Escrito por pere-estupinya
02 Oct 2008 - Enlace
El ADN de oso de McCain
Durante el debate del pasado viernes McCain repitió por enésima vez que es absurdo gastarse 3 millones de dólares analizando el ADN de los osos de Montana. ¿tendrá razón?
En tiempos de crisis y ajustes económicos… ¿sufrirán algunas áreas de la ciencia serios recortes presupuestarios?
Quizás porque lo vi con amigos, pizza y cervezas, el tostón de debate entre Obama y McCain me recordó el primer partido de una eliminatoria entre dos equipos grandes. Esperas mucho del enfrentamiento, pero ves que salen a jugar comedidos, más preocupados de no encajar ningún gol que de adelantarse en el marcador. Saben que todo se decidirá en el partido de vuelta.
Obama salía como favorito. A medida que avanzaba el choque empezó a controlar el balón y a aproximarse a la portería contraria, pero no llegó a rematar con peligro. El resultado final fue un triste cero a cero.
En estos partidos insulsos cada seguidor interpreta las jugadas aisladas a su conveniencia para discrepar sobre quien mereció la victoria. Yo me fijé en las menciones a la ciencia. Pocas y ya conocidas : Las 45 nucleares de McCain, las renovables de Obama, la preocupación común sobre el cambio climático, la determinación de Obama (con mirada firme a cámara incluida) de invertir en mejorar la educación en ciencia y tecnología… y el chascarrillo de McCain sobre el malgasto de 3 millones de dólares investigando el ADN de los osos.
Uno de los puntos más populares de la política económica de McCain es recortar la enorme cantidad de gastos innecesarios que el gobierno paga con dinero del contribuyente, y el estudio genético de los grizzlis de Montana es uno de los ejemplos a los que ha recurrido decenas de ocasiones en los últimos años. Dos reflexiones:
1- Nos cuesta horrores manejar cifras grandes, y McCain lo sabe. Si no, no se atrevería a mencionar un proyecto de 3 millones de dólares cuando están debatiendo un plan de rescate a los mercados financieros de 700.000.
2-Si McCain repite y repite estas quejas burlonas sobre el ADN de los osos es porque debe percibir una reacción positiva cuando lo explica, una especie de “claro, claro…”. Esto implicaría que mucha gente opina que estudios científicos como éste no son imprescindibles, se pueden posponer sin problema hasta que pase la crisis y el bienestar económico nos permita saber en detalle algo "tan superfluo" como el número de osos que hay en un parque natural, o el ciclo reproductor de la estrella de mar.
Da la casualidad que el pasado junio, después de visitar Yellowstone crucé Montana hacia el norte hasta llegar al impresionante Glacial National Park, donde se está realizando el ahora famoso estudio criticado por McCain.
Allí tuve la oportunidad de entrevistar a uno de los guardas de osos del parque, pero ni lo que me contó sobre su comportamiento, ni sobre los escasos ataques de los que tanto te alarman al entrar al parque (en la tienda venden repelente de osos y hay gran cantidad de libros acerca de cómo reaccionar ante un encuentro fortuito), ni el propio estudio de ADN me motivó en ese momento a escribir un post.
El principal objetivo del estudio genético es “simplemente” saber cuántos osos hay, contarlos. En lugar de sobrevolar el parque con helicópteros o enviar expertos a identificar el oso con la oreja torcida, la hembra con la marca en el costado, ese que tiene una herida en el ojo… dejan una especie de alambres esparcidos por el parque donde se engancha pelo de oso. Con la raíz de ese pelo pueden identificar los diferentes osos del parque y saber cuantos hay. El estudio todavía no ha terminado, pero resultados preliminares indican que hay bastantes más ejemplares de los que se creía. Los investigadores argumentan que sí es muy importante conocer la cantidad de osos que existen, y que con el ADN podrán conocer datos de gran relevancia para su protección, como el grado de consanguinidad. Además las cámaras instaladas por el parque permiten estudiar su comportamiento, y si este método de recuento funciona podrá ser utilizado en otros emplazamientos con diferentes animales.

