10 Nov 2009

La idea negra (6)

Escrito por: dolovatti el 10 Nov 2009 - URL Permanente

1. Hay suicidas que son como los fumadores: no sólo perjudican seriamente su salud sino también la de los demás. Y hay suicidas que son como los alcohólicos: sólo se hacen daño físico a sí mismos.

Tendemos a identificar al suicida ofensivo con el terrorista de madraza o el kamikaze de carretera, pero no podemos olvidar que en cualquier momento, mientras andamos por la calle, puede caernos un suicida encima. Es el suicida que no mira por dónde se va, aquel que de tanto alimentar la idea negra de volar se olvida de la idea de prójimo.

Obviamente, no tiene la misma intención que el yihadista, pero como te pille te lleva por delante, así que no deja de ser ofensivo.

En el peor de los casos, el azar, maestro del humor según Max Ernst, se convierte en maestro del humor negro. En el mejor, se transfigura en Destino:

-Entonces él apareció en mi vida, caído del cielo... y amortiguado por el toldo.

–Entonces ella, cuando ya no me quedaban esperanzas, me acogió con los brazos abiertos ...y la más bella cara de susto que haya visto nunca.

Azar y Destino. Una vez, hace muchísimo tiempo, bajé a por pilas para el walkman, y a escasos centímetros de mis pies se hizo añicos una enorme piedra desprendida de la base de un balcón. Hoy simplemente pienso que tuve suerte, pero en su momento, como sentía un fuerte impulso suicida y creía que todo estaba escrito, no paré de pensar en el suceso en términos de fátum. Recuerdo que en las horas altas de la madrugada solía preguntarme: ¿No me mató porque soy yo el que tengo que matarme?

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2) Me gustan esas expresiones paradójicas de la Carta Joan Anderson de Neal Cassady o El fuego fatuo de Drieu La Rochelle: la última vez que me suicidé, la última vez que me maté.

También aquella, Casi no me mato, que acuñó Peñarrubia para uno de sus primeros libros de poemas: Confesiones de suicidas que estuvieron a punto de sucumbir a la vida.

El primer poemita rezaba:

No bajé la persiana

No dormí como estaba previsto

Hasta las tres menos cuarto

Cuando pasa el tren

Estuve hablando

Todo el rato

Con la gente del pueblo

Casi no me mato.

Hubo una época en que a Peñarrubia le interesaba enormemente el suicidio como tema. Ahora, no sé por qué, lo desprecia. Cuando le pedí por teléfono una colaboración para este post, me dijo "Escucha", y a continuación empezó a cantar, con más entusiasmo si cabe que Concha Velasco, esta versión de Mamá, quiero ser artista:

Mamá, quiero ser suicida

Oh mamá, quitarme la vida

Salir en el diario

Y en el telediario

Por haber volado

En diez mil pedazos...

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3) Hace un par de semanas vi una sensacional película italiana de seis horas: La mejor juventud. Había leído que era buena, pero no me imaginaba que lo fuera hasta el punto de producir éxtasis.

Contiene una escena de suicidio realmente espeluznante. No porque sea cruda o explícita, sino porque provoca la sensación de estar viendo cómo la idea negra devora al personaje. Cuando lo vemos llegar a casa tras la cena de Navidad, sumido en una extraña tristeza, sospechamos que podría estar pensando en matarse - desde el principio el filme nos lo presenta como un ser hipersensible, hermético, incómodo en la vida; alguien que prefiere los libros a las personas porque puede abrirlos y cerrarlos a su antojo-. Y de repente ocurre algo que nos lo confirma: cuelga su cazadora de la puerta en una percha.

A partir de ahí la angustia crece hasta hacerse casi insoportable: cada movimiento por el piso, cada mirada, cada gesto eriza los pelos abuelos.

Ese plano de la cazadora ahorcada es cine del bueno: hace visible lo invisible- el pensamiento del personaje- sirviéndose de un aspecto de la realidad externa, convirtiéndolo en signo sin forzarlo. Estremece por lo que significa: la idea negra ronda. Y al mismo tiempo procura placer por lo que supone: un verdadero acierto en la articulación del lenguaje cinematográfico.

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La idea negra (5)

17 Sep 2009

Woody Allen, Emilio, los chistes, el cine y la muerte

Escrito por: dolovatti el 17 Sep 2009 - URL Permanente

En su libro de conversaciones con Eric Lax, Woody Allen afirma que un chiste se parece mucho a un poema:en pocas palabras condensa un pensamiento o un sentimiento, y todo depende de lo bien equilibradas que estén.

Por ejemplo: "No tengo miedo a morir. Simplemente no quiero estar presente cuando eso suceda" es una frase que expresa algo de forma sucinta, y si se emplea una palabra de más o de menos pierde fuerza (pág. 116).

Ni una palabra de más o de menos. Incluso cuando la variación es mínima, el cambio influye. Compárese el original de Allen con esta versión que encontré citada en un ensayo sobre el envejecimiento:

No es que tenga miedo de morir, es que no quiero estar allí cuando eso suceda.

