04 Abr 2014

El pantaloncito y la corbata

Escrito por: dolovatti el 04 Abr 2014 - URL Permanente

1. Peñarrubia me comenta que ha flipado con el Blu-ray de Funny Face:

- Pasar de mi cinta VHS grabada de la tele a esto ha sido como ver recobrar la lozanía a esa rosa del anuncio de Vaginesil.

Yo le sugiero otra experiencia en alta definición: ver Stalker después de leer Zona de Geoff Dyer.

Se ve muchísimo mejor.

Además, le digo, disfrutarás de los palitos a Lars Von Trier o al plasta de Michelangelo Antonioni.

Curiosamente, hay algo en Zona que me hace pensar en Funny Face: es la expresión que usa Dyer para describir los homenajes a Tarkovski de Anticristo: “miradas admiradas”.

Cuando una actriz muy joven, como Audrey Hepburn en ese film, es el objeto amoroso de una leyenda del cine, ¿necesita actuar para parecer enamorada o le basta con no disimular sus miradas admiradas?

Dyer mira a Tarkovski con gran admiración, pero no renuncia al cachondeo. Por ejemplo, cuando lo evoca en Tiempo de viaje bajando de un coche con “los pantaloncitos más cortos, ajustados y cucos imaginables”.

Citaba Javier Cercas en un artículo estas palabras de Grace Kelly sobre Fred Astaire:

Nosotros bailamos; unos mejor, otros peor y otros regular. El, en cambio, hace otra cosa.

Esta es la idea que recorre Zona:

Unos dirigen mejor, otros peor y otros regular. Tarkovski, en cambio, hace otra cosa.

Dyer opina sobre Stalker lo mismo que Dorian Garci sobre Funny Face: fue el techo de su director, un auténtico prodigio.

Pero claro un prodigio de Tarkovski no es comparable con uno de Stanley Donen. Es otra cosa. Algo más próximo a lo verdaderamente taumatúrgico.

Todos supimos que jamás se podría igualar aquello, escribe Dorian: París, la moda, Astaire, Audrey empleada en una librería, la luminosidad… Y el empaticalismo, no lo olvidemos, esa simpática corriente filosófica basada en la empatía. O sea, en ponerse imaginariamente en el lugar del otro.

Yo me pongo en el lugar de Tarkovski con esos pantaloncitos y, francamente, me encuentro sexy.

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2. Borges no escribía, hacía otra cosa. Un libro de Borges solo se puede comparar con el de otro si no está escrito por Borges. Es decir, si solo está hablado por él.

Borges oral es el que más releo. Lo releo con tanta frecuencia que ya lo llamo Oral-B.

Me gusta especialmente la charla sobre el cuento policial. Ahí Borges afirma que la palabra “crimen” es más fuerte que “asesinato” y creo que tiene razón. La huella del crimen es un título más potente que La huella del asesinato.

(Por cierto, cómo han perdido los títulos de las series españolas sobre crímenes ¡Los misterios de Laura parece obra de Julio Médem! )

Del mismo modo Un asesinato argentino impacta menos que Un crimen argentino.

No sé qué hubiera opinado Borges de la novelita de Sietecase, pero está claro que el nombre le hubiera parecido bien, además de útil para la crítica literaria de algún compatriota:

- Eso es un crimen argentino y no el de la novela de Sietecase.

Yo me la eché al coleto entre cosas más serias y me duró un suspiro. Podríamos decir que me di el gustazo de leerla- que es una forma más fuerte de decir "capricho"- y la disfruté.

Descubrí además el origen de la corbata (que me recuerda a la portada de El vagabundo de las estrellas):

El gobernador inglés de una parte de Escocia obligaba a sus súbditos a andar con una soga al cuello para recordarles a los orgullosos habitantes su condición de vasallos. Los que querían rebelarse eran ahorcados con las mismas cuerdas que portaban como fatídico collar. Con los años, esa costumbre de llevar la cuerda al cuello devino moda.

Hace poco, Peñafiel escribió una nota criticando a ciertos presentadores por no llevar corbata. Vino a decir que aquello era poco menos que un crimen.

Se ve que unos se han liberado de ella y otros se han convertido en sus esclavos.

Yo solo me he puesto corbata una vez en la vida; fue para coger un diploma.

Es el mismo número de veces que otros se han puesto una soga al cuello para coger la puerta de salida.

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28 Mar 2014

Lecturas arácnidas de febrero

Escrito por: dolovatti el 28 Mar 2014 - URL Permanente

1." Me gusta pasármelo bien leyendo, pero no leo para pasármelo bien", escribe Andrés Trapiello en Miseria y compañía. Yo leo para pasármelo bien, y a veces también para pasarlo un poco mal.

En cada uno de los experimentos de Nunca digas de este libro no leeré, leo para ver qué pasa (que es otra forma de leer) ¿Qué le pasará a mi cuerpo, por ejemplo, si me trago entero un capítulo del último libro de Nuria Roca y su marido? ¿Tendré que visitar a la carrera al señor Roca?

Sé que juego con fuego, sé que si me acerco a determinados textos puedo acabar como las víctimas de Pánico en el Transiberiano, pero me gusta.


Sé bien que me puedo quedar como esta dama si ojeo las memorias de la Esteban.

