16 Ene 2012
TROFEOS COMO LASTRE
¿Por qué escondes tus ojos de mis ojos?
¿por qué huyes de mi como un bellaco?
habla claro, demuéstrame tu hombría
más allá de unos lienzos arrugados.
¿por qué agachas la testa coronada
con las astas divinas de Aquelarre
y rebufas como un morlaco herido
arrastrando la lengua por las calles?
Has probado tu propia medicina
y tu orgullo ha saltado por los aires
y ahora yo pisoteo tus laureles
y me orino en tu cresta miserable.
No has valido de nada como hombre
ni tampoco has servido como amante
tus faenas de aliño son muy pobres
y te falta estocada y buenas artes.
Tu trapío se acaba en los toriles
y al salir a la arena te acobardas
se te doblan las piernas de canguelo
y no das ni siquiera medio lance.
¡Vete ya con los mansos al chiquero
que no sirves siquiera para carne!
que yo haré el paseíllo y vuelta al ruedo
con tus pobres trofeos como lastre.