Dice lo mismo, pero al decirlo de otra manera, el efecto ya no es exactamente igual. Es absolutamente necesario que la primera parte sea una negación categórica, seguida por una pausa larga, para que la afirmación absurda de la segunda resulte absolutamente cómica.

Un momento. Se me acaba de ocurrir un mash-up. Epicuro+Woody Allen:

Epicuro dijo que no debemos preocuparnos por la muerte, porque cuando nuestra muerte existe nosotros no estamos, y cuando nosotros estamos nuestra muerte no existe. Espero que sea así, porque no quiero estar allí cuando suceda.

Continúo. El chiste, por lo tanto, funciona como un poema: es un artefacto verbal cuyo éxito depende de que unas palabras en concreto se combinen de una forma determinada. Y al igual que un poema- habría que añadir- puede servirse de la repetición para lograr sus fines.

La repetición de un término, como ocurre en este chiste de W.C. Fields:

Soy como Robin Hood: robo al rico para dárselo al pobre. Al pobre de mí.

O de una estructura, como sucede en el chiste que se cuenta varias veces en la curiosa novela de Fabio Morábito Emilio, los chistes y la muerte :

Hay dos exploradores descansando en el medio de la selva. Uno le dice al otro: “Hay que tener cuidado con los caníbales de esta selva”, y el otro responde: “No te preocupes, los que viven aquí son de la tribu Buruburu, que es una tribu vegetariana”. En eso, unos buruburus que estaban ocultos entre las plantas salen de su escondite, los atrapan y los llevan a su aldea, ponen una gran olla llena de agua a calentar, y echan dentro a los exploradores para comérselos. Los exploradores no entienden lo que está pasando y le preguntan al buruburu más cercano: “Oye, tú, buruburu, ¿cómo es esto de que nos van a comer? ¿No son ustedes vegetarianos?”. Y el buruburu contesta: “Sí, hombres blancos, somos vegetarianos. Por eso sólo les vamos a comer las plantas de los pies, las palmas de las manos, el coco de la cabeza...y el platanito”.

A primera vista parece una facecia más, pero lo cierto es que hay en ella, como dice Emilio, el niño protagonista de la novela, una atractiva “progresión pulcra, casi matemática de los dobles sentidos de las palabras”. Se repite tres veces la misma estructura: parte con nombre equívoco de una parte del cuerpo+de+ parte del cuerpo.

Y podríamos repetirla una cuarta vez: el plátano de la entrepierna; insertar este sintagma entre los dos primeros y lograr así una distribución de abajo a arriba perfecta. Pero esas palabras de más, ese sufijo de menos, ubicados en ese lugar de la cadena, harían que el chiste perdiera fuerza.

El platanito debe ir solo al final para que el chiste haga toda la gracia posible. El lector/ oyente va de los pies a la cabeza de los exploradores, de doble sentido en doble sentido, y de repente es forzado a bajar para ver al encogido platanito colgando, sin el soporte de un término adyacente. Resultado: se monda.

Emilio anda a la caza de chistes con un detector que tiene. Y me ha recordado un poco a mí, pues ahora, cada vez que veo una película dramática, activo algo parecido a un detector de chistes en mi cabeza; estoy alerta por si se cuenta alguno. Busco patrones, constantes, claves en su uso dentro del drama cinematográfico.

Aunque es pronto para sacar conclusiones- he recogido sólo unos pocos- sí puedo adelantar una cosa: ya tengo el chiste que encabezará mi estudio a modo de cita. Es uno de un guionista de Hollywood que pone una gota de humor en el drama de su gremio, y que, como el de Emilio, se sirve de la repetición estructural y la progresión matemática para arrancarnos la risa. Dice así:

Arruinan nuestras historias. Masacran nuestras ideas. Prostituyen nuestro arte. Humillan nuestro orgullo ¿Y qué obtenemos a cambio? ¡Una fortuna!.

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También hablo de...

...Woody Allen en Cómo leer a Woody Allen/ Es sólo una cámara/ Woody Allen y la novela

...W. C. Fields en Fiebre Twitter

07 Sep 2009

El revólver de Buñuel

Escrito por: dolovatti el 07 Sep 2009 - URL Permanente

Orson Welles tenía la impresión de acabar con la vida de los lugares en que rodaba; jugando con las dos acepciones del verbo to shoot (rodar y disparar), afirmó: “Los he matado como si hubiera disparado con la cámara”.

En la sorprendente novela gráfica Buñuel en el laberinto de las tortugas,

Fermín Solís fantasea con la posibilidad de que, durante el rodaje de Tierra sin pan, Buñuel hubiera hecho lo contrario con algunos animales de Las Hurdes: no matar lo que había filmado, sino filmar lo que había matado.

Aunque viaja a aquel infierno para rodar un documental sobre las lamentables condiciones de vida de los lugareños, no duda en recrear lo que le cuentan con ayuda de su revólver. ¿Que las abejas se comen a los burros cuando los panales que trasportan se caen y se rompen? Pues se mata un burro de carga para filmar cómo lo devoran.

