17 Oct 2012

El Neolítico Antiguo en África y su impacto en la Península II. Acerca del Primer Neolítico en Andalucía Occidental.

Escrito por: bronceatlantico el 17 Oct 2012 - URL Permanente

1.- Introducción.

Como continuación a la primera parte de este post, vamos a analizar seis artículos en los que se trata el proceso de neolitización en el sur de la península Ibérica. Son los siguientes:

(a) Departamento de Prehistoria y Arqueología, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Sevilla, c/ María de Padilla s/n. 41004, Spain.
(b) Insituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), Avda. de las Palmeras, 4, Armilla. 18100 Granada, Spain.
(c) Institute of Biogeosciences, Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology (JAMSTEC), Natsushima-cho 2-15, Yokosuka 237-0061, Japan
(d) Fundación Cueva de Nerja, Crta. de Maro, s/n. 29787 Nerja, Málaga, Spain.
(e) Departamento de Arqueología CSIC-IMF, Investigador Ramón y Cajal. C/ Egipciaques, 15. 08001 Barcelona, Spain.
(f) FCT, Universidade do Algarve, Faculdade de Ciências Humanas e Sociais, Campus de Gambelas, 8000-117, Faro, Portugal.
(g) Departamento de Geología, Universidad de Salamanca, 37008 Salamanca, Spain.
(h) Institute of Marine Sciences, Earth & Planetary Sciences Department, University of Santa Cruz, Santa Cruz, CA 95064, USA.
(i) Research group “Arqueobiología”, Centro de Ciencias Humanas y Sociales, CSIC, Albasanz, 26-28, 28037, Madrid, Spain.
(j) Departamento de Biología Vegetal (Botánica), Facultad de Biología, Universidad de Murcia, 30100, Murcia, Spain.
(k) Laboratorio de Zooarqueología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid, 28049, Madrid, Spain.
(l) Division of Social Sciences, University of Minnesota-Morris, 600E, 4th St., Morris, Minnesota, 56267, USA.
(m) Unidade de Geologia Marinha, LNEG (ex-INETI), Apart. 7586, 2720-866, Amadora, Portugal.
(n) CIMAR Laboratório Associado, Rua dos Bragas, 289, 4050-123 Porto, Portugal.
(o) Área de Prehistoria, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza Cardenal Salazar, s/n. 14071, Córdoba, Spain.
(p) Archivo Municipal de Mijas, Avda. Virgen de la Peña, 2. 29650 Mijas, Málaga, Spain.
(q) Museo Municipal Paleontológico de Estepona, Matías Prats, s/n. 29680, Estepona, Málaga, Spain.

En este primer post nos centraremos en el primero de ellos.

2.-"Acerca del Primer Neolítico en Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir".

El inicio del Neolítico en los sectores medio y bajo de la cuenca del Guadalquivir se caracteriza por una dualidad de tradiciones alfareras y de modelos de asentamientos. En las zonas interiores y de sierra falta la cerámica cardial, que en cambio aparece en algún punto costero. En las áreas alejadas del litoral se han constatado asentamientos al aire libre y en cuevas, que estén ausentes los primeros en el valle inferior se debe sólo a la ausencia de cavidades rocosas. La ocupación de las cavernas en las áreas de sierra se explica tanto por su uso como lugar de habitación como por ser posibles santuarios.

2.1.-Introducción.

El Neolítico en las cuencas media y baja del Guadalquivir ofrece yacimientos con los conjuntos industriales neolíticos más viejos conocidos en Andalucía. Se pueden establecer dos horizontes culturales, presentes al inicio del Neolítico:

  1. Horizonte con presencia de Cerámica con decoración Cardial.
  2. Horizonte con ausencia de Cerámica con decoración Cardial.

El estudio se centra en aquellas estaciones que han aportado más información y de mayor calidad:
1. Subbética cordobesa.
1.1. Cueva de los Murciélagos (Zuheros, Córdoba)
1.1.1. Cueva Chica: "Sala de los Murciélagos"
1.1.2. Cueva Grande: "Pasillo" o "Paso del Jubilado"
1.2. Cueva de los Mármoles (Priego, Córdoba)
1.3. Otros enclaves
2. Sierra Morena.
2.1.Casas de Don Pedro (Belmez, Córdoba)
2.2. Cueva Chica de Santiago (Cazalla de la Sierra, Sevilla)
3. Paleodesembocadura del Guadalquivir y campiña sevillana.
3.1. Lebrija (Sevilla)
3.2. Otros asentamientos

Situación de los principales yacimientos estudiados en el contexto cartográfico del Holoceno Medio según el artículo analizado.

