13 Jul 2014

ARQUEOWORLD

Escrito por: bronceatlantico el 13 Jul 2014 - URL Permanente

Congreso Internacional de Arqueología que se celebrará los días 6 a 8 de Noviembre cerca de la ciudad de Sevilla. Recomiendo ver las ponencias en el apartado "El Congreso". Efectúan un muestreo de los avances tecnológicos que pueden aplicarse a la investigación arqueológica.




A continuaación adjunto el documento de presentación del congreso. Podeis encontrar más información en la WEB:

ARQUEOWORLD

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25 May 2014

El Neolítico Antiguo en África y su impacto en la Península V. "El Neolítico Antiguo de la Península Ibérica: ¿hacia una nueva evaluación del espejismo de África?"

Escrito por: bronceatlantico el 25 May 2014 - URL Permanente

1.- Introducción.

Como continuación a la primera parte de este post, vamos a analizar seis artículos en los que se trata el proceso de neolitización en el sur de la península Ibérica. Son los siguientes:

(a) Departamento de Prehistoria y Arqueología, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Sevilla, c/ María de Padilla s/n. 41004, Spain.
(b) Insituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), Avda. de las Palmeras, 4, Armilla. 18100 Granada, Spain.
(c) Institute of Biogeosciences, Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology (JAMSTEC), Natsushima-cho 2-15, Yokosuka 237-0061, Japan
(d) Fundación Cueva de Nerja, Crta. de Maro, s/n. 29787 Nerja, Málaga, Spain.
(e) Departamento de Arqueología CSIC-IMF, Investigador Ramón y Cajal. C/ Egipciaques, 15. 08001 Barcelona, Spain.
(f) FCT, Universidade do Algarve, Faculdade de Ciências Humanas e Sociais, Campus de Gambelas, 8000-117, Faro, Portugal.
(g) Departamento de Geología, Universidad de Salamanca, 37008 Salamanca, Spain.
(h) Institute of Marine Sciences, Earth & Planetary Sciences Department, University of Santa Cruz, Santa Cruz, CA 95064, USA.
(i) Research group “Arqueobiología”, Centro de Ciencias Humanas y Sociales, CSIC, Albasanz, 26-28, 28037, Madrid, Spain.
(j) Departamento de Biología Vegetal (Botánica), Facultad de Biología, Universidad de Murcia, 30100, Murcia, Spain.
(k) Laboratorio de Zooarqueología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid, 28049, Madrid, Spain.
(l) Division of Social Sciences, University of Minnesota-Morris, 600E, 4th St., Morris, Minnesota, 56267, USA.
(m) Unidade de Geologia Marinha, LNEG (ex-INETI), Apart. 7586, 2720-866, Amadora, Portugal.
(n) CIMAR Laboratório Associado, Rua dos Bragas, 289, 4050-123 Porto, Portugal.
(o) Área de Prehistoria, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza Cardenal Salazar, s/n. 14071, Córdoba, Spain.
(p) Archivo Municipal de Mijas, Avda. Virgen de la Peña, 2. 29650 Mijas, Málaga, Spain.
(q) Museo Municipal Paleontológico de Estepona, Matías Prats, s/n. 29680, Estepona, Málaga, Spain.

5.- Le Néolithique ancien de la péninsule Ibérique : vers une nouvelle evaluation du mirage africain?

5.1.- Introducción.

Los nuevos datos aportados por el C14 permiten cuestionar el modelo de "Ola de Avance" propuesto por Cavalli Sforza. En su lugar los autores proponen como alternativa un modelo de "Progresión aritmética" basado en tiempos de pausa y una "Recomposición del Sistema de Valores" para las primeras sociedades campesinas, a veces bajo la influencia de las últimas comunidades de cazadores trayendo un desarrolo de las identidades regionales.
La neolitización del Mediterráneo Occidental comienza en el sur de Italia y Sicilia con la implantación de poblaciones del horizonte de las Cerámica Impressa en el 6.000 - 5950 a.C. Tanto el origen de este complejo como su filiación con el Neolítico del Egeo es difícil de identificar. Estando casi ausente en Argelia y Túnez, se puede seguir su expansión facilmente por la costa Italiana, sureste de Francia y oriente de España. Sin embargo los mecanismos asociados a la implantación de estas primeras sociedades campesinas no se identifican y estructuran con claridad, así el aspecto del primer Neolíto Portugués difiere sensiblemente del Neolítico Cardial. El Paquete Neolítico parece haber sido recompuesto en alguna parte entre las costas mediteránea y atlántica de la Península.
Si bien la influencia del Neolítico Norteafricano en la Península Ibérica no ha contado con muchos defensores y, a pesar de que los datos son muy dispares, sí permiten examinar la cuestión desde un nuevo ángulo.
En este artículo se analizan las relaciones entre los diferentes sistemas tecnológicos en el sur de Portugal.

5.2.- El primer modelo de neolitización del sur de la Península Ibérica.

5.2.1.- Modelo General de Desarrollo.

La estratigrafía de la Carigüela en Granada revela una correspondencia entre Andalucía Oriental y el Levante español, dónde unas capas con Cerámica Cardial predominando sobre cerámica adornada con cordones impresos y más raramente con incisiones le suceden otras con predominio de cerámica incisa.
Por el contrario, en Andalucía Occidental la secuencia es diferente. La cerámica cardial es muy escasa o está totalmente ausente en las primeras capas correspondientes al Neolítico, en beneficio de la cerámica con decoración impresa, incisa o plástica.
El desconocimiento del sustrato Mesolítico local y la datación de animales domésticos alrededor del 7000 a.C. ha llevado a algunos autores a proponer un desarrollo autóctono del Neolítico, sin embargo, desmentido por la cronología de especies domésticas vegetales y animales.


Figura 1 del documento tratado en este post con los yacimientos de la Península Ibérica, Argelia y Marruecos citados en el texto.

Los trabajos de J. Soares y C.T. Silva sobre yacimientos como Vale Pincel apuntan a que los grupos mesolíticos asimilaron gradualmente las innovaciones neolíticas, manteniendo un modo de vida cazador - recolector, una tradición lítica mesolítica y una cerámica original, propia de andalucía Occidental.
Desde los autores que siguen el modelo dual valenciano (J. Zilhão) estas diferencias se explican por alteraciones postdeposicionales. Defienden una expansión del neolítico a partir de pequeños grupos de colonos que llegan por vía marítima, trayendo la cerámica Cardial. Las dataciones más antiguas de esta tecnología estarían alrededor del 5.400 a.C. Sin embargo las dataciones de cerámica Impressa, precardial en Provence y Languedoc nos muestran un Neolítico anterior al Cardial (5.800 - 5.600 a.C.)
Hay por tanto dos modelos para la neolitización de Andalucía Occidental y Portugal:

  • Un modelo basado en la colonización, con desplazamientos relevantes de pobleción.
  • Un modelo de aculturación donde la transmisión del conocimiento es más relevante que el desplazamiento de la población.
5.2.2.- Las principales característics del Neolítico Andaluz.

Los yacimientos del Neolítico Cardial en Andalucía son muy escasos, correspondiendo la mayoría de ellos a un neolítico plenamente desarrollado, lleno de facetas independientes del Neolítico Valenciano. Este periodo está datado entre el 5.300 - 4.800 en la Cueva de los Murciélagos de Zuheros.
La producción cerámica ofrece una proliferación de formas y elementos de prensión, así como el uso casi sistemático del uso del engobe rojo como adorno (decoración "a la Almagra").
La industria lítica se estandariza, utilizándose la talla por presión y el tratamiento térmico. Las principales formas son los trapecios simétricos. La industria ósea y los adornos son variados y abundantes. Destacan pulseras y tobilleras en marmol, caliza y pizarra, a veces con rellenos decorados a la almagra.

5.2.3.- Las principales características de la cultura material del primer Neolítico en Portugal.

El fin del Mesolítico: ritmo de evolución y cronoñogía.
Los yacimientos mesolíticos de referencia son concheros en el Sur de Portugal. Hay una primera etapa con industria de trapecios a principios del VI milenio. La segunda etapa se caracteriza por el desarrollo de triángulos. Progresivamente aparecen piezas con retoque abrupto a madiados del VI milenio. A continuación dominan las tecnologías de segmentos. Estas armaduras con retoque abrupto abren un punto de reflexión que los autores retomarán más adelante.


Figura 2 del documento tratado en este post con la industria lítica del Mesolítico Final de Varzéa da Mó (Alcacer do Sal, Alentejo). Dibujos G. Marchand.


El primer Neolítico en Portugal.

El Neolítico portugués presenta escasez de restos animales o vegetales a excepción de las conchas de moluscos. El análisis de este Neolítico se efectuará en base a otra evidencia material.
Los asentamientos más antiguos con restos cerámicos datan de la segunda mitad del VIº milenio. Siempre que se han hallado restos orgánicos se ha podido concluir la existencia de un Neolítico en el sentido económico. En los concheros del Muge, la cerámica está totalmente ausente, los ejemplares conocidos, de estilo tardío, se corresponden con la reocupación de dichos concheros en fase Neolítica.
En Cabeço do Paz, asociados a restos de piedra pulida en el Vº milenio adornados con incisiones e impresiones de concha.
Los autores distinguen dos estilos:

  • Estilo A: caracterizado por la decoración a base de impresiones de concha (particularmente de Cardium).
  • Estilo B: caracterizada por incisiones y por impresiones no cardiales.

Para la mayoría de los autores ambos estilos corresponden a momentos diferentes de una misma secuencia. A veces se utilizan los conceptos "Cardial" y "Epicardial".
Sin embargo, estas definiciones utilizadas para el Languedoc francés y Cataluña no son las más adecuadas para Portugal. Varios autores han subrayado la rareza de la decoración con Cardium en los estratos más antiguos.
Así pués, también para el Neolítico Portugués nos encontraríamos con dos posiciones teóricas:

  1. El difusionismo del Neolítico Cardial, procedente del Levante español.
  2. Un Neolítico Portugués ligado al Neolítico Andaluz y al sustrato Mesolítico precedente.

Especidficidad de las producciones líticas.
La industria ósea es practicamente desconocida, por lo que nos centraremos en la industria lítica. Los materiales presentan gran heterogeneidad, conviviendo materiales locales poco aptos para el trabajo de la piedra con silex alóctono que hace pensar en complejas redes de intercambio.
Los nucleos prismáticos con producción de láminas alargadas hace pensar en un tratamiento térmico previo a la talla, probablemente posterior a la eliminación de la corteza. Asimismo los autores identifican la talla por percusión indirecta.
Hay dos herramientas que destacar: los perforadores gruesos de bordes abatidos y elementos de hoz con lustre de cereal. Sin embargo los buriles y los raspadores son prácticamente inexistentes.
La industria lítica del sur de Portugal correspondiente al Neolítico Antiguo presenta elementos de continuidad con la tradición Mesolítica. Hay tambien elementos innovadores (tratamiento térmico, talla laminar por presión, percusión bipolar sobre yunque, perforadores fusiformes y elementos de hoz).

Especificidad de la producción cerámica.
El Neolítico Antiguo Portugués presenta también dos estilos diferenciados. Hay que hacer notar que la evidencia material disponible es escasa.
Figura 4 del documento objeto de este post. Las principales características de las producciones cerámicas neolíticas portugués. Números 1, 2 y 5: Cabranosa (Cardoso et al, 1998.) números 3, 7 y 8: Almonda (Zilhão et al, 1991.) los números 4 y 11 Caldeirão (Zilhão, 1992); Número 6: Santarem (Da Veiga Guilaine y Ferreira, 1970); Número 9: Furninha (Guilaine y Ferreira, 1970); Número 10: Praia de São Julio (Carreira, 1994).

Se identifican cuatro estilos principales:

  1. Los vasos de forma troncocónica u ovoide de fondo cónico o convexo (grupo tipológico XIV.1b Bernabeu Auban 1989, vaso profundo abierto tipo jarra) Cabranosa bien representados (Fig. 4, n. 5).
  2. Vasos de de cuello pronunciado, a veces de gran capacidad (grupo XII.2) (Fig. 4, n. 6).
  3. Los recipientes de pequeña a mediana capacidad, cerrados, cuello corto, muy profundo y cuya altura no sobrepasa los 30 cm (grupo XII.1a Bernabeu Auban, 1989 frecuentemente llamado "recipiente bolsa") (Fig. 4, n. 1 2,9 y 10).
  4. Vasos hemisféricos o subesféricos de pequeña a mediana capacidad (grupo V), el tipo más frecuente (Fig. 4, n. 3, 4, 7, 8 y 11).

En el Neolítico antiguo Portugués presenta una enorme abundancia de instrumentos de prensión y estilos decorativos(impresión cardial, incisión superficial, incisión profunda, acanaladura, boquique, almagra, etc,). Los esquemas decorativos impresos son simples en general, pero los incisos presentan esquemas complejos (chevron, zigzags, escalas,etc.)

De los dos estilos cerámicos, el tipo A contiene impresiones cardiales con esquemas de decoración simples que presentan paralelos con los estilos levantinos, particularmente la fase IA2(Cardial Reciente) de J. Bernabeu Aubán (2002), datada en el 5300 a.C.
Las técnicas de boquique y almagra, así como algunos elemetos de prensión parecen establecer una relación con el Neolítico Andaluz, técnicas por otra parte ausentes en el Neolítico Valenciano. Por consiguiente, todos estos elementos dibujan los contornos regionales de las especificidades de una misma dinámica cultural.

Las dataciones por radiocarbono.

Las dataciones de radiocarbono del estilo A (decoración cardial) parecen situarse en la segunda mitad del VI milenio a. C. mientras que el estilo B parece datarse en la primera mitad del V milenio.
Así pués parece que la hipótesis de una secuencia diacrónica, precediendo el estilo A (impresión cardial) al estilo B, gana peso.

5.3.- ¿Una apertura de la puerta africana?

Estas especificidades del Neolítico Antiguo Portugués y Andaluz que los diferencian del Neolítico Levantino se extienden por el Atlántico, permiten analizar un posible origen africano de las mismas.
Los autores tratarán establecer las reconfiguraciones culturales que pueden haber existido en el desarrollo de una identidad Mahgrebí que puede haber a su vez influenciado en el Neolítico del Sur de la Península Ibérica, por efecto de transferencia.
Este trabajo es particularmente dificil por la falta de datos determinantes respecto al Neolítico Antiguo Marroquí. Para la península de Tánger, la primera obra de A. Jodin en las cuevas Achakar (Tanger) no diferencia niveles de infracardiales (Jodin, 1958). Sin embargo, A. Gilman retomando los materiales de excavaciones de 1947 de cavidades situadas alrededor del Wadi Achakar, logró identificar un tipo de sustrato autóctono en Mugharet el Jail (capa H inferior) y Mugharet es Saïfiya (capa D) (Gilman, 1975). Utiliza estos datos para proponer un neolítico precardial de raíces indígenas.

5.3.1.-El tratamiento térmico y la talla por presión.

Como ya hemos mencionado anteriormente, está técnica era desconocida en las culturas mesolíticas autóctonas precedentes. Esta técnica es bien conocida en el Neoliítico Antiguo Portugués, cuenta con menciones en el Nelítico Andaluz de la Cultura de las Cuevas y es desconocida en el Neolítico Cardial.
Sin embargo J. Tixieravait (Inizan et al., 1976-1977) y N. Rahmani (2004) identifican esta tecnica dentro de la tradición Capsiense, datándola en el 8.000 ± 200 BP.
Es cierto que los centros culturales del Capsiense están lejos de Marruecos, pero también lo es que las facies epipaleolíticas marroquíes del VII y VI milenios a.C. son prácticamente desconocidas.

5.3.2.- Una nueva armadura: el segmento.

Los segmentos existían en pequeñas proporciones en las industrias líticas del Oeste de la Península en el periodo Preboreal y Boreal (11.500 - 8.900 a.P.) y del suroeste de Francia (Sauveterriense 8.000 a 7.000 a.C.) , si bien, desaparecen en las industrias líticas posteriores.
En el Neolítico Ibérico Cardial los segmentos son extremadamente raros excepto en la Cova D'Or, en Valencia. Sin embargo, en el área portuguesa, estos segmentos aparecen en el Mesolítico Final y el Neolítico Antiguo. En opinión de los autores, "...la Península Ibérica es a la vez una zona de amplias cohabitaciones entre comunidades de tradiciones diferentes y un espacio de difusión de un nuevo tipo de armadura de una parte y de otra unas fronteras económicas."
Vamos a examinar la presencia o ausencia de este tipo de armaduras en las culturas del entorno:

  • En la "Cerámica Impressa" y en la Cerámica Cardial francesas está rigurosamente ausente.
  • Los segmentos son frecuentes en el Iberomauritano. Este tecnocomplejo se termina mucho antes del periodo que es nuestro objeto de estudio.
  • En el Capsiense Superior, en Argelia, desaparecen a principios del VII milenio, mucho antes de su aparición en Portugal en el VI milenio.
  • En Marruecos los datos son fragmentarios. Si bién se ha encontrado algún ejemplo en capas con industria Preneolítica, el contexto no permite descartar posibles mezclas con capas propias del Iberomauritano.
  • En la región de Orán Camps encontró en Oued Guettara (Brédéah, Orán) muchos segmentos y laminillas, con "cerámica Mediterránea" (Camps, 1967 y 1974, p. 263), de cuerpo ovoide y base cónica decorada con la ayuda de una varilla.
  • En el refugio de Hassi Ouenzga ( Rif Oriental, Marruecos), los segmentos y laminillas de dorso muy alargadas están asociados con cerámica decorada principalmente con incisiones e impresiones (muy rara vez hechas con una concha ); estos niveles (c4-c5) están fechadas entre 5600 y 5100 a. C.

Como se puede apreciar, en el norte de África en el horizonte del Neolítico Antiguo se han identificado segmentos y laminillas de dorso. Esta confluencia con el Mesolítico y el Neolítico Antiguo portugués, junto con el tratamiento térmico y la talla por presión hacen pensar en una migración conjunta de estos elementos entre la Península y el Norte de África.

5.3.3.- La Producción Cerámica.

Es posible distinguir diferentes estilos cerámicos que convivieron entre Argelia y Marruecos. Destacan los yacimientos con cerámica Cardial, pero tambien aparece una facies impresa y con acanaladuras en Orán.
No se ha podido establecer a la fecha una relación de precedencia entre ambos estilos. La cerámica de tipo Oraniense no ha sido a la fecha suficientemente estudiada, pero el equipo alemán ha establecido siete dataciones (J. Linstädter 2004) entre 5700/5600 y 5100 antes de Cristo.
En Hassi Ouenza se ha documentado el uso de laminillas de dorso y segmentos asociados a esta cerámica. Las formas y estilos decorativos recuerdan a las particularidades de la cerámica andaluza y portuguesa.
El engobe rojo no se ha documentado, pero tal y como acredita durante el Capsiense, el ocre rojo se ha utilizado ampliamente en áfrica.
Con respecto a las relaciones entre África y Exspaña cabe destacar el estudio de A. Idrissi (2001).El autor propone una secuencia diacrónica para los estilos cerámicos donde los estilos B y C presentan paralelos innegables con los estilos portugués y andaluz.
La fase B puede datarse en el 5.500 a.C. y, en el yacimiento Taht el Char está acompañada de formas ovoides con decoraciones plásticas. Las impresiones cardiales son muy simples. Estas se complican en el estilo C.

5.4.- ¿Composición y Recomposición Cultural en el Sur de la Península Ibérica?

Si bien no era el propósito inicial de este trabajo, los autores creen ver una huella africana en el sur de la Península Ibérica. No la entienden como una relación de dependencia entre ambas, sino como una transferencia parcial tecnológica y cultural.
Podríamos asistir a comienzos del VI milenio al desarrollo de un neolítico africano, independiente del Cardial, anterior o contemporáneo al mismo. ¿Por qué medio?
Este aporte africano podría estar representado por:

  • Cerámicas con forma de bolsa, a veces con fondo cónico.
  • La utilización de "la almagra" en la decoración.
  • El tratamiento térmico.
  • La talla por presión.
  • La industria lítica con armaduras en forma de segmentos estrechos.

Estos elementos típicos del Neolítico Antiguo Andaluz y Portugués, ausentes en el mundo Cardial, tienen ligazones con el Neolítico Antiguo del Norte de África.

Hay sin embargo una serie de objeciones a realizar

  1. El neolítico Antiguo Maghrebí está poco documentado y la facies Oraniense está siendo muy debatida.
  2. Las transferencias tecnológicas a ambos lados del estrecho son fenómenos complejos. Un ejemplo son los huevos de avestruz, abundantes en el Neolítico Antiguo Norteafricano, pero que sólo aparecen en el sur de la Península en el Neolítico Final.

Para aclarar esto son necesarios estudios más profundos del Neolítico Antiguo en el Norte de África.

5.5.- Nuestras Conclusiones.

Este artículo defiende con argumentos solventes la existencia de un Neolítico Antiguo prácticamente simultáneo con el Cardial, con una serie de particularidades que no se producen en este último y que sí se dan en el Norte de África.

Sin embargo, los autores no se posicionan sobre un posible origen norteafricano de este neolítico, considerando, no obstante, que sí ha quedado probada una transferencia tecnológica entre ambas orillas del estrecho, si bien este fenómeno es comlejo y estamos muy lejos de poder trazar las líneas básicas del mismo.

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02 May 2014

El Neolítico Antiguo en África y su impacto en la Península IV. La Transición Mesolítico - Neolítico en el sur de Iberia.

Escrito por: bronceatlantico el 02 May 2014 - URL Permanente

1.- Introducción.

Como continuación a la primera parte de este post, vamos a analizar seis artículos en los que se trata el proceso de neolitización en el sur de la península Ibérica. Son los siguientes:

(a) Departamento de Prehistoria y Arqueología, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Sevilla, c/ María de Padilla s/n. 41004, Spain.
(b) Insituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), Avda. de las Palmeras, 4, Armilla. 18100 Granada, Spain.
(c) Institute of Biogeosciences, Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology (JAMSTEC), Natsushima-cho 2-15, Yokosuka 237-0061, Japan
(d) Fundación Cueva de Nerja, Crta. de Maro, s/n. 29787 Nerja, Málaga, Spain.
(e) Departamento de Arqueología CSIC-IMF, Investigador Ramón y Cajal. C/ Egipciaques, 15. 08001 Barcelona, Spain.
(f) FCT, Universidade do Algarve, Faculdade de Ciências Humanas e Sociais, Campus de Gambelas, 8000-117, Faro, Portugal.
(g) Departamento de Geología, Universidad de Salamanca, 37008 Salamanca, Spain.
(h) Institute of Marine Sciences, Earth & Planetary Sciences Department, University of Santa Cruz, Santa Cruz, CA 95064, USA.
(i) Research group “Arqueobiología”, Centro de Ciencias Humanas y Sociales, CSIC, Albasanz, 26-28, 28037, Madrid, Spain.
(j) Departamento de Biología Vegetal (Botánica), Facultad de Biología, Universidad de Murcia, 30100, Murcia, Spain.
(k) Laboratorio de Zooarqueología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid, 28049, Madrid, Spain.
(l) Division of Social Sciences, University of Minnesota-Morris, 600E, 4th St., Morris, Minnesota, 56267, USA.
(m) Unidade de Geologia Marinha, LNEG (ex-INETI), Apart. 7586, 2720-866, Amadora, Portugal.
(n) CIMAR Laboratório Associado, Rua dos Bragas, 289, 4050-123 Porto, Portugal.
(o) Área de Prehistoria, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza Cardenal Salazar, s/n. 14071, Córdoba, Spain.
(p) Archivo Municipal de Mijas, Avda. Virgen de la Peña, 2. 29650 Mijas, Málaga, Spain.
(q) Museo Municipal Paleontológico de Estepona, Matías Prats, s/n. 29680, Estepona, Málaga, Spain.

En este post analizaremos el tercero de elos.

4.-The Mesolithic–Neolithic transition in southern Iberia. Doi: 10.1016/j.yqres.2011.11.003.

4.1.- Introducción.

El paradigma habitual para interpretar la llegada del Neolítico a Europa Occidental es la aparición y posterior expansión de la Cerámica Cardial. Abundan actualmente los asentamientos con cerámica no Cardial que ponen en cuestión este paradigma. Incluye asentamientos de Cerámica Impressa en Italia y otros con cerámica no Cardial en el Languedoc francés, habría que añadir también el Neolítico Atlántico precerámico mencionado en nuestro artículo sobre el Neolítico en Francia y las tradiciones no cardiales presentes en el sur de la Península Ibérica descritas en los artículos anteriores.


Figura 1 del artículo que estamos analizando. Revisión de asentamientos arqueológicos en el 8º milenio (BP) y registros de las localizaciones paleoambientales mencionadas en el mismo. Asentamientos arqueológicos: 1. El M'nasara, 2.Contrebandiers, 3. El Harhoura, 4. Achakar les Idoles, 5. El Khril, 6. Ghar Kahal, 7. Berzú, 8. Kaf Thaht el Ghar, 9. Boussaria, 10. Ifri Armas, 11. Ifri Oudadane, 12. Ifri Ouzabour,13. Hassi Ouenzga, 14. Zafrín, 15. Oued Guettara, 16. C. de la Fôret, 17. Bou Aichen, 18. Baterie Espagnole, 19. Cimitière des Escargots, 20. Columnata, 21. Ain Naga, 22. Capéletti, 23.MedjezII,BouZabaouine, 24.Redeyef, 25.DamouselAhmar, 26.DoukanetelKhoutifa, 27.Carigüela, 28.Castillejos, 29.Toro, 30.Murciélagos, 31.CasteloBelinho, 32.ValeBoi, 33. Padrão, 34. Rocha das Gaivotas, 35. Cabramosa, 36. Castelejo, 37. El Barranquet, 38. Peiro Signado, 39. Pont de Roque-Haute, 40. Roca Chica, 41. Hostal Guadalupe, 42. Bajondillo, 43.HoyodelaMina, 44.Abrigo6/Humo, 45.Nerja, 46.M.Sebka, 47.MauaFteah, 48.Merimde, 49.ElFayum, 50.Amekni, 51.Ti-N-Thora, 52.UanMuhuggiag, 53.Ti-N-Hanakkatan, 54.AdrarBous10, 55.E.Bardagué, 56.WadielAlchadar, 57.BirKuseiba, 58.Nabta, 59.SelimaOasis, 60.Launey, 61.Tagalagal y 62.Oyo. redes de intercambio de materias primas (manufacturadas o no) y movimientos de personas mencionados en el texto. Flechas blancas redes de intercambio de obsidiana (8,2 –7 ka) y amazonita (Clark et al., 1973; Tykot, 1995; Vaquer, 2007; Mulazzani et al, 2010;). Flechas negras: movimientos de población inferidos (Daugasetal.,2008). Círculos grises : áreas más importantes del Magreb y del sur de la Península Ibérica. Localización de los objetos de obsidiana en el Neolítico y sus orígenes: Pantelleria (+), Lipari (*), Palmarola (cuadrados blancos), Mt. Arci (puntos blancos) y Melos (x).

La Península Ibérica es particularmente importante debido a que es confluencia de las tradiciones neolíticas mediterráneas y africanas. Los primeros asentamientos neolíticos se producen sobre algunos que muestran una tradición mesolítica previa,que se desvanecerá rápidamente con la aparición de las nuevas culturas productoras. En este artículo se analizala transición Mesolítico - Neolítico.

4.2.- Entorno Físico.

La costa de Málaga está condicionada por la proximidad de la cadena montañosa que produce costas estrechas y pedregosas, pero cuya productividad es superior a la de otras zonas del Mediterráneo debido a la corriente ascendente de Fuengirola.
También la costa del Algarve recibe aguas ricas en nutrientes, traídas por las corrientes ascendentes de los cañones submarinos próximos y de las corrientes que recorren el Noroeste de África.
El clima está regido por el anticiclón de las Azores y de la Oscilación Nordatlántica. En la Península Ibérica la máxima aridez se produce en la costa sur, creciendo las precipitaciones hacia el interior, mientras que en el norte de África las precipitaciones se concentran en la costa norte, reduciéndose dramáticamente hacia el sur. La lluvia tiende a concentrarse en primavera y otoño.

4.3.- Breve Recuento de Asentamientos.

En Málaga hay 5 asentamientos epipaleolíticos - mesolíticos y más de 50 neolíticos, de los cuales 5 contienen evidencias del Neolítico Antiguo. Salvo Nerja se trata de cuevas y abrigos a entre 100 y 250 m. de la costa. Solo 5 incorporan evidencias de un Neolítico Temprano.
El oeste del Algarve contiene numerosos asentamientos epipaleolíticos y mesolíticos, concentrándose los más recientes en el cabo de San Vicente. De los tres excavados dos se corresponden a concheros con varios niveles de ocupación y la presencia de hogares. La transición Mesolítico - Neolítico se ha documentado unicamente en los concheros de Cantalejo y Rocha das Gaviotas, bien preservados.
Durante el Neolítico Temprano el número de asentamientos y su funcionalidad se diversifica.

4.4.- Cultura Material y Estrategias de Subsistencia en el Mesolítico Final y Neolítico Temprano.

4.4.1.- Costa de Málaga.

Hay una fase erosiva entre el mesolítico y el neolítico temprano. Hay varios conjuntos cerámicos, con presencia de derámica impresa, donde la Cardial está ausente y la Cardialóide apenas tiene presencia (Nerja y Abrigo 6, donde constituyen una pequeña fracción de la cantidad total encontrada). También se ha documentado en bajas frecuencias la decoración a la Almagra.
La industria lítica está dominada por láminas y laminillas, está presente el lustre (patrón de desgaste) de hoz. También están presentes las herramientas de hueso, incluidos anzuelos y punzones de hueso de ovicápridos.
En el neolítico los adornos son frecuentes, como brazaletes de esquisto y mármol y conchas perforadas. Los brazaletes eran desconocidos en la fase previa (Epipaleolítico - Mesolítico).
En definitiva, en este Neolítico Temprano se documenta la aparición de elementos desconocidos en la fase previa.
Las poblaciones neolíticas y epipaleolíticas practicaron un amplio espectro de estrategias de subsistencia. Predominan los moluscos y la pesca de gádidos (bacalao) y espáridos (besugo). La presencia de algunas especies propias de zonas más frías indica que el clima del mar de Alborán debió ser diferente al actual.

