La Barraca, sin Lorca
En el colegio de mi hermana no terminaron las obras a tiempo así que hubo niños que iban al comedor en barracones. Ya es normal y no nos extraña.
La Barraca siempre me ha recordado a la compañía teatral de Lorca, empeñada en llevar la cultura de pueblo en pueblo. Aquí es algo diferente. Así es como se denomina a las tiendas de campaña.

Hay campuseros que aún siendo de la ciudad, se quedan allí y viven la experiencia. Hay más de 3000, cortesía de Telefónica, que además pasan a ser propiedad de sus habitantes nada más terminar el evento.
Algunas ya tienen toallas para identificarlas a primera vista. Los campuseros de Salvador de Bahía llegaron en la noche del domingo. La organización consideró que 36 horas de autobús era mérito suficiente para poder entrar antes al recinto y descansar.

Al más puro estilo aldea de Astérix encontramos los moradores de "Vila Ubuntu". Ya hablaremos de Software Libre, porque es una más de las ¿miles? de religiones del país.


