05 Jul 2008
Vergüenza
¿No tenés papeles? Pues no me interesa de dónde seas. Ni si estás enfermo, si estás viejo, si estás embarazada o si tenés 5 años… ¡Adentro! Para empezar te vas a quedar encerrado 40 días. Pero si en ese tiempo no resolvemos tu tema, te quedás 6 meses. Y si no sabemos qué hacer con vos, un año y medio. Al día siguiente de soltarte, si te volvemos a agarrar, vas adentro de nuevo…
Esto, que parece la escena de una película ambientada en tiempos de la esclavitud, es ni más ni menos que la forma de tratar a las personas inmigrantes sin documentación que acaba de aprobar un grupo de seres humanos que dictan las normas en
Así funcionan hoy en día los CIE en España y en el resto de Europa. Con las nuevas medidas no sólo se podrá privar de su libertad a personas adultas, sino que, atentando contra las declaraciones de Derechos Humanos y del Niño, también se podrá retener a menores de edad no acompañados.
Pero eso no termina ahí. Cuando se cubra la capacidad de los CIE, la Directiva incluso contempla el internamiento de las personas inmigrantes en prisiones. El no tener papeles, una mera falta administrativa, les llevará a la cárcel.
La “directiva de la vergüenza” como se le llama hoy en todo el mundo, no ha hecho más que profundizar la crisis que arrastran desde hace años las personas que se han desplazado a la comunidad europea y no han conseguido aún regularizar su situación. Todos, o casi todos, hemos sido alguna vez un “sin papeles” o “un ilegal” como les gusta decir a los ciudadanos europeos de primera. Pero ¿has tenido alguna vez miedo de que te metan en un CIE? El procedimiento es rápido y traumático: se hace una redada en una zona sospechosa, se comprueba que la persona no tiene sus papeles en regla, se la mete en una patrulla, y listo. Dentro del CIE la vida es penosa: cientos de personas hacinadas, con suerte algún voluntario sanitario para atenderlas en caso de urgencia; poca luz, aire viciado, murmullos, llantos, nada que hacer, y tiempo, mucho tiempo hasta que se resuelva su futuro.
La paradoja –como bien reflexiona Galeano- es que Europa derramó población sobre el mundo entero y ahora se siente injustamente invadida por los invadidos. Por los descendientes de quienes vendió como esclavos y que están llegando no porque quieren, sino porque no pueden más, para finalmente ser tratados otra vez como esclavos.
Vergüenza. No sólo de lo que han decidido con puño sagrado. Sino de lo rápido que se han movido para castigar, como nunca lo habían hecho para solucionar.
13 May 2008
Cable a tierra
Nunca tenemos mucha conciencia de lo que nos pudimos perder, hasta que lo hacemos. Lo más normal es justificar la decisión de no ir, con las pocas ganas de salir entre semana, o el día largo de trabajo, o la fiaca de conseguir
Pero, por ahí algo nos hace tomar la decisión… y vamos. Ya estamos adentro, con el auditorio lleno de gente y pensamos: “pucha, menos mal que vine… sino mirá lo que me hubiera perdido”.
Así pasó con el recital de Fito en Madrid, donde la mayoría éramos argentinos. Era emocionante ver el teatro lleno de gente con los mismos códigos, las canciones de siempre, las letras que nos sabíamos de memoria, los lugares que son nuestros y a los que nos llevaba cada canción. Rosario, que siempre estuvo cerca. El bar La Paz de
La impresión era que todos los que estábamos en la sala sabíamos bien a qué habíamos ido. Y esa “cosa” te explota adentro cuando estás ahí, entre tu gente que en realidad no es tu gente, pero que en ese momento tiene un hilo al que estás unido, un halo que está ausente la mayor parte del tiempo en que vivimos acá y que revive en estos momentos.
Algunos que pude ver, moqueaban. Otros revoleaban una camiseta haciendo círculos en el aire, otros oían con una sonrisa, todos cantaban. Y en el escenario estaba el músico nuestro, ese que cantaba las cosas nuestras, como un testimonio sonoro de lo que tuvimos que dejar atrás, un cable a tierra. Y mientras el recital se resistía a terminar, y las canciones seguían con un bis de entrecasa –Tres agujas, Un vestido y un amor, Parte del aire, Tumbas de la gloria- aquel pensamiento no me abandonaba: “menos mal que vine”, me decía a mí mismo con la garganta apretada.
La próxima vez, a lo mejor me hago el gil, me invento otras excusas y me aferro a la anestesia que me doy cada tanto para no toquetear los recuerdos. Para que nadie desde un piano me cante: “Si estás entre volver y no volver…” Y no voy. Pero al menos esa noche me quedó claro que todo lo que somos y lo que fuimos está ahí a mano, para conectarse cuando lo precisemos, desde el corazón. Ese es el cable a tierra.
29 Mar 2008
Familia tipo
En diciembre pasado los argentinos elegimos nuevo mandatario, y fue Cristina Fernández, por primera vez una mujer presidenta elegida por el voto popular. Los que vivimos en España pudimos, a la distancia, poner nuestro granito de arena en la decisión de la mayoría, aunque quede pendiente de debate si es correcto que alguien que no vive en el país pueda influir en la elección de un presidente que no lo preside. Pero votamos y, aunque seamos pocos, como decía un viejo político “los votos se cuentan de a uno”.
