RE-CI-CLA-JE
A muchos les podría parecer un caos pero la Campus tiene su orden.
A ambos lados de la carpa hay generadores para poder proveer de energía a todos los ordenadores, gadgets y aparetejos varios. En todo momento se deja muy claro que se use sólo la energía imprescindible, pero que no se abuse de la misma.
No se trata de gastar por abundancia, sino de entender que la energía es un bien escaso.
Al final de cada hilera de campuseros hay contenedores dedicados al reciclaje. Todo el mundo lo respeta.