El artículo describe exhaustivamente las excavaciones de todas estas cuevas. Es una fuente de información sobre la temprana aparición de cereales y el uso de los mismos como parte de un ritual, lo que resaltaría el papel de estas cuevas como posibles santuarios que cumplirían también una función de marcadores territoriales. Vamos a tratar de extraer aquella información que pueda aportar luz al origen del neolítico en la península. No obstante la información presente en este documento es mucho más amplia y de gran interés para entender el neolítico en el valle del Guadalquivir.

2.2.- Subbética Cordobesa.

2.2.1.- Cueva Chica: "Sala de los Murciélagos".

Las dataciones por C14 han proporcionado fechas para estos niveles entre el 5.330 a.C. y 4.710 a.C. calibradas, para el horizonte de las cerámicas incisas no Cardiales y a la Almagra.
El hallazgo de cereal carbonizado, datado por C14 en el 3115 ±140 a.C. demostró una clara y desarrollada economía productora en la región andaluza en unas fechas bastante antiguas.
Esta presencia puede ser interpretada como ofrenda ritual más que como el reflejo de una simple despensa. Este y otros yacimientos andaluces en cuevas tendrían más posibilidades de ser santuarios subterráneos que lugares de habitación netos, o, cuanto menos, hábitats de especiales características en los que se combinaban vivienda y santuario.

2.2.2.- Cueva Grande: "Pasillo" o "Paso del Jubilado".

No se trata de un ambiente de hábitat, aunque sí se llevaron a cabo actividades antrópicas puntuales a lo largo de toda la secuencia de ocupación neolítica del sitio.
La secuencia neolítica fue dividida en tres bloques (A, B y C):

  • Bloque A entre el 4480 ± 130 y el 3950 ± 120 a. C. con fechas más antigua y más reciente, remontándose a la segunda mitad del VI milenio y primer tercio del V en fechas calibradas (5366 ±171 Cal A.C. y 4775 ± 283 Cal A.C).
  • Bloque B queda comprendido entre el 3850 ± 120 y el 3620 ± 110 a.C., se situaría en el segundo tercio del V milenio Cal. A.C. (4685 ± 238 Cal A.C y 4458 ± 236 Cal A.C.).
  • Bloque C fechas entre el 3430 ± 110 y el 3130 ± 120 a.C., entre finales del V y comienzo del IV milenios Cal. A.C. (4173 ±196 Cal A.C. y 3873 ± 231 Cal A.C.).

Estaríamos ante un Neolítico Antiguo no cardial sobre todo en lo referente a los niveles que integran los bloques A y B.

El conjunto estratigráfico A se caracteriza por la abundancia de cerámica decorada, sobresaliendo la presencia de algunos grandes recipientes a la almagra, de calidad excepcional y con diversas asociaciones decorativas.

Materiales cerámicos y líticos de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros. (Fig. 3) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

Son frecuentes las vasijas con aplicación de cordones, las que llevan motivos incisos con temas variados y las decoradas con impresiones basculantes y a peine.
No se han podido documentar vestigios de actividades de carácter doméstico, al no tratarse de un área habitacional. Los autores interpretan que esta es la causa de la escasez de semillas, aunque se ha registrado trigo (Triticum durum/aestivum), cebada (Hordeum vulgare) y cereales indeterminados como plantas cultivadas. Se documentaron también aceitunas de acebuche (Olea europaea ssp. oleaster) y alcaparrones (Capparis sp.) como especies silvestres de utilización económica. Junto a ellas se constataron otras plantas adventicias asociadas a cultivos, siendo especialmente abundante el registro de Papaver somniferum L. o adormidera.
La presencia de numerosas semillas de Papaver asociada con los hogares detectados, con otros ítems y con los elementos simbólicos, podrían responder a conductas rituales.
Tal vez se elaboraron para estos rituales determinadas manifestaciones artísticas presentes tanto en «La Rampa» como en el «Corredor de las Pinturas».