¿Que los hurdanos sólo comen carne cuando alguna cabra se despeña? Pues se liquida una cabra para mostrar cómo cae.

¡Fuego, cámara y acción!

Alégrame el día, hurdano. Te doy 11 pesetas por ese burro con los panales.

Este Buñuel de western de Solís, forzando la realidad a balazos para que se acomode a sus propósitos, no está lejos del periodista Wallace Souza, que encargaba asesinatos para obtener noticias en primicia. No vamos a esperar a que suceda, dice.

Pero el fin último del cineasta no puede ser más diferente. Su principal argumento es: la salvación de esos pobres individuos pasa por presentar en toda su crudeza la realidad en la que viven, y si para eso hay que manipularla pues se manipula.

Mi último suspiro es una clara fuente de inspiración del cómic. Ahí leemos que ya desde pequeño a Buñuel le fascinaban las armas, y que de jovencito llevaba consigo una pequeña Browning, y que en su etapa mejicana se topó con un director, Chano Ureta, que iba con un Colt 45 a los rodajes por lo que pudiera pasar (en el reciente documental El último guión, su hijo Juan Luis cuenta que en Mexico D.F, Buñuel buscó localizaciones para Los olvidados vestido de obrero y armado con una pistola por si acaso).

Solís parte de esos datos para ir un poco más allá, e inventar un director amante de las armas que sale a rodar con un revólver en la mano, no por lo que pueda pasar sino para que ciertas cosas necesarias pasen.

¿Exagera? En absoluto, no olvidemos que relata una aventura del joven Buñuel surrealista, bruto como él solo, provocador, comprometido, imprevisible.... Esos disparos de revólver cuyo eco son los disparos de la cámara resultan perfectamente verosímiles, y ése es sólo uno de los muchos logros de un libro insólito muy, muy recomendable.

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Links:

Tierra sin pan (V.O.S.E.)

Artículos relacionados:

También hablo de...

...Buñuel en: Las manos recortadas / Máscaras del cine

...Orson Welles en:Semana de fábula / Las tres columnas

...cine y armas en: Tirados en el pasto/ El animal cinematográfico

...surrealistas y animales en: Surrealismo animal

31 Ago 2009

Borges para millones

Escrito por: dolovatti el 31 Ago 2009 - URL Permanente

Se cumplen 110 años del nacimiento de Borges. Lo celebro viendo un documental que me trajo la mulita, Borges para millones, un VHSRip del Foro Clan-Sudamérica. No me descubre nada que no supiera, pero me inspira un relato titulado Millones para Borges en el que Borges gana el Premio Nobel y unos pibes lo secuestran ,y me sugiere un par de notas que ofrezco a continuación acompañadas de tres clips.

1)Borges habla de los laberintos. No reflexiona en voz alta, se limita a repetir como un loro algo que su cerebro ha destilado hace ya mucho tiempo, un puñado de ideas cinceladas que guarda en un archivo de su prodigiosa memoria.Me sorprende comprobar que emplea casi las mismas palabras que utilizará años más tarde cuando le pregunten sobre el tema en una conversación; almacena sus pensamientos como si fueran poemas, y le falta poco para recitarlos. Compárese este fragmento de vídeo de 1978,

y estas páginas del libro Conversaciones con Borges de Roberto Alifano publicado en 1985

En los últimos años de su vida, el Borges mítico solía decir: "Quiero morirme ya, estoy cansado de ser Borges". Como se ve, no hacía mucho por evitar la monotonía de ser quien era.

2) Borges habla de la absurda expresión lectura obligatoria, e insiste en que la lectura ha de ser hedónica, placentera.

En su libro de conversaciones con Richard Burgin,

profundizaba en la idea, señalando dos niveles de goce:

a)el lector disfruta cuando se evade;

b) el lector disfruta cuando ese otro mundo al que se traslada le permite conocer más a fondo su alma.

Estos dos niveles se corresponden con las dos clases de lectores que distinguía Pedro Salinas en El defensor:

a) el leedor, que lee para entretenerse, para olvidar sus circunstancias

y b) el lector, que lee para cultivarse, para enriquecer su espíritu.

Y el leedor a su vez se corresponde con el yonqui de la lectura de Aldous Huxley:el lector que no busca estimular el pensamiento sino prevenirlo, el que pretende “matar el tiempo y distraer la percepción” (cfr. “La lectura, el nuevo vicio”).

Gente tumbada en las playas leyendo algún volumen de la trilogía de Larsson. Leedores colocados en postura de solaz opiáceo.

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Come en casa Borges

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Una postura de lectura

27 Ago 2009

Tirados en el pasto

Escrito por: dolovatti el 27 Ago 2009 - URL Permanente

He estado releyendo por encima Tirados en el pasto, esa especie de road book magnetofónico que hace ya una década concibieron al alimón Andrés Calamaro y Alejandro Rozitchner.