Figura 2 del artículo que estamos analizando. Comparación entre las estrategias de subsistencia en el Epipaleolítico - Mesolítico y el Neolítico Temprano.

A partir del Neolítico Temprano la ictiofauna comienza a presentar la misma distribución que en la actualidad, típicamente mediterránea y empiezan a aparecer los primeros signos de ganadería (ovicápridos, vacuno, porcino y perro) y agricultura, siendo la oveja la especie más abundante. También destaca la presencia de especies salvajes como la cabra montés y el conejo. Respecto a las plantas cultivadas, se documenta la presencia de cebada y trigo y algunas leguminosas (menos abundantes).

Tabla 2 del artículo que estamos analizando. Restos de plantas domesticadas y animales domésticos hallados en los asentamientos del Neolítico Temprano en Málaga y el Algarve. RC(RocaChica), HG(Hostal Guadalupe), Bj(Bajondillo), N(Nerja), C(Carigüela), P (Parralejo), Ca (Castillejo), Cb (Cabranosa), P (Padrão), VB (Vale Boi).
Los datos arqueobotánicos confirman una agricultura completamente desarrollada y diversificada en contraste con el esquema habitual en Europa (particularmente en Centroeuropa el trigo era la especie prácticamente única. Mencionar que Roca Chica presenta un depósito de cereal de 12 kg datado en el 8º milenio (7.500 BP cal.). Los estudios realizados en Bajondillo ponen de manifiesto el impacto del cultivo en el ecosistema, materializado en una importante reducción de la cubierta arbórea. Junto con otra información sugiere una agricultura completamente desarrollada.
4.4.2.- Costa del Algarve.

La transición del Mesolítico al Neolítico presenta evoluciones dispares. Los asentamientos están concentrados en las orillas de ríos y estuarios, con una importante concentración en la costa. Faltan evidencias de actividad pesquera, pero abundan los concheros, que indican una dependencia importante del mar. La estratigrafía indica que se trata de asentamientos temporales. No se conocen los campos bases, pero podrían yacer bajo el limo de los ríos. Con el neolítico temprano aumenta el número y diversificación de yacimientos, ocupándose también las colinas calizas del interior.
La transición se registra sólo en dos concheros que sugieren más un hiato que continuidad. Este Neolítico Temprano se caracteriza por la presencia de elementos típicos de la tradición cardial. Sin embargo hay especificidades en la cerámica y la industria lítica que sugieren reformulación cultural. Estas características aparecen también en Andalucía, donde la decoración cardial se restringe a la partede arriba y aparecen formas (bolsa, botella) desconocidas en el Mediterráneo, junto con la presencia de la decoración a la Almagra. En la industria lítica el elemento mas abundante son los geométricos y el silex recibe tratamiento térmico de forma sistemática. En el Algarve hay sólo evidencias indirectas de la agricultura, pero hay evidencias de ganadería vacuna y de ovicápridos, la caza es escasa y la pesca marginal.
La aparición del Neolítico supone una discontinuidad en la tradición mesolítica. Los concheros subsisten pero su importancia mengua radicalmente en proporción respecto a las otras actividades económicas. Los asentamientos se hacen más permanentes, cambiando el tipo de edificación. No obstante hay asentamientos de ocupación temporal, asociados a determinadas actividades especializadas.

4.4.3.- El Magreb.

En el este de Marruecos se produce la aparición de la cerámica tipo Orán asociada a una ocupación epipaleolítica de economía cazadora.

Cerámica oraniense epipaleolítica del Abrigo de Hassi Ouenzga. Imagen obtenida del artículo "The Epipalaeolithic–Neolithic transition in the Eastern Rif Mountains and the Lower Moulouya valley, Morocco" de Jörg Linstädter (Universidad de Colonia).

Como en Nerja, la Cerámica Cardial aparece con posterioridad en el área de Tanger, alrededor de mediados del 8º milenio BP, haciéndose más frecuente desde el mediterráneo oriental hasta el Atlántico entre 6.100 y 5.600 cal BP. Sus formas de bolsa cónica y la decoración a la almagra presenta paralelos con el Algarve, con quién debió mantener contactos. La industria lítica de hojas no tiene relación con la cosecha de cereales, lo que sugiere que la agricultura en el este y oeste de Marruecos pude seguir procesos diferentes.
En el área de Orán hay cerámica impresa, incisa y acanalada, con decoración ligera, restringida a la parte de arriba de las vasijas, sin cuellos ni bases cónicas. Estos materiales recuerdan más al neolíico andaluz (Nerja, Carigüela, Los Murciélagos) que al del Sáhara.

4.5.- Evaluación de la cronología de la aparición del Neolítico en la Península Ibérica.

La mayoría de las dataciones que se han incluido corresponden a carbón vegetal que es un material de vida larga que introduce muchas incertidumbres. En la tabla adjunta sólo se consideran aquellas dataciones de vida corta e inequívocamente relacionadas con entornos agrícolas o pastoriles.

Tabla 3 del artículo que estamos analizando. Dataciones de C14 de corta vida asociadas a yacimientos neolíticos en Málaga y el Algarve.

¿Son estas las dataciones de C14 más antiguas en Andalucía? Debemos considerar dos dataciones más sin calibrar B.P.: C. Santiago Chica (Cazalla de la Sierra, Sevilla) 76/13 Gak 8952 7890±180 y C. Dehesilla (Algar, Cádiz) 77/11-10 Gak 8953 7670 ± 400 obtenidas del artículo "Las culturas del neolítico y calcolítico en Andalucía Occidental" de Pilar Acosta Martínez.

Existe un hiato entre el Mesolítico y el Neolítico en la costa de Málaga. El Neolítico más antiguo lo encontramos en Nerja, la neolitización pudo iniciarse en una fecha calibrada del 7.500 B.P. Allí el hiato es de aproximadamente 500 años. En el Algarve pudo tener lugar en el 7.400 B.P. cal el hiato se inicia un milenio antes. No hay fechas calibradas de corta vida anteriores al 7.000 B.P. para el resto de Andalucía. Hay una datación para el Maghreb occidental, a partir de un grano de trigo, en el 7.200 cal B.P.
Esto sugiere un despoblamiento en el momento de la llegada del Neolítico.

4.6.-Cambios paleoclimáticos ocurridos entre el 8.200 y el 7.000 BP cal.

Los registrod paleoclimáticos revelan un episodio frío y seco en el 8.200 cal. BP. debido a una pulso producido por agua de deshielo que afectó a todo el hemisferio norte. Este episodio no tuvo un impacto significativo en el Mediterráneo Central y Occidental, la caída de temperatura fué <1º C. Los cambios en la fauna, ocurridos en la costa suroeste de la Península Ibérica y el mar de Alborán fueron relativamente restringidos, aunque la presencia de especies que proliferan en baja salinidad, en el mar de Alborán se interpreta como un pulso de agua fría.
Sin embargo, los cambios más intensos se produjeron entre 7.800 y 7.300 cal BP. En esta época se produjo un incremento de aridez en el sur de la Península. En esta época se produjo una caída de temperatura de 3 ºC y un descenso en las precipitaciones de 50 mm. Estas condiciones se fueron desplazando hacia el Este, alcanzando el Mediterráneo Oriental 6.500 cal. BP.
Este episodio tuvo diferente impacto en el resto de Europa. En Sicilia se produjo un episodio de aridez simultáneo, pero en el norte y centro de la Península Itálica corresponde a un incremento de humedad.
Alrededor del 7.200 cal. BP las condiciones retornan a una mayor humedad.
El incremento de aridez en el Sáhara, durante el período entre 7.800 a 7.300 cal BP. fue aún mayor, como atestiguan los registros (un incremento en el polvo en el Sáhara Occidental y variaciones en la corriente ascendente de Canarias, que trajo una reducción fuerte en la productividad marina).
En los paleolagos del Sáhara Occidental se detecta una drástica reducción de tamaño, mientras que en esta misma época en la cuenca del Paleochad se produce un incremento de las precipitaciones (en consonancia con el retraso con el que alcanzó este episodio de aridez al Mediterráneo Oriental).

Figura 5. Mapa de los diferentes registros paleoambientales mencionados en el texto. Zonas azul claro / naranja indican condiciones húmedas / secas obtenidas respectivamente en cada paleoregistro en este intervalo de tiempo (ka 7.8 a 7.3). Flechas de color azul oscuro indican el sistema de afloramiento y Agua Profunda del Mediterráneo Oeste (WMDW). Las flechas azul claro indican la circulación de aguas superficiales teórica en el mar de Alborán, Aguas Superficiales del Atlántico (ASW)y Agua del Atlántico Modificada Agua (PMA). Las flechas marrones discontinuas representan el sistema de viento de Capa de Aire Sahariano (SAL).

Este episodio seco se produjo también en el sur de la Península Ibérica, en zonas de costa y en altitudes elevadas.,donde se produce un descenso en la superficie del bosque y una mayor presencia de las especies propias de climas secos. Sin embargo, en altitudes medias del Sudeste de la Península se produce un máximo en la presencia de la flora mesofítica (de clima intermedio).
Aparentemente las condiciones climáticas durante mediados del Holoceno experimentaron una importante variabilidad. Su origen parece estar en la diferencia de la insolación estacional, acompañados de impactos de tipo biótico como cambios de tipo poblacional.
Los periodos áridos que se producen en este periodo en la zona de monzones de la India y África Oriental parecen respaldar que la causa de esta aridez estuvo en la baja insolación veraniega que se produjo en el Hemisferio Norte y el correspondiente debilitamiento del sistema monzónico, que desencadenó un desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT). Estos episodios coinciden con eventos de deshielo en los lagos canadienses de Ungava y Labrador.

4.7.- Cambios Paleoambientales y Neolitización temprana.

Durante este periodo, en Aragón se detecta el abandono de los asentamientos por parte de las poblaciones mesolíticas. También se han documentado estos desplazamientos en los asentamientos saharianos de Nabta y Bir Kiseiba. Asimismo en el periodo Post-Ru'at El Ghanam (entre el 7.700 y 7.500 cal. B.P.) se documenta una ausencia de presencia humana en el Neolítico Medio-Final.
En la península Ibérica se documenta un incremento en el nivel del mar entre el 8.000 y el 7.000 cal. B.P. Para las poblaciones mesolíticas la recolección de recursos marinos debió volverse incierta. Asimismo, los cambios en la circulación termosalina debieron afectar a las especies de placton. Esto provocó la desaparición de las especies de peces de origen Atlántico y de algunos mamíferos marinos, como se documentó en Nerja. La reducción del sistema de corrientes emergentes en el Algarve está documentada, asimismo lo está la baja productividad marina en el suroeste de la Península Ibérica y de la costa Noroeste Atlántica de África, así como los sistemas fluviales. La menor productividad en África se relacionó con los menores vientos del norte que provocó la reducción de la corriente emergente en la Península.
Estos cambios alteraron sustancialmente la cantidad y predictibilidad de los recursos que explotaban las comunidades mesolíticas que habían dejado los yacimientos de los Concheros. Todos esos cambios empujaron a la población a abandonar los asentamientos y emigrar. En el resto de España se documenta el abandono de algunos asentamientos y el cambio del patrón de asentamiento de los restantes.
De alguna forma, todos esos cambios provocaron el cambio de la economía mesolítica a la neolítica por parte de las poblaciones Mesolíticas.

4.7.1.- Razones para propugnar un neolítico de origen Magrebí.

Existen los siguientes argumentos en favor de un neolitización procedente del Magreb:

  1. Paralelismos formales y ornamentales entre la cerámica del Neolítico en asentamientos en la región de Orán, el Rif oriental y Andalucía.
  2. Presencia de segmentos y ausencia de trapecios típicos del neolítico levantino, así como el tratamiento térmico de pedernal en los niveles del Neolítico Antiguo de asentamientos en Portugal, Andalucía y África del Norte, sin presencia del mismo en el Levante Español.
  3. Presencia de planchas hechas en hueso humano, tanto en el Neolítico Temprano
    no Cardial de Nerja como en asentamientos de Andalucía y el Magreb (Argelia, Libia y Túnez).
  4. El uso de una gran variedad de especies de plantas y animales domesticados, a diferencia de la más reducida cantidad de las mismas con un uso especializado del cereal, propio del Neolítico de otras regiones europeas.
  5. Las características únicas de las hoces en los yacimientos de Málaga durante el Neolítico Temprano, insertándose las hojas de silex en posición ligeramente oblícua respecto el mango, a diferencia de los patrones típicos del norte de la Península Ibérica, donde las hojas se insertan paralelas al mango.
  6. El ADN mitocondrial de uno de los individuos encontrados en Nerja datable en el Neolítico Medio se corresponden con el Haplogrupo L1b abundante entre las tribus Yoruba, Mandenka y Fulbe, aunque también presente en el norte de África. Por sí mismo no prueba una ascendencia africana reciente, ya que podría datar de una migración más antigua.
4.7.2.- Límites e implicaciones de la ola neolitizadora del Magreb.

Las nuevas técnicas de datación permiten establecer que el desarrollo del neolítico en el Algarve, Andalucía y Norte de África fueron fundamentalmente coetáneos. Esto sugiere que la expansión del Neolítico en la zona fue más rápida de lo que sugiere la "Ola de avance" de Cavalli-Sforza y Ammermann.
El Pre-Cardial hallado en el Levante Español, Málaga y Este de Marruecos son sustancialmente similares. Esto permite postular la costa Magrebí como origen del Neolítico en el sur de la Península Ibérica.
La expansión del neolítico debió verse fuertemente impulsada por las rutas de navegación largamente asentadas en el Mediterráneo Occidental, basadas en Centros Comerciales bien establecidos, como acredíta el comercio de la obsidiana de la isla de Pantellaria en el 9.000 cal. B.P.
La primera razón que provocó la migración fue el proceso de aridificación que experimentó el Sáhara y la costa norteafricana. Las primeras migraciones buscaron emplazamientos próximos a los ríos en el sistema kárstico de Málaga. En las zonas más áridas tales como la costa de Almería, este Neolítico Temprano parece estar ausente.
Esta oleada de migración de origen Magrebí fue simultanea y posteriormente solapada por el Neolítico Cardial (aunque no es descartable que la cerámica Cardial fuese sólo un estilo adoptado posteriormente). El tratamiento térmico del silex se extendió por toda Europa al cabo de unos pocos siglos.
El papel de los grupos indígemnas permanece desconocido. La oleada migratoria procedente del Norte de África se extendió desde el límite este de Andalucía Central hasta los estuarios del Tajo-Mondeo en Portugal.
El contacto con el Norte de África se mantuvo a través del tiempo como evidencia la recuperación de elementos exóticos, como la cáscara de huevo de avestruz
y los elementos de marfil, documentados en contextos funerarios megalíticos.

4.8.- Conclusión.

Los cambios paleoambientales ocurridos entre el 8.000 y el 7.300 cal. B.P. y el registro arqueológico sugieren un cambio dramático en el Sáhara, que pasa de unas condiciones de humedad similares a la sabana a unas condiciones de fuerte aridez.
Por otra parte en el sur de la Península Ibérica el incremento del nivel marino y el cambio de las corriente emergente y termosalina afectan sensiblemente a la fauna marina. El incremento de aridez detectado en el Sáhara también se produce en el sur de la Península.
Ambos fenómenos debieron impulsar a las poblaciones mesolíticas del norte de África y del sur de la Península Ibérica a migrar. Asimismo, las poblaciones del Neolítico Temprano del Sahara debieron verse forzadas a migrar.
El registro arqueológico acredita una neolitización del Norte de África y sur de la Península (Algarve y Málaga) más o menos simultánea en el entorno del 7.500 cal. B.P., si bien los autores entienden como plausible que estas migraciones fueron continuas en todo el periodo sujeto de este análisis.
Este proceso de aridificación afectó al Mediterráneo Oriental alrededor del 7.400 cal. B.P. lo que debió repercutir en migraciones. Sin embargo, las primeras migraciones neolíticas difieren del Cardial, lo que hace pensar en un origen distinto del Este y hace que los autores se decanten por el Magréb. En estas primeras migraciones estuvieron involucradas la tecnología marítima y las antiguas redes comerciales anteriores al Neolítico. Este proceso debió provocar una fusión de culturas diferente del sistema Francoibérico de la Cerámica Cardial.
Deberían realizarse estudios adicionales de cara a verificar esta hipótesis.

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01 Ene 2013

El Neolítico Antiguo en África y su impacto en la Península III. La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir.

Escrito por: bronceatlantico el 01 Ene 2013 - URL Permanente

1.- Introducción.

Como continuación a las entregas anteriores de este tema, vamos a analizar el segundo de los seis artículos donde se trata el proceso de neolitización en el sur de la península Ibérica. Estos seis artículos son los siguientes:

(a) Departamento de Prehistoria y Arqueología, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Sevilla, c/ María de Padilla s/n. 41004, Spain.
(b) Insituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), Avda. de las Palmeras, 4, Armilla. 18100 Granada, Spain.
(c) Institute of Biogeosciences, Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology (JAMSTEC), Natsushima-cho 2-15, Yokosuka 237-0061, Japan
(d) Fundación Cueva de Nerja, Crta. de Maro, s/n. 29787 Nerja, Málaga, Spain.
(e) Departamento de Arqueología CSIC-IMF, Investigador Ramón y Cajal. C/ Egipciaques, 15. 08001 Barcelona, Spain.
(f) FCT, Universidade do Algarve, Faculdade de Ciências Humanas e Sociais, Campus de Gambelas, 8000-117, Faro, Portugal.
(g) Departamento de Geología, Universidad de Salamanca, 37008 Salamanca, Spain.
(h) Institute of Marine Sciences, Earth & Planetary Sciences Department, University of Santa Cruz, Santa Cruz, CA 95064, USA.
(i) Research group “Arqueobiología”, Centro de Ciencias Humanas y Sociales, CSIC, Albasanz, 26-28, 28037, Madrid, Spain.
(j) Departamento de Biología Vegetal (Botánica), Facultad de Biología, Universidad de Murcia, 30100, Murcia, Spain.
(k) Laboratorio de Zooarqueología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid, 28049, Madrid, Spain.
(l) Division of Social Sciences, University of Minnesota-Morris, 600E, 4th St., Morris, Minnesota, 56267, USA.
(m) Unidade de Geologia Marinha, LNEG (ex-INETI), Apart. 7586, 2720-866, Amadora, Portugal.
(n) CIMAR Laboratório Associado, Rua dos Bragas, 289, 4050-123 Porto, Portugal.
(o) Área de Prehistoria, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza Cardenal Salazar, s/n. 14071, Córdoba, Spain.
(p) Archivo Municipal de Mijas, Avda. Virgen de la Peña, 2. 29650 Mijas, Málaga, Spain.
(q) Museo Municipal Paleontológico de Estepona, Matías Prats, s/n. 29680, Estepona, Málaga, Spain.

3.- La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir.

3.1.- Introducción.

En este documento se analizan los yacimientos situados entre las desembocaduras de los ríos Guadalquivir y Guadiana.

Yacimientos neolíticos del HZ hallado en superficie en el Cerro del Arca. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

En este territorio aparecen dos facies neolíticas consecutivas:

  • Horizonte Zuheros –en adelante HZ- datado desde mediados del V milenio a.C.
  • Neolítico Atlántico Tardío –en adelante NAT‐ fechados entre de la segunda mitad del IV milenio a.C. y en los comienzos del III.

3.2.- Yacimientos del Horizonte Zuheros.

Se incluyen una serie de asentamientos que presentan materiales arqueológicos similares a los hallados en la en la cueva cordobesa de los Murciélagos de Zuheros. Por eso utilizan el apelativo de Horizonte Zuheros (HZ).

Dataciones del Neolítico Antiguo en Andalucía Occidental. Imagen tomada del documento "Las culturas del neolítico y calcolítico en Andalucía Occidental" de Pilar Acosta Martínez. Vemos que la Cueva de los Murciélagos Zuheros no cuenta con la datación más antigua.

Desde la paleodesembocadura del Guadalquivir hasta casi el estuario del Tinto‐Odiel se han documentado diversos yacimientos conocidos sólo a través de materiales de superficie. Los materiales de estos enclaves han puesto de manifiesto una ocupación neolítica muy antigua, datada principalmente a partir de la tipología de los mismos. Los principales yacimientos son:

  • En el Cerro de San Juan (Coria del Río) se ha hallado un fragmento de cerámica a la Almagra que puede encuadrarse en la primera mitad del IV milenio a.C.
  • En el término municipal de La Puebla del Río los yacimientos de Cerro de Arca y Puñanilla.
  • En la margen occidental de la antigua ensenada bética se localizan los yacimientos de Arroyo de Santa María y de El Judío en Almonte.
  • En la zona del río Tinto, las noticias sobre los yacimientos de Villalba y los situados en el término municipal de Niebla ‐La Mina, El Desembarcadero, Toganos, y Valdebellotos‐ son escuetas.
  • Al término municipal de Bonares pertenecen las estaciones de Barrera, La Ranosa, Casa del Tovar, La Cerca, Corchuelo y La Zahurdilla‐Matamujeres. Corresponden en todos los casos a ubicaciones situadas en los alcores de la margen izquierda del Tinto, sobre terrenos de arenas pliocenas.
  • Finalmente, La Dehesa, en Lucena del Puerto es la estación que mayor cantidad de restos ha aportado.

Material neolítico del HZ hallado en superficie en el Cerro del Arca. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

3.2.1.- El material lítico aportado.
  1. Material lítico tallado: geométricos (trapecios y triángulos), raspadores, raederas, escotaduras dobles, perforadores, hojas retocadas, lascas no retocadas, láminas, laminitas.
  2. Material lítico pulimentado: azuelas, hachas y gubias.
  3. Molinos y manos de molino: fragmentos de molino, moletas, manos de mortero.
3.2.2.- La cerámica aportada.

Estos yacimientos han aportado cerámicas decoradas a la Almagra, en algún caso con incisiones o impresiones, cerámica impresa no cardial (motivos hechos con punzón u otra matriz, cerámica incisa (con decoraciones de triángulos y bandas con rellenos de las impresiones) y sin decorar, decoración plástica aplicada (cordones).
En las formas destacar determinados bordes de tipología HZ, bordes biselados, alguna carena.

Material neolítico del HZ hallado en el Cabezo de Zahurdilla-Matamujeres. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

3.2.3.- Cronología.

Partiendo de la cronología establecida en la excavación de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros. Este horizonte ha sido dividido en tres grandes bloques, denominados Neolítico A, B y C, (no debe entenderse que correspondan a la división Antiguo‐Medio‐Final).

  • El Neolítico A está fechado entre mediados y finales del V milenio, con dataciones comprendidas entre el 4480 + 130 y el 3950 + 120 a.C. Se caracteriza por la gran abundancia de cerámica decorada,sobresaliendo los grandes contenedores con almagra, incisa, impresas no cardiales y los elementos plásticos aplicados. En esta fase la industria lítica es de carácter microlaminar, con presencia de algunos elementos de hoz y escasez de otros tipos de útiles. Punzones de hueso y ornamentos de varios tipos completan el repertorio de materiales.
  • El Neolítico B se desarrolla a lo largo de la primera mitad del IV milenio, entre el 3850 + 120 y el 3620 + 110 a.C. Las cerámicas a la almagra siguen siendo muy representativas, pero ahora las formas serán de tres cuartos de esfera con cuello. Continúan los vasos con temas incisos e impresos no cardiales, así como la aplicación de cordones. En lo que se refiere a las industrias lítica, ósea y ornamental, destaca una continuidad con respecto a lo observado para el Neolítico A.
  • El Neolítico C se centra en la segunda mitad del IV milenio a.C, en fechas comprendidas entre el 3430 + 110 y el 3130 + 120 a.C. Destaca la buena representación de las cerámicas no decoradas. Las industrias lítica, ósea y ornamental son escasas y poco significativas.

Los hábitats de El Judío y La Dehesa, podrían haberse iniciado en el Neolítico A, posiblemente a mediados del V milenio, continuando, al menos el segundo, hasta finales del IV y/o comienzos del III, ya con materiales del NAT.
La mayoría de los materiales aportados por los yacimientos situados en la paleodesembocadura del Guadalquivir y en las zonas más elevadas de los alcores existentes en la margen izquierda del Tinto corresponderían a las fases B y C. Por tanto pueden datarse a mediados del IV milenio, en los momentos finales del Neolítico A ya avanzado. Sin embargo, hay que tener en cuenta que algunos de ellos, caso de La Ranosa y La Zahurdilla‐Matamujeres, han proporcionado materiales característicos del NAT junto con algún que otro plato de borde engrosado, de manera que los autores proponen una continuidad a finales del IV milenio o, mejor, una reocupación de estos hábitats en la Edad del Cobre.

3.2.4.- El poblamiento del HZ.

Estos grupos prefirieron los asentamientos en zonas elevadas. Abundan los asentamientos con escasa aportación de material, que podrían interpretarse como de carácter efímero: Cerro de San Juan, Cerro de Arca, Casa del Tovar, La Cerca y Corchuelo.
Puñanilla puede interpretarse como un taller de silex.
Cerro de San Juan, dominando la paleodesembocadura del Guadalquivir con una amplia secuencia estratigráfica debería corresponder a un asentamiento estable.
El Judío, con un conjunto industrial variado, puede responder perfectamente a un
asentamiento estable también.
La Ranosa, podría tener una ocupación no efímera, sino estacional o bien reiterada en el tiempo a tenor de la representación, de elementos característicos del NAT y de platos de borde engrosado ya de época calcolítica.
En la Zahurdilla‐Matamujeres, podríamos encontrarnos ante un taller, aunque hay restos que podrían sugerir otro tipo de actividades.
La Dehesa es el asentamiento que mayor cantidad y variedad de restos ha proporcionado. Está considerado como poblado de cierta entidad. La proximidad con los yacimientos de La Ranosa, La Zahurdilla‐Matamujeres, La Cerca, Casa del
Tovar y Corchuelo, permite plantear la posibilidad de que la Dehesa fuese el poblado estable y los restantes asentamientos efímeros y/o estacionales. Apoya esta versión que en estos últimos la industria lítica no aportan elementos que aboguen por unas prácticas productoras relacionadas con la agricultura, excepción de una mano de mortero en La Zahurdilla‐Matamujeres, que sí están presentes en La Dehesa
a través de láminas con pátina de siega y piezas activas y pasivas de molino.
Para los autores la base económica de La Dehesa o El Judío, podría ser agrícola y el resto se sustentaría en la caza, recolección o aprovechamiento de recursos marinos.
Nosotros incidimos en la alternativa que venimos defendiendo tradicionalmente y que no se ha considerado con la profundidad adecuada: la presencia de tal cantidad de asentamientos estacionales o efímeros dependientes de uno principal podría estar relacionada con una práctica ganadera itinerante o trashumante.
Para los autores, este encadenamiento en la ocupación de algunos de los hábitats no debe entenderse necesariamente como la defensa de una evolución interna del HZ hacia el NAT.

3.3.- Yacimientos del Horizonte Neolítico Atlántico Tardío (NAT).

El territorio entre el Guadiana y el Guadalquivir estará ocupado durante la segunda mitad del IV milenio a.C. por el horizonte Neolítico Atlántico Tardío (NAT), que, en opinión de los autores, supone una ruptura con el mundo anterior más que una evolución del mismo.

Yacimientos neolíticos del NAT. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

Los principales yacimientos son:

  • Papa Uvas (Aljaraque, Huelva).
  • La Marismilla (La Puebla del Río,Sevilla).
  • Casa del Río, también en Aljaraque.

Existen también numerosos yacimientos de este horizonte cultural en Extremadura y Portugal.

3.3.1.- El material lítico aportado.

El NAT parece desconocer la tradición mediterránea del microlitismo geométrico.
Excepto el asentamiento de Casa del Río que cuenta con algunos microlitos geométricos. Sin embargo hay que tener en cuenta que fueron hallados en cronologías muy tardías de mediados del tercer milenio.
Estos yacimientos no siguen la tradición neolítica clásica, con la presencia de tradición microlítica geométrica, iniciada ya en el quinto milenio a.C. al menos con la introducción de la más antigua cerámica cardial.

Puntas de flecha foliáceas del NAT. Imagen obtenida del trabajo
"La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el
Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el
presente post.

Por el contrario, el NAT conoce casi siempre el uso de puntas de flecha foliáceas realizadas con retoque plano o semiplano. Ni este útil y ni la técnica lítica para fabricarlo se emplearon por las comunidades neolíticas vinculadas a las antiguas tradiciones alfareras del Mediterráneo occidental; de ahí
que su origen se haya querido buscar tanto en Oriente por vía magrebí como en el África sahariana.
Esto sugiere que la caza fue una actividad económica importante.
Otros útiles en piedra como raspadores, perforadores y pequeñas láminas con retoque lateral, o molinos y hachas pulimentadas, completan el equipamiento lítico del que disponía el NAT, si bien no se trata de elementos exclusivos de esta cultura.

3.3.2.- La cerámica.

