedades comunes, y detalles curiosos como si tu cuerpo metaboliza rápido la cafeína o no. En total son 89 los marcadores genéticos asociados a diferentes rasgos relacionados con la salud que esta compañía fundada por Linda Avey y Anne Wojcicki está rastreando. Aunque ellas reconocen que la información obtenida todavía no es tremendamente relevante y más bien se trata bien de un divertimento, entre los invitados a la fiesta el artículo del NYT transcribe frases del estilo “Si mi marido tuviera un gen que hiciera peligrar seriamente a mi hijo en el parto quizás adoptaríamos”, “quiero averiguar porqué tengo pecas”, “me hizo extremadamente feliz saber que tenía pocas posibilidades de obesidad” (Ivanka Trump , hija de Donald Trump), “me tranquilizó saber que un gen asociado al corazón venía de mi madre, que tiene 99 años; mi padre murió a los 67 de un ataque cardíaco”, “en principio no cortaría con un novio aunque descubriera que no somos compatibles genéticamente, pero depende de lo que salga”.
Es la tercera vez que mencionamos esta compañía en el blog (1 , 2 ). Estuve a punto de hacerlo la semana pasada cuando leí que 23andMe había rebajado la tarifa de sus análisis a 399 dólares (280 euros), un precio asequible por la mayoría de bolsillos. Pero que los tests de ADN se expandan por los suplementos de moda en medio de noticias de zapatos, matrimonios, o búsqueda de tu ligue en google , merece sin lugar a duda posponer el post que tenía preparado para hoy y trasnochar un poco a cambio. Me atrevo a aventurar que estas navidades más de uno regalará análisis genéticos.
Como decíamos en diciembre del 2007 “El futuro ha llegado ”.
En ese momento no me inspiré en los intereses comerciales de una compañía como 23andMe, sino en las palabras recibidas directamente de un genetista como Eric Lander , director del Broad Institute del MIT y posible futuro premio Nobel. La síntesis del razonamiento esgrimido en ese post era: Hace unos pocos años los chips de ADN bajaron radicalmente de precio. Esto facilitó sobremanera los estudios en busca de marcas genéticas que predispongan o protejan frente a trastornos de la salud. Gracias a ello, en los últimos 2 años se han encontrado muchísimos polimorfismos genéticos asociados a enfermedades comunes. Ahora ya empieza a tener sentido utilizar estos mismos chips baratos para cotejar los genes que pueden influir en tu predisposición a la diabetes, obesidad, enfermedad coronaria, cáncer… o si se quiere, tendencia genética a la infidelidad .
Dentro de un tiempo el médico te hará esos análisis de manera rutinaria junto al colesterol, niveles de azúcar, presión arterial u otros factores de riesgo, pero en estos momentos ahora se están avanzando compañías como Navigenetics , DeCODEme , o 23andMe. Esta última además, utilizando estrategias de expansión muy elaboradas, como la fiesta en Nueva York, o las plataformas de redes sociales que están promoviendo en Internet para predispuestos a la soriasis, o el grupo de metabolizadotes lentos de cafeína, o la comunidad del gen ACTN3 mutado.
Los beneficios que nos puede aportar conocer la información escrita en nuestros genes son y serán abismales, pero todo indica que estamos en las vísperas de una moda en que se mezclarán intereses comerciales con desconocimiento a la hora de interpretarla. Frases como las anteriores de los invitados a la fiesta y noticias como la del gen de la infidelidad indican que todo el mundo va a exagerar el valor de esta información genética, y que será necesario mucha divulgación para entender qué significa realmente tener un 15% más posibilidades de sufrir enfermedad coronaria, o comportamiento infiel , y el peso relativo de este riesgo comparado con fumar, o estar a disgusto con tu pareja.

Escrito por pere-estupinya

13 Abr 2008 - Enlace

Puertas, cabras, coches y sinsentido común

Muy bueno, muy bueno, muy bueno…
Ideal para la sección “Ciencia de fin de semana”!
Aunque aviso de posibles efectos secundarios: confusión inicial, aha moment desmesurado, y dudas sobre volver a utilizar el sentido común para la solución lógica de problemas.

Imaginaos que estáis en un concurso de televisión. El presentador os muestra 3 puertas cerradas, diciéndote que una esconde un coche, y detrás de las otras dos hay una cabra en cada una. Te llevarás el premio oculto en la puerta que elijas.
Escoges una al azar. Pero antes de desvelar su contenido, el presentador abre una de las dos puertas restantes y te muestra una cabra. A continuación te pregunta: ¿Quieres cambiar tu elección?
Congelemos el tiempo en ese preciso momento. ¿Importa realmente cambiar de puerta o no? La lógica te dice que es como si la elección empezara de cero otra vez. La puerta abierta ya no existe, tienes en frente dos puertas cerradas, una esconde un coche y la otra una cabra: 50% de posibilidades cada una. Correcto? No!!!!! Si cambias, tendrás más posibilidades de ganar. ¿¿¿Cómo??? ¿Por qué? Hay 2 puertas…, da igual cuál me quede… Noooooo!!!! Tienes que cambiar!!!
Antes de empezar a escribir comentarios diciendo que me he vuelto idiota, dejad que me explique.