Lo que sigue son seis de las notas que tomé mientras me solazaba con sus páginas:

1) Creía que todos los músicos amantes de los Beatles estaban en contra de Yoko Ono. Pero Calamaro la encuentra atractiva (sic) y no piensa que fuera decisiva en la ruptura del grupo. Para Rozitchner, en cambio, la culpa de todo la tiene Yoko Ono, de ahí el título del capítulo en el que hablan sobre ella: Yoko o no. Juego de palabras que me ha recordado un pequeño texto sobre Lennon que Peñarrubia incluyó en su libro de entrevero Fragmentos literarios a domicilio:

Cuentan que uno de los guiones que Bertold Brecht iba a escribir para Hollywood se llamaba Chico conoce a chica, ¿y qué? Parafraseándolo, la historia de amor entre John y Yoko se resume para mí de la siguiente manera: John conoce a Yoko ¡Oh no!

2) Si Cristo volviera, decía el maestro Juan de Mairena, se armaría la de Dios es Cristo. Algo parecido a lo que ocurrió cuando John soltó aquello de que los Beatles eran más populares que el hijo de Dios. Calamaro piensa que el tiempo le ha dado la razón:

Ahora mismo hay muchísimas más páginas en Internet sobre los Beatles y U2 que de Jesucristo, creo que hay 22.000 sitios contra 2.000 de Jesucristo. Y los Beatles, creo, tienen el doble de páginas, el doble de sitios en Internet que Dios hoy. Cuando John dijo aquello, un buen católico lo tendría que haber felicitado por estar alerta.

En 2009, el buscador de tendencias de Google no deja lugar a dudas

3) Calamaro se deja leer la mano por dos gitanas y un buen pico. Pero es él quien, sin proponérselo, ve el futuro. A propósito de Keith Richards afirma:

Keith Richards es algo así como un pirata ultrasensible en su maldad, un romántico del siglo XIX poco romántico...

Unos pocos años más tarde....

4) Después de fotografiarse con Calamaro, unas chicas le dicen: Nos gusta mucho tu música.Calamaro se lo agradece lacónicamente: Muy bien, y Rozitchner le sugiere una frase para la próxima vez :¿Qué música, si yo soy torero? Jocosa réplica que podría leerse como la versión cómica del cambio de profesión que practica Lou Reed :

Es compositor, letrista, cantante, guitarrista, escritor, dramaturgo y fotógrafo, pero Lou Reed dice que él no se considera nada. "No soy nada, no me gusta clasificarme. Tengo suficiente con levantarme cada mañana y caminar. Cuando tengo que poner mi ocupación en las aduanas cambio siempre, pongo carpintero o doctor. Son sólo palabras" (tomado de esta nota publicada en El País)

5)Calamaro y Rozitchner hablan de dos personajes peculiares del mundo de la música contemporánea: Phil Spector, el productor, que iba armado a las grabaciones,

y Wendy Carlos, la compositora, que antes era Walter

Al asociarlos me viene a la memoria la película Dear Wendy, escrita por Lars Von Trier. El protagonista funda un club en el que los miembros llevan armas, pero no para defenderse sino para sentirse seguros de sí mismos. Las armas son instrumentos amables cuya compañía les ayuda a crecer espiritualmente, amigas a las que ponen nombres y que sólo disparan por deporte.

Rozitchner se pregunta:

¿Por qué Spector iba armado? ¿Quién lo quería atacar o él quería atacar a quién? ¿Le iba a pegar un balazo a los músicos si no hacían las cosas como él decía?
Filósofo positivo al estilo de Savater, se deja llevar aquí por la idea negativa de que las armas siempre implican violencia ¿Por qué Spector no iba a llevar el arma simplemente para sentirse mejor, para crecer como individuo, al menos por dentro?

Los dandis de Dear Wendy no pueden desenfundar fuera de la mina donde se reúnen; en el mundo exterior, se despertaría la naturaleza asesina de sus armas. La política del club le da la vuelta al lema de la Asociación del Rifle: No son las armas las que matan a las personas, son otras personas. Desde su perspectiva, son las armas las que matan a otra gente, no la gente. Visto así, podría haber sido la pistola de Phil Spector y no Phil Spector la responsable de la muerte de la actriz Lana Clarkson.

6) Calamaro, auténtico F.O.B. (Friend Of Bob), cuenta de primera mano que a Bob Dylan le gusta mucho salir a caminar de incógnito por las ciudades, y que no le gusta nada que le recuerden que es Bob Dylan. Tiene, pues, que haberle fastidiado de verdad al bueno de Bob que lo detuvieran hace poco por vagabundear en New Jersey. Primero, le privan del placer de ruar sin rumbo. Luego, le obligan a decir varias veces: Mire usted, es que yo soy Bob Dylan.

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Links:

A) En Tirados en el pasto, Rozitchner lee fragmentos de Nietzsche, Dalí, Mihaly Csikzentmihalyi,... En YouTube se le puede ver leyendo fragmentos de sus propios libros. He aquí una pequeña antología:

B) Y hablando de leer: en Rivothriller, uno de los tracks que forman parte del cedé 5 de Andrés, Calamaro lee de un modo escalofriante las contraindicaciones del Rivotril o Clonazepán (puede escucharse pinchando aquí o acá). Es como el Ay mi Bisolvón de José Mercé mezclado con David Lynch.Terrorífico.

