28 Mar 2008
Mensajes en los libros

¿Es posible abrir un libro y trasladarse a otra era sin empezar a leerlo siquiera? Por supuesto, y no hace falta ser un personaje de J. K. Rowling o C. S. Lewis.Basta con ir a la Biblioteca Pública de Oviedo y adentrarse en las Memorias de un carroza de Roland Topor (Ed. Godoy, 1983).En la tercera página, caligrafiado con un crayón del mismo color que la tapa, aparece esta mezcla de reclamo y pintada que nos traslada en el tiempo

En efecto, estos pocos signos que han de leerse a voz en cuello (tal es lo que significan las mayúsculas) nos trasportan a aquellos días en que no había Internet, al menos como cama redonda abarrotada, y nadie miraba ensimismado la brújula del celular. No están lejos, pero parecen harto remotos, ¿verdad? Tanto que ese obsceno mensaje gritado provoca hasta ternura !Qué número de teléfono personal más coqueto! !Y qué decir de ese uso del libro como medio para intentar conseguir relaciones sexuales! Hoy, cuando las chicas y los chicos suelen ver lo que se van a comer en la pantalla de su ordenador, y las posibilidades de contacto son tan amplias e inmediatas, llega a resultar incluso romántico y discreto. Y bien mirado, tiene su lógica, pues las mujeres leen más, y por lo tanto hay más probabilidades de que una mujer tropiece con una invitación semejante. Pero ¿cuántas llamadas habrá obtenido Toño por esta vía primitiva?Probablemente una y para decirle:!ERES UN CERDO!
Claro que igual nos equivocamos y Toño no estaba siguiendo órdenes de su pene (no deja de sorprenderme encontrar esta pintura rupestre en un libro que no es de Bukowski, pero es curioso que el autor sea Topor, precisamente Topor, quien en 1989 escribió Marquis, una película en la que el Marqués de Sade tenía cara de cocker spaniel y hablaba largo y tendido con su falo).

Plano

Contraplano
Igual estamos ante un tipo de crítica literaria oblicua: dado que Toño considera que Topor ha defecado el texto, usa su portada como si fuera la puerta de un WC. Nos vendría a comunicar lo siguiente: Un poco más allá está la mierda. Ahora bien, si es así, nos encontramos ante la huella de un crítico que ha leído poco , pues la forma correcta es !COMÉOSLO! Ya entonces el imperativo se usaba mal, y no sólo por Toño. Como puede observarse, alguien añadió con un boli Bic la vírgula que faltaba encima de la E pero no consideró necesario suprimir la R ¿Para qué? El idioma es de los hablantes y por mucho que nos empeñemos en corregirlos van a seguir diciendo fijaros si les da por el naipe. Fijaros que viene de lejos. De muy lejos, cuando las palabras de los mensajes tenían todas las letras. E incluso alguna de más.
27 Nov 2007
La muerte de las palabras
1.- Cuando Gonzalo Suárez era Martín Girard entrevistó a Bruce Marshall, y éste le dijo: "La palabra no muere. La palabra nieve, por ejemplo. No muere. Pero las frases sí. Un buen día, un salvaje tuvo la idea de decir de una mujer que tenía la cara tan blanca como la nieve. El salvaje en cuestión acababa de decir algo maravilloso. Muy bonito. Pero cuando, hoy en día, un periodista dice de una mujer que tiene la cara tan blanca como la nieve, ese tío es más salvaje que el primer salvaje.Y la frase ha muerto, una vez más, para siempre" (cfr. La suela de mis zapatos). Marshall, obviamente, exageraba. La comparación no muere, sólo pierde viveza, lozanía, como ocurre con las metáforas lexicalizadas. Cuando se inventó la expresión quedarse de piedra, sonaba magnífica, perfecta, pero a fuerza de repetirla se fue erosionando y hoy la encontramos desvaída y convencional. Tampoco los periodistas tienen toda la culpa de que las expresiones se desgasten (ahí están los políticos), aunque sí es verdad que tienen tendencia a repetir algunas hasta la extenuación ¿Cuántas veces habremos leído u oído hablar del amasijo de hierros? Tantas que esas tres palabras han quedado reducidas a pura chatarra verbal.