Como me gusta pasármelo bien leyendo.

A diferencia de Trapiello, no me desprecio por ello cuando no ocurre otra cosa.

"Si al final de un libro, dice, solo me lo he pasado bien, aborrezco ese libro (como un pájaro el nido) y me aborrezco yo."

Palabras que me recuerdan a estas otras de Sylvain Tesson en La vida simple:

Esta noche terminé una novela policial. Salgo de esa lectura como de una comida en un McDonald´s: indigestado, ligeramente avergonzado. El libro es apasionante. No bien se lo termina, se lo olvida.

Tesson no se siente bien del todo porque solo se lo ha pasado bien.

Yo estaría encantado.

Tan encantando como él cuando recibe las visitas de un pájaro.

Es un pájaro que ve a menudo por la ventana de su cabaña siberiana.

Tiene un nombre muy español.

Se llama paro.


Sylvain Tesson frente a la ventanilla del paro.

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2. Ha vuelto de Timur Vermes y Enterrado en vida de Arnold Bennett: he ahí dos libros de humor para pasárselo teta.

Me ha llamado la atención cómo viene traducido acento cockney en la comedia de Bennett: “acento de proletario londinense del extrarradio”. Es como si una nota hubiera sido trasladada al texto.

En Ha vuelto, Hitler se niega a llamar de otra forma a su Home Page:

¡Una Home Page es una Home Page, no haga ridiculeces! Tampoco se dice en lugar de tanque “pieza móvil de artillería con cadenas” solo porque lo inventaron los ingleses.

Yo creo que el acento cockney es el acento cockney y punto.

Por cierto, parece que en Inglaterra está causando hilaridad el acento cockney de Shia LaBeouf en Nymphomaniac. Por si no era bastante castigo tener que verlo en esa película, encima tendré que aguantarlo con un ridículo acento de proletario londinense del extrarradio.

¡Qué insoportable me resulta su presencia!

Solo me gustó en Lawless, concretamente en esa escena en que Guy Pearce le parte la cara.


Yes, more, please! Please, more!

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3. Entrevistan a Saviano en El País y lo describen así: un hombre enterrado en vida por la mafia.

Cada mañana, una palada más de tierra.

Otra forma de describirlo sería esta: un escritor para lectores que no leen con el fin de pasárselo bien.

En uno de los textos de La belleza y el infierno, Saviano afirma que quiere llegar al corazón del lector; “no hacer que se evada sino invadirlo”. Escribe para gente como Trapiello.

Roberto Saviano te presento a Andrés Trapiello.

Saldrían buenas páginas de ese encuentro, más por parte de Trapiello que por parte de Saviano, que es un tío bastante soso.

Salman Rushdie le dijo en un encuentro en Estocolmo:

A los muertos no les gusta la vida, Roberto. A todos los que para trabajar tienen que venderse, a todos los que para escribir deben llegar a compromisos; a esos para quienes tu mera existencia significa que se pueden hacer las cosas de otro modo, ¿te das cuenta de lo latoso que resultas?

Yo le diría: Roberto, a esos para quienes resulta esencial hallar al menos un poco de humor en lo que leen, ¿te das cuenta de lo pesado que resultas?


"A los muertos nos les gusta la vida. Solo quieren comer cerebros humanos."

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4. Encerrado en una celda con una camisa de fuerza, el protagonista de El vagabundo de las estrellas está enterrado en vida, es un muerto viviente, como él mismo dice. Pero lejos de rendirse, desarrolla y perfecciona una técnica para escapar: diariamente libera su espíritu ordenando la muerte de su cuerpo. Y como el espíritu es inmortal viaja por el espacio y el tiempo reviviendo sus vidas anteriores.

Dicho a la manera de Saviano: Darrell Standing se evade de su cuerpo aprisionado e invade cada día cuerpos que antes habitó.

Y así, sobre este continuo ir y venir se va construyendo una potente novela de novelas cuyo mensaje es claro: todos llevamos una camisa de fuerza en esta prisión donde nos han metido, pero gracias a la lectura, que adormece el cuerpo y estimula la mente, podemos escapar y vivir otras vidas.

Las múltiples vidas de Darrell Standing, la vida nueva de Priam Farll, la vida del mismísimo Hitler redivivo son algunas de las vidas que he vivido este mes. ¡Y anda que no me lo he pasado bien!

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12 Mar 2014

Notas poco serias sobre el lenguaje y el cine (12)

Escrito por: dolovatti el 12 Mar 2014 - URL Permanente

1.Yo no habría llamado a Inside Llewyn Davis A propósito de Llewyn Davis.

Imitando la estructura del título español de Inside Daisy Clover, que aquí se llamó La rebelde, la habría titulado El gilipollas.

Aunque no me disgusta la propuesta de Peñarrubia: El hermano idiota del Rey Midas.

El gilipollas es sin discusión una de las mejores películas de los Coen, y probablemente la película que más he disfrutado en los últimos meses.

La rebelde es sin discusión uno de las peores películas de Robert Mulligan,y probablemente la película que más me ha aburrido en los últimos meses.

Aguanté hasta el final solo por Natalie Wood.

¡Ah, Natalie Wood!