Cueva de los Murciélagos de Zuheros. Manifestaciones simbólicas en pintura rupestre y sobre cerámica (Fig. 7) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

El bloque B se caracteriza por el predominio de la cerámica decorada, principalmente a la almagra de buena calidad, la incisa, la impresa y la que lleva cordones aplicados.
Destaca la presencia de tres estructuras en fosa, de entre 60 y 70 cm de diámetro medio por 40 y 50 cm de profundidad. Se han datado en el 3850 ± 120 a. C.

Estructura neolítica en fosa de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Fig. 9) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

La agricultura está atestiguada por una cantidad mayor de semillas correspondientes a varios tipos de trigo (T. monococcum/dicoccum, T. dicoccum, T. durum/aestivum, T. durum/aestivum compactum) y cebada (H. vulgare). La P. somniferum sigue presente en los niveles de este bloque. El análisis antracológico revela la abundancia de Arbutus unedo (madroño), seguido de las Quercíneas. La primera especie es la dominante en los niveles del bloque A sin embargo pierde importancia en favor de la segunda en los bloques B y sobre todo C.
Se observa una disminución de la presencia de aquellas especies que necesitan aportes hídricos mayores conforme vamos ascendiendo. Podría indicar que hacia el final de la ocupación neolítica, fechada entre el 3430 ± 110 y el 3130 ± 120 a. C. se estaría produciendo una transición a condiciones más secas.
Desde el punto de vista ecológico, la vegetación es similar a la de algunos puntos del Parque Natural de Cazorla. Se trataría de un ambiente con precipitaciones entre 600 y 1000 mm anuales, situación que contrasta con la actual (300-600 mm).
En lo que se refiere a la procedencia de determinadas materias primas, los análisis efectuados en la Universidad de Córdoba han revelado una procedencia cercana para el caso de las arcillas usadas para elaborar cerámica. Estaríamos en distancias máximas desde Zuheros de unos 35 ó 40 km, situándose su probable área de captación en las campiñas de Castro del Río.

Cartografía geológica de Zuheros y su entorno (Fig. 10) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

Se detectó la conexión entre las zonas serranas y las de los terrenos más abiertos de la zona de campiña. Este hecho puede explicarse porque las vasijas llegaran al ámbito serrano de Zuheros ya elaboradas o por un traslado de arcilla para uso alfarero.
En el Macizo de Cabra se conocen otros yacimientos, en cueva, en abrigo o al aire libre que pueden relacionarse con la de la Cueva de los Murciélagos. Normalmente se ocupan de forma estacional para el aprovechamiento de recursos o para actividades industriales. Del mismo modo, los numerosos abrigos con manifestaciones artísticas en su interior que jalonan los rebordes montañosos del Macizo de Cabra y sus vías naturales de comunicación están indicando la existencia de sitios que pudieron ejercer como marcadores territoriales.
La existencia en la Cueva de los Murciélagos de Zuheros de una gran cantidad y alta calidad de los conjuntos materiales característicos del Neolítico andaluz en una proporción muy superior a cualquier otro yacimiento en cueva indican la existencia allí de un complejo neolítico excepcional, que reforzó los lazos de cohesión social de una población establecida no sólo en la Macizo de Cabra sino en un territorio más amplio. Estaríamos probablemente ante un sitio de importancia supracomarcal. Si las ofrendas de cereal se confirman como tales estaríamos ante un santuario.

2.2.3.- Cueva de los Mármoles (Priego de Córdoba).

Cueva de los Mármoles (Priego, Córdoba), Fig. 11 del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

