28 Mar 2008

Mensajes en los libros

Escrito por: dolovatti el 28 Mar 2008 - URL Permanente

¿Es posible abrir un libro y trasladarse a otra era sin empezar a leerlo siquiera? Por supuesto, y no hace falta ser un personaje de J. K. Rowling o C. S. Lewis.Basta con ir a la Biblioteca Pública de Oviedo y adentrarse en las Memorias de un carroza de Roland Topor (Ed. Godoy, 1983).En la tercera página, caligrafiado con un crayón del mismo color que la tapa, aparece esta mezcla de reclamo y pintada que nos traslada en el tiempo

En efecto, estos pocos signos que han de leerse a voz en cuello (tal es lo que significan las mayúsculas) nos trasportan a aquellos días en que no había Internet, al menos como cama redonda abarrotada, y nadie miraba ensimismado la brújula del celular. No están lejos, pero parecen harto remotos, ¿verdad? Tanto que ese obsceno mensaje gritado provoca hasta ternura !Qué número de teléfono personal más coqueto! !Y qué decir de ese uso del libro como medio para intentar conseguir relaciones sexuales! Hoy, cuando las chicas y los chicos suelen ver lo que se van a comer en la pantalla de su ordenador, y las posibilidades de contacto son tan amplias e inmediatas, llega a resultar incluso romántico y discreto. Y bien mirado, tiene su lógica, pues las mujeres leen más, y por lo tanto hay más probabilidades de que una mujer tropiece con una invitación semejante. Pero ¿cuántas llamadas habrá obtenido Toño por esta vía primitiva?Probablemente una y para decirle:!ERES UN CERDO!

Claro que igual nos equivocamos y Toño no estaba siguiendo órdenes de su pene (no deja de sorprenderme encontrar esta pintura rupestre en un libro que no es de Bukowski, pero es curioso que el autor sea Topor, precisamente Topor, quien en 1989 escribió Marquis, una película en la que el Marqués de Sade tenía cara de cocker spaniel y hablaba largo y tendido con su falo).


Plano


Contraplano

Igual estamos ante un tipo de crítica literaria oblicua: dado que Toño considera que Topor ha defecado el texto, usa su portada como si fuera la puerta de un WC. Nos vendría a comunicar lo siguiente: Un poco más allá está la mierda. Ahora bien, si es así, nos encontramos ante la huella de un crítico que ha leído poco , pues la forma correcta es !COMÉOSLO! Ya entonces el imperativo se usaba mal, y no sólo por Toño. Como puede observarse, alguien añadió con un boli Bic la vírgula que faltaba encima de la E pero no consideró necesario suprimir la R ¿Para qué? El idioma es de los hablantes y por mucho que nos empeñemos en corregirlos van a seguir diciendo fijaros si les da por el naipe. Fijaros que viene de lejos. De muy lejos, cuando las palabras de los mensajes tenían todas las letras. E incluso alguna de más.

27 Nov 2007

La muerte de las palabras

Escrito por: dolovatti el 27 Nov 2007 - URL Permanente

1.- Cuando Gonzalo Suárez era Martín Girard entrevistó a Bruce Marshall, y éste le dijo: "La palabra no muere. La palabra nieve, por ejemplo. No muere. Pero las frases sí. Un buen día, un salvaje tuvo la idea de decir de una mujer que tenía la cara tan blanca como la nieve. El salvaje en cuestión acababa de decir algo maravilloso. Muy bonito. Pero cuando, hoy en día, un periodista dice de una mujer que tiene la cara tan blanca como la nieve, ese tío es más salvaje que el primer salvaje.Y la frase ha muerto, una vez más, para siempre" (cfr. La suela de mis zapatos). Marshall, obviamente, exageraba. La comparación no muere, sólo pierde viveza, lozanía, como ocurre con las metáforas lexicalizadas. Cuando se inventó la expresión quedarse de piedra, sonaba magnífica, perfecta, pero a fuerza de repetirla se fue erosionando y hoy la encontramos desvaída y convencional. Tampoco los periodistas tienen toda la culpa de que las expresiones se desgasten (ahí están los políticos), aunque sí es verdad que tienen tendencia a repetir algunas hasta la extenuación ¿Cuántas veces habremos leído u oído hablar del amasijo de hierros? Tantas que esas tres palabras han quedado reducidas a pura chatarra verbal.

De modo que las imágenes, más que morir, se agostan. Como los refranes, que parecen descomponerse con el uso: "De casta le viene al galgo", perdió por el camino su continuación ("el ser rabilargo") como esos zombis a los que de repente se les cae un brazo. No obstante, metáforas y refranes pueden revitalizarse. Si repito el adjetivo blanca en el ejemplo de Marshall, la imagen recupera el color: "Tenía la cara tan blanca como la nieve blanca" . O si le añado un adjetivo, y juego con las acepciones: "Tenía la cara tan blanca como la nieve colombiana". Y lo mismo sucede con los refranes. Generalmente divididos en dos partes y a menudo reducidos a una por ser obvia la otra ( "A buen entendedor...", "Cría cuervos...", "De tal palo..."), podemos insuflarles vida con una resolución sorpresiva. Ejemplo: "Nunca es tarde...si el porno es bueno".

