"Reponiendo" fuerzas

Los incondicionales del servicio de catering de la Campus Party, que año tras año disfrutan de las delicias de la cocina mediterránea en este peculiar entorno, me habían comentado que el nivel este año había subido considerablemente, que merecía la pena comer en sus instalaciones.
Desgraciadamente, no puedo darles la razón. He tenido "el placer" de comer dos veces (miércoles y viernes) allí y no sabría decir cual de las dos comidas estaba peor.
Aparte de la presentación, que entiendo no iba a ser de tres tenedores, todo desprendía el mismo tufillo industrial y hasta el pan más parecía plastilina de lo blando que estaba que otra cosa.
El miércoles paella y el viernes Spaguetti Carbonara (ver foto...de la comida de un campusero), eran los platos estrella. Sus partenaires, unas lonchas de embutido de postguerra (tipo mortadela con aceitunas) y un trozo de carne en salsa a modo de distracción, completaban el "nutritivo" menú.
No os dejéis llevar por las apariencias. Aunque el producto parece apetecible, probarlo puede perjudicar gravemente vuestra salud y la de los que están a vuestro alrededor...
Vosotros mismos...

...y si pueden, el tupper con la comida de mamá.
La comida del catering es lo más cercano a comida casera por aquí. Entre los campuseros los Doritos causan furor, pero la pizza es, sin duda, la comida oficial.