Se detectó un agujero para poste muy próximo a la pared de la cueva, que formaba aquí un escalonamiento y se practicó un segundo agujero para poste (Fig.11, A). Contenían diversos materiales arqueológicos, entre los que sobresalen fragmentos de cerámica, un trozo de espátula y guijarros, uno facetado y otro impregnado de ocre rojo. Se encontró una pequeña concavidad recubierta de arcilla que contenía cereal descrito como «torrefactado» (Fig. 11, A).
El sedimento del nivel superpuesto era semejante al anterior donde había una especie de fosa (Fig. 11, B). La capa de arcilla se interpretó como pavimento dotando al suelo de mayor horizontalidad. Alcanzaba parte de la roca madre.
Las arcillas mostraban coloración indicativa de haber experimentado combustión (Fig. 11, B). En el sector noroeste se localizó una gran acumulación de cereales carbonizados, en la misma vertical que la concentración anterior pero ahora en contacto con la roca madre (Fig. 11, B).
Este yacimiento sólo ha proporcionado vasijas a la almagra, incisas, impresas no cardiales, con decoración plástica y sin decoración. En este conjunto destaca un fragmento que muestra un esteliforme, elemento localizado en niveles correspondientes al Neolítico Medio. En función de estos datos publicados, la Cueva de los Mármoles puede equipararse con el bloque B de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros. Correspondería por tanto a un momento final del Neolítico Antiguo en su clasificación tradicional tripartita. Pueden proponerse así las mismas fechas constatadas para este momento en Zuheros.

2.2.4.- Otros Asentamientos.

Fuera ya del Macizo de Cabra, otras cavidades de la Subbética cordobesa que han aportado materiales neolíticos son Murcielaguina, con un importante lote de material entre el que se cuenta cerámica simbólica, Huerta Anguita, Tocino-Inocentes, Palanzuelo, Higuerón, Majá del Caldero y Negra, entre otras.
Su ocupación, de carácter estacional, está relacionada con el aprovechamiento de recursos económicos, en la mayoría de los casos con la ganadería a tenor de las características del terreno circundante.

2.3.- Sierra Morena.

Esta zona cuenta con un número bastante inferior de yacimientos con materiales adjudicables al Neolítico Antiguo. La razon puede obedecer a una falta de prospecciones, a la dificultad de las mismas por lo tupido de la vegetación y a la escasez de cuevas.
Se conocen algunas cuevas que han proporcionado materiales atribuidos al Neolítico como la del Cañaveralejo, en Adamuz y la de Agustín, en Bélmez, todas ellas situadas en la provincia de Córdoba.
A corta distancia de Cueva Agustín, se encuentra el dolmen de las Casas de Don Pedro, cuya excavación permitió la localización de un yacimiento al aire libre previos a la construcción de la sepultura megalítica.

2.3.1.- Casas de Don Pedro (Belmez, Córdoba)

Se encuentra en el alto valle del Guadiato, en el noreste de la provincia de Córdoba. Las evidencias neolíticas se hallan en los terrenos sobre los que se erigió posteriormente el dolmen de las Casas de Don Pedro, sepultura megalítica que ha sido objeto de dos campañas de excavación (Fig. 12, A).

Casas de Don Pedro (Bélmez, Córdoba), Fig. 12 Planta, alzado y detalles del complejo de menhires neolíticos de Casas
de Don Pedro (Belmez, Córdoba)
del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

La sucesión estratigráfica al exterior de la estructura megalítica es la que sigue:

  • Tierra beige, muy arcillosa, que formaba el túmulo hasta una profundidad media de -218 cm. Los restos materiales se reducían a algunos fragmentos de cerámica.
  • Arenas amarillentas, estériles, de una potencia media de unos 30 cm, que finalizaban encontacto con los ortostatos.
  • Tierra anaranjada, muy granulosa, cortada por las zanjas de inserción de los ortostatosde la estructura dolménica, habiéndose depositado con anterioridad al levantamiento de la cámara. Este nivel permitió documentar las técnicas constructivasde la sepultura megalítica; además, proporcionó unos datos sumamente interesantes que ponen de manifiesto una ocupación anterior a la construcción de aquélla, evidenciada a través de estructuras y artefactos.