El asunto es que muchos de nosotros, además, hemos podido votar para presidente del gobierno español el pasado 9 de marzo. Acá también somos pocos comparados con la mayoría, pero me suena que tiene algo más de sentido la votación local, porque el nuevo presidente sí que nos presidirá y su gobierno nos afectará directamente.
Los argentinos tenemos tradición en esto de votar. Cuando le comento a mis amigos españoles que el voto en Argentina es obligatorio, se espantan: “¡pero cómo, si el voto es un derecho y no una obligación!”. Y sí... paradójicamente es las dos cosas, pero si bien me obligan a votar, también es cierto que así me aseguro de que mi vecino no decide por mí.
Y como es seguro que con esta gimnasia que traemos, quienes podíamos fuimos a votar, se nos da ahora una situación bastante novedosa en nuestras vidas de ciudadanos argentinos inmigrantes en España: vamos a tener un presidente y una presidenta. Uno acá y otra allá.
Eso sí, el color del voto es una incógnita. Ahora me pregunto: ¿a quién votan los argentinos en la madre patria? Partidos nacionalistas seguro que no. En blanco sería ridículo. ¿Derechas o muy derechas? ¿Izquierdas o muy izquierdas? ¿Centro? ¿Arrastraremos la bandera política que nos trajimos en la valija, o habremos adaptado nuestra ideología al primer mundo, a los nuevos políticos o al nuevo status?
Yo no diré a quién he votado, y conste que las niñas con futuros perfectos, que hablan en inglés y no deberían casarse por ser lesbianas me dan repeluz.
Pero debo reconocer que me pone muy contento que –entre los nacionalizados- podamos votar todos los argentinos sin distinción: los católicos, las judías, los homosexuales, las casadas, los separados, las que tengan en sus planes divorciarse, los que usan preservativos, las que quieran abortar… No se podrá decir de nosotros que no somos inmigrantes normales, eso no. Si hasta tenemos presidente y presidenta: los argentinos en España somos una gran familia. Casi una familia tipo…
11 Ene 2008
El otro ( O lo que falta por hacer)
”Que el dolor no me sea indiferente”
(León Gieco)
(Desde la redacción de RA Revista Argentina en España)
Desde distintas posiciones hay gente denunciando injusticias, reclamando cambios, luchando por sueños propios y ajenos, poniendo el hombro. Las cosas se fueron dando así, una nota detrás de otra, un reportaje, una entrevista. Y cuando nos dimos cuenta una se relacionaba con otra formando una cadena con un mismo hilo conductor: El otro.
La primera noticia nos llegó hace unos meses: un indigente al que llamaban “el pibe”, vaya a saber con qué historia a cuestas, era encontrado muerto cerca de Moncloa, en Madrid. Un indigente argentino. Un sin techo, un sin papeles, un sin nada. Fue un llamado de atención: ¿hay argentinos durmiendo en las calles de alguna ciudad de España? Sí.
Y a partir de ese artículo (Indigentes Argentinos en España), se empezaron a suceder los demás, como una cadena de llamados: León Gieco “usando” la música para ayudar a los que lo van a buscar. Las Madres desde su trinchera blanca siguen apostando por la verdad. Un seleccionado de ciegos, que le da a
Parece que es así. Dicen los que creen en esas cosas, que todo está conectado y que lo que alguien hace nos afecta a todos. Los mapuches de
Hay mucho por hacer, y ese que se fue en Moncloa dejó el mensaje. Ahora me siento, me tomo unos mates y trato de imaginar cuál será la parte que me toca del todo. Evidentemente algo falta que yo no estoy haciendo.
Sobre este blog
ARGENTINOS EN ACCION
MARIO MARTINEZ BIDARTARGENTINOS EN ESPAÑA
Soy Mario Martínez Bidart, entre otras cosas, director de RA Revista Argentina en España. La idea que tuvimos al crear este blog es tener un espacio para las iniciativas de los miles de argentinos que vivimos en España, una forma de canalizar voluntades y resaltar actitudes, sumar esfuerzos, optimizarlos y buscar objetivos sociales.
Vinimos a España impulsados por sueños y necesidades personales, pero una vez aquí no deberíamos perder de vista lo que aún queda por hacer a favor de las gentes de nuestro país, las que menos tienen, las que más necesitan, "los Nadies" como le gusta decir a Pino Solanas. Los que luchan cada día por conservar su dignidad. Por eso lo de ARGENTINOS EN ACCION. ¡Bienvenidos a este blog todos los que estén o quieran andar por el mismo camino!
Últimos Comentarios
- Vergüenza 6 comentarios mario mmartinezbidart Mario Mario Anónimo
- Familia tipo 4 comentarios Mario isarubio isapacheco Tresdiemsiones
- El otro ( O lo que falta por hacer) 12 comentarios emule Paloma. Paco. Mercedes Valdano carisdul carol
Tags
Enlaces
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