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Actualidad de lo cool

10 Ago 2009

Una postura de lectura

Escrito por: dolovatti el 10 Ago 2009 - URL Permanente

No soy fan de Garci, pero sí un hombre de piernas, que diría Bukowski. Por eso no me ha pasado desapercibida la similitud entre esta publicidad de El País,

y este fotograma de Ninette, que se usó como cartel de la película

¿Mónica o Monique?

Al ver el dibujo me ha dado por imaginar que no es sólo un símbolo, que no está ahí sólo para reforzar un mensaje implícito -Los auténticos lectores, los lectores con criterio tienen su espacio en el periódico de los sábados-; que hay una Mónica, o mejor Monique, de piernas largas como espadas a la que le gusta leer de esa manera, en esa postura digamos irrigante.

¿Qué es lo que lee? Desde luego, ensayo no. El ensayo requiere pausas, reflexión, leer levantado la cabeza, como afirmaba Barthes, y en semejante posición eso es imposible.

Otras posturas cómodas, como las típicas de Lolita,

aunque en apariencia no se compadezcan con la tensión que el género requiere, aunque sea frecuente adoptarlas en la playa delante del best-seller de turno, son compatibles con la dinámica lectora del ensayo (bajo la cabeza-leo/ subo la cabeza-pienso). Esta no.

Esta postura es más adecuada para la poesía romántica; es una postura soñadora, de suspiro enamorado, de evocación sentimental, ....

(En el relato de Arístides Sopeña "Luces de las calles", la protagonista lee a Bécquer patas arriba:

En aquella posición los versos se derramaban sobre Rebeca, empapándola con su lluvia fina. Luego ponía el ejemplar abierto encima del pecho, y sentía como si así los absorbiera del todo y fueran suyos para siempre.)

O, en menor medida, para la novela de entretenimiento.

Igual que nos tumbamos a mirar las estrellas del cosmos y nos abandonamos a su misterio, podemos tumbarnos a mirar las letras de una novela, y perdernos en el universo que mágicamente conforman.

Acostada en la cama de espaldas, con el culo casi en la almohada y las piernas apoyadas en la pared, los pies desnudos justo debajo del póster de Shakespeare in love, Monique abre Croché, la última novela de Eduardo Peñarrubia. Y empieza a leer:

Cuando la policía llamó a la puerta, estaba en pelotas delante del espejo, mirándome la pelambre del cuerpo y pensando si debía convertirla en un recuerdo. De repente, se me ocurrió un chiste para el espectáculo de esa noche: "¿Saben qué? Soy tan estúpido y tengo tanto pelo por todas partes que a la mierda la ciencia. Voy a donar mi cadáver a la moda alternativa para que hagan un abrigo exclusivo de auténtica piel de gilipollas". Me reí, me puse una bata y fui a ver qué querían esta vez.

El hechizo es inmediato, como cuando levanta la vista hacia el cielo en una noche estrellada.

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03 Ago 2009

El flequillo romano de Ray Bradbury

Escrito por: dolovatti el 03 Ago 2009 - URL Permanente

Qué puedo decir, me encanta la fotografía de Ray Bradbury enseñando pierna y medalla en el penúltimo número de Babelia


Por un lado, me hace gracia porque se presta generosamente al desahogo fácil del internauta furioso. Tras las incendiarias declaraciones del maestro, da pie a comentarios venenosos del tipo

!Si parece que se acaba de hacer popó!

o

!Mira, tres dinosaurios! .

Por otro, me emociona porque muestra al escritor anciano aferrado a su querido mundo de papel.

La imagen está llena de detalles, pero me interesa uno en especial: el flequillo (en esta otra foto se aprecia mejor)

Nada más verlo, me acordé de un libro que ya cité aquí de pasada

En el último capítulo de la primera parte, Ray y su medio siglo, Garci retrata al Bradbury cincuentón de esta manera:

Cincuenta años.

No le han cambiado. Ni por dentro ni por fuera. Ray conserva su mirada ingenua, regalo de aquel muchacho que jugaba hasta la extenuación en Waukegan. Sus ojos siguen siendo francos y claros, más azules aún- premio del cielo californiano-. Pelo rubio, casi rojo, abundante. Tez morena, tostada por el sol. Gafas gruesas de carey. El medio de siglo le ha dado a Ray un cierto aspecto de actor shakespiriano.

Cuarenta años después, el párrafo, alterado por el tiempo, quedaría así:

Noventa años.

No le han cambiado por dentro, pero sí por fuera. Sus ojos siguen siendo francos y claros, azulísimos, pero ven ya muy poco- Ray tiene un teléfono con números tan grandes como los de un portal- Gafas de pasta negras. Pelo canoso, escaso por delante, peinado hacia la frente por coquetería. A su aspecto de actor shakespiriano, el flequillo le añade un nuevo matiz: ahora parece un actor shakespiriano en el Julio César de Mankiewicz.