Dichas estaciones muestran una gran homogeneidad en sus repertorios
artefactuales. En los tres yacimientos puede observarse cierta monotonía formal de la vajilla cerámica.
Repertorio cerámico del NAT. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

La más abundante al menos en La Marismilla, es una gran cazuela carenada con leves
variaciones tipológicas en sus siluetas. Sus tratamientos incluyen un fino alisado o incluso un bruñido uniforme. El repertorio de formas cerámicas vendría completado por una serie de tipos carenados, de menor diámetro que las cazuelas.
Aunque casi ninguna vasija del NAT muestra decoración, no faltan vasos embellecidos con algún ornamento. Algunos de ellos exhiben temas bruñidos, que aparecen ahora por primera vez en la Prehistoria hispana. El adorno más común consiste en añadir cordones en relieve a la pared externa del vaso. En otros casos se aplican incisiones con la pasta aún fresca. No escasean entre las decoraciones de más personalidad los triángulos rellenos de puntillado.
También aparecen vasijas de borde e interior negro. Este contraste cromático se logra por la combinación durante la cochura de atmósferas oxidantes y reductoras.
La asociación en el NAT de los bordes negros a muy pocas formas de la gama que ofrece su repertorio cerámico sugiere que se obtenían intencionadamente.

Cerámica bícroma del NAT. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

Otras formas cerámicas proporcionadas por este horizonte serían:

  • Cucharas o pequeños cazos con mango en cerámica.
3.3.3.- Arte mobiliario.

Un elemento que parece corresponderles con exclusividad al NAT es la posesión de figurillas antropomorfas. Se trata de idolillos que no usaron otras grupos neolíticos de la tradición cultural del horizonte de Zuheros, y que sólo van a conocerse masivamente en la posterior Edad del Cobre.

3.3.4.- Cronología.

Papa Uvas: Segunda mitad del IV milenio e comienzos del III.
ppp

3.3.5.- El poblamiento en el NAT.

Papa Uvas es un poblado rodeados de fosos. Serían los fosos más antiguos documentados. Son los primeros conocidos en el sur peninsular, antes se desconocen los poblados con zanjas. Su carácter pudo ser defensivo o un elemento delimitador simbólico, ritual y «militar» del asentamiento. Esto indica un aumento de la complejidad social y económica de los grupos humanos que habitan la región. Dicha tendencia aumentaría aún más en la Edad del Cobre, cuando las zanjas de sección en V podrían haberse construido para proteger graneros, como ocurre en la denominada por algunos autores “área intermedia” del poblado de Valencina de la Concepción.
Para estas últimas se ha apuntado la posibilidad de que fuesen conducciones de agua y sistemas de drenaje de los silos. También en el Calcolítico han precedido a murallas propiamente dichas.
Sin embargo en los yacimientos del NAT nunca se han documentado junto a huellas
de terraplenes o de empalizadas que certifiquen esta función.
Casa del Río es un poblado que cuenta con una sola fecha radiocarbónica (4400 ± 140 B.P.) de una fase ya calcolítica, aunque su construcción corresponde al Neolítico. Se han documentados diversas unidades domésticas (fondos de cabaña, silos y estructuras de combustión) y elementos que denotan un intenso aprovechamiento de los recursos marinos litorales.
La Marismilla tiene una ocupación temporal, correspondiendo a un lugar de producción de sal marina. El sistema usado para conseguir sal consistió en hervir agua de hasta su total evaporación. Para facilitar la ebullición y lograr la decantación de las sales, los recipientes tenían perfiles muy abiertos. En cualquier caso, extraer el bloque de sal requería quebrar la cazuela. Algunos útiles encontrados no encajan con esta explicación, por eso La Marismilla pudo ser algo más que una salina. Es admisible pensar que allí se procedía también a la salazón de carne y/o pescado.

3.3.5.- El mundo funerario.

Sólo se cuenta de momento con una sepultura cuyos datos no proceden de una excavación arqueológica sino de las pesquisas posteriores a su saqueo. Se trata de la inhumación de un individuo joven, tal vez menor de 20 años, de tipo mediterráneo grácil, de sexo femenino y de estatura media‐baja.
El conjunto funerario estaba compuesto por dos estructuras excavadas verticalmente en el suelo en el Cerro de Arca (La Puebla del Río, Sevilla). Ambas cámaras fueron
cubiertas poco a poco por un estrato de tierra vegetal que no contenía materiales arqueológicos antiguos.
Tumba del NAT. Imagen obtenida del trabajo "La Ocupación Neolítica de la Baja Andalucía entre el Guadiana y el Guadalquivir" que se está comentando en el presente post.

La Estructura l constituía la verdadera fosa sepulcral. En su fondo apareció
un esqueleto humano en posición encogida, al parecer con la cabeza hacia el Norte y recostado sobre su lado izquierdo, de manera que miraba hacia el Este. Junto a los restos óseos humanos aparecieron diversos fragmentos cerámicos, además de otras vasijas –dos al menos‐ hoy perdidas, también un hacha de piedra pulimentada. Hay noticias asimismo de dos láminas de sílex en paradero desconocido.
La Estructura 2, junto a la cámara funeraria y sin comunicación subterránea con ella. En su interior sólo se encontraron restos de un bóvido. Esta otra oquedad se interpretó como pozo de ofrendas.

3.3.- Breve reflexión final.

La ocupación neolítica de la zona estudiada presenta una primera gavilla de asentamientos cuyo origen puede remontarse al V milenio a.C. No es fácil enlazar tal poblamiento con hábitats anteriores, ni epipaleolíticos ni de tradición superopaleolítica, por lo que parece que se asista a una colonización neolítica alopátrida. En cualquier caso, sí resulta factible vincular esa dispersión de gentes de vida agropecuaria con
las comunidades que paralelamente venían ocupando en el mediodía ibérico determinadas áreas de montaña: la Subbética cordobesa, la Sierra Morena sevillana
y la serranía de Cádiz. No existen datos que permitan definir su origen. Lo denominaremos Horizonte Zuheros.
Este convivió al parecer con otra facies neolítica vieja de clara raíz nordmediterránea representada por el uso de la cerámica cardial, relativamente bien detectada en la costa oriental de la ensenada bética, en la Bahía de Cádiz, en los territorios portugueses al oeste del Guadiana y en la Península Tingitana.
La aparición del NAT en la zona en la segunda mitad del IV milenio a.C. aparece pués cuando esta había conocido ya ocupaciones neolíticas. Con los datos disponibles, es más fácil defender una discontinuidad entre el HZ y el NAT.
Este neolítico podría deberse a comunidades de procedencia foránea que acceden a
explotar los recursos locales como competidoras de las ocupantes previas.
geográficos.
Muchas de las características del Calcolítico se desarrollarán desde este segundo horizonte neolítico.

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17 Oct 2012

El Neolítico Antiguo en África y su impacto en la Península II. Acerca del Primer Neolítico en Andalucía Occidental.

Escrito por: bronceatlantico el 17 Oct 2012 - URL Permanente

1.- Introducción.

Como continuación a la primera parte de este post, vamos a analizar seis artículos en los que se trata el proceso de neolitización en el sur de la península Ibérica. Son los siguientes:

(a) Departamento de Prehistoria y Arqueología, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Sevilla, c/ María de Padilla s/n. 41004, Spain.
(b) Insituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), Avda. de las Palmeras, 4, Armilla. 18100 Granada, Spain.
(c) Institute of Biogeosciences, Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology (JAMSTEC), Natsushima-cho 2-15, Yokosuka 237-0061, Japan
(d) Fundación Cueva de Nerja, Crta. de Maro, s/n. 29787 Nerja, Málaga, Spain.
(e) Departamento de Arqueología CSIC-IMF, Investigador Ramón y Cajal. C/ Egipciaques, 15. 08001 Barcelona, Spain.
(f) FCT, Universidade do Algarve, Faculdade de Ciências Humanas e Sociais, Campus de Gambelas, 8000-117, Faro, Portugal.
(g) Departamento de Geología, Universidad de Salamanca, 37008 Salamanca, Spain.
(h) Institute of Marine Sciences, Earth & Planetary Sciences Department, University of Santa Cruz, Santa Cruz, CA 95064, USA.
(i) Research group “Arqueobiología”, Centro de Ciencias Humanas y Sociales, CSIC, Albasanz, 26-28, 28037, Madrid, Spain.
(j) Departamento de Biología Vegetal (Botánica), Facultad de Biología, Universidad de Murcia, 30100, Murcia, Spain.
(k) Laboratorio de Zooarqueología, Departamento de Biología, Universidad Autónoma de Madrid, 28049, Madrid, Spain.
(l) Division of Social Sciences, University of Minnesota-Morris, 600E, 4th St., Morris, Minnesota, 56267, USA.
(m) Unidade de Geologia Marinha, LNEG (ex-INETI), Apart. 7586, 2720-866, Amadora, Portugal.
(n) CIMAR Laboratório Associado, Rua dos Bragas, 289, 4050-123 Porto, Portugal.
(o) Área de Prehistoria, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza Cardenal Salazar, s/n. 14071, Córdoba, Spain.
(p) Archivo Municipal de Mijas, Avda. Virgen de la Peña, 2. 29650 Mijas, Málaga, Spain.
(q) Museo Municipal Paleontológico de Estepona, Matías Prats, s/n. 29680, Estepona, Málaga, Spain.

En este primer post nos centraremos en el primero de ellos.

2.-"Acerca del Primer Neolítico en Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir".

El inicio del Neolítico en los sectores medio y bajo de la cuenca del Guadalquivir se caracteriza por una dualidad de tradiciones alfareras y de modelos de asentamientos. En las zonas interiores y de sierra falta la cerámica cardial, que en cambio aparece en algún punto costero. En las áreas alejadas del litoral se han constatado asentamientos al aire libre y en cuevas, que estén ausentes los primeros en el valle inferior se debe sólo a la ausencia de cavidades rocosas. La ocupación de las cavernas en las áreas de sierra se explica tanto por su uso como lugar de habitación como por ser posibles santuarios.

2.1.-Introducción.

El Neolítico en las cuencas media y baja del Guadalquivir ofrece yacimientos con los conjuntos industriales neolíticos más viejos conocidos en Andalucía. Se pueden establecer dos horizontes culturales, presentes al inicio del Neolítico:

  1. Horizonte con presencia de Cerámica con decoración Cardial.
  2. Horizonte con ausencia de Cerámica con decoración Cardial.

El estudio se centra en aquellas estaciones que han aportado más información y de mayor calidad:
1. Subbética cordobesa.
1.1. Cueva de los Murciélagos (Zuheros, Córdoba)
1.1.1. Cueva Chica: "Sala de los Murciélagos"
1.1.2. Cueva Grande: "Pasillo" o "Paso del Jubilado"
1.2. Cueva de los Mármoles (Priego, Córdoba)
1.3. Otros enclaves
2. Sierra Morena.
2.1.Casas de Don Pedro (Belmez, Córdoba)
2.2. Cueva Chica de Santiago (Cazalla de la Sierra, Sevilla)
3. Paleodesembocadura del Guadalquivir y campiña sevillana.
3.1. Lebrija (Sevilla)
3.2. Otros asentamientos

Situación de los principales yacimientos estudiados en el contexto cartográfico del Holoceno Medio según el artículo analizado.

El artículo describe exhaustivamente las excavaciones de todas estas cuevas. Es una fuente de información sobre la temprana aparición de cereales y el uso de los mismos como parte de un ritual, lo que resaltaría el papel de estas cuevas como posibles santuarios que cumplirían también una función de marcadores territoriales. Vamos a tratar de extraer aquella información que pueda aportar luz al origen del neolítico en la península. No obstante la información presente en este documento es mucho más amplia y de gran interés para entender el neolítico en el valle del Guadalquivir.

2.2.- Subbética Cordobesa.

2.2.1.- Cueva Chica: "Sala de los Murciélagos".

Las dataciones por C14 han proporcionado fechas para estos niveles entre el 5.330 a.C. y 4.710 a.C. calibradas, para el horizonte de las cerámicas incisas no Cardiales y a la Almagra.
El hallazgo de cereal carbonizado, datado por C14 en el 3115 ±140 a.C. demostró una clara y desarrollada economía productora en la región andaluza en unas fechas bastante antiguas.
Esta presencia puede ser interpretada como ofrenda ritual más que como el reflejo de una simple despensa. Este y otros yacimientos andaluces en cuevas tendrían más posibilidades de ser santuarios subterráneos que lugares de habitación netos, o, cuanto menos, hábitats de especiales características en los que se combinaban vivienda y santuario.

2.2.2.- Cueva Grande: "Pasillo" o "Paso del Jubilado".

No se trata de un ambiente de hábitat, aunque sí se llevaron a cabo actividades antrópicas puntuales a lo largo de toda la secuencia de ocupación neolítica del sitio.
La secuencia neolítica fue dividida en tres bloques (A, B y C):

  • Bloque A entre el 4480 ± 130 y el 3950 ± 120 a. C. con fechas más antigua y más reciente, remontándose a la segunda mitad del VI milenio y primer tercio del V en fechas calibradas (5366 ±171 Cal A.C. y 4775 ± 283 Cal A.C).
  • Bloque B queda comprendido entre el 3850 ± 120 y el 3620 ± 110 a.C., se situaría en el segundo tercio del V milenio Cal. A.C. (4685 ± 238 Cal A.C y 4458 ± 236 Cal A.C.).
  • Bloque C fechas entre el 3430 ± 110 y el 3130 ± 120 a.C., entre finales del V y comienzo del IV milenios Cal. A.C. (4173 ±196 Cal A.C. y 3873 ± 231 Cal A.C.).

Estaríamos ante un Neolítico Antiguo no cardial sobre todo en lo referente a los niveles que integran los bloques A y B.

El conjunto estratigráfico A se caracteriza por la abundancia de cerámica decorada, sobresaliendo la presencia de algunos grandes recipientes a la almagra, de calidad excepcional y con diversas asociaciones decorativas.

Materiales cerámicos y líticos de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros. (Fig. 3) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

Son frecuentes las vasijas con aplicación de cordones, las que llevan motivos incisos con temas variados y las decoradas con impresiones basculantes y a peine.
No se han podido documentar vestigios de actividades de carácter doméstico, al no tratarse de un área habitacional. Los autores interpretan que esta es la causa de la escasez de semillas, aunque se ha registrado trigo (Triticum durum/aestivum), cebada (Hordeum vulgare) y cereales indeterminados como plantas cultivadas. Se documentaron también aceitunas de acebuche (Olea europaea ssp. oleaster) y alcaparrones (Capparis sp.) como especies silvestres de utilización económica. Junto a ellas se constataron otras plantas adventicias asociadas a cultivos, siendo especialmente abundante el registro de Papaver somniferum L. o adormidera.
La presencia de numerosas semillas de Papaver asociada con los hogares detectados, con otros ítems y con los elementos simbólicos, podrían responder a conductas rituales.
Tal vez se elaboraron para estos rituales determinadas manifestaciones artísticas presentes tanto en «La Rampa» como en el «Corredor de las Pinturas».

Cueva de los Murciélagos de Zuheros. Manifestaciones simbólicas en pintura rupestre y sobre cerámica (Fig. 7) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

El bloque B se caracteriza por el predominio de la cerámica decorada, principalmente a la almagra de buena calidad, la incisa, la impresa y la que lleva cordones aplicados.
Destaca la presencia de tres estructuras en fosa, de entre 60 y 70 cm de diámetro medio por 40 y 50 cm de profundidad. Se han datado en el 3850 ± 120 a. C.

Estructura neolítica en fosa de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Fig. 9) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

La agricultura está atestiguada por una cantidad mayor de semillas correspondientes a varios tipos de trigo (T. monococcum/dicoccum, T. dicoccum, T. durum/aestivum, T. durum/aestivum compactum) y cebada (H. vulgare). La P. somniferum sigue presente en los niveles de este bloque. El análisis antracológico revela la abundancia de Arbutus unedo (madroño), seguido de las Quercíneas. La primera especie es la dominante en los niveles del bloque A sin embargo pierde importancia en favor de la segunda en los bloques B y sobre todo C.
Se observa una disminución de la presencia de aquellas especies que necesitan aportes hídricos mayores conforme vamos ascendiendo. Podría indicar que hacia el final de la ocupación neolítica, fechada entre el 3430 ± 110 y el 3130 ± 120 a. C. se estaría produciendo una transición a condiciones más secas.
Desde el punto de vista ecológico, la vegetación es similar a la de algunos puntos del Parque Natural de Cazorla. Se trataría de un ambiente con precipitaciones entre 600 y 1000 mm anuales, situación que contrasta con la actual (300-600 mm).
En lo que se refiere a la procedencia de determinadas materias primas, los análisis efectuados en la Universidad de Córdoba han revelado una procedencia cercana para el caso de las arcillas usadas para elaborar cerámica. Estaríamos en distancias máximas desde Zuheros de unos 35 ó 40 km, situándose su probable área de captación en las campiñas de Castro del Río.

Cartografía geológica de Zuheros y su entorno (Fig. 10) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

Se detectó la conexión entre las zonas serranas y las de los terrenos más abiertos de la zona de campiña. Este hecho puede explicarse porque las vasijas llegaran al ámbito serrano de Zuheros ya elaboradas o por un traslado de arcilla para uso alfarero.
En el Macizo de Cabra se conocen otros yacimientos, en cueva, en abrigo o al aire libre que pueden relacionarse con la de la Cueva de los Murciélagos. Normalmente se ocupan de forma estacional para el aprovechamiento de recursos o para actividades industriales. Del mismo modo, los numerosos abrigos con manifestaciones artísticas en su interior que jalonan los rebordes montañosos del Macizo de Cabra y sus vías naturales de comunicación están indicando la existencia de sitios que pudieron ejercer como marcadores territoriales.
La existencia en la Cueva de los Murciélagos de Zuheros de una gran cantidad y alta calidad de los conjuntos materiales característicos del Neolítico andaluz en una proporción muy superior a cualquier otro yacimiento en cueva indican la existencia allí de un complejo neolítico excepcional, que reforzó los lazos de cohesión social de una población establecida no sólo en la Macizo de Cabra sino en un territorio más amplio. Estaríamos probablemente ante un sitio de importancia supracomarcal. Si las ofrendas de cereal se confirman como tales estaríamos ante un santuario.

2.2.3.- Cueva de los Mármoles (Priego de Córdoba).

Cueva de los Mármoles (Priego, Córdoba), Fig. 11 del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

Se detectó un agujero para poste muy próximo a la pared de la cueva, que formaba aquí un escalonamiento y se practicó un segundo agujero para poste (Fig.11, A). Contenían diversos materiales arqueológicos, entre los que sobresalen fragmentos de cerámica, un trozo de espátula y guijarros, uno facetado y otro impregnado de ocre rojo. Se encontró una pequeña concavidad recubierta de arcilla que contenía cereal descrito como «torrefactado» (Fig. 11, A).
El sedimento del nivel superpuesto era semejante al anterior donde había una especie de fosa (Fig. 11, B). La capa de arcilla se interpretó como pavimento dotando al suelo de mayor horizontalidad. Alcanzaba parte de la roca madre.
Las arcillas mostraban coloración indicativa de haber experimentado combustión (Fig. 11, B). En el sector noroeste se localizó una gran acumulación de cereales carbonizados, en la misma vertical que la concentración anterior pero ahora en contacto con la roca madre (Fig. 11, B).
Este yacimiento sólo ha proporcionado vasijas a la almagra, incisas, impresas no cardiales, con decoración plástica y sin decoración. En este conjunto destaca un fragmento que muestra un esteliforme, elemento localizado en niveles correspondientes al Neolítico Medio. En función de estos datos publicados, la Cueva de los Mármoles puede equipararse con el bloque B de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros. Correspondería por tanto a un momento final del Neolítico Antiguo en su clasificación tradicional tripartita. Pueden proponerse así las mismas fechas constatadas para este momento en Zuheros.

2.2.4.- Otros Asentamientos.

Fuera ya del Macizo de Cabra, otras cavidades de la Subbética cordobesa que han aportado materiales neolíticos son Murcielaguina, con un importante lote de material entre el que se cuenta cerámica simbólica, Huerta Anguita, Tocino-Inocentes, Palanzuelo, Higuerón, Majá del Caldero y Negra, entre otras.
Su ocupación, de carácter estacional, está relacionada con el aprovechamiento de recursos económicos, en la mayoría de los casos con la ganadería a tenor de las características del terreno circundante.

2.3.- Sierra Morena.

Esta zona cuenta con un número bastante inferior de yacimientos con materiales adjudicables al Neolítico Antiguo. La razon puede obedecer a una falta de prospecciones, a la dificultad de las mismas por lo tupido de la vegetación y a la escasez de cuevas.
Se conocen algunas cuevas que han proporcionado materiales atribuidos al Neolítico como la del Cañaveralejo, en Adamuz y la de Agustín, en Bélmez, todas ellas situadas en la provincia de Córdoba.
A corta distancia de Cueva Agustín, se encuentra el dolmen de las Casas de Don Pedro, cuya excavación permitió la localización de un yacimiento al aire libre previos a la construcción de la sepultura megalítica.

2.3.1.- Casas de Don Pedro (Belmez, Córdoba)

Se encuentra en el alto valle del Guadiato, en el noreste de la provincia de Córdoba. Las evidencias neolíticas se hallan en los terrenos sobre los que se erigió posteriormente el dolmen de las Casas de Don Pedro, sepultura megalítica que ha sido objeto de dos campañas de excavación (Fig. 12, A).

Casas de Don Pedro (Bélmez, Córdoba), Fig. 12 Planta, alzado y detalles del complejo de menhires neolíticos de Casas
de Don Pedro (Belmez, Córdoba)
del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

La sucesión estratigráfica al exterior de la estructura megalítica es la que sigue:

  • Tierra beige, muy arcillosa, que formaba el túmulo hasta una profundidad media de -218 cm. Los restos materiales se reducían a algunos fragmentos de cerámica.
  • Arenas amarillentas, estériles, de una potencia media de unos 30 cm, que finalizaban encontacto con los ortostatos.
  • Tierra anaranjada, muy granulosa, cortada por las zanjas de inserción de los ortostatosde la estructura dolménica, habiéndose depositado con anterioridad al levantamiento de la cámara. Este nivel permitió documentar las técnicas constructivasde la sepultura megalítica; además, proporcionó unos datos sumamente interesantes que ponen de manifiesto una ocupación anterior a la construcción de aquélla, evidenciada a través de estructuras y artefactos.

Los restos materiales permiten datar el inicio de la ocupación a mediados-finales del V milenio a. C., siendo frecuentes las cerámicas no decoradas y a la almagra de excelente calidad, aunque rara vez aparecen éstas asociadas a otros vasos con decoraciones diferentes.
Las formas son fundamentalmente globulares, de media o tres cuartos de esfera. Tambien aparece industria sobre asta y hueso, así como induastria lítica tallada entre los que cabe mencionar un elemento de hoz. Hay también algún núcleo y chunks, junto con restos de talla. Finalmente, contamos con un elemento de molienda, piedras exógenas y numerosos trozos de hematites.
En cuanto a las estructuras, se documentaron varias fosas y hogares. Entre las primeras, una de reducido tamaño estaba cortada por una de las zanjas de inserción de los ortostatos dolménicos; otra, ahora de amplias dimensiones (Fig. 12), contenía en su interior una acumulación de trozos de hematites, algunas de las cuales presentaba señales de abrasión. Había además un elemento de molturación, industria ósea y lítica.
Los tres hogares detectados se encontraban equidistantes y en línea recta. Aunque todos mostraban mezcla de carbones y colorante (hematites o más posiblemente cinabrio según su plasticidad y carácter graso). Elaspecto general de las manchas de color en el mayor de ellos sugiere una clara intencionalidad (Fig. 12, A).
Asimismo se documentó la existencia, a partir de mediados-finales del V milenio –sin calibrar–, de una construcción megalítica no funeraria anterior al propio dolmen. Esta estructura se habría levantado con menhires que actuarían como marcadores territoriales de la comunidad neolítica que los erigió. Probablemente conformaron un espacio cultural sagrado (Fig. 12, B). El carácter religioso del lugar (y probablemente su carácter de indicador territorial) sería heredado por la comunidad que más tarde construyó la sepultura dolménica, en este caso una estructura de cámara simple a la que se le añadiría un corredor en una tercera fase de uso (Fig. 12, C).

2.4.- Cueva Chica de Santiago (Cazalla de la Sierra, Sevilla).

Los distintos niveles neolíticos se han dividido en tres fases: antigua, media y final o reciente.
En la fase antigua predominan los recipientes esféricos y troncocónicos decorados a
la almagra, seguidos de los impresos, los acanalados, los incisos y los que llevan decoraciones plásticas aplicadas. En estas cerámicas de la fase más vieja son frecuentes las asociaciones decorativas, tales como las que combinan impresiones
y acanaladuras, impresiones y decoraciones plásticas, incisiones e impresiones, etc.

Fig. 15. Materiales neolíticos de la Cueva Chica de Santiago (Cazalla de la Sierra, Sevilla), según ACOSTA, P. (1995) del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

El conjunto lítico de pulimentados aparece a partir de los momentos finales de esta primera fase, está representado por piezas activas y pasivas de molino y por cantos rodados con señales de trabajo, tratándose quizá de alisadores.
Los recursos vegetales son escasos, reduciéndose a la presencia de algunas bellotas. Destaca la caza como principal actividad económica, que alcanza un 77%, con jabalí, ciervo y corzo. LA ganadería queda atestiguado por la presencia de bóvidos domésticos. Las fechas de C-14 sitúan esta fase antigua en el 5460 y el 4910 Cal. A.C. Se trata de una cronología similar a la más vieja de los Murciélagos de Zuheros.
La fase media mantiene las mismas decoraciones cerámicas que la precedente, si bien las producciones a la almagra y las impresas descienden en cantidad, prevaleciendo ahora las asociaciones decorativas ya existentes en la fase antigua.
La economía productora sigue descansando en la ganadería, aunque predomina aún la fauna salvaje, con un 72% de los restos. Se ha documentado la presencia de ciervo, caballo, jabalí, cabra, oso, corzo, lobo, conejo, liebre, gato montés, milano y galápago. Las fechas de C-14 sitúan esta segunda fase en entre el 4430 ± 150 y el 3570 ± 120 a. C. cuyo valor calibrado es 4450-4335 Cal. A.C.45

2.5.- El Neolítico del Curso Medio del Guadalquivir.

El Neolítico de los yacimientos analizados hasta el momento tiene las siguientes características comunes:

  • Cerámicas a la almagra, impresas no cardiales, las incisas y las que llevan decoración plástica.
  • La industria lítica es de carácter micro-laminar, con presencia muy moderada de geométricos como de otros útiles. Muestra escasa variedad, con elementos de hoz, fracturas retocadas, perforadores y pocos raspadores. Las hojas y hojitas, retocadas o no, ofrecen unas medidas que podrían definirse como estandarizadas, lo que podría indicar que también se destinaban a intercambios mantenidos con otros grupos. El sílex procede casi con seguridad de otras comarcas andaluzas, ya que hasta el momento no hemos localizado sílex de las mismas características y calidad en toda la zona.
  • La industria ósea presenta punzones y algunas espátulas. Se documentan cuentas de collar y caracoles tanto marinos como fluviales, así como los típicos brazaleteso tobilleras en mármol, calcita y concha, junto con algún que otro anillo obtenido a partir de colmillo de jabalí.
  • Finalmente, la piedra pulimentada aparece desde el comienzo del Neolítico y vienerepresentada por hachas y piezas activas y pasivas de molino. Se trata, en definitiva, de un Neolítico homogéneo a nivel material y en el que están ausentes las cerámicas impresas cardiales.
  • La economía descansa en la ganadería de las especies básicas: oveja, cabra, vaca y cerdo. La explotación de estos animales se complementa con la caza. Por el contrario, la agricultura sólo se ha documentado en la Cueva de los Murciélagos de Zuheros y la de los Mármoles, tal vez porque en su excavación se llevó a cabo criba con agua de los sedimentos.

2.6.- Paleodesembocadura del Guadalquivir y campiña sevillana.

2.6.1.- Lebrija (Sevilla).

Yacimiento del Cabezo del Castillo. La secuencia se inicia con el Estrato I, que comprende los niveles artificiales 37 a 32. Las capas más profundas –37 a 35– no contienen material cerámico, aunque sí trozos de sílex local clasificados como restos de talla, rasgo que impide su datación por análisis tipológico.
Abundan los restos de fauna, entre ellos conchas de moluscos marinos y huesos con señales de haber estado en contacto con fuego. Este episodio de ocupación se atribuyó inicialmente a una fase epipaleolítica.
Su nivel superior, el 35, contenía un pequeño bloque de piedra, aparentemente de arenisca, con forma de tendencia oval y encastrado en un pequeño enlosado de planta cuadrada formado también por trozos de arenisca.

El siguiente nivel,Estrato I, –niveles 34 a 32– tiene presencia de material cerámico, que aumenta según según se asciende en la estratigrafía. Ahora las industrias líticas presentan un 25,53% de útiles, destacando los siguientes tipos: microlitos geométricos (1), raspadores (1), buriles (1), denticulados (1), muescas retocadas (3), láminas/hojas retocadas (3) y fracturas retocadas (2) (Cuadro 3). Esta industria en sílex mostraría, pues, un fuerte arraigo en tradiciones epipaleolíticas. De este mismo contexto procede un fragmento de brazalete de caliza y lo que parece parte de un anillo de hueso.
Entre los hallazgos de alfarería de este contexto destaca un buen lote de fragmentos decorados con diversas técnicas. Los hay de recipientes con motivos cardiales y otros decorados con temas impresos (puntillados, cuneiformes, etc.) o incisos. Las pastas suelen ser de calidad, con buena cocción y, a veces, excelente acabado. Las superficies se bruñen o espatulan, además de tratarse en ocasiones con un engobe a la almagra (Fig. 20). Algunos recipientes se elaboraron con paredes muy finas.

Fig. 20. Materiales neolíticos de Lebrija: cerámica decorada del documento "Acerca del Primer Neolítico de Andalucía Occidental. Los Tramos Medio y Bajo de la Cuenca del Guadalquivir" mencionado en la introducción de este post.