Tenía la cara tan blanca como la Nintendo DS

La impecable educación de Marlo, digna de una cumbre iberoamericana
3.- "Una palabra muere/ cuando se dice/ Dicen algunos/ Digo que justamente/ Ella empieza a vivir/ En ese día". Así reza el poema 1212 de Emily Dickinson ¿Estas palabras están vivas o están muertas? Hoy decimos que están vivas porque han llegado hasta nosotros a través de la escritura, y conservan un valor literario: nos hacen reflexionar sobre nuestra relación con el mundo, en este caso con aquella parte del mundo (el lenguaje) que determina el modo en que lo vemos. Pero antes del siglo X, nos hubieran dicho que estaban muertas porque estaban escritas. Entonces se leía en voz alta para hacer vivir a los vocablos. Sólo leída en alto vivía una palabra como muere ; sin realización verbal estaba muerta una palabra como vive . El verbo decir (que deliberadamente Dickinson escribe tres veces en distintas personas del presente) no decía nada si no sonaban sus formas. Como escribe Alberto Manguel en Una historia de la lectura: "La frase scripta manent, verba volant (las cosas escritas permanecen, las dichas vuelan) significaba antiguamente lo contrario que en la actualidad: se acuñó en alabanza de la palabra dicha que tiene alas y puede volar, comparándola con la palabra silenciosa sobre la página, inmóvil, muerta".

A lo largo de la historia, cambió la forma de leer
16 Nov 2007
Perros parlantes
1.El perro de la carta.- Hace un par de años, se publicó en el periódico La Nueva España una carta al director titulada "A mi perrito Starky". La firmaba una pareja que acababa de perder a su perrito, y la frase más sorprendente era ésta: "Si nos ves o nos escuchas desde algún lugar, que sepas que te quisimos y te apreciamos como a un hijo más". Sorprendente por obviar el hecho de que lo primero que el perro haría, de estar en el más allá y poder establecer algún tipo de contacto con ellos, sería olerlos. Una redacción correcta habría sido: "Si nos hueles o nos escuchas o nos ves desde algún lugar...". Pero lo habían humanizado tanto...
En El cerebro ejecutivo (un interesantísimo libro que ya citamos aquí), Elkhonon Goldberg escribe: "En los humanos las representaciones mentales de los objetos físicos dependen fundamentalmente de la modalidad visual, y sólo de forma secundaria de otras modalidades sensoriales. De ahí la expresión traer una imagen al ojo de la mente (...) Un perro hablador (una criatura relativamente más olfatoria) hubiera inventado casi con certeza la frase traer a la nariz de la mente". En el perro, en efecto, prima el olfato sobre la vista o el oído (es conocido el consejo del perro al detective : "!Usa la nariz, idiota!"), pero si tenemos uno y lo queremos como a un hijo, lo normal es que pensemos que tiende a representarse las cosas visualmente antes que olfativamente.Incluso cuando ya no tiene ojos para ver. "Y una vez sin nariz, oleremos", dice el verso en su adaptación canina.