Tenía la cara tan blanca como la Nintendo DS
2."De igual modo que los caballos viejos van al matadero o los barcos destartalados al desguace, las palabras ajadas pasan a engrosar la larguísima lista de sinónimos de bueno o malo (...) Ésta es una de las formas en que mueren las palabras. Un hábil médico de palabras diagnosticaría que la enfermedad es ya mortal en el preciso instante en que el término en cuestión comience a alojar los adjetivos parásitos verdadero o auténtico". De acuerdo con esta observación de C.S. Lewis (cfr. De este y otros mundos), la palabra hijoputa o la expresión hijo de puta están en peligro de extinción, pues suelen arrojarse acompañadas de verdadero o auténtico ( o con un la grandísima intercalado), y, del mismo modo que caballero ( el ejemplo que pone Lewis), ya no se entienden al pie de la letra. En el Diccionario madrileño-español que Luis Carandell incluía como apéndice de Vivir en Madrid (una suerte de proto-tocho cheli o proto-Ramoncín), leemos: "Hijoputa: mala persona (no tiene sentido literal)". Lo mismo que aparece en el diccionario de la RAE para hijo de puta. Se han convertido en sinónimo de malo, y por tanto, corren el riesgo de desaparecer. Con razón Marlo, aquel emético personaje de La Hora Chanante, en la introducción a su célebre tema "Hijo de puta, hay que decirlo más", afirmaba: "!No permitáis que la palabra hijodeputa desaparezca de nuestras vidas, de nuestras calles, de nuestras escuelas!"

La impecable educación de Marlo, digna de una cumbre iberoamericana

3.- "Una palabra muere/ cuando se dice/ Dicen algunos/ Digo que justamente/ Ella empieza a vivir/ En ese día". Así reza el poema 1212 de Emily Dickinson ¿Estas palabras están vivas o están muertas? Hoy decimos que están vivas porque han llegado hasta nosotros a través de la escritura, y conservan un valor literario: nos hacen reflexionar sobre nuestra relación con el mundo, en este caso con aquella parte del mundo (el lenguaje) que determina el modo en que lo vemos. Pero antes del siglo X, nos hubieran dicho que estaban muertas porque estaban escritas. Entonces se leía en voz alta para hacer vivir a los vocablos. Sólo leída en alto vivía una palabra como muere ; sin realización verbal estaba muerta una palabra como vive . El verbo decir (que deliberadamente Dickinson escribe tres veces en distintas personas del presente) no decía nada si no sonaban sus formas. Como escribe Alberto Manguel en Una historia de la lectura: "La frase scripta manent, verba volant (las cosas escritas permanecen, las dichas vuelan) significaba antiguamente lo contrario que en la actualidad: se acuñó en alabanza de la palabra dicha que tiene alas y puede volar, comparándola con la palabra silenciosa sobre la página, inmóvil, muerta".


A lo largo de la historia, cambió la forma de leer

Links:

16 Nov 2007

Perros parlantes

Escrito por: dolovatti el 16 Nov 2007 - URL Permanente

1.El perro de la carta.- Hace un par de años, se publicó en el periódico La Nueva España una carta al director titulada "A mi perrito Starky". La firmaba una pareja que acababa de perder a su perrito, y la frase más sorprendente era ésta: "Si nos ves o nos escuchas desde algún lugar, que sepas que te quisimos y te apreciamos como a un hijo más". Sorprendente por obviar el hecho de que lo primero que el perro haría, de estar en el más allá y poder establecer algún tipo de contacto con ellos, sería olerlos. Una redacción correcta habría sido: "Si nos hueles o nos escuchas o nos ves desde algún lugar...". Pero lo habían humanizado tanto...

En El cerebro ejecutivo (un interesantísimo libro que ya citamos aquí), Elkhonon Goldberg escribe: "En los humanos las representaciones mentales de los objetos físicos dependen fundamentalmente de la modalidad visual, y sólo de forma secundaria de otras modalidades sensoriales. De ahí la expresión traer una imagen al ojo de la mente (...) Un perro hablador (una criatura relativamente más olfatoria) hubiera inventado casi con certeza la frase traer a la nariz de la mente". En el perro, en efecto, prima el olfato sobre la vista o el oído (es conocido el consejo del perro al detective : "!Usa la nariz, idiota!"), pero si tenemos uno y lo queremos como a un hijo, lo normal es que pensemos que tiende a representarse las cosas visualmente antes que olfativamente.Incluso cuando ya no tiene ojos para ver. "Y una vez sin nariz, oleremos", dice el verso en su adaptación canina.

2.El perro-cuco.- Al hablar del lenguaje de los animales, suele mencionarse el caso de los monos vervet. Estos monos distinguen amenazas por medio de sonidos. Así, tienen una llamada para la amenaza del leopardo, otra para la del águila, y otra para la de la serpiente.Pero esos significados que han logrado codificar, no son nada en comparación con los que el hombre creía poder extraer del chillido de un perro. Lo cuenta Dava Sobel en el capítulo 5 de su libro Longitud. Un tal Keneml Digby decía haber fabricado un polvo que, por magia simpatética, curaba a distancia. Sólo había que verterlo en el objeto que hubiera causado la herida o en algo que hubiera estado en contacto con ella. Dado que el remedio supuestamente causaba bastante dolor, se pensó que podría ser útil para calcular la longitud . Pero ¿cómo? Sobel lo explica: "Se trataría de subir a bordo a un perro herido cuando el barco zarpase, dejando en tierra a un individuo de confianza que sumergiese diariamente la venda del animal en la solución de simpatía, siempre a mediodía. Por supuesto, el perro reaccionaría con un gañido, y con ello proporcionaría al capitán una indicación horaria. El chillido del perro significaría: El Sol está sobre el meridiano de Londres. Entonces el capitán podría comparar esa hora con la hora local a bordo y calcular la longitud".

