13 Nov 2012

El símbolo - Aïvanhov

Escrito por: viestal el 13 Nov 2012 - URL Permanente

"Podemos comparar un símbolo con una semilla que se siembra en la
tierra. Como lo haría para una semilla, el Iniciado siembra cada
símbolo en su cabeza y lo riega a menudo; poco a poco, aparece
un tallo que crece, se refuerza, hasta convertirse en un inmenso
árbol. Entonces el Iniciado se alegra, trabaja en la sombra de
este árbol, recoge los frutos, siembra las semillas y todo
comienza de nuevo.
El mundo de los símbolos es un mundo vivo. Del mismo modo que la
semilla contiene todo un árbol en potencia, un símbolo
sintetiza una parte del saber. Si os preguntáis: «Pero, ¿para
qué sirve un símbolo?» yo os preguntaré: «Y ¿para qué
sirve una semilla?» Trabajando con una decena de símbolos,
poseemos la totalidad del saber. Nos resulta imposible llevarnos
con nosotros a todas partes una gran biblioteca, pero con algunos
símbolos transportamos todos les libros sagrados de la
humanidad, porque todos estos libros se resumen en algunos
símbolos. Pero para descifrar estos símbolos, para que nos
hablen, es necesario que consigamos hacerlos vivos en nosotros."
Omraam Mikhaël Aïvanhov

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11 Jul 2012

EL RECUERDO DEL TIEMPO MITICO

Escrito por: viestal el 11 Jul 2012 - URL Permanente

SYMBOLOS Revista internacional de Arte - Cultura - Gnosis
EL RECUERDO DEL TIEMPO MITICO
Sabiduría oculta en el Símbolo (2ª Parte)


Por CARLOS ALCOLEA

http://academart.com/zoom/Fedorova/P5045932.jpg

Pintura: Tatyana Fedorova

Con este ejemplo, queda fuera de toda duda qué sucede cuando el sentido de
cualquier texto sagrado es manipulado interesadamente. Sirva como muestra
el uso oportunista que se da al nombre de Alá y de la "gran guerra santa"
proclamada por él; una expresión totalmente tergiversada, cuando en verdad
su sentido auténtico se refiere sobre todo a una lucha interna para con uno
mismo, cuya victoria debe establecer un nuevo orden espiritual.

Consideremos ahora el hecho de que nuestro héroe abandona al diablo y
camina por delante de una cruz:

La cruz es el jeroglífico alquímico del crisol (creuset), al que se
llamaba antiguamente (en francés) cruzol, (…) donde la materia
prima, como el propio Cristo, sufre su pasión; es en el crisol donde
muere para resucitar después, purificada, espiritualizada, transformada.
Por otra parte, ¿acaso el pueblo, fiel guardián de las tradiciones
orales, no expresa la prueba terrenal humana mediante parábolas
religiosas y símiles herméticos? – Llevar su cruz, subir al Calvario,
pasar por el crisol
de la existencia, son otras tantas alocuciones
corrientes donde encontramos idéntico sentido bajo un mismo
simbolismo.10

Por consiguiente este es el significado de la transmutación alquímica,
que implica dar un paso decisivo y definitivo a un espacio sagrado,
al que se accede en soledad, dada la naturaleza de esta búsqueda.
Además, nadie puede dar ese paso en sustitución de uno mismo.
En esto no existe traspaso "de poderes" posible (si así puede decirse),
ni nada por el estilo. Se trata de un conocimiento que no es propiedad
de nadie, y que adquirirlo supone indefectiblemente Ser Uno con la
Deidad creadora, o lo que es lo mismo, erradicar toda dualidad; o sea,
que no es un aprendizaje simplemente teórico que pueda ser transmitido
de maestro a discípulo sin más.

Este es un conocimiento directo, sin intermediarios, otorgado por la
Gracia Divina a aquellos que poseen cualidades para recibirlo. En
consecuencia, por muy acompañado que se esté de ayudantes externos
como maestros, guías e instructores, lo cual tampoco debe ser
desdeñado, será únicamente aquella individualidad, y sólo ella, la
que pueda encontrar la realización interior gracias al conocimiento
adquirido a través de la certeza que puede otorgar la influencia
espiritual conferida al recibir una iniciación en los misterios.

Así pues, el ermitaño de la historia, contiene un doble significado:
por un lado representa al instructor externo11, que actúa como guía del
aprendiz, al que ofrece la asistencia y apoyo necesarios para que éste no se pierda en el camino;
(dejando claro como ya hemos señalado, que la realización espiritual sólo será posible a través
del trabajo interior del propio iniciado). Y por otro el del maestro interno, presentado aquí

como un anciano sabio (...) conocedor de los aspectos más
ocultos (...) se relaciona con la experiencia, la lentitud, la
paciencia, la soledad y en general con las bellas virtudes de
la ancianidad;12

pudiendo actuar ambos como coadyuvantes en la elección de la vía
o camino interior más apropiado a las características naturales de
cada cual. Esta es la razón por la que Offerus, dada su condición
particular, es conducido hasta un torrente en donde por amor a Cristo,
trasladará de una orilla a otra a todos los viajeros que se lo pidan.

El paso a través de las aguas es un símbolo muy característico de
diversas tradiciones:

Cada orilla simboliza un grado diverso del ser, correspondiendo
una a la tierra y la muerte y otra al cielo y la inmortalidad. Este
símbolo –que también se relaciona con el arco iris–, representa
aquella entidad intermediaria que permite que las energías
celestes desciendan al mundo terrestre y que la tierra se comunique
con el cielo.13

Una noche, oye la voz de un niño que le llama tres veces por su nombre,
para que le ayude a atravesar el río. Pero a mitad del mismo, las aguas
se tornan cada vez más impetuosas; Offerus llega incluso a arrancar un
árbol, para intentar salvar al niño. (Recordemos que algunas veces se
lo representa apoyado en un árbol que utiliza a modo de cayado).