Como decían en Las pandillas del Bronx, era el sueño de un carpintero: plana como una tabla y perfecta para echar un clavo.

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2. Si Caníbal fuera una comedia, esta línea de diálogo de Olimpia Melinte:

-He hecho la cena. Me apetecía cocinarte.

tendría una respuesta clara por parte del sastre antropófago:

-Nena, me has quitado la palabra de la boca.

En El País la llamaron por error Aníbal

Extrañamente pensé antes en George Peppard que en Anthony Hopkins:


Aníbal: "Me encanta que los trajes salgan bien."

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3. Volví a ver Agora con el audiocomentario de Amenábar.

Es tan bueno que merece un aplauso alejandrino como el que le dan a Llewyn Davis.

Perdón, a Orestes.

Por lo visto, el film estuvo a punto de llamarse La noche de los tiempos.

Agora es un título muchísimo mejor: más elegante y sugerente, e igual de serio.

Porque "ágora", como "tesis", es una palabra seria, a no ser que la oigas en el telediario de la Primera: yo me desoriné cuando dijeron que en el congreso del PP los pasillos se habían convertido en un ágora improvisada.

También me desorino con la imitación que Peñarrubia hace de Amenábar:

Y ahora viene una escena que tenía marcada en rojo en el guión: la escena del tomatazo en el pañuelo.

Así llama él al mal mensil: tomatazo.

Le encantan las palabras que terminan en –azo.

De hecho, fue Peñarrubia quien me avisó de que en los subtítulos del deuvedé de El buen alemán, “You´ll get yourself a good dose” (Cogerás una buena gonorrea), venía traducido de esta manera

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4. El doblaje no solo arruina las películas dobladas; también estropea las subtituladas.

Un buen ejemplo de ello lo encontramos en el deuvedé de El aviador, donde un pequeño fragmento del diálogo adaptado para el doblaje aparece absurdamente en los subtítulos.

En la versión original, Howard Hughes pregunta:

-¿Cómo se escribe (“llama”)? ¿Como Fernando Lamas?

Y el senador Brewster le responde:

-No, es el animal. Es con dos eles.

Lógicamente, este diálogo no tiene sentido si los personajes hablan en español. Por eso lo transformaron- hábilmente, todo hay que decirlo- en este otro, que tampoco tiene sentido si los personajes hablan en inglés

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5. Es cierto que en vez de "tanatorio" tendría que decirse "tanateo", pero no hay mal que por bien no venga. Con "tanateo", no habría paronomasias como la que aparece en una nota de Despertares: “El sanatorio se había convertido en tanatorio”.

En la notable película de Penny Marshall no llegamos a ver ese momento, pero en el deuvedé vemos cómo “physician” (médico) se convierte en “physicist” (físico) para el autor de los subtítulos, uno de esos errores de traducción que cuesta entender casi tanto como el hecho de que usemos "tanatorio" en lugar de "tanateo".

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05 Mar 2014

El cine de la libreta de gusanillo (10)

Escrito por: dolovatti el 05 Mar 2014 - URL Permanente

Fragmentos de una conversación con Peñarrubia sobre La vida de Adèle:

dolovatti: Mientras veía la primera escena de sexo homo, pensé: ¡Dios mío, lo están haciendo de verdad! ¡Las ha convencido con el argumento Almodóvar: todas sois un poco bolleras!

Peñarrubia: Yo lo que pensé fue: tal vez Abdellatif esté satisfaciendo sus fantasías, el muy cerdo, pero qué buen porno podría facturar, el muy cabrón. Es como cuando vi los clips X de Don Jon -ese cortometraje alargado como el pene de James Deen- Me dije: Don Jon es un enfermo, un adicto y todo lo que tú quieras, pero el tío tiene un gusto exquisito para el cine guarro.

dolovatti: Es un poco absurdo, ¿no? En ningún momento creí que las actrices se hubieran enamorado de verdad, y sin embargo, llega esa escena y mi mente calenturienta excogita: Léa y Adèle se lo están montando realmente.

Peñarrubia: Era todo mentira, como en The Armstrong Lie - también conocida como “La mentira tiene las patitas muy fibrosas”- ¡Ah, ese momento del ataque de Contador, a ritmo de Manu Chao! ¡Epico!

dolovatti: Más bien todo era mentira como en The Great Hip Hop Hoax: cada actriz se metió a fondo en su papel y entre las nalgas de su compañera.

Peñarrubia: Cameron Diaz da en el clavo en The Counsellor cuando dice: “La verdad no tiene temperatura”. Lo que tiene temperatura son las mentiras como esta ¡Hot, hot, hot! ¿Has leído ya el libro de Caitlin Moran que te presté?

dolovatti: Estoy en ello.

Peñarrubia: Abdellatif podría hacer esa pornografía con deseo que ella reivindica.

dolovatti: De todas maneras, yo creo que esa escena es tan buena porque hay otras antes no menos buenas (y no menos largas). Vemos crecer lentamente la tensión sexual y de repente, boom, estalla en la pantalla. Y eso a mí por lo menos me sacude y me estremece tanto como me pone palito. Hay una onda expansiva muy fuerte ahí.