Los restos materiales permiten datar el inicio de la ocupación a mediados-finales del V milenio a. C., siendo frecuentes las cerámicas no decoradas y a la almagra de excelente calidad, aunque rara vez aparecen éstas asociadas a otros vasos con decoraciones diferentes.
Las formas son fundamentalmente globulares, de media o tres cuartos de esfera. Tambien aparece industria sobre asta y hueso, así como induastria lítica tallada entre los que cabe mencionar un elemento de hoz. Hay también algún núcleo y chunks, junto con restos de talla. Finalmente, contamos con un elemento de molienda, piedras exógenas y numerosos trozos de hematites.
En cuanto a las estructuras, se documentaron varias fosas y hogares. Entre las primeras, una de reducido tamaño estaba cortada por una de las zanjas de inserción de los ortostatos dolménicos; otra, ahora de amplias dimensiones (Fig. 12), contenía en su interior una acumulación de trozos de hematites, algunas de las cuales presentaba señales de abrasión. Había además un elemento de molturación, industria ósea y lítica.
Los tres hogares detectados se encontraban equidistantes y en línea recta. Aunque todos mostraban mezcla de carbones y colorante (hematites o más posiblemente cinabrio según su plasticidad y carácter graso). Elaspecto general de las manchas de color en el mayor de ellos sugiere una clara intencionalidad (Fig. 12, A).
Asimismo se documentó la existencia, a partir de mediados-finales del V milenio –sin calibrar–, de una construcción megalítica no funeraria anterior al propio dolmen. Esta estructura se habría levantado con menhires que actuarían como marcadores territoriales de la comunidad neolítica que los erigió. Probablemente conformaron un espacio cultural sagrado (Fig. 12, B). El carácter religioso del lugar (y probablemente su carácter de indicador territorial) sería heredado por la comunidad que más tarde construyó la sepultura dolménica, en este caso una estructura de cámara simple a la que se le añadiría un corredor en una tercera fase de uso (Fig. 12, C).

2.4.- Cueva Chica de Santiago (Cazalla de la Sierra, Sevilla).

Los distintos niveles neolíticos se han dividido en tres fases: antigua, media y final o reciente.
En la fase antigua predominan los recipientes esféricos y troncocónicos decorados a
la almagra, seguidos de los impresos, los acanalados, los incisos y los que llevan decoraciones plásticas aplicadas. En estas cerámicas de la fase más vieja son frecuentes las asociaciones decorativas, tales como las que combinan impresiones
y acanaladuras, impresiones y decoraciones plásticas, incisiones e impresiones, etc.

Fig. 15. Materiales neolíticos de la Cueva Chica de Santiago (Cazalla de la Sierra, Sevilla), según ACOSTA, P. (1995) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

El conjunto lítico de pulimentados aparece a partir de los momentos finales de esta primera fase, está representado por piezas activas y pasivas de molino y por cantos rodados con señales de trabajo, tratándose quizá de alisadores.
Los recursos vegetales son escasos, reduciéndose a la presencia de algunas bellotas. Destaca la caza como principal actividad económica, que alcanza un 77%, con jabalí, ciervo y corzo. LA ganadería queda atestiguado por la presencia de bóvidos domésticos. Las fechas de C-14 sitúan esta fase antigua en el 5460 y el 4910 Cal. A.C. Se trata de una cronología similar a la más vieja de los Murciélagos de Zuheros.
La fase media mantiene las mismas decoraciones cerámicas que la precedente, si bien las producciones a la almagra y las impresas descienden en cantidad, prevaleciendo ahora las asociaciones decorativas ya existentes en la fase antigua.
La economía productora sigue descansando en la ganadería, aunque predomina aún la fauna salvaje, con un 72% de los restos. Se ha documentado la presencia de ciervo, caballo, jabalí, cabra, oso, corzo, lobo, conejo, liebre, gato montés, milano y galápago. Las fechas de C-14 sitúan esta segunda fase en entre el 4430 ± 150 y el 3570 ± 120 a. C. cuyo valor calibrado es 4450-4335 Cal. A.C.45

2.5.- El Neolítico del Curso Medio del Guadalquivir.

El Neolítico de los yacimientos analizados hasta el momento tiene las siguientes características comunes:

  • Cerámicas a la almagra, impresas no cardiales, las incisas y las que llevan decoración plástica.
  • La industria lítica es de carácter micro-laminar, con presencia muy moderada de geométricos como de otros útiles. Muestra escasa variedad, con elementos de hoz, fracturas retocadas, perforadores y pocos raspadores. Las hojas y hojitas, retocadas o no, ofrecen unas medidas que podrían definirse como estandarizadas, lo que podría indicar que también se destinaban a intercambios mantenidos con otros grupos. El sílex procede casi con seguridad de otras comarcas andaluzas, ya que hasta el momento no hemos localizado sílex de las mismas características y calidad en toda la zona.
  • La industria ósea presenta punzones y algunas espátulas. Se documentan cuentas de collar y caracoles tanto marinos como fluviales, así como los típicos brazaleteso tobilleras en mármol, calcita y concha, junto con algún que otro anillo obtenido a partir de colmillo de jabalí.
  • Finalmente, la piedra pulimentada aparece desde el comienzo del Neolítico y vienerepresentada por hachas y piezas activas y pasivas de molino. Se trata, en definitiva, de un Neolítico homogéneo a nivel material y en el que están ausentes las cerámicas impresas cardiales.
  • La economía descansa en la ganadería de las especies básicas: oveja, cabra, vaca y cerdo. La explotación de estos animales se complementa con la caza. Por el contrario, la agricultura sólo se ha documentado en la Cueva de los Murciélagos de Zuheros y la de los Mármoles, tal vez porque en su excavación se llevó a cabo criba con agua de los sedimentos.

2.6.- Paleodesembocadura del Guadalquivir y campiña sevillana.

2.6.1.- Lebrija (Sevilla).

Yacimiento del Cabezo del Castillo. La secuencia se inicia con el Estrato I, que comprende los niveles artificiales 37 a 32. Las capas más profundas –37 a 35– no contienen material cerámico, aunque sí trozos de sílex local clasificados como restos de talla, rasgo que impide su datación por análisis tipológico.
Abundan los restos de fauna, entre ellos conchas de moluscos marinos y huesos con señales de haber estado en contacto con fuego. Este episodio de ocupación se atribuyó inicialmente a una fase epipaleolítica.
Su nivel superior, el 35, contenía un pequeño bloque de piedra, aparentemente de arenisca, con forma de tendencia oval y encastrado en un pequeño enlosado de planta cuadrada formado también por trozos de arenisca.

El siguiente nivel,Estrato I, –niveles 34 a 32– tiene presencia de material cerámico, que aumenta según según se asciende en la estratigrafía. Ahora las industrias líticas presentan un 25,53% de útiles, destacando los siguientes tipos: microlitos geométricos (1), raspadores (1), buriles (1), denticulados (1), muescas retocadas (3), láminas/hojas retocadas (3) y fracturas retocadas (2) (Cuadro 3). Esta industria en sílex mostraría, pues, un fuerte arraigo en tradiciones epipaleolíticas. De este mismo contexto procede un fragmento de brazalete de caliza y lo que parece parte de un anillo de hueso.
Entre los hallazgos de alfarería de este contexto destaca un buen lote de fragmentos decorados con diversas técnicas. Los hay de recipientes con motivos cardiales y otros decorados con temas impresos (puntillados, cuneiformes, etc.) o incisos. Las pastas suelen ser de calidad, con buena cocción y, a veces, excelente acabado. Las superficies se bruñen o espatulan, además de tratarse en ocasiones con un engobe a la almagra (Fig. 20). Algunos recipientes se elaboraron con paredes muy finas.

Fig. 20. Materiales neolíticos de Lebrija: cerámica decorada del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

A partir de aquí la ocupación del yacimiento corresponde al calcolítico como área de necrópolis, a fines del tercer milenio a.C.
A falta de pruebas radiocarbónicas, este horizonte con presencia de cerámica cardial se fechó en una primera aproximación en el Neolítico Medio y Final. Sin embargo, hoy tal vez estaríamos en condiciones de remontar su cronología al Neolítico Antiguo-Medio de la clásica división en tres fases del horizonte neolítico andaluz.
Esta corrección cronológica proporcionaría un mejor acople a los testimonios de cerámica cardial, cuyas fechas no parecen llegar en ninguna región de la Península Ibérica a momentos que puedan corresponder a fines del Neolítico. Si se tienen en cuenta además los datos bien estratificados y fechados de Zuheros y La Dehesilla, entre otras estaciones neolíticas del suroeste hispano, de nuevo encajarían mejor en un Neolítico más viejo que el inicialmente asignado a la cerámica a la almagra con decoración incisa y a la pulsera de caliza. El yacimiento de El Retamar, en Puerto Real (Cádiz), que ha sido datado en el V mileno a. C., proporciona a nuestro entender el mejor paralelo cronológico para datar este contexto neolítico de Lebrija mientras no se disponga de pruebas radiocarbónicas directas.
Del estudio de los restos faunísticos se identificó lo siguiente:
El Estrato I en conjunto presenta abundante malacofauna marina, con berberechos como especie más abundante (Cerastoderma edule), pero también con chirlas (Tapes decussatta), ostras (Ostrea edule), cañaíllas (Murex brandaris), navajas (Solen marginatus) y otras especies. Esto se justifica por la posición del asentamiento en la desembocadura del Guadalquivir, en esta época.
En cuanto a los restos de vertebrados, el Subestrato I a atribuido en primera instancia a un momento epipaleolítico, contenía bóvidos (Bos taurus), caprinos (Ovis aries y/o Capra hircus), ciervo (Cervus elaphus) y conejo (Oryctolagus cunuculus). El Subestrato Ib de Caro sumó a esta misma relación la presencia de suidos (Sus scrofa), sin que las autoras del informe hayan distinguido entre jabalíes y cerdos domésticos. Tanto los bovinos como los caprinos del Subestrato Ia se han identificado como domésticos, por lo que estos subestratos deberían considerarse neolíticos, a pesar de la ausencia de cerámica.