El árbol es uno de los símbolos naturales más difundidos del Eje del
Mundo, y el que más claramente alude a la estructura cósmica y sus
diferentes planos o grados de manifestación. Baste recordar el Arbol
de la Vida Sefirótico, semejante, en cuanto a su significación esencial,
a otros muchos árboles sagrados pertenecientes a las más diversas
tradiciones de todos los tiempos y lugares, como la ceiba entre los
mayas, el roble (o encina) entre los celtas, el olivo entre los pueblos
mediterráneos, el árbol Yggddrasil entre los escandinavos, la palmera
entre los antiguos egipcios y los árabes, etc.14

Aquel que se mantenga unido al eje axial de la tradición, representado
aquí por el árbol, será rescatado de las aguas inferiores, y podrá ser
llamado Rey del Mundo, pues sólo posee esta condición el que ha visto
nacer al niño alquímico, creador del mundo, pues todo está contenido en
él. En esto consiste la Obra que transmuta el plomo en oro, que transformó
a Offerus en Christophorus, que significa el que porta a Cristo, similar al
griego Crisophoros, el que porta el oro.

Con respecto a las figuras situadas en las jambas del pórtico de entrada,
es interesante observar cómo su significado está estrechamente ligado con
todo lo anterior, como no podía ser de otra manera.

De izquierda a derecha se puede leer al pie de cada una de las esculturas
el fundamento al que hacen referencia: la prudencia, la templanza, la justicia
y la fortuna. Cuatro damas benefactoras que actúan como guías, como luces a
lo largo del camino, y sin cuyo apoyo es imposible llegar.

En un primer plano se encuentran la prudencia y la templanza, profundamente
relacionadas por su significado; la primera, vinculada con la paciencia, indica
la cautela con que se han de efectuar estos trabajos. Los alquimistas dicen al
respecto que la cocción de la Gran Obra se realiza a fuego moderado, es decir,
a temperatura prudente; si se aplica poco calor, no se avanza; si por el contrario
el fuego es demasiado intenso, se corre el riesgo de quemar la materia con la
que se trabaja. Y esto es sólo un ejemplo sobre las muchas adversidades
que a lo largo del aprendizaje aparecerán con toda seguridad. A este respecto,
existen numerosas referencias acerca de determinadas fuerzas tenebrosas que
pueden llegar a representar para el iniciado el papel de verdaderos "guardianes
del umbral",15 resultando imposible
para él atravesar ciertos estadios en tanto en cuanto no pueda superar esos obstáculos. En muchas de las
historias míticas que han llegado hasta nuestros días aparecen descritas simbólicamente estas dificultades,
que no son otra cosa que los enemigos que el aprendiz lleva dentro de sí, o sea que forman parte de él mismo.
Tomemos como modelo ejemplar el mito de Hércules,

prototipo del héroe triunfante, es decir del hombre que a través de una
serie de esfuerzos y aventuras logra "divinizarse", o mejor, retornar a sus
orígenes divinos (ya que es hijo de Zeus-Júpiter) (...) Su simbólica incluye
no sólo los doce famosos trabajos y pruebas que debe realizar a exigencias
de Hera-Juno, la contraparte femenina de Zeus-Júpiter (este último símbolo
del espíritu fecundador), sino igualmente una serie de fabulosas victorias que
corren parejas con sus nutridas flaquezas. Esta oposición entre las energías
masculinas, celestes y espirituales, y las femeninas, terrestres y materiales,
prefiguradas por la pareja olímpica Zeus-Hera (Júpiter-Juno para los
romanos), marcará la vida de Heracles-Hércules, nacido humano, y el que
por medio de los combates purificadores de toda su existencia es recibido
en el Olimpo como el hijo preferido de su Padre celestial en razón
del continuado sacrificio mediante el cual no sólo ha vencido a innumerables
enemigos externos, sino que ha podido salir victorioso de los combates internos
contra sus indefinidas tendencias hacia la densidad, reflejo de sus innumerables
egos, antes de acceder al conocimiento y la paz, emblemas de la inmortalidad
del alma y la vida eterna que finalmente logra por su espíritu combativo,
sublimizado por la búsqueda constante del Espíritu y la Verdad, a través de un
recorrido jalonado de errores, rectificaciones y logros.

(...) todos sus infortunios y caídas son provocados por Hera, imagen de sus
impulsos destructores y descendentes, puesto que esta divinidad le maldijo
por el hecho de ser hijo de su esposo Zeus (el espíritu ascendente), el que
le fue infiel al procrear a Heracles fuera de su olímpico matrimonio, razón
por la que el héroe humano debe ser objeto de su venganza y su nefasta
influencia (...) todos estos "trabajos" o combates (...) se refieren a la
purificación del espíritu gracias a la victoria sobre los oscuros impulsos
"materiales", es decir entre la oposición y la complementación de lo más
sutil y lo más denso.

En sus primeras acciones Heracles domina al jabalí de Erimanto, vence
al toro de Creta y ahoga al león de Nemea. Todos estos animales simbolizan
a las fuerzas vivas de las pasiones, a las que el héroe debe imponerse sin
negarlas, ya que debe enfrentarlas como obstáculos en su camino. Igualmente
sojuzga a la reina de las amazonas, o sea a su parte pasiva y oscura, uno de
sus egos inestables. También mata a la hidra de Lerna, imagen de esos egos
serpentinos a los que es casi imposible cortar la cabeza, labor que se le
facilita por haber anteriormente limpiado de estiércol las caballerizas de
Augías. Luego se impondrá sobre el gigante Geriones y sobre Anteo y
Diomedes, símbolos de la bestialidad y lo antiespiritual, y puede así cazar
a los emisarios celestes, los pájaros del lago de Estinfalo, lo que le permitirá
obtener viva a la cierva de los pies de bronce, imagen de la ligereza,
levedad y rapidez. Finalmente llega al jardín de las Hespérides, donde
obtiene el fruto áureo de sus esfuerzos, lo que le facilita dominar al
perro-monstruo de tres cabezas, Cerbero, guardián del Tártaro (como
el dragón en otras tradiciones), último de sus obstáculos en el camino
de la reintegración al Sí Mismo.16

Sin duda estas hazañas expresadas tan bellamente son capaces de remover
algo en el interior del que las lee con un mínimo de interés. Y de eso se trata,
pues el mito entronca con un proceso vital de autoconocimiento, rememorando
un tiempo que constantemente se actualiza.