Peñarrubia: Sí, ocurre algo semejante en El desconocido del lago. Solo que en este caso no hay prótesis de ningún tipo: las pollas son de verdad.

dolovatti: ¿Sabías que en el Reino Unido se estrenaron en la misma semana las dos partes de Nymphomaniac y Strangers by the lake? ¡Festival de Penecia!

Peñarrubia: Como cantaba Frank Sinatra: ¡Strangers by the lake, exchanging glandes!

(...)

dolovatti: Antes el beso era la metáfora del acto sexual; ahora, en cintas como La vida de Adèle, los besos en la boca- el filete, como diría Contador- son solo el preludio de los besos en el otro par de labios.

Peñarrubia: Michael Caine usaba un espray bucal antes de rodar las escenas íntimas. Me pregunto si le echaron algo a esos coños de látex para que supieran bien.

dolovatti: ¿Quieres decir si les echaron algo para que supieran a coño?

Peñarrubia: Ah, pollastre, me acabas de recordar una frase del gran Rocco: ¡Sabe tan bien después de tanto folleteo!

dolovatti: Yo me estoy acordando de una frase de Francisco Camps, alias el curita: Te quiero a lo bestia. Encuentro muy excitantes los azotes que se dan, y, por supuesto, la tremenda voracidad de Adèle.

Peñarrubia: La otra Adele, la de Skyfall, creo que también tiene buen diente.

(...)

Peñarrubia: Oye, ¿no te parece que Léa, tu adorada e idolatrada Léa, sale bastante fea y demasiado delgada en esta película?

dolovatti: Sin duda, demasiado tomboy para mi gusto. Imagínate en esas escenas a la Léa de Adiós a la reina o a la Léa de Sister. Oh là là!

Peñarrubia: Sister, ¿esa no la puso Almodóvar en su lista del año pasado?

dolavatti: Así es, excelente película, te la recomiendo. Me gustó muchísimo. De hecho, antes que meterme de nuevo las tres horas de La vida de Adèle, me metería un programa doble con Sister y Le petit voleur.

Peñarrubia: No entiendo a esa gente que dice: ¡Uf, El Lobo de Wall Street, tres horas! ¡Uf, La loba de Adèle, tres horas! Me echa un poco para atrás tanto metraje. Es como si no supieran que esa es la duración objetiva, no la subjetiva. La vida de Adèle se siente como si fuera la mitad de larga. A mis ojos, Blue is the warmest color (180´) y Blue Jasmine (98´) duran lo mismo. En cambio, me siento a ver Obra 67 o The Counsellor y a la media hora me parece que llevo siglos mirándolas.

dolovatti: Ahora que mencionas el cine español low cost, qué experiencia más dolorosa ver Stockholm después de La vida de Adèle. Es como ponerse a ver un partido de Segunda B tras uno de Champions. No aguanté ni veinte minutos.

Peñarrubia: Hombre, es que no puedes comparar el tiempo y los mimbres que han tenido uno y otro director, no es justo. Además te has retirado demasiado pronto de la partida; en la segunda parte se pone interesante. Stockholm/ Lo mejor de mí: he ahí un programa doble que deberías considerar.

dolovatti: Sabes que no tengo tu paciencia.

Peñarrubia: Hay que esperar. Mira, yo no quité el truño de The Counsellor hasta que no vi a Cameron Diaz tirándose al Ferrari en plan Almudena Cid. “Fue más ginecológico que sexy”, comenta Bardem en la película. Probablemente, es lo mismo que comentaron los maquilladores de Léa y Adèle: Fue más ginecológico que sexy ponerles esas prótesis conejiles.

dolovatti: La de Adèle es modelo pechuga de pollo del Lidl, que diría Caitlin Moran. Por cierto, no sabía que Scarlett Johansson llamaba “mis niñas” a sus tetas.

Peñarrubia: Pues sí, eso parece. Que no se entere Woody Allen, porque va y se las toca.

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19 Feb 2014

Películas en mi cabeza

Escrito por: dolovatti el 19 Feb 2014 - URL Permanente

La infancia es el desayuno de la vida, oigo en un anuncio de la tele, y pienso: ¡Ah, aquellos días de la infancia, eran interminables! ¡Como un gran tazón de cereales!

Las canciones suelen llevarme allí, a aquellos largos días con sus largas calles, que diría el psicólogo Douwe Draaisma.

Por ejemplo, Gloria, de Umberto Tozzi, que ahora sirve lo mismo para vender la carne a la parrilla de una hamburguesa, que la carne cruda de la última joya del cine chileno

O Super disco chino, de Enrique y Ana, que proporciona uno de los pocos momentos de respiro que hay en La herida.

Con La herida me pasó lo mismo que con Caníbal: no conseguí entrar en ellas.

Aunque me gustaron mucho más que otras películas de las que no conseguí salir (todavía me pregunto por qué me tragué entera esa zurrapa llamada El lado bueno de las cosas o ese cronocrimen titulado About Time).

Hay películas que son como sueños: te implicas emocionalmente en ellas y al rato las olvidas.

Y hay películas que son como alucinaciones: las miras desde fuera, pero se quedan en tu memoria.

Desde este punto de vista, La herida y Caníbal son alucinantes.

Pero estaba hablando de mi infancia.

Recuerdo que de pequeño me quitó el sueño Salem´s Lot de Tobe Hopper. Me dio muchísimo miedo.

