28 Jun 2007

Indignación en Alcobendas. Da tu opinión y únete...

Escrito por: alberto-zambade el 28 Jun 2007 - URL Permanente

Siento amargarles el día y la tarde que les queda, pero me hierve la sangre de ver como las injusticias se abren camino negando las evidencias sociales y las pruebas de los periodistas.

Os contaré primero un relato de mi abuelo.

La suave brisa del verano se colaba por entre las rendijas de la persiana de la ventana de mi cuarto, mientras mi abuelo intentaba terminar de contarme un cuento para dormirme en mi hora de siesta. Me acuerdo como si fuera ayer y de esto hace más de 23 años, contando que ahora tengo 29. Eran las cuatro y media de la tarde, en verano, con un sol de justicia. Mi madre estaba en la cocina fregando los platos y el roce al enjuagarlos me robaba el sueño constantemente. Pero ahí estaba él. Mi abuelo con su voz melosa y grave emitida con cariño lograba que me olvidara de todos los ruidos y pusiera toda mi atención en su cuento. Utilizaba una técnica que reconozco haberme adueñado de ella con el tiempo, para usarla con mis sobrinos. Me contaba el cuento en voz baja, abriendo mucho los ojos por una razón evidente quería que le escuchara y estuviera muy atento a su historia. Y vaya si lo conseguía. Las historias y cuentos que me relataba no es que tuvieran mucho sentido, la mayoría de ellas ni las entendía y algunas no tenían ni siquiera un final claro. Pero la forma de narrarlo, las ganas con las que lo contaba, el ímpetu que ponía en su ardua tarea de narrador de historias perdidas en el tiempo hizo que cada día le añore con más fuerza que nunca. Su grado de tolerancia me convirtió en lo que soy, un hombre enamorado de las palabras. Aún recuerdo cuando me decía.
-Te conté alguna vez el cuento del viento, el agua y el pájaro loco.
-No. ¿Qué cuento es ese abuelo?- le decía.
-¿En serio? ¿No lo sabes? Bueno pues te lo contaré –me decía con brío- Érase una vez...
La verdad es que yo aquel cuento ya me lo sabía de otras veces, pero me encantaba como me lo contaba de nuevo. Con los años me enteré que sufría de
Alzheimer. Por eso ha medida que pasaba el tiempo sus cuentos fueron sus mejores regalos para mi memoria. Lo que más duro me resultó fue relatarle a modo de recuerdo sus propias historias. Y el cuento de El viento, el agua y el pájaro loco, mientras estaba postrado mi abuelo en una cama de hospital medio inconsciente, se acabó convirtiendo en su deseo más solicitado. Fíjense hasta cuánto, que horas antes de su descanso eterno se lo acabé contando, con mis 16 años de pubertad, tres veces el mismo día. Lo mejor de aquel cuento es que terminó feliz. A mi abuelo siempre le hubiese gustado haberlo acabado él de un modo feliz, pero jamás le encontró un final. Así que improvisé y lo logré: "el pájaro loco volaba al fin sin rumbo fijo por entre las ramas de árboles, mientras sus amigos le miraban a escondidas, batiendo a la fuerza del viento porque lo había conseguido, al fin era libre abuelo, era libre como el viento." Horas más tarde falleció con una sonrisa que no se me olvidará jamás.

Os cuento esto porque lo que no es concebible, desde el punto de vista humano, es que existan asilos como el de Alcobendas, que den un trato tan vejatorio a las personas de la tercera edad, que sin duda ante todo son personas y no monos de feria y menos inmundicia para tratarlos con tanta desgana y poco voluntad. La última noticia se la relato a continuación:

** La Comunidad de Madrid ha ordenado esta mañana el cierre cautelar de la residencia privada de la tercera edad Juan XXIII de Alcobendas, donde un vídeo grabado con cámara oculta ha sacado a la luz las vejaciones a las que sometían a los ancianos. Esta medida de suma al expediente sancionador que le abrió ayer. Sin embargo, el director del asilo, Sergio Cuevas, ha negado las acusaciones de maltrato y ha afirmado que no tienen "conocimiento de haber cometido ninguna irregularidad". fuente El Pais.com

La irregularidad la tiene este impresentable que no debe de llamársele señor, porque ofenderíamos a los que nos conceptuamos unos caballeros. Esto, bajo mi punto de vista, tiene sólo una respuesta "condena a todos los que han consentido que se pudiese llevar a cabo este terror en las mentes de quien los ha padecido de primera mano y condena también para el que lo ha cometido, condena perpetua a todos."