2.6.2.-Otros asentamientos.

Hay otros yacimientos anteriores al mundo del Neolítico atlántico Tardío, pertenecientes a dos facies bien distintas.
Al norte de Lebrija el yacimiento de Los Pozos y al sur en el termino de Trebujena
en la antigua costa del paleoestuario, el sitio de Bustos, con cerámica cardial .
Al norte, en las inmediaciones de la paleodesembocadura del Guadalquivir, el Cerro de San Juan de Coria del Río, ha aportado un un solo fragmento de cerámica a la almagra decorada con incisiones, testimonio que apareció como elemento residual en un estrato de época tartésica.
A orillas del río Corbones, hay tres yacimientos que han proporcionado hallazgos superficiales: Las Barrancas, Los Álamos y San Pedro. De ellos, el segundo podría haber aportado materiales del Neolítico Antiguo, al haber proporcionado cerámica cardial.
En la tierra llana de Huelva se ha constatado un abundante panorama de estaciones neolíticas caracterizadas por la ausencia de cerámica cardial, y en el que no faltan posibles talleres líticos aún por estudiar en profundidad.

2.6.- Recapitulación y Cierre.

Las industrias neolíticas en Andalucía Occidental pueden agruparse en dos grandes conjuntos con notables diferencias entre sí. De un lado estarían las cavidades, abrigos rocosos y estaciones al aire libre con ubicación en el interior andaluz (Subbética cordobesa y en Sierra Morena sobre todo). Por otro lado los que se distribuyen en torno a la antigua ensenada bética, una faja territorial que llegaría al menos hasta los 30 km de separación de la costa atlántica de entonces.
Alguna de las diferencias identificadas son consecuencia de la adaptación al medio, por ejemplo los diferentes habitats (cuevas, al aire libre) o el aprovechamiento de cierta fauna marina. Sin embargo las decoraciones cerámicas son un reflejo de tradiciones culturales y una forma de comunicación grupal. En los momentos más viejos del Neolítico se produce un elemento diferencial: la presencia de cerámica cardial en la cuenca inferior del río, abierta a las comunicaciones por mar o por rutas costeras, y su ausencia en las comarcas del interior. Esta situación ofrece, por el momento, un panorama casi opuesto al documentado en Andalucía Oriental, donde la cardial tiene una mayor presencia en el interior del territorio y en cavidades calizas.
En cualquier caso, en los enclaves de esa banda atlántica próxima al litoral no falta el repertorio material que caracteriza a los grupos del interior. Por ello, también puede pensarse en un único horizonte cultural que recibe elementos o influencias externas llegadas por mar o por caminos costeros. Tales influjos podrían haberse materializado fundamentalmente en la alfarería de tradición cardial, que no llegó a arraigar de forma importante según el registro hoy conocido.
También cabe destacar que en los yacimientos en cueva de Sierra Morena o de la Subbética cordobesa, así como en los de la Serranía de Cádiz, las cerámicas son objeto de una mayor profusión decorativa, principalmente en el caso de las producciones a la almagra, no existiendo grandes diferencias en lo que atañe a útiles líticos ni ornamentales.
Un caso distinto es el que se refiere a la industria ósea, normalmente rica y variada en determinados yacimientos en cueva y escasa o ausente al aire libre en los yacimientos que analizamos, excepto en Casas de Don Pedro, que interpretamos no como un hábitat normal, sino como un hito territorial y como espacio sagrado.
Una cuestión sin duda muy interesante es la relativa a la procedencia de la práctica agrícola, ya que se la hace derivar del levante español, concretamente del país valenciano, y en última instancia del Próximo Oriente, como único foco o centro de domesticación. En este sentido es necesario destacar no sólo la desigual representación de los cereales entre los yacimientos de una región y otra, sino, y lo que es más interesante, los diferentes tipos de trigo y cebada, existiendo en aquella región mayor variedad de cereales y leguminosas, que siempre se ha achacado a la adaptación de las especies a los distintos tipos de suelos y a la selección humana.