2.El perro-cuco.- Al hablar del lenguaje de los animales, suele mencionarse el caso de los monos vervet. Estos monos distinguen amenazas por medio de sonidos. Así, tienen una llamada para la amenaza del leopardo, otra para la del águila, y otra para la de la serpiente.Pero esos significados que han logrado codificar, no son nada en comparación con los que el hombre creía poder extraer del chillido de un perro. Lo cuenta Dava Sobel en el capítulo 5 de su libro Longitud. Un tal Keneml Digby decía haber fabricado un polvo que, por magia simpatética, curaba a distancia. Sólo había que verterlo en el objeto que hubiera causado la herida o en algo que hubiera estado en contacto con ella. Dado que el remedio supuestamente causaba bastante dolor, se pensó que podría ser útil para calcular la longitud . Pero ¿cómo? Sobel lo explica: "Se trataría de subir a bordo a un perro herido cuando el barco zarpase, dejando en tierra a un individuo de confianza que sumergiese diariamente la venda del animal en la solución de simpatía, siempre a mediodía. Por supuesto, el perro reaccionaría con un gañido, y con ello proporcionaría al capitán una indicación horaria. El chillido del perro significaría: El Sol está sobre el meridiano de Londres. Entonces el capitán podría comparar esa hora con la hora local a bordo y calcular la longitud".
3. El perro-hombre.- Los videoclips de Spike Jonze no tienen un estilo definido, como los de sus colegas Michel Gondry o Chris Cunningham, pero suelen partir de ideas brillantísimas. Como la que se inventó para un vídeo de Daft Punk: un perro gigante llamado Charles, capaz de hablar y de caminar erguido, deambula de noche por Nueva York con una muleta y un loro sin pilas del que sale el infeccioso tema "Da Funk". Lo curioso es que nadie repara en su peculiar naturaleza, y la gente que se encuentra lo trata como a uno más (rebautizado como Big City Nights, el videoclip puede leerse fácilmente como una metáfora: Spike Jonze viene a decirnos que Nueva York acoge con los brazos abiertos a todo tipo de gente). Charles reapareció en un segundo clip de Daft Punk, "Fresh", una especie de secuela descafeinada, y me da en la nariz que ha inspirado al superhéroe Perro Muchacho de Muchachada Nui. Anque a lo mejor la conexión sólo reside en que Charles tenía una muleta, y Perro Muchacho una muletilla ("muchacho") de la que toma su nombre.

Cualquiera puede ser neoyorquino, hasta Charles...

...pero sólo hay un Perro Muchacho, ¿me entiendes? ¿Sí o no?
Links:
Capítulo 5 de Longitud de Dava Sobel
Big City Nights- videoclip de Spike Jonze (v.o.s.e.)
Fresh- videoclip de Spike Jonze (inglés)
08 Nov 2007
La inmersion lingüística
Hace poco, en Buenafuente, a Carod-Rovira se le llenaba la boca hablando del respeto que siente por las lenguas de los demás pueblos. Un respeto sui generis, pues apoya que se doblen al catalán cintas de otras nacionalidades, en lugar de luchar por que se subtitulen, y mostrar así por las culturas que representan la misma consideración que demanda para la propia. La política lingüística que aplica está en contradicción con sus palabras, pero apenas se repara en ello debido al general desprecio que la palabra hablada sufre en el cine por parte de quienes lo ven y lo hacen. El espectador admite que Jesús, Nerón o Alí Babá hablen en inglés o ruso, siempre y cuando el vestuario y la escenografía sean fieles a la Historia (cfr. El cine o el hombre imaginario de Edgar Morin). Y los cineastas pierden cualquier tipo de vergüenza cuando se trata de manipular el idioma. Kubrick, por ejemplo, autorizó el infame doblaje que Carlos Saura dirigió para El resplandor ;Richard Attenborugh permitió que Gandhi, en la película homónima, se dirigiera !en inglés! al pueblo que pretendía liberar del Imperio Británico; y Bertolucci dobló al italiano a De Niro y a Depardieu en Novecento.
Ante la pantalla, dice Morin, el oído es tolerante, mientras que el ojo es intransigente. Aunque hay oídos que no pasan por el aro. Ayer conocíamos que el director mejicano Rigoberto Castañeda "intenta evitar que su película Km 31 sea doblada al español de España". Ha cosechado un gran éxito, pero no tiene el poder suficiente como para que las películas que hace se distribuyan a su gusto. Dicho de otra manera, no es Mel Gibson. Gibson se produce sus propios filmes, y hace lo que le da por el naipe*. Entre otras cosas, añadir a la inmersión visual que procuran la cuidada ambientación o el minucioso vestuario, una inmersión lingüística; propone viajes en versión original a los últimos días de la vida de Jesús (La pasión, hablada en arameo y latín) o a los estertores de la civilización maya (Apocalypto, hablada en dialecto maya). Cree (con razón) que de ese modo el espectador se sumerge totalmente en el relato, del que de otra manera sería distanciado por el inglés de rigor. Más que el realismo busca la experiencia total, como demuestra el hecho de que ese prurito de fidelidad lingüstica se combine con el recurso al tipado o tipaje (del que ya hablábamos aquí): tanto en La pasión como en Apocalypto, los buenos tienen cara de buenos, y los malos cara de malos, algo que no se corresponde ni mucho menos con la realidad. Aunque, "¿cómo resistirse a la tentación, aun en nuestra vida cotidiana, de pensar que un individuo de ojos oscuros e inyectados en sangre, hocico prognato, nariz chata, grandes caninos agudos, y barba híspida y trasudada, no es la persona más idónea para confiarle nuestros ahorros, o la custodia de nuestro coche con los niños dentro?" (Umberto Eco, "El lenguaje del rostro").