Vea el video si piensa que soy demasiado duro y júzguelo usted mismo...

Maltrato a los ancianos en la clínica Juan XXIII en Alcobendas.

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Carmen Sebas

Carmen Sebas dijo

Injusticia y unos cerdos sin sentimientos es lo que son

Alberto Zambade

Alberto Zambade dijo

Qué se de voz a estas personas que han padecido tanto tiempo en silencio. Gracias carmen...

Ramiosabio

Ramiosabio dijo

Un relato muy emotivo y real. Con perdón hay que ser muy hijo de ..... para comportarse así con los ancianos.

FRANCISCO JAVIER NOVA CORREYERO dijo

Es curioso que fué una de las noticias que también hoy me llamó más la atención a mi, es absurdo lo que voy a comentar para lo grave del asunto, pero es que lo primero que se me vino a la cabeza fué la imagen de una americanada de estas de serie B de risa, de un jugador de hockey muy malo que consigue triunfar jugando al golf, su propósito, recuperar la casa de su abuela, es una chorrada de película pero la ví recientemente y ya me llamó la atención como en el asilo cuando venía el nieto a visitarla disimulaban un buen trato y nada más irse tenían a todos los viejecitos trabajando sin parar no recuerdo en que cosa, y la ataban si se negaba ó la drogaban....era de risa pero daba una penita la imagen...claro esto era totalmente surrealista pero recuerdo sin ningún genero de dudas y esto que era tratado con humor, como pensé, "Esto ocurrirá realmente? habrá asilos asi?"
la respuesta nos la hemos encontrado hoy en las paginas de este diario, es increible, sin comentarios, Alberto me gustó mucho el relato sobre tú abuelo, quizás puedas contarnos los cuentos que él te contaba, estarían llenos de sabiduría, en muchas civilizaciones antigüas y aún hoy con los gitanos por ej, los ancianos son los más veneraros y los jerarcas de la familia ó tribu por su experiencia y sabiduría, 1 una pena que acaben en un asilo 2 si encima los tratan asi, peor...enhorabuena compañero

alberto-zambade dijo

Gracias a los que vais aportando un granito de luz en este blog para unirnos en protesta de una clara injusticia...

Gracias Francisco, me alegra saber que cuento con tu opinión en un tema tan delicado.

Anónimo

Anónimo dijo

Hay una historia que me contaba mi padre que supongo que muchos conoceréis. Se trata de un joven que llevaba a su padre subido en una mula a un asilo por un camino a la ribera de un río. De pronto el padre murmura algo... "ahh, ahora recuerdo, por este camino llevé yo a mi padre al asilo" dijo el buen hombre. El joven, al oir aquéllo, dió media vuelta y volvió con su padre a casa.

Alberto Zambade

Alberto Zambade dijo

Un microrelato relato sin duda con mucho sentido.

chicot- dijo

Sólo un rematado sinvergënza podría abusar así de los indefensos... Un relato muy emotivo, felicidades!

Javier Martín Romo dijo

Cosas así suceden demasiado a menudo.

alberto-zambade dijo

Gracias Javier y Chicot por vuestras aportaciones para luchar contra la indignación y la injusticia que han sufrido estos mayores.

Lo triste es lo de siempre, quien debía controlar estas cosas, la Comunidad de Madrid al frente del PP con Esperanza Aguirre, siempre está pendiente de lo que no es tan importante.

Saben aquel anuncio que decía "Madrid, espejo de todos" yo lo interpreto como "Madrid, Espe jode todo".

lasdfasd

lasdfasd dijo

asdfdffghghgh

ffff

ffff dijo

sdfgsdf

addf

addf dijo

asdfasdf

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de alberto-zambade

Una opinión distinta

"Escritor y viajero en el tiempo."

Un tópico como introducción, dirán, con un toque particular de Filosofía. Lo cierto es que hace unos años pensé en hacer algo parecido. Siempre he pensado en el sentido que encubre a las palabras, a las letras y a su consecución. Porque ustedes piensen, la escritura es una larga introspección, es un viaje hacia las cavernas más oscuras de la conciencia, una lenta meditación. Yo escribo a tientas en el silencio y por el camino descubro partículas de verdad, pequeños cristales que caben en la palma de una mano y justifican mi paso por este mundo.

Ahora sólo les pido paciencia y sin ánimo de discutir, por favor, reflexionen como las personas, no como las bestias.

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):