Escrito por pestupinya
03 Oct 2009 - Enlace
Los caninos de Ardi revelan su monogamia, y que eran unos tipos tranquilos
“Si consultas a alguien por la calle cual es el homínido más antiguo te dirá Lucy, y si le preguntas qué había antes contestará que algo parecido a los chimpancés. El descubrimiento de Ardi contradice ambas respuestas”, dijo Tim White, durante la conferencia de prensa a la que asistí el jueves en la sede de la AAAS en Washington DC.
Minutos después, una periodista le preguntó sobre la capacidad de caminar erguido de Ardi a pesar de no vivir en la sabana. White contestó “la ciencia avanza formulando hipótesis y buscando evidencias que la refuten o confirmen. Ardi también demuestra que la teoría según la cual el bipedismo se originó como adaptación a la sabana, es falsa”.
Ardi es un millón de años anterior a Lucy, empezó a caminar a dos patas a pesar de vivir en un entorno arborícola, y siendo tan diferente a los monos actuales demuestra que, al contrario de lo que se pensaba, nuestro ancestro común no se parecía en absoluto a chimpancés o gorilas. Estos son los tres hallazgos principales del fósil descubierto hace 15 años y presentado esta semana en la revista Science, del que seguro ya habréis oído hablar en todos los medios .
Pero la historia no termina aquí. Ardi, los 11 artículos publicados en Science, y la avalancha de datos que han estado acumulando los investigadores, dará mucho juego.
Por ejemplo, cuando le tocó hablar a Owen Lovejoy, dedicó gran parte de su intervención a hablar de los dientes de Ardi y las pistas que nos dan sobre su conducta social.
Todos los machos de primates menos nosotros tienen caninos grandes y afilados. Los utilizan para pelearse y solucionar conflictos, especialmente a la hora de competir por el apareamiento. Nosotros hacemos lo mismo de manera muy diferente. ¿desde cuando? Durante mucho tiempo se pensó que el desarrollo de herramientas y armas hacía innecesarios los caninos, pero cuando se vio que Australopithecus como Lucy ya tenían caninos pequeños se empezaron a explorar otras explicaciones.
Ardi y el resto de fósiles encontrados de Ardipithecus, tanto machos como hembras, también tenían los caninos pequeños y no afilados. La explicación de Owen Lovejoy es que los primeros homínidos enseguida empezaron a formar grupos sociales más pacíficos, con relaciones monógamas para favorecer el cuidado de las crías, y los caninos poderosos dejaron de ser necesarios para competir po el apareamiento. Es más, las hembras empezaron a seleccionar machos menos agresivos y promiscuos para asegurarse un cuidado parental, con lo que el rasgo “dientes masculinos pequeños” quedó favorecido por la selección sexual. Lovejoy enlaza esta hipótesis con el bipedismo, y dice que dicho cuidado paterno podía implicar ir a recoger comida en el bosque y llevarla en sus brazos a la familia.
Ésta es la interpretación de Lovejoy al inesperado descubrimiento de que un homínido tan antiguo ya tuviera caninos diferentes a todo el resto de primates.
Cuando terminó la rueda de prensa me acerqué a Lovejoy para preguntarle si estaba muy convencido de ello, y si creía que –como era tan habitual en el especulativo mundo de la paleontología- sus colegas estarían de acuerdo con él o defenderían la teoría que sustente el fósil encontrado por ellos.
Lovejoy: “Oooh… en antropología siempre hay controversia. Pero hemos acumulado muchos datos y de manera tremendamente meticulosa. Intentamos ponerlo difícil a los que quieran contradecirnos. Respecto a los caninos... lo que su ausencia nos muestra claramente es que esos homínidos no luchaban tanto entre ellos, y por tanto su organización social debía basarse en la cooperación. Esto podría haber sentado la base evolutiva del crecimiento del cerebro. Los machos invertían menos energías combatiendo y más cuidando a las crías”
Pere: ¿y esto lo veis con los caninos?
L: Sí.
P: Ah…
L: tu acento… de donde eres?
P: Spain
L: España!!! Me encanta España! Y en Sabadell tenéis unos yacimientos importantísimos, que han dado dos esqueletos fósiles vitales para entender la evolución humana.
P: Y también Atapuerca…
L: Ah, si! Claro... Un período de tiempo diferente… pero sí, fabuloso también.