Por otra parte, la templanza (figura situada a la misma altura que la prudencia),
tomada como una disposición de ánimo, indica el valor necesario para acometer
esta empresa. Pero lo más interesante de esta energía es su poder activador,
ya que pone en marcha

unos poderes-fuerza que el hombre posee, y que podrán, haciendo justo
uso de ellos, reducir e incluso anular la fuerza hacia lo bajo. La Templanza
no es, en modo alguno, esos poderes-fuerza del hombre, sino la operación
mediante la cual éstos se ponen en acción y son justamente utilizados. La
Templanza actúa sobre el cuerpo y el alma del hombre, sobre su intención,
su deseo, su voluntad, sus pensamientos, palabras y acciones, negando lo
que no es, la fuerza hacia lo bajo, afirmando lo que es, la fuerza hacia lo
alto, y sumándose a esta.17

Resulta muy significativo el hecho de que en la Edad Media, existiera
cierta orden de caballeros, los Templarios, encargados de custodiar el
Santo Grial, constituido por la Enseñanza Sagrada, que comprende a
spectos simbólicos tanto temporales como espaciales. A este respecto,
el Camino de Santiago representa un modelo evidente:

La ruta jacobea que lleva a la tumba del apóstol se consideraba la
proyección terrestre de la Vía Láctea o Camino de Santiago celeste,
símbolo del Opus mercurial.18 "El camino es estrecho y accidentado", se lee en el
cántico luterano de Santiago en lengua alemana, que data de 1553, "jalonado de agua y de
fuego".19 Pero los peregrinos herméticos no buscaban sólo la edificación religiosa con su viaje,
sino también el contacto con los saberes ocultos judíos y árabes que habían penetrado en el
Occidente cristiano en el siglo XII a través de España.20

Estos caminantes, en su búsqueda de la verdad, eran los que le daban
su verdadera razón de ser a este recorrido iniciático, vivificándolo
cada vez que cualquier interesado por el "Arte Regio" se ponía en marcha.
Así, pues, la Templanza no sólo es sinónimo de coraje y valor, sino que
también existen como es natural en este símbolo otras lecturas superiores
que no debemos pasar por alto:

Se puede ver en ella a las Musas y a las Gracias que inspiran al artista,
y en general al Arte como vehículo de conocimiento. Abre nuestra mente
a nuevos aspectos del ser, cada vez más profundos y sutiles (…)
manifiesta las potencialidades ocultas que se van desplegando, y las
facultades que se desarrollan y solidifican, así como las decisiones
que se toman confiadamente y los estados de ánimo producto de la
calma y la armonía. En el proceso alquímico representa los cuerpos
luminosos y nobles que surgen a continuación de la muerte y la
putrefacción de la materia vulgar.21

En un segundo plano, y junto a la prudencia, está la justicia. Esta cercanía
parece querer expresar el vínculo existente entre el cuidado o comedimiento
(prudencia) en relación con la medida o justeza (justicia) que se debe tener
en las labores alquímicas.

El atributo de la justicia es la balanza, en cuyo equilibrio está el justo medio,
allí donde se armonizan los opuestos que penden del eje central o fiel de la
báscula, símbolo este último relacionado con la espada, la lanza, el cayado
y cualquier otra representación axial de cuyas fuerzas complementarias ya
hemos hablado, y que se resuelven en el nivel de la proporción cósmica.

En la Antigüedad Clásica, la Justicia es representada como la diosa Themis,
hija de Urano (el cielo) y Gea (la tierra). Fiel consejera de Zeus-Júpiter,
ella encarna el orden del mundo y la ley divina.

Esta diosa proporciona equidad y recto juicio en las decisiones difíciles,
simbolizadas por aquéllas encrucijadas que aparecen en el camino, pero
que se superan gracias a la inspiración transmitida a través de su gesto
siempre recto y ecuánime.

Estas encrucijadas no son otra cosa que aquellos engaños a los que el ser
individual permanece encadenado:

Literalidad, normas, estrechez de miras, tontera, deseos de cumplir
¿ante quién?, búsqueda de aceptación y reconocimiento, búsqueda de
méritos, miedo a abandonarse a la Providencia, pereza, flojera, poner
condiciones (...) El presente está más allá de la dualidad, por tanto
toda pregunta del tipo ¿lo habré hecho bien?, ¿lo habré hecho mal?,
está de más; el juicio debe cesar para que la justicia impere. Esta,
la Justicia, no se inclina hacia la derecha ni izquierda, el fiel de la
balanza, su eje, es uno con la vertical.

En los Himnos Orficos se invoca a la Justicia y a la Equidad, que
como Energía-Fuerza, tiene la capacidad de provocar una ruptura
de nivel, estimulando un tipo de pensamiento más analógico y menos
racional, lo que tiene que ver con una poética (poiesis, creación),
que recrea la vida continuamente:

Oh justísima, felicísima y agradable para los mortales, que, desde tu
ecuanimidad, disfrutas siempre con los humanos justos; por todos
honrada, de feliz sino, gloriosísima Equidad, que con pensamientos
limpios decides siempre lo que es debido. Indestructible en tu mente,
porque tú, en cambio, destruyes a todos cuantos no se sometieron a tu
yugo, sino que lo despreciaron, volcando, por su insaciabilidad, los
sólidos platillos de la balanza. Apacible, amiga de todos, festiva,
agradable, que te alegras con la paz y buscas ardorosamente una
vida segura, porque siempre odias la ambición y te alegras con la
ecuanimidad; en ti, pues, el conocimiento de la virtud alcanza un
noble fin. Escucha, diosa, y reprime con justicia la maldad de los
mortales, para que siempre transite con equilibrio la vida honesta
de los humanos que comen los frutos de la tierra, y la de todos los
seres vivos que en su regazo nutre la diosa madre tierra y la de
aquellos que sustenta Zeus, el de las aguas marinas.22

Por último tenemos a Fortuna, situada junto a la Templanza, y a la
misma altura que Justicia. Fortuna, emparentada con la fuerza o la
fortaleza, suele estar representada bajo el aspecto de una mujer y
con diversos atributos como el cuerno de la abundancia, el timón,
la rueda, el caduceo, etc. Por otro lado, se dice que a esta diosa se
la ve a veces cerca de Júpiter, balanceándose en una rueda que está
en continuo movimiento, y que

representa la rueda de la vida y las encarnaciones (lo que en el
budismo se denomina Rueda del Samsâra) de la que habremos
de liberarnos gracias al proceso iniciático, ascendiendo a otras
regiones del ser.23

El símbolo del cuerno, que como hemos dicho es otro de sus atributos,
está estrechamente relacionado con la cabra de Amaltea que

proporcionó la leche con que las Ninfas alimentaron a Zeus-Júpiter
en el monte Ida. Este Dios la transportó al cielo, regalando a sus
nodrizas uno de los cuernos de esta cabra, al que dio la propiedad
de conceder a estas Ninfas todo lo que desearan…24

Pero, desde nuestro punto de vista, el significado más importante que el
aprendiz debería extraer de la Fortuna es la profunda relación que esta
guarda con la Gracia Divina, sin la cual es absolutamente imposible para
el iniciado obtener el Toisón de Oro;25 por mucho empeño y dedicación que este
demuestre.