3. El perro-hombre.- Los videoclips de Spike Jonze no tienen un estilo definido, como los de sus colegas Michel Gondry o Chris Cunningham, pero suelen partir de ideas brillantísimas. Como la que se inventó para un vídeo de Daft Punk: un perro gigante llamado Charles, capaz de hablar y de caminar erguido, deambula de noche por Nueva York con una muleta y un loro sin pilas del que sale el infeccioso tema "Da Funk". Lo curioso es que nadie repara en su peculiar naturaleza, y la gente que se encuentra lo trata como a uno más (rebautizado como Big City Nights, el videoclip puede leerse fácilmente como una metáfora: Spike Jonze viene a decirnos que Nueva York acoge con los brazos abiertos a todo tipo de gente). Charles reapareció en un segundo clip de Daft Punk, "Fresh", una especie de secuela descafeinada, y me da en la nariz que ha inspirado al superhéroe Perro Muchacho de Muchachada Nui. Anque a lo mejor la conexión sólo reside en que Charles tenía una muleta, y Perro Muchacho una muletilla ("muchacho") de la que toma su nombre.


Cualquiera puede ser neoyorquino, hasta Charles...


...pero sólo hay un Perro Muchacho, ¿me entiendes? ¿Sí o no?

Links:

Capítulo 5 de Longitud de Dava Sobel

Big City Nights- videoclip de Spike Jonze (v.o.s.e.)

Fresh- videoclip de Spike Jonze (inglés)

La leyenda de Perro Muchacho 1 (vídeo)

La leyenda de Perro Muchacho 2 (vídeo)

08 Nov 2007

La inmersion lingüística

Escrito por: dolovatti el 08 Nov 2007 - URL Permanente

Hace poco, en Buenafuente, a Carod-Rovira se le llenaba la boca hablando del respeto que siente por las lenguas de los demás pueblos. Un respeto sui generis, pues apoya que se doblen al catalán cintas de otras nacionalidades, en lugar de luchar por que se subtitulen, y mostrar así por las culturas que representan la misma consideración que demanda para la propia. La política lingüística que aplica está en contradicción con sus palabras, pero apenas se repara en ello debido al general desprecio que la palabra hablada sufre en el cine por parte de quienes lo ven y lo hacen. El espectador admite que Jesús, Nerón o Alí Babá hablen en inglés o ruso, siempre y cuando el vestuario y la escenografía sean fieles a la Historia (cfr. El cine o el hombre imaginario de Edgar Morin). Y los cineastas pierden cualquier tipo de vergüenza cuando se trata de manipular el idioma. Kubrick, por ejemplo, autorizó el infame doblaje que Carlos Saura dirigió para El resplandor ;Richard Attenborugh permitió que Gandhi, en la película homónima, se dirigiera !en inglés! al pueblo que pretendía liberar del Imperio Británico; y Bertolucci dobló al italiano a De Niro y a Depardieu en Novecento.

Ante la pantalla, dice Morin, el oído es tolerante, mientras que el ojo es intransigente. Aunque hay oídos que no pasan por el aro. Ayer conocíamos que el director mejicano Rigoberto Castañeda "intenta evitar que su película Km 31 sea doblada al español de España". Ha cosechado un gran éxito, pero no tiene el poder suficiente como para que las películas que hace se distribuyan a su gusto. Dicho de otra manera, no es Mel Gibson. Gibson se produce sus propios filmes, y hace lo que le da por el naipe*. Entre otras cosas, añadir a la inmersión visual que procuran la cuidada ambientación o el minucioso vestuario, una inmersión lingüística; propone viajes en versión original a los últimos días de la vida de Jesús (La pasión, hablada en arameo y latín) o a los estertores de la civilización maya (Apocalypto, hablada en dialecto maya). Cree (con razón) que de ese modo el espectador se sumerge totalmente en el relato, del que de otra manera sería distanciado por el inglés de rigor. Más que el realismo busca la experiencia total, como demuestra el hecho de que ese prurito de fidelidad lingüstica se combine con el recurso al tipado o tipaje (del que ya hablábamos aquí): tanto en La pasión como en Apocalypto, los buenos tienen cara de buenos, y los malos cara de malos, algo que no se corresponde ni mucho menos con la realidad. Aunque, "¿cómo resistirse a la tentación, aun en nuestra vida cotidiana, de pensar que un individuo de ojos oscuros e inyectados en sangre, hocico prognato, nariz chata, grandes caninos agudos, y barba híspida y trasudada, no es la persona más idónea para confiarle nuestros ahorros, o la custodia de nuestro coche con los niños dentro?" (Umberto Eco, "El lenguaje del rostro").


