Se acercan elecciones y con ellas vuelven las pinzas parlamentarias. Si hace poco más de una década, las dos opciones políticas e ideológicas más lejanas entre sí con representación parlamentaria (PP e IU) protagonizaban esa memorable pinza por la que Aznar, desde la derecha, y Anguita, desde la izquierda, golpeaban al gobierno del PSOE de Felipe González, hoy, vuelve esa pinza parlamentaria y lo hace de manos de dos protagonistas con distancias, desde luego, insalvables: PP y ERC.
El Pleno del Senado ha aprobado hoy la enmienda a la totalidad (lo que viene a denominarse "el veto") a los Presupuestos Generales del Estado para 2008. En todo caso, lo que hoy parece ser un notición por la derrota que, en términos parlamentarios, supone para el Gobierno del PSOE de Zapatero, en realidad no dejará de ser una anécdota de esas que se olvidan pronto, puesto que este veto es claramente salvable, y así lo será, por el Congreso en los próximos días.
Pero más allá del hecho en sí, lo que realmente me llama la atención son los protagonistas del hecho. El veto, presentado por CiU, ha sido aprobado con los votos de, agárrense que vienen curvas, PP, CC y ERC. Imagino que todos ellos habrán gozado de alegría al ver cómo se devolvían las cuentas al Congreso, pero no tengo duda de que algo de remordimiento les debe quedar a sus señorías cuando ERC y PP votan lo mismo; muy posiblemente, por motivos muy distintos, pero al fin y al cabo, lo mismo.
A decir verdad, uno podría argumentar que entre PP y ERC no hay en realidad tantas diferencias: ambos son partidos políticos democráticos (aunque entre ellos se lo nieguen recíprocamente), notablemente radicales en sus planteamientos (lo que no sería malo de por sí, si además de ello no fueran también extremistas en sus actuaciones), y ambos son partidos nacionalistas (unos, nacionalistas catalanes; los otros, nacionalistas españoles). La diferencia fundamental es que el PP es de derechas (centro-reformista-liberal, argumentan sus líderes) y ERC es de izquierdas (aunque siempre he dudado de que un partido que anteponga "lo local" a "lo social" tenga el carácter de izquierdas). En todo caso, quizás sea éste uno de aquellos memorables ejemplos en base a los que uno puede decir eso de que entre extremos no hay diferencias o, mejor aún, que los extremos se tocan.
Tocarse, lo que se dice tocarse, quizás no lo hagan porque no son santos de devoción mútua, pero desde luego votar, sí votan lo mismo. Ya lo hicieron en su día con el Estatut de Catalunya: tanto PP como ERC votaron en contra del Estatut, eso sí, por motivos muy distintos, pero ambos pidieron el "no" en el referéndum y ambos se atribuyeron el "mérito" de la abstención. Luego, eso sí, omiten el hecho de que el PP ha seguido votando a favor de Estatutos idénticos al catalán (como es el caso del andaluz o el balear) que dicen exactamente lo mismo pero solamente se diferencian en que el PP en el caso de Catalunya votó que no y en el resto votó que sí; y, por lo que se refiere a ERC, parece haber hecho un olvido general sobre esos "males" que presagiaba sobre el Estatut siguiendo en el Govern de la Generalitat, como si nada.
Anguita y Aznar consiguieron en 1996 su objetivo: derrotar a Felipe González. No seré yo quien diga que no había motivos para hacerlo, o que los casos de corrupción, GAL y demás no fueran desde luego una auténtica lacra para la actualidad política del momento; pero con esa ansiada derrota conseguida mediante su pinza, también lograron algo más: que el PP gobernara España durante los siguientes años; ocho, para ser más exactos. Y con IU en la oposición, evidentemente.
De aquellos polvos, estos lodos. Me pregunto si Anguita, tan alabado recientemente desde las páginas de el periódico El Mundo, concluyó su trayectoria política de forma satisfactoria al ver como su pinza con Aznar había provocado ocho años de gobierno de derechas en este país. Porque las cosas como son: si IU hubiera provocado el deseable cambio interno dentro del PSOE en lugar de aliarse con su oponente más extremo, quizás la derecha en este país no nos hubiera ilustrado con sus maravillosas políticas antisociales, antieducativas y antieuropeístas, con la Guerra de Iraq incluida. Haciendo justicia, hay que decir que la dirección actual de IU parece mucho más cuerda en este sentido y, sin perjuicio de criticar duramente al Gobierno del PSOE cuando y cómo deba hacerlo, no deja de ser menos cierto que sabe que las alianzas estratégicas con la derecha no son precisamente un mérito.¿Será la pinza del Senado de hoy un presagio de un futuro gobierno de derechas presidido por Mariano Rajoy con Acebes y Zaplana de vicepresidentes? No quiero ser agua-fiestas pero me temo que ciertas alianzas no son del todo bien vistas desde Catalunya: desde luego algo falla cuando la extrema derecha y la extrema izquierda coinciden en votar contra lo que propone quien no está en los extremos. Y me temo que un nuevo gobierno del PP no sería para nada bien visto por parte de aquellos que, hoy, desde las filas de ERC, le hacen el juego a la derecha votando lo mismo.
Mi abuelo siempre me decía que cuando uno juega con fuego, acaba meándose en la cama.



3 comentarios · Escribe aquí tu comentario
elojoqueves dijo
Vaya posts te marcas. Chapeau!!!
Cuestión de estilo de novato: cómo haces para justificar todos los textos.
Un abrazo
Bernat dijo
Jejjeje... En realidad mi blog es http://bernatvidal.blogspot.com/ y lo que hago es copiar y pegar en el post de El País: así los márgenes me quedan justificados ya, tal y como permite el blogspot.
Gracias por el cumplido, aunque no es para tanto...
Un saludo!
palabrasalared dijo
Genial como siempre . De todas maneras tengo serias dudas sobre la pinza. En esta ocasión es por electoralismo , las elecciones se acercan y una parte del electorado de IU no ha visto con buenos ojos una alianza tan fiel con el PSOE y ahora para contentar a todos Llamazares hace pinza en el Senado. De todas maneras IU ya anunciado que apoyará de nuevo a los presupuestos , según el líder del partido de izquierdas , una prórroga presupuestaria sería negativa para España , además de perder dinero de la ley de dependencia , para Cataluña y para las guarderías , un proyecto consensuado entre IU y el PSOE.
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