17 Dic 2008
Pepe Sancho nos trae sus Bambalinas de cartón
Sinceridad ante todo; Pepe Sancho aclara que él ha escrito lo que le ha apetecido, así cierra polémicas, tiene su lógica; si escribes tus memorias justo es que lo hagas como quieras. Se declara libre, sin ataduras políticas, ni profesionales, por fin ha dejado de tener miedo y nos trae Bambalinas de cartón (Temas de hoy), un libro donde la única pretensión del autor es el entretenimiento de cuantos se acerquen a estas memorias sui generis. La principal protagonista ha sido la memoria de Sancho, confiesa no haber recurrido a ningún buscador para completar ningún reparto, porque quería que sus recuerdos le asaltaran de una manera natural. Tras más de 40 años dedicado a esta profesión que ama y tras una experiencia vital intensa, este gran actor plasma gran parte de su vida en estas páginas. Sin duda, emocionantes y llenas de anécdotas que conseguirán el primer propósito de su autor, hacer pasar un buen rato al lector.
Bambalinas de cartón no es sólo un título, ¿qué quieres reflejar?
Dice lo que tiene que decir, el cartón es frágil, si no lo cuidas se estropea, aunque ya no es cartón que es poliuretano, pero se puede quemar en cualquier momento, se puede mojar, hay que tener cuidado con las bambalinas, son nuestro techo, son el dosel, el cielo del escenario y hay que cuidarlo porque si no lo cuidas no te sientes cobijado, todo eso quiere decir y además me gustó y a la editorial más aún.
Compartes memorias con Jane Fonda, María Luisa Merlo y Tom Cruise, ¿no está mal?
No, Jane Fonda y yo estamos cerca de la misma edad, Mª Luisa Merlo más mayor y Tom Cruise es más joven; en el fondo somos compañeros de trabajo, (risas de Sancho) es un despropósito pero así es y hay quien por eso pierde los papeles.
¿Todas las bambalinas son de cartón?
No, todas no, las hay más consistentes, de hecho yo llevo 46 años viviendo de este trabajo y además de esas bambalinas de cartón de las que hace más de 30 años, he aprendido a que si las uso, las cuido un montón, para poder volver a usarlas en la siguiente toma o representación, eso se aprende con el tiempo, a mimar las cosas que te producen placer.
¿Has escrito sólo de lo que te ha dado la gana?
Es que yo, precisamente, por ser un tipo independiente y liberal, no haber ocupado nunca un cargo público, ni distribuido dinero público, no debo confesiones, he escrito lo que me ha dado la gana, y por supuesto, la memoria yo la he hecho selectiva, hay cosas que no he querido decir y otras que las he obviado a propósito; he escrito sólo las cosas importantes de mi vida, de verdad, para bien y para mal alguna.
De hecho, en un pasaje del libro hablas de que no has querido echar mano de instrumentos que ahora nos brinda la tecnología para completar los nombres de un reparto o una reunión, ¿has preferido plasmar sólo lo que te dictaba tu memoria?
Ni una sola vez he consultado un buscador, porque entonces sería más fácil pero no sería mi memoria; ella era la que tenía que colocar a cada uno en su sitio, por eso hay tantos saltos en el tiempo porque he dejado que ella sea la que decida cuándo, cómo y con quién cuento, porque así es mi vida, es la memoria que me acude, no voy yo a buscarla, acude y cómo acude lo cuento, literalmente, luego las faltas de ortografía ya las supero con el corrector.
¿Has recibido ya alguna reacción de la gente que mencionas y de la que no mencionas?
No, ninguna, que yo sepa
Normalmente, se quejan más los que no están que los que están.
Casi todos los que han significado algo en mi vida están, y si no están es porque se me ha olvidado o no los he querido poner, ni en el libro hay ajustes, ni nada, es tan sencillo como que me apetecía escribir un libro sobre mi vida, lo han editado muy bien, lo han distribuido también muy bien, pues miel sobre hojuelas, pero el libro no tiene más objetivo que distraer a quien lo quiera leer y quiera saber cosas de la vida de uno.
Entonces, ¿los malos tragos los has obviado?
No es exacto porque describo la muerte de mi padre con precisión y fue un mal trago.
¿O tú paso por la cárcel?
Pero eso, visto cuarenta y tantos años después, es casi una aventura, yo sólo he silenciado lo que puede resultar incómodo, no es una confesión; todo lo que cuento es cierto y muchísimas cosas no las quiero contar y punto, por eso lo digo al principio para que el lector lo tenga claro.
Cine, teatro o televisión.
El teatro debe ser la base, los cimientos de esta profesión, son inamovibles, después la estructura del edificio es el cine, y por fin, la decoración interior es la televisión; excepto los cimientos lo demás se puede cambiar o tirar, pero los cimientos no. Cualquier actor que no ha hecho teatro tiene derecho a serlo pero es que si no has pasado por el teatro queda un poco raro, un poco cojo. El teatro es donde se forja uno. No conozco a nadie que perdure que no haya hecho teatro, el teatro no se pasa de moda, el cine y la televisión sí.
Para escribir el libro como bien dices has hecho un gran ejercicio de memoria, ¿qué sensación has tenido después de rememorar gran parte de tu vida?
Satisfacción, por haber llegado hasta aquí y por ser lo que soy. Son más de 40 años dedicados a esta profesión.
Te has despedido de Cuéntame, te echaremos de menos pero ¿echarás de menos tu a Cuéntame?
No, esa es una etapa ya cerrada, no me gustaba como había evolucionado mi personaje, no estaba a gusto en su piel y decidí dejar la serie, pero de buen rollito como se dice ahora porque soy muy amigo de Ana Duato, que es la madrina de mi boda, y del productor de la serie. Pero los guionistas no habían cuidado mi personaje y yo no trabajo con guionistas descuidados.
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1 comentario Escribe tu comentario
chelo fibromialgia dijo
Cuanta soberbia gratuita, siendo vos quien sois.