Ya lo hemos dicho antes, en esto no hay confusión posible; no se trata de
unos trabajos de erudición más o menos elevados, puesto que si así fuera
estaríamos hablando de algo individual; esta es una enseñanza que supera
la particularidad de un ser humano cualquiera.

Así, pues, la Realización Espiritual sólo puede ser aquí y ahora, por
encima de toda relatividad, en ese lapso inaprensible del eterno presente
o justo centro de la rueda, desde donde ya nada es afectado por el devenir
cíclico y se es por fin Uno con el Ser indiferenciado, que está muy por
encima de cualquier diferenciación.

Aquí concluye una parte del largo camino que todavía queda por andar.
De nuevo descendemos a esta realidad, y conmovido admiramos por
última vez el umbral del "Hôtel de Ville". En silencio, nos damos cuenta
un poco más de la maravilla que nos rodea, de que existe una geografía
e historia infinitamente más sugerente y reveladora que la que nos
enseñan en las escuelas oficiales. Del auténtico viaje a través del tiempo
y el espacio, que se puede realizar aquí y ahora gracias a la contemplación
y meditación en los símbolos, que producen una ruptura de nivel, y una
progresión en el trayecto hacia el centro del castillo interior, cuyas puertas
han estado siempre abiertas.

Nuestra cultura se debate entre estertores agónicos por su tendencia hacia
lo sustancial, hacia lo material, hacia lo denso. Sólo nos consuela pensar,
que este es el momento cíclico que corresponde a una etapa en la que de
decantación en decantación, la materia bruta se va sublimando, para que
de lo más denso surja lo más sutil, y la luz triunfe de nuevo sobre la
oscuridad, como así ha sido, así es y así será. Pues como dice Federico
González: "Todo esto ya pasó. El fin del mundo ya fue".


NOTAS
10 Fulcanelli, El misterio de las catedrales, pág. 52-53. Debolsillo, Barcelona 2004.
11 Con respecto a esta cuestión, hemos creído conveniente transcribir un fragmento del libro Iniciación y realización espiritual de René Guénon, con el propósito de dejar clara cualquier posible confusión al respecto: "Lo más difícil, sobre todo en nuestra época, es encontrar un instructor verdaderamente cualificado (…) sin tal instructor, la iniciación, siendo con seguridad válida en sí misma, desde el momento en que la influencia espiritual ha sido realmente transmitida por medio de un rito apropiado, permanecería simplemente virtual, salvo en muy raros casos excepcionales. Lo que agrava aún más la dificultad es que aquellos que tienen la pretensión de ser guías espirituales, sin estar en absoluto cualificados para desempeñar este papel, probablemente jamás han sido tan numerosos como en nuestros días; y el peligro que se desprende de ello es tanto mayor cuanto que, de hecho, estas personas poseen generalmente facultades psíquicas muy potentes y más o menos anormales, lo que evidentemente no demuestra nada desde el punto de vista del desarrollo espiritual, y es incluso de ordinario un indicio más bien desfavorable a este respecto (…) estos falsos instructores, no pueden sino extraviar a quienes se dejen seducir por ellos (…) apenas hay necesidad de añadir que la confusión entre lo psíquico y lo espiritual, que desgraciadamente está tan extendida en nuestros contemporáneos, contribuye en gran medida a hacer posibles los peores equívocos a este respecto; si a ello se le añade el atractivo de los pretendidos 'poderes' y el gusto por los 'fenómenos' más o menos extraordinarios, que por otra parte casi inevitablemente le están asociados, se tendrá entonces una explicación muy completa de ciertos falsos instructores."

"No obstante, hay un carácter por el cual muchos de estos, si no todos, pueden ser reconocidos fácilmente (…) cualquiera que se presente como un instructor espiritual sin vincularse a una forma tradicional determinada o sin conformarse a las reglas establecidas por éstas no puede tener verdaderamente la cualidad que se atribuye; puede ser, según el caso, un vulgar impostor o un 'iluso' que ignora las condiciones reales de la iniciación; y en este último caso más todavía que en el otro es muy de temer que no sea frecuentemente, en definitiva, nada más que un instrumento al servicio de algo que ni siquiera él mismo sospecha."

12 Federico González, El Tarot de los Cabalistas, obra citada, pág. 96.
13 Introducción a la Ciencia Sagrada. Revista SYMBOLOS 25-26. "El atravesar las aguas", pág. 431.
14 Ibid. "Simbolismo vegetal I", pág. 164.
15 René Guénon hace mención de esto en su libro Initiation et réalisation spirituelle, capítulo III: "La enfermedad de la angustia". Ed. Traditionnelles, París.
16 Introducción a la Ciencia Sagrada. Revista SYMBOLOS 25-26. "Heracles-Hércules", pág. 44.
17 La Logia Viva. Simbolismo y Masonería. "La Templanza", pág. 173.
18 Aquí se alude a la obra por el mercurio. Tal y como señalamos en la nota 5, el Dios Hermes-Mercurio es el guía que acompaña a los iniciados a través de los infiernos.
19 Se trata aquí de las dificultades que el iniciado debe ir superando a lo largo de su camino interior. Dichas pruebas están relacionadas con el agua (relacionada con la luna y la psique individual), y con el fuego (los ardores de la pasión), cuyo calor según los alquimistas, hay que mantener en un estado moderado, de lo contrario se corre el riesgo de llevar al traste toda la obra.
20 Alexander Roob, El Museo Hermético. Alquimia & Mística. Pág. 564. Taschen, 2006.
21 Federico González, El Tarot de los Cabalistas, obra citada, pág. 101.
22 Himnos Orficos. "A la Equidad". Ed. Gredos, Madrid 1987.
23 Federico González, El Tarot de los Cabalistas, obra citada, pág. 97.
24 Dom Antoine-Joseph Pernety, Diccionario Mito-Hermético. Indigo, Barcelona, 1993.
25 Acerca de este Toisón de oro, se puede leer en la obra citada de Pernety lo siguiente: "… la fábula cuenta que Jasón y los Argonautas se expusieron a una infinidad de peligros para apoderarse de un toisón de oro que Frixo consagró a Mercurio y que estaba suspendido en el bosque de Marte, cerca de la ciudad de Colcos, donde reinaba Aeres, hijo del Sol. Medea, la hija de ese rey, favoreció a Jasón en la empresa, enseñándole los medios de superar todos los obstáculos que se oponían a la ejecución del designio (…) este Toisón es el símbolo de la materia de la gran Obra; los trabajos de Jasón son una alegoría de las operaciones y signos requeridos para alcanzar su perfección, y que el Toisón de oro, conquistado, es el polvo de proyección y la medicina universal, que Medea empleó para rejuvenecer a Esón, padre de Jasón su amante".