Roland Barthes, en su artículo Los romanos en el cine, incluido en esta antología

observó que en el Julio César de Mankiewicz todos los actores llevaban flequillo, incluso aquellos que tenían poco pelo, como Bradbury. A éstos, el peluquero les “supo extraer en todos los casos un último mechón que alcanzó al borde la frente” ¿Por qué? ¿Es que no había calvos o individuos con otro peinado en aquella época? Por supuesto que sí, pero ese flequillo estaba ahí como signo de romanidad. Daba igual que los extras tuvieran “aspecto de yanqui”, que Julio César tuviera "aspecto de abogado anglosajón ya desgastado por mil segundos papeles policiales o cómicos”, uno veía el flequillo y no tenía ninguna duda de estar en la Antigua Roma.

Del mismo modo, después de leer a Garci y a Barthes, uno ve a Bradbury con su trabajado flequillo y no tiene ninguna duda de que encajaría en la Roma de Shakespeare filmada por Mankiewicz. Haciendo un papelito de vate ciego que ve el futuro.

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Links:

Palabra de Bradbury

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Esto es literatura

23 Jul 2009

Niños y viejos

Escrito por: dolovatti el 23 Jul 2009 - URL Permanente

1. Alterno la lectura de El infierno imbécil de Martin Amis con la muy recomendable autobiografía de J. G. Ballard

. Curiosamente, ambos libros hacen referencia a Spielberg y los actores infantiles.

En un capítulo de Milagros de vida, Ballard recuerda su visita al rodaje de El imperio del Sol, y relata el encuentro con el chaval protagonista, un tal Christian Bale:

Otro momento sobrecogedor tuvo lugar cuando estaba en el decorado de Sunningdale, y un niño de 12 años se acercó a mí y me dijo: "Hola, señor Ballard, soy usted".

Nótese que Bale no dijo hago de usted, o lo interpreto a usted de pequeño, o mi papel es el del joven Jim, sino SOY usted. Es como si por la boca del crío ya hablara el actor intenso y poderoso que hoy conocemos, ése que se mete en sus personajes hasta que lo absorben.

Ballard califica a Spielberg como el mejor director del mundo, y destaca su “don excepcional para extraer interpretaciones soberbias a actores infantiles”. Pero ¿se trata realmente de un don o es sólo cuestión de método? Martin Amis obtiene algunas claves en 1982, año de otra película con niño, E.T. :

-Si ensayas demasiado con los críos, te arriesgas a que la interpretación resulte muy forzada. Nosotros hicimos E. T. cronológicamente, con abundancia de improvisación. Yo dejé que los críos hiciesen a su manera las escenas.

El rodaje cronológico es una práctica muy rara- y más en Hollywood-, pero Spielberg, que podía permitírselo, lo utilizó hábilmente para meter a Henry Thomas en la historia. De ese modo consiguió que en la escena final lamentara de verdad la partida del alienígena:

“La emoción de la última escena era auténtica”, dice Spielberg. El pequeño Henry está de acuerdo, y aún añora a su amigo desaparecido. “E. T. era una persona”, insiste.


E.T. parece una persona en esta imagen...Y Michael también.

2.Tan infantil como creer que E. T. era una persona, es creer que alguna vez hubo en el mundo personas tan viejas como E. T., humanos que alcanzaron y superaron los 900 años- ya sabes, Enós (905), Cainán (910), Set (912), Jared (962), Matusalén (969),...ese grupo de vejestorios que el gran Arístides Sopeña llamó en Puertas y llaves, el grupo de los pequeños grandes hombres, en homenaje al prodigioso make-up de la película de Arthur Penn-.


Dustin Hoffman en la piel cuarteada del Señor Crubb (121 años)

Resulta sorprendente que alguien adulto se trague esa genealogía, pero más sorprendente aún es que alguien adulto defienda que es verdad con argumentos, y nos explique con detalle cuál fue el secreto de la longevidad de los hombres antediluvianos, casi como quien nos comunica la receta para vivir largo tiempo de un supercentenario de nuestra época.


"Tabaco, whisky y mujeres", la receta de
Henry Allingham para llegar a los 113 años.

Pedro Mexía estaba convencido de que las edades bíblicas de los primeros hombres eran fidedignas y exactas(nada de formas de cómputo diferentes, años lunares y demás), y expuso sus razones en la Silva de varia lección (1540):

a) Dios hizo personalmente a Adán y Eva. Estaban hechos, por tanto, de maravilla, con una salud de hierro*. De padres tan primorosos sólo pudieron salir hijos excepcionales. Poco a poco, sin embargo, la raza degeneró- porque el tiempo todo lo erosiona-, y los hombres vivieron cada vez menos;

b) La alimentación era variada, moderada y de calidad, con productos de la Tierra. Fruta y verdura, porque no hay noticia ni se cree que la carne fuera consumida antes del Diluvio;

c) El influjo de los planetas y las estrellas era favorable;

d) Adán conocía todas las propiedades curativas y nutritivas de plantas, hierbas y piedras. Ese conocimiento pasó a sus hijos, que lo aplicaron;

e) Dios quiso que los hombres llegaran a edades tan provectas, y puso a su disposición los medios para conseguirlo.