Ahora la he vuelto a ver (en su versión de tres horas, muy recomendable) y me ha sorprendido comprobar que la escena del vampiro en la ventana es tal y como la recordaba.

Se ve que dejó en mí un recuerdo traumático, de esos que no cambian.

Las películas dejan recuerdos normales, que reelaboramos con el tiempo, y recuerdos traumáticos, que permanecen inalterados.

Todo el mundo recuerda la escena de la ducha de Psicosis tal y como es, aunque a Peñarrubia se le cruza, según dice, con la copia que aparece en I saw what you did, esa cinta de serie B que se vendía con una palabra irresistible: “uxoricidio”.

Ocurren cosas curiosas con el cine y los recuerdos. Angel Fernández Santos puso un recuerdo de infancia en el guión de El espíritu de la colmena, y ya nunca más pudo evocarlo sin que la recreación de Erice se interpusiese.

De un modo parecido, yo ya no puedo evocar los malos momentos de mi niñez sin que se interponga el penoso desayuno que Dustin Hoffman le prepara a su hijo en Kramer contra Kramer.

Y todo por esa frase que oí en la tele: La infancia es el desayuno de la vida.

¡Ah, aquellos días de la infancia, eran interminables! ¡Como El sol del membrillo!

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05 Feb 2014

Notas poco serias sobre el lenguaje y el cine (11)

Escrito por: dolovatti el 05 Feb 2014 - URL Permanente

1.El otro día tuve un sueño Nacha Pop (y eso que estaba abrazado a mi cojín molón): corría como un loco por una casa enorme con una bestia detrás.

Me sentía como Kevin Bacon en aquella frenética y magnífica persecución de Death Sentence (no hay film malo que no contenga algo bueno).

Desperté exhausto, reventado, celebrando una vez más que solo fuera una pesadilla y no la pesadilla.

En la pesadilla avant la lettre sientes que no puedes respirar, percibes una presencia maligna y notas que tu cuerpo está paralizado; viajas sin poder moverte a la raíz de la palabra y del mito del íncubo y el súcubo.

Desde que vi Borgman, esa cinta fascinante que Peñarrubia llama El Pesadillo, me da más pánico aún.

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2. Donde esté el solitario, desesperado y desgarrador Fuck! del lobo de mar de All is lost (película que sigue en mi cabeza una semana después de haberla visto), que se quiten los 506 del Lobo de Wall Street.

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3. Pregunta: ¿Qué hace un tvrip de El rostru impenetrable en The Pirate Bay?

Respuesta: Reír.

Como sus diálogos en las fiestas.

Intenté bajarme el video para memorizar más (la gente se desorina con el numerito).

Lamentablemente el uploader (que comparte también, oh sorpresa, Rocío) me ha dejado colgado con el 87, 6% del archivo.

Conectando con compis, dice uTorrent todo el rato.

¿De verdad no había otra forma menos repelente de traducir Connecting with seeds?

Casi preferiría: Poniendo en contautu con semientes.

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4. Tenía curiosidad por saber cómo habían traducido en el doblaje de Prisoners el Jingle Bells de Bart que cantan las niñas.

Y la respuesta ha llegado: de forma más o menos literal (no como en Los Simpson):

Navidad, Navidad

Batman huele mal

El Batmóvil ha pinchao

Y el Joker es lo más

¡Hey!

Aunque el huevo que puso Robin queda fuera.

Una forma de introducirlo (prescindiendo del Batmóvil) sería esta:

Navidad, Navidad

Batman huele mal

Robin tiene un solo huevo

Y el Joker es total

¡Hey!

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5. Leído en la revista Fotogramas de este mes:

¡Mecachis! 15 años y un día de Gracia Querejeta no ha pasado la selección para ir a los Oscar como Mejor Película de Habla No Inglesa.

¿Qué será lo próximo: "¡Jopelines! Algunas distribuidoras piden el 60% de la taquilla en España"?

Se lo comento a Peñarrubia y me propone un juego: infantilizar frases de películas. Le digo que no estoy de humor para eso y entonces él me suelta:

Las excusas son como el pompis: todo el mundo tiene. Platoon.

Poco después, viendo Import/Export, me encuentro con una extraña expresión en los subtítulos del deuvedé: “hacer nonó”.

Por lo visto “hacer nonó” o “hacer noni” es el equivalente en Argentina del “Ale, a mimí” que decimos aquí a los niños al acostarlos con su cojín molón.

Me pregunto qué pinta en los subs de un deuvedé editado en España.

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29 Ene 2014

El cine de la libreta de gusanillo (9)

Escrito por: dolovatti el 29 Ene 2014 - URL Permanente

• Me bajé Gente en sitios, y me gustó tanto que a) la vi entera y b) la adquirí después con El País por 9,95 €. Esta operación es como un sketch de la película: descoloca. Descoloca a aquellos que identifican la descarga con el robo. E invita a parafrasear a Javier Krahe: No todo va a ser robar. O: No todo va a ser clonar.

El deuvedé venía con varios extras y un montón de adjetivos: lúcida, explosiva, hipnótica, salvaje, relevante, sorprendente…Uno ya lo tenía: estimulante. Gente en sitios me había hecho pensar casi tanto como The act of killing. Por eso me la compré sin pensarlo.