A Gibson se le fue la mano con el tipaje,como a estos tres angelitos con Jesús

El bueno es el que va pintado de azul, por si había alguna duda

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*Si le apetece sacar enanos monstruosos, pues los saca

Links:

Carod-Rovira en Buenafuente (vídeo)

30 Oct 2007

Los falsos amigos

Escrito por: dolovatti el 30 Oct 2007 - URL Permanente

1. No deja de resultar cómico que en un caso como el de Madeleine, donde continuamente se habla de unos amigos (los famosos amigos de la cena- parafraseando a John Lennon, una cena más famosa que la de Jesucristo), y se cuestiona la veracidad de sus testimonios, hayan hecho de las suyas los falsos amigos de la lingüística. Lo contaba en una carta, hace ya unas semanas, un lector de El País: la policía portuguesa había confundido el tea "merienda-cena" que los McCann le dieron a sus hijos con el "infusión estimulante", y de ahí habían extraído la hipótesis de la sedación, recientemente falseada por los análisis ¿Cómo se entendería si no, venían a decir, que hubieran tomado una bebida excitante antes de irse a dormir? La verdad es que lo habrían entendido perfectamente de haber conocido bien el idioma, pero se ve que ése no era el caso (más adecuado para ellos): "Mucho me temo, afirmaba el lector, que tenemos delante lo que los filólogos llaman un falso amigo, esto es, una palabra que se escribe igual o casi igual en el idioma a traducir, lo que nos inclina a pensar que significa exactamente lo mismo. Malentendido que propicia situaciones hilarantes, embarazosas, o incluso violentas". Hilarante, embarazosa y violenta, los tres adjetivos le cuadran a la situación, y podemos elegir el nuestro en función del lugar en el que nos posicionemos: hilarante si somos neutrales, embarazosa si nos gusta el fado, y violenta si creemos en la inocencia del matrimonio (me refiero a los McCann, no a la institución, que es un invento del diablo)


Todos mirando al suelo, buscando pistas

2. Los falsos amigos presentan lo que se suele llamar un parecido razonable. Por eso es extraño que el término no haya trascendido el ámbito filológico, como Madeleine El Algarve, y se haya usado para designar a las personas que, sin vínculo familiar alguno, se parecen mucho físicamente ¿Por qué no llamar, por ejemplo, falsos amigos a Pecker y a Nacho Vigalondo? Los dos tienen un aspecto similar, pero se aplican en cosas diferentes. Aunque Pecker,como canta en "Nada es lo mismo" (2 y las nadadoras, Dro Atlantic, 2006), "igual podía haber elegido/montar planos/ pequeñas historias/ de enamorados"; y Vigalondo podía haber seguido explorando el camino abierto con "Me huele el pito a canela".


"Soy un hombre ilimitado, que luce el pelo desorbitado"


Nacho casi logra lo imposible: el Oscar y tapar el grano de la frente con el rizo
sin usar las manos

Incluso podría trasplantarse otra expresión similar: el falso cognado. Dos términos son falsos cognados si su forma y significado son semejantes, pero su etimología difiere. Cory McAbee y Nacho Vigalondo podrían ser falsos cognados. Ambos escribieron y dirigieron El astronauta americano y 7:35 de la mañana respectivamente, películas en las que actuaban como protagonistas y cantaban. Y los dos además presentan en ellas un look semejante, reforzado por la fotografía en blanco y negro.

Por cierto, nadie ha hablado de la posible influencia de El astronauta americano en 7:35 (básicamente porque es casi desconocida por estos pagos), pero yo no la descartaría. Sobre todo después de ver cómo al comienzo del filme, lo que parecen dos matones con la intención de ajustar cuentas, se marcan un simpático y a la vez enfermizo número musical que como el de 7:35 nos coge por sopresa. Comparad la escena y el corto, y decidme si no se dan un aire como el que se dan los falsos amigos.

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05 Oct 2007

!Anda y que te doblen!

Escrito por: dolovatti el 05 Oct 2007 - URL Permanente

1.Que te folle un pez. Debido al doblaje, existe en español la expresión !Anda y que te follen!, calco del inglés que no suena ni mucho menos ofensivo, aunque en el idioma original sí lo sea ¿Que te follen,así sin más, no es acaso lo mejor que le podemos desear a otra persona? Le estamos deseando que se sienta vivo sin el peso de la vida y que obtenga placer sin esfuerzo, nada menos (la famosa canción homónima de Lichis juega con la ambigüedad: "Por si te acuerdas de mí/te he apuntado en una barra de hielo/ mi dirección y mis mejores deseos:/ !que te follen!"). "Alguien que usa bien el español- escribe Alex Grijelmo (Defensa apasionada del idioma español)- no dice que te follen cuando quiere mandar a alguien a la mierda, porque a la persona que nos molesta o nos zahiere le deseamos algo malo, y tal expresión-ineducada de todas formas-requeriría de algunos calificativos para hacerse peyorativa.Por ejemplo: que te follle un pez (expresión real extendida en España), o los hipotéticos que te follen mal o que te folle una fea o que te folle un bruto, pongamos por caso. Como expresión equivalente a la inglesa, en buena parte del territorio hispano, se diría que te den por el culo, para lo cual se precisa, no obstante, que nuestro interlocutor sea un hombre heterosexual"

Con todo, hay que reconocer que ciertos doblajes no incurren en el error, como por ejemplo el de The full monty. Cuando Gaz es objeto de burlas masculinas por haber sido detenido en pleno striptease, se defiende exclamando: "!Anda y que te folle un pez!", traducción impecable del original "Go get shagged". Anda y que te folle un pez, !menudo hallazgo! Grijelmo debió escribir "expresión surreal existente en España", porque parece derivada de un cadáver exquisito ("El pez folló a un hombre carnívoro", por imaginar uno). Me pregunto si Stephen Burgen la tuvo en mente al describir así a aquellos angloparlantes que, cual personaje de Tarantino, no pueden articular una frase sin apoyarse en el báculo fuck ("follar", "joder") o derivados:"Muchos de ellos dependen tanto del vocablo fuck para atravesar los picados estrechos de una frase de cinco palabras, que sin él acaban boqueando sin emitir un solo sonido, como peces atrapados por la marea baja" (La lengua de tu madre)