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15 Feb 2012

LA LUCHA DE SEXOS EN LA FLAUTA MÁGICA - 2

Escrito por: viestal el 15 Feb 2012 - URL Permanente

A partir de aquí, podemos analizar ambos personajes, siguiendo a otros comentaristas de esta obra. La Reina de la Noche representaría, para algunos, la Iglesia Católica. Así, se trataría del antagonismo existente entre los que practican la vía lunar o religiosa (el pitriyana o sendero de los ancestros de los hindúes) y los Iniciados, que practican la vía solar o devayana (sendero de los dioses).
La Reina de la Noche, al igual que la Iglesia Católica, te atrae, al principio por su bondad, te da consuelo y se reviste de emocionalidad, pero se maneja utilizando el temor ( la condenación, el infierno) y a las emociones (vidas ejemplares, martirios, sacrificios personales). Es la única forma de vida espiritual a la que pueden aspirar las personas no cualificadas, como por ejemplo, Papageno, que recordemos que sirve a la
Reina de la Noche, vendiéndole los pájaros que captura, a cambio de comida y
bebida.

Sarastro -la Masonería- es satanizado por la reina de la Noche -la iglesia católica-. Es un demonio que rapta y hace sacrificios humanos, nos confunde y nos acecha en la oscuridad. Sin embargo, cuando vamos buscando la luz y nos acercamos a ella -a la masonería, a Sarastro- vemos la verdad. Es el cambio del mal al bien. Es la vía solar, la iniciática.
Llegados aquí, sería interesante ver la relación entre Mozart y la religión. Casi toda la música religiosa compuesta por Mozart es por encargo o debido al oficio litúrgico, es decir, compuesta para el servicio religioso de la Iglesia. Mozart contaba con muchas limitaciones a la hora de componer su música religiosa, derivadas tanto del gusto de la época como –entre otros– del Cardenal Colloredo o del mismo emperador José II, que prohibió, durante muchos años, las misas cantadas en Austria. Sus obras, aunque formalmente compuestas con arreglo a las normas de la época, quedaban muy lejos de lo que él, como genial compositor, hubiese deseado como ideal de música religiosa.
Mozart tenía una superioridad, tanto musical como intelectual, que no podía desarrollar, o mejor dicho, expresar, pues las limitaciones sociales y religiosas se lo impedían; lo que le hacían sentirse, en cierto modo, un “marginado social”, por lo que las ideas masónicas debieron de resultarle muy tentadoras, tanto por su sentido de la fraternidad y la revolución, como por estar de moda entre los ambientes intelectuales, ya que estaba fuertemente entroncada con las ideas de la Ilustración.
Por otra parte, aún no había llegado al Laicismo y al anticlericalismo e influencia que llegó en el siglo XIX. Los ideales están muy bien, pero como hay que comer todos los días, Mozart solicitó el cargo de Kapellmeister de la Catedral de San Esteban, que - en un principio - no consiguió, pues su titular, Leopold Hofmann, que había sufrido una grave enfermedad, se recuperó. Sin embargo, el 28 de Abril de 1791, el Ayuntamiento de Viena aprobó el nombramiento de Mozart, aunque murió el 5 de Diciembre del mismo año. Así pues, no parece pues muy probable un ataque a la Iglesia en La Flauta Mágica, al menos de una manera consciente, pues Mozart, nunca renunció a la Iglesia, y murió en su seno. Parece más bien una consecuencia de los personajes, o más bien de su rol, de su papel, del enfrentamiento Sarastro-Reina de la Noche, Masonería-Iglesia, que más que un enfrentamiento, es otra manera de ver las cosas. El personaje de Sarastro está bastante claro. Vamos a encuadrarlo como Venerable Maestro. O más bien un Gran Maestro actuando como Venerable Maestro.
¿ Cuál es la diferencia entre uno y otro? Como más adelante veremos, él es el receptor del Circulo Solar, del emblema de los iniciados, por lo que en un principio, él sería el Elegido, y, como consecuencia, el Gran Maestro de esta “supuesta orden masónica” en la que Tamino y Papageno van a ser iniciados, pero actúa como Venerable Maestro de una Logia, pues un Gran Maestro no inicia, eso corresponde a las Logias, no a la Obediencia. Aquí si que imagino que este doble papel es una manera de ahorrar personajes y darle más ritmo a la obra.
Decíamos que Sarastro es el elegido, por consiguiente, un hombre bueno y sabio. Y , ¿ cómo un hombre sabio tiene un esclavo ( Monostatos ) y secuestra a una doncella (Pamina)? . Además, Monostatos es un personaje malvado, que castiga a los que tiene a su cargo y pretende abusar de Tamina. Aquí me inclino a pensar que Monostatos es el “alter ego” de Sarastro, es decir, lo malo del hombre. Él representa las pasiones del hombre, la lascivia, la avaricia, la violencia. Él es todo lo que Sarastro no puede ser. Monostatos no es esclavo de Sarastro, es esclavo de sus propias
pasiones. Por eso, se alía con la Reina de la Noche y acaba siendo sepultado en la Oscuridad eterna.
Y ¿por qué tiene secuestrada a Pamina?. Bueno, eso lo veremos más tarde. Vemos que Sarastro no sufre ningún cambio brusco, no pasa a de ser malo a bueno. Pasa de ser un desconocido a ser conocido. Y por eso cambia la perspectiva que tenemos de él, que nos dan de él. A través de la Reina de la Noche, de Pamina, del Anciano Orador del Templo, vamos entendiendo a Sarastro y se va dibujando su personaje y a quien representa. O a qué representa.