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• Ni Reality ni The Spectacular Now me entusiasman, pero me quedo con sus mensajes:

Nunca te rindas, dice en inglés un ganador del Grande Fratello en Reality

Abracemos lo raro, proclama el protagonista de The Spectacular Now.

A la media hora de Frances Ha, cuando empieza a irritarme sobremanera, ambos vienen de la mano a mi cabeza.

No te rindas, me digo, abraza lo raro.

A la hora de película quiero abrazar a la rara Frances Ha…sta asfixiarla.

Primero Damsels in distress y ahora esto.

Terminaré cogiéndole manía a Greta Gerwig y reemplazándola en mi corazón por Brie Larson.

Está fantástica en la excelente Short Term 12.

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• Si The Day of the Dolphin fuese un thriller tan popular como The Day of the Jackal, y no una olvidadísima película de Mike Nichols; si Be y Fa, esos delfines capaces de hablar y entender el inglés, fueran tan populares como la orca Willy y no dos cetáceos de los que nadie ha oído hablar y a los que nadie ha oído hablar, haría un montaje en el que se les viera salir del agua y exclamar Omar is coming! Omar is coming! justo cuando Barkhad Abdi se dirige a toda pastilla hacia el barco del capitán Philips.

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• No me atrae nada el mundo del motor. De hecho, todas las palabras que tienen que ver con las motos y los coches son para mí como la palabra Flex en aquel anuncio de colchones: me provocan un profundo y placentero sueño. Pero Rush es tan buena, me sumerge de tal modo en su universo trepidante, que hasta siento un ligero picorcillo en la entrepierna cuando hablan de alerones y neumáticos. Es como cuando David Cronnenberg leyó Crash: el libro estaba escrito de tal manera, dijo, que acababas excitándote con palabras como “velocímetro”.

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• Viendo Las brujas de Zugarramurdi llegué a pensar que a Manuel Tallafé lo iban a matar solo porque quería ir a Badajoz. Habría sido entonces como el muerto de aquel microrrelato de Max Aub: Lo maté porque era de Vinaroz. Y en cierto modo el autor de Crimen ferpecto se habría encontrado con el de Crímenes ejemplares.

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• Si yo fuera el responsable del remake de Big Bad Wolves, no iría a por la opción que parece más obvia: Clive Owen.


Fotograma de Big Bad Wolves

Trataría de reunir al reparto de un film similar (y mucho mejor, dicho sea de paso): Prisoners.

Jake Gyllenhaal sería el policía, Paul Dano el supuesto pedófilo, y Hugh Jackman el padre que lo tortura con el fin de averiguar dónde ha enterrado la cabeza de su hija.

El film se llamaría Big Bad Wolverine.

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Según Peter Biskind, cuando terminó la proyección de Bonnie&Clyde en casa de Jack Warner, este preguntó: “¿Qué coño es esto?” Tras un “ominoso silencio”, Warren Beatty contestó: “Es un homenaje a la época dorada del cine de gánsteres de la Warner”. A lo que Warner replicó: “¡Qué coño va a ser un homenaje!”

Arthur Penn, en un documental de la BBC, cuenta la anécdota de un modo ligeramente diferente. Jack Warner se parece más a un típico productor de Hollywood. Es decir, parece más ignorante.

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15 Ene 2014

Lecturas arácnidas de diciembre

Escrito por: dolovatti el 15 Ene 2014 - URL Permanente

· Escribe Félix de Azúa en su Autobiografía de papel que ahora es el mercado quien lo impulsa todo. Incluso la novela de vanguardia llega hoy a las masas a través de sutiles procesos mercantiles.

Los libros de Foster Wallace, por ejemplo, “se venden con el suicidio del escritor como regalo por la compra”, aunque yo, si he de ser sincero, no pienso comprarlos hasta que no regalen también una bandana.

Precisamente por su bandana me acordé de Foster Wallace al leer el artículo “Las bandas de la banda ancha” ( "Las bandas con bandana de la banda ancha" habría sido ya una aliteración inmejorable).

En él, Javier Marías confirma con cierta crudeza que el novelista actual está agudamente mercantilizado, como dice su amigo Azúa:

Yo solo cobro si a los lectores les da la gana de leer lo que escribo. Si se la da, pero muchos no pagan nada por ello, ya me dirán qué clase de tonto sería si continuara atado a la silla, devanándome mis pocos sesos para llenar, línea a línea, 500 páginas supuestamente interesantes o turbadoras o placenteras.

Marías avisa: si las ventas siguen bajando, si el Gobierno no para la hemorragia, cogerá la cuerda que le ata a la silla, se la anudará al cuello como Foster Wallace y dejará de existir como escritor.

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· Alterno Autobiografía de papel con En la orilla de Chirbes. Curiosamente ambos libros se sirven del lenguaje cinematográfico.

Azúa lo usa para comparar las novelas de su generación- de mucho primer plano (psicologismo) y cámara móvil- con las de los jóvenes de hoy- de mucho plano medio (diálogo) y cámara fija.