A Gibson se le fue la mano con el tipaje,como a estos tres angelitos con Jesús
El bueno es el que va pintado de azul, por si había alguna duda
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*Si le apetece sacar enanos monstruosos, pues los saca


Links:
Carod-Rovira en Buenafuente (vídeo)
30 Oct 2007
Los falsos amigos

Todos mirando al suelo, buscando pistas
2. Los falsos amigos presentan lo que se suele llamar un parecido razonable. Por eso es extraño que el término no haya trascendido el ámbito filológico, como Madeleine El Algarve, y se haya usado para designar a las personas que, sin vínculo familiar alguno, se parecen mucho físicamente ¿Por qué no llamar, por ejemplo, falsos amigos a Pecker y a Nacho Vigalondo? Los dos tienen un aspecto similar, pero se aplican en cosas diferentes. Aunque Pecker,como canta en "Nada es lo mismo" (2 y las nadadoras, Dro Atlantic, 2006), "igual podía haber elegido/montar planos/ pequeñas historias/ de enamorados"; y Vigalondo podía haber seguido explorando el camino abierto con "Me huele el pito a canela".

"Soy un hombre ilimitado, que luce el pelo desorbitado"

Nacho casi logra lo imposible: el Oscar y tapar el grano de la frente con el rizo
sin usar las manos
Incluso podría trasplantarse otra expresión similar: el falso cognado. Dos términos son falsos cognados si su forma y significado son semejantes, pero su etimología difiere. Cory McAbee y Nacho Vigalondo podrían ser falsos cognados. Ambos escribieron y dirigieron El astronauta americano y 7:35 de la mañana respectivamente, películas en las que actuaban como protagonistas y cantaban. Y los dos además presentan en ellas un look semejante, reforzado por la fotografía en blanco y negro.

05 Oct 2007
!Anda y que te doblen!

Con todo, hay que reconocer que ciertos doblajes no incurren en el error, como por ejemplo el de The full monty. Cuando Gaz es objeto de burlas masculinas por haber sido detenido en pleno striptease, se defiende exclamando: "!Anda y que te folle un pez!", traducción impecable del original "Go get shagged". Anda y que te folle un pez, !menudo hallazgo! Grijelmo debió escribir "expresión surreal existente en España", porque parece derivada de un cadáver exquisito ("El pez folló a un hombre carnívoro", por imaginar uno). Me pregunto si Stephen Burgen la tuvo en mente al describir así a aquellos angloparlantes que, cual personaje de Tarantino, no pueden articular una frase sin apoyarse en el báculo fuck ("follar", "joder") o derivados:"Muchos de ellos dependen tanto del vocablo fuck para atravesar los picados estrechos de una frase de cinco palabras, que sin él acaban boqueando sin emitir un solo sonido, como peces atrapados por la marea baja" (La lengua de tu madre)