A partir de aquí la ocupación del yacimiento corresponde al calcolítico como área de necrópolis, a fines del tercer milenio a.C.
A falta de pruebas radiocarbónicas, este horizonte con presencia de cerámica cardial se fechó en una primera aproximación en el Neolítico Medio y Final. Sin embargo, hoy tal vez estaríamos en condiciones de remontar su cronología al Neolítico Antiguo-Medio de la clásica división en tres fases del horizonte neolítico andaluz.
Esta corrección cronológica proporcionaría un mejor acople a los testimonios de cerámica cardial, cuyas fechas no parecen llegar en ninguna región de la Península Ibérica a momentos que puedan corresponder a fines del Neolítico. Si se tienen en cuenta además los datos bien estratificados y fechados de Zuheros y La Dehesilla, entre otras estaciones neolíticas del suroeste hispano, de nuevo encajarían mejor en un Neolítico más viejo que el inicialmente asignado a la cerámica a la almagra con decoración incisa y a la pulsera de caliza. El yacimiento de El Retamar, en Puerto Real (Cádiz), que ha sido datado en el V mileno a. C., proporciona a nuestro entender el mejor paralelo cronológico para datar este contexto neolítico de Lebrija mientras no se disponga de pruebas radiocarbónicas directas.
Del estudio de los restos faunísticos se identificó lo siguiente:
El Estrato I en conjunto presenta abundante malacofauna marina, con berberechos como especie más abundante (Cerastoderma edule), pero también con chirlas (Tapes decussatta), ostras (Ostrea edule), cañaíllas (Murex brandaris), navajas (Solen marginatus) y otras especies. Esto se justifica por la posición del asentamiento en la desembocadura del Guadalquivir, en esta época.
En cuanto a los restos de vertebrados, el Subestrato I a atribuido en primera instancia a un momento epipaleolítico, contenía bóvidos (Bos taurus), caprinos (Ovis aries y/o Capra hircus), ciervo (Cervus elaphus) y conejo (Oryctolagus cunuculus). El Subestrato Ib de Caro sumó a esta misma relación la presencia de suidos (Sus scrofa), sin que las autoras del informe hayan distinguido entre jabalíes y cerdos domésticos. Tanto los bovinos como los caprinos del Subestrato Ia se han identificado como domésticos, por lo que estos subestratos deberían considerarse neolíticos, a pesar de la ausencia de cerámica.

2.6.2.-Otros asentamientos.

Hay otros yacimientos anteriores al mundo del Neolítico atlántico Tardío, pertenecientes a dos facies bien distintas.
Al norte de Lebrija el yacimiento de Los Pozos y al sur en el termino de Trebujena
en la antigua costa del paleoestuario, el sitio de Bustos, con cerámica cardial .
Al norte, en las inmediaciones de la paleodesembocadura del Guadalquivir, el Cerro de San Juan de Coria del Río, ha aportado un un solo fragmento de cerámica a la almagra decorada con incisiones, testimonio que apareció como elemento residual en un estrato de época tartésica.
A orillas del río Corbones, hay tres yacimientos que han proporcionado hallazgos superficiales: Las Barrancas, Los Álamos y San Pedro. De ellos, el segundo podría haber aportado materiales del Neolítico Antiguo, al haber proporcionado cerámica cardial.
En la tierra llana de Huelva se ha constatado un abundante panorama de estaciones neolíticas caracterizadas por la ausencia de cerámica cardial, y en el que no faltan posibles talleres líticos aún por estudiar en profundidad.

2.6.- Recapitulación y Cierre.

Las industrias neolíticas en Andalucía Occidental pueden agruparse en dos grandes conjuntos con notables diferencias entre sí. De un lado estarían las cavidades, abrigos rocosos y estaciones al aire libre con ubicación en el interior andaluz (Subbética cordobesa y en Sierra Morena sobre todo). Por otro lado los que se distribuyen en torno a la antigua ensenada bética, una faja territorial que llegaría al menos hasta los 30 km de separación de la costa atlántica de entonces.
Alguna de las diferencias identificadas son consecuencia de la adaptación al medio, por ejemplo los diferentes habitats (cuevas, al aire libre) o el aprovechamiento de cierta fauna marina. Sin embargo las decoraciones cerámicas son un reflejo de tradiciones culturales y una forma de comunicación grupal. En los momentos más viejos del Neolítico se produce un elemento diferencial: la presencia de cerámica cardial en la cuenca inferior del río, abierta a las comunicaciones por mar o por rutas costeras, y su ausencia en las comarcas del interior. Esta situación ofrece, por el momento, un panorama casi opuesto al documentado en Andalucía Oriental, donde la cardial tiene una mayor presencia en el interior del territorio y en cavidades calizas.
En cualquier caso, en los enclaves de esa banda atlántica próxima al litoral no falta el repertorio material que caracteriza a los grupos del interior. Por ello, también puede pensarse en un único horizonte cultural que recibe elementos o influencias externas llegadas por mar o por caminos costeros. Tales influjos podrían haberse materializado fundamentalmente en la alfarería de tradición cardial, que no llegó a arraigar de forma importante según el registro hoy conocido.
También cabe destacar que en los yacimientos en cueva de Sierra Morena o de la Subbética cordobesa, así como en los de la Serranía de Cádiz, las cerámicas son objeto de una mayor profusión decorativa, principalmente en el caso de las producciones a la almagra, no existiendo grandes diferencias en lo que atañe a útiles líticos ni ornamentales.
Un caso distinto es el que se refiere a la industria ósea, normalmente rica y variada en determinados yacimientos en cueva y escasa o ausente al aire libre en los yacimientos que analizamos, excepto en Casas de Don Pedro, que interpretamos no como un hábitat normal, sino como un hito territorial y como espacio sagrado.
Una cuestión sin duda muy interesante es la relativa a la procedencia de la práctica agrícola, ya que se la hace derivar del levante español, concretamente del país valenciano, y en última instancia del Próximo Oriente, como único foco o centro de domesticación. En este sentido es necesario destacar no sólo la desigual representación de los cereales entre los yacimientos de una región y otra, sino, y lo que es más interesante, los diferentes tipos de trigo y cebada, existiendo en aquella región mayor variedad de cereales y leguminosas, que siempre se ha achacado a la adaptación de las especies a los distintos tipos de suelos y a la selección humana.
Los autores prefieren plantear si estas disimilitudes no obedecen realmente a una distinta procedencia de esos dos mundos neolíticos, el andaluz y el levantino. De hecho, en el caso de Andalucía no puede seguir defendiéndose una llegada desde el país valenciano, sobre todo porque esta hipótesis no deja explicada la diferente
tradición alfarera que caracteriza a esos dos ámbitos regionales hispanos.
Si es correcta la vía abierta por algunos análisis genéticos sobre plantas y animales domésticos, las investigaciones futuras deberían mirar al Magreb, camino por el que pudo llegar un proceso de neolitización hasta el mediodía ibérico distinto del que avanzaba por el arco noroccidental del Mediterráneo. Esto apuntan en concreto
los estudios de ADN de algunas cebadas, pero también los de ciertos bóvidos prehistóricos de la Península Ibérica con vínculos africanos.
Estos hechos deberían tener presente, además, que cierta variedad de trigo, en concreto T. aestivum-compactum, está representada en la cuenca oriental mediterránea sólo de forma escasa y tardía, mientras que es abundante por el
contrario en la Península Ibérica.
De este modo, y a falta por el momento de datos relacionados con la explotación de posibles cereales silvestres por parte de los últimos cazadores-recolectores de la región, el origen norteafricano del Neolítico andaluz, que tan denostado ha sido durante varias décadas, puede proporcionar una posible hipótesis de trabajo
más plausible que la que lo hace llegar del levante español. Ello no impide que entre estas comunidades neolíticas andaluzas se filtraran influencias, elementos de cultura material y hasta grupúsculos humanos llegados desde la fachada este hispana, lo que explicaría tanto el registro peculiar de la Cueva de la Carihuela, en la provincia de Granada, como la distribución costera de la cerámica cardial al oeste de Gibraltar.
En cualquier caso, difícilmente tal fenómeno expansivo del mundo cardial podría explicar el resto del Neolítico aquí analizado a pesar de que tampoco hoy podamos demostrar la alternativa africanista ahora sugerida.

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01 Jun 2012

El Neolítico Antiguo en África y su impacto en la Península I.

Escrito por: bronceatlantico el 01 Jun 2012 - URL Permanente

1.- El conocimiento del Neolítico en el Sáhara.

Nosotros ya hemos escrito un post que analiza el neolítico en el área costera, donde las culturas Iberomauritana y Capsiense dominaron este periodo. Vamos a dedicar este post (y probablemente alguno más) al neolítico Saharo-Sudanés de Camps.
Encajar adecuadamente el Norte de África en nuestro conocimiento del Neolítico no nos parece fácil en el momento actual, pero proporcionaremos las pinceladas que hemos podido desentrañar. Para ello vamos a utilizar la siguiente documentación:

2.- El clima en el Sáhara Central durante el Holoceno.

El mayor desierto de la Tierra ha sido muchas cosas durante el pasado.

A continuación mostraremos imágenes obtenidas del estudio: "Analyzing Environmental Trends using Satellite Data: Selected Cases" .

La imagen superior representa la evolución de la superficie del Lago Chad, la de abajo a la derecha es una foto satélite de su extensión el 31 de octubre de 1963. Imágenes obtenidas del trabajo "Analyzing Environmental Trends using Satellite Data: Selected Cases" . A la izquierda imagen del Lago Chad obtenida de Google Maps a 20 de abril de 2012.

Extensión de los grandes megalagos del actual Sahara en los momentos de máxima humedad. Fuente: "Environmental Monitoring and Modelling" del King's College London .

2.1.- El paleoclima y la topografía según Bárbara Barich en "People, Water and Grain...".

Mostremos ahora cómo evolucionó el clima en el pasado. La información presentada a continuación se ha obtenido del libro "People, Water and Grain" mencionado al inicio de este post.

Figura 1.- Los Paleoclimas en diversos asentamientos según Bárbara Barich.

Los periodos áridos del Pleistoceno final, coincidentes con las últimas glaciaciones del Würm (Dryass), lo fueron de forma extrema. Sólo la costa y las orillas de los grandes ríos pudieron habitarse por parte de los seres humanos. Al iniciarse el Holoceno, se alcanzaron rápidamente periodos de gran humedad, que convirtieron el actual desierto del Sáhara en una inmensa sabana, interrumpida por abundantes lagos y flujos de agua que permitían el uso de recursos ahora inexistentes: pesca, ganadería e incluso agricultura.
Como se puede apreciar en la figura 1, no hay coincidencia exacta entre fases húmedas y secas. Esto favorecería el movimiento de poblaciones.


Superposición de los asentamientos mencionados en el análisis de los paleoclimas y la ubicación de los Megalagos.

2.2.- Los estudios de Marianne Cornevin en "Les Neolithiques du Sahara central...".

Veamos ahora qué aporta el trabajo de Marianne Cornevin:
Entre el 20.000 B.P. y el 12.000 B.P. los macizos saharianos tenían abundancia de nieves por encima de 2.300 m. en el Ahaggar y por encima de 3.000 m. en el Tibesti. En invierno, la frecuencia de las lluvias ciclónicas volvían la zona prácticamente inhabitable para el hombre. El sur del Sáhara conoció un periodo de hiperaridez que trajo consigo el desarrollo de campos de dunas en toda la Banda Saheliana actual, que se correspondería con un desplazamiento del desierto hacia el sur.
Repentinamente, el clima cambia. En los primeros siglos posteriores al 12.000 B.P. predomina un régimen de lluvias frecuentes y prolongadas, débilmente tormentosas, bien repartidas en todo el año, con flujos de agua lentos y regulares, permitiendo la conservación de un bosque en altitud de abedules, carpes, alisos y hayas y en las zonas bajas plantas de zonas pantanosas, exigentes de una gran humedad. Tras un corto periodo de sequía en el 10.000 B.P., todo el Sahara Meridional se cubre rápidamente de lagos, que alcanzaron su nivel máximo entre el 9.000 y el 8.000 B.P.

2.3.- El artículo de Daniel García Quiroga "Los Cazadores-Recolectores de la Prehistoria Reciente...".

Las pinturas y grabados rupestres nos muestran una realidad mucho más húmeda, con una fauna que actualmente no podría sobrevivir allí. Todas las dataciones de esta pinturas corresponden al Holoceno. Plantea dos explicaciones a la mayor humedad predominante:

  • Según la teoría tradicional la mayor insolación estival, que viene provocada por las modificaciones de algunos parámetros de la órbita terrestre (excentricidad y la oblicuidad), provocaba que las bajas presiones térmicas que se forman en los continentes durante el verano, fuesen más profundas que en la actualidad. Estas bajas presiones continentales atraían tierra adentro a las masas húmedas de aire oceánico y provocaban unos monzones veraniegos, más penetrantes e intensos que hoy. En la estación veraniega las lluvias se adentraban más en el continente, pudiendo llegar hasta el corazón del Sahara. Por su parte, la mayor densidad de la vegetación que cubría la región saheliana, contribuía a retener y reciclar la humedad entrante (BROSTÖM et al. 1998).
  • Para el geógrafo francés Leroux, (LEROUX 1983) las diferencias de la insolación veraniega con respecto al presente son demasiado pequeñas e insuficientes para explicar la mayor humedad de la primera parte del Holoceno en África. La explicación hay que buscarla en los cambios circulatorios atmosféricos que afectan a toda la zona atlántica y que se originan primordialmente en el Ártico, donde los cambios del reparto estacional de la insolación sí que han sido notables. La circulación oceánica termohalina (debida a las diferencias de temperatura y salinidad) y su relación con el transporte atmosférico de vapor de agua, reorganizan el sistema océano-atmósfera. De acuerdo con este supuesto clima más húmedo, las tormentas de polvo y la erosión eólica son mucho menores.

La historia detallada de los paleoclimas saharianos es compleja con múltiples variaciones locales. Adicionalmente los “áridos” son raramente absolutos y cada pulsación se compone de una serie de oscilaciones menores y de ciclos cortos. El paso entre áridos y húmedos ha podido efectuarse en varios siglos. Para ilustrar el cambio climático sucedido en el Holoceno, podríamos comenzar con las distintas fases climáticas en las que podríamos dividir este periodo (PETIT MAIRE 2002):

  1. El primer Húmedo Holoceno, o gran periodo Húmedo Holocénico, podríamos fecharlo entre el 10.000-8.000 B.P. Las lluvias abundantes provocaron en el Sahara la subida de todos los niveles de agua y la aparición de una flora y fauna tropicales, creando variaciones regionales y una banda climática similar al Sahel actual, que se extendía hasta el paralelo 23ºN. La llanura estaba dominada por una flora de sabana arbolada donde evolucionaban el elefante, el rinoceronte, el hipopótamo, el cocodrilo o la gacela. Los análisis polínicos concernientes a las regiones septentrionales de Malí-Níger y el suroeste de Libia (Akâkûs) confirman la reducción del espacio desértico en los alrededores del 8.000 BP. Hacia el 8.500 BP. Se confirma también una extensión considerable de las zonas lacustres y la aparición de numerosos cursos de agua en la región.
  2. El gran árido del Holoceno Medio,este periodo de menor humedad, va a prolongarse aproximadamente durante 1000 años (7500-6500 B.P.), con un periodo especialmente seco, hiperárido, entre 7300 y 6900 B.P.
  3. En torno al 6.000 B.P., tiene lugar un nuevo episodio húmedo, que se extenderá hasta el 4.500 B.P., que se denominara: Húmedo neolítico. Tiene unas primeras fases de recalentamiento acompañado de una relativa humedad en un clima tropical con estación seca, cuyo resultado es un paisaje de sabana. Las zonas centrales más elevadas, disfrutaban de la influencia mediterránea por la acción del frente polar, afectando a la parte septentrional del desierto, mientras que en la parte meridional, la degradación del monzón aportaba lluvias torrenciales ocasionales. Los lagos recuperan parte de su extensión, y los rios llevan agua en sus cursos. Reaparece la gran fauna de hipopótamos y elefantes.
  4. Algo más tarde, en las áreas continentales del Sáhara Oriental comenzó la desaparición de los lagos y el cese de la recarga de acuíferos, hacia el 4.500-4.000 BP, a este periodo se le denominara, Árido Pos-neolitico. Este brusco incremento de aridez durante el Holoceno Medio podría relacionarse con perturbaciones transitorias del clima como fue el enfriamiento del Atlántico Norte (5.800 BP), y con la interacción vegetación-atmósfera regional, que condicionaron la permanencia o desaparición de humedad según las zonas. El Sahara se verá nuevamente convertido en desierto, y así va a continuar hasta nuestros días con sólo ligeras variaciones algo menos secas. La aridez se convierte desde el principio en un hecho progresivo y no cesa de agravarse con el paso de los siglos. Desaparecen casi todos los representantes de la gran fauna, y solo sobreviven los mas adaptados a la extrema sequía.

3.- La utilización de las plantas en el Pleistoceno Final y el Holoceno Temprano.

3.1.- El Valle del Nilo.

En una serie de asentamientos localizados en el Valle del Nilo, en ensenadas creadas en momentos de gran caudal fluvial se han hallado abundantes piedras de moler, asociadas a lascas que serían utilizadas en la recolección y proceso de grano silvestre.
Sin embargo no se han encontrado evidencias de estos, excepto abundancia de polen en el asentamiento de Esna, que inicialmente se identificó como cebada. Actualmente se estima que se trata de hierbas silvestres endémicas con un polen semejante.
Los principales culturas son:

  • Quadan (13.000 a 12.000 b.p.) entre Tushka y la Segunda Catarata.
  • Halfan (19.500 a 17.500 b.p.) en Wadi Halfa, cerca de Kom Ombo.
  • Esnan (Isnan)(12.500b.p.) en el asentamiento de Esna (Isna).

Por otra parte, en el área de Kubbaniya se han hallado piedras de molienda en el limo del Pleistoceno. Las evidencias sugieren que en esta fecha, la única fuente de humedad era el Nilo, siendo el desierto extremadamente árido. Los análisis tipológicos relacionan esta cultura con Esna y Wadi Halfa. La fauna salvaje encontrada consiste principalmente en ganado vacuno salvaje, antílopes (alcélafos) y gacelas dorcas. El pescado y las aves continúan siendo muy numerosos.
La utilización de especies vegetales, sólo parcialmente estudiada, incluye:

  • Cebollín o chufa púrpura (Cyperus Rotundus). Planta que produce un tubérculo comestible, actualmente considerada una plaga.
  • Juncia Marina (Scirpus Marítimus) crece en suelos encharcados. Sus raíces producen rizomas comestibles.
  • Palmera dum (Hyphaene Thebáica). Produce dátiles.
  • Camomila (anthemidae).
  • No se puede descartar la presencia de mijo.
  • Los excavadores se han retractado sobre la presencia de trigo y cebada.

En consecuencia las piedras de moler se utilizarían para preparar los tubérculos.
Los principales asentamientos son:

  • Kubbaniya (18.000 a 17.000 b.p.)
  • Ballana (15.830 b.p.)

Debemos concluir que había una utilización de las plantas en una zona restringida: las orillas del río Nilo, que en esas latitudes presentan una estrecha franja fértil. En principio, las plantas silvestres eran recolectadas constituyendo una parte muy sustancial de la dieta.

3.2.- El desierto Occidental.

La economía imperante en el Desierto Occidental Egipcio consistía una mezcla de recolección de plantas silvestres, cría de ganado y caza de pequeños mamíferos. La hipótesis más plausible es que la ocupación del Desierto Oeste se produjo desde el Valle del Nilo, cuando comenzaron a atemperarse las condiciones de extrema aridez de la última glaciación.

Cerámica de Nabta. Imagen obtenida de
la WEB:
"Archaelogy Expert " en su
artículo:
"Nabta Playa, Egypt" .

En estas condiciones la dependencia de la producción de alimentos (ganadería) debió ser muy temprana. En uno de los asentamientos que ha proporcionado la cerámica más temprana (Nabta E-75-6, datado en el 8.100 b.p.) ha aportado evidencias de un extensivo uso de las plantas. Vamos a incluir aquí una cita textual de Marianne Cornevin en el artículo "Les Néolithiques du Sahara central et l'histoire générale de l'Afrique." :

"Au Sahara, l'invention de la céramique semble également en rapport avec une modification alimentaire caractérisée par l'inclusion dans le régime des produits de la pêche et des céréales sauvages cueillies de façon intensive. Ce serait la profusion de ces nouveaux aliments en un lieu donné qui aurait déterminé la sédentarisation. L'invention de la marmite en terre cuite aurait alors permis la fabrication de bouillies et de soupes et donc l'utilisation des céréales sauvages indigestes à l'état cru."

Nuestra traducción de este párrafo es la siguiente:

"En el Sáhara, la invención de la cerámica también parece estar relacionada con un cambio en la alimentación, caracterizado por la inclusión en la dieta de pescados, mariscos y cereales silvestres recolectados intensivamente. Sería la profusión de estos nuevos alimentos en un lugar determinado la que habría determinado la sedentarización. La invención de la olla de tierra cocida habría permitido la elaboración de sopas y cocidos y, por consiguiente, el aprovechamiento de cereales silvestres, indigestos en estado crudo".

Se han documentado diferentes tipos de mijo y sorgo. No se ha documentado la cebada, contrariamente a lo que se pensó inicialmente en la campaña de 1977.
En Bir Kiseiba no se han conseguido recolectar restos macrobotánicos debidos probablemente a dificultades metodológicas.
En el área norte de Tadrart Acacus, donde el medio ambiente es muy similar al del Desierto Oeste, en el yacimiento de "Two Caves / Ti-n-Torha" Wassylikowa (1992) identificó la presencia de diferentes especies de mijo.

3.3.- El Resto del Área Sáharo-Sudanesa.

En el resto del área Sàharo-Sudanesa escasean los indicios de aprovechamiento de la plantas, excepto en Dhar Tichitt, en Mauritania, dónde podemos encontrar una verdadera protoagricultura.
En las excavaciones de Camps en Amekni en el macizo del ahaggar (Hoggar) se han encontrado 2 granos de polen de mijo perla (Pennisetum glaucum), tipo de mijo actualmente cultivado datados en el 8.000 B.P. Ambos excavadores sostuvieron que se trataba de agricultura. A. Kabaker opina sin embargo que se puede hablar de agricultura incipiente en Amekni en el 6.800 b.p.
En Dhar Tichitt se identificaron diversos tipos de plantas, entre otros el mijo perla. En el 6.000 b.p., en Adrar Bous, en el Aïr nigeriano se identifican vestigios de Brachiaria Deflexa, aunque el cereal más abundante era el sorgo.
Actualmente no se acepta la aparición de la agricultura en el Sáhara central entre el 5.000 y el 3.500 B.P. Está documentada para Dhar Tichitt alrededor del 3.600 B.P.

Asentamientos donde se ha documentado el uso de vegetales de una forma intensiva y sus dataciones.

3.4.- La evolución posterior.

Desde el lago Chad hasta el Nilo abunda el Sorgo, mientras que al oeste el cereal más abundante es el mijo. El incremento de la aridez supondría un impulso al cultivo.El trigo y la cebada aparecen con posterioridad, por influjo asiático en el área del Valle del Nilo, alrededor del 5.000 B.C. Egipto aprovechó las experiencias previas de protodomesticación de especies vegetales asimilando rápidamente las técnicas de cultivo.
El sorgo y el mijo continúan siendo básicos en el África Central y Occidental.

4.-Los Inicios de la Ganadería.

4.1.-Los documentos arqueológicos más antiguos.

En el Desierto Occidental se han encontrado indicios de ganadería vacuna en época tan temprana como el 9.000 b.p.:

  • Bir Kiseiba 9.840+-380 b.p.
  • Nabta E-75-6 8.100 b.p.

Estas fechas propuestas por Gautier coincidirían sustancialmente con las propuestas por F. Wendorf para Nabta Playa y Kharga (8.200 B.P.). Marianne Cornevin se cuestiona que se tratase de bóvidos domésticos, por lo poco concluyente de los restos hallados. Los restos óseos de ganado vacuno en Nabta y Bir Kiseiba son bastante escasos. En opinión de Bárbara Barich esto no debe sorprender, pués las pequeñas manadas de ganado doméstico debieron utilizarse como reserva estratégica en momentos de escasez.
En otros asentamientos:

  • Bardagué en el Tibesti 7.455+-180 b.p.
  • Ti-n-Torha cuenta con una fecha de domesticación de ganado vacuno confirmada en el 5.970+-50 b.p. Inicialmente Gautier identificó ganado doméstico en un nivel estratigráfico datado en el IX - VIII milenio b.p. Posteriormente se retractó de esta conclusión.
  • La presencia de carbón vegetal al pie de algunas pinturas del periodo bovidiense han permitido obtener una cincuentena de dataciones en el Tassili - Acacus - Ahaggar que corresponden a un periodo desde el 7.500 al 3.700 B.P.
  • Uan Telocat (Accacus) 6.900 B.P.
  • Wadi Bakht (Egipto, Desierto Occidental) 6.980+-80 b.p.
  • Grotte Capelletti (Argelia) 6.530+-250 b.p.
  • Uan Muhuggiag 6035+-100b.p. Durante las primeras excavaciones llevadas a cabo por Pasa se encontraron restos de Bos Primegeus Tauros en un nivel datado por C 14 en 7.430+-220 b.p.

Estas fechas son sustancialmente contemporánea del 7.500 - 7.000 B.P., aceptada hasta el momento como origen de la domesticación del ganado bovino en los montes Zagros de Irán. Podemos pués considerar los macizos del desierto del Sáhara como un centro prístino de domesticación del ganado bovino, independientemente de Oriente Medio (Marianne Cornevin). Barbara Barich también defendió, a la luz de las primeras hipótesis de Gautier en Ti-n-Torha, que el Sáhara Central fué una zona originaria de la domesticación del ganado vacuno. Sin embargo, dado que Gautier corrigió su datación más antigua, ahora opina que esta hipótesis debe ser validada.
J.D. Clark apoya su validez basado en la presencia en el Maghreb y probablemente en el Valle del Nilo desde el Paleolítico Medio de dos especies de bóvidos salvajes: Bos Primigéneus (o Africanus), de largos cuernos y Bos Brachyceros (o Ibéricus) de cuernos cortos y gruesos, ambos representados en las pinturas rupestres saharianas, rechazando una posible emigración de Asia, que hasta la fecha no se ha podido documentar arqueológicamente. A.B. Smith llega a la misma conclusión que Clark tras efectuar mediciones comparativas entre los bóvidos holocenos y pleistocenos del Maghreb y del Sáhara.

Dataciones sobre la ganadería en el Sáhara.

4.2.- Los asentamientos con dataciones más recientes.

En el sur del Sáhara y en el Valle del Nilo las primeras fechas relacionadas con la domesticación de bóvidos son más de un milenio más recientes:

  • Adrar Bous, al este del Aïr (Niger), 4 fechas entre 5.800 et 4.900 B.P.
  • Arlit, al Oeste del Aïr (Niger) 5 fechas entre 5.200 et 4.000 B.P.
  • Karkarichinkat, al Oeste del Adrar de las Iforas (Mali), 5 fechas entre 4.000 et 3.600 B.P.
  • El Grupo A de Nubia, del 5.800 al 4.600 B.P. aproximadamente.
    Predinástico Egipcio del 6.000 al 5.150 B.P.
  • Kadero, Sudán central à 20 km al Nord de Jartum, 5.200 B.P.

4.3.- El ganado ovino.

  • El ganado ovino doméstico aparece en las pinturas rupestres prebovidienses, con atributos evidentes de domesticación, que se comentarán en el apartado siguiente, en Oued Djerat (Tassili) y en Ouled Naïl en el sur de Argelia.Sin embargo este periodo es de datación imprecisa.
  • Se han podido documentar restos de ovejas y cabras en Nabta y Bir Kiseiba alrededor del 7.000 b.p y en la Cirenáica en el 6.800 b.p. En Uan Muhuggiag los ovicápridos aparecen asociados al ganado vacuno desde sus momentos más tempranos, es decir, el VIII milenio b.p.
  • Las primeras fechas de domesticación de ovicápridos en el Valle del Nilo corresponderían a la fase de Fayum A (5.200 B.C.) y Merimde (4.800 a 4.400 B.C.) En cualquier caso esta fauna no es originaria de esta zona.
  • 4.4.- Los preliminares de la domesticación.

    Según Marianne Cornevin los "Preliminares de la domesticación" de ganado vacuno y ovino se han demostrado en los grabados llamados "prébovidienses" o "prépastorales" de Oued Djerat (Tassili) y el Sáhara argelino (Sudoraneses y Sudargelinos). P. Huard y L. Allard detectaron en las montañas Ouled Nail, en el sur de Argelia, una "vocación antigua a la cría de ovinos y bovinos portadoras de índicadores de apropiación por el hombre", tales como collares, cuernos curvados hacia adelante o ausencia de cuernos (Huard y Allard, 1973, p. 169). H. Lhote ha encontrado sistemáticamente en los grabados del río Djerat "los índicios de cautividad, incluso el comienzo de la domesticación" (Lhote, 1976 b). Distingue diferencias cefálicas con la deformación artificial de los cuernos o con atributos alrededor del cuello tales como collares o colgantes (estos últimos sólo en el río el Djerat) y algunas imágenes de ubres muy desarrolladas sugiere que la práctica del ordeño.
    Los inicios del desecamiento del norte del Sáhara hacia el 14.000 BP, implican el agotamiento de los terrenos de las llanuras y la busqueda de nuevos recursos por medio de la migración hacia las tierras altas y la domesticación de los animales. Los grandes asentamientos con grabados arcaicos están ubicados al norte de 22ºN. Existen tres conjuntos importantes en el Sáhara Central:

    • Wadi Djerat (Tassili).
    • Mathendous (Fezzan).
    • Gonoa (Tibesti).