El concurso descrito existía de verdad, se llamaba “Let’s make a Deal” (hagamos un trato). Su presentador era Monty Hall, y desde su emisión el dilema que os he citado se conoce como “Monty Hall Problem”
Leí un artículo sobre él en la sección de ciencia del New York Times el martes pasado. No me quedó muy claro, pero acabo de descubrir que en su web tienen una aplicación para tú mismo jugar todas las veces que quieras, cambiar o no cambiar puertas, y ver cómo afecta al resultado final.
Me he pasado más de 10 minutos repitiendo el experimento. Tras escoger una puerta, se abre una de las otras dos mostrándote una cabra. Entonces te dan la oportunidad de cambiar tu elección inicial. Lo he hecho en 70 ocasiones y me he llevado el coche el 68% de las veces. Las otras 70 que no he cambiado de puerta, sólo he ganado el 36% de ocasiones. Repetidlo vosotros si no os lo creéis.

A los que continuéis leyendo: La explicación es tremendamente lógica, y sorprende más, cuanto más escépticos seáis. Quizás por eso a mi me ha impactado. Ready?
Imaginaos que el coche se esconde en la puerta A, y analicemos qué ocurre cuando cambias de puerta, y cuando no cambias:

- No cambias: si inicialmente escoges A, ganas. Si escoges B o C, pierdes. La probabilidad de llevarte el coche es del 33%. Obvio.

- Cambias: Si inicialmente escoges A, pierdes. Si escoges B o C, ganas. La probabilidad de ganar es del 66%. Absolutamente irrefutable.

El truco que nos puede pasar desapercibido es que cuando el presentador tiene que abrir una puerta para mostrar una cabra, si no has acertado sólo tiene una opción. Está afectando a las posibilidades futuras. ¿No es sorprendente? Si yo hubiera participado en el concurso antes de leer esto, mi lógica me habría dicho que no importaba cambiar o no. Incluso hubiera argumentado que era un planteamiento absurdo! Ahora mi cerebro está completamente convencido de lo contrario. Fantástico…

Buscando información acabo de ver que el “Monty Hall Problem” es más viejo que ir a pie. Disculpad aquellos que ya lo conocíais, pero a mi me ha producido tanta sorpresa, que no quería dejar de citarlo como curiosidad de “ciencia de fin de semana”.
¿O no lo es?... porque si es algo ya tan visto, oído y leído…

¿Por qué aparece en el New York Times?
Resulta que según el estudio publicado por un economista de la universidad de Yale, el Monty Hall Problem sugiere que una de la asunciones básicas de las investigaciones en psicología sobre la toma de decisiones, la “disonancia cognitiva”, es errónea.
La disonancia cognitiva vendría a ser lo siguiente: Cuando escoges entre dos opciones, inconscientemente rebajas el valor del objeto rechazado. Es decir: te muestran tres regalos X, Y y Z sobre los que a priori no tienes ninguna preferencia. En principio para ti tienen el mismo valor y te da igual cuál quedarte. Entonces te piden que escojas entre X y Z. Aunque sea al tuntún, el que rechaces perderá un poco de interés. Si eliges X, cuando luego te hagan escoger entre Z o Y, es mucho más probable que te quedes Y, porque Z ya lo habías desestimado. Hace más de 50 años que los psicólogos tienen en cuenta esta disonancia cognitiva en los estudios sobre toma de decisiones. Pero según el artículo de Keith Chen , este efecto influye mucho menos de lo que se ha estado considerando. Algunos de sus estudios, y ejemplos de razonamiento con el Monty Hall Problem, demuestran que hay otros motivos por los que cambiar de elección.

No lo he leído en profundidad, pero la verdad es que el estudio de Yale no parece algo revolucionario que merezca aparecer en la versión impresa del NYT, más bien el autor del artículo lo utiliza como excusa para explicar algo tan curioso como el Monty Hall Problem… Pues si lo hace el NYT, yo también me lo permito.

Pere Estupinya

Avatar de Pere Estupinya

Este Blog empezó gracias a una beca para periodistas científicos en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) en Boston, donde pasé un año aprendiendo ciencia con el objetivo de contarla después.
Ahora continúa desde Washington DC buscando reflexiones científicas en otras instituciones, laboratorios, conferencias, y conversando con cualquier investigador que se preste a compartir su conocimiento.
Soy químico, bioquímico, y un omnívoro de la ciencia, que ya lleva cierto tiempo contándola como excusa para poder aprenderla.

Pere Estupinya

Amigos

  • saracarolina84
  • angel-ortiz
  • jsebastia
  • Iván Carmona García
  • Emma Laura Rubio Ballesteros
  • Manuel Martínez Alvado
  • emilio-odon
  • gustrada1
  • Lucía Angélica FOLINO
  • Pilar Rodriguez-Castillos
  • susanapdp
  • alb-blog96
  • glhoria
  • ernesto-0022
  • Miguel Medina
  • J R C.
  • Grupo 4º C/4ºB Francisco Gutiérrez, Felipe Arenas, Luismi Gutiérrez, J. Anton
  • veritas
  • sediciones
  • dponcetaylor
  • luis-quevedo

Twitter

    Suscríbete

    Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

    Buscar

    Fans