"¿Que si funcionó? !Joder si funcionó! El tipo entra en el banco
con un teléfono, nada de pistolas, nada de escopetas....,sólo
un jodido teléfono, limpia el lugar y nadie levanta un jodido
dedo para impedírselo"
2.Prohibido doblar otra vez.Sacha Guitry dijo: "Cuando voy en coche por una carretera y veo esa indicación formal clavada en un poste: Prohibido adelantar, siempre tengo ganas de llevármela y colgarla en un estudio: Prohibido doblar". La sola idea de doblaje solivianta, aunque a veces sea divertido, y hasta menos indignante, oír el español de los doblajes antiguos, tan finústicos y cantarines. Dos ejemplos que me vienen a la cabeza: a) En La guerra de los mundos de Byron Haskin, la chica afirma de un importante científico: "Dicen que es una notabilidad"; b) en Siempre hace buen tiempo de Donen/Kelly, los tres soldados se reencuentran en el bar, y uno de ellos exclama: "!Tengo que telefonearle esto a Coney! !Ella no creía que vosotros comparecierais!" En la actualidad, semejante forma de hablar parece afectada en una película. Pero si oyéramos "lumbrera" o "eminencia" o "fuerais a aparecer" se perdería en parte ese sabor de época que nos hace hasta cierto punto tolerable la manipulación sonora (al menos más soportable que el doblaje moderno de una película vieja, caso en el que la magia negra de la que hablaba Renoir- se da una voz a un cuerpo que no le pertenece- se convierte en un chapucero número del serrucho: la interpretación se parte por la mitad, pero nunca nos abandona la sensación de la que la voz falsa y el cuerpo real van cada uno por su lado sin llegar a unirse) Los personajes no hablan con su voz, pero hablan con la voz de actores que les son contemporáneos, y de una manera que identificamos con el pasado del que vienen las cintas.

Prohibido doblar a Gene Kelly en las escenas de riesgo
03 Oct 2007
El zurdo americano




El siniestro T-Bag al lado de su palpitante mano



28 Sep 2007
Actualidad de lo cool
Generalmente, lo cool se identifica con lo que mola o lo que es guay. Y en ese sentido, no aporta nada. Da igual a qué palabra de cuatro letras se reduzca la expresión del elogio; en cualquier caso, será una demostración de ineptitud expresiva, como afirmaba Jose Antonio Marina:" La riqueza léxica no es un adorno cultural, sino una herramienta de análisis de la realidad que contiene el esforzado trabajo de discernimiento realizado por los hablantes a lo largo de la historia. Elogiar una cosa diciendo que es guay no es una simpleza expresiva, sino a la larga un defecto de categorización, la impotencia para distinguir la razón de nuestro contento" (La inteligencia creadora). Pero resulta que cool también puede significar otra cosa, e introducir un matiz interesante en la realidad tal y como la percibimos a través de nuestra lengua. Lo señalaba Diego A. Manrique en el primer programa de La madriguera (RNE1). En un pequeño dosier elaborado por Gustavo Iglesias, oíamos lo siguiente: "En un sentido figurado, cool nos remite a una persona calmada, en control de sí misma o de una situación, siempre con una imagen externa de enorme seguridad".

Calamaro: más que cool, congelado

No sé si Scarlett es cool, pero es bella como un amanecer en Wisconsin
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03 Sep 2007
El líquido momento

Victor, en efecto, sentía fascinación por el agua (igual que otro muchacho selvático con película, Kaspar Hauser). Y sin embargo, no fue "agua" la primera palabra que articuló sino "leche". Con ayuda del alfabeto metálico que Itard hizo construir ex profeso (pues su alumno no hablaba), fue capaz de vincular el "líquido nutricio" con la combinación de letras LAIT. Pero ¿hasta qué punto? Itard cree en un principio que su educando ha logrado establecer la relación de signo, esto es, que ha ligado para siempre la leche con el término, y que podría nombrar un vaso lleno de ella si lo tuviera delante, o pedirlo haciendo uso del vocablo si lo deseara. La prueba le parece hallarla en el hecho de que Victor se lleve las letras en el bolsillo a la casa del ciudadano Lemerí, donde suelen darle leche a diario, y las disponga ordenadas sobre la mesa. Pero esta imagen (perfecta) de apropiación, de interiorización del lenguaje (las letras metálicas introducidas en el bolsillo) resulta ser engañosa. Lo que en realidad Victor establecía era una simple relación de intercambio como la que establece, dice Ferlosio, el perro que baja a comprar el periódico. Es decir, Victor no se había apropiado del signo, sino de un puñado de letras metálicas a cambio de las cuales podía obtener la leche si les confería un orden (era su particular vil metal).