Chirbes, como un recurso narrativo mas:

Venía a Olba y cada viaje yo tenía la impresión de que crecía ante mí, en un contrapicado de los que los libros de Rialp nos explicaban como característico de Orson Welles para agigantar a su Ciudadano Kane, trucos para engrandecer a un personaje: me seducía desde su altura, me aplastaba, juego de plano y contraplano en los diálogos que, en realidad, eran contrapicado (él) y picado (yo).

Las reseñas de En la orilla son reseñas en contrapicado: tienden a agigantar a su autor, a presentarlo como un grande de nuestras letras.

Los críticos babean, como si le hicieran un contrapicado a Sandra Bullock en shorts y camiseta de tirantes.

Pero yo no comparto ese punto de vista.

El libro me parece un auténtico peñazo.


Sandra Bullock en la orilla. Fotograma de Gravity.

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· Como parte del experimento Nunca digas de este libro no leeré (ya comentado aquí y aquí y aquí), ojeo durante diez minutos en la biblioteca Adiós, princesa de David Rocasolano. Y me produce cierta sensación de malestar la brutalidad metafórica, la violencia de género poético de ese pasaje en el que el autor y Letizia, aún adolescentes, llegan a las manos por un quítame allá esas pajas:

Mi hermano Alfonso se dio cuenta de que la cosa iba por mal camino e intentó separarnos, pero Letizia también se encaró con él y comenzó a arrearle. Telma acudió en defensa de su hermana y aquello se convirtió en una batalla cruenta, feroz y sin prisioneros. Mi hermano y yo, entre hostia y hostia, nos mirábamos sin comprender cómo era posible que las dos delicadas rubias nos estuvieran plantando cara de esa forma. Nosotros éramos dos deportistas bien formados y entrenados, y ellas dos muñecas vestidas de azul. Al final, nos tuvimos que emplear a fondo y las dos muñecas quedaron desarticuladas en el suelo.

¡Muñecas desarticuladas en el suelo!

¡Caray!

En el pueblo, cuenta el primo, llamaban "grullas" a las Rocasolano por su extrema delgadez.

Por lo visto, sabían dar cera y pulir cera.

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· Eros y Tanathos en El Abrigo de Proust.

Eros: Lorenza Foschini cita una carta del joven Marcel a su abuelo. Le pide dinero para ir de putas y “poner fin a la mala costumbre de masturbarme”. Su padre ya le había dado 13 francos, pero de la emoción rompió una escupidera del burdel y tuvo que pagarla.

Tanathos: Foschini cita estas palabras de Marcel sobre la muerte: La muerte es una inquilina impaciente que quiere estrechar relaciones conmigo.

Eros+Tanathos: A veces la muerte quiere tener relaciones con nosotros, estrecharnos en sus brazos, pero ante la perspectiva de poner fin a nuestra mala costumbre de vivir, se emociona, rompe algo (huesos, venas, órganos, arterias) y no logra consumar.

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· Leo Todos los hombres del presidente de Woodward y Bernstein, y desde el principio paso las hojas con cierto temor después de encontrar en la primera página una de esas traducciones que encienden todas las alarmas y sacan al Matías Prats que llevo dentro:

¿Downtown = ciudad baja?

¿Pero esto qué es?

Por fortuna, el libro es bastante legible y tan disfrutable como el clásico de Pakula.

De lo que no está en el film, me quedo con esta escena: Bernstein descubre que van a entregarle una citación y se esconde en un cine donde echan ¡Garganta Profunda!

Lo más gracioso es que probablemente oyó algún que otro Harder!, que es más o menos lo mismo que Woodward tuvo que oír de su fuente cuando al principio de la pesquisa le pidió opinión sobre un artículo:

- Demasiado suave, puedes ser mucho más duro.

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08 Ene 2014

Notas poco serias sobre el lenguaje y el cine (10)

Escrito por: dolovatti el 08 Ene 2014 - URL Permanente

1.Tropiezo con alguna traducción dudosa en ¿Se creen que somos tontos? de Julian Baggini. En un principio, me desagrada tener que leer vocablos como “terriblez” u “horribilidad”, pero luego me doy cuenta de que pueden serme útiles en caso de que algo espantoso me deje sin palabras. Y esa circunstancia se da pocos días después, viendo el infumable corto de Julio Medem para 7 días en La Habana. Tras quedarme sin adjetivos, pienso: ¡Menudo triángulo amoroso! Cuanto más se acerca ella al español, más se acerca el corto a la terriblez, y cuanto más se aproxima al cubano, más cerca está el film de la horribilidad.

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2. Comemierda, ese insulto tan cubano (¿En qué caí, comemierda?), viene traducido así en los subs en inglés del deuvedé

Si existe flesh eater (caníbal), ¿por qué no shit eater?

A propósito de caníbales, esto es lo que dijo Peñarrubia el otro día cuando le comenté que en la Melanesia llamaban “cerdo largo” al humano asado para ser comido:

- Umm, cerdo largo. Son las mismas palabras que definen Nymphomaniac, pero al revés.

En efecto: Nymphomaniac es un largo cerdo.

Tan largo que ha tenido que estrenarse en dos volúmenes (como Kill Bill, ¡y también con Uma Thurman!).

Aunque Peñarrubia prefiere hablar de doble penetración en las salas.