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14 Feb 2012

LA LUCHA DE SEXOS EN LA FLAUTA MÁGICA - 1

Escrito por: viestal el 14 Feb 2012 - URL Permanente

Por Javier Giménez.
La “La Flauta Mágica”, última ópera escrita por Mozart, nos descubre, además de una fábula, una encarnizada lucha por la posesión de un mágico objeto, y una tragedia que nos lleva hasta la locura de uno de sus personajes.
No es mi intención analizar aquí la obra completa – no me creo capaz de ello – sino de una parte de ella.
Desde la primera vez que escuché la Ópera y leí su libreto - un libreto que después me di cuenta que estaba incompleto, mutilado, quizás censurado – note que algo había en ella que no me convencía, y era el personaje de la Reina de la Noche: una mujer capaz de cantar así, no podía ser mala. Leyendo el libreto, en su aria parece que pide venganza, pero la Reina de la Noche no pide venganza.: pide justicia.

Pintora: Tara McPherson

En esta obra, cada personaje principales tiene un opuesto-complementario. El de Tamino es Pamina, el de Papageno, Papagena, y el de la Reina de la Noche...Sarastro.
Estos dos personajes, (la Reina y Sarastro) forman el núcleo de una historia particular dentro de la historia general de la obra. Un hilo argumental que se pierde por completo por culpa de las mutilaciones y las malas interpretaciones profanas, y que solo analizándolo detalladamente, descubrimos una historia de despecho, machismo y frustración.
Si analizamos sus roles en la obra, observamos una aparente contradicción: en el primer acto, la Reina de la Noche, que, por cierto, es el único personaje que no tiene nombre propio, es una mujer buena, preocupada por su hija que ha sido raptada por el maligno genio Sarastro y que busca la ayuda de un joven inocente, sabio y piadoso para que la libere. Su corazón de madre esta profundamente afligido y ha sido elegida para sufrir. Ofrece la mano de su hija a su libertador y, además, le da a Tamino una Flauta Mágica de oro, que le protegerá y sostendrá en las mayores desgracias. Así mismo, les facilita (a Tamino y a Papageno) toda su ayuda, incluyendo a tres guías,
tres niños, para que les ayuden a encontrar el camino del lugar donde Monostatos, el esclavo de Sarastro, tiene prisionera a Pamina. También le regala a Papageno, el pajarero, un carillón que contiene unas campanillas de plata con poderes mágicos, que hacen bailar, aún sin querer, a aquel que las oye. Sin embargo, en el segundo acto, la Reina de la Noche se transforma completamente.
Ante su hija, Pamina, y al ver que Tamino no ha conseguido rescatarla aún, y que está a punto de ser “iniciado”, es decir, captado por Sarastro, le entrega un puñal ,y desata sus más bajas pasiones. En palabras suyas " Un infierno vengador hierve en mi corazón; muerte y venganza llamean a mi alrededor. Si Sarastro no recibe de ti el dolor de la muerte, ya no serás mi hija nunca jamás" . Tras estas palabras, desaparece hundiéndose en el suelo,entre truenos. En su última aparición, es tragada por la tierra, junto a sus tres damas y a Monostatos, ante el triunfo de Sarastro, tras un último lamento: "Todos nosotros nos precipitamos hacia la noche eterna".
Sarastro hace, en cambio, un camino inverso. Cuando las Tres Damas se le aparecen a Tamino, y le dicen que tiene que salvar a la hija de la Reina de la Noche, una de la Damas le dice que "un poderoso y malvado demonio se la arrebató". La misma Reina le confiesa que "un malvado me la arrebató". Convencido de la maldad de Sarastro, el mismo Papageno dice de él a las Tres Damas : "He oído de vuestros labios que es como un tigre; seguro que Sarastro, sin piedad alguna, me haría desplumar y asar, o bien me arrojaría a los perros. "Cuando Papageno encuentra a Pamina, ella le avisa : "¡Si Sarastro te viera... los martirios que acompañarían tu muerte no tendrían fin.!"
Cuando Tamino llega al Templo de la Sabiduría, mantiene una larga conversación con el Orador, un anciano Sacerdote, que siembra la duda sobre la maldad de Sarastro, terminando Tamino con estas palabras: ¡ Oh, noche eterna! ¿Cuándo te disiparás? ¿ Cuándo encontrarán mis ojos la luz ?. Sarastro empieza, pues, siendo un "malvado demonio" y acaba siendo el GranSacerdote del Templo de la Sabiduría.
Pero, ¿a qué se debe este cambio tan radical? ¿Es un cambio o una progresión? ¿Hay algo oculto - o simbólico - en la Reina de la Noche? ¿Qué interpretación tiene esto?
Intentando averiguar el porqué de este cambio, encontré dos caminos distintos: el "argumental" y el "simbólico". Y dentro de cada uno de esos dos caminos, varios senderos distintos.
Los críticos o analistas de esta Opera, no se ponen de acuerdo, y dan explicaciones contrarias sobre estos caminos y senderos. La línea argumental, en su primer camino u opción, dice que Schikaneder, cuando llegó al final de primer acto, quizá vio que los personajes de la obra tenían una similitud en sus sentimientos hacia los ideales masónicos, y decidió cambiar el libreto, adecuando los personajes a sus nuevos roles, sin preocuparse demasiado por las contradicciones que se iban a crear.
La segunda opción es que, como ellos desde un principio querían hacer una obra que ensalzara los principios de la masonería, no se preocuparon demasiado de que el libreto estuviera perfectamente conjuntado, ya que la obra tiene una línea argumental clara y un desenlace feliz, y a pesar de las dudas que al final podrían quedar, lo más importante de la obra es entendido. La parte más selecta del público entendería los ideales masónicos de su argumento, y el público popular vería una obra mágica y divertida, que era lo que el gran público buscaba y quería, a la par que desarrollaba
unos ideales de amor, fraternidad y sabiduría, de lo que algo aprenderían.
Sin embargo, Schikaneder se basó, al escribir el libreto, en un cuento llamado “Lulu, oder die Zauberflöte”, ( Lulú, o la Flauta Mágica”), una obra de A. J. Liebeskind. Cuando estaba a mitad de escribir el libreto, un empresario competidor de Schikaneder, Marinelli, estrenó el 8 de Junio de 1791, una obra llamada Der Fagottist, oder die Zauberzither, es decir, “El fagotista o La Cítara mágica”, con libreto de J. Perinet y música de Wenzel Müller. Este “singspiel” tuvo unas críticas adversas, lo que unido a la prudencia por el temor a una posible acusación de plagio, hizo que Schikaneder modificara el texto, aprovechado lo ya escrito. Y aquí es donde el libretista, miembro de la misma Logia que Mozart (Zur Wohltätigkeit , La Beneficencia), aprovechó para darle un contenido masónico a su obra.
Como la Masonería tenía por aquella época en Austria un clima adverso, ya que su evidente implicación en la Revolución Francesa, que acababa de empezar y cuyo lema – Igualdad, Libertad Fraternidad – era sospechosamente igual, quisieron aprovechar para hacer un canto – más o menos encubierto – de la Orden, para intentar crear ciertas simpatías entre la clase alta de la Austria del siglo XVIII.
Así pues, aunque el texto fue modificado a la carrera, (recordemos que fue estrenada el 30 de Septiembre de 1791), los personajes de la Reina de la Noche y Sarastro tienen, en un principio, un cambio “argumental” , que sigue un proceso, a lo largo de la Obra, y de acuerdo al libreto, con el fin de darle la orientación masónica que los autores quisieron imprimirle. Pero esto no justifica el cambio radical de ambos personajes. Así pues, había que entrar en el camino del símbolo. ¿Que podían representar ambos personajes?
Esta claro que Sarastro es el Gran Sacerdote del Templo de la Sabiduría. Por lo tanto, Sarastro puede ser el Venerable Maestro de una Logia Masónica o el Gran Maestro de la Orden. Es igual su cargo, el caso es que él representa a la Masonería.
Posiblemente represente a Ignaz von Born, Ex -Venerable Maestro de la Logia de ambos, y que había pasado recientemente al Oriente Eterno. Von Born había sido una persona bondadosa, paternal y sabia, por lo que quizás, como homenaje, le habían concedido ese honor.
Sarastro representa la vía solar o iniciática, reservada a las elites, es decir, a los individuos plenamente cualificados. Por lo tanto, la Reina de la Noche es su antagonista, y representa la vía lunar o religiosa.
Arquetipo pues, de esta vía lunar es la Reina de la Noche, gobernada por las emociones inferiores que se disfrazan y ocultan en apariencias religiosas. Sus dos arias manifiestan dos aspectos muy distintos de una personalidad siniestra, que podría encajar con el cambio dado por ella a lo largo de esta obra. La vía lunar es emocional.