. Mexía no explica por qué las serpientes dejaron de hablar, pero nos podemos imaginar muy bien los motivos: la humedad permanente del suelo tras el Diluvio, una fatal alineación de Júpiter con Saturno, una mala alimentación a base de ratas y ovejas, ... Ponlo todo junto y adiós cuerdas vocales.

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*Esto me recuerda a lo que escribió Eduardo Peñarrubia en El subrayado es mío:

Adán y Eva nunca vomitaban, nunca tosían, nunca liberaban gases, y cuando se hacían una herida, ésta se cerraba antes de sangrar. La cabeza sólo les dolía un poco cuando Dios les hablaba, porque Dios hablaba muy alto en aquel tiempo, como un paleto. Con el tiempo, fue bajando el volumen hasta el punto de que actualmente algunos ni le oímos.

20 Jul 2009

Fiebre Twitter

Escrito por: dolovatti el 20 Jul 2009 - URL Permanente

La fiebre Twitter me da vómitos y diarrea cuando trasciende la Internet. La sóla idea de un libro con clásicos de la literatura pasados por ese moderno lecho de Procusto me provoca unas arcadas terribles; y tengo que ir rápidamente al trono cada vez que en la Revista de Verano de El País me tropiezo con esto

Vale, twitteratura como palabra híbrida tiene un pase- incluso, si me apuras,la combinación twiteratura twitteratológica (es la literatura teratológica o monstruosa que resulta de reducir obras maestras de la literatura a un puñado de twitts); pero ¿twitterías? Agggh, qué repeluco! Y el título, como se ve, no es lo único lamentable. El contenido, que se prestaba al ingenio refrescante 2.0, al wit estival con coartada informática, no puede dar más pena.

Puestos a trasplantar la moda de los 140 caracteres a la hoja volandera, yo habría creado una sección con descripciones y ejemplos de falsas páginas de Twitter:

· W.C. FIELDS FOREVER (YTHING).- Microblog que descubre las aplicaciones prácticas de los chistes de W.C. Fields:

"He pasado una velada estupenda, pero no ha sido esta". Para críticos de cine malévolos: sustituir "pasado" por "visto" y "velada" por "película".


"Alguien que odia a los niños y a los perritos no
puede ser del todo malo"

· HAIKUS DEL DESAYUNO.- Microblog con haikus inspirados por el momento del desayuno:

Se escapa la leche

Los dos ojos abiertos

todavía duermen.

· ESCRITURA EN DIRECTO.- Microblog en el que se narra el proceso de escritura de un cuento como si fuera un evento deportivo:

9:22. Nuestro escritor no se encuentra cómodo. Sigue buscando la primera frase, y algo de cera en las orejas también.

10:03 Tras conseguir el primer párrafo, lanza su característico grito de motivación: "Vamos, mueve ese cálamo!"

· REFRÁN EN IRÁN.- Microblog que reescribe viejos refranes de nuestro saber popular en clave iraní:

Piedra movediza nunca moho la cobija> Piedra movediza por el aire igual te atiza


"En Irán, matar a alguien a pedradas no es
ilegal. Usar la piedra equivocada, sí"

· DIA Y NOCHE.- Microblog que recopila metáforas del amanecer de la literatura universal:

-Amanecer de Basile en plan Star Wars:...cuando el Sol, blandiendo el sable de luz en medio de las estrellas, grita "Atrás canallas!"

Amanecer sexy de Eduardo Peñarrubia: La mañana, que estaba desnuda tras el biombo de estrellas de la noche, me enseñó una pierna. Entonces me levanté.

Le habría dado a la sección un nombre de refresco, un refresco sin alcohol pero con miles de bytes: TWITTER KAS.

16 Jul 2009

Borges mínimo

Escrito por: dolovatti el 16 Jul 2009 - URL Permanente

Copio a continuación algunas de las notas que he ido tomando durante la relectura de este librito,

para mí el menos sabroso de todos los de entrevistas con Borges, pero no por ello el menos nutritivo:

1) Las conversaciones datan del año 1967. Borges, según confiesa, charla con una sombra:

En este mismo momento en que hablo con vos, no veo los rasgos de vuestra figura, ni el color de vuestra corbata, ni el color de vuestros ojos, ni el de vuestros cabellos...

Lo que significa que dos años más tarde apenas podrá ver cómo el hombre llega a la luna. Aunque tampoco la cosa le habría impresionado mucho:

Habría debido interesarme por los experimentos que se hacen para llegar a la luna, pero todo esto fue sobrepasado de tal modo por la imaginación literaria o por escritores como Wells, que la realidad me ha conmovido menos de lo que habría sido debido.