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3. El rostro impenetrable doblado al asturianu se convierte para mí en El rostro penetrado. Veo cómo un doblador penetra con su llingua el rostro de Brando cada vez que este abre la boca.

Hasta la campanilla, hasta dejarlo sin respiración.

Los responsables del doblaje aseguran que no tardas en acostumbrarte a él, pero a mí nunca me parece que las palabras salgan de los labios de los actores; solo las veo entrar por cada hueco disponible en un fornicio muy desagradable.

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4. Peñarrubia suele decir que todas las películas de fantasmas están un peldaño por debajo de Al final de la escalera.

A mí, la verdad, no me parece para tanto. He vuelto a verla y ni fu ni fa.

Noté, eso sí, un pequeño fallo en los subtítulos del deuvedé.

"You know how I hate making speeches" aparece traducido así: "Saben cómo odio discursar"

Pero “discursar” es discurrir sobre algo; pronunciar discursos es “discursear”.

Discurrir, discurso…¿Por qué me viene a la cabeza el nombre de Michael Bay?

Será porque Peñarrubia incluye su filmografía entre las películas de fantasmas, y recientemente un fallo en el teleprompter puso en evidencia su escaso nivel discursivo.

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5. Podría considerarse un error similar esta traducción del deuvedé de Notes on a scandal, ese tremendo, apabullante recital interpretativo de Dame Judi Dench:

“Frigging freak” = “Puñetera friqui”

Pero hay que tener en cuenta que ha sido este año cuando se ha fijado una grafía; entonces (2006) la palabra se podía escribir de las dos formas.

Un poco a la manera de conseulor (USA)

y conseullor (UK)

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6. Karoo, el protagonista de la novela de Steve Tesich, odia el término “pequeña obra maestra”:

…parece sugerir la existencia de todo un espectro de tamaños de obras maestras, como si fueran productos de la estantería de un supermercado: pequeñas, medianas, grandes y supergrandes.

Y sin embargo, reconoce que a veces aparecen films a los que no se les puede llamar de otra manera.

La expresión sirve en efecto para describir de forma precisa películas como Amor de Haneke, por ejemplo.

Pero también sirve -creo yo- para otro fin: rebajar la intensidad de una hipérbole.

No es lo mismo llamar “obra maestra” a Fanny "Pelopaja" que llamarla “pequeña obra maestra”.

En el primer caso, te pasas tres pueblos; en el segundo, solo dos.

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7. Si yo escribiera tuits sobre el lenguaje y el cine serían más o menos como este:

·En la versión original de Elysium el español es el idioma de los pobres. El doblaje español claramente la empobrece.

Si Peñarrubia escribiera tuits sobre el lenguaje y el cine serían más o menos de este tipo:

·"Cornada seca": tener sexo sin desvestirse. Lo que hace Don Jon con Scarlett. Don no moja, pero se moja.

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01 Ene 2014

Tres formas de empezar el año

Escrito por: dolovatti el 01 Ene 2014 - URL Permanente

1. Aprendiendo inglés con Alejandro Jodorowsky

2. Bailando al ritmo del reggaeton de Tony Leblanc - o reggaetony Leblanc como lo llama Peñarrubia-, un temazo inédito de Leonardo Dantés.

3. Viendo fotos del cachondo de Araki

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Arácnido en Tupelo

El arácnido de este blog teje su pequeña tela en una esquina de ese gran entramado de computadoras e hipervínculos que es la Internet. Espera que te solaces leyendo del mismo modo que él se solaza escribiendo palabras como "hipervínculo". Asimismo, te aconseja que no subestimes la importancia de la lectura. Está de acuerdo con Brodsky cuando dice: "Le será más difícil disparar a un semejante a quien ha leído a Dickens que a quien no lo ha leído". Y también con Eduardo Peñarrubia cuando dice: "Le será más difícil disparar a un semejante a quien no le ha quitado el seguro a su pistola que a quien sí se lo ha quitado".

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Hilarious ( Preguntas del juego de mesa inédito de Eduardo Peñarrubia)

1. ¿Cuál de las siguientes frases fue escrita por André Gide?

a. He visto el futuro y funciona.

b. He visto el futuro y no se lo van a creer: la gente recogía con las manos la mierda de sus perros antes de que tocara la acera.

c. He visto el futuro, pero ¿por qué tuvo que ser precisamente el momento en que mi nieto me vomitaba encima?

d. He visto el futuro y algo de porno también.

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2. ¿Cuál de las siguientes frases fue pronunciada por el político italiano Giuseppe Garibaldi?

a. Hemos hecho Italia, ahora debemos hacer italianos.

b. Hemos hecho Italia, ahora debemos hacer un piccolo descanso.

c. Hemos hecho Italia, ahora debemos hacer italianos. ¡Copulad!

d. Hemos hecho Italia, ahora debemos hacer una pizza para celebrarlo.

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3. ¿Cuál es el significado del nombre "Eduardo"?

a. El que espera riquezas.

b. El que espera a que hierva la leche.

c. El que espera que vuelvan a ponerse de moda los chubasqueros Karhu.

d. El que espera en la cola del pan.

Respuestas correctas: 1. Es igual, no se preocupe, muchas gracias. 2. Muy amable, gracias. 3. No, de verdad, se lo agradezco.

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