Pintora: Tara McPherson

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27 Jun 2011

El Pozo del Cáliz - Glastonbury

Escrito por: viestal el 27 Jun 2011 - URL Permanente


Gracias, Paula, por esta preciosa foto
Al pie del otero hay un viejo pozo cuyas aguas resuenan como el latido de un corazón. Las aguas se hallan teñidas de rojo por el óxido de hierro, por lo que también se le llama Fuente de la Sangre, pero su denominación más famosa es la de Pozo del Cáliz, pues, según la tradición, allí está oculto el Santo Grial, el legendario cáliz que utilizó Jesús en la última Cena y que José de Arimatea llevó a Inglaterra. Se decía que el Grial detentaba poderes milagrosos, siendo procurado en vano por muchos de los caballeros de la Tabla Redonda del rey Arturo. Es posible que las leyendas de Glastonbury no tengan suficiente base real, pero han impregnado la zona con un aura de misterio que muy pocos lugares generan. El cronista del siglo XII William de Malmesbury escribió que la abadía de Glastonbury tenía «un cierto aroma de santidad celestial desde sus mismos cimientos, y lo exhalaba por toda la región...» A pesar de los cambios posteriores y el desarrollo moderno, Glastonbury sigue siendo, como dijo De Malmesbury, «un santuario celestial en la Tierra».

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03 Jun 2011

La almendra

Escrito por: viestal el 03 Jun 2011 - URL Permanente

Gracias, Arty por este comentario en relación al trabajo de Mario Satz "El almendro, el candelabro y el septenario"

La almendra no es otra cosa que la Vesica Piscis o Mandorla, esa extraordinaria figura de la geometría sagrada, simbólica de lo Sagrado. Mandorla = almendra en italiano.

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06 Abr 2011

CÍRCULO

Escrito por: viestal el 06 Abr 2011 - URL Permanente

Gracias, Pao

En la simbología cristiana el círculo suele representar la eternidad divina en cuanto que no tiene principio ni fin. La esfera representaría la Unidad ilimitada de Dios y, en consecuencia, su perfección, puesto que todos los puntos están equidistantes del centro.

http://us.123rf.com/400wm/400/400/sergeyp/sergeyp0606/sergeyp060600086/451560-primavera-sin-hojas-viejas-sauces-en-el-c-rculo-negro.jpg



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21 Mar 2011

El Ángel de la PAZ - Ambika Wauters

Escrito por: viestal el 21 Mar 2011 - URL Permanente

REINO ANGÉLICO: Ángel del Cielo de la Creación.

FUNCIÓN CELESTIAL: Guiar nuestras almas hacia la paz.

DONES PARA LA TIERRA:: Puede ayudarnos a reconciliar fuerzas opuestas en nuestras vidas; a encontrar soluciones a conflictos y paradojas; enseñarnos cómo estar en paz con nosotros mismos.

El Ángel de la Paz canaliza la energía que necesitamos para resolver en nuestras vidas los conflictos y paradojas. Nos ayuda a vivir una vida compatible con nuestras necesidades y deseos, dándonos la oportunidad de florecer de un modo apacible. Este ángel allana el camino hacia la paz, de modo que podamos encontrar el amor y aceptamos a nosotros mismos. La paz nos ofrece la posibilidad de vivir en un modo congruente con nuestros ritmos y ciclos naturales, y que honre nuestros talentos y capacidades potenciales.

Una vez que hemos soltado nuestros temores primarios acerca de la supervivencia básica empezamos a aprender a confiar en la bondad de la vida. Muchos de nosotros podemos alcanzar este nivel de desarrollo conforme maduramos, y tras haber capeado una crisis, dolor o pérdida, simplemente para descubrir que estamos bien y profundamente intactos en nuestro núcleo. En nuestro centro mismo somos pura paz, y ésta no puede ser destruida o disminuida por las circunstancias externas. Podemos escoger identificamos con esta parte de nosotros mismos cuando abrimos nuestros corazones al Ángel de la Paz.