"¿Que si funcionó? !Joder si funcionó! El tipo entra en el banco
con un teléfono, nada de pistolas, nada de escopetas....,sólo
un jodido teléfono, limpia el lugar y nadie levanta un jodido
dedo para impedírselo"

2.Prohibido doblar otra vez.Sacha Guitry dijo: "Cuando voy en coche por una carretera y veo esa indicación formal clavada en un poste: Prohibido adelantar, siempre tengo ganas de llevármela y colgarla en un estudio: Prohibido doblar". La sola idea de doblaje solivianta, aunque a veces sea divertido, y hasta menos indignante, oír el español de los doblajes antiguos, tan finústicos y cantarines. Dos ejemplos que me vienen a la cabeza: a) En La guerra de los mundos de Byron Haskin, la chica afirma de un importante científico: "Dicen que es una notabilidad"; b) en Siempre hace buen tiempo de Donen/Kelly, los tres soldados se reencuentran en el bar, y uno de ellos exclama: "!Tengo que telefonearle esto a Coney! !Ella no creía que vosotros comparecierais!" En la actualidad, semejante forma de hablar parece afectada en una película. Pero si oyéramos "lumbrera" o "eminencia" o "fuerais a aparecer" se perdería en parte ese sabor de época que nos hace hasta cierto punto tolerable la manipulación sonora (al menos más soportable que el doblaje moderno de una película vieja, caso en el que la magia negra de la que hablaba Renoir- se da una voz a un cuerpo que no le pertenece- se convierte en un chapucero número del serrucho: la interpretación se parte por la mitad, pero nunca nos abandona la sensación de la que la voz falsa y el cuerpo real van cada uno por su lado sin llegar a unirse) Los personajes no hablan con su voz, pero hablan con la voz de actores que les son contemporáneos, y de una manera que identificamos con el pasado del que vienen las cintas.


Prohibido doblar a Gene Kelly en las escenas de riesgo

03 Oct 2007

El zurdo americano

Escrito por: dolovatti el 03 Oct 2007 - URL Permanente

Dos o tres semanas después de publicada la noticia sobre el cerebro político, sigue coleando el asunto de la neuroética, interesante sin duda, pero menos, mientras nada se demuestre, que la cuestión de la lateralidad a la que El País aludía de pasada en su sección Mirador: "De un exceso de apelaciones al contexto social para justificar cualquier comportamiento, hemos pasado a un exagerado acento en el fundamento neurológico de las decisiones. También parece haber un cambio en la percepción a través del lenguaje de la idea de izquierda, que se ha ido distanciando de la connotación sombría, siniestra de la expresión latina. Y ha perdido fuerza la contraposición derecha-izquierda". En efecto, hoy, aunque la gente usa la palabra "siniestro" para referirse a un accidente o calificar algo de maligno o funesto, no la relaciona ya con el lado izquierdo (el que no es diestro no es siniestro), y aquellas expresiones negativas del Quijote, "izquierdear" y "hacer las cosas a zurdas", han pasado a mejor vida (si le preguntamos a alguien que significa "izquierdear" seguramente nos responda con otra pregunta: ¿lo que hace Ruiz Gallardón?).El concepto de izquierda malvada ha desaparecido del lenguaje, y en consecuencia de la realidad. Las mujeres no tienen ni la más remota idea de por qué se abrochan hacia la izquierda (resto indumentario de la antañona vinculación de su sexo con el Mal), y ningún zurdo es obligado a convertirse en diestro.

Y hablamos de España, donde no hace mucho todavía se corregía la zurdera como un defecto !Cómo no estará de olvidada la cuestión en Estados Unidos, donde el zurdo goza de mucha mejor estima! En El cerebro ejecutivo, Elkhonon Goldberg observa que una sociedad dinámica como la norteamericana no margina a los zurdos con "políticas de lateralidad manual", porque de algún modo entiende que éstos, al usar prioritariamente el hemisferio derecho (el lugar de las novedades cognitivas) son "los buscadores de la novedad, de la innovación, los rebeldes culturales cuya presencia es necesaria para el fermento social" ¿Acaso creéis que es casual que una mano izquierda sostenga el iPhone en las fotos promocionales?. En la cultura americana, la mano izquierda es creativa, emprendedora, no diabólica. Aunque existen excepciones. A continuación, examinamos dos ejemplos extraídos, respectivamente, de la televisión y el cine.
"Parece que a ése también le he robado la escena"
1. La mano izquierda de T-Bag. Uno de los grandes hallazgos de la primera temporada de Prison Break, al margen del tatuaje, fue el villano T-Bag, un psicópata sexual pedófilo increíblemente viscoso y vicioso que interpretaba de manera magistral Robert Knepper. T-Bag chantajea a Scofield para entrar en el grupo de fugitivos, y una vez dentro, por supuesto, se enfrenta con todos sus compinches. Principalmente con el mafioso asesino Abruzzi, al que en un arrebato, hiere gravamente en el cuello con una cuchilla. Abruzzi, que previamente había tenido una revelación tras ver la cara de Cristo en la pared de una celda, consigue salvarse, y regresa al penal transformado en un fervoroso creyente. Pero sólo más tarde, mientras huye con los demás, en una granja, se venga de T-Bag, encarnación maniquea del Mal. Con un hacha, le corta la mano izquierda.
Abruzzi, de Padrino a Padre
Abruzzi, a punto de cortar por lo sano