Nunca hasta ahora me había parado a pensar cómo vivió Borges aquel momento. ¿Existirá algún testimonio al respecto? Me lo imagino en medio de la bruma, oyendo el relato televisivo en casa de unos amigos:

Armstrong recién dijo: "Es un pequeño paso para el hombre, y un paso de gigante para la humanidad"

Apostillando:

-Che, ¿por qué esa frase tan preparada? ¿Por qué no unos versos sobre la luna...sobre de la luna?.

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2) Borges comenta los títulos de sus libros en el extranjero. Afirma que existe una tradición según la cual el editor foráneo tiene derecho a cambiarlos. El Aleph, por ejemplo, se llamó en Francia de un modo más sugerente: Laberintos.

A esa costumbre de modificar los títulos no son ajenos los editores originales. Sabido es que El corazón es un cazador solitario no fue una elección de Carson McCullers sino de su editor.Pero cuidado, títulos así, que parecen perfectos para atraer a los lectores, pueden alejarlos. Sobre todo si son lectores fanáticos de Martin Amis.

En uno de los artículos de esta recopilación

Amis distingue entre títulos buenos, malos y brillantes. Y añade:

Un título brillante, como La balada del café triste, es casi una garantía de obra menor.

Las novelas de Molina Foix tienen casi todas títulos brillantes: Museo provincial de los horrores, La quincena soviética, La comunión de los atletas, La misa de Baroja, El vampiro de la calle Méjico ... Yo no he leído ninguna, y, después de leer a Amis, no creo que me tome la molestia.

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3) Borges opina que las películas que tratan sobre grandes músicos o pintores de ficción, no deberían hacer oír o mostrar nunca sus obras:

No, antes que nada hay que mostrar la admiración que sienten los demás. O hacer sentir la emoción de los demás.

Me he acordado de ese cuadro fascinante de RocknRolla, que pasa de mano en mano y nunca se ve. Sólo vemos la reacción entusiasta de los que lo miran, y llegamos a creer que es valioso.

Es un claro homenaje al maletín diabólico de Pulp Fiction-

que a su vez parece un homenaje al maletero alienígena de Repo Man,

que a su vez parece un homenaje a la caja radioactiva de Kiss me deadly-;

más un guiño que una sutileza de director artista, pero demuestra que Borges tenía razón. Sólo así, por medio del reflejo de su impacto en el receptor, puede el cine presentar verosímilmente el gran arte inventado, aquel que no procede de la realidad.

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4) ¿Cómo reconocer la literatura? Borges sostiene que hay que encomendarse a la emoción, al thrill, al escalofrío. Cita el verso El viento de la otra noche arrojó el amor. Le eriza los pelos abuelos, ergo la poesía ha aparecido y nadie sabe cómo ha sido.

Entiendo entonces que los versos sin poesía son aquellos que no tocan la fibra del lector competente. Compárese

Te amaré hasta que se me caiga a trozos,

uno detrás de otro.

(poeta callejero anónimo)

con

Te amaré hasta que al océano

lo plieguen y lo tiendan a secar.

(Auden)

o

Te amaré eternamente y aun después.

(Heine).

Tristeza infinita la de los rodajes sin mujeres, escribió Truffaut. Tristeza infinita la de los poemas sin literatura, escribió Eduardo Peñarrubia.

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El arácnido de este blog teje su pequeña tela en una esquina de ese gran entramado de computadoras e hipervínculos que es la Internet. Espera que te solaces leyendo del mismo modo que él se solaza escribiendo palabras como "hipervínculo". Asimismo, te aconseja que no subestimes la importancia de la lectura. Está de acuerdo con Brodsky cuando dice: "Le será más difícil disparar a un semejante a quien ha leído a Dickens que a quien no lo ha leído". Y también con Eduardo Peñarrubia cuando dice: "Le será más difícil disparar a un semejante a quien no le ha quitado el seguro a su pistola que a quien sí se lo ha quitado".

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FICCIONES SÚBITAS DE EDUARDO PEÑARRUBIA (Top three)

1.PSYCHOHAMLET.- Cogió por la barbilla la cabeza que acaba de cortar, la miró de cerca por última vez antes de guardarla con las demás, y se dio cuenta de que debajo de su dedo índice había una brecha pequeña pero profunda. ¿Coser o no coser?, se preguntó. Y aquella ocurrencia le hizo tanta gracia que corrió a anotarla en su cuaderno. Con sangre de virgen, por supuesto.

2.REGALO.- Como siempre, se levantó pensando que el día que comenzaba era un regalo. Como siempre, se acostó pensando que no había sabido cómo desenvolverlo.

3.LA MUERTE DE "EL GRAN DOLOVATTI".- Según el testimonio de sus familiares, el popular mago Dolovatti falleció el pasado martes haciendo una última broma de las suyas. Tras fingirse muerto en su lecho durante dos minutos, abrió los ojos de golpe, y con un hilillo de voz dijo: “Vida por aquí, nada por allá”. Poco después, su sonrisa se congeló.

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