Truffaut subraya con un iris las letras colocadas correctamente sobre la mesa, pero no muestra ese momento en que antes de partir hacia la casa de Lemerí, Victor las coge por su cuenta (no sigue a Victor, se queda con Itard); habría sido darle un énfasis innecesario. Sólo habría tenido sentido mostrarlo si Itard, como hicieran antes y después otros maestros de alumnos sin lenguaje, hubiera escrito a propósito del gesto: "Y de repente comprendió"; si Víctor, tras descubrir el signo "leche", hubiera experimentado una fiebre por conocer el nombre de todas las cosas que le rodeaban. Esto es lo que le sucedió al sordo prelingüístico de 14 años Jean Massieu, tal y como lo cuenta el abate Sicard, o al sordo prelingüístico de 27 años Ildefonso, tal y como lo cuenta Susan Schaller (ambos casos son comentados por Oliver Sacks en su libro Veo una voz. Viaje al mundo de los sordos). O a la sordiciega de 20 años Helen Keller, tal y como lo recrea William Gibson en su obra de teatro The miracle worker, llevada a la pantalla por Arthur Penn siete años antes de El pequeño salvaje. Todos pasaron por el mismo momento excitante de revelación, una palabra/seña les llevó a las demás. Y en el caso particular de Helen, esa palabra fue "agua".