El siniestro T-Bag al lado de su palpitante mano
2.La mano izquierda de Jerry Lee Lewis. En Gran bola de fuego, biopic de Jerry Lee Lewis, Jim McBride convierte al personaje en zurdo (en realidad no lo era) para enfatizar su naturaleza "demoníaca". Jerry Lee aparece comiendo, bebiendo, o firmando un contrato con la mano izquierda, porque la música que toca, el rock and roll, es la música del infierno, como él mismo dice (o lo que es lo mismo, del Sexo: rock and roll era en los años cincuenta un eufemismo para el acto sexual- connotación olvidada después, al forjarse el lema Sexo, drogas y rock and roll, el cual, no obstante, siempre puede leerse como capicúa, un poco a la manera de aquel otro: "Mujeres, vino, canciones...y mujeres"); porque cada una de sus actuaciones se convierte en un pandemónium salvaje; porque pervierte a su prima de trece años y se casa con ella; y porque enfrenta su ateísmo hedonista con el fundamentalismo cristiano de su primo.
El zurdo Jerry Lee Lewis con su mujercita
Jerry Lee Lewis, en un concierto infernal
El primo Jimmy con la Biblia en la mano derecha

28 Sep 2007

Actualidad de lo cool

Escrito por: dolovatti el 28 Sep 2007 - URL Permanente



Cool no ha conseguido colarse en la reciente actualización del María Moliner, y eso que se trata de un término pujante en el español. Esto es, desde luego, una buena noticia. Que no haya entrado en el pack, significa que aún dispone de tiempo para soldarse con un significado para el que nuestro idioma carece de palabra alguna.

Generalmente, lo cool se identifica con lo que mola o lo que es guay. Y en ese sentido, no aporta nada. Da igual a qué palabra de cuatro letras se reduzca la expresión del elogio; en cualquier caso, será una demostración de ineptitud expresiva, como afirmaba Jose Antonio Marina:" La riqueza léxica no es un adorno cultural, sino una herramienta de análisis de la realidad que contiene el esforzado trabajo de discernimiento realizado por los hablantes a lo largo de la historia. Elogiar una cosa diciendo que es guay no es una simpleza expresiva, sino a la larga un defecto de categorización, la impotencia para distinguir la razón de nuestro contento" (La inteligencia creadora). Pero resulta que cool también puede significar otra cosa, e introducir un matiz interesante en la realidad tal y como la percibimos a través de nuestra lengua. Lo señalaba Diego A. Manrique en el primer programa de La madriguera (RNE1). En un pequeño dosier elaborado por Gustavo Iglesias, oíamos lo siguiente: "En un sentido figurado, cool nos remite a una persona calmada, en control de sí misma o de una situación, siempre con una imagen externa de enorme seguridad".

Cool, en sentido literal, significa "fresco" o "bastante frío", y también "calmado". Y curiosamente, en ese primer programa, sin relacionarla en absoluto con la cuestión, Manrique pinchó un fragmento de "Alta suciedad" de Calamaro, uno de cuyos versos reza: "Cool baby, me dice mi abogado", es decir, "Tranquilo, nene, me dice mi abogado". Precisamente Calamaro, quien acaba de publicar La lengua popular (Dro Atlantic, 2007), un disco absolutamente cool donde relajadamente exhibe un control total a la hora de componer y de cantar. Seguridad que traslada a la imagen que ofrece de sí mismo en el videoclip del primer sencillo, en el que aparece como un crooner soberano que templa y manda.


Calamaro: más que cool, congelado

De modo que alguien puede ser cool porque mola o es guay, o es moderno, o mejor modernoso (este verso de Pereza, incluido en "Beatles", una de las mejores canciones de su último disco, condensa los dos significados: "Gente guapa, lo más cool de la foto"), pero también porque tranquilamente ejerce un control sobre su persona o sobre lo que hace, y lo proyecta hacia el exterior. Esta segunda acepción, por desgracia, no suele tenerse en cuenta, pero se insinúa en algunos usos, lo que hace concebir alguna esperanza. Fijémonos, por ejemplo, en una noticia sobre Scarlett Johannson publicada en la Internet. Según parece, en su último rodaje, la actriz tomó un coche para recorrer 100 metros, y eso molestó a sus compañeros, quienes declararon: "Scarlett es una diva total. Alguna gente es cool y otra no". ¿Cómo interpretamos ese cool que se ha quedado ahí como una mancha de carmín inglés? ¿Querían decir los indignados colegas que alguna gente mola y otra no, como si tuvieran la edad mental de Bart Simpson, o pretendían sugerir que Scarlett, al convertirse en estrella, ha perdido la perspectiva y el distanciamiento y se ha descontrolado, y que por eso no es cool?