    Dos conjuntos más en el sur del Sahara:

    • Montañas Ksour Atlas (Sur de Orán).
    • Montañas de Ouled Nail (sur de Argelia).

    La "domesticación preliminar" podría comenzar poco después del 14.000 BP, nos llevaría al Pleistoceno Superior. Los grabados más arcaicos que representan grandes animales salvajes en estilo naturalista, sugieren un biotopo húmedo como elefantes, hipopótamos, rinocerontes, jirafas antiguos búfalos. F. Mori es casi la única que apoya este punto de vista. Sin embargo, para Bárbara Barich el inicio de la domesticación se produce en el Desierto Oeste como consecuencia de la necesidad de idear nuevas estrategias ante la progresiva desecación del Sahara. El origen de estos pastores está en la expansión de las poblaciones que habitaban el Nilo al final del Pleistoceno.

    5.- La cerámica.

    Dataciones C14 las cerámicas más antiguas en el Sáhara Central, África Oriental y Oriente Próximo. Tabla obtenida del artículo Les Néolithiques du Sahara central et l'histoire générale de l'Afrique de Marianne Cornevin.

    Sólo el asentamiento de Tell Mureybet proporciona cerámica más antigua que la hallada en los macizos centrales del Sáhara. En este yacimiento se encontraron pequeños vasos cilíndricos de cerámica en niveles datados entre el 10.000 y el 9.700 B.P. que no tuvieron continuidad en las capas superiores. El yacimiento iraní de Ganj Dareh estaría datado en el 9.000 B.P. pero ya son posteriores a los hallazgos de los macizos saharianos.

    Dataciones C14 de la cerámica en el Sáhara.

    La difusión desde Oriente Medio hacia el Mediterráneo se produjo durante el VI milenio a.C. (8.000 a 7.000 B.P.) por poblaciones que conocían la agricultura.
    La cerámica del Sahara se difunde más rápidamente, pero en un contexto diferente. A los asentamientos de los Macizos Saharianos en el VIII milenio a.C., les suceden tres sitios donde se ha datado la cerámica en el VII milenio a.C.: Tagra en el valle del Nilo Blanco, 200 km en línea recta al sur Jartum, Nabta Playa al sur de Egipto, en el desierto Oeste y la cueva de Gamble en Kenia. Sin embargo, a diferencia del contexto agrícola de Oriente Medio, aquí nos hallamos en un contexto preagrícola y prepastoril.

    Wavy dotted line Pottery. Imagen obtenida de la
    WEB: "Turkana Archaeology Pages".

    En el Sahara, la invención de la cerámica parece estar en relación con la inclusión en la dieta de pescados, mariscos y cereales silvestres cosechadas de forma intensiva. La abundancia de estos nuevos alimentos habría favorecido la sedentarización. La invención de la olla de barro habría permitido la elaboración de sopas y cocidos con cerelaes silvestres que resultarían indigestos en estado crudo. La marmita de barro habría permitido la sedentarización y la expansión demográfica.
    La importancia del pescado en la dieta de los habitantes del Sáhara meridional, incluyendo los macizos montañosos, ha sido defendida por J.E.G. Sutton bajo el nombre de "Civilización Acuática en el África Central" donde describe una civilización de pescadores que se desarrolló entre la IX y III milenio A.C. (desde 11 000 hasta 4000 BP)" desde el Atlántico hasta el Lago Victoria y el Lago Nakuru (Kenya).
    Este concepto es demasiado ambicioso, en opinión de Marianne Cornevin. Los defensores de esta cultura lacustre se han basado en los harpones y en la cerámica con decoraciones de ondas, con o sin puntos (wavy line o wavy dotted line). Sin embargo M. Cornevin ve una enorme escasez porcentual en los restos cerámicos hallados. Citaremos unos ejemplos:

    • En Ti-n-Torha (citado por AB Smith), B. Barich ha encontrado un promedio de menos del 5% de la cerámica con decoración de ondas en los niveles datados en 9 100-8 000 BP.
    • En el Hoggar, JP Maitre describe en los niveles antiguos de Timidouïn (8.150 BP) y Amekni (8.700 BP ) "una cerámica evolucionada" decorada a peine, sin insistir en la decoración de ondas.
    • De las ocho fotos de cerámica (sin datar) halladas en el Ténéré que acompañan el artículo de A.B. Smith, sólo una muestra con claridad la decoración de ondas.

    Otro punto que lleva a cuestionar la idea de una cultura única pansahariana es la prelación de los macizos del Sahara respecto a las cerámicas más antiguas. En el estado actual de nuestros conocimientos, precede al Valle del Nilo, Sudán (Jartum Temprano) y al Valle del Rift en más de mil años. En casi dos mil años a las regiones del sur del Sahara, si se ignora la fecha (9350 ± 170 BP) - muy discutida - publicada en 1974 para Tamaya Mellet por G. Delibrias.

    Diversos tipos de decoración cerámica asociados a los macizos centrales del Sahara.Imagen obtenida de la WEB: "Turkana Archaeology Pages".

    Si esta brecha se confirma por descubrimientos posteriores estaríamos ante una neolitización local en los macizos africanos alrededor los milenios X-IX a.C.

    6.- La economía en el Holoceno del Sáhara Central.

    6.1.- Asentamientos y sociedades.

    El Sáhara en los dos periodos húmedos de la primera mitad del Holoceno (8.000B.P y 5.000 B.P.) era un extensivo e intercomunicado sistema húmedo. Este ecosistema ofrece amplios recursos para la caza, pesca, marisqueo y recolección de vegetales.
    Esto sugiere una estructura social donde la mujer debió representar un papel principal en la obtención de estos recursos. La pesca dataría del 10.000 b.p. habiéndose documentado harpones, anzuelos y botes.
    Bote de Dufuna, Nigeria 8.000 b.p. 8,4 m. de eslora por 0,5 m. de manga. En el nivel inmediatamente superior se encontró un recipiente de cerámica sin decoración. La llanura de Dufuna formaba parte del lago Megachad. Imagen obtenida del libro "People, Water and Grain. The Beginnings of domestication in the Sahara and the Nile Valley." de Bárbara Barich.

    La explotación de los recursos pesqueros (pesca con anzuelo y caza con arpón) se detecta en el Nilo en Nubia, entre la primera y la segunda catarata desde el 18.000 - 17.000 b.p. junto con la caza de pequeños hervívoros. Esta amplitud de recursos permite una progresiva sedentarización o semi-sedentarización con nomadismo estacional. Esto se vió reforzado por el descubrimiento de métodos de almacenamiento y de formas incipientes de producción de alimentos.
    El modelo de desplazamiento de los grupos humanos parece encajar con el empleo de asentamientos próximos a los recursos hídricos durante la estación seca, donde se dedicarían a la pesca y a la caza. Durante la estación de lluvias se desplazarían hacia el interior de las sabanas, viviendo de la caza y de la recolección de vegetales silvestres.
    Los primeros grupos de cazadores-recolectores del Sáhara parecen haberse organizado en el esquema de "Cazadores-recolectores simples" cuya unidad básica es la familia nuclear. Estas familias se agrupan en unidades entre 25 y 500 individuos, dependiendo de la disponibilidad de recursos y de eventos periódicos que reunen a varios de estos grupos. Las agrupaciones cambián frecuenremente. Las jerarquías son débiles (sociedades igualitarias), organizándose por sexo y grupo de edad y las jefaturas son efímeras. El reparto de recursos es igualitario consumiendose de forma inmediata a su obtención.
    Sin embargo la tendencia al sedentarismo y el almacenamiento de recursos hacen más complejos los modelos de organización social. En la Europa Templada esto se interpreta como consecuencia de la necesidad de incrementar la cantidad de esfuerzo dedicada a la obtención de recursos para mejorar la seguridad (fiabilidad) de la subsistencia. En el proceso formativo de estas sociedades hay una tendencia a la especialización tecnológica y la preservación de determinados prototipos sin llegar a una verdadera domesticación. A este periodo se le denominaría "Cazadores-recolectores complejos". No hay una sustitución dramática de la actividad cazadora-recolectora por la productora de alimentos, sino que aparecen una cierta cantidad de asentamientos especializadoas, denotando una organización sistemática en la explotación de recursos, donde se empiezan a insertar actividades productivas como crecimiento, selección y clasificación de individuos y especies.
    La aparición de la cerámica permitió la acumulación de recursos y por ende el acceso diferenciado a los mismos. En este sentido debió reforzar la diferenciación social.
    El posterior periodo agro-pastoral representaría en realidad la continuación de estas tendencias hacia la complejidad social.

    6.2.- Las tumbas.

    6.2.1.- Tumbas individuales y cementerios.

    Se han hallado muy pocas tumbas de cazadores-recolectores. Las tumbas de Asselar en el Adrar des Ifoghas (Mali), Amekni y Hanakaten en Argelia y Uan Muhuggiag en Libia presentan un ritual coincidente: inhumaciones en posición contraida y con una orientación específica de la cabeza.

    Momia de la tumba de Uan Muhuiggiag. Imagen obtenida de la página "Temehu" .

    Les acompaña un ajuar compuesto por cuentas de piedra o de cáscara de huevos de avestruz.
    En Uan Muhuggiag, la tumba de un niño, y en Ti-n-Hanakaten las cuerpos se encontraban envueltos en una cobertura de cuero atados con mimbre que había preservado los cuerpos sometiéndolos a un proceso de momificación natural.
    Algunas pinturas rupestres de Uan Muhuggiag podrían estar representando rituales funerarios: un bote con varias figuras, una de las cuales, en sentido contrario, se interpreta como un muerto. En el mismo soporte,una enigmática figura cubierta con una capa, atada con cuerdas rojas podría representar algo similar a la tumba infantil de Uan Muhuggiag.
    El cementerio de Hassi el Abiod, en Mali (con dataciones C14 entre el 7.000 y el 4.500 b.p.), es una excepción. Se hallaron 89 individuos denotando claras prácticas de inhumación: cuerpos en posición flexionada, apoyados sobre uno de sus lados, con la cabeza orientada hacia el este.
    El cementerio de Jebel Sahaba (15.000 b.p.) está situado a la altura de la segunda catarata, en el Nilo, contiene numerosas tumbas, simples y múltiples, de hombres, mujeres y niños muertos durante un enfrentamiento violento con sus vecinos. Se hallaron varios cráneos atravesados por microlitos utilizados como puntas de flecha. Un cementerio de este tamaño habría que atribuírlo a cazadores-recolectores complejos, cuyas agrupaciones habían experimentado un crecimiento importante como consecuencia del éxito de su estrategia adaptativa (peces, moluscos, animales pequeños, aves, frutos secos, semillas, plantas silvestres, raíces y tubérculos).

    El cementerio de Jebel Sahaba (Sudán) Imagen obtenida de la WEB: "África: Timeline Index & Otres Issues" .

    El Nilo presenta una mayor aparición de necrópolis respecto al Sáhara que podría deberse a una mayor sedentarización frente a un modo de vida predominantemente trashumante en el Sáhara Central. En el IX milenio b.p. las necrópolis sudanesas de Saggai, Shabona y El Damer constan de pequeñas agrupaciones de tumbas (entre seis y ocho) en el interior del asentamiento. El cementerio mesolítico de Jartúm (Khartoum en la grafía inglesa) era algo mayor con 17 tumbas. Hay una cierta diferenciación social, ya que algunas tumbas contienen ajuar funerario (conchas de moluscos del Nilo), mientras que otras carecen del mismo.
    A partir del V milenio b.p. las necrópolis reflejan una auténtica jerarquización social. En Kadero la zona de enterramiento está separada de la habitacional. Hay una diferencia en la riqueza de los ajuares funerarios por estatus social y por sexo.

    Cerámica del cementerio neolítico de Kadero en Sudán, pintada de ocre rojo. Imagen obtenida de la WEB: "Poznán Archaeoological Museum" .

    Esto parece indicar la evolución hacia sociedades basadas en jefaturas, donde no se produce el acceso igualitario a la riqueza. El jefe es capaz de ejercer control sobre la organización política y establedcer un acceso privilegiado a la riqueza por parte de una élite. Este poder se basa en la capacidad de almacenar riqueza, el control de los intercambios con sus vecinos y el control de la capacidad bélica.

    6.2.2.- Túmulos.

    En posteriores fases el aumento de la complejidad social y la monumentalización del enterramiento, cumplirían principalmente la función de marcadores de prestigio social.
    En los contextos Pastorales, se ponen de manifiesto una gama más restringida de tipos. La evidencia arqueológica indica la cría especializada de ganado. La limitada gama de tipos, puede indicar un asentamiento localizado pero, más probablemente, refleja un regreso a las mismas zonas en repetidas ocasiones (DI LERNIA et al. 2006). Esta interpretación sugiere movimientos estaciónales para hacer frente a grandes cambios en las precipitaciones, de la temporada húmeda (verano) a la seca (invierno). Es probable que un movimiento anual tuviera implicada a una única sección del grupo residencial (no necesariamente por edad o sexo).
    Con la aparición de las elites nómadas, los hombres pasarán a tener el control de la principal forma de subsistencia. En consecuencia, el sistema de parentesco podría haber cambiado a uno de carácter patrilocal (DI LERNIA et al. 2006), donde las mujeres (es decir, las novias) podrían representar los medios de mantener relaciones políticas y económicas con grupos vecinos. Di Lernia et al. (DI LERNIA et al. 2006), interpretan la evolución de los monumentos funerarios y prácticas y patrones de asentamiento como evidencia de importantes cambios en la población, en la
    mayor región del Sahara.
    Los monumentos funerarios, han servido a un doble propósito en un paisaje ocupado por un número creciente de pastores, por un lado, actúan como focos para reuniones de grupos y por el otro actúa como marcadores de límites, de los territorios o zonas de influencia, afirmando las relaciones entre los grupos de clanes y el paisaje.
    Otros autores le otorgan una tercera función, que seria la de la institucionalización de la diferenciación social. En sociedades donde la complejidad se acrecienta, es plausible la emergencia de ciertas élites, que a través de la monumentalización del territorio llevaran las diferencias sociales más allá de la vida, e instauraran una diferenciación por nacimiento o herencia.

    Tumba de Rekeiz Lemgasem en el Sáhara Occidental. Imagen obtenida del documento: "Las pinturas rupestres prehistóricas de Rekeiz Lemgasem" .

    El paisaje de la región en torno a Tifariti (a unos 30 km. de Erqueyez) está plagado de túmulos y monumentos preislámicos, típicos de todo el área sahariana, que según varios investigadores, se remontan a finales del 7º milenio BP. Su uso se fue haciendo más y más frecuente, cuanto más avanzaba el período prehistórico, particularmente durante el 5º y 4º milenio BP. Las características arquitectónicas de los monumentos del Sahara Occidental reflejan claramente los mejor conocidos de las regiones centrales Saharianas. Sin embargo lo más interesante de este tipo de manifestaciones monumentales es su distribución y relación entre ellas y el entorno circundante, ya que se encuentran presentes en todo el Sahara, en disposiciones nada azarosas, que han servido y sirven como auténticos hitos o balizas que señalizan las rutas de desplazamiento de las poblaciones.

    Sepultura neolítica de Cerramiento en el sur de Djanet, en el Tassili n'Ajjer en Argelia. Imagen obtenida del blog: "Algerie Decouverte" .

    Prueba de ello es la reiteración en la ubicación de estas manifestaciones funerarias en los mismos lugares, sin que tenga que ver la época, la cultura o la religión que las generaron. Además también resaltar la reiterante asociación que suele darse entre los monumentos funerarios, y la gráfica rupestre.

    7.- Las pinturas rupestres del Sáhara.

    El arte rupestre, ya sean pinturas o grabados, proporcionan información adicional sobre la vida en el Sáhara Central, Desiertos Este y Oeste egipcios y Desierto Nubio.
    Estas pinturas deben datarse con posterioridad al pleistoceno final, durante el cual el área habia sido abandonada por completo como consecuencia de las condiciones extremadamente áridas.
    A Grandes rasgos, el esquema crono-cultural clásico y más sencillo con el que se ha estudiado y dividido la gráfica rupestre sahariana se articula en cuatro estilos que se corresponden con cuatro periodos, desarrollados en evolución unilineal, (LHOTE 1973; MORI 1998; JULIVERT 2003).

    1. Primero el Bubaliense, de carácter naturalista y técnica de grabado, que junto con las representaciones de las “Cabezas Redondas” incorporadas por Lhote, corresponderían a la fase más antigua: serían paleolíticos o mesolíticos.
    2. Segundo, en momentos ya neolíticos, una sociedad pastoral, dejaría las manadas de los frescos del Tassilli, que sería la fase denominada bovidiense.
    3. Tercero, ya en cronologías del I milenio a.C., y con técnica tendente al esquematismo, aparecerían representaciones de caballos a “galope volador” y carros esquemáticos; sería el periodo o estilo equidiense.
    4. Cuarto, desde el primer siglo a.C. y hasta hace pocos siglos aparecen representaciones de camellos asociados con escritura líbico-bereber que fueron clasificadas bajo la denominación de estilo cameliense.

    Grabado del Elefante, periodo Bubaliano. Fuente: Brooks et al. 2003. Imagen obtenida de la WEB: "@rqueología y Territorio" de la Universidad de Granada.
    Las pinturas y grabados muestran una larga ocupación estacional del territorio por sociedades con estrategias de subsistencia diversificadas, desde la caza-recolección y pesca, a la ganadería y economías mixtas que pudieron surgir en el tránsito de una a otra. La continuidad de las estrategias de caza permanece hasta los últimos períodos de ocupación.
    Las imágenes muestran una gran diversidad de sociedades o etnias, contemporáneas o no, hasta el cambio de era.

    Estilo de las Cabezas Redondas. Fuente: "Proyecto Erqueyez"
    de la WEB
    "@rqueología y Territorio" de la Universidad
    de Granada.


    También en el Sáhara Occidental (complejo arqueológico de Erqueyez y su entorno) se identifica la periodización propuesta:

    1. Una primera fase, que vemos representada en Sluguilla Lawaj conecta con el periodo Bubalino, o de la gran fauna, presente a lo largo del Sahara (BROOKS et al. 2003).
    2. Una fase posterior, que vemos representada en algunas pinturas del Erqueyez, como puede ser la de “La cacería del elefante”, representaría bien la fase de los cabezas redondas, con gran número de características similares.
    3. Son pocos los ejemplos claros de pastores acompañados de ganado, aunque sí aparecen representacionesde bóvidos de apariencia doméstica formando conjuntos o filas, o bien aislados. En fases posteriores de la grafica bovidiense, las pinturas se muestran ricas en detalles, máscaras, tocados y penachos, vestidos, adornos corporales y tatuajes, que prueban la variedad de etnias que poblaban el territorio, y que presentan un carácter más localista de representación de las comunidades, que parecían querer diferenciarse unas de otras.

    El Erqueyez pudo ser un lugar de encuentro de diversos grupos. La presencia de estampaciones de manos, sugiere la participación de amplios grupos en algún tipo de ritual de paso.

    "Cacería de la Jirafa". Fuente: "Proyecto Erqueyez" imagen obtenida de la WEB: "@rqueología y Territorio" de la Universidad de Granada.

    Hay diferentes escuelas en la interpretación de las pinturas y grabados en cuevas y abrigos. De una parte se ha interpretado como representaciones literales de la realidad. Por otra parte Gilman interpreta el arte rupestre como una herramienta de autoafirmación de la entidad de grupos cuya supervivencia es compleja y precisan de solidaridad intergrupal.

    "Elstampaciones de Manos". Fuente: "Bou Dheir 2009" imagen obtenida de la WEB: "@rqueología y Territorio" de la Universidad de Granada.

    Esta fase comenzó con la diversificación de los recursos de subsistencia. En ella los artistas representaban fauna de los alrededores de los abrigos y cuevas, como atestigua el registro arqueológico.
    En cualquier caso, el arte de los cazadores-recolectores es muy complejo, tanto en símbolos como en iconografía y motivos interpretados. Estos cazadores recolectores difieren de los que actualmente subsisten en que alcanzaron un elevado grado de sedentarización y grandes densidades de población. Algunos autores los describen como cazadores-recolectores complejos (García-Quiroga 2009).

    Bueyes atalajados con collares, colgantes, mantas, silla con arcos, en el Messak libio. Del artículo: "La Culture Materielle dans l'Art Rupestre Néolithique du Sahara Central" .

    Aproximadamente en el VII milenio B.P. aparece una ligera fluctuación árida en el Sáhara, que debió impulsar a las sociedades del Sáhara Central a una especialización ganadera y trashumante, a diferencia del cambio en Oriente Próximo, donde se sedentarizaron explotando los recursos vegetales.

    Bueyes llevando una tienda sobre los cuernos, en el Messak libio. Del artículo: "La Culture Materielle dans l'Art Rupestre Néolithique du Sahara Central" .

    Algunas pinturas y grabados del Bobidiense testimonian este cambio social. Alguno de ellos representa bueyes atalajados o cargando tiendas. Estas también aparecen en otros grabados representando a mujeres montando el campamento (costumbre similar a la de los actuales Tuareg).

    Mujeres montando el campamento, Tassili-n-Ajjer. Del artículo: "La Culture Materielle dans l'Art Rupestre Néolithique du Sahara Central" .

    La abundancia de representaciones asociadas al ganado,durante el periodo bobidiense, indica la emergencia de una sociedad pastoril, donde el ganado adquiere importancia como indicador del estatus social y para establecer alianzas.
    Durante este periodo, el arte, en opinión de algunos expertos, pudo cumplir la función de marcador territorial.
    Parece que la mujer adquirió un papel de mayor relevancia respecto a las representaciones del periodo Bubaliense. Los adornos con los que es representada ofrecen notables similitudes con la ornamentación de la cerámica.
    También los matrimonios debieron ser fundamentales a la hora de estrechar relaciones entre grupos y difundir la cultura como parece demostrar la gran homogeneidad de las representaciones a lo largo de un amplio espacio de territorio.

    8.- La Industria Lítica.

    Al final del Pleistoceno emergen las técnicas de hojas retocadas y percusión inderecta. Se produce una reducción progresiva del tamaño y un incremento de microlitos geométricos.
    Esta tecnología se expandió rápidamente por toda África. De las diversas hipótesis que tratan de explicar esta situación, la más plausible es la de Robertshaw, que defiende la aparición de esta técnica como el esfuerzo por ampliar la base alimenticia de una sociedad llevada al límite por el incremento de la aridificación.
    esta tecnología ofrece una mayor facilidad en la reparación de herramientas compuestas de varias unidades, en lugar de las unilaminares. Esto las hacía más adaptables a las necesidades cambiantes de un mundo con fuerte estacionalidad climática. La supervivencia en estas circunstancias implica una mayor capacidad de planificación a largo plazo y cooperación entre grupos. Estas herramientas debieron embutirse en soportes de madera y hueso, pegadas con resinas, para caza menor, pesca y recolección de vegetales.
    La industria lítica de Eipto y el este y la del Maghreb son dos procesos autónomos que mantienen sin embargo semejanzas.

    Industria microlítica geométrica Capsiense. Imagen obtenida de la WEB: "Sahara news paper" .

    Tambien existen similitudes entre los individuos que habitaban en el Valle del Nilo con los habitantes de la costa Maghrebí (Tipo Mechta-Afalou).
    En el Sáhara estas industrias epipaleolíticas aparecen asociadas a cerámicas del 10º milenio b.p. del centro y oeste de Libia y Niger, mientras que en el este, en la región del Nilo aparece con posterioridad, en el 9º milenio.

    9.- El cromlech de Nabta Playa.

    Entre el 6.100 y el 5.800 a.C. esta cultura neolítica levantó en Nabta Playa el primer cromlech del que se tiene noticia. La pregunta es ¿qué significaba un Cromlech en la sociedad de cazadores-recolectores complejos, en transición hacia una economía neolítica pastoríl?

    El cromlech de Nabta Playa. Imagen obtenida de: Wikipedia .

    10.- ¿De dónde vinieron?

    Hay dos hipótesis, basadas en las dos grandes fuentes de agua de la zona:

    10.1.- La procedencia desde el Nilo.

    Para Bárbara Barich la procedencia más probable son los grupos de cazadores-recolectores-pescadores que se refugiaron en las orillas del Nilo durante el periodo de máxima aridez del Pleistoceno Final. El incremento de la humedad hizo habitable el Sáhara, convirtiéndolo en una sabana. El cambio fué aprovechado por los habitantes del río para expandirse.

    10.2.- La procedencia desde el norte.

    Para Marianne Cornevin la costa Mediterránea es la opción más probable.

    1. Entre el 40.000 y el 14.000 B.P. es la zona del norte, la costa del Mediterráneo la zona más poblada de África, gracias a los numerosos cursos de agua alimentados por las lluvias prolongadas e intensas que se estaban produciendo desde el Atlas hasta el Ahaggar y desde la costa libia hasta el Tassili-Acacus y el Tibesti.
    2. Entre el 20.000 y el 12.000 B.P. el Sáhara Meridional conoció un periodo de hiperaridez, desarrollándose macizos de dunas en el actual Sahel, con un desplazamiento del desierto entre 400 y 800 km hacia el sur, haciéndo extremadamente difícil el desplazamiento de poblaciones hacia el norte, pues el desierto se constituía en una barrera de más de 1.200 km.
    3. A partir del 12.000 B.P. el actual Sáhara Meridional se recubre de lagos que, tras un breve periodo árido en el 10.000 B.P., alcanzan su máxima extensión entre el 9.000 y el 8.000 B.P. VIIº milenio a.C. ¿Quién ocupó los macizos montañosos al norte de esos lagos?
    4. La llegada de poblaciones desde el Este habrían tenido problemas para acceder a los macizos montañosos del Sáhara Central. Entre el 20.000 y el 12.500 B.P. la comunicación de estos con el sur de Jartúm habría sido casi imposible debido a las dunas móviles. Al norte de Jartúm sería posible, sin embargo, a partir del 10.000 B.P. los lagos Mega Chad y Sudd habrían sido dos barreras infranqueables para esta migración.

    11.- Conclusiones.

    Entre el 10.000 y el 5.000 B.P. se desarrolló en el Sáhara un proceso de neolitización bastante singular, ya que el "Paquete Neolítico" no se transmitió por igual (contrariamente al paradigma que se defiende para Europa).
    Vamos a tratar de desmenuzar brevemente este:

    1. La cerámica aparece en los macizos del Sáhara Central de forma autóctona compitiendo en antigüedad con el Creciente Fértil. A diferencia de este último, en África este descubrimiento no estuvo asociado a la agricultura, sino al aprovechamiento de la recolección de frutos silvestres y a la preparación de sopas de pescado y cocidos. Al contrario, las primeras cerámicas VIII milenio a.C. están asociadas a contextos mesolíticos.
    2. Aunque el Sáhara Central ha acreditado la utilización de una amplia variedad de vegetales silvestres (frutos, semillas y raíces) de forma muy extensiva y amplia, con la aparición de herramientas encaminadas a cosecharlas (microlitos) y a molerlas (molinos de mano), no se ha considerado la existencia de la agricultura hasta fechas muy tardías (4.000 b.p.) esta no se ha basado en los cereales tradicionales (trigo y cebada) sino en el mijo, el sorgo y la palmera datilera. Conocían los ciclos de vida de las plantas pero no está acreditada la selección y siembra.
    3. Aparece el pastoreo de ganado vacuno en el entorno del 7.500 b.p. aunque hay fechas todavía anteriores, para las que no se ha establecido si se trataba de ganado o bóvidos salvajes. Esta fecha es comparable a la primera domesticación conocida de este tipo de ganado en Oriente Medio, en los Montes Zagros. No obstante a este período se le describe como sociedad de Cazadores-Recolectores Complejos. Su modo de vida estaba basado en una amplia gama de recursos que incluía caza, pesca, recolección y probablemente algún tipo de control del ganado bovino.
    4. Un periodo de aridez aproximadamente en el VIIº milenio B.P. surge un periodo de aridez que obliga a esta sociedad a especializarse en el pastoreo de este tipo de ganado. Esto da lugar a una sociedad basada en el pastoreo trashumante, cuya única construcción monumental son unas tumbas bajo túmulo que actúan como marcadores territoriales. Sus ritos funerarios son de inhumación y emplean el ocre. A diferencia de las construcciones megalíticas más antiguas (cementerio antiguo de Carrowmore) dónde el ritual es de cremación. Sin embargo, coincide con el ritual de los megalitos más monumentales.
    5. Desarrollan un tipo de arte rupestre qu refleja una gran variedad de pueblos concurriendo en la zona y que actúa también como marcador geográfico.
    6. La ganadería de ovicápridos llega desde oriente con posterioridad a la ganadería vacuna. Acaba sustituyendo a esta, conforme la desertificación reduce los recursos accesibles.
    7. Produjeron el primer cromlech conocido.

    La pregunta que intentaremos contestar en próximos posts es: ¿pudo esta cultura llegar a la Península Ibérica produciendo un neolítico de estas características?

    y otra más : ¿con quién estaba emparentado genéticamente este pueblo de los macizos del Sáhara Central?

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    24 Feb 2012

    Montelirio, un antes y un después.

    Escrito por: bronceatlantico el 24 Feb 2012 - URL Permanente

    Estimados lectores de nuestro blog. Os hacemos partícipes de la iniciativa en la que vamos a participar, en colaboración con el Ayuntamiento de Castilleja de Guzman. Se trata de una exposición fotográfica centrada en el Dolmen de Montelirio, dentro del contexto del Megalitismo en España y en Europa.
    Se inaugura el próximo día 3 de marzo.