Dejando a los osos de lado, esta noche Biden y Palin se enfrentan en el debate entre vicepresidentes. A priori se prevé goleada, pero para ello Biden debe atacar fuerte y aprovechar los puntos débiles del rival. Lo tendrá difícil para escoger, pero a mi me encantaría que la ciencia formara parte de su estrategia. Preguntarle a Sarah Palin (quien podría ser presidenta del país más poderoso del mundo si ganara McCain y su edad -72 años actualmente- en cierto momento le impidiera gobernar) si cree que los humanos coexistieron con los dinosaurios podría ser una muy buena oportunidad de marcar. Aunque en este país… para muchos quizás esto no contaría como gol.
De nuevo no puedo resistirme a terminar mostrándoos una foto tomada durante el viaje por Montana, un estado fronterizo con Canadá y que en invierno está ininterrumpidamente nevado por varios meses. De hecho, en la tercera semana de junio todavía había carreteras cerradas en el Glacial National Park. Pues bien, al final no vi ningún oso, pero me encontré… camellos! En serio, os lo prometo, no me preguntéis que hacían decenas de ellos en Montana, pero no hay truco. Tomamos esta fotografía al pasar por un pequeño pueblo en medio de la nada, cuando de repente vimos una granja que en lugar de bisontes tenía camellos. Surrealista. Aparentemente estaban tan desubicados como ciertos posibles presidentes.

La plataforma
“No puede quedar ninguna duda de que las actividades humanas están influyendo el clima global y tenemos que reaccionar rápido y de manera efectiva. Debemos diseñar tecnologías que nos permitan el crecimiento y la prosperidad económica, y al mismo tiempo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al 80% de los niveles del 1990 de aquí al 2050. El liderazgo de US es esencial, pero las soluciones requieren que todo el mundo contribuya. Crearé un Foro Energético Global formado por el G8 más Brasil, China, India, México y Sudáfrica centrado exclusivamente en aspectos medioambientales y energéticos”
Ahora esperamos ansiosos el turno de McCain, sobre todo para ver cómo le influencian las ideas de su nueva compañera Sarah Palin, que en el pasado
Sería ingenuo pensar que los programas en política científica de los candidatos a la presidencia de EEUU lograrán influir de manera sustancial en la intención de voto de los ciudadanos norteamericanos, pero a nosotros sí nos interesa conocer sus planes en materias energéticas, de salud pública, de bioética, de exploración espacial, de educación científica, o cuáles son las prioridades en investigación de aquellos que compiten por liderar la primera potencia económica y científica del mundo.
Hay una moratoria en vigor que prohíbe por motivos medioambientales las instalaciones petrolíferas en diversos espacios naturales, incluidas fondos oceánicos y zonas costeras como el golfo de Méjico. McCain mantiene la oposición a perforar en ciertas áreas naturales (por ejemplo las reservas salvajes del Ártico), pero propone levantar la moratoria para reducir la dependencia de petróleo extranjero que tiene US, y frenar la subida de precios de la gasolina. Obama se
Escollos dentro de la ciencia
Hillary Clinton apuesta por la ciencia. Es el único candidato que ha impartido un discurso específico sobre política científica. Cuenta con gran parte de la red de asesores de su marido, pero se esfuerza en matizar que los retos del 2008 son diferentes a los del 2002. Propone una inversión de 50 mil millones de dólares y un plan de trabajo concreto sobre energías renovables dirigido a eliminar el 80% de las emisiones de CO2 de aquí al 2050. También pretende doblar los 30 mil millones anuales del presupuesto de los Institutos Nacionales de la Salud, y aumentar los programas de la NASA. Es la que promete más. Tanto, que algunos dudan que pueda cumplir sus propuestas. Una de sus bazas más fuertes es el prestigio de los expertos en política científica que la rodean.
Uno de los objetivos de Barack Obama también es rebajar el 80% de las emisiones hasta el 2050. Pretende invertir 150 mil millones de dólares en el desarrollo de biocombustibles, algo por lo que ha sufrido algunas críticas. Los que han trabajado con él aseguran que siempre toma sus decisiones en función de “evidencias y hechos”, y una de sus máximas es “utilizar la investigación científica para hacer política pública inteligente” Quiere doblar el presupuesto dirigido a investigación básica, mejorar el acceso de Internet en zonas remotas, e invertir 18 mil millones de dólares en educación científica. Fue valiente al anunciar que este dinero lo sacará retrasando la exploración de Marte, y el programa de la NASA que pretende enviar una nave tripulada a la luna. Defiende la investigación en células madre y la aplicación de la ciencia en los retos de salud pública.