No sé si Scarlett es cool, pero es bella como un amanecer en Wisconsin

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Links:

La madriguera (podcast)

03 Sep 2007

El líquido momento

Escrito por: dolovatti el 03 Sep 2007 - URL Permanente

La memoria de Jean Itard sobre Victor de l´Aveyron, el famoso niño salvaje, atrajo en el siglo XX la atención de dos de sus figuras más relevantes. Una fue François Truffaut, que la ilustró con una hermosa y a la vez sobria película de apenas 70 minutos (L´enfant sauvage); la otra, Rafael Sánchez Ferlosio, que la tradujo al español para Alianza, y le añadió unas notas tan frondosas como los bosques de La Caune donde habitaba aquella bravía criatura. Hay párrafos en el texto en los que uno imagina que el interés y el placer de ambos traductores se encuentran. Por ejemplo éste:"Casi siempre, acabada la comida y aunque no esté acuciado por la sed, se le ve, con el gesto de un gourmet que prepara su copa para el licor más delicado, llenar la suya de agua cristalina, para cogerla por el pie y apurarla gota a gota. Pero lo más interesante de esta escena es el lugar donde sucede: es junto a la ventana, de pie y con los ojos vueltos hacia el campo como viene a colocarse nuestro bebedor, como si el hijo de la naturaleza pretendiese reunir en tal momento de deleite los dos únicos bienes que haya podido conservar de la perdida libertad: beber un agua pura y contemplar el sol sobre los campos". Por un lado, una gran imagen, preñada de significación y de belleza, digna de ser trasladada al cine; por el otro, una prosa concisa y emocionante que apetece recrear (una prosa a la que Truffaut tampoco pudo sustraerse, y acabó incorporando en parte como voz en off).

Victor, en efecto, sentía fascinación por el agua (igual que otro muchacho selvático con película, Kaspar Hauser). Y sin embargo, no fue "agua" la primera palabra que articuló sino "leche". Con ayuda del alfabeto metálico que Itard hizo construir ex profeso (pues su alumno no hablaba), fue capaz de vincular el "líquido nutricio" con la combinación de letras LAIT. Pero ¿hasta qué punto? Itard cree en un principio que su educando ha logrado establecer la relación de signo, esto es, que ha ligado para siempre la leche con el término, y que podría nombrar un vaso lleno de ella si lo tuviera delante, o pedirlo haciendo uso del vocablo si lo deseara. La prueba le parece hallarla en el hecho de que Victor se lleve las letras en el bolsillo a la casa del ciudadano Lemerí, donde suelen darle leche a diario, y las disponga ordenadas sobre la mesa. Pero esta imagen (perfecta) de apropiación, de interiorización del lenguaje (las letras metálicas introducidas en el bolsillo) resulta ser engañosa. Lo que en realidad Victor establecía era una simple relación de intercambio como la que establece, dice Ferlosio, el perro que baja a comprar el periódico. Es decir, Victor no se había apropiado del signo, sino de un puñado de letras metálicas a cambio de las cuales podía obtener la leche si les confería un orden (era su particular vil metal).

Truffaut subraya con un iris las letras colocadas correctamente sobre la mesa, pero no muestra ese momento en que antes de partir hacia la casa de Lemerí, Victor las coge por su cuenta (no sigue a Victor, se queda con Itard); habría sido darle un énfasis innecesario. Sólo habría tenido sentido mostrarlo si Itard, como hicieran antes y después otros maestros de alumnos sin lenguaje, hubiera escrito a propósito del gesto: "Y de repente comprendió"; si Víctor, tras descubrir el signo "leche", hubiera experimentado una fiebre por conocer el nombre de todas las cosas que le rodeaban. Esto es lo que le sucedió al sordo prelingüístico de 14 años Jean Massieu, tal y como lo cuenta el abate Sicard, o al sordo prelingüístico de 27 años Ildefonso, tal y como lo cuenta Susan Schaller (ambos casos son comentados por Oliver Sacks en su libro Veo una voz. Viaje al mundo de los sordos). O a la sordiciega de 20 años Helen Keller, tal y como lo recrea William Gibson en su obra de teatro The miracle worker, llevada a la pantalla por Arthur Penn siete años antes de El pequeño salvaje. Todos pasaron por el mismo momento excitante de revelación, una palabra/seña les llevó a las demás. Y en el caso particular de Helen, esa palabra fue "agua".

Ese momento extático es el clímax de El milagro de Ana Sullivan, donde Penn narra con increíble vigor cómo la preceptora interpretada por Anne Bancroft lucha hasta la extenuación por enseñar a su asilvestrada discípula el lenguaje de signos apoyado. La tensión de la pugna es tal que el alivio que Helen siente al liberarse, al conectar con el mundo a través del lenguaje (o, como diría Susan Schaller, al entrar en el universo de la humanidad),también lo siente el espectador, y el agua que sale de la bomba, el agua que Helen ha aprendido por fin a nombrar, corre también por sus mejillas. Esa bomba es la gran metáfora de la que Truffaut no pudo disponer, porque en la historia de Victor no había (ni habría) una conquista súbita; el chorro de agua que Helen hace brotar entusiasmada de ella, metaforiza la primera manifestación de la corriente de lenguaje interior que pronto empezará a fluir por su cabeza, y que la ayudará a convertirse en una figura relevante del siglo XX.