    Montelirio un antes y un despues

    Por razones de espacio tenemos que eliminar alguno de nuestros posts para hacer sitio a los trabajos que tenemos en marcha. Hemos decidido traspasar todas nuestras publicaciones relacionadas con el mundo megalítico al otro Blog.
    Si queréis volver a consultar nuestros posts:

    • El Asentamiento de la Edad del Cobre de Valencina de la Concepción.
    • El Barrio Metalúrgico de Valencina (2.750-2.500 a.C.).
    • Montelirio y la Complejidad Social en el Asentamiento Neolítico / Calcolítico de Valencina / Castilleja. Parte I: un Marco Teórico sobre la Diferenciación Social.
    • Montelirio y la Complejidad Social en el Asentamiento Neolítico / Calcolítico de Valencina / Castilleja. Parte II: la excavación del Dolmen de Montelirio, indicios de complejidad.

    podeis hacerlo en el Blog: "Megalitismo Atlántico" .

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    07 Nov 2011

    Las pistas del subclado R1b1.

    Escrito por: bronceatlantico el 07 Nov 2011 - URL Permanente

    1.- Gimbutas o la hipótesis de los Kurganes. La corrección de "EUPEDIA".

    1.1.- La hipótesis de los Kurganes.

    Gimbutas basa su hipótesis en la arqueología y la lingüística y supone una expansión de los Pueblos de las Estepas (Kurganes), en sucesivas oleadas. Las cuatro primeras entre el IV milenio y la primera mitad del III milenio.
    En paralelo se producen tres oleadas de expansión:

    1. Primera oleada, antes del IV milenio llega hasta el Dnieper y entra en contacto con la cultura de Cucuteni en Rumanía, extendiendo su influencia a las culturas de Vinça.
    2. Expansión a partir de la Cultura de Maykop produciendo una serie de culturas híbridas (Ánfora Globular, Baden, Cerámica con Impresiones de Cuerda, etc.).
    3. 3.000 a 2.800 expansión de la cultura de Yamna en Rumanía, Hungría y Bulgaria.

    Posteriormentee, entre el 2.500 y el 2.000 se produce en centroeuropa la separación lingüística de las lenguas centroeuropeas (centum: lenguas celtas, itálicas y germánicas) de indoarias (satem: griegas, bálticas, eslavas, armenias, escitas, iranias, indias y dárdicas) y de las anatolias.

    Entre el 1.500 y el 1.000 aparecen y se expanden las culturas protoceltas y entre el 1.000 y el 500 se produce la expansión de las culturas celtas.
    Este planteamiento encaja bastante bien con la expansión del ADN-Y R1a. Comparemos los dos mapas siguientes.
    La expansión de los Kurganes según Marija Gimbutas. Imagen obtenida del artículo "La hipótesis de los Kurganes" Imagen obtenida de "Wikipedia".

    La distribución del haplogrupo R1a. Imagen obtenida del artículo "Origins, age, spread and ethnic association of European haplogroups and subclades" de "Eupedia" .

    Como se puede ver ambos encajan con bastante precisión reforzándose mutuamente. Sin embargo aparece una cuestión: ¿cómo llega a Europa Occidental el Haplogrupo R1b, muy mayoritario?

    1.2.- La corrección de "EUPEDIA".

    Es sabido que R1b muestra sus ejemplos más antiguos en Turquía, por lo que se ha supuesto que su origen debió estar muy próximo a este lugar, en torno al 18.500 b.p.
    Partiendo de la hipótesis de "Los Kurganes", los autores de Eupedia estimaron la expansión de R1b a partir de la expansión del Kurgán de Maykop.
    El siguiente mapa sintetiza de alguna manera esta hipótesis:
    La expansión del haplogrupo R1b desde El Cáucaso. Imagen obtenida del artículo "Origins, age, spread and ethnic association of European haplogroups and subclades" de "Eupedia" en el apartado "Maps of Neolithic and Bronze Age migrations in Europe and the Near East".

    La distribución del haplogrupo R1b. Imagen obtenida del artículo "Origins, age, spread and ethnic association of European haplogroups and subclades" de "Eupedia" .
    Como vemos, la distribución de frecuencias es absolutamente contraria. Siendo consistentes con las primeras conclusiones, la conclusión lógica es una expansión desde el área Atlántica. Como justifica Eupedia esta diferncia:

    • La densidad de población de las zonas atlánticas era muy baja.
    • Por alguna razón los hombres "indoeuropeos" R1b tuvieron una reproducción masculina mayor.

    2.-Estudio de evolución de la población bajo un modelo de poligamia con pequeña población alóctona en estratos superiores.

    2.1.- Objetivo del modelo matemático.

    Hemos estado especulando sobre la evolución de una población a la que se incorpora un pequeño grupo de población alóctona, con un sistema social basado en la poligamia real (independientemente de la estructura matrimonial oficial), dónde los individuos masculinos tienen acceso a un número de parejas en función de su estrato social (a nivel social más alto, mayor número de parejas).
    Para cuantificar esta realidad, hemos desarrollado un modelo matemático que nos ha permitido obtener información sobre la evolución del ADN-Y, el ADNmt y un gen somático, no sometido a presión selectiva.
    Es evidente que un gen sometido a presión selectiva verá determinada su evolución por el medio ambiente. Es decir, poblaciones con un grupo ancestral común pero que habiten en climas muy diferentes (por ejemplo uno cálido con elevada insolación y otro frío con baja insolación) divergerán en los genes que administran la cantidad de melanina (color de la piel, en el primer caso, el medio ambiente irá penalizando el éxito reproductivo de los individuos de piel más clara y bonificando los de piel oscura y en el segundo caso al contrario). Por eso estos genes no son determinantes a la hora de analizar parentescos.
    Sin embargo, los genes neutros (una gran mayoría) evolucionarán según la dinámica del modelo. Estos últimos son los que se han considerado.

    2.2.- Descripción del modelo.

    Un análisis estadístico completo de la evolución de la población en un territorio nos llevaría a suponer un conjunto de asentamientos de diferente tamaño, con una relación de jerarquía espacial y un intercambio genético entre ellos con un reparto según una determinada distribución estadística de la población recién llegada entre estos.
    En una población del Neolítico Final - Calcolítico estos asentamientos serían numerosos, con un grado de interrelación espacial entre ellos compleja. Una pequeña población inmigrante dominadora tendería a concentrarse en alguno de ellos, probablemente en los centros de poder. Nosotros vamos a estudiar lo que ocurriría en uno de estos asentamientos de elevada jerarquía.
    Sin embargo, debe quedar claro que este no es el impacto total en la población, ya que serían muy numerosos los asentamientos que no recibirían ningún impacto de población alóctona y, por tanto, la dotación genética se conservaría más o menos intacta. Esto es lo que sucedió en el área de Grecia y los Balcanes ante el impacto indoeuropeo.

    Estudiamos pues un asentamiento que recibe un impacto de una población alóctona que ocupa los estratos superiores de una sociedad polígama.

    1. Suponemos un asentamiento de 20.000 individuos, repartido al 50% entre sexo masculino y femenino.
    2. Para evitar considerar el aumento de población efectuamos los análisis en % de genes aportados por la población alóctona respecto al total de la población.
    3. Consideramos un cierto factor de poligamia por estratos sociales (estrato 1, el jefe accede a 10 mujeres, estrato 2 aristocracia 9 individuos acceden a 4 mujeres, estrato 3 clases que dan servicio a la aristocracia y pequeños propietarios 500 individuos con acceso a 2 mujeres, las otras dos clases son clases trabajadoras con acceso a 1 mujer y clase trabajadora penalizada con acceso a menos de una esposa)
    4. Suponemos que cada varón se relaciona con las mujeres de mayor nivel social que quedan libres, tras haber elegido los de clase superior.
    5. Suponemos que un 0,1 % de los individuos masculinos son alóctonos y ocupan las clases altas, mientras que el 0% de las mujeres son alóctonas.
    6. Consideramos un índice de rotación social para hombres y otro para mujeres. es evidente que hay diferentes factores que mueven este sistema rígido de emparejamiento, ya que hombres y mujeres emplean criterios diferentes de la jerarquía social para elegir compañero con el que tener descendencia. Asimismo, por rígidas que sean las jerarquías siempre hay ascensos y descensos sociales.
    7. Elaboramos un algoritmo que simula el azar para ver en cada caso cual de los dos alelos de un gen somático que tiene cada progenitor recibe el descendiente.

    A partir de ahí ejecutamos nuestro modelo durante 25 generaciones, para distintos valores de la rotación social. Para medir cuanto se han "movido" los descendientes respecto a la posición social de sus antecesores. Definimos un índice que es = raiz (suma (posic social desc. - posición social del antecesor)**2) /número de individuos.

    2.3.- Resultados.

    A continuación presentamos unas gráficas que sirven para ilustrar los resultados obtenidos. Tras efectuar varias hipótesis de rotación social, hemos identificado que se agrupan en tres tipos de escenarios diferentes, que se ilustran en los siguientes gráficos:

    Como vemos, en todos los casos el ADNmt alóctono desaparece en una generación, dado que en las hipótesis hemos estimado que la población portadora de este ADN-mt era exclusivamente masculina. En todos los casos, al cabo de 25 generaciones, el 0,1% de la presencia genética alóctona en el ADN-Y (10 individuos en una población de 10.000) desplaza por completo al haplotipo autóctono. Alguien que sólo estudiase uno de estos elementos (ADNmt o ADN-Y) llegaría a conclusiones radicalmente diferentes sobre la composición de la población original.

    ¿Qué ocurriría con un gen autosómico no sometido a selección natural?
    Nos hemos encontrado con tres escenarios:

    1. Presencia en la generación 25 del alelo alóctono está alrededor del 10% con tendencia a estabilizarse o disminuir levemente.
    2. Presencia en la generación 25 del alelo alóctono alrededor del 30% y tendencia creciente.
    3. Presencia en generación 25 alrededor del 35% y con crecimiento acelerado.

    Efectuamos un primer análisis en función de la rotación social, con el siguiente resultado:

    Aquí se adjunta el análisis frente a una línea de tendencia lineal, pero hemos efectuado diversos análisis estadísticos obteniendo siempre coeficientes de regresión muy malos R2<0,5 lo que nos llevó a afirmar que la rotación social no era determinante para estimar en cual de los tres modelos anteriores se ubica una población.
    A partir de ahí desglosamos la evolución de la presencia de un gen autosómico en cada una de las capas de la población (Estrato 1 E1, Estrato 2 E2...), obteniendo los siguientes resultados:

    Hemos analizado el % de presencia del alelo alóctono en los dos estratos superiores. Detectamos que en el primer escenario la presencia de gen alóctono en las dos clases altas tendía a 0%, en el segundo caso se mantenía en torno al 50% y en el tercero tendía al 100%.
    Hemos efectuado un análisis de correlación con un modelo lineal respecto a dos parámetros: la presencia de gen alóctono en las dos clases superiores en la generación 25 y respecto al promedio de la presencia en las 25 generaciones. Hemos obtenido los siguientes resultados:


    Vemos que el coeficiente de correlación en ambos casos es muy alto lo que indica un buen ajuste con el modelo lineal. ¿De qué depende que una población esté en uno de estos tres grupos? Esencialmente del azar ya que depende de cuál de los dos alelos de cada progenitor recibe un descendiente. En la primera generación, un descendiente de individuo masculino de clase alta recibirá un alelo alóctono de su padre y uno autóctono de su madre, a partir de ahí todas las generaciones parten de una población mestiza y su dotación genética dependerá del azar.
    Este proceso de azar es independiente para cada uno de los cromosomas del ser humano, y a su vez es diferente para la parte recombinante y para la no recombinante, lo que, excluyendo los cromosomas sexuales, nos da 88 procesos de azar independientes por individuo.
    Se nos ocurre una hipótesis que merecería la pena investigar más a fondo: podría ocurrir que cada modelo de población (estructura social, costumbres de emparejamiento, distribución de los diferentes alelos, número de generaciones transcurridas, etc...) presente un espectro de frecuencias característicos, por lo que analizando el espectro de frecuencias de los alelos de los 88 procesos de azar mencionados en diferentes individuos podríamos inferir la naturaleza del proceso.

    2.4.- Conclusión

    Un análisis de la composición de una población basada sólo en el ADN-mt puede diferir de las conclusiones de un análisis basado en ADN-Y y ser ambos verdad, proporcionando pistas que nos lleven a conclusiones incorrectas.
    El ADNmt proporciona conclusiones sobre un sustrato más estable, mientras que en el ADN-Y bajo determinados esquemas sociales, tiene peor "memoria" exagerando el impacto de las invasiones más recientes.
    Un modelo de "Un sólo asentamiento" como este que hemos proporcionado presupone una "conectividad" total entre todas las poblaciones de un grupo social, lo que no es cierto, ya que hay barreras fiísicas, culturales y sociales entre diferentes enclaves. No es raro que un porcentaje de estas poblaciones logre aislarse de las invasiones.

    3.- Objeciones a la hipótesis Gimbutas-Eupedia.

    1. Asumir que en el Calcolítico Final, Bronce Inicial las densidades de población de España, Sur de Francia e incluso las Islas Británicas es tan baja como en época Mesolítica es muy aventurada. Hemos visto en posts anteriores la estructura de asentamientos del valle del Guadalquivir, los poblados amurallados y los sepulcros megalíticos.¿Por qué suponemos que las estepas rusas o el Cáucaso en el Calcolítico tenían una densidad mayor que el área Megalítica-Campaniforme? los kurganes monumentales, que indicarían una densidad de población alta para su construcción no desmerecen en nada a los sepulcros megalíticos construidos entre el 4.000 y principios del III milenio.
    2. No explica por qué R1b presenta densidades tan altas en áreas no indoeuropeas (área Euskaldun y área íbera) cuyas lenguas no presentan ningún parentesco con las lenguas centum.¿Por qué la influencia del R1b se potenció en vez de diluirse conforme se extendía por territorios mayores ocupados por poblaciones de genética variada, como muestra la distribución de frecuencias de R1a?
    3. Los valores máximos de la presencia del haplotipo R1b en Europa son máximos cuanto más al oeste, justo al contrario de lo que ocurre con el haplogrupo R1a. ¿Por qué se interpretan ambos como una difusión de Este a Oeste? Según hemos visto en el punto anterior es matemáticamente posible, pero un tanto en la cuerda floja.

    4.- La hipótesis Anatolia.

    Colin Renfrew opinaba que los hablantes de lenguas protoindoeuropeas se originaron durante el neolítico en Anatolia y asocia la difusión de las lenguas indoeuropeas a la expansión de la Revolución Neolíticaen los milenios VII y VI.
    A continuación mostramos un mapa que muestra la visión de Collin Renfrew sobre la expansión neolítica.

    Imagen obtenida del artículo "Anatolian hypothesis" de "Wikipedia".

    Esta hipótesis sostiene una indoeuropeización pacífica desde Anatolia, alrededor del 7.000 A.C. con el avance de la agricultura por difusión démica. Posteriormente modificó levemente esta tesis, haciendo coincidir el origen de los Protoindoeuropeos con el área de los Balcanes (Tripolje-Cucuteni-Körös-Cris), que Gimbutas definió como "La Vieja Europa".
    La expansión protoindoeuropea procedió conforme a los siguientes pasos:
    pasos:

    • Alrededor de 6500 a. C.: los pueblos hablantes de la lengua Pre-Protoindoeuropea, situados en Anatolia, se dividen en hablantes de lenguas Anatolicas y hablantes de Protoindoeuropeo Arcaico. Con la difusión de la agricultura estos últimos se dispersan por Europa. Así pues la lengua Protoindoeuropea Arcáica se produce en los Balcanes (cultura de Starcevo-Körös-Cris), en el valle del Danubio (cultura de la Cerámica de Bandas) y, posiblemente, en la zona de Bug-Dniester (área oriental de la cultura de la Cerámica de Bandas).
    • Alrededor de 5000 aC: El Protoindoeuropeo Arcaico se divide en el Indoeuropeo del noroeste (centum, el antepasado del itálico, celta, y germánico), situado en el valle del Danubio, y el Protoindoeuropeo de los Balcanes (satem, que corresponde a la Vieja Europa de Gimbutas) y Protoindoeuropeo de la Estepa (satem también, antepasado del Tocario).
    • Después de 3000 antes de Cristo: Las familias lingüísticas griega, albanesa y Balto-Eeslavo desarrollan a partir del Protoindoeuropeo de los Balcanes. El Protoindoiraní se desarrolla a partir de la lengua de las Estepas.

    La hipótesis de Renfrew ha sido contestada desde la lingüística, ya que sus planteamientos cronológicos no coinciden con el árbol de la familia lingüística indoeuropea.

    5.- Nuestras objeciones a las hipótesis de Renfrew para explicar la difusión de R1b.

    La Hipótesis Anatólica no aborda demasiado contundentemente la aportación de población en las grandes áreas donde el Haplogrupo R1b es mayoritario. Véase el mapa que hemos adjuntado, donde evita cuidadosamente definir la procedencia de las primeras aportaciones de la Agricultura en España, el área de la Cerámica Cardial y, todavía más las Islas Británicas dónde indica un fuerte componente de influencia de las culturas nativas.
    Ante eso caben tres opciones:

    1. La población local R1b estaba ya antes de la revolución neolítica. Sería de sumo interés tratar de interpretar como llegó hasta allí. Nos extenderemos más cuando analicemos la hipótesis de Oppenheimer.
    2. El haplogrupo R1b llegó a Europa Occidental por tierra, junto con la revolución neolítica. Al ubicar este fenómeno en el 4.000 A.C. matizaría la objección 1.- que hemos realizado, ya que las densidades de población mesolíticas, que esos nuevos colonos encontrarían, serían muy bajas. Lo que no explica es por qué no ocurre lo mismo en Francia Alemania y Norte de Italia, habiendo una presencia de R1b minoritaria y homogénea, en lugar de un claro gradiente, máximo en Irlanda y la Cornisa Atlántica y se reduce progresivamente. Tampoco explica por qué no hay en Irlanda, último punto de la emigración, una mezcla de todos los territorios que la emigración iba atravesando sino que aparece el R1b en estado casi puro. Finalmente tampoco explica por qué las áreas Vasca e Íbera, con culturas no indoeuropeas tienen densidades muy altas de R1b, muy superiores al lugar de origen en Anatolia.
    3. El haplogrupo R1b llegó por mar durante la expansión neolítica. Hay una zona en el Mediterráneo Central que es un verdadero termómetro de las migraciones desde el este: Los estrechos entre Nápoles - Sicilia - Malta - Túnez. Una emigración desde Anatolia tiene que parar necesariamente allí. Sin embargo la presencia de R1b en la zona es mucho menor que en España, Norte de Italia o la zona nuclear del megalitismo. Los porcentajes de esta zona siguen el gradiente natural de este haplogrupo, conforme se va alejando de la zona de máxima presencia.

    6.-La hipótesis de Stephen Oppenheimmer.

    En su libro "Los orígenes de los británicos", sostiene que ni celtas ni anglosajonestuvieron un gran impacto en la genética de los habitantes de las Islas Británicas, y que esta se entronca conlos habitantes del Paleolítico de la Península Ibérica, cyos representantes actuales son los vascos. Asimismo, sostuvo que la aportación de los pueblos escandinavos se ha subestimado.
    A diferencia de las hipótesis mencionadas anteriormente, basadsa en la lingüística, Oppenheimer utiliza los estudios genéticos como fuente principal, tratando de casar esta información con arqueología y lingüística. Emplea las bases de datos de ADN proporcionadas por Weale et al. Capelli et al. y Rosser et al., efectuando análisis tanto del ADNmt cómo del ADN-Y.
    En su opinión la geografía y el clima han tenido una influencia sobre la genética y la cultura de Gran Bretaña. Estos cambios genéticos y culturales provienen de dos zonas principales de contacto:

    1. La franja del Atlántico, principalmente de España y Portugal, a la zona oeste de las Gran Bretaña y a Irlanda.
    2. El norte de Europa, originalmente a través de Doggerland hacia el este de Inglaterra y desde Escandinavia hasta el norte de Escocia.

    Oppenheimer toma las ideas del arqueólogo profesor Barry Cunliffe sobre las rutas comerciales con el Atlántico de España, así como de Simon James (Los celtas del Atlántico - La gente antigua o la invención moderna), Francis Pryor (Gran Bretaña antes de Cristo: la vida en Gran Bretaña e Irlanda antes de los romanos), John Collis (Los celtas: orígenes, mitos e invenciones) y Colin Renfrew, (Arqueología y Lenguaje - El rompecabezas de los orígenes indoeuropeos) y del genetista Peter Forster.
    Sus ideas se resumen en:

    1. La importancia de las rutas del Atlántico (siguiendo a Cunliffe) para la primera ocupación de Gran Bretaña.
    2. La mayor parte de la aportación genética a las islas británicas se produjo inmediatamente después del deshielo, por lo que todas las aportaciones posteriores tuvieron escasa impacto.
    3. Los orígenes de la cultura celta se encuentran en el suroeste de Europa. El impacto Centroeuropeo (La cultura de Tène) no tiene ninguna base. La cultura celta llegó a las Islas Británicas antes de la Edad del Hierro y sólo participan en ello un número limitado de personas, principalmente en el este de Inglaterra.
    4. Hay algunas diferencias entre la información obtenida del ADNmt y del ADN-Y pero estos son pequeños.
    5. Algunas pruebas genéticas apoyan de la teoría de Renfrew es que los orígenes indoeuropeos viene con la agricultura.
    6. La evidencia genética sugiere que la división entre Este y Oeste de Inglaterra no comienza con la invasión anglosajona sino que tiene su origen en dos vías principales de flujo genético: una desde la costa Atlántica y la otra de las áreas vecinas de la Europa continental. Esto sucedió justo después del último máximo glacial. Hay un gradiente progresivamente Este y Oeste, en lugar de una división drástica.
    7. Las influencias escandinavas, más fuertes de lo que se cree, podrían ser mayores que la influencia de la Alemania Occidental.
    8. Existe una diferencia genética entre las zonas Sajona y Anglia de Gran Bretaña. (Oppenheimer sugiere que la llamada invasión anglo-sajona en realidad fué predominantemente Anglia.)
    9. El inglés es una lengua originaria del este de Gran Bretaña. Eso explicaría la falta de influencia celta en el inglés y la división genética entre Oriente y Occidente.
    10. Las fuentes clásicas diferenciar entre galos / celtas y belgas. Estas afirman que algunos de los belgas (del norte) tienen un origen alemán. Diversas pruebas arqueológicas y evidencias lingüísticas detectan una presencia gala/celta débil en Bélgica y el Este de Inglaterra y fuerte en el Oeste de Inglaterra. Implícitamente, al hablar de Galo / Celta el autor indica que las fuentes clásicas se refieren a los habitantes del oeste de Inglaterra como Celtas o Galos, aunque él considera un error llamarlos así pués los confunden con la cultura Celta auténtica, originaria de Halstat - La Téne.

    7.- Nuestra crítica a Oppenheimer.

    Vamos a centrarnos en el análisis del origen del haplogrupo R1b. Para Oppenheimer este llega desde el norte de la Península Ibérica, desde el mesolítico, sin despreciar la hipótesis de que llegase allá junto con la Revolución Neolítica. La única explicación razonable sería que esta alcanzó las Islas Británicas desde la Península Ibértica, por la costa francesa y/o por el mar.
    Sin embargo, queda otra pregunta por contestar: si R1b nació en Anatolia ¿cómo llega a España? Vamos a repasar algunas hipótesis:

    1. Llegó en el paleolítico cruzando Europa. La única pega es que durante las glaciaciones el corredor entre el Glaciar Alpino y el Glaciar Europeo era impracticable para el tránsito humano o animal. Tengamos en cuenta que el probable origen de R1b es alrededor del 18.500 b.p.
    2. Llegó en el paleolítico cruzando por África. Habrá que analizar con detalle esta pista. En contra tiene las bajísimas frecuencias de R1b en el norte de África.
    3. Llegó en el Neolítico tempranamente a Andalucía, cruzando por África y desde allí hasta las Islas Británicas por la costa atlántica.
    4. Su origen no fue Anatolia. Las elevadas proporciones que aparecen allí se deben a una migración desde el mundo Atlántico. Aquí vuelve a aparecer la hipótesis apuntada en un post anterior sobre el posible origen atlántico de los pueblos del mar. Hay que recordar que estos derrocaron al Imperio Hitita y nunca fueron rechazados de Anatolia. No vamos a explorar esta posibilidad ahora, ya que queremos avanzar de forma sistemática y aún no hemos terminado con el Neolítico y el Calcolítico.

    8.- Más detalles sobre el R1b.

    A continuación se utilizan dos tipos de notación: de un lado la filogenética, que hace referencia a las ramas del árbol familiar del grupo R1b. Esta notación se modifica con nuevos hallazgos que aporten nuevas ramas o intercalan alguna entre las existentes. Por ejemplo R1b1 se desdobla en R1b1a y R1b1b. La otra nomenclatura hace referencia a la aparición o no de una mutación individual (SNP), por ejemplo "R-M343" es la mutación asociada al haplogrupo "R1b". Hay otras nomenclaturas en las cuales R1b1 tiene diferentes nombres. Desde 2008 la nomenclatura más referida es la que se encuentra en la WEB de ISOGG (International Society of Genetic Genealogy).
    Hay otras nomenclaturas que estructuran las conexiones entre poblaciones humanas:

    • La metodología STR (Short Tandem Repeat) estudia las repeticiones de ADN que se producen cuando un patrón de dos o más nucleótidos se repiten y las secuencias repetidas son directamente adyacentes unas a otras. Identifica un haplotipo equivalente a R1b llamado haplotipo modal del Atlántico, estudiado por Wilson et al.
    • Los investigadores anteriores utilizaban el método RFLP (Polimorfismos de Fragmentos de Longitud Restringida o Restriction Fragment Length Polymorphism), es una técnica que analiza las variaciones en las secuencias de ADN, identificando las diferencias entre las muestras de moléculas de ADN homólogas que vienen de lugares diferentes del genoma. Detecta dos haplotipos distintos dentro de lo que ahora se llama R1b1b2. En el sudeste de Europa y el suroeste de Asia (por ejemplo, los Balcanes, Georgia y Turquía) el "haplotipo 35" o "HT35" era la forma más común, mientras que en Europa Occidental el "haplotipo 15" o "HT15" presenta la frecuencia dominante.

    El árbol "filogenético" anterior muestra la ascendencia del haplotipo R1b. Imagen obtenida del artículo de Wikipedia "Haplogroup R1b (Y-DNA)" .

    El árbol "filogenético" anterior muestra las ramificaciones del haplotipo R1b. Imagen obtenida del artículo de Wikipedia "Haplogroup R1b (Y-DNA)" . Observese la distancia entre los haplogrupos R1b1a2a, típico de Europa Occidental y el V88, mayoritario en África.

    De los cuadros anteriores obtenemos dos claras conclusiones:

    1. A falta de que estudios posteriores demuestren lo contrario, la mutación del R-V88, típica de África y la R-L23, típica de Europa no parecen estar emparentadas, por lo que la existencia de R-V88 en ese continente sólo demuestra que hubo flujos migratorios entre el lugar de origen de R1b y África, desde fechas tan antiguas como 15.000 b.p.
    2. El último antepasado común entre R-V88 y R-L23 sería un hipotético R-P25 que aún no se ha encontrado en ninguna parte. Por consiguiente, sólo podemos realizar conjeturas sobre el lugar desde el cual se inicia el despliegue de ambas poblaciones.

    8.1.- Poblaciones R1b1a2 en las actuales poblaciones del Norte de África.

    Distribución del SNP R-269. Información obtenida del artículo: "Haplogroup R1b (Y-DNA)" de Wikipedia.

    Vemos que existe presencia del SNP R-M269 en el Norte de África, alcanzándose los porcentajes más altos en Argelia, en el área de Orán y en Tunez, en la capital del país, que no difieren demasiado de las que se alcanzan en Turquía Este o Turquía Oeste, a través de las cuales debió pasar la migración tanto en la "Hipótesis de los Kurganes" o en la "Hipótesis Anatólica". Pero, ¿podemos concluir que esta fue tierra de paso de la migración? ¿pudo ocurrir al contrario, que la aparición del R1b1a2 en el norte de África proceda de Europa?
    Según Adams et al. (2008) en "The American Journal of Human Genetics" de diciembre de 2008 sostiene que los ejemplos encontrados en Marruecos descenderían de la Península Ibérica y no al revés.
    Sin embargo, esta situación podría tener otra explicación alternativa. En nuestra opinión hay dos aspectos que podrían influir en la frecuencia con que aparece el haplotipo R1b1a2 en el Norte de África:

    1. Si, como afirma Oppenheimer, no es descartable pensar que estos grupos llegaran a Occidente con el Neolítico, estaríamos hablando de un proceso que se inicia con el incremento de la aridez del Sahara. Esto debió suponer un fuerte decrecimiento en la densidad de población en el Norte de África, por lo que habría que considerar el efecto "cuello de botella" que disminuiría la variedad genética de este haplogrupo, ofreciendo datos de antigüedad del haplogrupo en la zona inferior a la real.
    2. Estamos ante una sociedad polígama, con diversas invasiones semitas durante milenios (desde los fenicios hasta las diversas oleadas árabes) que ocuparon los estratos altos de la sociedad, sobre todo en las ciudades costeras. Un vistazo rápido a los lugares donde se ha tomado la muestra permite apreciar que eran lugares principalmente costeros. El estudio realizado en el punto 2.- de este post, con el modelo matemático, pone de relevancia que, en este escenario, un 0,1 % de población masculina alóctona sustituiría por completo el ADN-Y autóctono en menos de 700 años (25 generaciones a 25 años por generación), en cualquier supuesto de rotación poblacional y con una poligamia moderada.

    8.2.- El ADNmt.

    No disponemos de ninguna forma de evaluación del primer efeco en este momento, aunque continuaremos buscando, sin embargo, sí podemos tener una pista sobre el segundo: analizando las proporciones del ADNmt.

    Los dos haplotipos H1 y H3 de ADNmt más extendidos en Europa Occidental, con una distribución equivalente a R1b1a2 de ADN-Y. De ambos, el más frecuente es H1. Veamos ahora su distribución por regiones geográficas.