Una vez que hemos resuelto los conflictos de nuestro interior, nuestras vidas comienzan a asumir un sentido más profundo de paz y orden, lo que nos permite florecer como los seres únicos y creativos que somos. Es sólo cuando estamos en paz cuando podemos ser verdaderamente creativos. De otro modo estamos limitados a representar de nuevo los dolorosos traumas de nuestras vidas.

Podemos ofrecer plegarias al Ángel de la Paz para que traiga paz a nuestro planeta, paz a nuestras familias y amigos y, lo más importante de todo, paz a nosotros mismos de modo que podamos resolver los dilemas y paradojas que encaramos. De este modo podemos finalmente llegar al descanso en la certeza de que somos una parte vital de la creación, y de que tenemos un papel valioso y significativo que representar.

Podemos apelar a este ángel cuando queremos la paz de mente, corazón y alma conforme nos volvemos internamente más sosegados y menos reactivos al conflicto externo que nos rodea. Este ángel nos guiará hacia situaciones y personas saludables que nos permitirán vivir en paz. Esta paz es duradera y sustentadora, y podemos alimentarnos de su fuerza cuando quiera que lo necesitemos. El Ángel de la Paz nos ofrece sus dones cada vez que nos hallamos estresados y tensos. Te envolverá en un manto reconfortante que te permita estar en paz contigo mismo.

http://www.metirta.com/angeles/imagenes/angel-paz.jpg

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18 Mar 2011

El Ángel de la MISERICORDIA - Ambika Wauters

Escrito por: viestal el 18 Mar 2011 - URL Permanente

REINO ANGÉLICO: Ángel del Cielo de la Creación.

FUNCIÓN CELESTIAL:Traer la misericordia a nuestras vidas.

DONES PARA LA TIERRA:Puede ayudamos a comprender el amor de Dios por la humanidad; a volvemos conscientes de que somos protegidos y guiados; a considerar la gratitud por las bendiciones que recibimos en nuestras vidas.

EL Ángel de la Misericordia nos ofrece el amor de Dios como una realidad viviente. Cuando nos enfrentamos a una situación insoportable y de repente hay un cambio de energía o de circunstancias, estamos siendo bendecidos por el Ángel de la Misericordia. Somos ayudados constantemente para dad e la vuelta a nuestros pensamientos y actitudes a través de la ayuda de la misericordia Divina.

Puede ser con maneras pequeñas y sutiles como experimentemos la misericordia. Puede venir bajo la forma de una llamada amistosa cuando sentimos desesperación, o de un delicado empujón a nuestra confianza en circunstancias en las que nos sentimos inseguros de nosotros mismos. Podría mostrarse en multitud de situaciones que no controlamos, o cuando somos afectados por nuestras mentes conscientes. Por ejemplo, podríamos encontrar una persona que cambia nuestra vida, o podríamos ser aceptados o rechazados para un trabajo o unos estudios. Al reflexionar empezamos a comprender las asombrosas consecuencias que este punto de inflexión tuvo en nuestras vidas. En el mundo racional, a esto se le podría llamar mera coincidencia. Yo, sin embargo, prefiero aceptado como el don del Ángel de la Misericordia, que trabaja porque se realicen nuestras vidas.

Lo que esta consciencia de guía e intervención nos trae es una comprensión del no-hacer. Esto significa que no hemos de esforzamos y apremiamos, o ser severos o punitivos con nosotros mismos, porque las cosas no funcionen como quisiéramos. Confiar en la Misericordia Divina como un don proveniente de los ángeles, nos permite participar plenamente en el proceso de nuestras vidas.

Podemos orar al Ángel de la Misericordia para que sea activo en nuestras vidas. Sin tratar de controlar nuestras circunstancias, podemos aceptar que la misericordia está siéndonos dada constantemente, y que podemos sometemos a la fuente. Podemos aceptar el don de la misericordia siendo tiernos y afectuosos con nosotros mismos y con los demás. Cuando olvidamos la misericordia, nos volvemos dominantes y controladores, pisoteando a todos, viviendo desde nuestro ego, y abriéndonos a elevados niveles de conflictividad. El sendero de la aceptación nos ofrece la misericordia como un don del amor incondicional. La misericordia nos transporta en los tiempos difíciles de nuestras vidas hasta nuevos niveles de consciencia en los que vivimos más plenamente a la luz del amor Divino.

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13 Mar 2011

CISNE

Escrito por: viestal el 13 Mar 2011 - URL Permanente

Símbolo de gran complejidad. El cisne estaba consagrado a Apolo como dios de la música, por la mítica creencia de que, poco antes de morir, cantaba dulcemente. La casi totalidad de sentidos simbólicos conciernen al cisne blanco, ave de Venus, por lo cual dice Bachelard que, en poesía y literatura, es una imagen de la mujer desnuda, de la desnudez y la blancura inmaculadas. Sin embargo, el mismo autor, profundizando más en el mito del cisne, reconoce en él cierto hermafroditismo, pues es masculino en cuanto a la acción y por su largo cuello, y femenino por el cuerpo redondeado y sedoso. Por todo ello, el cisne se refiere siempre a la realización suprema de una deseo, aludiendo así a su supuesto canto: símbolo del placer que muere en sí mismo. Según Schneider, es también símbolo funerario, del viaje al inframundo, junto con el arpa. Mientras el cisne-arpa representa la melancolía y el autosacrificio, el pavo real-laúd, situado entre tierra y aire, representa el pensamiento lógico.

Símbolo del amor, cisne rojo de la pasión. El cisne negro y el cisne blanco, sin embargo, aparecen como imágenes antagónicas. El cisne negro suele simbolizar la muerte, aunque a veces aparezca como una muerte piadosa. Pero la negrura armoniza con el misterio atribuido a la personalidad del poeta, perenne buscador de imposibles. Cuando el cisne y la esfinge se asocian, la mitología cede el paso a la filosofía. El símbolo cambia de erótico a metafísico y su sentido puede interpretarse como prefiguración del destino. El conocimiento del futuro y de sus arcanos se oculta tras la blancura del cisne, belleza y secreto. Además, los cisnes son testigos que presencian de lejos el navegar de la negra barca en que el hombre viaja por última vez.

http://www.nonduality.com/14464.jpg

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