Ese momento extático es el clímax de El milagro de Ana Sullivan, donde Penn narra con increíble vigor cómo la preceptora interpretada por Anne Bancroft lucha hasta la extenuación por enseñar a su asilvestrada discípula el lenguaje de signos apoyado. La tensión de la pugna es tal que el alivio que Helen siente al liberarse, al conectar con el mundo a través del lenguaje (o, como diría Susan Schaller, al entrar en el universo de la humanidad),también lo siente el espectador, y el agua que sale de la bomba, el agua que Helen ha aprendido por fin a nombrar, corre también por sus mejillas. Esa bomba es la gran metáfora de la que Truffaut no pudo disponer, porque en la historia de Victor no había (ni habría) una conquista súbita; el chorro de agua que Helen hace brotar entusiasmada de ella, metaforiza la primera manifestación de la corriente de lenguaje interior que pronto empezará a fluir por su cabeza, y que la ayudará a convertirse en una figura relevante del siglo XX.
Links:
21 Ago 2007
Las canciones y las cosas
Fijémonos en "Mis cosas favoritas", por ejemplo. Redefine el sentido de la expresión español neutro. No es que en esta canción el español esté desprovisto de particularidades regionales; es que, como lengua de llegada, neutraliza, anula el valor de la composición inglesa de partida. Para empezar, todo está apagado, como corresponde a un doblaje franquista. El colorido de las cosas que María prefiere prácticamente se esfuma; tanto el color propiamente dicho (los ponis de color crema se convierten en "pequeños ponis"- ¿es que hay ponis grandes?), como el color local (los postres austríacos desparecen: el crujiente strudel de manzana o apfelstrudel se convierte en un simple pastel, y el wiener schnitzel con fideos en carne con tarta) o el que aportan los matices (las ollas brillantes dejan de ser de cobre, y los mitones dejan de ser de cálida lana para ser solamente blancos). Y lo mismo pasa con la luz de las imágenes, que al desvanecerse se vuelve tétrica: los gansos salvajes ya no vuelan con la luna en sus alas, sino que vuelan "sin fin" (es decir, sin más), y los blancos inviernos plateados que se funden en primaveras, mutan en "el blanco invierno que muere en abril" !Con razón le gustan a la institutriz hispanoablante las "cartas muy viejas con un lazo gris" (paquetes de papel marrón atados con cuerdas en la letra de Hammerstein II)! ¿Y qué decir de ese verso: "ver que la nieve mi rostro sacude"? Si quiere decir que la hace temblar, entonces eso no se ve, se siente. Y si da a entender que la golpea, entonces eso no es nieve, es granizo ¿Puede la cosa ser peor? Por supuesto. La cosa empeora si se escucha. El tono monjil de la cantante da escalofríos. Esto es, sacude. Por fortuna, en el cedé suena un poco a gramola, a cueva, muy lejos del esplendor y la frescura de la auténtica. Sólo faltaría que , después de las soflamas del PP, y de sus manifestaciones, discos como éste sonaran como nuevos.
Julie Andrews deseando comerse un apfelstrudel asíííí de grande
2. El vertedero de Sao Paulo o la sorpresa.- El vertedero de Sao Paulo es un vertedero que tienen en Sao Paulo. Según se ve Sao Paulo, ahí está. Es el vertedero más grande del mundo, y también el título de la canción más sorpredente del último disco de Astrud (Tú no existes-Austrohúngaro/Sinnamon), con permiso de "Noam Chomsky". Sorprende, sobre todo, por su giro a la altura del estribillo. Cuando creíamos que la interpretación estaba clara, la propia letra nos dice que la desestimemos, y una vez más Astrud consigue descolocarnos y hacernos reír. Veamos, el tema se inicia con un catálogo de cosas que podrían encontrarse en el vertedero de Sao Paulo. Por su dispar naturaleza, enseguida suponemos que el vertedero es el mundo, y las cosas simbolizan su increíble variedad:en él hay cosas curiosas (copias de la Biblia catalana interconfesional), valiosas (incunables), preciosas (amatistas), o producidas en serie (copias gratuitas de evaluación de Windows Vista). Pero de repente, el estribillo nos dice: "El vertedero de Sao Paulo no es una metáfora, es un vertedero que tienen en Sao Paulo". La sopresa es que no existe intención sorpresiva en la creación de los símbolos y la metáfora, porque no los hay. Las cosas podrían funcionar como tales(y de hecho, en el resto de la letra persiste, hasta cierto punto, esa posibilidad: "egagrópilas de búho"=cosas extrañas; "litros de plasma sanguíneo AB negativo"=cosas singulares; "millones de pesetas en monedas de 20 duros"=cosas obsoletas; "fotos de Natalia de Operación Triunfo"=cosas horteras. Pero ¿qué pueden representar un filtro para el grifo de carbón activo, o las cepas de la gripe española o de carbunclo?). Sin embargo, no es ésa la propuesta: no estamos ante imágenes, sino antes cosas que se imagina que podrían ocupar un espacio en el vertedero real. O lo que es lo mismo, ante la prolongación musical e intencionadamente zumbona del juego de furgoneta que el bajista Eduardo Alarcón planteaba en los viajes de la banda: imaginar cosas absurdas que podrían estar depositadas en el inmenso vertedero de Sao Paulo. No hay, por tanto, sorpresa metafórica, pero sí hay sorpresa en la disposición de las cosas elegidas. Las combinaciones amatista-Windows Vista, egagrópilas de búho-monedas de 20 duros, carbunclo-Natalia de Operación Triunfo, reforzadas por la rima, al margen de su efecto cómico, resultan por completo inesperadas, y contribuyen al propósito chocante de la composición, una píldora de pop divertido, vitamínico e inteligente que, unida a las otras estimulantes grajeas del álbum, difícilmente acabará en el vertedero de Sao Paulo.

¿Habrá una copia de El séptimo sello en el vertedero de Sao Paulo?
Links:
El vertedero de Sao Paulo (vídeo)
Enlaces
- 625 ranas (Antonio Rico desclasificado)
- Berto (más Bertovisión)
- Campos semánticos minados (este blog no existe, si alguien quiere crearlo...)
- Francisconixon (como Richard Milhous, también entrega grabaciones)
- La habitación blanca (El Real Madrid es comparable con todo)
- La redecilla (dolovatti en el medio radio)
- No recomendable (todo lo contrario)
- sedmikrasky (espigador del otro cine)
- thehardmenpath (no le hagáis caso y pinchath)