    Distribución del Haplotipo H1 por área geográfica. Información obtenida del artículo: "The Molecular Dissection of mtDNA Haplogroup H Confirms That the Franco-Cantabrian Glacial Refuge Was a Major Source for the European Gene Pool" de Wikipedia.

    Se observa que los porcentajes de presencia de H1 entre los bereberes marroquíes es muy similar a la que encontramos en el mundo atlántico. Las poblaciones argelinas y tunecinas no estás discriminadas entre árabes y bereberes. También alcanza valores elevados para áreas del Mediterráneo Central que presentan una menor densidad del R1b1a2* (M-269).


    Distribución del Haplotipo H1 por área geográfica. Información obtenida del artículo: "Haplogroup H mtDNA" donde cita esta información en referencia al artículo: Frequencies of haplogroup H1 in the world (Ottoni et al. 2010) de Wikipedia.

    Esta tabla aporta un dato adicional, el elevado porcentaje de haplotipo H1entre los tuareg de Libia (61%), los tuareg del Sahel Oeste (23,3%), Bereberes de Marruecos (20,2%), Bereberes de Túnez (13,4) Saharahuis del Sahara Occidental (14,8%).
    ¿Cómo explicar esta diferencia entre el haplogrupo H1 y el R1b1a2* en el noroeste de África?

    8.3.- Otros estudios genéticos.

    Hemos consultado diversos estudios, tratando de encontrar explicaciones:
    1.- "Genética e historia de las poblaciones del norte de África y la península Ibérica" de E.Bosch et alii. Este estudio efectúa una introducción teórica en un lenguaje muy accesible.

    • Efectúa el estudio basándose en diversas técnicas de genética: marcadores clásicos, ADNmt, ADN-Y, SNP (Single Nucleotid Polimorphism), STR (Short Tandem Repeat Polimorphism), microsatélites autosómicos, micrposatélites AQDN-y e Inserciones ALU.
    • Para interpretarlas se basa en la Arqueología, la Historia y la Lingüística.
    • Los marcadores analizados indican una separación clara entre las poblaciones de la península ibérica (próximas a las europeas) y las norteafricanas.
    • Sin embargo el HLA(antígenos de leucocitos humanos) parece demostrar que existe un origen común entre ambas poblaciones, los autores achacan esto a la deriva genética; los marcadores clásicos (grupo sanguíneo, hemoglobina, proteínas plasmáticas, enzimas, etc.) parecen demostrar una mayor proximidad de ambas poblaciones con Oriente Medio.
    • A partir de esta información llegan a la conclusión de que en ambas poblaciones se conservó un sustrato paleolítico diferenteCapsiense para el Norte de áfrica, con una gran continuidad con el Iberomauritano y el Capsiense. Esta hipótesis viene confirmada por los análisis genéticos de SNP en el ADN-Y.
    • Defienden una expansión paleolítica de los pueblos R1b1* ADN-Y y el H1 ADNmt por el norte del mediterránea y otra similar por el sur del ADN-Y E3b2* y el ADNmt U. Esto no explica por qué algunas poblaciones bereberes presentan un elevado porcentaje de presencia de H1.
    • De sus análisis sobre el ADN-Y etiman un impacto 38,7% de clados nuevos de origen Proximooriental frente a un sustrato paleolítico del 61,3%.
    • Analizando con diversas técnicas genéticas basadas en inserciones ALU, marcadores autosómicos y ADN-Y se detecta muy poca diferencia entre poblaciones árabes y bereberes, lo que hace suponer un escaso impacto de las invasiones árabes en las poblaciones norteafricanas. Sin embargo, el ADNmt separa a árabes de bereberes en Libia, Argelia y Túnez pero no en Marruecos. La primera conclusión sería la escasa aportación de elementos femeninos en las invasiones árabes de Marruecos. Por otra parte nos remitimos a nuestro estudio del punto 2.- del presente post en sociedades polígamas, podemos ver que la escasa diferencia entre poblaciones bereberes y árabes puede deberse a que estos últimos ocuparon posiciones privilegiadas en los clanes bereberes, desplazando parte de su dotación genética, tanto en ADN-Y como en genes autosómicos (como ocurriría en los escenarios 8 y 11 al cabo del tiempo). Sin embargo el HLA no fue desplazado, pues el cromosoma que lo soporta se comportó según el escenario 1.
    • Atribuyen las diferencias entre ADN-y y ADN-mt a ambos lados del estrecho como consecuencia de una mayor movilidad femenina, al casarse fuera del clan familiar (¿desde Escocia hasta Mauritania?). Nosotros creemos que debe ser considerada como una posibilidad la hipótesis desarrollada en el punto 2.- de este post: una organización social basada en las relaciones de poligamia, dónde los varones de un determinado grupo étnico ocupasen posiciones privilegiadas de acceso a la reproducción. En estas condiciones aparecerían distintas presencias de las poblaciones según se analizase el ADN-Y y ADNmt, llegando la población que ocupa esta posición dominante a suprimir la presencia del resto de poblaciones en unos 600 años. Una situación de este tipo pudo traer la práctica desaparición del R1b1a* de ADN-Y en el Magheb aunque conservó el haplogrupo H1 de ADNmt .

    Mapa de distribución de los haplogrupos H1 y H3. Imagen obtenida del artículo: "The Molecular Dissection of mtDNA Haplogroup H Confirms That the Franco-Cantabrian Glacial Refuge Was a Major Source for the European Gene Pool" de Alessandro Achilli et alii.

    2.-"Historia genética de las poblaciones del Norte de África y de la Península Ibérica". De Calafell F. et Alii.

    • Analizan 44 polimorfismos bialélicas del cromosoma Y y 8 microsatélites.
    • Identifican un sustrato paleolítico diferente entre la Península Ibérica y el Maghreb. La presencia en bajas frecuencias de algunos haplotipos típicos del Norte de África demuestran un flujo genético procedente del Norte de África hacia la Península del orden del 7% en la Península coon un pico del 14% en Andalucía.
    • La oleada de expansión del neolítico alcanzó por separado la Península Ibérica y el Norte de África.

    Básicamente, ambos estudios coinciden en sus conclusiones, destacando que el mayor gradiente genético se produce en el Estrecho de Gibraltar.

    8.4.- Algunas posiciones discrepantes.

    Veamos ahora una posición discrepante respectio a las teorías del sustrato epipaleolítico. Veamos a continuación el resumen del artículo: "The questionable contribution of the Neolithic and the Bronze Age to European craniofacial form." de C. Loring Brace, Noriko Seguchi, Conrad B. Quintyn, Sherry C. Fox, A. Russell Nelson,∥ Sotiris K. Manolis y Pan Qifeng.

    • Muchas dimensiones craneofaciales humanas son neutras respecto a la selección natural y un análisis de su variación puede servir como una indicación de la proximidad genética etre poblaciones.
    • Partiendo de 24 mediciones craneoencefalicas de una serie de poblaciones humanas permiten elaborar dendrogramas estableciendo la proximidad entre ellas.
    • Todos los europeos modernos que van dede Escandinavia hasta el este de Europa y en todo el Mediterráneo hasta Oriente Medio, muestran que están estrechamente relacionados entre sí.
    • Lo sorprendente es que los pueblos neolíticos de Europa y del bronce no están estrechamente relacionados con sus sucesores actuales. Si bien estos lazos son algo más evidente en el sur de Europa.
    • Es una sorpresa que el Epipaleolítico Natufiense Palestino, origen de la expansión neolítica tiene una clara relación con el África subsahariana.
    • Los tipos Cromañoides quedan agrupados más cerca de las actuales poblaciones africanas que de las europeas.
    • Vascos y Canarios están claramente relacionados con los europeos modernos.
    • No aparecen relaciones entre estos y los hombres de Cro-Magnon, como se sugirió una vez. Los datos obtenidos apoyan la idea de que el neolítico partió del Cercano Oriente enlas áreas circunmediterráneas y Europa por un proceso de difusión démica, aunque posteriormente las poblaciones mesolíticas locales absorben ambos, la cultura y la población.

    8.5.- Una pista sorpresa del segundo milenio antes de Cristo en Egipto.

    Científicos del Centro de Genealogía de ADN iGENEA, con sede en Zurich reconstruyó el perfil de ADN del faraón Tutankhammon, que ascendió al trono a la edad de nueve años, su padre Akenatón y su abuelo Amenhotep III, basado en los datos aparecidos en un documental de Discovery Channel.
    Los resultados mostraron que el rey Tut pertenecía a un grupo de perfil genético, conocido como el haplogrupo R1b1a2 típico de Europa Occidental. Entre los egipcios de hoy en día este haplogrupo está presente en menos del 1 por ciento, según iGENEA.
    ¿Pudo haber tenido algo que ver con la población R1b del África Subsahariana. Vamos a verlo a continuación.
    Para consulta por parte de los interesados citamos a continuación uno de los muchos artículos que pueden localizarse en Internet, hablando del tema:
    "Half of European men share King Tut's DNA"

    8.6.- El R1b* subsahariano.

    La siguiente tabla muestra la composición de los distintos haplogrupos R1b presentes en África.

    Distribución del SNP R-269. Información obtenida del artículo: "Haplogroup R1b (Y-DNA)" de Wikipedia.
    Apenas hay presencia en África del haplogrupo R1b1a2* (M-269*). Se circunscribe únicamente a los países del Maghreb y no supera el 2,5%. Podría deberse a la aportación poblacional llegada desde Europa ¿Cómo se puede conciliar esta curiosa contradicción entre la información obtenida a partir del Y-ADN frente a la obtenida a partir del ADNmt? El apartado 2.- del presente post trata ampliamente una hipótesis que explica estas contradicciones. Incluso en sociedades levemente poligámicas, como la planteada en el supuesto tratado en dicho apartado, se produce un desplazamiento total del haplogrupo autóctono, que es sustituido por el recién llegado aunque sea inferior al 1 por mil de individuos.
    En este supuesto de poligamia el ADNmt refleja mejor la composición antigua, mientras el Y-ADN está más influido por las aportaciones recientes.

    8.6.1.- El haplogrupo R1b1c (R-V88).

    Vamos a analizar el contenido del artículo: "Human Y chromosome haplogroup R-V88: a paternal genetic record of early mid Holocene trans-Saharan connections and the spread of Chadic languages". de Fulvio Cruciani, Beniamino Trombetta, Daniele Sellitto, Andrea Massaia, Giovanni Destro-Bisol, Elizabeth Watson, Eliane Beraud Colomb, Jean-Michel Dugoujon, Pedro Moral y Rosaria Scozzari.
    En África aparece una rama muy antigua del haplogrupo R1b, que se desgaja muy tempranamente dentro del tronco del paragrupo R-P25 *. Los representantes de dicha rama se concentran en la parte centro-occidental, en torno al lago Chad y en el área centro-occidental de África, en frecuencias tan altas como el 95%.
    Las estimaciones sugieren un tiempo de coalescencia (fecha en la que la rama R-V88 se separó del resto de las ramas del R1b1) se estima en Evidencia filogenética y las estimaciones sugieren que el tiempo de coalescencia es de 9200-5600 B.P., en el periodo temprano del Holoceno Medio. El grupo R-P25* o su antepasado debió ser llevado a África por estas fechas, en una emigración de retorno desde Asia. Adicionalmente hay trazas de este haplogrupo en los Balkanes 0,2% y Asia Occidental 0,3%. Resulta curioso aceptar que a través del "efecto fundador" podemos explicar un origen asiático para R1b1c, partiendo de frecuencias aparecidas en Asia Occidental en torno a 0,3%, mientras que porcentajes del 2,5% de R1b1a no nos sirvan para justificar ese origen, empleando el mismo efecto, para Europa. El interés de este comentario es sólo destacar esa contradicción en nuestra forma habitual de pensar.
    Los autores identifican seis nuevas mutaciones que les permiten definir el clado R1b1a (o R-V88). Otra conclusión llamativa es que, atendiendo a la información proporcionada por el Y-ADN, los europeos occidentales somos parientes más próximos de los habitantes de la región de la cuenca del lago Chad que de los indoeuropeos propiamente descritos por Gimbutas (clado R1a*).

    8.6.2.- Las lenguas que se hablan alrededor del lago Chad.

    Los pueblos que presentan mayor porcentaje del haplogrupo R1b1c (R-V88) hablan lenguas relacionadas con el grupo Chadico.
    Esta es una rama específica de las lenguas afroasiáticas. El establecimiento de las lenguas de esta familia es compleja. Mostraremos a continuación la última clasificación, elaborada por Miltarev en el 2000.
    Distribución geográfica de las lenguas afroasiáticas. Imagen obtenida del artículo "Lenguas afroasiáticas" de Wikipedia.

    8.6.3.- Algunos aspectos mencionados en el artículo que no deben pasarse por alto.

    Vamos a citar a continuación algunas ideas expresadas en el artículo mencionado en el punto 8.6.1.- del presente post:

    • El Sáhara ha sido un ecosistema que ha experimentado cambios climáticos profundos desde finales del pleistoceno hasta nuestros días, alternando episodios secos en los que resultaba inhabitable con episodios húmedos con un clima de sabana.
    1. 23000 a 14500 BP: período extremadamente seco
    2. 14500 a 10000 BP: clima monzónico húmedo.
    3. 10000 a 6000 BP: óptimo climático, la flora y fauna repueblan el Sáhara cubriéndolo con un mosaico de bosque y sabana. Se convierte en el hogar de lagos gigantes, alcanzando el paleolago Megachad (el lago Chad es lo que queda) 400.000 km2, más que el actual Mar Caspio.
    4. 6000 BP: se inician rápidamente las condiciones secas que caracterizan este lugar en la actualidad.
    • La población humana que habitó este territorio se ha visto fuertemente afectada por su interacción con estas condiciones. Uno de los hechos más relevantes es la diferenciación genética entre las poblaciones que habitan el norte y el sur del desierto.
    • Posteriores estudios relacionados con la diversidad de ADN-Y en África han confirmado la presencia de R-P25* (antecesor de M269) en el norte de Camerún en altas frequencias y, en frecuencias más bajas (media del 5%, 0-20%) inmediatamente al sur de Camerún, en varias poblaciones de Gabón. Curiosamente, los cromosomas del haplogrupo R-P25/R-M173, ancestro de M269, así como de otros marcadores antecesores de los de 'Eurasia' se ha descubierto en el norte de África (1% en Argelia, 4% en Túnez, y 4.2% en Egipto) . La presencia de Y-ADN R-P25 se ha reportado también en grupos de población de Sudán, aunque al no existir marcadores internos, la afiliación de estos cromosomas aún no está definida.
    • De alguna forma, la expansión del lenguaje protochádico y del R1b1c (R-V88) son un indicio de las migraciones de pueblos por el norte de África.

    9.- Los Túmulos de Argelia.

    Durante muchos posts hemos mantenido la tesis de que una cultura y economía pastoriles podría requerir de elementos para marcar los límites de propiedad del territorio de los pueblos trashumantes. Hemos mencionado esta hipótesis para la cultura megalítica del calcolítico de Valencina de la Concepción y también en relación con los sepulcros tumulares de las culturas indoeuropeas.
    Vamos a probar esta tesis con otra cultura pastoril:
    Recordamos que iniciándose aproximadamente en el 5.000 B.P., ampliamente testificada por las pinturas rupestres, ocupó el territorio del Sahara la cultura bovidiense. Esta era una cultura pastoril, principalmente de ganado vacuno. Si nuestra tésis fuera correcta, esta cultura habría necesitado marcar el territorio y habría utilizado, probablemente, sepulturas monumentales para ello.
    Pues bien, adjuntamos a continuación una serie de imágenes de túmulos aparecidos en el desierto del Tassili en Argelia, coetáneos con el neolítico Bovidiense.

    Sepultura neolítica de Cerramiento en el sur de Djanet, en el Tassili n'Ajjer en Argelia. Imagen obtenida del blog "Algerie Decouverte" .

    Túmulo en ojo de cerradura de Tin Amali en el Tassili n'Ajjer argelino. Imagen obtenida del blog "Algerie Decouverte" .

    Sepultura neolítica en el Tassili n' Ajjer. Imagen obtenida del blog: "Algerie Decouverte" .

    Túmulo de Tirkoubane. Imagen obtenida del blog "La pista Tuareg" .

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    21 Oct 2011

    Irlanda y los Orígenes del Megalitismo Atlántico III. De Los Grandes Monumentos Irlandeses al Campaniforme.

    Escrito por: bronceatlantico el 21 Oct 2011 - URL Permanente

    1.- Los Grandes Monumentos Irlandeses.

    Los arqueólogos irlandeses clasifican los monumentos megalíticos propios, alrededor de 1500 conocidos actualmente, en cuatro categorías:

    • Passage Tombs (Tumbas de Corredor) que representan aproximadamente un 15% del total.
    • Court Tombs (Tumbas de Patio) con un 26%.
    • Portal Tombs (Tumbas de Portal) 12%.
    • Wedge Tombs (Tumbas en Cuña) con el 33%.
    • Por último un grupo sin clasificar con un 14%.

    Imágenes de las plantas de los distintos tipos de dólmenes irlandeses obtenidas del libro “The Prehistoric Archaeology of Ireland” de John Waddel. De Izquierda a derecha Passage Tomb, Portal Tomb, Court Tomb y Wedge Tomb.

    No pretendemos efectuar un análisis exhaustivo de los monumentos irlandeses, dada su extensión, simplemente comentaremos que se encuentran distribuidos por toda la geografía de este país, aunque presentan una concentración mayor en la franja que va desde el Condado de Sligo al Valle del Boyne en sentido oeste-este.
    Vamos a completar los datos ofrecidos en los post anteriores, centrándonos en los otros tres grandes cementerios de Irlanda (el cuarto es Carrowmore comentado en los dos posts anteriores), tratando de incluir fechas de C14 obtenidas en las grandes construcciones megalíticas tipo “Passage Tombs” o tumbas de corredor, las mayores, como apoyo en nuestras hipótesis.

    Imágenes con la distribución de de los cuatro grandes cementerios megalíticos irlandeses o Passage Tombs (en el centro), Portal Tombs (a la derecha) y Court Tombs (a la izquierda). Del libro "The Prehistoric Archaeology of Ireland" de John Waddel , pueden apreciarse las grandes concentraciones en el Norte y especialmente Noroeste de Irlanda.

    Como puede apreciarse en la imagen anterior los cuatro grandes cementerios marcan una línea que cruza Irlanda de oeste a este, que pudiera ser una frontera territorial o una gran vía de comunicación. La zona de máxima concentración de dólmenes conocidos hasta la fecha está en el Noroeste que es también donde se han obtenido las dataciones más antiguas (Condado de Sligo).

    Los 4 grandes cementerios pertenecen a dos Condados diferentes, Boyne Valley y Loughcrew al Condado de Meath, y Carrowmore y Carrowkeel al de Sligo, contienen grupos de entre 12 y 60 tumbas.

    1.1.- Loughcrew.

    Es un cementerio con más de 25 tumbas agrupadas en dos colinas Carbane Hill y Slieve na Caillighe. Una de estas tumbas es un gran cairn rodeado de otros cuatro de menor tamaño. Una buena parte de las tumbas son de corredor con cámaras de planta cruciforme. Un caso excepcional es el cairn nº 1 que contiene una tumba de corredor (Passage Tomb) con 7 cámaras.
    La datación estimada para su construcción es de 3300 A.C.
    En 1980, la investigadora irlandesa-estadounidense Martin Brennan descubre que el Cairn T en Carnbane Este, tiene su corredor orientado para recibir los rayos del sol en el equinoccio de primavera y otoño que iluminan las decoraciones de ortostato del fondo de la cámara (backstone).


    Cairn T de Carnbane este. Imagen obtenida de Wikipedia .

    1.2.- Carrowkeel.

    Foto de Carrowkeel obtenida del Blog "Irlanda" , al fondo Knocknarea Mountain.

    Se sitúa en las montañas de Bricklieve Arrow Lough, está compuesto por más de una docena de cairns circulares, una parte de los cuales contiene tumbas de corredor en su interior, algunos fueron excavados en 1911 de manera poco científica. Las tumbas parecen estar orientadas hacia la zona de Cuil Irra , Knocknarea y Carrowmore
    Dataciones (fuente Wikipedia) 3400-3100 A.C.

    1.3.- El espectacular Valle del Río Boyne.

    Plano de planta cruciforme del dolmen de Newgrange del libro "The Prehistoric Archaeology of Ireland" de John Waddel . A la derecha planta cruciforme del dolmen nº 7 de El Pozuelo (Huelva) imagen obtenida de la WEB: "Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico" . Las flechas indican la posición del norte.

    1.3.1.- Newgrange.

    Se trata de una tumba de corredor largo situada sobre una colina, en una curva del río a unos 61m de altitud. La longitud de su corredor es de unos 24 m (corredor + cámara), el túmulo tiene un diámetro de 85 m aproximadamente, una altura de 11m y un perímetro formado por un círculo de 97 piedras (kerbstone), muchas de ellas decoradas.
    Se ha calculado que el peso en materiales para su construcción debió rondar las 200.000 toneladas. En la reconstrucción de la tumba se encontraron gran cantidad de piedras de cuarzo blanco que interpretaron como parte del muro perimetral a la entrada del corredor. Este tipo de piedras de cuarzo han aparecido también en otros monumentos irlandeses (Knowth, o Knockree en el Condado de KilKenny). Otros arqueólogos estiman que tenían un significado especial, de tipo simbólico.
    Tiene alrededor al menos 3 pequeñas tumbas.
    Fechas C14: 3316-2922 A.C y 3304-2922 A.C.

    Dólmen de Newgrange. Foto obtenida de Wikipedia .

    Dolmen de Knowth (derecha). Foto obtenida de Wikipedia .
    1.3.2.- Knowth.

    Muy próximo a Newgrange, al igual que este forma parte de la necrópolis del río Boyne. Sus dimensiones son similares, diámetro del túmulo 85 m, altura 9,9m, su círculo externo está formado por 127 piedras de gran tamaño (kerbstone), la mayoría decoradas.
    A diferencia del anterior cuenta con un segundo corredor que parte desde el lado opuesto al primero sin cámara. El corredor principal cuenta con tres cámaras formando una cruz igual que Newgrange, es el de mayor longitud de Irlanda (40 m corredor+ cámara).
    Alrededor del túmulo principal se sitúan 18 tumbas menores la mayoría de cuyos pequeños corredores se orientan hacia la tumba central.
    Dataciones: 3358-2932 A.C. y 3292-2922 A.C.

    1.3.3.- Dowth.

    Símbolos solares grabados en el interior de la tumba de Dowth. Imagen obtenida de la WEB: "Knowth" .

    Este tercer grupo de tumbas dentro de la curva del Boyne está siendo excavado en la actualidad por lo que tenemos pocos datos. Al menos tiene 2 tumbas una de las cuales presenta una cámara circular y una subcámara.

    1.3.4.- Fourknocks.

    Situado cerca de Naul en el Condado de Meath a 15 Km al sur del Boyne. Se diferencia de los anteriores por tener dos tumbas de corredor, una de las cuales (tumba I) contiene una cámara de forma oval con tres subcámaras en cruz. Las dimensiones de la misma son de 6,4 m x 5,5 m.
    Según comenta el excavador que la estudió, el interior de la tumba II “...parece un crematorio...”, con 52 enterramientos. 24 de ellos, en la cámara, fueron rituales de cremación, en su mayoría adultos. Los otros 28, en su mayoría niños, fueron inhumados y desarticulados en el corredor.
    Dataciones del terreno previo a la construcción: 3035-2465 A.C.

    Las dataciones confirman la construcción de estos grandes monumentos en período Neolítico pleno o final hacia el 3.000 A.C., en lo que podríamos considerar el momento de máximo esplendor del megalitismo irlandés.

    2.- Los Primeros Grandes Monumentos del Continente.

    Hagamos un breve repaso por la fachada atlántica europea:
    Podemos encontrar con fechas similares grandes tumbas de galería o corredor simple por toda la fachada atlántica europea, sin embargo merece la pena realizar algunas reflexiones:
    En Francia encontramos grandes tumbas de corredor desde fechas bastante anteriores a las irlandesas, Bernenez, Guennoc, o Kerkado tienen dataciones de alrededor del 4500 A.C., todos ellos en la zona de Bretaña y el finisterre francés.

    El gigantesco cairn de Bernenez en Bretaña (Francia). Foto Wikipedia .

    En el sur de Portugal también se cuenta con fechas anteriores al 4000 A.C.
    A partir del 3500 A.C. encontramos construcciones megalíticas de gran tamaño en el centro y norte de Europa, por ejemplo en Países Bajos, Dinamarca, Norte de Italia e incluso en el Magreb.
    Irlanda parece mantener fuertes relaciones de intercambio en dos direcciones diferenciadas, una que sigue la costa norte de Francia, Países Bajos, Alemania y Países Escandinavos y otra que en dirección sur llegaría hasta la Península Ibérica. Probablemente la Bretaña Francesa fuese el punto de confluencia de ambas.

    3.- Los Primeros Grandes Monumentos Andaluces.

    En el caso de España, cuando hablamos de grandes monumentos megalíticos, nuestra mirada debe desplazarse hacia el sur, y muy especialmente hacia Andalucía, como comentábamos en la primera parte del post. Las dataciones más antiguas se han obtenido en los dólmenes de galería de Alberite (4330 AC) en Villamartín (Cádiz) y Menga (3790 AC) en Antequera (Málaga), probablemente el dolmen del Soto en Trigueros (Huelva) sea de la misma época.

    Tumba nº 5 de la necrópolis de EL Pozuelo en Zalamea la Real (Huelva). Foto Bronceatlántico.

    Queremos citar el caso de los monumentos de la sierra de Huelva, en la comarca del Andévalo, más concretamente los de la necrópolis del Pozuelo, que desde el 3300 A.C. son construidos con diseños de planta idénticos a los irlandeses pero con dimensiones bastante menores. Hemos podido visitarlos este verano y como ejemplo citaremos los nºs 5 y 7 con corredor y 3 cámaras en forma cruciforme y la construcción de un Cairn de piedras con anillo perimetral, idéntica estructura que Newgrange o Knowth pero a menor escala.
    Las localizaciones de estas grandes tumbas son muy similares, en elevaciones del terreno, o cerros próximos a zonas con abundancia de agua donde la agricultura y ganadería debieron tener un desarrollo mayor, marcando ejes o vías de comunicación muy importantes.
    Nos ha llamado la atención el hecho de que en nuestra visita a los dólmenes de El Pozuelo encontrásemos también en los alrededores de la tumba 5 piedras de cuarzo blanco.

    Piedras de cuarzo blanco junto al dolmen nº 5 del Pozuelo. Fotografía Bronceatlántico.

    4.- El calcolítico en Irlanda y la Cultura del Vaso (Beaker).

    El concepto de la cultura del “vaso” como lo denominan los arqueólogos irlandeses, es más amplio que nuestro concepto de “Campaniforme”, ya que engloba tipos cerámicos (vasos altos en general) que, aunque relacionados con este campaniforme, reciben influencias de tradiciones anteriores y en algunos casos venidas de norte y centro Europa a través del norte de Francia y Gran Bretaña.
    Los clasifican en tres grupos o fases que se inician hacia el 2400 A.C., tratándose de un complejo con muchas variantes locales.

    1. El primer tipo (1) engloba dos subtipos relacionados AOC (all-over-cord.) y AOO (all-over-ornament), son vasos decorados desde la boca a la base con líneas paralelas, puntilladas, incisas o de cordones, son tipos que subsisten bastante tiempo y se han encontrado en Newgrange, Nowth, Ballynagilly, y en el segundo caso (AOO) además en Lago Gur e Isla de Dalkey.La tradición de decoración cordada como hemos visto en otros post proviene del centro y norte de Europa (ver POST sobre las culturas Escandinavas TRBK).
    2. El segundo tipo (2) comprende un grupo de vasos ya propiamente campaniformes con decoraciones de líneas y bandas que a su vez contienen trazos verticales, oblicuos en red o en zig-zag. Se han encontrado algunos casos de vasos de madera conservados en los pantanos (Pantano de Tirkemaghan al sur de Dunnamanagh Condado de Tyrone).
    3. El tercer tipo (3) engloba un grupo de vasos que presentan estrechamientos en el cuello con densas decoraciones en forma de triángulos. Ejemplos de este tipo se han encontrado en Largantea Co. De Derry, Loughash y Ballyedmonduff Co. De Dublín, y otros.

    El hecho de que al igual que los megalitos se concentren los hallazgos en la zona norte puede obedecer a una excavación más intensa de estas zonas.

    Tipos cerámicos de “Vaso”, imagen obtenida del libro "The Prehistoric Archaeology of Ireland" escrito por John Waddel .

    4.1.- Los asentamientos.