John Edwards propone terminar con la “anticiencia” que ha practicado G.W. Bush. También incrementará los presupuestos para la investigación científica. Trabajará para conseguir una Internet universal de bajo coste, defiende sin miedo la inversión pública en células madre que incluya transferencia nuclear, y habla de un sistema de salud universal respaldado por el gobierno. En temas energéticos se opone tanto a la energía nuclear como a cualquier combustible fósil. Financiará la investigación en nuevas tecnologías solares, eólicas y biocombustibles.
Rudolph Giuliani tiene fama de pragmático y de ser un enamorado de las estadísticas. En Nueva York creó un sistema para analizar estadísticamente los crímenes de la ciudad y tomar decisiones policiales a partir de ellos. Propone diseñar nuevos modelos para temas de salud, energía y educación. Paradójicamente, se le acusa de cometer un grave error durante su campaña en la interpretación de las estadísticas sobre cáncer de próstata. En temas energéticos propone potenciar las fuentes internas de US como el carbón, energía nuclear, etanol y renovables. Opina que el calentamiento global es real, pero no tiene propuestas concretas al respecto. Se muestra abierto a la posibilidad de investigar con células madre embrionarias.
Durante un debate nacional Mike Huckabee afirmó sin reparos que él no creía en la teoría de la evolución. Se opone a la investigación con células madre embrionarias, y defiende la enseñanza de los 10 mandamientos en la escuela. Ha prometido que realizará enmiendas constitucionales para prohibir el aborto y el matrimonio homosexual. Durante su pasado político hizo una destacable labor expandiendo la cobertura de salud pública y educación entre las clases más pobres. Los temas sanitarios son importantes para él, y es un ferviente defensor de la prevención. Sí que se muestra preocupado por temas medioambientales, ya que “nuestra responsabilidad frente a Dios es ser buenos guardianes de esta Tierra”.
Para John McCain el cambio climático es, junto a la inmigración y la guerra de Irak, uno de los tres problemas más urgentes a abordar. Lo equipara a una cuestión de seguridad nacional, y considera vergonzosa la política de Bush en este aspecto. Según las personas que le han conocido, es alguien que se rodea de expertos, les escucha atentamente, y confía en su opinión. Se opone al aborto. Deja la puerta abierta a la investigación en células madre embrionarias siempre que no impliquen transferencia nuclear. En 2005 manifestó que no consideraba negativo enseñar en colegios las diferentes teorías sobre la creación del mundo, pero el año pasado dijo que “probablemente” el creacionismo no debería impartirse en las escuelas.
Mitt Romney se opone a la investigación en células madre embrionarias y duda del papel que ejercemos los humanos en el cambio climático. A pesar de eso, es un claro impulsor de la investigación científica y aprecia los beneficios que ésta aporta a la sociedad, sobre todo en cuanto a desarrollo económico. Promete incrementar el presupuesto en educación y estimular la enseñanza de matemáticas y ciencia en las escuelas, donde considera que no debe constar el diseño inteligente. La economía está muy por delante que el “controvertido “cambio climático. En temas energéticos habla de alguna iniciativa valiente y a largo plazo que signifique una revolución en nuestra era, equivalente a la llegada del hombre a la luna o el Manhattan Project.
A Fred Thompson la ciencia le interesa poco. No sabe nada de ella ni le importa. Son famosas sus metidas de pata en asuntos científicos. Según él, la reprogramación de células madre epiteliales se consiguió gracias a no investigar con células madre embrionarias. Considera que mientras no estemos seguros de por qué hay un cambio climático, no tienen sentido reducir el CO2. En un programa de radio dijo: “pocos planetas de nuestro sistema solar se están calentando. Y ni Marte ni Júpiter firmaron Kyoto”. Gracias a sus comentarios ha recibido calificativos que van desde desde “desinformado” a “ridículo”.