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Secuencia final de El milagro de Ana Sullivan (en inglés)

21 Ago 2007

Las canciones y las cosas

Escrito por: dolovatti el 21 Ago 2007 - URL Permanente


1. Mis cosas favoritas o el español neutro.- En 2005 se cumplió el 40 aniversario deThe sound of music (Sonrisas y lágrimas), y ¿cómo lo celebramos en nuestro país? Reeditando la versión española de su banda sonora. Y junto a la original de Rodgers, Hammerstein y Julie Andrews, para que diera todavía más vergüenza ¿30 años de democracia y de modernidad, y todavía nos atrevemos a publicar en serio este disco, y no dentro de la colección Spanish Bizarro?

Fijémonos en "Mis cosas favoritas", por ejemplo. Redefine el sentido de la expresión español neutro. No es que en esta canción el español esté desprovisto de particularidades regionales; es que, como lengua de llegada, neutraliza, anula el valor de la composición inglesa de partida. Para empezar, todo está apagado, como corresponde a un doblaje franquista. El colorido de las cosas que María prefiere prácticamente se esfuma; tanto el color propiamente dicho (los ponis de color crema se convierten en "pequeños ponis"- ¿es que hay ponis grandes?), como el color local (los postres austríacos desparecen: el crujiente strudel de manzana o apfelstrudel se convierte en un simple pastel, y el wiener schnitzel con fideos en carne con tarta) o el que aportan los matices (las ollas brillantes dejan de ser de cobre, y los mitones dejan de ser de cálida lana para ser solamente blancos). Y lo mismo pasa con la luz de las imágenes, que al desvanecerse se vuelve tétrica: los gansos salvajes ya no vuelan con la luna en sus alas, sino que vuelan "sin fin" (es decir, sin más), y los blancos inviernos plateados que se funden en primaveras, mutan en "el blanco invierno que muere en abril" !Con razón le gustan a la institutriz hispanoablante las "cartas muy viejas con un lazo gris" (paquetes de papel marrón atados con cuerdas en la letra de Hammerstein II)! ¿Y qué decir de ese verso: "ver que la nieve mi rostro sacude"? Si quiere decir que la hace temblar, entonces eso no se ve, se siente. Y si da a entender que la golpea, entonces eso no es nieve, es granizo ¿Puede la cosa ser peor? Por supuesto. La cosa empeora si se escucha. El tono monjil de la cantante da escalofríos. Esto es, sacude. Por fortuna, en el cedé suena un poco a gramola, a cueva, muy lejos del esplendor y la frescura de la auténtica. Sólo faltaría que , después de las soflamas del PP, y de sus manifestaciones, discos como éste sonaran como nuevos.


Julie Andrews deseando comerse un apfelstrudel asíííí de grande

2. El vertedero de Sao Paulo o la sorpresa.- El vertedero de Sao Paulo es un vertedero que tienen en Sao Paulo. Según se ve Sao Paulo, ahí está. Es el vertedero más grande del mundo, y también el título de la canción más sorpredente del último disco de Astrud (Tú no existes-Austrohúngaro/Sinnamon), con permiso de "Noam Chomsky". Sorprende, sobre todo, por su giro a la altura del estribillo. Cuando creíamos que la interpretación estaba clara, la propia letra nos dice que la desestimemos, y una vez más Astrud consigue descolocarnos y hacernos reír. Veamos, el tema se inicia con un catálogo de cosas que podrían encontrarse en el vertedero de Sao Paulo. Por su dispar naturaleza, enseguida suponemos que el vertedero es el mundo, y las cosas simbolizan su increíble variedad:en él hay cosas curiosas (copias de la Biblia catalana interconfesional), valiosas (incunables), preciosas (amatistas), o producidas en serie (copias gratuitas de evaluación de Windows Vista). Pero de repente, el estribillo nos dice: "El vertedero de Sao Paulo no es una metáfora, es un vertedero que tienen en Sao Paulo". La sopresa es que no existe intención sorpresiva en la creación de los símbolos y la metáfora, porque no los hay. Las cosas podrían funcionar como tales(y de hecho, en el resto de la letra persiste, hasta cierto punto, esa posibilidad: "egagrópilas de búho"=cosas extrañas; "litros de plasma sanguíneo AB negativo"=cosas singulares; "millones de pesetas en monedas de 20 duros"=cosas obsoletas; "fotos de Natalia de Operación Triunfo"=cosas horteras. Pero ¿qué pueden representar un filtro para el grifo de carbón activo, o las cepas de la gripe española o de carbunclo?). Sin embargo, no es ésa la propuesta: no estamos ante imágenes, sino antes cosas que se imagina que podrían ocupar un espacio en el vertedero real. O lo que es lo mismo, ante la prolongación musical e intencionadamente zumbona del juego de furgoneta que el bajista Eduardo Alarcón planteaba en los viajes de la banda: imaginar cosas absurdas que podrían estar depositadas en el inmenso vertedero de Sao Paulo. No hay, por tanto, sorpresa metafórica, pero sí hay sorpresa en la disposición de las cosas elegidas. Las combinaciones amatista-Windows Vista, egagrópilas de búho-monedas de 20 duros, carbunclo-Natalia de Operación Triunfo, reforzadas por la rima, al margen de su efecto cómico, resultan por completo inesperadas, y contribuyen al propósito chocante de la composición, una píldora de pop divertido, vitamínico e inteligente que, unida a las otras estimulantes grajeas del álbum, difícilmente acabará en el vertedero de Sao Paulo.


¿Habrá una copia de El séptimo sello en el vertedero de Sao Paulo?








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El vertedero de Sao Paulo (vídeo)