    Es sorprendente la dificultad para identificar con claridad los restos de asentamientos de este período. Parecen corresponder a cabañas circulares o de forma ovalada, que debieron estar confeccionadas con estructuras muy sencillas y ligeras. Los suelos aparecen oscurecidos y en algunos casos con marcas de postes. Los arqueólogos lo atribuyen a la posibilidad de que fueran asentamientos usados estacionalmente, una situación que ocurre igual en Gran Bretaña.
    Incluimos a continuación una cita del libro "Early Ireland an introduction to Irish Prehistory" de Michael J. O'Kelly de Cambridge University Press de 1989 revisada en 2001.
    El párrafo de la página 80 dice así.
    "Loiuse van Wijngaarden-Bakker, en su informe final sobre restos animales en los asentamientos del campaniforme en Newgrange (1986), se extraen algunas conclusiones interesantes sobre la paleoeconomía de Newgrange, y por inferencia, la del valle de Boyne, en general. Ella comenta que las actividades de extracción de turba (o césped) de los constructores de la tumba de corredor (passage tombs), han dado lugar a un deterioro de las áreas de cultivos, y un mayor énfasis en la cría de animales. En consecuencia, en el siguiente período el peso de la economía por fuerza se ha dirigido principalmente hacia la cría de animales productores de alimentos primarios. Ella hace notar la ausencia de molinos de mano y silos de granos, a pesar de la evidencia para el cultivo de cereales antes mencionados. Esto último implica, sin embargo, que en alguna parte al menos de la zona de influencia de la capa de humus se ha desarrollado lo suficiente como para apoyar los cultivos de cereales, o alternativamente, los cereales podrían haber sido adquiridos a través del intercambio, con el fin de mantener las grandes manadas de animales productores de alimentos, la trashumancia, puede haber sido practicada, orientada quizás hacia las regiones costeras ricas.”
    Ella concluye que: "El asentamiento del Campaniforme en Newgrange formaba parte de una red de intercambio que implica el movimiento de los productos de subsistencia, tales como ganado vacuno vivo, los caballos y, posiblemente, cerdo ahumado, así como materia prima como el sílex y la cornamenta. El pastoreo extensivo de grandes rebaños ha incrementado los contactos con las comunidades vecinas, mientras que la posición favorable de los asentamientos en la rivera del río Boyne confirma la importancia del transporte por agua.
    (Van Winjngaarden-Bakker 1986)."

    Los restos de ganado vacuno representan un 58% del total, y parecen ser sacrificados a la edad de 4 años, la ausencia de huesos de vacas viejas induce a pensar en un consumo primario de carne, el otro gran grupo lo representa el ganado porcino, un 35%. Y en cantidades mucho menores ovicápridos 3% y caballo 1%, el consumo de animales salvajes es muy pequeño.
    Como hemos visto en el post anterior la primacía de ganado vacuno y porcino es tradición desde el Neolítico.
    Este asentamiento en Newgrange se ha datado, gracias al análisis de C14 de restos de carbón vegetal, entre 2488-2284 A.C., en un entorno con cerámicas tipo AOO. Las arcillas utilizadas para confeccionarlas parecen de procedencia local.
    En cuanto a los rituales de enterramiento parecen prevalecer las inhumaciones, aunque continúan encontrándose cremaciones, se han encontrado bastantes restos campaniformes en monumentos megalíticos reutilizados, especialmente Wedge Tombs más tardías.

    4.2.- Los ajuares campaniformes.

    Imagen de lote o ajuar campaniforme. Obtenida del libro "The Prehistoric Archaeology of Ireland" de John Waddel .

    Brazaletes de arquero iguales a los irlandeses, Museo Arqueológico de Valencina de la Concepción. Foto Bronceatlántico.

    En la mayoría de los enterramientos campaniformes, las cerámicas, al igual que pasa en el resto de Europa, aparecen acompañadas por un conjunto de materiales formando lo que podríamos llamar un lote: brazaletes de arquero rectangulares (de los que el 95% corresponde a tipos que Según J. Waddel parecen provenir de la Península Ibérica, aunque también se encuentran en Francia y Gran Bretaña), Botones en “V”, cuchillos de cobre, o hachas planas del mismo material.
    Estos lotes campaniformes podrían asociarse a expresiones de status individuales o signos de diferenciación social, también el uso de estos vasos se asocia a rituales sociales o religiosos en los que se consumían bebidas alcohólicas.
    En Inglaterra se han realizado estudios óseos de los que parece deducirse un cambio de población (de dolicocéfalos a braquicéfalos), aunque no parece demasiado fiable.

    4.3.- Las nuevas tecnologías.

    Así titula J. Wadell un capítulo de su libro dedicado a la aparición de la metalurgia, que parece asociarse a la penetración de las culturas campaniformes. De hecho por primera vez en Ross Island en el Condado de Kerry aparece un asentamiento asociado a la explotación de minas de cobre.
    Los estudios sobre la metalurgia en Irlanda dividen en cuatro períodos la prehistoria, nosotros vamos a ceñirnos únicamente al primero, denominado KNOCKNAGUR PHASE, (2400-2200 A.C.), que se correspondería con el Calcolítico final.
    Los objetos más antiguos de cobre son las hachas planas, que en el caso Irlandés presentan enormes paralelos con las de la Península Ibérica, formales e incluso en las aleaciones de cobre arsenicado al 4% en las que se realizaron. Ponemos énfasis en esto porque los estudiosos irlandeses han llegado a la conclusión de que es una aleación intencionada en las que se buscaba mineral en origen de este tipo: la Isla de Ross antes mencionada de la que parecen proceder un 34% del total de las hachas irlandesas.
    Queremos recordar aquí, que en nuestro artículo sobre la cultura TRBK reciente 3300-2900 en Escandinavia, ya hacíamos mención de hachas de este mismo tipo hacia el 3500 A.C.

    Conjunto de hachas planas de cobre. Imagen obtenida del libro "Prehistoric Archaeology of Ireland" de John Wadell .

    Foto de hacha plana y cuchillo de cobre idénticos a los irlandeses, procedentes de Valencina de la Concepción (Museo Arqueológico de Sevilla). Foto Bronceatlantico.

    El segundo objeto por su abundancia son los cuchillos de cobre con empuñadura en espiga, realizados con estas mismas aleaciones. Los paralelos formales parecen llevarnos en este caso al norte de Europa.
    En cuanto a la metalurgia del oro, es relativamente poco abundante todavía, parece tener similitudes europeas tanto en el norte como en la Península Ibérica (discos ovales con decoraciones similares a los encontrados en Portugal).
    Este período en Irlanda parece representar una fase de transición con cambios en las manifestaciones culturales de las élites, pero a su vez una continuidad y arraigo a los asentamientos megalíticos. Hay un cierto declive en cuanto a la construcción de nuevos grandes monumentos megalíticos, no así en las de menor tamaño que continúan construyéndose (Portal y Wedge Tombs, que culminará con la aparición al final de cistas individuales en el Bronce).
    Por otro lado resaltar la aceleración en la introducción de los nuevos cambios culturales y tecnológicos que en pocos años alcanzan toda Irlanda. Esto confirma el hecho de que las vías de comunicación establecidas en el Neolítico para intercambios locales y a larga distancia han aumentado su frecuencia, velocidad y continuidad de uso.

    5.- Reflexiones y Conclusiones.

    En cuanto a los orígenes de estos grandes monumentos, John Waddel expone las diferentes teorías que se han manejado, que van desde La Bretaña francesa o la Península Ibérica para los Passage Tombs, o un origen en Escocia para los Court Tombs (por su similitud con las Clyde Tombs escocesas), hasta una evolución local o multifocal.
    A nuestro entender es muy difícil determinar con fiabilidad un origen concreto y sería más lógico hablar de muy intensas relaciones entre todos estos focos, que permiten evoluciones paralelas en sus culturas, religiones, expresiones artísticas y desarrollos sociales.
    Las manifestaciones con dataciones de C14 más antiguas están siendo cuestionadas actualmente y están en torno a la segunda mitad del VI milenio a.C. Hemos encontrado estas dataciones en Irlanda (Carrowmore) y en Burgos Valdemuriel.
    Evidentemente el “peso” de estos focos megalíticos evoluciona, y podemos apreciar como la Bretaña francesa hacia el 4500 A.C. adquiere unas dimensiones espectaculares, que se mantienen largo tiempo (lo veremos en próximos trabajos).
    El foco principal de los grandes monumentos megalíticos de corredor en la Península Ibérica aparece hacia el 4000 A.C. tanto en el sur de Portugal como en Andalucía (Cádiz, Huelva y Antequera especialmente). Como puede apreciarse estos dos focos presentan un desfase en cuanto a la aparición de grandes monumentos, de casi 800 a 1000 años antes que en Irlanda. Los grandes monumentos megalíticos se asocian a la llegada del Neolítico, que permite disponer de los recursos necesarios, en términos de complejidad social para su construcción. Esta corriente llegó con anterioridad a la Península.
    Hacia el 3300-3000 A.C. el foco Irlandés adquiere unas dimensiones excepcionales siguiendo la línea de sus cuatro grandes cementerios, y por último el foco andaluz siguiendo la vía de la actual A92, o sea Huelva, Sevilla, Antequera, Granada, Almería, adquiere un enorme desarrollo en el Neolítico final y Calcolítico (3000-2200 A.C.), especialmente el foco de Valencina de la Concepción-Castilleja de Guzmán.
    Pero esta misma diversidad de focos y poblaciones que como vimos en la parte segunda de este post (anterior), genera una diversidad local e incluso especialización de asentamientos durante el Neolítico, tiene reflejo directo en sus restos arqueológicos.
    Por otra parte la expansión de la cultura Megalítica en sus dos ejes norte-sur y hacia el este, con la llegada a los países nórdicos, Europa Central, Italia, Sur de España y el Magreb, confirmaría que los cambios en las formas de vida neolíticos de alguna manera ayudan a potenciar el desarrollo de esta cultura.
    En la segunda parte de este post ya comentábamos acerca de la intensidad de estos contactos que se puede deducir de la propia comparación de las construcciones y la evolución de sus estructuras y soluciones técnicas empleadas, así como el paralelismo de algunos elementos culturales. Veamos como ejemplo la sorprendente similitud entre las estructuras de los dólmenes de corredor irlandeses (passage Tombs según la denominación que emplean los arqueólogos irlandeses) y los dólmenes onubenses casi coetáneos. Así como de la presencia de materiales tecnológica y formalmente muy relacionados como son las hachas y aleaciones metálicas empleadas para su construcción. Otros elementos como la cerámica campaniforme o los adornos con forma de sol también se comparten en muchos de los horizontes del mundo Megalítico Atlántico.
    En cuanto a la escalada hacia un grado muy alto de complejidad social, de la que nosotros somos defensores, tiene un reflejo directo en los monumentos megalíticos de esta época:

    • Una gran planificación previa a la construcción, selección de terreno, orientación, diseño, selección de materiales, etc.
    • Nuevas tecnologías (roofbox, arte decorativo, falsa cúpula por aproximación de hiladas, diversidad de diseños de las plantas de los monumentos, conocimientos astronómicos, etc.), de este punto y el anterior se puede deducir la intervención de especialistas en esos conocimientos. (grupo social posiblemente diferenciado: Técnicos)
    • Monumentalidad, tamaño y volúmenes de materiales usados y transportados. De esto podemos deducir la intervención de gran número de operarios especializados o no, durante tiempos muy prolongados, y por tanto capacidad para producir los excedentes necesarios para mantenerlos.
    • Redes complejas de comunicaciones, materiales traídos de diferentes orígenes con distancias medias (más de 50Km) y largas (más de 1000 Km.). De aquí se deduce un conocimiento de entornos espaciales cada vez más amplios y medios de transporte para poder hacerlo.
    • Complejos rituales de enterramiento (posible casta o grupo de sacerdotes o chamanes), con capacidad de influir en la sociedad.
    • Una voluntad hegemónica capaz de coordinar, impulsar y controlar todos estos recursos (Reyes, gobernantes o casta superior), que intentan diferenciarse en sus enterramientos y ajuares (lotes campaniformes)

    En próximos post reflexionaremos sobre las redes de comunicación e intercambio en esta época.

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    26 Sep 2011

    Irlanda y los Orígenes del Megalitismo Atlántico II. Inicio de la Complejidad Social.

    Escrito por: bronceatlantico el 26 Sep 2011 - URL Permanente

    Las primeras evidencias arqueológicas de cultivo de cereales se producen a principios del V milenio A.C., durante lo que se denominaría “Neolítico inicial”. Entre otros se ha hallado polen de cereales en Ballynagilly en el noroeste de Cookstown en el Condado de Tyrone, (4770-4490 A.C. y 4670-4360 A.C., aunque estas dataciones ofrecen algunas dudas), y en Cashelkeeltry cerca de Lauragh en el Condado de Kerry (4950-4470 A.C.).
    En opinión de John Waddel "La existencia de una fase pionera de granjeros en el V milenio A.C., y el papel de los cazadores recolectores (pobladores anteriores) en la adopción de la agricultura son preguntas todavía no resueltas”.
    Será a partir del IV milenio 3900-3800 A.C. cuando se generaliza el hallazgo de restos arqueológicos que implican una transición extensa hacia una forma de vida de agricultores-ganaderos en las sociedades irlandesas, con lo que esto implica:

    • Fuerte territorialidad.
    • Almacenamiento de excedentes.
    • Asentamientos más permanentes.
    • Deforestación y aclarados de espacios boscosos.
    • Nuevas tecnologías asociadas.
    • Aumentos de población

    1.- LOS ASENTAMIENTOS.

    En los asentamientos correspondientes a este periodo encontramos cabañas tanto de planta circular como rectangular, como en el yacimiento de Ballynagilly, ya citado, (4340-3790 A.C. y 4222-3814 A.C., con ocupaciones hasta el 3.400 A.C.) o en Tankardstown Condado de Limerick (con unas dataciones entre 3938-3378 A.C., con un período de máxima ocupación entre 3700-3200 A.C.)
    Las dimensiones de estas primeras cabañas rectangulares variaban entre los 35 y 40 m2, llegando en algún caso excepcional de 80 m2. Estaban construidas con postes o troncos de madera que soportaban la techumbre, normalmente realizada con cubierta vegetal. Los cerramientos laterales variaban según las diferentes regiones, consistiendo en algunos lugares en placas o laminas de tronco de roble y en otros en una cubierta vegetal mezclada con barros o arcillas. En su interior se han encontrado hogares y diversos materiales cerámicos y líticos.
    Las cabañas circulares que son también muy abundantes, encontrándose en algunos asentamientos ambos tipos a la vez (de planta circular o rectangular). Sus diámetros suelen aproximarse a lo 6 m., en ciertos casos rodeadas de muros de cerramiento exterior cuya función se supone que tenía que ver más con la custodia de ganado que con la defensa.
    Algunas de estas cabañas presentan periodos de uso muy dilatados, llegando incluso hasta época Campaniforme. Se han realizado análisis polínicos que confirman el consumo de trigo y cebada.

    Reconstrucción de cabañas de planta rectangular, y cabaña circular en los emplazamientos A y C de Lough Gur, Condado de Limerick. Imagen obtenida del Libro de “The Prehistoric Archaeology of Ireland” de John Waddel .

    El ganado vacuno y porcino representaron los mayores porcentajes de restos de animales domésticos, constituyendo una parte muy importante de la economía de estas sociedades. John Waddel concluye: “Parece que una economía de pastoreo puede haber sido predominante, con el cultivo cereales jugando un papel menor”.
    Aparecen en este periodo diversos asentamientos temporales con funciones especializadas, dispersos por varios puntos de Irlanda. Entre otras ocupaciones se han identificado asentamientos para el aprovechamiento de los recursos marinos cerca de las costas próximas al cementerio de Carrowmore así como en determinadas islas; también en las proximidades de los pastos de alta montaña, ocupados en verano por los ganados trashumantes o asentamientos estacionales para la caza.
    Uno particularmente interesante es un caso muy especializados aparecido en Nocknarea Mountain que se ha interpretado como una ocupación durante la construcción de la gran tumba megalítica y su cairn ubicados en la cima de la montaña y su posterior abandono, terminada la construcción. También se han hallado yacimientos dedicados a la celebración ocasional de rituales. Son pocos los asentamientos con muros defensivos que podrían reflejar la existencia de tensiones o conflictos.

    2.- CÉIDE FIELD, un caso especial.

    Se trata de un asentamiento muy especial que se encuentra en el condado de Mayo, donde se ha podido confirmar la presencia de unas cuadrículas formadas por muretes de pequeñas dimensiones, entre 0,50 y 0,70 m de alto, que cubren una superficie de más de 7 hectáreas (150m de ancho x 200m de largo).
    Estos espacios parecen dedicados a la siembra de cereales. Se ha podido determinar con pruebas de C14 una explotación muy intensa entre 3700 y 3200 A.C., llegando su uso hasta el 2700 A.C.

    Imagen obtenida del Libro de “ The Prehistoric Archaeology of Ireland” de John Waddel .

    Caulfield, que llevó a cabo su estudio cree que “la eliminación de esta gran área de su cobertura forestal y la división del paisaje en muros de piedra y campos, exigió el esfuerzo cooperativo de una importante comunidad muy asentada y la presencia de una docena de tumbas megalíticas en el área próxima puede dar fuerza a esta propuesta”.

    Este breve repaso por los tipos de asentamientos irlandeses nos muestra un salto importante en diversidad y complejidad entre las sociedades del momento:

    1. Asentamientos permanentes y estacionales.
    2. Diferentes tamaños.
    3. Funciones especializadas de algunos de ellos.
    4. Relaciones a corta y larga distancia.

    3.- LOS RESTOS MATERIALES.

    3.1.- Las Cerámicas.

    Las cerámicas se realizaban a mano, empleando colores que van desde varios tonos de marrón a un pardo muy oscuro casi negro. Son típicos de este período los cuencos y ollas lisas, o con carena (las más antiguas), que podrían recordar a nuestros horizontes de neolíticos antiguos en las provincias de Sevilla o Huelva, anteriores a los grandes platos de borde engrosado tan característicos del neolítico final y calcolítico.
    Una forma muy peculiar de Irlanda son las dobles carenas (fig. nº 6 de la imagen) formando un dibujo similar a la llanta de un coche vista en desde arriba, que rodeaba todo el perímetro del objeto.
    Como puede apreciarse en la imagen que incluimos a continuación, la mayoría de los tipos presentan fondos curvos y algunos de ellos bordes engrosados, en algunos casos con terminaciones bruñidas. En cuanto a la decoración, no es demasiado abundante pero cuando aparece presenta incisiones formando líneas paralelas de puntillado o bandas de impresión de cordajes. En algún caso excepcional existen decoraciones muy densas que cubren el objeto casi por completo, incluyendo su parte inferior. Nos recuerdan a algunos modelos campaniformes muy posteriores (véase la figura nº 10 de la imagen extraída del libro de J. Waddel y la fotografía de la cerámica tipo Ciempozuelos).

    Tipos cerámicos del primer Neolítico en Irlanda. Imagen obtenida del Libro de “ The Prehistoric Archaeology of Ireland” de John Waddel .

    Cerámica campaniforme tipo Ciempozuelos. Imagen obtenida de "Wikipedia" .

    3.2.- EL Material Lítico.

    Las hachas de piedra, y en especial las hachas pulimentadas son objetos de especial interés para comprender algunos rasgos de las sociedades neolíticas. Los tamaños mas habituales oscilan entre los 8 y 16 cm de largo, aunque aparecen restos de estos materiales diseminados por toda Irlanda (18.000) y Gran Bretaña (4000 sólo en Escocia). Las mayores concentraciones se han localizado en la zona noreste de Irlanda.



    Arriba imagen obtenida del Libro de “ The Prehistoric Archaeology of Ireland” de John Waddel . Sobre estas líneas fotografía de hachas del museo arqueológico de Sevilla (fuente Bronceatlántico).

    En cuanto a las funciones para las que se empleaban podríamos resumirlas de la siguiente forma:

    • Como herramienta, parece comprobado que tuvieron un papel fundamental en la tala y aclarado de bosques.
    • Como armas.
    • Como objetos simbólicos o ceremoniales, es un caso muy elocuente el hallazgo de un conjunto de hachas pulimentadas cerca de Malone Road (Belfast), encontradas colocadas en posición vertical, como parte de algún tipo de rito), o en una tumba megalítica en Ballyalton Condado de Down.
    • Como objetos de prestigio o de intercambio.

    Y aquí vamos a detenernos para reseñar algunos datos muy interesantes sobre estudios mineralógicos de las hachas irlandesas, realizados por otros especialistas que incluye John Waddel en su libro.
    Analicemos primero hachas fabricadas en Porcelanita (un 53,8% del total) repartidas por toda Irlanda, de las que se ha podido comprobar que proceden de una única zona, Antrim. En esta zona se han encontrado recortes o escorias del trabajo de este material, lo que nos llevaría a una “industria especializada” y concentrada localmente, desde donde se distribuían por todo el país. Esta producción, aunque modesta en principio, fue muy prolongada en el tiempo. El uso de este tipo de hachas se documenta al menos hasta los inicios del segundo milenio a.C.
    Todavía más excepcionales son los hallazgos de hachas fabricadas en jadeita (100 en gran Bretaña y 7 en Irlanda) cuyo mineral parece proceder del Piedmont de los Alpes.

    3.3.- Los objetos en sílex.

    Abundan las piezas realizadas por percusión con doble retoque: puntas de flecha o jabalinas, láminas y cuchillos. Los materiales parece tener diferentes orígenes, distribuidos por toda la geografía irlandesa, se trata a la postre de un material muy abundante.


    Sobre estas líneas, puntas de flecha halladas en una cueva de Tarifa (Cádiz), Museo Arqueológico de Sevilla. Como puede apreciarse muy similares a las Irlandesas de la imagen superior, imagen obtenida del Libro de “ The Prehistoric Archaeology of Ireland” de John Waddel .

    4.- CARROWMORE Y LA EVOLUCIÓN DE LAS CONSTRUCCIONES MEGALÍTICAS Y SUS SOCIEDADES.


    4.1.- El Cementerio Antiguo.

    El cementerio se compone de 2 partes, una primera más antigua, a la que hemos hecho referencia en el post anterior, que incluye un conjunto de construcciones agrupadas al oeste de la carretera de acceso al Centro. Estas construcciones de pequeño tamaño han sufrido evoluciones en su forma, ampliaciones y remodelaciones en épocas sucesivas. El espacio que ocupan en su conjunto es bastante reducido.
    Las tumbas de esta primera fase se alinean en paralelo a lo largo de un eje norte-sur, y puede apreciarse como sus estructuras son muy sencillas al principio, reduciéndose a pequeñas cistas formando una cámara rodeada por un círculo de piedras de tamaño inferior a los 50cm de alto y pesos que no creemos que excedan en ningún caso el de una persona, no alcanzando la mayoría los 25 o 30 kilos. No se conservan decoraciones en las mismas.

    Tumba nº 4 Foto Bronceatlántico.

    Según se progresa en el tiempo el tamaño de las piedras y su complejidad estructural va aumentando, así las tumbas nº 4 (4.100 A.C.) y especialmente la 7ª (4.200 A.C.) ya presentan tamaños mayores,empleando bloques más pesados aunque continúan siendo estructuras sencillas.
    Esta última presenta una característica peculiar en cuanto a su posición, alineada entre las elevaciones del terreno más importantes de la zona (como Knocknarea Mountain, que tiene en su cima el impresionante cementerio y cairn de la reina Maeve, todavía sin excavar).
    En todos los casos el ritual es de cremación.


    Tumba nº 7 y al fondo Knocknarea Mountain, puede apreciarse en su cima el impresionante cairn de la reina Maeve. Aunque el concepto y estructura son idénticos puede comprobarse el aumento de tamaño respecto a las tumbas anteriores (1 a 5). Foto Bronceatlántico.

    4.2.- El Cementerio Moderno.

    Como ya hemos reseñado en el post anterior los esfuerzos constructivos son realizables por pequeños grupos o incluso clanes familiares. Sin embargo la segunda fase de este cementerio representa un salto cualitativo y cuantitativo importante. Vamos a analizarla con más detalle.
    Esta zona se compone de más de 20 tumbas visitables, y algunas visibles pero no visitables por encontrarse en terrenos privados, aunque parece ser que su número era mucho mayor en la antigüedad. Sus dataciones oscilan entre 3900 y 3000 A.C., daremos algunos ejemplos:

    • Tumba 19, 3950-3500 A.C.
    • Tumba 27, 3900 A.C.
    • Tumba 51, 3650-3450 A.C.
    • Tumba 55, 3800 A.C.
    • Tumba 56, 3500-3000 A.C.

    Como puede apreciarse la construcción coincide con la expansión del neolítico agropastoril. En esta época podrían datarse algunas de las ampliaciones y modificaciones de la zona primera.
    En su mayoría son tumbas que presentan pequeños corredores orientados hacia la tumba nº 51, la central o principal, de tamaño muy superior a las otras. El resto de las tumbas presentan tamaños que varían bastante. Algunas de tipo medio cuyos círculos perimetrales rondan los 20m (tumba nº 19 de 25m, nº 26 de 17 m, nº 27 de 23m), aunque la mayoría son menores de 15 m de diámetro.
    El tamaño de las piedras que las forman también varía siendo mayores aquellas cuyo círculo perimetral tiene mayor diámetro. En la actualidad no presentan túmulos sobre ellas y casi todas ocupan pequeñas elevaciones del terreno rodeando a la tumba central.
    El ritual es en todos los casos de incineración.

    4.3.- La Tumba 51, CENTRAL o "Listoghill”.

    Vista del Cairn de la tumba nº 51. Foto Bronceatlántico.

    Ocupando una elevación mayor del terreno, es el único lugar del cementerio desde el que pueden verse simultáneamente las dos bahías que rodean la península sobre la que se encuentra situado Ballysadare Bay al sur y el puerto de Sligo al norte.
    Tanto su situación como la orientación y situaciones del resto de las tumbas la confieren un carácter especial, un papel preponderante en el conjunto.
    Los casi 50 metros de diámetro de su círculo de piedras exteriores, y casi 15 m de altura de su cairn (túmulo de piedras), le confieren unas dimensiones espectaculares. En su interior se esconde una cista o cámara rectangular que según se ha podido deducir se emplazo después de removerse el suelo virgen. Tanto esta cámara como el círculo de piedras que la rodean se realizaron de forma simultánea (3650-3450 A.C.). Es posible que existiese un monumento anterior a este en el mismo lugar (4100 A.C.)


    Cista interior de la Tumba n 51. Puede apreciarse la diferencia de tamaño de los ortostatos empleados en su construcción, respecto al resto de tumbas de la necrópolis. Foto Bronceatlántico.

    Se han identificado restos humanos sepultados en un ritual de inhumación, tras la construcción de la cámara, así como restos de cremaciones depositadas tras terminar el círculo de piedras exterior que pudieran obedecer a rituales más complejos

    1. Cementerio que presenta un evidente plan de construcción en un tiempo relativamente corto.
    2. Diferencias de rango (sociedad jeraquizadad) que se aprecian tanto en la situación de las tumbas como en el tamaño de las mismas.
    3. Diferencias de ritual de enterramiento cremación frente a inhumación, correspondiendo a esta última el lugar central del cementerio así como la tumba más monumental.
    4. Alguno de estos rituales podría estar asociado incluso a derechos del individuo principal sobre la vida o la muerte de alguno de los restantes.

    5.- REFLEXIONES Y CONCLUSIONES.

    En la primera parte del post hemos propuesto que las primeras construcciones megalíticas fueron realizados por sociedades epipaleolíticas, o más bien mesolíticas, formadas por grupos poco numerosos, pero que probablemente presentaban una estructura de jefaturas, con capacidad para mantener contactos con otros grupos de la Zona Atlántica, principalmente noroeste de la península Ibérica y noroeste de Francia.
    Probablemente estos primeros grupos de constructores megalíticos debieron alcanzar un estado de desarrollo “preneolítico” más complejo, con grupos más numerosos, pero será con la llegada de las nuevas técnicas y especies agrícolas y ganaderas cuando se dará un salto hacia un importante incremento de población y la complejidad social que se refleja en la complejidad de sus asentamientos (nótese el caso de CÉIDE FIELD), que tendrá también un reflejo directo en su culto a los muertos.
    Así vemos cómo los primeros megalitos del VI e inicios del V milenio (5600 a 4500 A.C.) representan un esfuerzo constructivo pequeño, que pudo ser realizado por estos primeros grupos mesolíticos, se transforman con la llegada del Neolítico en complejas necrópolis que requieren esfuerzos constructivos y organizativos muy importantes (3900-3000 A.C.). Como ejemplo claro de esto vemos como el cementerio más moderno de Carrowmore toma la forma de una necrópolis que pone de relieve la aparición de importantes diferencias sociales que se reflejan en:

    • Esfuerzos constructivos de diferente magnitud: pequeños (tumbas 52, 53, 48 etc.), medianos (tumbas 26, 27, etc.), o muy grandes (tumba 51 o central). Esta última requiere de la intervención de muchos individuos durante períodos prolongados, una logística compleja, con grandes cantidades de materiales y su transporte, así como técnicas deferentes de construcción (construcción de un gran túmulo o Cairn, decoraciones sobre la cámara central, etc.).
    • Un control centralizado de los excedentes y recursos necesarios para poder soportar esos esfuerzos.
    • Un reconocimiento social del grupo a un derecho o posición diferenciada de una persona o parte del grupo, que se refleja en diferentes rituales de enterramientos, inhumación en el caso de los restos de la cámara central de la tumba 51, o las cremaciones de los enterrados en el perímetro tumular de esa misma tumba, o en las otras, tanto del cementerio nuevo, como del primitivo. Y la disposición de las tumbas de menor categoría formando una estructura circular alrededor de la central y con sus corredores orientados hacia ella.

    Sin embargo la llegada de estas corrientes neolíticas no significa la desaparición de la cultura Megalítica, sino más bien al contrario, ya que vemos:

    • Por un lado una prolongación muy fuerte de las tradiciones megalíticas que continúan utilizando los mismos espacios (los nuevos monumentos se sitúan en los mismos enclaves que los anteriores, las mismas necrópolis), o incluso la reutilización de los antiguos monumentos (ampliaciones de monumentos anteriores, o utilización en etapas posteriores, incluso hasta la edad del hierro). Como ejemplo valga citar que una buena parte de las tumbas de Carrowmore presentan estas ampliaciones y reutilizaciones.
    • El aumento en la intensidad de contactos a corta y larga distancia, se puede deducir de la propia comparación de las construcciones y la evolución de sus estructuras y soluciones técnicas empleadas (corredores largos, túmulos, anillos perimetrales etc.), así como por los materiales de procedencias lejanas que aparecen diseminados por todas estas regiones megalíticas (hachas de jadeíta, ámbar, marfiles etc.). Volveremos sobre este punto en la tercera parte de este post sobre Irlanda.

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