Los autores prefieren plantear si estas disimilitudes no obedecen realmente a una distinta procedencia de esos dos mundos neolíticos, el andaluz y el levantino. De hecho, en el caso de Andalucía no puede seguir defendiéndose una llegada desde el país valenciano, sobre todo porque esta hipótesis no deja explicada la diferente
tradición alfarera que caracteriza a esos dos ámbitos regionales hispanos.
Si es correcta la vía abierta por algunos análisis genéticos sobre plantas y animales domésticos, las investigaciones futuras deberían mirar al Magreb, camino por el que pudo llegar un proceso de neolitización hasta el mediodía ibérico distinto del que avanzaba por el arco noroccidental del Mediterráneo. Esto apuntan en concreto
los estudios de ADN de algunas cebadas, pero también los de ciertos bóvidos prehistóricos de la Península Ibérica con vínculos africanos.
Estos hechos deberían tener presente, además, que cierta variedad de trigo, en concreto T. aestivum-compactum, está representada en la cuenca oriental mediterránea sólo de forma escasa y tardía, mientras que es abundante por el
contrario en la Península Ibérica.
De este modo, y a falta por el momento de datos relacionados con la explotación de posibles cereales silvestres por parte de los últimos cazadores-recolectores de la región, el origen norteafricano del Neolítico andaluz, que tan denostado ha sido durante varias décadas, puede proporcionar una posible hipótesis de trabajo
más plausible que la que lo hace llegar del levante español. Ello no impide que entre estas comunidades neolíticas andaluzas se filtraran influencias, elementos de cultura material y hasta grupúsculos humanos llegados desde la fachada este hispana, lo que explicaría tanto el registro peculiar de la Cueva de la Carihuela, en la provincia de Granada, como la distribución costera de la cerámica cardial al oeste de Gibraltar.
En cualquier caso, difícilmente tal fenómeno expansivo del mundo cardial podría explicar el resto del Neolítico aquí analizado a pesar de que tampoco hoy podamos demostrar la alternativa africanista ahora sugerida.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Paco

Paco dijo

Me parece muy bien hecha esta sintesis de los libros que tratan del comienzo del Neolitico en Andalucía Occidental. De cualquier forma ¿como se integraba la vida en estas fechas entre lo que es la dedicación al cultivo agrícola y la dedicación a la ganadería?

bronceatlantico dijo

Creo que el primer Neolítico de la península Ibérica pudo ser ganadero. Probablemente hubo un aprovechamiento intenso de las plantas autóctonas (como en el Neolítico africano), este aprovechamiento pudo incluir la cebada, ya que hay indicios de que las especies de cebada explotadas localmente en Andalucía tienen origen autóctono. En mi opinión la agricultura llegó después, probablemente desde Oriente por el Mediterráneo, a través de Italia, alrededor de principios del V milenio a.C. Probablemente también en ese momento se introdujeron los ovicápridos.
El desarrollo agrícola se insertó en esta sociedad organizada en base Ganadería + Recolección, empezando a sedentarizarla. El predominio de la Agricultura debió empezar en el Bronce.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Amigos

  • corsunnarteume

Fans

  • casajuntoalrio
  • olicarfer45
  • Eduardo Montagut Contreras
  • trabajador-preocupado
  • JOSÉ MARÍA MEDINA ESTEBAN
  • merhum
  • mmhr
  • fidelmendezfernandez
  • georgeosdiaz

Ídolos

  • rsanchezcrespo
  • kemet
  • Francisco Jose Barragán de la Rosa

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):